Archivos para Cáceres

Mientras intentaba averiguar alguna historia sobre los hornos del Sapillo, que ya publiqué en esta Cerca de las Retamas, en encontré con una obra de fábrica muy interesante, sobre la que no existen, al día de hoy, referencias ni testimonios en las fuentes consultadas (Tomos I y II del Inventario del Archivo Histórico de Cáceres) o en la Prensa Histórica digitalizada de la Biblioteca Pública de Cáceres.

Sí he encontrado referencias sobre la finca o cuerda del Sapillo, donde están los hornos (actualmente, la parte mayor de esa finca la ocupa la nave de la distribuidora de alimentación UNIDE), y donde hubo, según el geólogo y profesor de la Escuela Normal de Cáceres, Julio Rodríguez Polo, un pozo del Calerizo, uno de los cuatro que se tenían como aliviaderos del mismo (los otros tres, la Charca del Marco, la Labosilla y los Caños de Santa Ana – Pozo de la Esmeralda).

En esta búsqueda de los orígenes de una singular (por ser la única que al menos conozca) obra de fábrica, consistente en encauzar unos 45 metros del Arroyo de la Plata, que más adelante enlaza con la Ribera del Marco, con una fábrica de piedra y una cubierta de cañón ejecutada con ladrillo. Muy bien ejecutada, por cierto.

En las referencias que he encontrado hasta ahora, solamente aparece la construcción de un tinado y la apertura de un pozo (que podría ser, seguramente, el que refería el geólogo Rodríguez Polo). Nada referido al encauzamiento y cobertura del arroyo.

Por otra parte, la obra de encauzamiento tiene entidad suficiente para pensar que seguramente, si se ejecutó con motivo de la construcción del tinado, fue mucho más costosa que este. El tinado, por cierto, da la Ronda de San Francisco ya en su intersección con la EX206, y el paramento está justo en el límite de dicha vía, cubriendo el tinado, a su vez, el encauzamiento y el arroyo.

Este Arroyo de la Plata circula al interior, al borde interior de varios cercados hasta encontrarse con la Ribera del Marco en la Cerca de San Jorge. Es probable que hasta que la legislación en materia de aguas no delimitara expresamente la titularidad pública de los cauces de los ríos, sus afluentes y arroyos, los propietarios de las fincas por las que, sobre todo, los arroyos discurren los consideraran, también de su propiedad.

Así, en la sesión de 19 de octubre de 1918 del Ayuntamiento, el concejal D. Antonio Canales recuerda que la pared de la cerca de Don Vicente Alonso García, en el Calerizo, está construida fuera de su terreno y sobre la Carretera [del Marco] que dice ser suyos y otros dicen que son de la Corporación (…) por ello ruega se haga el deslinde y medición de dichos terrenos, que si el señor Alonso no quiere presentar la escritura, se tomen los datos del Registro civil. La presidencia promete invitar nuevamente al señor Alonso [a que presente] las escrituras, y de no presentarlas se proceda como dice el señor Canales”. (Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, nº 276, de 15 de noviembre de 1918).

En la misma sesión antes citada, “el señor Floriano Santillana interesa lo informado por los técnicos sobre el perjuicio que puede irrogar al manantial del “Marco” el pozo construido por don Vicente Alonso. La presidencia responde que este asunto corresponde discutir a la Comunidad de Regantes “La Concordia” y el señor Alonso pero que procurará si el pozo perjudica al “Marco”. (Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, nº 276, de 15 de noviembre de 1918).

En el Archivo Histórico Municipal aparecen dos referencias. Una, de 1919, “expediente incoado en virtud de instancia de don Vicente Alonso García solicitando autorización para continuar las obras de una parcela de tierras el sitio del Sapillo” (20/155 Expediente 15). En su petición, el sr. Alonso García hace referencia a un acta de deslinde anterior y que “la única variación de dejar dentro  de la suerte [de tierra] el terreno que ocupa el depósito de agua y la cañería allí construida por el sr. Alonso”. De ser la cañería el encauzamiento existente, estaríamos ante una construcción anterior.

Plano de alzado frontal y distribución del tinado. 1921. Sin referencias en el expediente a la fábrica de encauzamiento. Fotografía del plano incluido en el expediente de solicitud de licencia de obras. Archivo Histórico Municipal. Cáceres.

La otra, de 1921, por la que don Vicente Alonso García solicita licencia para construir un tinado en sitio “El Sapillo”, lindando con la carretera del marco (20/56 Expediente 84). La solicitud de licencia de construcción lo es para “un cocherón, pajar y habitación que desea construir en la finca de su propiedad”. Se acompaña un plano de alzado y planta, firmado por el Maestro Constructor M.R., sin incluir referencia gráfica al encauzamiento.

Así, por las características del aparejo de la fábrica y las referencias (o mejor, falta de ellas), estaríamos ante un tipo de construcción anterior a 1900. Las fábricas del tipo de la que se encuentra bajo la nave tinado, comenzaron a utilizarse a partir del siglo XVIII.

Vale.

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La titularidad dominical de los derechos mineros en España le corresponde al Estado, que es, a través de los instrumentos legales, básicamente, la Ley de Minas, quien concede permisos de investigación y explotación de esos derechos. Por tanto, las empresas mineras realizan sus actividades extractivas y, subsiguientemente, económicas mediante la figura jurídica de la concesión administrativa.

Artículo segundo.

Uno. Todos los yacimientos de origen natural y demás recursos geológicos existentes en el territorio nacional, mar territorial y plataforma continental, son bienes de dominio público, cuya investigación y aprovechamiento el Estado podrá asumir directamente o ceder en la forma y condiciones que se establecen en la presente Ley y demás disposiciones vigentes en cada caso. (Ley de Minas)

En el caso de la mina de San José de Valdeflórez, impulsado por la empresa australiana Infinity Lithium (75% del capital) y Valoriza Minera (25%, del grupo SACYR), en el entorno inmediato de la ciudad de Cáceres, hasta ahora los grupos ecologistas y algunos grupos políticos se han venido manifestado como reacción a las diversas informaciones producidas, básicamente, por la propia minera, que tiene la pretensión de extraer litio durante más de 20 años.

El litio, mineral de progresiva alta demanda por la electrificación no solo de automóviles, sino de otros muchos elementos que precisan baterías de ese mineral, pertenece, por derecho, al Estado, si bien, mediante la aplicación de la legislación básica en la materia y de las transferencias autonómicas, es a la Comunidad Autónoma, a través de su ejecutivo, la Junta de Extremadura a quien corresponde la tramitación de los proyectos, desde los permisos de investigación hasta los proyectos de extracción y de reposición ambiental.

El Ayuntamiento de Cáceres, a través de su alcalde, Luis Salaya, ya ha manifestado su posición contraria al establecimiento de una mina a cielo abierto tan cercana a la población.

A mi juicio, cabría ir un paso más allá, pasar de la reacción ante las acciones e informaciones de la empresa minera, a la acción administrativa que cabe interponer. Si dejamos transcurrir todos los procedimientos, y conforme a ellos, sin oposición jurídica suficiente, se aprueban los proyectos de la minera, no tendríamos más que aceptarlos, aunque sea a regañadientes.

Le corresponde al Ayuntamiento, a través de sus servicios jurídicos plantear, ante el Ministerio de Transición Ecológica, en el que radican ahora las competencias básicas del Estado en materia de minería, la impugnación del derecho minero sobre San José de Valdeflórez. Es decir, que el Estado, que es competente para ello, por ser, en definitiva, el titular dominical de los derechos mineros, dictamine que en el entorno de la ciudad, con un radio de acción suficiente, no se pueden ejercer derechos mineros que no hayan obtenido la total aprobación de los proyectos al día de la fecha, y se eliminen las correspondientes cuadrículas mineras en ese espacio.

De ese modo, la empresa minera no podrá ser titular una concesión administrativa (la extracción de mineral) en un espacio que haya sido declarado exento de derechos mineros.

El Ayuntamiento, mediante informes jurídicos y socio sanitarios solventes, y en acuerdo plenario, será el que inicie ante el Estado la impugnación de esos derechos, al tiempo que solicite, de modo fundado, que en tanto se resuelve la impugnación, quedarán paralizadas todas las tramitaciones que hubiera en curso en el espacio señalado, tanto permisos de investigación como de explotación de minerales.

Al mismo tiempo que se tramita ante la Administración General del Estado la impugnación de los derechos mineros, se ha de tramitar ante la Junta de Extremadura la paralización de todos los actos administrativos en curso, tanto permisos de investigación como de explotación que hubiera. No sería hasta que la impugnación estuviera resuelta, a favor de los intereses de la ciudad de Cáceres, o en contra, cuando podría continuarse la tramitación.

Vale.

El actual equipo de gobierno municipal de Cáceres, un gobierno en minoría se ha planteado, en un caso como se comprometió en campaña electoral y en otro tras conocer los informes técnicos, derribar dos inmuebles que por una u otra causa tienen cierto sentido emblemático en la ciudad.

Por un lado, tiene el compromiso de derribar el Bloque C de Aldea Moret, que simboliza por sí mismo el estigma al que toda una barriada está adherida. Significaría desmontar un elemento que suponer para los vecinos una rémora con la que no quieren cargar. Y hacen bien.

Por otro lado, hoy se ha conocido, por declaraciones del alcalde Luis Salaya, que los informes técnicos determinan que El Madruelo es irrecuperable y que lo sensato es su demolición. El Madruelo fue la escuela a la que acudieron los niños de la zona de la Iglesia de Santiago, San Blas, Picadero… Una escuela sencilla, en un edificio sencillo, que a simple vista remarca, si no fuera por unas reparaciones en la cubierta de los años 90, la fragilidad con la que fue construido.

En ambos casos, el proceso de demolición requiere de una tramitación que pasa por tener aprobadas las partidas presupuestarias para la contratación de las obras, y que actualmente no están disponibles. Requiere, por tanto, que el equipo de gobierno formule unos presupuestos en los que se incluyan las correspondientes partidas.

Vista Parcial de Cáceres con Iglesia de Santiago. En primer término, El Madruelo

Además, y antes de su demolición sería muy conveniente plantearlo, se requiere que se planteen los usos del suelo resultante. En el caso del Bloque C de Aldea Moret se trata de una parcela exenta en sus cuatro lados, que, en el caso de derribo, seguiría manteniendo el actual uso del suelo, un uso residencial. Cabría preguntarse para qué otros usos podría destinarse el suelo o si, por el contrario, se pretende cambiarlo a zona verde, o deportiva, o de equipamiento, para lo cual se precisa la correspondiente modificación del Plan General Municipal. O lo que es lo mismo, el Ayuntamiento, además de aprobar la demolición del inmueble, debe aprobar el uso que se dé a los terrenos.

En el caso de las antiguas escuelas de El Madruelo, la necesidad de modificación del PGM pasa, en primer término, por establecer que la ciudad no precisa en esa zona de dotaciones educativas, al menos de carácter reglado, ya que en su día fue desalojado por la Administración Educativa, la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, por lo que la demolición del inmueble debe llevar obligatoriamente aparejada, en el tiempo, una decisión política y administrativa que determine los usos del suelo.

Los vecinos de la zona suelen, habitualmente, reclamar espacios de aparcamiento, necesarios, sobre todo si con ello se consigue eliminar vehículos del entorno inmediato de la Plaza de Santiago hasta calles adyacentes e incluso del recinto intramuros. Destinar los terrenos, una superficie de 4.633 m2 a aparcamientos en superficie, produciría un número importante de plazas que deberían aliviar, sin duda, la escasez que actualmente se padece.

Por otra parte, destinar esa superficie a un aparcamiento en superficie produciría un potente impacto negativo sobre el entorno, teniendo en cuenta que desde la Ribera del Marco y, en un futuro, desde el mirador que se incluye en la Ronda Sureste, actualmente en obras, y perjudicaría de modo notable las vistas más atractivas de la ciudad. De hecho, con motivo de las obras en la cubierta que en su día acometió el Ayuntamiento, la primera fase se realizó mediante paneles de chapa, con un impacto muy negativo, en tanto que la segunda se llevó a cabo con fábrica de teja.

Al mismo tiempo que los técnicos municipales elaboran los proyectos de demolición de ambos edificios, hasta tanto se tengan disponibles las correspondientes partidas presupuestarias, deberían elaborarse las propuestas de modificación del Plan General Municipal.

Vale.

Se están realizando las obras de la Ronda Sureste de Cáceres, entre la A-58 y la EX206, con notables movimientos de tierras y explaciones, así como diversos pasos para correntías de aguas de la sierra de la Mosca, en la falda conocida como Solana de la Montaña.

Desconozco si en el tramo entre la conexión con la Ronda de San Francisco (prolongación que será de la Avenida de la Hispanidad) y la unión con la EX206 habrá algún paso subterráneo más (estos pasos se están realizando con estructuras de hormigón), y también si están previstos pasos para animales, aunque no creo dado que la margen derecha está ya prácticamente urbanizada y no parece que existan explotaciones ganaderas que lo requieran, y para animales no domésticos (conejos, liebres…) no parecen necesarios, dado que su hábitat natural quedará alejado de las zonas urbanas por la propia Ronda en construcción.

Esto no quiere decir que determinados animales no puedan, como hacen actualmente con las obras en marcha, atravesar la Ronda para acercarse como lo hacen, por ejemplo, jabalíes a la urbanización Vistahermosa.

Es evidente que cuando la Ronda esté terminada y puesta en servicio, a los jabalíes que ahora hocican en el parque de la Urbanización, tendrán más dificultades para cruzar e, incluso, es probable que durante un tiempo no lo hagan hasta que sus propios instintos y sus necesidades de agua y comida les lleven a ello.

Establecer en paralelo a la Ronda, en su margen izquierda, zonas de bebederos a los que los jabalíes puedan acercarse, disminuyendo su paso, o impidiéndolo, hacia las zonas urbanizadas, sería una medida aconsejable. Si las actuales circunstancias que llevan a los animales a acercarse a zonas urbanizadas se mantienen, su paso a través de la Ronda, una vez que esté abierta al tráfico, supondrá un peligro que podría, al menos, disminuirse con los bebederos.

No podrá hacerse lo mismo si las causas por las que los jabalíes se acercan a zonas urbanas es por la inexistencia de comida en sus espacios naturales, y no sería aconsejable que se actuara igual que con bebederos, pues ello llevaría de inmediato a una rápida reproducción y aumento del número de ejemplares, lo que supondría un problema ambiental importante.

Por ello, si se pudiera establecer un adecuado control de los jabalíes en sus espacios naturales en la zona de la Sierra de la Mosca más cercana a la Solana, se podría conseguir que su presencia en un futuro relativamente corto cruzando la Ronda Sureste no llegara a producirse.

Viendo la situación de las zonas verdes de la Urbanización Vistahermosa, en las fotografías que acompañan a este texto, tomadas en la tarde el 24 de agosto de 2019, se puede entender que el número de ejemplares de jabalíes que se acercan a esa zona es importante, más de una camada, por lo que parece que si los beneficios que obtienen de ese acercamiento es notable, seguirá en aumento el número de animales.

Vale.

Durante muchos años, la “industria” de los hornos de la cal tuvo gran importancia en Cáceres, hasta casi comienzo de los años 70 del siglo XX, cuando la utilización del cemento fue desplazando a la cal morena de los morteros, dejando una utilización residual en los conocidos “morteros bastardos”. Coincidió esta menor utilización de la cal en la construcción con el auge del sector, de manera que a medida que se iban realizando más edificios con los morteros de cemento iban desapareciendo los caleros, una profesión muy esclava por cuanto la producción de un horno requería normalmente 3 días y 2 noches, en los que había que alimentar el fuego para la producción del que había sido durante siglos, junto con la arena o la tierra, el aglutinante de argamasas para levantar muros, enfoscar paredes o, con la cal blanca, para encalar fachadas en primavera que, en los meses más calurosos, servían para matar los insectos que las corrientes de aire del sur traían a la península enfermedades y epidemias.

Cáceres, Vuelo Americano 1945-1946. Fuente: SITEX http://www.juntaex.es

La calle de Caleros es el recuerdo de la ciudad a aquellos trabajadores que, incluso, extraían la piedra de las canteras para abaratarse los costes o recurrían a su compra a canteros cercanos a los hornos. Hubo hornos en el Calerizo, lógicamente, en las proximidades de la antigua estación de Renfe, o en el Carneril y el Espíritu Santo. Muchos de estos hornos, con el tiempo, cuando una familia dependía de ellos para su sustento, tenían muy cerca la casa familiar, para poder atender mejor la permanencia del fuego. La industrialización del sector de la construcción hizo que muchos caleros pasaran a ser albañiles, dejando sus hornos abandonados.

Cáceres. PNOA 2016- Fuente SITEX http://www.juntaex.es

La importancia del Calerizo no radica solamente en ser el acuífero del que nace la Ribera del Marco, o ser “la capa” que cubre cuevas como Maltravieso, El Conejar o Santa Ana, sino que sus piedras servían para producir cal para los morteros con los que los palacios, las casas fuertes, las iglesias… De la extracción de piedras mediante la preparación de barrenos de dinamita nació la entrada de Maltravieso.

Horno del Sapillo. 15 de agosto de 2019.

No muy lejos de esta Cueva, a unos 650 metros en línea recta, se conserva bastante bien el Horno del Sapillo, uno de los que se tiene constancia, al menos en la tradición popular, con más años de antigüedad.

Horno del Sapillo. 15 de agosto de 2019. Clickeando en las fotos se pueden ver ampliadas

 

El profesor Sanguino Michel anotó en su cuaderno de “Notas referentes a Cáceres”, publicado por Mercedes y Montaña Pulido y Abelardo Martín, en edición facsímil de “Ediciones Norba 1004”, una “Tradición referente á Isabel la Católica”, Dicha nota hace referencia a la publicación por la Revista de Extremadura de un monográfico sobre el IV Centenario de la reina católica, en el que el Marqués de Torres Cabrera relata lo siguiente:

“… En estas atenciones el tiempo se iba y vuelta la Reina de su viaje a Alcántara, llegó el mes de mayo y en uno de sus días se acordó entre los festejos en honor de la Soberana una cacería en el sitio que hoy llaman del Espíritu Santo y en una tierra que hoy está labrada vino a morir un hermoso venado a los pies de los Reyes. Una fuerte tormenta obligó a la Reina a guarecerse en un horno de cal en la falda de la Sierra de la Montaña, con lo que se dio por terminada la cacería, dando los Monarcas vuelta a la población”.

“Esta tradición, continúa Sanguino Michel en su cuaderno de Notas, se la he oído también a mi amigo Hurtado [Publio], no discrepando en lo esencial más que con la añadidura de que el horno en se refugió la Reina fue en el abandonado del Sapillo. Recuérdese que según el ms. [manuscrito] que publiqué de Bartolomé Sánchez Rodríguez, en el siglo XVI sonaba ya con este nombre.”

Horno del Sapillo. 15 de agosto de 2019. Clickeando en las fotos se pueden ver ampliadas

Parece que la ejecución del SUNP-9 “Residencial Vistahermosa”, del PGOU de 1999 permitirá que los terrenos en los que se encuentra el horno pueda preservarse (a falta de consultar la documentación del Plan Parcial), y su estado actual podría aconsejar su restauración, mediante la figura de una Escuela Taller, y, más aún, ponerlo en funcionamiento siquiera con fines pedagógicos y culturales.

Vale.

Ayer tuve ocasión de entrar en la Cueva de Maltravieso, de conocerla, de la voz y los conocimientos de Elena y Carlos, que fueron más que guías, que compartieron sus conocimientos y contestaron a todo tipo de preguntas.

Para quien no conozca Maltravieso, dos cuestiones. Una, principal, que están tardando en contactar con la web del Museo de Cáceres y solicitar la visita. Dos, que vean y lean lo mucho que se ha escrito sobre este enclave.

No voy a plantear aquí cuáles son los valores históricos y prehistóricos de un enclave que, hoy por hoy, es referente mundial de la evolución humana. Me voy a referir a algo más concreto: a cómo fue y es la relación de Maltravieso con su inmediato entorno físico y humano. De ser una cantera de la que se extraía piedra para varios usos: construcción, carreteras, a ser un centro del conocimiento humano desconocido para sus inmediatos vecinos.

Vuelo americano 1945-1946. Fuente: SITEX http://www.juntaex.es.

Cuando una voladura (¡barreeeeeno va!) dejó al aire la entrada de la cueva y demolió alguna cavidad previa a lo que ahora es la primera sala, no existían casi ni casas con vecinos en el entorno. En el “vuelo americano” de 1945-1946 solamente se atisban algunas viviendas aisladas en la zona del Espíritu Santo, su ermita, y poco más. Del actual barrio de Llopis Iborra (antes El Carneril) casi ninguna referencia gráfica. Terreno natural y alguna zona que recuerda que por allí estuvo un vertedero de basuras posteriormente trasladado a El Carrucho. Ah, sí se ve un rectángulo que si uno no es conocedor de la zona no sabría ubicar: la piscina de Falange.

De Maltravieso, solamente se ven los caminos de la cantera. Y eso, sabiendo ubicar dónde está.

En el mismo “vuelo americano” de 1956, ya se aprecia algo mejor lo que posteriormente fue la entrada de la cueva dentro de la cantera, que siguió funcionando hasta años después, si bien por uno de los laterales. Y también en ese vuelo se ven las viviendas que el Ayuntamiento de Cáceres construyó mayoritariamente para empleados suyos, algunas viviendas en lo que hoy son las calle Turia y Miño, y aparece un grupo de viviendas en construcción en lo que actualmente es la calle La Roche sur Yon. En una de esas viviendas, autoconstruidas durante muchos fines de semana por albañiles, viví yo. Mi padre fue uno de ellos.

Vuelo americano 1956. Fuente SITEX http://www.juntaex.es

También aparecen ya las “viviendas bajas” del Barrio del Carneril. En conjunto, ya iba incrementándose la población en las proximidades de Maltravieso. Y mientras, la cueva se sometía al albur de intrusiones, especialmente de adolescentes y jóvenes, por más que el señor Telesforo, el guarda que había trabajado en la cantera, se esforzara en impedirlo. Al señor Telesforo Pérez le conocíamos como “El Francés” y vivió en lo que ahora es la calle Miño, en la vivienda contigua a la de Juan Escribano (Juanito “el del Carrillo” o Juanito “El Chochero”), el padre de Maruchi.

La cueva, durante muchos años estuvo desamparada, por más que se repusiera el candado de una puerta metálica, candado que saltaba por los aires. Entonces, salvo cuando algunos estudiosos del Museo, con Carlos Callejo al frente visitaban la cueva, los vecinos del Carneril y del Espiri conocían su existencia, y, como mucho, decían que era importante. Pero no sabían por qué.

En 2019, existe un Centro de Interpretación, a cargo del Museo de Cáceres, y un parque que da cierta presencia al espacio, aunque también haya sido maltratado y la pérgola que tan bien lucía cuando se inauguró ya no existe.

Si en los años 50, sobre todo los 60 y parte de los 70 del siglo pasado Maltravieso era un lugar de juegos de aventura de muchos adolescentes y jóvenes, cuando solamente en su alrededor había piedras y barro de tierra colorá, hoy no se ve a prácticamente nadie allí, salvo algunos visitantes del Centro de Interpretación. El Parque existe en los planos del callejero, pero no existe ni para niños ni jóvenes, ni para vecinos más o menos próximos.

Una forma de entender los hitos históricos vinculados, anclados en un espacio físico concreto, es conocer como el entorno interacciona. La Cueva del Conejar, que forma parte del mismo espacio geológico que Maltravieso (El Calerizo), ha sido circunscrita a un parque dentro de una urbanización en la que todavía se construyen viviendas, pero que no han arrojado en los estudios arqueológicos obligatorios ningún hallazgo, ni siquiera casual, cuando a menos de 100 metros han aparecido dos cavidades espectaculares modeladas por la erosión del Calerizo.

La interrelación de aquellos años de la segunda mitad del siglo XX con “la cueva” se debía en gran medida a lo desconocido, a lo aventurero, al peligro.

Hoy, Maltravieso puede ocupar portadas de revistas científicas, amplios estudios que demuestran su enorme importancia. Pero los vecinos del entorno no son conscientes de que ellos deben ser, realmente, la mejor manera de que Maltravieso esté vivo, de que entiendan que la cueva que da sentido a sus espacios vitales es uno de los orígenes de la Humanidad, de que las manos plasmadas en las piedras de sus cavidades son las manos de quienes fueron origen del hombre.

Y eso sí, si no has visto Maltravieso, estás tardando…

Vale.

Hace unos días, el grupo de Ciudadanos del Ayuntamiento de Cáceres proponía la realización de una consulta popular para definir los usos futuros del Hospital Virgen de la Montaña, que en pocos meses está previsto que deje de funcionar.

Hoy, la asociación AEMECECA, que es guardiana de la memoria histórica de los represaliados por el fascismo franquista, plantea una consulta popular sobre el uso de la prisión provincial, que lleva varios años cerrada.

En ambos casos concurren circunstancias similares: el Hospital Virgen de la Montaña necesitará una notable inversión para usos distintos, los que sean, del actual sanitario. ¿Quién la asumirá? De momento, en una primera aproximación, el “dueño” es la Diputación. La prisión provincial es propiedad del patrimonio del Estado, y cuando en su momento el Ayuntamiento se interesó, los servicios técnicos municipales estimaron en 12 millones de euros los costes para darle usos.

Pero hay aspectos jurídicos que ni Ciudadanos ni la asociación memorialista han tenido en cuenta: el ámbito de las consultas populares. A lo que parece, por lo publicado en los medios, en ambos casos se pretende consultar a los vecinos de Cáceres para que muestren su parecer. Vecinos de Cáceres ciudad. Pero ello no es posible.

La propiedad del Hospital Virgen de la Montaña corresponde a la Diputación Provincial, que es la administración que representa a la totalidad de los vecinos de la provincia. Por tanto, si el futuro del centro sanitario se debería definir en una consulta popular, debería serlo en el ámbito provincial, algo, que sin duda, plantea notables dificultades, tanto logísticas como jurídicas.

La prisión provincial en desuso se construyó sobre unos terrenos adquiridos por el Ayuntamiento de Cáceres, pero la construcción se financió con aportaciones de la propia Diputación y de los pueblos de la provincia, ya que, no en vano, se trataba de una institución de carácter provincial. Y, al igual que en el caso del hospital, realizar una consulta conllevaría notables dificultades logísticas, jurídicas y políticas.

Sería muy conveniente hacer un poco de pedagogía desde las administraciones públicas sobre conceptos como patrimonio público, modo de obtención de ese patrimonio público, consultas populares y otros que son obviados para lanzar propuestas que únicamente pueden obtener titulares en los medios que carecen de capacidad crítica.

Vale

Ahora que el urbanismo está en muchos medios debido a la aprobación de lo que se llama Operación Chamartín, que prevé la construcción, entre otros tipos de edificaciones, de 10.500 viviendas, no es mal momento para saber qué ocurre en ciudades pequeñas, en las capitales de provincia que no salen en las televisiones y en las que el “sector de la construcción”, antes motor junto a los servicios de la economía local, anda alicaído.

Hoy, se ha publicado el final de un litigio Ayuntamiento Vs Induyco (El Corte Inglés) por unos terrenos del sector “Vegas del Mocho”. Por otra parte, hace unos días tuve la curiosidad de estudiar los datos estadísticos de población publicados en el web municipal: entre 1 de enero de 2012 y 1 de enero de 2019, la población de la ciudad ha crecido en solo 321 habitantes, por lo que alcanzar la cifra psicológica de los 100.000 habs se difumina en el futuro.

Mientras que las grandes cifras del urbanismo de la Operación Chamartín aparece en los medios, en nuestra ciudad, el sector apenas se despereza. La cuestión estaría en saber si es necesario, ahora que ha comenzado una nueva legislatura municipal, repensar la ciudad, repensar el modelo configurado en el Plan General Municipal de 2010, que todavía se mueve en modificaciones sobre espacios que provienen de planeamientos anteriores, por no decir antiguos.

Sería deseable, creo, un debate sobre el planeamiento urbanístico de la ciudad, para intentar conseguir llegar a un modelo que sea sostenible. Creo recordar que los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) son posteriores a 2010 y por tanto no se encuentran recogidos en el PGM, aunque formen parte de él estudios medioambientales, pero no existe una formulación de esos ODS y cómo podrían afectar a un modelo de ciudad.

No sé si los técnicos (urbanistas, geógrafos, juristas) pueden plantear que la formulación en 2015 de esos Objetivos es por sí misma causa suficiente para una reformulación del planeamiento vigente en la ciudad de Cáceres o si, por el contrario, los derechos urbanísticos reconocidos en el PGM no pueden verse afectados por los ODS.

Creo que sería muy interesante evaluar el grado de desarrollo (o no desarrollo) del planeamiento aprobado en 2010, y si una revisión del mismo podría incluir la necesidad de que ese desarrollo, las actuaciones urbanísticas que se planeen y ejecuten conforme al documento de 2010, han de incluir esos Objetivos.

Cáceres, cuando casi nada existía. Fragmento del Vuelo Americano 1945_1946.

El propio PGM establece cuándo puede someterse a Revisión, que circunstancias se tienen que dar, desde los puntos de vista legales y urbanísticos, como se dice en el Capítulo 11 de la Memoria:

CAPÍTULO 11. CIRCUNSTANCIAS A PARTIR DE LAS CUALES DEBE PROCEDERSE A LA REVISIÓN DEL PLAN GENERAL Los Planes de Ordenación no están sujetos a ningún límite de vigencia en el tiempo. La regla de vigencia indefinida que establece el artículo 59, apartado 3 de la LSOTEX, se aplica a todos los Planes Territoriales, y por tanto, a los Planes Generales. Ahora bien, la vigencia indefinida no puede suponer la inmutabilidad “ad infinitum” de la ordenación. El Plan necesita ser revisado en determinadas circunstancias, lo que implica un examen total de su contenido a fin de comprobar si se ajusta a la realidad y, en su caso, introducir las variaciones precisas si no conserva íntegramente su actualidad. El artículo 81 de la LSOTEX señala que tendrá la consideración de revisión de los Planes de Ordenación, entre los que está el Plan General, “la reconsideración total de la ordenación establecida por los planes de ordenación urbanística y, en todo caso, de la ordenación estructural de los Planes Generales Municipales, requiere su revisión”. Se considera ordenación estructural, la integrada por los elementos determinantes del desarrollo urbano y, en particular, el sistema de núcleos de población y los sistemas generales de comunicación, equipamiento comunitario, espacios libres públicos y otros. En la Normativa del Plan no se señalan criterios fijos basándose en los cuales la Corporación municipal deba afrontar la Revisión. Ésta podrá realizarse a criterio razonado del Ayuntamiento, cuando se haga necesaria una alteración del Plan como las señaladas por el artículo 81 citado, o en virtud de circunstancias de otra índole que así se estimen, conforme a lo establecido en el artículo 156 del Reglamento de Planeamiento. La revisión del contenido del Plan General, según el artículo 59 de la LSOTEX, podrá llevarse a cabo conforme a las mismas reglas sobre documentación, procedimiento y competencia establecidas para su aprobación.

La LOTUS (Ley de Ordenación Territorial y Urbanística Sostenible de Extremadura) establece en su artículo 15 los “Criterios de Ordenación Sostenible”, si bien en las disposiciones finales y derogatorias se indican las condiciones que ha de darse para la aplicación de la Ley (y por tanto, de los COS) al planeamiento en vigor. No obstante, y dado el muy escaso desarrollo del PGM, salvo lo ya indicado de algunas actuaciones provenientes de planes anteriores, pensar en un modelo de ciudad con mayores índices de sostenibilidad podrían ser el origen para un debate en profundidad que nos permitiera ir cumpliendo Objetivos e implementarlos en la ejecución de las Áreas de Reparto que aparecen nuevas en el PGM de 2010, pero que prácticamente ninguna se ha comenzado a llevar cabo, salvo la referida al Nuevo Ferial, si no me equivoco.

Debatir sobre un modelo de ciudad más sostenible, más eficiente, aprovechando además que la “administración actuante” (Ayuntamiento) ha comenzado una nueva legislatura no debería asustar. Y dado el alcance competencial que los ODS pueden tener desde el punto de vista de la gobernanza, implicar a otras administraciones (Provincial, Autonómica, Estatal y Europea) podría suponer mejorar las expectativas de futuro de una capital de provincias como Cáceres, a la que le puede costar mucho tiempo llegar a los 100.000 habitantes estando a tan solo 4.000 de distancia.

Vale.

Hace años, un empresario me dijo que a Cáceres, las crisis económicas tardan más en llegar, pero luego tardan mucho más en irse. La explicación está en la conformación demográfica y económica de la ciudad: una población excesivamente dependiente de los servicios, y en gran parte, de los servicios públicos. O lo que es lo mismo: una economía local muy ligada al alto componente de empleados públicos, que durante el arranque de la crisis siguen manteniendo sus empleos y sus retribuciones, que frenan la aparición de signos visibles.

Sin embargo, cuando para el conjunto nacional la crisis económica va desapareciendo y comienzan a mejorar los indicadores macroeconómicos, y, más lentamente, la economía individual, familiar o social, la crisis se mantiene porque solamente con empleados públicos no se generan los medios necesarios para mejorar la situación.

Uno de los indicadores que más visible hacen las situaciones de crisis económicas para el conjunto de los ciudadanos, son los escaparates vacíos, los locales comerciales cerrados. Y sin son céntricos, si están en las calles por las que de un modo u otro la gente transita asiduamente, más todavía.

La ciudad de Cáceres presenta un buen número de locales vacíos, en calles céntricas como San Pedro, Moret, Pintores, Roso de Luna, Donoso Cortes, y otras en las que la población es importante, como, por ejemplo, Reyes Huertas o Ronda del Carmen, Calle Colón.

Otro componente, muy importante, de la persistencia o no de una situación de crisis económica se encuentra en la demografía, en el incremento o disminución de la población. Ahora que se están dando los primeros pasos para atajar la despoblación rural en regiones como Extremadura, conviene analizar, siquiera someramente, la evolución de la población en la ciudad de Cáceres. No hay que olvidar que es la población, son los ciudadanos, los que mantienen en gran medida la economía, a través de lo que se conoce como demanda interna.

En el siguiente gráfico, elaborado con los datos del servicio de estadística del Ayuntamiento de Cáceres y publicados en la web municipal, se aprecia cómo desde 2007, cuando comenzó a nivel nacional a notarse la crisis económica, que se acentuó a partir de 2010, hasta 2019, la población se ha incrementado en 5.689 personas. Sin embargo, entre 1 de enero de 2007 y 1 de enero de 2012, ese incremento fue de 5.368, mientras que entra esta última fecha y 1 de enero de 2019, solamente de 321.

El estancamiento de la población en estos últimos años, con un incremento solo de 321 habitantes entre 1 de enero de 2012 y 1 de enero de 2019, demuestra, al mismo tiempo, una repercusión negativa sobre la economía local, esa que se ve en los locales cerrados.

Uno de los objetivos de los nuevos gobernantes locales debería centrarse en mejorar esa economía local, con una apuesta fuerte en la atracción de empresas que conlleven un incremento de la población. Y para ese futuro, en el plazo de una legislatura, debería fijarse en alcanzar entre cien mil y ciento cinco mil habitantes, y hacer de ese esfuerzo político la excusa que consiga de las administraciones públicas (provincial, autonómica, estatal y europea) inviertan en la ciudad, y convertir esas inversiones públicas en un acicate para la inversión privada, o para conseguir acuerdos de colaboración y cooperación público-privados que lleven a alcanzar el objetivo.

Para una ciudad como Cáceres, conseguir llegar a más de cien mil habitantes a 1 de enero de 2023, supondría un incremento del 5 ó 6 por ciento, que sería un objetivo al que ninguna fuerza política ni los actores sociales de la ciudad deberían poner obstáculos.

Vale.

El desarrollo de algunas actuaciones urbanísticas en Cáceres, incluido el diseño, proyecto y ejecución de la Ronda Sureste por la Junta de Extremadura, ha conllevado que, por ejemplo, la antigua sede del centro ecuestre El Romeral haya pasado a titularidad municipal, Sistemas Generales AR1. La finca, como suelo rústico, pertenece al Polígono catastral 21, con número de parcela 398, y linda, en un lateral con el camino de la Ribera del Marco.

En la ficha catastral se indica que en la finca existen edificaciones ruinosas, lo que es cierto, si bien caben algunas matizaciones, sobre todo por su ubicación y por los posibles usos que a esas edificaciones “ruinosas”, rehabilitadas sin necesidad de grandes inversiones, se pudieran dar.

En estos días (finales de junio de 2019), la brigada de obras del Ayuntamiento está procediendo al tapiado de los huecos, para evitar intrusiones que pudieran conllevar algún riesgo. Esta acción dará cierta estabilidad al inmueble, sustancialmente una nave corrida, más una casa que estaba situada en la zona de acceso desde el camino del Molino del Marco.

En los tiempos en los que esta nave ha estado abandonada, se han realizado en su exterior, pero, sobre todo, en su interior, una serie de grafitis, cuya evaluación de calidad artística habría que llevar a cabo, para que se pudiera establecer si merecen ser conservados, no ya en la propia nave, sino en su entorno, en función del uso que se le pudiera dar. Y aquí vamos a proponer un uso.

En el antiguo molino de aceite de El Marco se ejecutó el Espacio para la Creación Joven, aprovechando las edificaciones existentes, ya que la finca había pasado a ser propiedad del ayuntamiento en virtud, como es el caso de el antiguo Romeral, de desarrollos urbanísticos. El molino, por el desarrollo del SUNP-8 del PGOU de 1999, el actual Residencial Vistahermosa.

La nave existente está formada por pilares sobre los que asienta una cubierta de estructura metálica culminada por planchas de uralita, sin falsos techos.

Un buen uso que podría darse a esta construcción, recuperándola creo que con menor coste que el del ECJ, que eran inmuebles de más de una altura y estructuras más complejas, sería retirar, mediante cortes limpios, los paños sobre los que se hayan pintado grafitis cuya calidad merezca, como decía antes su conservación, y demoler los demás, para realizar un cerramiento apoyado, como ahora, en los pilares existentes, si acaso con algún refuerzo, terminar la cubierta exteriormente con teja árabe sobre la uralita, y formar falsos techos. El cerramiento sería a base de tabique de medio pie de ladrillo, enfoscado y enlucido exteriormente, y cámara, aislamiento y tabique de rasillón, para enfoscado y enlucido interior.

El tamaño de la nave, si la medición sobre plano del catastro no es muy errónea, es de unos 1.000 m2, lo que podría dar como resultado, con divisiones interiores, de espacios entre 70 m2 y 120 m2 y destinados a talleres y estudios de artistas jóvenes, artistas locales emergentes, o artistas del entorno de la ciudad de Cáceres, que podrían disponer así de espacios de trabajo.

El número de estudios o talleres variará según la demanda que pudiera suscitar y la obra ejecutarse con fondos EDUSI o fondos de procedencia de otras administraciones, para que el coste a las arcas municipales fuera el menor posible.

Los costes de mantenimiento (agua, luz, teléfono y otros servicios generales) correrían a cargo de los usuarios, sin coste de alquiler, ya que se plantea que los artistas y artesanos que los utilicen se comprometan a realizar exposiciones, en locales municipales o de otras administraciones existentes en la ciudad, y a la donación de obras que, a criterio de los servicios con competencias en la materia (Consejería de Cultura, Área de Cultura de la Diputación, Concejalía de Cultura), pudieran ir asentando una buena colección de arte de producción local con calidad.

De esta manera, el Espacio para la Creación Joven, que se pudo ejecutar mediante un acuerdo entre el Ayuntamiento y el Instituto de la Juventud de España, entonces dirigido por Leire Iglesias, tendría un complemento necesario, y dotaría a esa zona, cabecera de la Ribera del Marco, de un indudable valor cultural y de futuro.

Vale.