Archivos para abril 2019

La Junta de Extremadura, por Decreto de 10 de marzo de 1992 (D.O.E. de 17 de marzo), aprobó la declaración para la Plaza de Toros de Cáceres como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento. El vigente Plan General Municipal recoge esta Declaración en el Catálogo de Bienes protegidos.

La declaración de un bien con esta categoría conlleva el deber de protección, mantenimiento y conservación, que, al tratarse de un inmueble de titularidad pública, hace recaer sobre el titular dominical, o, en su defecto, en la propia Junta de Extremadura.

Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura establece en su artículo 22.2. que “los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre los bienes integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño están obligados a conservarlos, protegerlos y mantenerlos adecuadamente para garantizar la integridad de sus valores, evitando su deterioro, pérdida o destrucción”.

Asimismo, el apartado 1 del artículo 23 de mencionada Ley determina que “la Consejería de Cultura y Patrimonio podrá ordenar a los propietarios, poseedores o titulares de los bienes integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño la ejecución de las obras o la adopción de las medidas necesarias para conservar, mantener y mejorar los mismos, sin perjuicio de obtener las autorizaciones o licencias que correspondan de otras Administraciones”.

Extraña, en plena campaña electoral para las elecciones generales del 28 de abril, y precampaña, dura precampaña, para las elecciones municipales y autonómicas de 26 de mayo, que el Partido Popular no haya atizado el debate sobre la ausencia, debida, fundamentalmente, a su incapacidad para aprobar los presupuestos municipales, de espectáculos taurinos con motivo del patrón San Jorge (23 de abril) y de las ferias y fiestas de mayo. Máxime teniendo en cuenta que la “defensa” de la tauromaquia es un punto elevado de debate, de manera que solamente se es buen español quien la defiende y la promueve, en tanto que los demás no lo son.

Claro, que viendo cómo se encuentra la cubierta de la Plaza de Toros, es impensable que en ella pudieran celebrarse espectáculos taurinos, o de cualquier otra clase.

En el post anterior recogía imágenes, obtenidas con teléfono móvil, del mal estado de la cubierta. Ahora, con apoyo gráfico más definido, se aprecia, en la vertiente de la cubierta hacia el exterior que prácticamente desde la primera hilada de tejas desde la limatesa, la cubierta se haya vencida, lo que produce un desplazamiento de las tejas hacia el alero, que, si no se resuelve con prontitud, podría derivar en la caída de las mismas hacia el acerado. Hoy, de modo extraoficial, me informan que el vallado perimetral existente en todo el contorno del inmueble se debe a que se han estado eliminando las pintadas que se hicieron con motivo de la huelga general del 8 de marzo. Si esto es así, al día de hoy no hay rastro de dichas pintadas, por lo que el vallado debería haberse suprimido.

Dado que desde el exterior no se aprecia más que una vertiente de la cubierta, ignoro si la vertiente interior presenta los mismos fallos, los mismo descuelgues de las tejas, dejando solamente, sin aparente daño la limatesa.

El deber de conservación del patrimonio histórico y cultural, en lo que respecta a la Plaza de Toros de Cáceres, va más allá de que se le pueda dar uso escasísimos días al año, lo que agrava además su estado de conservación, dado que no se realizan las tareas propias de mantenimiento.

Sería muy interesante, de cara a la próxima legislatura, que los partidos políticos que optan a gobernar la ciudad, aclararan qué medidas reales y con qué presupuestos reales están dispuestos a mantener y conservar el patrimonio histórico.

La Plaza de Toros no puede ser un bien abandonado, por lo que su uso, incluso sin tener en cuenta su origen, ha de determinarse para que sea patrimonio, además de histórico y cultural, de todos los ciudadanos y pueda tener un mejor aprovechamiento.

Vale.

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Hace unos días (17 de abril), el concejal de cultura del Ayuntamiento de Cáceres descartaba que se pudieran celebrar festejos taurinos en la Plaza de Toros con motivo de las fiestas del patrón de la ciudad San Jorge. Decía el concejal que la falta de acuerdo de los grupos municipales con el Partido Popular. El concejal decía que se ha formado un tripartito antitaurino, con PSOE, Ciudadanos y Cáceres Tú (Podemos).

En la mañana de hoy, 22 de abril, se puede ver la Plaza de Toros, el llamado Coliseo de la Era de Los Mártires, rodeado de vallas. Cabe pensar que será porque lo van a pintar, aunque a simple vista parece que le hace mucha falta una mano de pintura. Ni en la web del Ayuntamiento, ni en los medios de comunicación, al menos los escritos y digitales, se ha informado de por qué está vallada la Plaza de Toros, ni en las propias vallas se ha colocado cartel alguno advirtiendo, si así fuera, del peligro existente.

Mirando más despacio, a las cubiertas de teja del inmueble, se aprecia que hay numerosas tejas vencidas. La distancia con la que se puede mirar, incluso aumentando el zoom de la cámara del teléfono móvil, hace que sea una mala señal el vencimiento de las tejas y que haya hiladas que quedan expuestas a que ráfagas de viento que pudieran producirse se las lleven por delante.

La Plaza de Toros de Cáceres se construyó en 1846 (en el catastro se data su construcción en 1860), tiene la consideración de monumento histórico, y está situada al sitio de la Era de los Mártires, que se formaba desde donde está situado el coso taurino hasta la zona más alta del Paseo Alto y terrenos donde se construyó en los años 20 del siglo pasado el Cuartel Infanta Isabel. Tiene una superficie catastral de 3.737 m2 construidos, sobre una parcela de 4.195 m2. Y uso deportivo.

Por lo que se puede apreciar en algunas de las fotografías captadas con el móvil, la cubierta de la plaza presenta serios problemas de estabilidad, por lo que en esta situación sería más que improbable que se pudiera celebrar cualquier tipo de festejos o actividades. Se han realizado algunas reparaciones, pero el inmueble en su conjunto necesita una rehabilitación integral, que suprima, en las zonas en las que es posible, barreras arquitectónicas que dificultan la seguridad de los espectadores, no solo para permitir el acceso de personas con movilidad reducida.

La creciente desafección del público por los festejos taurinos en Cáceres no es algo nuevo. Lleva ya unos años en los que cuando se han intentado celebrar corridas de toros o novilladas, los huecos de público eran cada vez mayores. Y ello a pesar de que por el Ayuntamiento se hacía el esfuerzo de adquirir un buen paquete de entradas para repartir y animar el graderío.

Un inmueble de este tamaño, cerrado durante los 365 días del año o abierto, en los más favorables para los taurinos, dos o tres días, no es algo que pueda permitirse la ciudad.

Su mantenimiento viene siendo cada vez más costoso, las reparaciones de cubiertas y otras reparaciones que se han realizado no son sino parches. La Plaza de Toros de Cáceres necesita una rehabilitación integral, costosa (dudo que la economía municipal la pueda asumir), y un estudio serio de usos, desde deportivos hasta eventos musicales, por ejemplo, pero que se realicen con las suficientes garantías de seguridad para todos. 

 

Ahora que el Partido Popular, tras ocho años de una desastrosa gestión, seguramente tenga que dejar el poder municipal, o, como mucho, se vea en la tesitura de ser muleta de otro u otros partidos, se echan en falta menos lamentos de concejales que acusan a un hipotético pacto antitaurino, y más autocrítica de una gestión nefasta.

Vale.

En diciembre de 2015 subí una entrada a esta web referida al ofrecimiento por parte del Ministerio de Hacienda al Ayuntamiento de Cáceres del Edificio que había sido sede de la Demarcación de Carreteras, del Ministerio de Fomento. Un edificio (https://cercadelasretamas.com/2015/12/07/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-xxxiii-fomento/) con una superficie construida de 1.800 m2.

La cesión que ofrecía Hacienda era gratuita, a la que el Ayuntamiento debía responder presentado un proyecto de uso definido, un calendario para ejecutarlo y disponer de solvencia económica para llevarlo a cabo.

Parece ser que el equipo de gobierno del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, ha sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble por no poder acreditar las condiciones que para este tipo de cesiones se establecen en la legislación de Patrimonio de las Administraciones Públicas.

Y esa incapacidad es la que lleva a que la Delegación de Hacienda haya convocado anuncio de subasta pública de diversos bienes inmuebles, encabezando el antiguo edificio de Fomento, la relación.

Los datos que figuran en dicho anuncio son:

PRIMERA SUBASTA:

LOTE 1. Finca urbana en Cáceres, edificio en Plaza de los Golfines nº 6, (nº 4 según Registro de la Propiedad y nº 2 según Catastro), con una superficie de suelo de suelo de 561 m2 y una superficie construida de 1.800 m2 según Catastro. Según proyecto de rehabilitación la superficie es de 1.826,35 m2 .

Referencia catastral: 6428101QD2762G0001OG.

Inscrita en el Registro de la Propiedad nº 2 de Cáceres con el número de Finca 930, al Tomo 551, Libro 131, Folio 226. Superficie registral 580,50 m2. No constan cargas registradas.

Calificación energética: Inmueble excluido del ámbito de aplicación del R.D 235/2013 conforme al art. 2 .2 f).

Código de Inventario: 1987-724-10-999-0074-001.

Condiciones urbanísticas: las que se derivan del planeamiento urbanístico, a verificar por los interesados en el Ayuntamiento. Uso: administrativo-institucional.

Tipo de licitación:

1º Subasta: 1.144.309 €, depósito a constituir 5%: 57. 215,45 €.

Que el ayuntamiento de Cáceres haya sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble es síntoma de una parálisis política total, puesto que las posibilidades para hacerlo son múltiples de acuerdo con la propia legislación. Sin embargo, la primera de todas ellas, de todas esas posibilidades solamente es competencia municipal: ¿para qué se puede conseguir ese inmueble? El Partido Popular ha dado, en este caso, como en muchos otros, muestra de una total falta de iniciativa política. Y, lo que es más grave: le está diciendo a la Administración del Estado y a la propia ciudadanía que en esta ciudad no hace falta nada, que lo que se haga o se deje de hacer se debe a la menguada iniciativa privada, porque el Ayuntamiento no sabe para qué puede ser útil un edificio de 1.800 m2 cuadrados, equivalente a unas 18 viviendas de 100 m2.

Ahora que se acercan las elecciones, la constatación de la incompetencia y la incapacidad del equipo de gobierno del PP quedan en evidencia y, si se presentan posturas a la subasta del 14 de mayo, a solo semana y media de las municipales, por el importe que se fija en el anuncio, el inmueble pasará a ser propiedad privada.

Vale.