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Durante muchos años, la “industria” de los hornos de la cal tuvo gran importancia en Cáceres, hasta casi comienzo de los años 70 del siglo XX, cuando la utilización del cemento fue desplazando a la cal morena de los morteros, dejando una utilización residual en los conocidos “morteros bastardos”. Coincidió esta menor utilización de la cal en la construcción con el auge del sector, de manera que a medida que se iban realizando más edificios con los morteros de cemento iban desapareciendo los caleros, una profesión muy esclava por cuanto la producción de un horno requería normalmente 3 días y 2 noches, en los que había que alimentar el fuego para la producción del que había sido durante siglos, junto con la arena o la tierra, el aglutinante de argamasas para levantar muros, enfoscar paredes o, con la cal blanca, para encalar fachadas en primavera que, en los meses más calurosos, servían para matar los insectos que las corrientes de aire del sur traían a la península enfermedades y epidemias.

Cáceres, Vuelo Americano 1945-1946. Fuente: SITEX http://www.juntaex.es

La calle de Caleros es el recuerdo de la ciudad a aquellos trabajadores que, incluso, extraían la piedra de las canteras para abaratarse los costes o recurrían a su compra a canteros cercanos a los hornos. Hubo hornos en el Calerizo, lógicamente, en las proximidades de la antigua estación de Renfe, o en el Carneril y el Espíritu Santo. Muchos de estos hornos, con el tiempo, cuando una familia dependía de ellos para su sustento, tenían muy cerca la casa familiar, para poder atender mejor la permanencia del fuego. La industrialización del sector de la construcción hizo que muchos caleros pasaran a ser albañiles, dejando sus hornos abandonados.

Cáceres. PNOA 2016- Fuente SITEX http://www.juntaex.es

La importancia del Calerizo no radica solamente en ser el acuífero del que nace la Ribera del Marco, o ser “la capa” que cubre cuevas como Maltravieso, El Conejar o Santa Ana, sino que sus piedras servían para producir cal para los morteros con los que los palacios, las casas fuertes, las iglesias… De la extracción de piedras mediante la preparación de barrenos de dinamita nació la entrada de Maltravieso.

Horno del Sapillo. 15 de agosto de 2019.

No muy lejos de esta Cueva, a unos 650 metros en línea recta, se conserva bastante bien el Horno del Sapillo, uno de los que se tiene constancia, al menos en la tradición popular, con más años de antigüedad.

Horno del Sapillo. 15 de agosto de 2019. Clickeando en las fotos se pueden ver ampliadas

 

El profesor Sanguino Michel anotó en su cuaderno de “Notas referentes a Cáceres”, publicado por Mercedes y Montaña Pulido y Abelardo Martín, en edición facsímil de “Ediciones Norba 1004”, una “Tradición referente á Isabel la Católica”, Dicha nota hace referencia a la publicación por la Revista de Extremadura de un monográfico sobre el IV Centenario de la reina católica, en el que el Marqués de Torres Cabrera relata lo siguiente:

“… En estas atenciones el tiempo se iba y vuelta la Reina de su viaje a Alcántara, llegó el mes de mayo y en uno de sus días se acordó entre los festejos en honor de la Soberana una cacería en el sitio que hoy llaman del Espíritu Santo y en una tierra que hoy está labrada vino a morir un hermoso venado a los pies de los Reyes. Una fuerte tormenta obligó a la Reina a guarecerse en un horno de cal en la falda de la Sierra de la Montaña, con lo que se dio por terminada la cacería, dando los Monarcas vuelta a la población”.

“Esta tradición, continúa Sanguino Michel en su cuaderno de Notas, se la he oído también a mi amigo Hurtado [Publio], no discrepando en lo esencial más que con la añadidura de que el horno en se refugió la Reina fue en el abandonado del Sapillo. Recuérdese que según el ms. [manuscrito] que publiqué de Bartolomé Sánchez Rodríguez, en el siglo XVI sonaba ya con este nombre.”

Horno del Sapillo. 15 de agosto de 2019. Clickeando en las fotos se pueden ver ampliadas

Parece que la ejecución del SUNP-9 “Residencial Vistahermosa”, del PGOU de 1999 permitirá que los terrenos en los que se encuentra el horno pueda preservarse (a falta de consultar la documentación del Plan Parcial), y su estado actual podría aconsejar su restauración, mediante la figura de una Escuela Taller, y, más aún, ponerlo en funcionamiento siquiera con fines pedagógicos y culturales.

Vale.

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Ayer tuve ocasión de entrar en la Cueva de Maltravieso, de conocerla, de la voz y los conocimientos de Elena y Carlos, que fueron más que guías, que compartieron sus conocimientos y contestaron a todo tipo de preguntas.

Para quien no conozca Maltravieso, dos cuestiones. Una, principal, que están tardando en contactar con la web del Museo de Cáceres y solicitar la visita. Dos, que vean y lean lo mucho que se ha escrito sobre este enclave.

No voy a plantear aquí cuáles son los valores históricos y prehistóricos de un enclave que, hoy por hoy, es referente mundial de la evolución humana. Me voy a referir a algo más concreto: a cómo fue y es la relación de Maltravieso con su inmediato entorno físico y humano. De ser una cantera de la que se extraía piedra para varios usos: construcción, carreteras, a ser un centro del conocimiento humano desconocido para sus inmediatos vecinos.

Vuelo americano 1945-1946. Fuente: SITEX http://www.juntaex.es.

Cuando una voladura (¡barreeeeeno va!) dejó al aire la entrada de la cueva y demolió alguna cavidad previa a lo que ahora es la primera sala, no existían casi ni casas con vecinos en el entorno. En el “vuelo americano” de 1945-1946 solamente se atisban algunas viviendas aisladas en la zona del Espíritu Santo, su ermita, y poco más. Del actual barrio de Llopis Iborra (antes El Carneril) casi ninguna referencia gráfica. Terreno natural y alguna zona que recuerda que por allí estuvo un vertedero de basuras posteriormente trasladado a El Carrucho. Ah, sí se ve un rectángulo que si uno no es conocedor de la zona no sabría ubicar: la piscina de Falange.

De Maltravieso, solamente se ven los caminos de la cantera. Y eso, sabiendo ubicar dónde está.

En el mismo “vuelo americano” de 1956, ya se aprecia algo mejor lo que posteriormente fue la entrada de la cueva dentro de la cantera, que siguió funcionando hasta años después, si bien por uno de los laterales. Y también en ese vuelo se ven las viviendas que el Ayuntamiento de Cáceres construyó mayoritariamente para empleados suyos, algunas viviendas en lo que hoy son las calle Turia y Miño, y aparece un grupo de viviendas en construcción en lo que actualmente es la calle La Roche sur Yon. En una de esas viviendas, autoconstruidas durante muchos fines de semana por albañiles, viví yo. Mi padre fue uno de ellos.

Vuelo americano 1956. Fuente SITEX http://www.juntaex.es

También aparecen ya las “viviendas bajas” del Barrio del Carneril. En conjunto, ya iba incrementándose la población en las proximidades de Maltravieso. Y mientras, la cueva se sometía al albur de intrusiones, especialmente de adolescentes y jóvenes, por más que el señor Telesforo, el guarda que había trabajado en la cantera, se esforzara en impedirlo. Al señor Telesforo Pérez le conocíamos como “El Francés” y vivió en lo que ahora es la calle Miño, en la vivienda contigua a la de Juan Escribano (Juanito “el del Carrillo” o Juanito “El Chochero”), el padre de Maruchi.

La cueva, durante muchos años estuvo desamparada, por más que se repusiera el candado de una puerta metálica, candado que saltaba por los aires. Entonces, salvo cuando algunos estudiosos del Museo, con Carlos Callejo al frente visitaban la cueva, los vecinos del Carneril y del Espiri conocían su existencia, y, como mucho, decían que era importante. Pero no sabían por qué.

En 2019, existe un Centro de Interpretación, a cargo del Museo de Cáceres, y un parque que da cierta presencia al espacio, aunque también haya sido maltratado y la pérgola que tan bien lucía cuando se inauguró ya no existe.

Si en los años 50, sobre todo los 60 y parte de los 70 del siglo pasado Maltravieso era un lugar de juegos de aventura de muchos adolescentes y jóvenes, cuando solamente en su alrededor había piedras y barro de tierra colorá, hoy no se ve a prácticamente nadie allí, salvo algunos visitantes del Centro de Interpretación. El Parque existe en los planos del callejero, pero no existe ni para niños ni jóvenes, ni para vecinos más o menos próximos.

Una forma de entender los hitos históricos vinculados, anclados en un espacio físico concreto, es conocer como el entorno interacciona. La Cueva del Conejar, que forma parte del mismo espacio geológico que Maltravieso (El Calerizo), ha sido circunscrita a un parque dentro de una urbanización en la que todavía se construyen viviendas, pero que no han arrojado en los estudios arqueológicos obligatorios ningún hallazgo, ni siquiera casual, cuando a menos de 100 metros han aparecido dos cavidades espectaculares modeladas por la erosión del Calerizo.

La interrelación de aquellos años de la segunda mitad del siglo XX con “la cueva” se debía en gran medida a lo desconocido, a lo aventurero, al peligro.

Hoy, Maltravieso puede ocupar portadas de revistas científicas, amplios estudios que demuestran su enorme importancia. Pero los vecinos del entorno no son conscientes de que ellos deben ser, realmente, la mejor manera de que Maltravieso esté vivo, de que entiendan que la cueva que da sentido a sus espacios vitales es uno de los orígenes de la Humanidad, de que las manos plasmadas en las piedras de sus cavidades son las manos de quienes fueron origen del hombre.

Y eso sí, si no has visto Maltravieso, estás tardando…

Vale.

Hace unos días, el grupo de Ciudadanos del Ayuntamiento de Cáceres proponía la realización de una consulta popular para definir los usos futuros del Hospital Virgen de la Montaña, que en pocos meses está previsto que deje de funcionar.

Hoy, la asociación AEMECECA, que es guardiana de la memoria histórica de los represaliados por el fascismo franquista, plantea una consulta popular sobre el uso de la prisión provincial, que lleva varios años cerrada.

En ambos casos concurren circunstancias similares: el Hospital Virgen de la Montaña necesitará una notable inversión para usos distintos, los que sean, del actual sanitario. ¿Quién la asumirá? De momento, en una primera aproximación, el “dueño” es la Diputación. La prisión provincial es propiedad del patrimonio del Estado, y cuando en su momento el Ayuntamiento se interesó, los servicios técnicos municipales estimaron en 12 millones de euros los costes para darle usos.

Pero hay aspectos jurídicos que ni Ciudadanos ni la asociación memorialista han tenido en cuenta: el ámbito de las consultas populares. A lo que parece, por lo publicado en los medios, en ambos casos se pretende consultar a los vecinos de Cáceres para que muestren su parecer. Vecinos de Cáceres ciudad. Pero ello no es posible.

La propiedad del Hospital Virgen de la Montaña corresponde a la Diputación Provincial, que es la administración que representa a la totalidad de los vecinos de la provincia. Por tanto, si el futuro del centro sanitario se debería definir en una consulta popular, debería serlo en el ámbito provincial, algo, que sin duda, plantea notables dificultades, tanto logísticas como jurídicas.

La prisión provincial en desuso se construyó sobre unos terrenos adquiridos por el Ayuntamiento de Cáceres, pero la construcción se financió con aportaciones de la propia Diputación y de los pueblos de la provincia, ya que, no en vano, se trataba de una institución de carácter provincial. Y, al igual que en el caso del hospital, realizar una consulta conllevaría notables dificultades logísticas, jurídicas y políticas.

Sería muy conveniente hacer un poco de pedagogía desde las administraciones públicas sobre conceptos como patrimonio público, modo de obtención de ese patrimonio público, consultas populares y otros que son obviados para lanzar propuestas que únicamente pueden obtener titulares en los medios que carecen de capacidad crítica.

Vale

Ahora que el urbanismo está en muchos medios debido a la aprobación de lo que se llama Operación Chamartín, que prevé la construcción, entre otros tipos de edificaciones, de 10.500 viviendas, no es mal momento para saber qué ocurre en ciudades pequeñas, en las capitales de provincia que no salen en las televisiones y en las que el “sector de la construcción”, antes motor junto a los servicios de la economía local, anda alicaído.

Hoy, se ha publicado el final de un litigio Ayuntamiento Vs Induyco (El Corte Inglés) por unos terrenos del sector “Vegas del Mocho”. Por otra parte, hace unos días tuve la curiosidad de estudiar los datos estadísticos de población publicados en el web municipal: entre 1 de enero de 2012 y 1 de enero de 2019, la población de la ciudad ha crecido en solo 321 habitantes, por lo que alcanzar la cifra psicológica de los 100.000 habs se difumina en el futuro.

Mientras que las grandes cifras del urbanismo de la Operación Chamartín aparece en los medios, en nuestra ciudad, el sector apenas se despereza. La cuestión estaría en saber si es necesario, ahora que ha comenzado una nueva legislatura municipal, repensar la ciudad, repensar el modelo configurado en el Plan General Municipal de 2010, que todavía se mueve en modificaciones sobre espacios que provienen de planeamientos anteriores, por no decir antiguos.

Sería deseable, creo, un debate sobre el planeamiento urbanístico de la ciudad, para intentar conseguir llegar a un modelo que sea sostenible. Creo recordar que los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) son posteriores a 2010 y por tanto no se encuentran recogidos en el PGM, aunque formen parte de él estudios medioambientales, pero no existe una formulación de esos ODS y cómo podrían afectar a un modelo de ciudad.

No sé si los técnicos (urbanistas, geógrafos, juristas) pueden plantear que la formulación en 2015 de esos Objetivos es por sí misma causa suficiente para una reformulación del planeamiento vigente en la ciudad de Cáceres o si, por el contrario, los derechos urbanísticos reconocidos en el PGM no pueden verse afectados por los ODS.

Creo que sería muy interesante evaluar el grado de desarrollo (o no desarrollo) del planeamiento aprobado en 2010, y si una revisión del mismo podría incluir la necesidad de que ese desarrollo, las actuaciones urbanísticas que se planeen y ejecuten conforme al documento de 2010, han de incluir esos Objetivos.

Cáceres, cuando casi nada existía. Fragmento del Vuelo Americano 1945_1946.

El propio PGM establece cuándo puede someterse a Revisión, que circunstancias se tienen que dar, desde los puntos de vista legales y urbanísticos, como se dice en el Capítulo 11 de la Memoria:

CAPÍTULO 11. CIRCUNSTANCIAS A PARTIR DE LAS CUALES DEBE PROCEDERSE A LA REVISIÓN DEL PLAN GENERAL Los Planes de Ordenación no están sujetos a ningún límite de vigencia en el tiempo. La regla de vigencia indefinida que establece el artículo 59, apartado 3 de la LSOTEX, se aplica a todos los Planes Territoriales, y por tanto, a los Planes Generales. Ahora bien, la vigencia indefinida no puede suponer la inmutabilidad “ad infinitum” de la ordenación. El Plan necesita ser revisado en determinadas circunstancias, lo que implica un examen total de su contenido a fin de comprobar si se ajusta a la realidad y, en su caso, introducir las variaciones precisas si no conserva íntegramente su actualidad. El artículo 81 de la LSOTEX señala que tendrá la consideración de revisión de los Planes de Ordenación, entre los que está el Plan General, “la reconsideración total de la ordenación establecida por los planes de ordenación urbanística y, en todo caso, de la ordenación estructural de los Planes Generales Municipales, requiere su revisión”. Se considera ordenación estructural, la integrada por los elementos determinantes del desarrollo urbano y, en particular, el sistema de núcleos de población y los sistemas generales de comunicación, equipamiento comunitario, espacios libres públicos y otros. En la Normativa del Plan no se señalan criterios fijos basándose en los cuales la Corporación municipal deba afrontar la Revisión. Ésta podrá realizarse a criterio razonado del Ayuntamiento, cuando se haga necesaria una alteración del Plan como las señaladas por el artículo 81 citado, o en virtud de circunstancias de otra índole que así se estimen, conforme a lo establecido en el artículo 156 del Reglamento de Planeamiento. La revisión del contenido del Plan General, según el artículo 59 de la LSOTEX, podrá llevarse a cabo conforme a las mismas reglas sobre documentación, procedimiento y competencia establecidas para su aprobación.

La LOTUS (Ley de Ordenación Territorial y Urbanística Sostenible de Extremadura) establece en su artículo 15 los “Criterios de Ordenación Sostenible”, si bien en las disposiciones finales y derogatorias se indican las condiciones que ha de darse para la aplicación de la Ley (y por tanto, de los COS) al planeamiento en vigor. No obstante, y dado el muy escaso desarrollo del PGM, salvo lo ya indicado de algunas actuaciones provenientes de planes anteriores, pensar en un modelo de ciudad con mayores índices de sostenibilidad podrían ser el origen para un debate en profundidad que nos permitiera ir cumpliendo Objetivos e implementarlos en la ejecución de las Áreas de Reparto que aparecen nuevas en el PGM de 2010, pero que prácticamente ninguna se ha comenzado a llevar cabo, salvo la referida al Nuevo Ferial, si no me equivoco.

Debatir sobre un modelo de ciudad más sostenible, más eficiente, aprovechando además que la “administración actuante” (Ayuntamiento) ha comenzado una nueva legislatura no debería asustar. Y dado el alcance competencial que los ODS pueden tener desde el punto de vista de la gobernanza, implicar a otras administraciones (Provincial, Autonómica, Estatal y Europea) podría suponer mejorar las expectativas de futuro de una capital de provincias como Cáceres, a la que le puede costar mucho tiempo llegar a los 100.000 habitantes estando a tan solo 4.000 de distancia.

Vale.

Hace años, un empresario me dijo que a Cáceres, las crisis económicas tardan más en llegar, pero luego tardan mucho más en irse. La explicación está en la conformación demográfica y económica de la ciudad: una población excesivamente dependiente de los servicios, y en gran parte, de los servicios públicos. O lo que es lo mismo: una economía local muy ligada al alto componente de empleados públicos, que durante el arranque de la crisis siguen manteniendo sus empleos y sus retribuciones, que frenan la aparición de signos visibles.

Sin embargo, cuando para el conjunto nacional la crisis económica va desapareciendo y comienzan a mejorar los indicadores macroeconómicos, y, más lentamente, la economía individual, familiar o social, la crisis se mantiene porque solamente con empleados públicos no se generan los medios necesarios para mejorar la situación.

Uno de los indicadores que más visible hacen las situaciones de crisis económicas para el conjunto de los ciudadanos, son los escaparates vacíos, los locales comerciales cerrados. Y sin son céntricos, si están en las calles por las que de un modo u otro la gente transita asiduamente, más todavía.

La ciudad de Cáceres presenta un buen número de locales vacíos, en calles céntricas como San Pedro, Moret, Pintores, Roso de Luna, Donoso Cortes, y otras en las que la población es importante, como, por ejemplo, Reyes Huertas o Ronda del Carmen, Calle Colón.

Otro componente, muy importante, de la persistencia o no de una situación de crisis económica se encuentra en la demografía, en el incremento o disminución de la población. Ahora que se están dando los primeros pasos para atajar la despoblación rural en regiones como Extremadura, conviene analizar, siquiera someramente, la evolución de la población en la ciudad de Cáceres. No hay que olvidar que es la población, son los ciudadanos, los que mantienen en gran medida la economía, a través de lo que se conoce como demanda interna.

En el siguiente gráfico, elaborado con los datos del servicio de estadística del Ayuntamiento de Cáceres y publicados en la web municipal, se aprecia cómo desde 2007, cuando comenzó a nivel nacional a notarse la crisis económica, que se acentuó a partir de 2010, hasta 2019, la población se ha incrementado en 5.689 personas. Sin embargo, entre 1 de enero de 2007 y 1 de enero de 2012, ese incremento fue de 5.368, mientras que entra esta última fecha y 1 de enero de 2019, solamente de 321.

El estancamiento de la población en estos últimos años, con un incremento solo de 321 habitantes entre 1 de enero de 2012 y 1 de enero de 2019, demuestra, al mismo tiempo, una repercusión negativa sobre la economía local, esa que se ve en los locales cerrados.

Uno de los objetivos de los nuevos gobernantes locales debería centrarse en mejorar esa economía local, con una apuesta fuerte en la atracción de empresas que conlleven un incremento de la población. Y para ese futuro, en el plazo de una legislatura, debería fijarse en alcanzar entre cien mil y ciento cinco mil habitantes, y hacer de ese esfuerzo político la excusa que consiga de las administraciones públicas (provincial, autonómica, estatal y europea) inviertan en la ciudad, y convertir esas inversiones públicas en un acicate para la inversión privada, o para conseguir acuerdos de colaboración y cooperación público-privados que lleven a alcanzar el objetivo.

Para una ciudad como Cáceres, conseguir llegar a más de cien mil habitantes a 1 de enero de 2023, supondría un incremento del 5 ó 6 por ciento, que sería un objetivo al que ninguna fuerza política ni los actores sociales de la ciudad deberían poner obstáculos.

Vale.

El desarrollo de algunas actuaciones urbanísticas en Cáceres, incluido el diseño, proyecto y ejecución de la Ronda Sureste por la Junta de Extremadura, ha conllevado que, por ejemplo, la antigua sede del centro ecuestre El Romeral haya pasado a titularidad municipal, Sistemas Generales AR1. La finca, como suelo rústico, pertenece al Polígono catastral 21, con número de parcela 398, y linda, en un lateral con el camino de la Ribera del Marco.

En la ficha catastral se indica que en la finca existen edificaciones ruinosas, lo que es cierto, si bien caben algunas matizaciones, sobre todo por su ubicación y por los posibles usos que a esas edificaciones “ruinosas”, rehabilitadas sin necesidad de grandes inversiones, se pudieran dar.

En estos días (finales de junio de 2019), la brigada de obras del Ayuntamiento está procediendo al tapiado de los huecos, para evitar intrusiones que pudieran conllevar algún riesgo. Esta acción dará cierta estabilidad al inmueble, sustancialmente una nave corrida, más una casa que estaba situada en la zona de acceso desde el camino del Molino del Marco.

En los tiempos en los que esta nave ha estado abandonada, se han realizado en su exterior, pero, sobre todo, en su interior, una serie de grafitis, cuya evaluación de calidad artística habría que llevar a cabo, para que se pudiera establecer si merecen ser conservados, no ya en la propia nave, sino en su entorno, en función del uso que se le pudiera dar. Y aquí vamos a proponer un uso.

En el antiguo molino de aceite de El Marco se ejecutó el Espacio para la Creación Joven, aprovechando las edificaciones existentes, ya que la finca había pasado a ser propiedad del ayuntamiento en virtud, como es el caso de el antiguo Romeral, de desarrollos urbanísticos. El molino, por el desarrollo del SUNP-8 del PGOU de 1999, el actual Residencial Vistahermosa.

La nave existente está formada por pilares sobre los que asienta una cubierta de estructura metálica culminada por planchas de uralita, sin falsos techos.

Un buen uso que podría darse a esta construcción, recuperándola creo que con menor coste que el del ECJ, que eran inmuebles de más de una altura y estructuras más complejas, sería retirar, mediante cortes limpios, los paños sobre los que se hayan pintado grafitis cuya calidad merezca, como decía antes su conservación, y demoler los demás, para realizar un cerramiento apoyado, como ahora, en los pilares existentes, si acaso con algún refuerzo, terminar la cubierta exteriormente con teja árabe sobre la uralita, y formar falsos techos. El cerramiento sería a base de tabique de medio pie de ladrillo, enfoscado y enlucido exteriormente, y cámara, aislamiento y tabique de rasillón, para enfoscado y enlucido interior.

El tamaño de la nave, si la medición sobre plano del catastro no es muy errónea, es de unos 1.000 m2, lo que podría dar como resultado, con divisiones interiores, de espacios entre 70 m2 y 120 m2 y destinados a talleres y estudios de artistas jóvenes, artistas locales emergentes, o artistas del entorno de la ciudad de Cáceres, que podrían disponer así de espacios de trabajo.

El número de estudios o talleres variará según la demanda que pudiera suscitar y la obra ejecutarse con fondos EDUSI o fondos de procedencia de otras administraciones, para que el coste a las arcas municipales fuera el menor posible.

Los costes de mantenimiento (agua, luz, teléfono y otros servicios generales) correrían a cargo de los usuarios, sin coste de alquiler, ya que se plantea que los artistas y artesanos que los utilicen se comprometan a realizar exposiciones, en locales municipales o de otras administraciones existentes en la ciudad, y a la donación de obras que, a criterio de los servicios con competencias en la materia (Consejería de Cultura, Área de Cultura de la Diputación, Concejalía de Cultura), pudieran ir asentando una buena colección de arte de producción local con calidad.

De esta manera, el Espacio para la Creación Joven, que se pudo ejecutar mediante un acuerdo entre el Ayuntamiento y el Instituto de la Juventud de España, entonces dirigido por Leire Iglesias, tendría un complemento necesario, y dotaría a esa zona, cabecera de la Ribera del Marco, de un indudable valor cultural y de futuro.

Vale.

Ninguna línea trazada en el plano es inocente, ni ninguna ciudad es inmutable. Ni siquiera sus más fosilizados barrios. Y Cáceres tampoco lo es. Aunque muchas veces parezca una ciudad casi muerta, reaparece en otros espacios físicos casi viva.

Los barrios que en los años 50 y 60 acogieron población joven, provenientes en muchos casos de inmigración interior, son ahora barrios llenos de personas mayores: sus hijos han buscado otros aires, al norte o al sur de la ciudad. Y sus casas, envejecidas, solamente toman un soplo de aire fresco cuando en la primavera, algunos años, se encalan sus fachadas.

Pero no solamente son las casas las que envejecen, se deterioran y modifican sus fachadas con carteles de se vende. Sus espacios abiertos, donde jugaban los entonces niños al guá, al pañuelo, al hilo negro, son ahora espacios inertes, en contraste con el neolenguaje de las áreas de juego infantiles, tan contadas y constreñidas que solamente permiten el juego que puede hacerse en mobiliario de pvc endurecido, de bordes romos, coloreados.

Existe en Cáceres un espacio que a lo largo del tiempo ha sufrido alguna escasa modificación y que ahora ha quedado arrinconado a ser lugar de reuniones cada vez menos numerosas de adolescentes y jóvenes. Los más mayores de los edificios colindantes, los que vieron como sus nuevos pisos de los años 50 y 60 rodeaban un erial en pendiente muy pronunciada, en el que sus hijos jugaban y corrían, haciendo resbaladeras por las que, a modo de tobogán, se lanzaban sobre la tierra mojada con los orines de todos. Y ojo con perder el equilibrio, que llenabas las calzonas de barro.

Aquel erial en pendiente pronunciaba fue sometido a cirugía mayor, y su pendiente convertida en bancales, como si de terrenos frutales de una sierra se tratara. Y entre los bancales, pasos de escaleras por los que los vecinos más antiguos ya no pueden adentrarse. Las dificultades de movilidad han reducido esos bancales a uso muy restringido.

Entre las calles Médico Sorapán y Reyes Huertas, con una pendiente muy pronunciada, ahora denominada Cuesta del Palancar, y cerrado por una promoción de las llamadas Viviendas protegidas y otra conocida como las 104, se encuentra el Parque Bosnia, denominado así, no oficialmente, sino porque su mayor esplendor coincidió con su conversión en bancales y porque en él se reunían, a veces casi clandestinamente, adolescentes y jóvenes grafiteros, cuando “la guerra de Bosnia”.

De aquel Parque Bosnia aún quedan vestigios de grafitis, con alguno relativamente nuevo, pero sin la fuerza con la que quienes trazaron los primeros a golpe de spray, expresaron en las paredes sus anhelos, sus inquietudes, su creatividad.

Hoy, muchos de esos grafitis son paredes desteñidas, pinturas erosionadas junto con los morteros de cemento en los que se pintaron. Pero sigue siendo el Parque Bosnia, por cuyas escaleras los vecinos de las protegidas y las 104 no pueden moverse y que, desde las ventanas de sus casas asisten a un deterioro progresivo.

Los grafiteros de hace unos años ya no han vuelto por allí, y solamente alguno se atreve a sustituir los originales dañados por otros nuevos.

Vale.

En marzo de 2016 finalizaba la concesión, a la Agrupación Cacereña de Industriales de Carne, del matadero municipal. Es evidente que el Ayuntamiento conocía ese vencimiento y lo lógico es que con antelación suficiente se hubieran preparado los pliegos técnicos y administrativos y licitada una nueva concesión. Pero… nada. Nada de extrañar, por otra parte, dada la ineficacia, inoperancia e incompetencia del gobierno del Partido Popular, sustentado en los votos de los gorrillas.

Lejos de iniciar un nuevo proceso por el vencimiento del contrato, el Ayuntamiento decidió, unilateralmente, mediante Resolución de la Alcaldía, y sin acuerdo previo con la concesionaria del servicio, la prórroga del contrato. Esta prórroga suponía para todos y cada uno de los miembros de la agrupación (incluido alguno ya fallecido) la imposibilidad de resolver el aval bancario prestado en su día y cuyos importes económicos debían seguir abonando.

Con anterioridad a 2016, la mayoría de los integrantes de la concesionaria original (la Agrupación Cacereña de Industriales de Carne) habían decidido que todas las acciones, derechos y deberes de la agrupación, en lo concerniente al contrato de concesión, fueran gestionados por uno solo de sus miembros, lo que fue elevado a escritura pública y presentada dicha escritura en el Ayuntamiento.

A todo esto, el Partido Popular en el gobierno continuaba sin redactar los pliegos para una nueva licitación, seguramente a la espera de la entrada en vigor de la Reforma del Régimen Local impulsada por dicho partido, y que tenía, entre otras consecuencias, que los municipios dejaban de tener, como en el caso de Cáceres, la competencia de matadero municipal, entre otras.

Por parte de la mayoría de los miembros de la Agrupación concesionaria se intentó en diversas ocasiones la resolución del contrato, sobre todo para la recuperación de unos avales que resultaban cada vez más gravosos. Sin éxito.

Sin embargo, esta situación de puesta a disposición de uno solo de sus miembros por el resto de carniceros de la agrupación, no impidió, por ejemplo, que en su momento, la alcaldesa asistiera a la “reinuaguración” del matadero, de lo que dan testimonio diversas publicaciones en prensa. Para los miembros de la Agrupación de carniceros, la opción de trasladar derechos y obligaciones a solamente uno de sus miembros, era la única salida posible, por cuento el fallecimiento de alguno de los integrantes de la concesionaria original, resultaba un impedimento para su disolución legal.

Desde marzo de 2016, en que la alcaldesa Elena Nevado resolvió la prórroga unilateral del contrato de concesión, en diversos edictos emitidos por la concesionaria del suministro de agua aparecía como morosa a las arcas municipales la Agrupación de carniceros por cuantías de más de 2.000 € en cada ocasión. Cantidades que no eran satisfechas por el único administrador del matadero municipal, y sin que esa condición de deudor a la hacienda pública local tuviera consecuencias. Consecuencias que sí lo fueron para los integrantes de la Agrupación, con un acuerdo del pleno por el que se les prohibía la contratación con el Ayuntamiento en su condición de deudores.

Todo ello, constando en el propio Ayuntamiento el acuerdo suscrito por los carniceros con el único administrador del matadero. Además de la prohibición, siguieron pesando sobre los miembros de la agrupación los avales y sus cuantías correspondientes.

Por fin, ya con la nueva legislación en materia de régimen local en vigor, el PP consiguió resolver que el matadero dejaba de ser una competencia municipal y que podría ser adjudicado mediante un contrato con la tipología de concesión demanial. Y se realizó todo el procedimiento, incluido el depósito de la fianza por parte del nuevo adjudicatario…

Pero… siendo el Ayuntamiento de Cáceres gobernado por el PP cualquier cosa podría esperarse. Y así sucedió.

Cuando el nuevo adjudicatario intentó hacerse cargo de las instalaciones (propiedad municipal) para poner en marcha su contrato de concesión… no pudo. El matadero había sido desmantelado, tal cual.

La respuesta, por el nuevo adjudicatario, resolver el contrato. Y del Ayuntamiento, aceptar esa renuncia y decir, en los periódicos, que reclamarían los daños causados.

En marzo de 2019, el pleno municipal elevó a definitiva la resolución contractual. A día de hoy se desconoce si se ha iniciado alguna acción judicial por parte del Ayuntamiento por los daños causados.

Sin embargo, en las informaciones de prensa se omite (seguramente por ignorancia o por abulia) un detalle: si las instalaciones del matadero objeto de licitación han sido desmanteladas, la responsabilidad no puede atribuirse solo a quien las haya desmantelado, sino al propio ayuntamiento, por cuanto se trata de un bien patrimonial cuyo estado de uso y mantenimiento corresponde al propio municipio constatar cuando sea preciso. Y más cuando se estaba en proceso de licitación.

Lo que se llama “responsabilidad de culpa in vigilando”, que recae exclusivamente en el propietario del bien patrimonial público (Ayuntamiento) con independencia de otras responsabilidades que hubiera. Si el Partido Popular en el Ayuntamiento denunciara a la Agrupación concesionaria hasta 2016 (o antes, cuando se produjo el traspaso de derechos y obligaciones a un único miembro de la agrupación) de los daños causados en las instalaciones, un buen abogado conseguiría culpar de las mismas a quienes incumplieron sus obligaciones e hicieron dejaciones de su responsabilidad in vigilando.

Vale.

Hace unos días (17 de abril), el concejal de cultura del Ayuntamiento de Cáceres descartaba que se pudieran celebrar festejos taurinos en la Plaza de Toros con motivo de las fiestas del patrón de la ciudad San Jorge. Decía el concejal que la falta de acuerdo de los grupos municipales con el Partido Popular. El concejal decía que se ha formado un tripartito antitaurino, con PSOE, Ciudadanos y Cáceres Tú (Podemos).

En la mañana de hoy, 22 de abril, se puede ver la Plaza de Toros, el llamado Coliseo de la Era de Los Mártires, rodeado de vallas. Cabe pensar que será porque lo van a pintar, aunque a simple vista parece que le hace mucha falta una mano de pintura. Ni en la web del Ayuntamiento, ni en los medios de comunicación, al menos los escritos y digitales, se ha informado de por qué está vallada la Plaza de Toros, ni en las propias vallas se ha colocado cartel alguno advirtiendo, si así fuera, del peligro existente.

Mirando más despacio, a las cubiertas de teja del inmueble, se aprecia que hay numerosas tejas vencidas. La distancia con la que se puede mirar, incluso aumentando el zoom de la cámara del teléfono móvil, hace que sea una mala señal el vencimiento de las tejas y que haya hiladas que quedan expuestas a que ráfagas de viento que pudieran producirse se las lleven por delante.

La Plaza de Toros de Cáceres se construyó en 1846 (en el catastro se data su construcción en 1860), tiene la consideración de monumento histórico, y está situada al sitio de la Era de los Mártires, que se formaba desde donde está situado el coso taurino hasta la zona más alta del Paseo Alto y terrenos donde se construyó en los años 20 del siglo pasado el Cuartel Infanta Isabel. Tiene una superficie catastral de 3.737 m2 construidos, sobre una parcela de 4.195 m2. Y uso deportivo.

Por lo que se puede apreciar en algunas de las fotografías captadas con el móvil, la cubierta de la plaza presenta serios problemas de estabilidad, por lo que en esta situación sería más que improbable que se pudiera celebrar cualquier tipo de festejos o actividades. Se han realizado algunas reparaciones, pero el inmueble en su conjunto necesita una rehabilitación integral, que suprima, en las zonas en las que es posible, barreras arquitectónicas que dificultan la seguridad de los espectadores, no solo para permitir el acceso de personas con movilidad reducida.

La creciente desafección del público por los festejos taurinos en Cáceres no es algo nuevo. Lleva ya unos años en los que cuando se han intentado celebrar corridas de toros o novilladas, los huecos de público eran cada vez mayores. Y ello a pesar de que por el Ayuntamiento se hacía el esfuerzo de adquirir un buen paquete de entradas para repartir y animar el graderío.

Un inmueble de este tamaño, cerrado durante los 365 días del año o abierto, en los más favorables para los taurinos, dos o tres días, no es algo que pueda permitirse la ciudad.

Su mantenimiento viene siendo cada vez más costoso, las reparaciones de cubiertas y otras reparaciones que se han realizado no son sino parches. La Plaza de Toros de Cáceres necesita una rehabilitación integral, costosa (dudo que la economía municipal la pueda asumir), y un estudio serio de usos, desde deportivos hasta eventos musicales, por ejemplo, pero que se realicen con las suficientes garantías de seguridad para todos. 

 

Ahora que el Partido Popular, tras ocho años de una desastrosa gestión, seguramente tenga que dejar el poder municipal, o, como mucho, se vea en la tesitura de ser muleta de otro u otros partidos, se echan en falta menos lamentos de concejales que acusan a un hipotético pacto antitaurino, y más autocrítica de una gestión nefasta.

Vale.

En diciembre de 2015 subí una entrada a esta web referida al ofrecimiento por parte del Ministerio de Hacienda al Ayuntamiento de Cáceres del Edificio que había sido sede de la Demarcación de Carreteras, del Ministerio de Fomento. Un edificio (https://cercadelasretamas.com/2015/12/07/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-xxxiii-fomento/) con una superficie construida de 1.800 m2.

La cesión que ofrecía Hacienda era gratuita, a la que el Ayuntamiento debía responder presentado un proyecto de uso definido, un calendario para ejecutarlo y disponer de solvencia económica para llevarlo a cabo.

Parece ser que el equipo de gobierno del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, ha sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble por no poder acreditar las condiciones que para este tipo de cesiones se establecen en la legislación de Patrimonio de las Administraciones Públicas.

Y esa incapacidad es la que lleva a que la Delegación de Hacienda haya convocado anuncio de subasta pública de diversos bienes inmuebles, encabezando el antiguo edificio de Fomento, la relación.

Los datos que figuran en dicho anuncio son:

PRIMERA SUBASTA:

LOTE 1. Finca urbana en Cáceres, edificio en Plaza de los Golfines nº 6, (nº 4 según Registro de la Propiedad y nº 2 según Catastro), con una superficie de suelo de suelo de 561 m2 y una superficie construida de 1.800 m2 según Catastro. Según proyecto de rehabilitación la superficie es de 1.826,35 m2 .

Referencia catastral: 6428101QD2762G0001OG.

Inscrita en el Registro de la Propiedad nº 2 de Cáceres con el número de Finca 930, al Tomo 551, Libro 131, Folio 226. Superficie registral 580,50 m2. No constan cargas registradas.

Calificación energética: Inmueble excluido del ámbito de aplicación del R.D 235/2013 conforme al art. 2 .2 f).

Código de Inventario: 1987-724-10-999-0074-001.

Condiciones urbanísticas: las que se derivan del planeamiento urbanístico, a verificar por los interesados en el Ayuntamiento. Uso: administrativo-institucional.

Tipo de licitación:

1º Subasta: 1.144.309 €, depósito a constituir 5%: 57. 215,45 €.

Que el ayuntamiento de Cáceres haya sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble es síntoma de una parálisis política total, puesto que las posibilidades para hacerlo son múltiples de acuerdo con la propia legislación. Sin embargo, la primera de todas ellas, de todas esas posibilidades solamente es competencia municipal: ¿para qué se puede conseguir ese inmueble? El Partido Popular ha dado, en este caso, como en muchos otros, muestra de una total falta de iniciativa política. Y, lo que es más grave: le está diciendo a la Administración del Estado y a la propia ciudadanía que en esta ciudad no hace falta nada, que lo que se haga o se deje de hacer se debe a la menguada iniciativa privada, porque el Ayuntamiento no sabe para qué puede ser útil un edificio de 1.800 m2 cuadrados, equivalente a unas 18 viviendas de 100 m2.

Ahora que se acercan las elecciones, la constatación de la incompetencia y la incapacidad del equipo de gobierno del PP quedan en evidencia y, si se presentan posturas a la subasta del 14 de mayo, a solo semana y media de las municipales, por el importe que se fija en el anuncio, el inmueble pasará a ser propiedad privada.

Vale.