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Archivos/- November 30, 1999
Archivos para November 30, 1999
Mediada la campaña electoral, y con la vista puestas en ámbitos cortos de espacio (en mi caso, Cáceres y Extremadura) observo algunas cuestiones que resultan, cuando menos, llamativas o interesantes.
En primer lugar, unos diseñadores gráficos han denunciado al Partido Popular de Extremadura de utilización ilegal de un logotipo creado por ellos hace cinco años y al que se parece mucho, pero mucho, el logotipo del partido de la derecha extremeña. La pelota está ahora en el tejado de los jueces.
Otra cuestión de interés es el crescendo forte con el que un medio de comunicación, El Periódico Extremadura, del Grupo Z, viene apoyando la campaña de Monago. En realidad, no es un apoyo, es que se ha convertido en el Gabinete Electoral. Un día sí y otro también, portadas, fotografías laudatorias, que, en la edición de hoy, y bajo el titular a 3 tres columnas para una de las promesas electorales de su candidato del alma, aparece una fotografía realizada por el equipo de fotógrafos que sigue a Monago, ya no citan a este, sin que, simplemente, hablan de “el líder”. A cualquier cosa llaman periódico. Claro, que el ahogamiento económico hace mucho, no sólo de esta cabecera regional que vende menos de 4.000 ejemplares al día (datos de OJD), sino del propio Grupo Z, hacen que todos los detritus les aprovechen.
En el ámbito local, en Cáceres, por la vía de las redes sociales, el Partido Popular ha colgado, de momento, un par de páginas de su programa electoral. Mejor dicho, de su catálogo de primavera verano. Esto es así porque las imágenes que acompañan las promesas (indefinidas, vacuas) electorales son imágenes de catálogo, de puro catálogo comercial (habría que ver si con permisos de los propietarios de las mismas o de los derechos de autor). Y claro, ¿cómo puede creerse alguien unas promesas electorales trufadas con unas imágenes totalmente alejadas de la realidad?
Si tras cuatro años de gobierno el Partido Popular no tiene unas imágenes propias, reales, de la ciudad que han ¿gobernado? no tiene sentido añadir imágenes de catálogo comercial.
Basten dos ejemplos. En materia de infancia y juventud, a candidata Elena Nevado acompaña sus promesas con esta imagen que aparece en la web www.shutterstock.com

Pues bien, esa imagen figura en el catálogo de empresa que almacena stocks de fotografías para venderlas (en algún caso permiten alguna muestra gratuita) a agencias de publicidad para su utilización. Lo que ha hecho el creativo del Partido Popular o de la agencia (seguramente de Madrid) ha sido colocar la foto haciendo un espejo y cambiarla de orientación, para que en el programa, perdón, en el catálogo de productos de marketing electoral, quede así:

Otro ejemplo. El Partido Popular de Cáceres incluye una fotografía de cuatro personas (una familia podría ser) corriendo por un parque. Un parque no está en Cáceres, por supuesto. Esta es la foto, que puede verse en este link http://gofest.co.uk/runs-and-races/

Family jogging for sport outdoors with the kids on summer day
El resultado, en el programa electoral es este

Y encima, con una brutal y costosa campaña de marketing, el Partido Popular de Extremadura, el de Monago, pretendiendo hacer creer que para ellos lo importante es hacer no hacer propaganda de la peor: propaganda de la mentira y el engaño.
Vale.

Tras rogar y mucho al Presidente de la Junta de Extremadura (perdón, Gobierno, que son mejores) que le diera algo (argo, Monago, dame argo), consiguió unos dinerillos para peatonalizar una calle, San Pedro de Alcántara. Me refiero a la alcaldesa (¡y senadora!) de Cáceres, Elena Nevado.
La dudosa inversión de 700.000 € en la peatonalización de una calle “comercial”, abandonando las vías más céntricas, ha supuesto un aluvión constante de críticas. Las obras de peatonalización de San Pedro de Alcántara van a terminarse con el tiempo justo de la inauguración electoral. Pero las críticas han sido potentes y van en la dirección de poner en una balanza el gasto (inútil) y el abandono (premeditado) del resto de la ciudad.
Para tapar esas críticas, a la alcasenadora se le ha ocurrido (¿a ella sola o en compañía de otros?) hacer un anuncio, electoral, por supuesto, de algo que es muy querido en el Partido Popular: anunciar que baja impuestos.
Por eso, Elena Nevado ha anunciado que baja el IBI y el ICIO en varias calles: Pintores, Moret, Gómez Becerra, Obispo Ciriaco Benavente, San Pedro de Alcántara y Santa Joaquina de Vedruna. Pero solamente para los locales comerciales, no vaya a ser que los vecinos de los pisos que hay encima de los locales se hagan ilusiones. Conociendo al PP, que tampoco se las hagan los que vayan a intentar aprovecharse de esa rebaja, que falta la letra pequeña, que se está sacando de la chistera, se tiene que escribir (no está escrita la propuesta), se tiene que tramitar, se tiene que aprobar… Y todo en dos meses.
Ahora bien, como la señora alcasenadora Nevado dice que esa medida populista es para incentivar el comercio, que en esas seis calles tiene un 18,45% de los locales cerrados (los han contado, seguramente, con los dedos), pero parece que no les ha dado tiempo para contar los locales que hay cerrados en otras muchas calles, en otros muchos barrios.
Dice la futura exalcaldesa que la medida no es discriminatoria. Pues sí lo es, discriminatoria, lo es con todos los propietarios de locales comerciales cerrados (que hay muchos) en toda la ciudad pero que desde el asiento de atrás del coche oficial no se ven. Y bajarse del coche para ver cómo están las calles seguramente es muy cansado o aburrido o peligroso, no vaya a ser que algún vecino, molesto, le diga cuatro cosas.
Que una ciudad que tiene un buen número de inmuebles públicos cerrados por falta de uso del cerebro (que es donde se alojan las ideas y el pensamiento) de los regidores, se preocupe por los locales cerrados de 6 calles es discriminatorio, y es la muestra de que quien acomete gastos inútiles (que pagan otros, porque no tiene un euro para pagarlo de las arcas que gestiona) y beneficia a unos ciudadanos frente a otros, señala la capacidad política de quien se mueve por intereses que le llegan al oído como a susurros de amigos (políticos) cercanos.
Ahora falta saber si los propietarios de locales en Moctezuma, Virgen de la Montaña, Aldea Moret, las distintas Mejostillas… o la misma calle Paneras, que creo que se le ha olvidado (¿por qué?) se callarán, o dirán algo.
Estaría bien que todos los propietarios de locales cerrados, que esperan poder alquilarlos o arreglarlos, que hay en la ciudad (y que a ojo de buen cubano son más del 18,45% que afecta a los vecinos beneficiados por la jeró), dijeran algo. Pero me temo que no. Son conservadores. Y prefieren conservar su dolce far niente.
Vale.

En enero de 2014 escribí en esta misma Cerca de las Retamas (https://cercadelasretamas.com/2014/01/17/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-xxxii/) sobre un inmueble cerrado. Cerrado por falta de uso. Había sido escuela pública, de edificación simple, sencilla, y su uso fue desapareciendo con el envejecimiento de la población.
Un barrio, las Tenerías, Santiago y aledaños, cuyo envejecimiento poblacional llevó a la decisión de cerrar la escuela. Posteriormente, durante un tiempo, fue sucursal del Instituto de Formación Profesional “Virgen de Guadalupe” (la vieja, a su vez, Escuela de Artes y Oficios). En El Madruelo se instaló el Módulo de Frío de Formación Profesional, por poco tiempo. Los achaques del edificio desaconsejaban su uso. Hasta su cierre.
Ahora, hace unos días, se ha sabido que la Junta de Extremadura (digo, el Gobierno, que es más presuntuoso) ha traspasado el inmueble al Ayuntamiento de Cáceres. Lo ha hecho, constatando que no es útil a las finales educativas de la autonomía. Y porque el “gobierno de los mejores” no sabía qué hacer con el inmueble.
Ahora, a dos meses escasos de las elecciones municipales, el Ayuntamiento se encuentra con un edificio de 2.600 m2 construidos, con alguna tara en absoluto incapacitante para su uso… siempre que en el “Ayuntamiento de los mejores” se tuviera alguna idea.
Que, por ejemplo, un ayuntamiento como el de Cáceres, con mayoría absoluta del Partido Popular, haya tardado toda la legislatura en poner en marcha (y veremos si lo consigue, esto está escrito a mediados de marzo) un edificio, el Espacio para la Creación Joven, terminado y al que solamente le faltaban los acceso, hace inimaginable que esos concejales que tardan más de 3 años en conseguir cuatro perras del gobierno de los mejores, el de la Junta (amigos y correligionarios) necesitarían muchos años en averiguar para qué puede utilizarse El Madruelo.
Claro, que gobernar no es esperar que los técnicos municipales en cuestión económica hagan el presupuesto y luego los técnicos municipales en cuestiones varias digan dónde se emplean los euros. Gobernar es plantear opciones de futuro, proyectos sociales y culturales, y eso es muy complicado.
Pensar es muy difícil, y los concejales (empezando por la alcasenadora Elena Nevado) del Partido Popular en Cáceres no están acostumbrados. O peor aún, no están entrenados. Pensar, qué funesta idea.
Vale.
¿Saben aquel que diu…? Algo de eso le pasó a Sánchez Castejón en la entrevista “desenfadada” que publicó El Mundo. Claro. Hay que estar en todos los medios, dicen los afiliados, también en los que aprovecharán cualquier descuido para apuñalarte. Y si todo lo fías a la imagen y a lo que te dice el gurú de turno, terminas diciendo que suprimirás el Ministerio de Defensa.
De inmediato, desde Extremadura, donde el Ministerio de Defensa tiene sin decidir si cierra el CEFOT de Cáceres (y mantiene abierto el de San Fernando), saltan otros indocumentados. La alcasenadora Nevado, que ha votado dos veces en el Senado, con motivo de los PGE 2013 y 2014, en contra de dos PNLs, que pedían que se mantuviera abierto, viene a decir “a los socialistas” que si se cierra el Cefot será culpa de… Castejón.
Sin embargo, lo fuerte, lo potente, ha sido la reacción de “hombre de estado” que ha tenido José Antonio Monago, ese señor que lleva siendo tres años mantenido en el gobierno de la Junta de Extremadura por tres comunistas de pro. Ese señor que, si uno ve el titular que ha puesto su periodista de corte, parece que dirige los designios de todo un país. Claro que…
En su afán por hacer méritos ante la dirección de su partido criticando, con el engolamiento propio de los inanes e ignaros, al jefe de la oposición, lo que ha hecho Monago es poner una piedra más en la losa del futuro del Cefot.
Vamos a hacer un ejercicio. Vamos a pensar que, por ejemplo, el jefe del Ejército, el que tiene que proponer al Ministro cuál de los dos CEFOTs existentes, les dice a los militares destinados en el de Cáceres que si se cierra, tienen muchas opciones de colocarse en Badajoz. Es un suponer.
Vamos a suponer que en el Estado Mayor del Ejército algún analista, algún sesudo analista, lee las declaraciones de Monago-Hombre-De-Estado y dice: a este Monago lo que le interesan son los 3.822 militares que hay en Extremadura. Como el escaso 4% de Cáceres podría colocarse en Badajoz, Monago seguiría teniendo sus 3.822 votos, digo, militares. Ergo, da igual, el Cefot de Cáceres se cierra y Monago mantiene su granero.
Que un indocumentado se meta donde no le llaman (llámese Castejón o llámese Monago) suele tener consecuencias. En el caso del Secretario General del PSOE ya ha habido rectificación. En el caso de Monago, ni la ha habido ni la habrá: su hoja parroquial de cabecera le ha dedicado una portada en la que parece alguien, y su escribano ha publicado un artículo que reproduce su discurso, adornado con chorradas y refritos.
Además, se da la circunstancia, en el caso del Cefot que Monago en su discurso (ver despacho de la agencia EFE del sábado 4 de octubre) miente: en Cáceres NUNCA ha habido manifestaciones por la continuidad del Cefot. Miente porque no sabe de lo que habla. Y porque se ha acostumbrado a hacerlo.
Además, se da la circunstancia, en el caso del Cefot que Monago NUNCA ha hecho nada, absolutamente nada, por garantizar su continuidad. Y si no, que lo desmienta, con datos y documentos, no con palabras.
Vale.
A Monago, el estadista, no le preocupa, en realidad, que pudiera desaparecer el Ministerio de Defensa, a Monago le preocupan los votos de los militares. Le preocupa no tanto que dejen de votar al PP, sino que no huyan hacia, por ejemplo el PSOE. De ahí que haga hincapié en que en Extremadura hay 3.822 familias que viven del Ministerio de Defensa. Y las desglosa, como lo hace el cortesano periodista. De esas 3.822 familias, unas 150 están en el Cefot de Cáceres. O lo que es lo mismo: el 4% están en el centro cacereño.
Ya saben el dicho, popular por supuesto, que dice: “Como yo, que tengo un tío en Graná, que ni es tío ni es ná”. Pues eso pasa.
Viene a cuento estos días en los que las ciudades de San Fernando y Cáceres están inmersas en la incertidumbre, provocada o calculada por el Ministerio de Defensa, sobre la continuidad de uno de los dos Centros de Formación de Tropa del Ejército de Tierra existentes. En esta situación, mientras que desde Cáceres, su alcaldesa primero afirma, segura y convencida, que el CEFOT 1 no se cerrará, para, a las 24 horas decir que está dispuesta a colaborar con San Fernando, también con alcalde del PP, para que los dos centros continúen abiertos. Si, como es público, el Ministerio tiene decidido cerrar uno de los dos, y Elena Nevado, alcasenadora de Cáceres, estaba tan segura de la continuidad del CEFOT 1, ¿por qué al día siguiente pretende colaborar con su correligionario de San Fernando para que continúe también abierto el CEFOT 2? ¿Generosa o desinformada?
Viene a cuento lo del tío en Graná, ese que ni es tío ni es ná, porque en San Fernando, desde la oposición (PSOE et al), afean a José Loaiza García, alcalde y presidente de la Diputación de Cádiz, su poca capacidad e influencia en su partido, y su inactividad y su falta de iniciativa, muy al contrario, dicen los cañaíllas, de la feroz capacidad de iniciativa de la alcasenadora de Cáceres, y, sobre todo y más, de la influencia de Carlos Floriano en su partido, del que es el número 3.
Pues siento decirle a los de la oposición en San Fernando que están muy equivocados. Ni la alcasenadora de Cáceres ha desarrollado muchas iniciativas, ni Luisma Floriano ha movido un solo dedo, no ha dicho esta boca es mía, en el tema del CEFOT 1.
Especialmente informados deberían estar los miembros del PSOE en el ayuntaminto de La Isla, o al menos deberían haber preguntado. Por ejemplo, les habrían dicho que la alcasenadora de Cáceres votó en contra de la continuidad del Cefot en el Senado, en diciembre de 2012 (debate de los PGE para 2013) y en diciembre de 2013 (debate de los PGE para 2014). Por lo demás, toda su actividad se resume en una visita obligada, el 5 de marzo de 2012, a la Subsecretaria, otra visita, en mayode 2012, creo recordar, al Secretario de Estado de Defensa (con nulos resultados) y una foto tomada con móvil en los pasillos del Senado con el Ministro de Defensa. Eso eso es todo, amigos. Todo lo demás, fuegos artificiales en los medios locales, que están a su entero servicio. De servil.
En cuanto a lo de Luisma Floriano, todavía están los cacereños esperando que “se note” ese tercer escalón en la jerarquía de su partido. Porque Floriano y ná es lo mismo. Para los cañaíllas lo mejor es decirles que todo lo que se sabe por Extremadura que hace ese muchacho es lo que sale Cospedal y otros. Es aquello que le dicen: “Carlos, sal tú a decirlo, que a nosotros nos da la risa”. Y claro, Carlos, el tío en Graná, sale por la mañana y por la noche es la estrella invitada de El Gran Wyoming.
Han de saber los partidos políticos de la oposición en San Fernando que ni la alcasenadora de Cácerees ni el Numer 3 del PP han hecho nada, ni lo harán, por exigir, de modo claro, un compromiso firmado, serio y riguroso, del Ministro de Defensa sobre la continuidad del Cefot de esa ciudad. Y si, finalmente, el Ministro decide que continúe abierto, saldrán a apuntarse el tanto y a figurar, que es lo que les gusta y para lo que, íntimamente, están convencidos que fueron elegidos. Para trabajar y partirse la cara, no, que eso es de pobres.
Vale.
Tras casi un mes sin actualizar mi sitio en la red, y esperando los acontecimientos que nos acechan, unas pequeñas sobre algunas cuestiones.
Reforma de la ley electoral. El Partido Popular pretende reformar la ley electoral para que sean alcaldes los números 1 de las listas más votadas. Tal como está vendiendo el PP y su coro mediático (todos los “medios convencionales”, no se olvide), no se trata de una reforma. Se trata, pura y simplemente, de un golpe de estado. Así, sin más. Y así debería denunciarlo por dignidad política el principal partido de la oposición… de momento.
Ley de la Guardia Civil. Con unas mínimas, escasísimas referencias en los medios (otra vez “los medios”), son las redes sociales, especialmente twitter, las que están poniendo de manifiesto las denuncias de muchos oficiales que se sienten vejados y maltratados. Me parece inaudito que sea el Partido Popular, la derecha, la que esté provocando la indignación (el malestar ya lo dejaron atrás) de tantos miembros de la Guardia Civil, hasta el punto de que cada vez sean más los que pidan abiertamente su desmilitarización.
Fuerzas Armadas. La publicación de la novela “Un paso al frente”, del Teniente Gonzalo Segura, actualmente en arresto y con previsiones de condena que le llevaría a ser expulsado del Ejército, y el caso de la Capitán Zaida Cantera, han sido los catalizadores de una situación en los Ejércitos impensable, hasta el punto de que se ha constituido un círculo de Podemos en el que, al parecer, son ya más de 4.000 los militares que apoyan reivindicaciones de limpieza de casta, de reconocimiento de derechos (ciudadanos de uniforme). Que sea la derecha la que esté haciendo visibles estas cuestiones no deja de ser sintomático.
Salida de la crisis. Dice Mariano Rajoy y repiten sus loros que estamos en la salida de la crisis. En realidad, debería decir que están. Porque los datos, los datos reales, los que van desde el INE a Eurostat dicen lo contrario. Vender como éxito la bajada, mìnima, de los índices de paro, cuando en los dos últimos años la emigración ha exiliados a más de un millón de españoles no es sino el reflejo de la maldad intrínseca del Partido Popular, de su sociopatía.
Extremadura. No sé si en algún momento en el último año el capataz de Iván Redondo, José Antonio Monago, dijo que en 2014 no se concederían medallas de Extremadura. El caso es que a esta fecha no encuentro en la red referencias a quiénes, personas o entidades, se haya acordado entregar la medalla de Extremadura 2014. Eso sí, este año, otra vez, se celebrará una gala que cuesta 100.000.000 pesetas para mayor gloria del capataz de Iván, un capricho propagandístico que resultaría cómico si no fuera, directamente, vergonzoso. Ah, y los tres palmeros de Izquierda Unida aplaudiendo a rabiar a Monago, y, sobre todo, a Ivancito.
Cáceres. En pocas fechas darán comienzo dos obras públicas (la alcalsenadora Elena Nevado está ansiosa porque se crean los cacereños que ha hecho algo durante su ¿mandato?) que pueden colapsar el centro de la ciudad. Es más que probable que los cálculos de tener las obras a punto de caramelo de las elecciones sufran algún retraso no se cumplan, y, sobre todo, que no hayan calculado, ni por asomo, las molestias que unas obras, especialmente las del parking del Múltiples, pueden causar. Es de esperar que la oposición sepa gestionar estas molestias.
Vale.
El 22 de enero de 2013, el Ministro de lo Anterior, Fernández Díaz, inauguró la nueva Comisaría de Policía de Cáceres. En aquella inauguración, los discursos de rigor: la policía contribuye a que Cáceres sea una ciudad segura, la inversión (8,5 millones de euros) garantiza una mejora de esa seguridad… Pero ninguna referencia a que esa inversión provenía del anterior gobierno, el del denostado ZP, y, mucho menos, que ese dinero era del Plan “E”. Ninguna referencia a esa herencia: solamente quedaba bien inaugurar, inaugurar.
Desde la puesta en marcha de la nueva Comisaría, la antigua, situada en la Calle Diego María Crehuet, a las traseras del Gobierno Civil (rebautizado como Subdelegación del Gobierno), se encuentra vacía, y ha habido algún intento de venderla. Pero nada.

Se trata de un inmueble que forma parte de la misma parcela. De hecho, en el Catastro aparecen formando parte de la misma parcela la Comisaría y el Gobierno Civil, con una superficie de 2.642 m2, y una superficie total construida de 5.671 m2. De esta superficie total construida, corresponden a la antigua Comisaría, siempre según el Catastro, de 2.136 m2.
Desde el cierre de este inmueble, ha aparecido alguna información sobre su venta, sobre su intento de venta. Porque es lo único que se les ocurre a los de este gobierno de la derecha: cercenar los derechos y querer hacer caja, como sea, con la venta de lo que sea.

En su momento, cuando el inmueble dejó de tener la finalidad para la que estaba asignado, el Ministerio lo ofreció a las administraciones más próximas, como es norma general en los procedimientos de enajenación de los inmuebles afectos al patrimonio del Estado. Y lo ofreció al Ayuntamiento, según informó el Diario HOY el 5 de junio de 2012. Por supuesto, el Ayuntaminto de Cáceres lo rechazó, incluso desconociendo la tasación que planteara el Ministerio. Hay que recordar que ya, también en 2012, el Ayuntamiento de Cáceres, gobernado por el Partido Popular, había rechazado otro inmueble de una superficie similar, ofrecido por la Junta de Extremadura, en la Calle Reyes Huertas.

Pero el fondo de esta cuestión, de la cuestión de todos los inmuebles de titularidad pública (Estado, Junta de Extremadura, Ayuntamiento) que están sin uso es la misma: los dirigentes políticos del Partido Popular carecen de imaginación, de voluntad política, de capacidad para resolver problemas. Y los inmuebles sin uso no son solamente un problema, es una suerte de malversación de fondos públicos.
Solamente el Ministerio del Interior dispone en Cáceres de cuatro inmuebles de importancia: la vieja cárcel, la antigua comandancia de la Guardia Civil, la antigua Comisaría, y la antigua sede del DNI, un buen local comercial en la Calle León Leal. Para ninguno ha mostrado interés el Ayuntamiento.

Parece que para el Partido Popular de Cáceres la ciudad no necesita nada. Bueno, sí, peatonalizar una calle que solamente tiene un acerado comercial, el otro no. En eso sí. Pero, sin duda, no ha sido idea municipal. Seguramente, los dueños de algún garito, gente moderna y cosmopolita, hicieron creer a la alcasenadora Elena Nevado que podría tener una calle Larios. Sin toldos en verano.
No se puede gobernar una ciudad si no hay capacidad política para ello, si no hay imaginación para ello, si no existe compromiso real con la ciudad y los ciudadanos y ese compromiso solamente es con el departamento de marketing e imagen del Partido.
Vale.
El lunes, 7 de abril, el Partido Popular celebró en Cáceres su reunión directiva regional, para que Monago hiciera oficial lo que ya era oficial, que Elena Nevado repetirá candidatura a la alcaldía de Cáceres. Y como ya era sabido y conocido, la reunión era una excusa para hacerse una fotografía, con notables ausencias de concejales del Ayuntamiento de Cáceres, del propio partido, liberados y sin actos programados para esa hora. Aunque a lo mejor la excusa no era la foto.
La excusa era reunirse en Cáceres para, después de hacerse la foto, irse raudos a comerse… una hamburguesa.
El Presidente de la Junta de Extremadura, o como les gusta decir a ellos, del Gobierno de Extremadura iba a hacer la presentación nacional, qué digo nacional, internacional, qué digo internacional, mundial, qué digo mundial, universal, la presentación universal de una hamburguesa hecha con ternera de Extremadura.
Después de tantos años y tantos esfuerzos por tratar de convertir a nuestra tierra en un punto de destino turístico basado en una naturaleza impresionante, unas ciudades y pueblos llenos de historia y cultura, y una gastronomía espectacular, ahora, el señor Monago, el varón mimado por los “periodistas de Madriz”, y se descuelga con una hamburguesa. Las cosas de ivancito.
La hamburguesa era la excusa para pasar de largo por la repetición de la candidatura de Elena Nevado. Es candidatura ha quedado sepultada por su propio partido, en un montón de comida basura.
Atraer a turistas de alto poder adquisitivo, o de un poder adquisitivo medio, basándonos en una espectacular y variada gastronomía, en la que compiten el secreto ibérico, el cochinillo de Torrequemada, el cabrito de Las Mestas, las tortas del Casar y la Serena, la Técula Mécula de Olivenza, las morcillas de Guadalupe, para terminar vendiendo hamburguesas en la multinacional de la comida basura es un desprecio a todos aquellos hosteleros, ganaderos, agricultores extremeños esforzados en conseguir un producto de calidad. Incluidos, por supuesto, los ganaderos que se esfuerzan en una cabaña de terneras cuyos lomos, chuletas… merecen mejor destino que la comida basura.
Claro, es lo que tiene tener un asesor que no entiende ni comprende qué es Extremadura. Y tener un presidente de la Junta que no tiene ni puñetera idea de lo que es gobernar. Por eso quiere que los cacereños voten otra vez a Elena Nevado.
Por cierto, y por si no lo sabían. Monago no hizo la presentación esa estratosférica de la hamburguesa. Ya la había presentado Cristina Pedroche, el día 4 de abril, en el McDonald de la calle Montera Por supuesto, ese pequeño dato se olvida. ¿Se imaginan a Monago, un tipo elegante, estilizado, modelo de pasarela, posando al lado de Cristina Pedroche? Pues eso.
Y otra cosa. La carne de esa hamburguesa puede que sea de ternera extremeña 100%, pero el valor añadido del producto, de las ventas a la cadena de comida basura no se quedará en Extremadura. Algo que Monago calla, sin duda aconsejado por su Ivancito del alma y nómina. La carne para esas hamburguesas es suministrada por la cadena de mataderos de la famila Yartu San Millán, que tienen su sede social en Madrid, que liquida sus impuestos en Madrid, que es donde quedará el valor añadido. Que el matadero esté en Almaraz no significa más que un eslabón en la cadena. El beneficio se irá a Madrid con el aplauso del presidente de la Junta de Extremadura.
Así, mientras hacen el paripé de la presentación de la candidata a la alcaldía y quieren vender la moto de una presentación mundial, el día 4 de abril ya estaba Cristina Pedroche colgando en su twitter una foto con una hamburguesa. Por supuesto, recibiendo un buen “regalo promocional” de la cadena americana. Y aquí, en cambio, el presidente de Extremadura haciendo de telonero.
Vale.
Cáceres, capital de provincia desde el siglo XIX sigue siendo capital de provincia del siglo XIX. Cualquier cosa que viene de fuera es recibida con alharacas y boato, como hace años se formaban arcos del triunfo. Ahora, esos arcos del triunfo son palabras y hechos que adornan la alfombra del recibimiento, y páginas de prensa escrita (pocas, que no están las gacetillas locales para gastar tinta).
Unos arcos del triunfo que se han ido levantando, a cada poco, anunciando la llegada de El Corte Inglés, desde 2005. Que hay que cambiar el plan de urbanismo, se cambia. Que hay que convencer al pequeño comercio de que El Corte Inglés es bueno para ellos, se convence a los tenderos de toda la vida (los tetovis), que hay que convencer a los hosteleros de que El Corte Inglés aumentará sus negocios, se convence a los taberneros de toda la vida (los tatovis), que hay que convencer a los cacereños de que… a los cacereños de toda la vida (los catovis) se les convence con poco.
Despues de nueve años, desde aquel lejano y próspero 2005 (se acuerdan, cuando ser mileurista era ser un pringao) hasta hoy, en 2014, cuando los perros son escuálidos, como el galgo de Alonso Quijano, muchos arcos del triunfo a base de declaraciones de todo tipo se han levantado. Todos esos arcos, y más que hubieran sido necesarios, levantados para que el maná de El Corte Ingés regara los bolsillos de tetovis, tatovis y catovis en general.
Ahora, el tres veces candidato de Falange Española Independente, Dimas Gimeno Álvarez, a la sazón, Consejero Director General del imperio de don Isidoro, comunica al Partido Socialista Obrero Español que desde el 10 de octubre de 2012 no tiene nada que ver con las pretensiones de intermediarios inmobiliarios para que la alcasenadora Elena Nevado, del Partido Popular, recalifique la parcela de unas austeras monjitas para construir un centro comercial de la mitad de superficie que el de Badajoz.
Derrumbados los arcos del triunfo, triunfante la Falange Española Independiente de don Dimas sobre el Partido Popular de doña Elena Nevado, a esta y a su cohorte de escuderos se les ha puesto cara da haba. Y andan diciendo, en las mismas gacetillas locales que ellos, y, sobre todo, Ella, doña Elena, siguen queriendo que El Corte Inglés se instale sobre el solar de las monjitas.
Pero como la realidad parece testaruda y no se traga los efluvios que emanan de arcos de triunfo virtuales, y cuando cada día está más claro que el Partido Popular, con mayoría absoluta aplastante, es incapaz de conseguir que los grandes almacenes destrocen los hermosos cedros de la calle Viena, todo resultan excusas, salidas por peteneras, rutas en BTT por los cerros de Úbeda.
Y las excusas con cara de haba van dando paso, a marchas forzadas, a la búsqueda de un culpable, de un pim pam pún al que echarle todas las culpas: los intermediarios inmobiliarios. Estos mismos que hoy mismo han conseguido mismamente lo que querían. La recalaficación del huerto urbano de las austeras monjitas.
A partir de ahora, todas las culpas de que El Corte Inglés recaerán, porque así lo ha decidido doña Elena Nevado, Senadora del Reino y Alcaldesa de Ná, en “los promotores”, como recordando aquella película de Mel Brooks, “Los Productores”.
Que ahora parezca que desde 2005 a 2007 el Partido Popular no hubiera gobernado con mayoría absoluta y nada hubiera sido capaz de avanzar en que los arcos de triunfo aduladores se convirtieran en la realidad de instalación de don Isidoro en Cáceres, es cosa del tiempo, que todo lo pasa (todo lo hace puré) y todo lo olvida.
Que ahora parezca que desde 2007 a 2011 el PSOE consiguiera sacar adelante, con la oposición y zancadillas de todo tipo del PP de doña Elena Nevado, el PGM, la norma que posibilitaba, legalmente, instalar la tienda del triángulo verde en Cáceres, es cosa del tiempo, que todo lo muele, lo liofiliza y lo quema.
Que ahora parezca que desde 2011 hasta ahora, el Partido Popular, con una aplastante mayoría política, haya sido incapaz de que su prima donna, donna Elena Nevado, pudiera hacerse el vídeo digital en 3D colocando el primer ladrillo de El Corte Inglés sobre el solar de las monjitas, es cosa… de los malvados promotores.
Pío, pío, que yo no he si(d)o es la consigna. Aparecer con cara de habas, o asumir que con esa cara no les dejan entrar en Media Markt, es mejor que asumir incapacidad, incompetencia.
Vale.
Cuando Cáceres es ya una ciudad cerrada por falta de uso, El Corte Inglés ni siquiera llega a abrir.
El consejero director general de El Corte Inglés, y antiguo candidato electoral de Falange Española Independiente, Dimas Gimeno Álvarez, ha contestado al Grupo Municipal Socialista de Cáceres que esa firma no se instalará en la ciudad. Al menos en muchos muchos años. Y aduce, en su escrito, dos razones básicas: el largo período de trámites administrativos y la actual situación económica. Dado que la segunda de las razones esgrimidas forma parte de un ámbito que se escapa a los reducidos muros de una capital de provincia, nos vamos a fijar en la primera, el largo período de tramitación administrativa.
En 2005, El Corte Inglés se fija en un determinado espacio (el Colegio de Las Carmelitas, en la Calle San Pedro de Alcántara esquina a Av. Virgen de Guadalupe. Aunque nunca se dijo, parece que más bien sólo se fijó en el amplio patio escolar del Centro, con una fachada más que interesante para la empresa comercial.
Gobernaba en 2005 en la ciudad de Cáceres el Partido Popular, con mayoría absoluta. En esas fechas, la tramitación administrativa que cita el directivo de El Corte Inglés estaba incluida en la Revisión del Plan General Municipal, que se había iniciado en 2002, siempre con la mayoría absoluta del PP.
En 2007 hubo elecciones municipales. Habían transcurrido dos años desde que la firma de distribución se fijara en el colegio de las monjas y la tramitación administrativa seguía sin resolverse. La mayoría absoluta del PP no había servido para gestionar el asunto (el Plan General Municipal) que permitiera la instalación del centro comercial.
El cambio de gobierno de 2007, con el PSOE en minoría y con el apoyo de IU y Foro Ciudadano, no mejoró la situación hasta que, por fin, en 2010, el Plan General Municipal fue aprobado. O lo que es lo mismo, en poco más de dos años y medio, el instrumento urbanístico, el trámite administrativo a que se refiere Dimas Gimeno, ya estaba concluido. Solamente quedaba ponerlo en marcha. ¿Por qué no ha sido posible?
Desde mayo de 2010, con el PGM aprobado, han sido múltiples las circunstancias que se han dado, pero básicamente se resumen en una: la avaricia especulativa de los intermediarios, que no promotores, en el desarrollo urbanístico de los terrenos.
¿En cuántas ciudades de España se ha instalado El Corte Inglés utilizando intermediarios inmobiliarios? En pocas. Normalmente, ha sido la propia firma la que ha localizado los terrenos, se ha puesto en contacto con propietarios y administraciones y ha conseguido resolver los trámites administrativos en menos tiempo. Eso, cuando no se ha instalado sobre terrenos que fueron de titularidad pública, como antiguos cuarteles propiedad del Ministerio de Defensa (Pamplona, Salamanca…).
Con el PSOE en el gobierno, sin mayoría absoluta -¡qué más hubiera querido!- se avanzó en la aprobación del Plan General Municipal que permitía la instalación de El Corte Inglés. Otra cosa son los intereses económicos.
En junio de 2011, el Partido Popular vuelve a ganar las elecciones, con una amplia mayoría absoluta. Desde entonces, con esa mayoría absoluta no ha sido capaz de sacar adelante la instalación de El Corte Inglés.
En octubre de 2012, la firma de distribución resuelve el contrato con los intermediarios. A partir de entonces, estos han seguido presentando documentos para el desarrollo de los terrenos, documentos que la mayoría de las veces o bien contravenían las previsiones del PGM o bien introducían elementos no contemplados en estas, con la única finalidad de aumentar sus expectativas de negocio… cuando ya El Corte Inglés había desistido.
A todo esto, ahora, cuando se conoce que desde el 10 de octubre de 2012 ya no existe contrato entre los intermediarios inmobiliarios y El Corte Inglés, caben algunas preguntas, a cual más inquietante.
¿Pretendía El Corte Inglés que el Ayuntamiento de Cáceres aprobara su instalación en esos terrenos concretos sin que la legalidad urbanística estuviera garantizada?
Si el 10 de octubre de 2012 El Corte Inglés finiquita el contrato con los intermediarios inmobiliarios ¿cuándo comunican estos, únicos interlocutores válidos, al Ayuntamiento esa finalización contractual?
¿Cuándo y cómo conoce la alcasenadora de Cáceres que el contrato entre los intermediarios inmobiliarios y El Corte Inglés ya no existe?
Algunas respuestas posibles son todavía más inquietantes. Por ejemplo, si la alcasenadora conoció esa ruptura contractual cuando se produjo, ¿por qué se avino a continuar tramitando el desarrollo de la Unidad de Ejecución o Unidad de Actuación Urbanizadora, según interese más al negocio de los intermediarios?
Eso sí, es de esperar que el Ayuntamiento exija, a partir de ahora, el abono del Impuesto de Bienes Inmuebles por las tres parcelas resultantes del planeamiento municipal, y aplique la ponencia catastral en sus máximos valores, el comercial, para la parcela de ese uso, el valor correspondiente a la parcela de uso docente, y el valor catastral que resulte para la parcela de uso residencial. A menos perder.
Vale.