Archivos para febrero 2010

El diario El País publica un reportaje en el que varios generales hablan de las Fuerzas Armadas. Y eso está muy bien.

http://www.elpais.com/articulo/portada/Hablan/generales/elpepusoceps/20100228elpepspor_7/Tes

Está muy bien que los militares, en este caso, los generales expongan sus opiniones. Hasta ahora, las opiniones de los militares sobre los conceptos básico de la defensa nacional y el papel de las fuerzas armadas se han venido reduciendo a artículos en prensa (normalmente en medios conservadores) de algún ex alto mando. Últimamente son prolíficos en sus artículos los generales Alejandre y Pitarch, con mayor o menor nivel crítico con la política militar y/o de defensa del gobierno, según el asunto sobre el que escriben.

Está muy bien que los generales hablen y digan cosas que la inmensa mayoría de los ciudadanos, incluida la denominada “clase política” desconocen.

El general Villamía dice: “la mayor adaptación de la sociedad española en los últimos 30 años la hemos hecho nosotros. Hemos sido un modelo. Y sí, ¡estamos orgullosos! ¿Por qué no decirlo? Representamos lo que son los ciudadanos y somos una buena representación”. ¿Para cuándo una adaptación semejante en la Justicia? digo yo.

El general Varela Salas, jefe de la brigada de La Legión: “Somos una herramienta de la política exterior del Gobierno”.

El general Asarta, jefe de la FINUL en Líbano: “Yo, de uniforme, soy el general Asarta; el fiel de la balanza, y no puedo ni debo decantarme. Cuando me quito el uniforme soy un ciudadano y expreso mis ideas, pero nunca como general”.

El general Rodríguez, Jemad, dijo en un discurso en noviembre: “Nuestra transformación estará realizada cuando al encontrarse con un periodista, un general perciba una oportunidad más que una amenaza”.

Estas opiniones de generales, extractadas del artículo de El País, demuestran una evolución social (al final, evolución política en el sentido griego del término, no en el sentido rosadiez) de cómo son las FAS constitucionales y cuáles son los conceptos que manejan en su trabajo.

Está muy bien que hablen los generales, y que cuando un general se encuentre con un periodista entienda que es una oportunidad, no una amenaza.

Pero estaría mejor, mucho mejor, que los líderes sociales y políticos, a todas las escalas entendieran cuál ha sido la evolución de la forma de entender su función que han tenido los miembros de las fuerzas armadas españolas. Porque, todavía hoy, cuando sale el tema militar en cualquier conversación, termina siendo reducido a anécdotas de la mili. Y nada más.

Es inaudito que desde el reportaje de El País se pueda apreciar una visión de conjunto tan completa de cómo han evolucionado las FAS y que todavía el conjunto de la sociedad civil se limite a recordar anécdotas de la mili.

Si difícil y largo ha sido el recorrido que han tenido que seguir los periodistas del medio madrileño para llevar adelante el reportaje, más largo y más difícil sigue siendo el camino para que la sociedad en general aprenda conceptos básicos en materia de defensa y seguridad.

Hace poco leía, en el blog de Luis Solana, que está bien que los generales hablen de los asuntos de defensa y seguridad (se refería a los que ya han pasado a la reserva y publican artículos regularmente), pero que sería mucho mejor que sobre esos temas se expresaran también civiles. Pero esto va a tardar. Los líderes políticos y sociales desconocen cómo moverse en esos conceptos, aunque hay muchos instrumentos para formarse en estos asuntos. De momento, no interesan. Y si no, vean en las webs de los dos principales partidos los espacios dedicados al asunto. Vale que el PSOE está gobernando y su dedicación política a estos asuntos se hace desde el propio gobierno, pero no estaría de más que la web tuviera al menos enlaces con documentos de trabajo adecuados. Y el PP se limita a poner un pequeño listado de lo que harían (referido al programa electoral con el que perdió las última elecciones) si gobernaran.

Vale.

La Consejería de Cultura y Turismo está trabajando en lo que se denominará La Ciudad de las Artes, que se ubicará en la finca La Jarilla, en la EX206, carretera de Miajadas o Avenida de Manhattan.

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=495140

http://www.hoy.es/v/20100226/caceres/ciudad-artes-estara-carretera-20100226.html

Será interesante conocer en su momento si la Consejería conoce cuáles son las circunstancias que, en un futuro, pueden afectar a la finca elegida, algo que será visible en próximas fechas.

Es de esperar que la Consejería conozca esas circunstancias, que consten en el protocolo de adquisición realizado con el propietario, el mismo que el de la Quesería El Castúo, situada en dicha finca.

No vaya a ser que esas circunstancias futuras partan la finca por la mitad.

O una autovía.

Vale.

En fechas pasadas, el Ministerio de Defensa anunció que a finales de 2009 se había alcanzado el objetivo legal de contar con 86.000 efectivos de tropa y marinería profesional en las Fuerzas Armadas. Ese objetivo, según interpretaciones de prensa no alejadas de la realidad, se consigue con la mezcla de una situación económica en crisis que lleva a los jóvenes a buscar trabajo en los ejércitos y con la mejora de las retribuciones y de las condiciones de vida en los cuarteles, iniciada por José Bono y continuada por sus sucesores José Antonio Alonso y Carme Chacón. La situación en la que el peor ministro que haya tenido nunca España (incluidos los de la Dictadura franquista) en materia militar, Federico Trillo, dejó a las FAS no podía ser más calamitosa.

El hecho de que ahora las FAS cuenten con los efectivos máximos de tropa marcados por el poder legislativo tiene algún efecto colateral que, en el caso de la ciudad de Cáceres, es necesario analizar.

Existe en esta ciudad un Centro de Formación de tropa del Ejército de Tierra, CIMOV nº 1, que a lo largo de 2010 sufrirá, negativamente, las consecuencias de haberse alcanzado el tope legal. No se sabe, a estas alturas del año, cuántos efectivos pasarán por sus instalaciones ni cuántos ciclos de incorporación se producirán durante el año, ni siquiera cuándo se incorporarán los primeros.

El Gobierno, en Consejo de Ministros, ha acordado, dentro de las medidas de austeridad necesarias para superar la crisis económica, la disminución de las tasas de reposición, sin excepciones, de empleados públicos. Los militares también lo son. Todavía el Gobierno no ha acordado la oferta de empleo público para 2010, en cuyo marco ha de incluirse la oferta de empleo para las FAS, y de la que se derivará el proceso de incorporación de nuevos soldados, para mantener la cifra de los 86.000. O lo que es lo mismo, si las bajas por cese de contratos son mínimas, la oferta será mínima.

En estas circunstancias, el futuro del Centro de Formación existente en Cáceres, y el de otros situados en otras ciudades, no se olvide, es complicado. La presencia militar en ciudades pequeñas, como es esta, es una fuente de ingresos para la economía local, y el acierto de la alcaldesa de Cáceres, Carmen Heras, al gestionar, durante 2008, un acuerdo con el Ministerio de Defensa, al que se sumó la Junta de Extremadura, garantiza que esa presencia militar tendrá continuidad, aunque el desarrollo del acuerdo de 2008 conllevará nuevas e intensas gestiones políticas.

La realidad actual, que lleva a que la necesidad de Centros de Formación sea menor que en los últimos 10 años, no debe, en modo alguno, plantearse como definitiva en cuanto a que el Ministerio de Defensa pudiera decidir el cierre del mismo, si bien sería deseable que el acuerdo de 2008 se desarrolle y se garantice que una fuente de ingresos para la economía local de tanta importancia, se mantenga.

En lo que se refiere al argumento, siempre manido, de la “histórica relación de la ciudad con el Ejército”, sencillamente no me lo creo. Y mi experiencia me lo dice. En todo caso, esa “histórica relación” lo ha sido (y, desgraciadamente, lo sigue siendo) en aspectos concretos y en intereses (muchas veces económicos) entre “destacados” miembros de la burguesía cateta local y los “altos mandos” (en realidad, no tan altos) del Ejército destinados a Cáceres.

Vale

El Ministerio de Defensa ha dado cumplimento al mandato del Congreso, realizando un reconocimiento a los miembros de la UMD, que después del comienzo de sus actividades, en 1974, y transcurridos más de 20 años desde el comienzo del juicio en Hoyo de Manzanares (en el mismo lugar en que Franco ordenó sus últimas ejecuciones), ven cómo la democracia se acuerda de ellos.

La UMD, Unión Militar Democrática, promovía, desde sus contactos, entre otros, con el padre Llanos, que se llevaran a cabo algunas “reformas”:

Convocatoria de una asamblea constituyente para elaborar una Constitución democrática, que reestablecería derechos y libertades y reconocimiento de los derechos humanos, lucha contra la corrupción del franquismo y reformas económicas y sociales.

En el ámbito propiamente militar, su profesión, proponían reformar, en coherencia con las anteriores propuestas, la justicia militar, el servicio militar y reorganizar las fuerzas armadas.

Ayer, Carme Chacón, ministra socialista, tuvo el honor de reivindicar la memoria de los Úmedos, imponiendo las cruces al mérito militar y aeronaútico al Coronel Otero y varios miembros más de la UMD.

Después de recibir, en 2004, unas fuerzas armadas en quiebra de personal y de capacidades, el gobierno socialista ha conseguido poner las bases para llegar a unas fuerzas armadas, modernas y democráticas (aunque todavía queda por hacer, especialmente en materia de personal), el sueño, y la realidad que les costó su carrera, de los miembros de la UMD.

Como titula Luis Solana su entrada sobre este tema (http://www.luissolana.com/?p=2845#more-2845), “Hubo militares demócratas”. Y entre ellos, aunque no entre los condecorados, por la UMD llegó a alcanzar la cifra de 200 simpatizantes, y algunos dieron el salto a la política, en las filas socialistas, desarrollando un importante papel político e ideológico. Recordar a Carlos San Juan y a Juli Busquets (fallecido en 2001) es necesario y pertinente, porque ellos mantuvieron, en sus actividades políticas el recuerdo vivo del trabajo de sus compañeros.

En 2002, Carlos San Juan presentó en el Congreso una moción similar a la que ahora ha dado lugar al reconocimiento materializado el 16 de febrero de 2010. Pero en 2002 gobernaba el PP, la derecha, la extrema derecha, presidido por Aznar, y el ministro de Defensa era Federico Trillo, que fue militar y que no tuvieron empacho en tumbar la moción.

Ahora, la democracia, aunque tarde, reconoce los méritos democráticos de un grupo de militares que en 1974 tenían la visión y la esperanza de unas fuerzas armadas democráticas al servicio de los ciudadanos y no al servicio de una dictadura. Algo que Trillo no podía entender, por ser parte por herencia, de esa dictadura.

Vale

El Ministerio de Defensa acaba de anunciar que el Día de las Fuerzas Armadas 2010 se celebrará en Extremadura, concretamente en Badajoz, como corresponde por la ubicación en el entorno de la capital pacense de dos bases muy importantes, la del General Menacho y la de Talavera la Real.

Hoy, la noticia ha sido cubierta por los dos medios de comunicación convencionales con una transcripción de la nota de prensa del Ministerio y unas declaraciones del Presidente de la Junta de Extremadura.

Es probable que en próximas fechas veamos algún reportaje, generalmente superficial, con lagunas importantes en cuanto a los conceptos utilizados y poco más. No es que los medios de comunicación extremeños no estén al mismo nivel que los de difusión nacional, sino que, desgraciadamente, y salvo escasas excepciones, los medios de comunicación españoles adolecen de formación y capacidad para tratar los asuntos relacionados con las Fuerzas Armadas en particular, y con la Defensa Nacional en general.

No obstante, y dado que hasta la celebración de los actos que se programen es seguro que subiré alguna entrada más en este blog, sí señalaré que uno de los actos será la Exposición que sobre las misiones internacionales desarrolladas por España en los últimos veinte años, en las que han participado militares extremeños y unidades ubicadas en Extremadura, muchas de ellas muy importantes, y en las que nuestros paisanos han trabajado, y trabajan, por ejemplo, ahora en Líbano, con gran eficacia.

Y una pista: la imagen de entrada de la Exposición, colgada en internet, se corresponde con un cacereño, destinado en Badajoz, cuando participaba en una misión que resultó un gran éxito y que todavía en el país donde se llevó a cabo se recuerda con la Plaza de España.

Esa imagen, la de ese soldado extremeño cumpliendo una misión de la ONU en Mostar fue parte del cartel de la exposición que sobre el Día de las Fuerzas Armadas 2009 se mostró en el Palacio de Las Cigüeñas, de Cáceres, hoy prácticamente cerrado.

Vale.

La exposición de W. Eugene Smith que estos días puede verse en el Centro Cultural San Jorge incluye, entre otras, tres series de fotografías en torno al año 1950 que, ahora, pueden y deben observarse conjuntamente.

La primera de ellas se corresponden con el reportaje publicado en 1951 por la revista norteamericana Life sobre Deleitosa (Cáceres), en la que se muestra cuál era la realidad de este pequeño pueblo en esas fechas. El reportaje, con fotografías magníficas, como todas las de Eugene Smith, sufrió algún avatar antes de su publicación, incluida alguna importante dificultad para realizarlo. Solamente la coincidencia con las ayudas americanas a la dictadura de Franco permitieron que saliera a la luz.

No obstante, conviene llamar la atención sobre el hecho de que en la serie sobre Deleitosa se incluyan imágenes que no se corresponden con dicha localidad, algo evidente, pero que la Consejería de Cultura y Turismo, responsable de la exposición debería haber indicado a los comisarios de la misma.

Sin embargo, llama más la atención la posibilidad de comparar las series fotográficas de Smith y su entorno. Así, la serie “comadrona”, colocada frente a la serie “médico rural”, más allá de mostrar los entornos en los que están tomadas, confrontan cómo era la atención sanitaria en los comienzos de los años 50 en los EEUU, según se fuera blanco o negro. Las fotografías de la serie Comadrona están obtenidas en entornos urbanos, seguramente en alguna gran ciudad, y la precariedad de los servicios en el medio rural, se transforma en absolutamente nulos en los barrios de mayoría negra.

La realidad actual, por otra parte, señala que mientras Deleitosa, aquella spanish village que retrató magistralmente Eugene Smith ha progresado, y mucho, desde 1950, la situación sanitaria de los barrios de mayoría negra y, también, hispana, de los Estados Unidos se parece más a la serie “Comadrona”. La situación de la población “desfavorecida” en el país del american way of life sigue siendo tan precaria como en 1950, y los esfuerzos del presidente Obama tropiezan con los intereses económicos de las grandes compañías de seguro.

Ahora, con total seguridad, el mismo reportaje sobre Deleitosa, sobre la spanish village, arrojaría una amplia ventaja, en muchos aspectos, sobre muchas zonas de los EE.UU.

Vale.

Animalada jurídica

cercadelasretamas —  febrero 6, 2010 — 1 Comentario

El pasado 29 de enero, la Comisión Regional de Urbanismo aprobó definitivamente, por unanimidad, el nuevo Plan General Municipal de Cáceres. Desde esa fecha, salvo una entrada “colateral”, he estado esperando a ver qué decía el PP desde la oposición.

De verdad, esperaba una reacción en el sentido de hacer valer que en la tramitación del documento, desde 2003, el mayor tiempo (cuatro años) fue con gobierno de la derecha local. O, como mucho, descalificar el documento para evitar que, como dijo el consejero de Fomento, sea conocido como el “plan Heras”.

Ayer, viendo los despachos de agencias, me sorprendió (¿o no?) que la portavoz del PP propusiera una nueva exposición pública y que ello supondría un retraso de dos meses en la entrada en vigor del documento aprobado definitivamente. Esperé a ver cómo se reflejaba en los medios escritos, con más reposo que las agencias, esa animalada jurídica.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Cáceres, Elena Nevado, al parecer licenciada en derecho, afirmó, sin pestañear que una nueva exposición pública solamente supondría un retraso de dos meses, ignorando (¿intencionadamente?) que la legislación urbanística establece que cuando un documento de planeamiento general se expone al público (concepto: participación ciudadana), ha de abrirse un período de presentación de alegaciones, que han de ser estudiadas por la administración actuante, y respondidas de manera motivada. Y eso, señora abogada, no puede hacerse en dos meses ni de coña.

Mi sorpresa no es tanto porque la portavoz de la derecha en el Ayuntamiento de Cáceres haga oposición (si supiera o supiese), sino porque lo haga despreciando las leyes. Seguramente, su apelación a una nueva exposición pública que retrasaría la entrada en vigor “solamente dos meses”, y al concepto de “seguridad jurídica”, sea, como parece, un guiño grosero a Izquierda Unida, buscando en el tremendista Pavón un aliado que le haga, como acostumbra, el trabajo sucio a la derecha. Pero lo manifestado por la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Cáceres es un grosero modo de llamar ignorantes a los ciudadanos… o de mostrar la ignorancia jurídica de quien ha hecho esas manifestaciones.

Mal que le pese a la abogada portavoz de la derecha, lo que dijo fue una grosería jurídica que, si quiere salvaguardar su profesión, debería aclarar que es una afirmación desesperada de carácter político, porque carece de cualquier argumento para sacar un poquito la cabeza en este asunto.

Vale.

De vez en cuando, Aznar El Predicador hace declaraciones o da conferencias como si desde un púlpito medieval se dirigiera a sus fieles: después de mí, ha venido el maligno.
La realidad, la tozuda realidad, es que la situación de crisis mundial tiene en España un hecho diferencial: la dependencia de nuestra economía durante los últimos años del sector inmobiliario (que no de la construcción), causada por la política especulativa diseñada y fomentada por los dos gobiernos de Aznar, entre 1996 y 2004.
Es así porque las modificaciones legislativas, primero por vía de real decreto y luego por ley, partían de un supuesto específicamente diseñado para especular, y que los especuladores, alentados por los bancos, aprovecharon hasta el límite. Para Aznar, sus normas sobre el suelo y las valoraciones de éste partían de un supuesto único: todo el suelo es urbanizable excepto el protegido. Esta filosofía, trasladada a normas legales, fue desarrollada entre otros por Porto Rey, que después fue nombrado Director General de Urbanismo de la Comunidad de Madrid por Esperanza Aguirre, hasta que fue cesado por su implicación en turbios manejos.
El mismo Porto Rey dirigió y orientó ideológicamente, por ejemplo, la Revisión del Plan General Municipal de Cáceres, en el que los primeros documentos planteaban un número de viviendas con capacidad para 325.000 habitantes en una ciudad que a día de hoy cuenta con menos de 95.000. Ese documento, tras sucesivas modificaciones y sometido al criterio de la Comunidad Autónoma ha visto recortadas esas previsiones prácticamente a la mitad (y siguen siendo previsiones muy altas).
Esta economía española amparada por el Predicador Aznar se trasladaba a noticias como aquellas que decían que tal o cual empresa (Martinsa, Fadesa…) habían obtenido créditos milmillonarios basados en que disponían de decenas de millones de metros cuadrados potencialmente urbanizables. Eso explica en gran medida la deuda inmobiliaria acumulada por los bancos, que éstos cifran en 325.000 millones de euros y que pretenden que sean asumidos por “alguien” (vamos, que están intentando endosárselos al Estado). Y eso explica que los bancos, con esa losa, hayan recortado drásticamente las disponibilidades crediticias para particulares en la adquisición de viviendas y para pequeñas empresas constructoras que solicitan hipotecarios para proyectos de suelo consolidado (no para expectativas) y que ven parada su actividad como consecuencia de la desmedida ambición derivada de una política con pies de barro.
Esta situación en la que las empresas tasadoras consideraban como ciertas las expectativas sobre suelos potencialmente urbanizables y que los bancos asumían alegremente, hasta llegar al momento actual, cambió porque el gobierno socialista, con la extremeña María Antonia Trujillo como ministra de vivienda, sacó adelante una nueva Ley de Suelo, en 2007, que de manera taxativa obligaba a que las valoraciones de suelos que no contaran con aprobación de planeamiento (es decir, el suelo vulgarmente conocido como rústico) se incluyeran en los balances de las empresas como tal suelo rústico. Esto hizo que los balances de las empresas con enormes bolsas de terrenos “potencialmente urbanizables” disminuyeran radicalmente y dejaran a los bancos colgados de unos créditos contra nada.
Este modelo, impulsado por el Predicador Aznar es en gran medida (si no en toda) el culpable de que nuestra situación económica sea diferente a la del resto de Europa.
Y todavía ese fulano tiene la desfachatez, propia de la impunidad con la que la extrema derecha sigue campando, de acusar a los demás. Y los bancos, acuciados por créditos sobre expectativas que nunca llegarán a recuperar, aculados en tablas y resoplando en busca del aliento del papá Estado, de ese papá del que el culpable de su situación siempre renegó en beneficio del mercado.
Vale.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua establece estas cinco acepciones para la palabra guerra.

1. f. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias.

2. f. Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.

3. f. pugna (‖ entre personas).

4. f. Lucha o combate, aunque sea en sentido moral.

5. f. Oposición de una cosa con otra.

Cuando hoy conocemos que un soldado español ha muerto en un atentado mientras formaba parte de una patrulla de reconocimiento para el paso de un convoy de alimentos, dentro de la operación ISAF de la ONU, la derecha española, mejor dicho, la ultraderecha española, que incluye al PP, vuelven con la retahíla de que Zapatero debe reconocer que España está en guerra en Afganistán.

He recogido las acepciones de la RAE porque cuando la extrema derecha política y mediática vuelve con esta tabarra, se olvidan de que tenemos un idioma rico, muy rico, hasta el punto de que la utilización de cualquier palabra evidencia una forma de pensamiento.

Si Rajoy y el resto de la extrema derecha consideran que España está en la “guerra de Afganistán” (para justificar el delito contra la Constitución que cometió José María Aznar haciendo participar a España en la guerra contra Sadam Hussein sin cumplir los procedimientos marcados en la Carta Magna), debería, por higiene democrática, cumplir los preceptos que marcan las definiciones.

En primer lugar, Rajoy y la extrema derecha en general siempre afirman, porque no pueden afirmar otra cosa, que Zapatero debe reconocer que “España está en guerra en Afganistán”. La preposición EN define claramente que no estamos en una guerra. Porque para estar en guerra debe identificarse al enemigo y actuar militarmente en consecuencia, esto es, mediante el hostigamiento, la persecución y obtener, así, el éxito en la campaña.

La preposición marca claramente el concepto. Es preciso recordar que las preposiciones, en nuestro idioma, son muy importantes, como explicó en su día Ortega y Gasset.

Sería deseable que todos aquellos que, desde la ignorancia muchos, y desde la maldad intrínseca otros (Rajoy entre ellos), afirman que España está en guerra en Afganistán tengan la misma valentía con la que insultan al Gobierno y, con ello, al propio Ejército que actúa siguiendo el mandato constitucional que establece que es el Gobierno el que decide y ordena, para que determinen cuál es el enemigo al que se combate. Es decir, que digan CONTRA que nación, CONTRA qué Estado, está España en guerra.

Que digan, si tienen decencia, estas gentes de la extrema derecha que desean que soldados españoles vuelvan en ataúdes para atacar al Gobierno cuál es la guerra, porque España está desarrollando en Afganistán las misiones que están marcadas por la ONU, les guste o no les guste.

Y sí se puede decir al suplente de Aznar y a todos los correligionarios de extrema derecha que la intervención en Irak lo fue porque el presidente del gobierno de España quería complacer (en cualquiera o en todas las acepciones del diccionario) a su amo. Y metió a nuestro país en una guerra ilegal, acto en contra de los mandatos constitucionales de los que debería dar cuenta.

Vale.