Archivos para Cáceres

En el año 2017 se celebró una Exposición con el pintor Sorolla y su relación con Extremadura como tema. Una exposición, como correspondía a la obra del pintor valenciano, colorida y colorista, en la que, como elemento más distintivo de su relación, incluía su cuadro El Mercado, pintado en Plasencia en 1917.

Fue en ese año, 1917, cuando el artista visitó la región. La primera vez, en enero, cuando llegó primero a Mérida y luego a Cáceres, para terminar su viaje en Plasencia.

Bocetos. Museo Sorolla. Madrid.

El propio pintor define así algún elemento de ese viaje en una carta a Clotilde, su mujer: “Hicimos el viaje en automóvil desde Sevilla, vimos Mérida: el teatro romano es una cosa interesantísima y muy hermosa. La ciudad nada de particular. De allí fuimos a Cáceres que es muy hermoso de monumentos del siglo XV, dormimos allí y por la mañana a las 12 tomamos el tren para venir a este pueblo [Plasencia, que es] menos importante que Cáceres, pero es más amable, más íntimo..”

De esa estancia en Extremadura, y de la posterior del otoño del mismo año 1917, son, además del ya mencionado y famoso cuadro de El Mercado de Plasencia, diversos bocetos de edificios o rincones de la ciudad de Cáceres, y que, en la referida exposición de 2017 ocuparon, algunos, un panel explicativo.

Esos bocetos, que nunca fueron traspuestos a cuadros, dejan algunas pinceladas del genio de Sorolla con la ciudad de Cáceres de fondo.

Así, por ejemplo, la Torre de Bujaco, por dos veces, la Casa del Sol o la torre de los Espaderos.

De su estancia en Plasencia, hay memoria fotográfica, con imágenes captadas por Arte-Photo Diez, un fotógrafo placentino, mientas que no la hay de su estancia en Cáceres, al menos en imágenes en las que se vea al artista trabajando o contemplando algunos edificios. En la exposición de 2017, se señala la existencia de fotografías tomadas por el hijo de Sorolla, y, si bien existen fotografías de las mismas fechas, depositadas en el Museo Sorolla, en las mismas no se atribuye autoría, señalándose como fotografías de autor anónimo.

El mismo museo Sorolla se refiere a alguna fotografía tomada en Cáceres, que pudo ser identificada como la ciudad en que sucede el cuadro de la imagen, por tener el mismo encuadre que una de Ruth Matilda Anderson. Es evidente que, a la vista de las fotografías con ese mismo encuadre, cualquier cacereño de mediana edad en adelante las puede identificar al momento. Son las que captan a aguadoras en la fuente del Concejo y que, además, se encuentran recogidas en bocetos de Sorolla, no sé si a la vista de las fotografías o directamente del natural. En todo caso, el encuadre de los bocetos y las fotografías son similares.

Además de esas imágenes captadas por la cámara del anónimo fotógrafo de las aguadoras en fuente de Concejo, el museo Sorolla guarda imágenes de las mismas fechas de otros puntos de la ciudad.

Vale.

Cáceres, la capital de la provincia, es una ciudad peculiar, sobrada de provincianismo, pero llena (dentro de lo que cabe) de funcionarios, camareros y pensionistas (también muchos pensionistas que fueron funcionarios). Morfológicamente, podría decirse que es un pueblo con rotondas.

El gobierno de la ciudad ha estado, desde 1995 (salvo la legislatura 2007-2011), gobernada por un Partido Popular lleno de (dentro de lo que cabe) de funcionarios, cofrades y abogados.

Desde 2019, junio de 2019, el gobierno de la ciudad lo ejerce, como minoría mayoritaria, el PSOE. Y en un año, el actual gobierno municipal debería haber resuelto, de una vez por todas, todos los problemas que tantos años de gobiernos de derechas no solamente no resolvieron, sino que ni siquiera enfrentaron. Y ello con los últimos 5 meses inmersos en una pandemia, la del coronavirus, a la que los científicos no parecen poner fin.

Pues bien, uno de los causahabientes del Partido Popular, el actual portavoz y perdedor claro de las últimas elecciones municipales, un tal Mateos, va a plantear en el pleno que se resuelvan todos los males que aquejan al comercio local.

Paseo de Cánovas. Cáceres.

Que estamos en medio de una pandemia… a ellos, a los del PP, les da igual. Los asuntos que ellos no fueron capaces ni ver de lejos, han de ser resueltos en quince días.

Que la ciudad padece un retraso (ya endémico) de varias décadas sin saber qué hacer con el comercio local… a ellos, a los del PP, ni mirarlos. Nunca han tenido nada que ver con ese deterioro.

Además, el planteamiento que el portavoz del partido perdedor de las elecciones, es una moción al pleno llena de lugares comunes, tópicos, como rescatando textos de la hemeroteca histórica que tanto me gustan a mí. Saben que la moción se la leerán los concejales, la debatirán, seguramente, después de un tira y afloja sin chicha, hasta se apruebe por consenso.

Pero saben, también, que si eso sucede, nada cambiará.

Para que una ciudad provinciana, cerrada por falta de uso, como su comercio, despierte, el primer paso sería arrojar con aspavientos la burocracia política (que también la hay) y no hacer caso a mociones que están hechas con la desgana del que va a comprar plátanos y el frutero le dice que no tiene, que tiene bananas. Y con tal de no ir a otra frutería, aunque esté a 10 metros de distancia, se lleva las bananas.

La ciudad necesita un punto de arranque doble: por un lado, una ciudadanía, una parte de ella que sea medible, cuantificable, que quiera apostar por el futuro, y, por otra, un liderazgo social y político que debiera ser ejercido por el actual equipo de gobierno, joven y determinado.

Y la primera medida, no aprobar la moción “de compromiso”, de decir “hemos cumplido y hasta otra” que plantea el partido perdedor de las últimas elecciones, y concitar en torno a un ayuntamiento socialmente fuerte y comprometido a todos aquellos ciudadanos que estén dispuestos a ser comprometidos con la ciudad.

Vale.

Como cada verano, parece que en Cáceres esta estación climatológica no comienza hasta que no arde el Cerro de los Pinos. Esta vez, en 2020, parece que el fuego ha sido mayor, pues ha afectado a la casi recuperada cantera de Balpia, no como en años anteriores, en los que los incendios comenzaban desde el camino que bordea la Estación de Renfe.

Rápidamente, aparecen las soluciones, siendo la más señalada la de convertir el enclave en un parque periurbano, en un parque ecológico. Por supuesto, sin decir cómo se paga (lo de quién lo paga, con ser algo que nos afectaría a cada uno de los vecinos, tampoco se dice). Pero ahí queda la idea.

Sin embargo, desde el año 2010 el Plan General Municipal de Cáceres tiene previsto cómo resolver la cuestión para destinar a Equipamientos Generales (zonas verdes) las más de 21 Has necesarias.

Es decir, que ya está previsto cómo obtener las superficies necesarias, cómo desarrollar los terrenos que lo harían posible, qué aportación económica correspondería al municipio como propietario de una parte de esos terrenos y qué aportación económica habrían de asumir los propietarios del resto de los terrenos a desarrollar.

El PGM incluye en la ficha del ámbito correspondiente, el 2.01, de la Prioridad II, uso Residencial, a desarrollar mediante el Plan Parcial correspondiente, con las siguientes superficies:

Cuadro de Superficies. Sector 2.01. PGM-2010. Cáceres

Sin embargo, la realidad es que el PGM de 2010 está sin desarrollar, y ya antes de la pandemia ocasionada por la COVID-19 era una utopía plantearse, por cuestiones económicas, tanto públicas como privadas, ahora, con el impacto brutal que ha tenido y tiene sobre las economías mundiales, nacionales y locales, esa utopía puede resultar mayor.

Por otra parte, esa falta de desarrollo del PGM – 2010, lastrado por la crisis económica y, especialmente por la crisis “del ladrillo” de 2008, debería ser una ventana de oportunidad (como se dice ahora) para acometer desde unas economías débiles y desde un liderazgo social y político fuerte, un nuevo modelo de desarrollo local en el que tendrían cabida soluciones para espacios que, como el Cerro de los Pinos, sufre la degradación del fuego cada año y que tras él (mirando desde el centro de la ciudad) una serie de problemas cuya resolución pasa también por un nuevo modelo urbanístico, un nuevo modelo ciudad.

Gráfica del Sector 2.91, PGM-2010 Cáceres

El Cerro de los Pinos no debe continuar siendo un asunto del comienzo de cada verano, debe convertirse en la oportunidad que la ciudad tiene de demostrar capacidad de liderazgo para resolver problemas.

Vale.

El mismo periódico, El Noticiero, continuaba informando en su edición del 5 de diciembre de 1904, las gestiones que el abogado de la acusación particular, José Ibarrola, realizaba tras recibir el escrito de la viuda del asesinado maestro de Casas del Castañar, en la que se mostraba partidaria de acceder al indulto.

Inmediatamente el Sr. Ibarrola redactó y remitió con carácter urgente estos dos telegramas.

Presidente Consejo Ministros

Madrid

Debidamente autorizado por Doña Encarnación Guillén, esposa del maestro asesinado en Casas del Castañar, imploro en su nombre clemencia y pido indulto de Deogracias Martín y Agustín de la Calle.

El Abogado de la Acusación,

JOSÉ IBARROLA MUÑOZ

Excmo. Sr. D. Miguel Muñoz.

Senador.

He conseguido de la viuda del asesinado que pida indulto telegrafío ahora mismo al Presidente del Consejo de Ministros.

IBARROLA

¿Comentarios?

Hecho de esta índole no los pueden tener sin que los empequeñezcan.

Una viuda perdonando á los asesinos de su esposo, bien merece que para coronar tan hermosa obra un Gobierno aconseja queda, indulte á esos dos desgraciados.

Y así no será para Doña encarnación solo el día feliz, disfrutaremos de él los perdonados, los que perdonan y los que por el perdón nos interesamos.

En la misma primera página del ejemplar del lunes 5 de diciembre de 1904 insertaba el mismo medio la siguiente información.

GESTIONANDO UN INDULTO

Continúa activamente las gestiones a favor de los desgraciados reos del crimen de Casas del Castaña, complaciéndonos hoy en insertar la carta dirigida por Hilario Calle á su representante en la vista del juicio, D. José Ibarrola Muñoz que telegráficamente le pidió su autorización y el telegrama que el último dirige al Presidente del Consejo.

He aquí uno y otro documento.

Casas del Castañar 4 Diciembre

Sr. D. José Ibarrola

Mi distinguido amigo: Me entero de su telegrama y le autorizo para que en mi nombre pida el indulto, deseando además haga cuanto pueda por conseguirlo.

Sebe V. es suyo afmo.

HILARRIO CALLE

Presidente del Consejo de Ministros.

Mi defendido Hilario Calle, á quien se intentó asesinar y resultó gravemente herido en Casas del Castañar, implora por mi conducto perdón reos.

JOSÉ IBARROLA MUÑOZ

Sigue a continuación El Noticiero informando de las gestiones que se realizan para la consecución del indulto.

Ayer se recibió un telegrama de la Comisión, que hoy corroboran los periódicos de Madrid, en el que se da cuenta de la entrevista habida con el Sr. Maura y la promesa hecha por éste de que el Consejo de Ministros examinaría nuevamente la causa, encargado de su estudio á otro compañero, que probablemente será el Sr. Rodríguez Sampedro.

El crimen de Casas del Castañar y el recorrido judicial que tuvo el sumario, con el procesamiento, recursos y sentencia a la pena de muerte, concitó el interés de “la prensa de Madrid”. También las gestiones para la petición del indulto, que se intensificaron en los primeros días de diciembre de 1904, aunque fuera n referencias breves de la gestión de la Comisión creada al efecto, incluida la noticia de que fuera recibida por el rey. Periódicos como El Día y El Imparcial, entre otros, fueron esos “periódicos de Madrid” que dedicaron algún espacio al asunto.

Cabeceras de EL DIA y EL IMPARCIAL. Madrid. 1904.

Así, El Imparcial incluyó en su edición del 6 de diciembre, una crónica de su corresponsal.

REOS DE MUERTE

POR TELÉGRAFO
(DE NUESTRO CORRESPONSAL)

Petición de indulto

Plasencia 4 (9 de la mañana).

Todo el país del Valle y Vera de Plasencia, y hasta la provincia entera de Cáceres, espera con ansiedad el indulto de los sentenciados á muerte Agustín de la Calle y Deogracias Martín, del pueblo de Casas del Castañar.

La tristeza se ha apoderado de todos los espíritus al considerar que puede ser ejecutada la sentencia, especialmente en la persona de Agustín de la Calle que fue condenado como inductor y solo por prueba indiciaria.

Toda esta comarca conoce el proceso y por esta circunstancia pide á voces que el gobierno fije su atención en este caso concreto de Agustín de la Calle, porque no se habrá dado un casi ni se volverá á dar, en que por indicios se lleva al patíbulo á un hombre de honrosos antecedentes.

Esta región se halla alarmada con las noticias comunicadas hace días, pero no duda que el atenderá la justicia de la petición del indulto siquiera sea solamente para Agustín.

Así lo pide el pueblo de Casas del Castañar, víctima del caciquismo, y así lo pide toda la región, pues bien pudiera haberse cometido un error, que después de cumplida la sentencia, sería imposible reparar.

La ciudad de Plasencia ha enviado á Madrid una importante comisión á impetrar la gracia de indulto.- Corresponsal.

[No hay que olvidar que en el juicio solamente se conocieron intereses políticos de Agustín de la Calle, que deseaba ser Secretario del Ayuntamiento y que su padrastro fuera nombrado médico titular del pueblo, por lo que debería pertenecer a una familia con ascendencia en la política local, en tanto que de Deogracias Martín, ejecutor del disparo, no se apreció inclinación política alguna en todo el proceso, si nos guiamos por las crónicas de prensa.]

Vale.

En varias entradas anteriores de esta misma serie, me ha referido en algunas a la Cárcel Vieja, a la prisión provincial construida en los años treinta e “inaugurada” en 1936 por el alcalde socialista Antonio Canales.

En esas entradas he defendido la necesidad de que el inmueble, además de contar con la protección que otorga el vigente Plan General Municipal, sea declarado, conforme a la vigente legislación, en Bien de Interés Cultural.

Sobre esta declaración de BIC, no parece fácil, puesto que la propiedad actual (Ministerio del Interior, a través de Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos) puede oponerse por cuanto la declaración de BIC conlleva para la titularidad obligaciones económicas, como son las de mantenimiento y conservación. Es cierto que el mal estado actual, cada vez más notorio, debería llevar la obligación de ese mantenimiento, si bien la obligatoriedad no puede ser exigida por la vía de la normativa urbanística, que solamente sería exigible en caso de declaración de ruina. También está claro que el Ministerio del Interior debería evitar el aumento de ese deterioro, y que el Ayuntamiento debería conseguir una adecuada atención al inmueble.

Cáceres. Carcel Vieja. Imagen proveniente del PNOA_IGN

Por ello, para evitar que el deterioro continúe adueñándose de techumbres, huevos y cerramientos, sería muy conveniente plantear, con el liderazgo municipal un proceso que tendría que combinar decisiones políticas y administrativas en varios ámbitos:

1º.- Agilizar, en el ámbito de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura, la declaración de Bien de Interés Cultural de la antigua Prisión Provincial.

2º.- Iniciar, por parte del Ayuntamiento de Cáceres, los trámites para la cesión gratuita del inmueble, conforme a las previsiones de la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas, la cesión, por parte del Ministerio del Interior, de la antigua Prisión Provincial.

Dado que la LPAA requiere que la administración cesionaria demuestre un plan de usos adecuados y necesarios, así como solvencia económica para el sostenimiento del bien cedido, el Ayuntamiento de Cáceres, junto con la Diputación Provincial (bajo cuyo amparo y dotación económica se construyó), presentará un plan de usos detallado, tanto en contenidos como en cronograma de ejecución, que sea aceptado por el Ministerio del Interior.

3º.- El Ministerio del Interior, mediante convenio interadministrativo con el Ayuntamiento de Cáceres, con la participación tutelar de la Diputación Provincial y la Junta de Extremadura, cederá al municipio el inmueble, con la dotación económica de 500.000 euros, para la realización de los trabajos iniciales de mantenimiento y conservación.

Esta fórmula es similar a la utilizada cuando el Ministerio de Fomento cede a un municipio un tramo urbano de una carretera.

3º.- Creación de una Escuela Taller en el ámbito de la Universidad Popular de Cáceres, con la participación de la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura, por un plazo de dos años, de manera que durante el primero de ellos sea dedicado a las obras de más imperiosa necesidad de conservación, a las que se destinará la dotación de 500.000 € señalados en el punto tercero.

Durante el segundo año, la dotación sería de una cantidad igual, a aportar por el Ayuntamiento de Cáceres y la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura, a partes iguales. Durante el segundo año se irán acometiendo las obras necesarias referidas a la sustitución de servicios y acometidas de las dos alas situadas a los lados de la entrada principal, eliminando tabiquerías y cerramientos interiores que no afecten a las estructura de las mismas, para dejar expeditas las plantas para su uso y adecuación posterior conforme a los planes de uso presentados por el Ayuntamiento de Cáceres al Ministerio del Interior para obtener la cesión del inmueble.

4º.- A medida que se vayan ejecutando las acciones señaladas en los apartados anteriores, especialmente la firmeza administrativa de la declaración de Bien de Interés Cultural del inmueble, se gestionará por el Ayuntamiento de Cáceres la dotación por el Ministerio de Fomento, de una cantidad mínima anual de 500.000 €, durante dos años, con cargo al 1,5% cultural, para su utilización en las mejoras del inmueble que se vayan programando.

Conseguir un programa a cuatro años, con la fórmula de Escuelas Taller (o similar), permitiría conservar, mantener y mejorar el inmueble, una vez declarado Bien de Interés Cultural, y mantener un interesante número de puestos de trabajo.

Vale.

Cáceres alcanzó en 1950 los 45.500 habitantes. Dos años antes, para paliar las deficiencias y escasez del suministro de aguas a la ciudad, se aprobó el proyecto para la obtención de aguas desde los pozos del Calerizo, en la zona de El Marco.

Plano de Emplazamiento (fuente SigPac-Ayto. Cáceres)

Las infraestructuras necesarias se establecieron en la denominada Cerca de Don Jorge, entre la Cerca de las Retamas y el Molino de Aceite del Marco, con una tubería de impulsión hasta el depósito que se situó en la carretera al Santuario de la Montaña, en el llano pasada la Ermita del Calvario.

Actualmente, aquel proyecto que dio servicio a la ciudad hasta la inauguración de la presa del Guadiloba, se encuentra sin uso.

Sin embargo, en su momento, tuvo gran importancia. Y como en múltiples hitos de la ciudad, la barriada del Espíritu Santo fue un punto de indudable interés.

Alzados y Sección. Distancia entre pozos (fuente SiPac – Ayto. Cáceres)

La captación de aguas se hacía desde cuatro pozos, conectados entre sí por una galería de 1 metro de anchura y una altura hasta el centro de la curva superior de 1,70 metros. Esa galería conectaba los pozos del uno al cuatro. Los dos primeros situados fuera de la Cerca de Don Jorge o cerca de los pozos, como la conocíamos los muchachos del barrio.

Detalles. En cuadrante inferior izquierdo, alzado de la galería (fuente SigPac – Ayto. Cáceres)

El pozo número 1 estaba situado en la margen izquierda del camino que desde la Ronda de San Francisco llegaba hasta la carretera de Medellín. Un camino de tierra que es hoy la calle de La Roche Sur Yon. Su ubicación coincidiría actualmente con la intersección de la calle que delimita el colegio DOWN, desde La Roche Sur Yon hasta el grupo de viviendas construidas por el Ayuntamiento a finales de los años 50, y que a continuación tenía el llamado campo de fútbol del Espiri, anterior en su origen al de Cabezarrubia.

Ubicación pozos. Ortofo 1966. (Repetida leyenda Pozo 2)

En la cobertura de dicho pozo estaban un transformador de energía eléctrica (es nos parecía) y una fuente de agua potable de 5 grifos, que fue cayendo en desuso a medida que las viviendas del entorno (actuales calles Turia, Darro, Miño) fueron dotándose de conexiones a la red.

El segundo pozo estaba, y sigue estando, en la curva que forma la calle de La Roche Sur Yon con la Ronda de San Francisco. A comienzos de los años 60 del pasado siglo, el pozo estaba cercado con un poyete circular de mampostería, de más o menos 1 metro de altura y el resto, hasta casi los 2 m, con bloques de hormigón que iban cayendo por días. Casi derruido el cerramiento el pozo aparecía tapado con maderas, separadas entre sí, por donde tirábamos piedras para escuchar su ruido al caer. Así permaneció el pozo hasta que finalmente se cubrió con una losa de forjado de hormigón, dejando ver una pequeña parte del murete de mampostería, casi a ras del suelo.

Los pozos uno y dos estaban separados entre sí unos 70 metros, y a las mismas distancias los números 3 y cuatro, dentro ya de la Cerca. El número 3, antes del cauce del Arroyo de la Plata, y el 4, al comienzo de la pendiente hacia el lugar donde se construyeron los edificios para alojamiento de maquinaria.

Ubicación pozos sobre ortofoto 2012.

En la barriada del Espíritu Santo, además de una ermita inexistente para el turismo, se encuentra la charca del Marco, nacimiento de la Ribera que bordea la ciudad, y también se encontraban muchos hornos caleros, porque muchos de los primeros habitantes de la zona eran de oficio caleros. Hasta llegar a los desprotegidos Hornos del Sapillo, donde se encontraba uno de los naturales efluentes de aguas del Calerizo (actualmente tapado por la nave de UDACO), o la Charca Musia, que en la cartografía antigua recibía el topónimo del Espíritu Santo, o la cueva de Maltravieso, sin olvidar que su descubridor fue el picapedrero Telesforo Pérez, conocido como El Francés, que vivía en una casa de la calle Miño.

Pozo nº 2. Restos del cerramiento de mampostería en la actualidad

Gran parte de la historia de Cáceres, incluida la romana Vía de la Plata sobre la que discurre la Ronda de San Francisco, tiene su origen en esta barriada que, por otra parte, no tiene el merecido reconocimiento de la ciudad.

Vale.

No pretendo ni citar autores, textos, referencias a la creación de la ciudad de Cáceres ni señalar nuevos descubrimientos (por inexistentes), sino en proponer una acción artística que aúne dos elementos fundamentales en esos orígenes que confluyen en un mismo espacio.

La construcción de la Ronda Sureste incluye, ya muy avanzado, un enlace sobre la Ribera del Marco hasta la Ronda de San Francisco, en terrenos que en su día fueron parte de la Huerta del Conde.

Por otra parte, la Unidad de Ejecución API 28-01 “San Francisco 07”, del vigente Plan General Municipal está ejecutada en gran parte, resultando un viario que con su denominación ya recuerda la ubicación, la toponimia: Calle de la Bula, Calle Madre de la Ribera, Calle Molino Harinero, Calle Huerta del Conde.

La margen izquierda del acceso desde la Ronda Sureste a la Ronda de San Francisco, a través de la calle de la Bula, tiene un lindero de unos 100 metros que son el cerramiento de la Huerta del Conde, una vez segregados los terrenos de la misma que se incorporaron a la API 28-01. Esos 100 metros arrancan justo en el margen izquierdo de la Ribera del Marco, y finalizan en la Ronda de San Francisco, en el cruce que resultará con la Av. de la Hispanidad.

Obras, ya muy avanzadas, del viaducto entre Ronda Sureste y calle de la Bula

A mi juicio, esa conexión de la Ronda Sureste tendrá un importante aforo de tráfico, y esa margen izquierda dejará visible el cerramiento de la Huerta del Conde.

Por otra parte, la Ronda de San Francisco coincide, como es conocido a través de excavaciones arqueológicas llevadas a cabo, y por su fosilización en el imaginario, en la memoria de quienes conocen el trazado de la Vía de la Plata, de manera que en ese punto de coincidencia del cruce Av. de la Hispanidad, Ronda de San Francisco y Calle de la Bula, sería un lugar idóneo, adecuado, para recordar la historia de la ciudad.

Tramo del Camino de la Bula que aún se conserva

Dejar esa margen con el cerramiento actual, tal cual, no dejaría de ser sino la pared de una cerca, pudiendo, y debiendo, a mi juicio, mejorarse con la ejecución de un mural, realizado con técnicas de grafiti, y, si es necesario, preparando los paramentos para una mejor realización del mismo, poniendo en valor tanto la Ribera, el  Calerizo, el agua, con la historia romana de la ciudad, y los regadíos árabes con las aguas de la Ribera.

Ese paramento, con motivos alusivos a la historia de la ciudad, quedaría partido en su mitad por la puerta original de la Huerta del Conde, que afortunadamente se conserva, con sus dinteles de granito.

Vale.

En una entrada anterior me refería a la puerta de un cercado que se dejó en medio de la Av. de la Hispanidad (junto a los Juzgados) y que, con el paso de pocos años, parece que se ha convertido en la puerta de un antiguo cementerio. Cementerio que nunca existió en ese cercado, y sí, más alejado, junto a la ermita del Espíritu Santo.

Cuando la historia hemos de bucearla en documentos antiguos, con diversas fuentes, y la paleografía y la antigüedad de esos documentos nos hacen dudar sobre fechas, acontecimientos o hechos históricos, se pueden producir algunos desencuentros entre realidad, historia y ficción.

En este caso, en el de la puerta de la Huerta del Conde, no es preciso acudir a esos documentos históricos (si acaso, a algunos documentos urbanísticos muy recientes) para datar y para ubicar, por ejemplo, la originaria puerta de una finca que, por diversos motivos sí encierra algunos datos suficientes para su consideración. Valga un ejemplo: es la primera huerta regada por el Río de la Madre, o por la Ribera, o por la Fuente del Rey o por El Marco, que esas cuatro acepciones caben en este caso. Y es la primera porque es medianera, lindera, con El Marco.

Cuando la finca pertenecía al Conde del que recibe su topónimo, era un lugar de encuentro, sobre todo en los siglos XIX y primera mitad del XX, de la burguesía cacereña.

Puertas de c. 1914 y c.2013. Archivo Histórico Municipal

En la web del Servicio de Información Geográfica del Ayuntamiento de Cáceres aparece, en el apartado de fotografías de calles, una doble imagen, aportada desde el Archivo Histórico Municipal con dos fotos: una, de la puerta noble de la finca y otra de la puerta “abandonada” al final de la Av. de la Hispanidad, como si ambas imágenes pertenecieran a la misma portada.

Sin embargo, la imagen que el archivo histórico data aproximadamente en 1914, sí corresponde a la puerta noble. La otra, no.

Porque con motivo del desarrollo urbanístico de la ciudad, de la Unidad de Ejecución de la Ribera del Marco, una parte importante de la Huerta del Conde se incorporó a la urbanización, otra parte, en la margen derecha de la Ribera, pasó a titularidad de la administración actuante (Ayuntamiento), y el resto, que incluye la casa principal y las zonas ajardinadas propias, quedaron fuera del Proyecto de Compensación.

Al modificarse, por tanto, los linderos de los terrenos, la finca que sigue denominándose Ribera del Marco fue deslindada, físicamente, de la Unidad de Ejecución a la que se incorporaron los demás terrenos y, es muy posible (habría que acudir a los proyectos de Urbanización y Compensación de la Unidad de Ejecución) que la Agrupación de Interés Urbanístico o Junta de Compensación (API 28-01 “San Francisco 07” PGM Cáceres), asumiera ese deslinde, ejecutándose el cerramiento que actualmente existe y que será más visible cuando finalicen las obras de la Ronda Sureste actualmente en marcha.

Portada original en su ubicación actual

Y es en ese cerramiento donde encontramos la fábrica original de la puerta noble de la Huerta del Conde, completada con una cerrajería que no es la original, ya que, en lo que me alcanza mi memoria a recordar, esa puerta siempre fue de madera, a doble hoja, y con una puerta peatonal en una de dichas hojas.

No trato de corregir nada ni enmendar nada, sino de hacer patente que este tipo de detalles se clarifiquen, se documenten en el momento de su realización y que no den lugar a futuras interpretaciones.

Vale.

En enero de 2020, la congregación de las Hermanitas de los Pobres anunció su marcha de Cáceres después de más de 140 años en la ciudad. Las razones se pueden ver en las noticias de mediados de enero. La residencia de ancianos que regentan, se cierra y la marcha de la ciudad de las monjas hacen que el inmueble esté ahora mismo en el mercado inmobiliario.

Hace poco menos de un mes, El Corte Inglés anunció el cierre de la planta de INDUYCO en la ciudad. Una industria que llegó a tener más de 600 trabajadores, aunque ya solamente queda menos de 40. Según la información de la empresa, será en el primer semestre de 2021 cuando echen el cierre.

Cuando nos llegue la nueva normalidad y, ojalá, se encuentre una vacuna contra el COVID-19, Cáceres se encontrará un poco más cerrada de lo que ha venido estando en los últimos años. Cerrada por falta de uso.

No parece que tras lo sucedido con el coronavirus, el edificio de las Hermanitas de los Pobres (conocido también como “Mi Casa”), haya empresas privadas, inversores privados que apuesten por comprar el inmueble y mantener su uso como residencia de mayores. Y otros usos, como hoteleros, tendrán que someterse a la nueva normalidad, a los nuevos requisitos que hayan de reunir las nuevas aperturas de hoteles si, como parece, se modifican de manera sustancial.

También puede resultar complicado encontrar inversores privados para la adquisición de la fábrica textil que cerrará próximamente. La “nueve normalidad” tendrá efectos negativos sobre las inversiones privadas, pero, al mismo tiempo, creará nuevas oportunidades de negocios, lo que podría posibilitar a El Corte Inglés encontrar compradores para su fábrica.

Se me antoja más fácil “dar salida” en la “nueva normalidad” a la fábrica textil que al inmueble de las hermanitas de los Pobres. Solamente una modificación, compleja, del PGM para facilitar su uso residencial, con una rentabilidad alta (aumento significativo de las superficies construidas), serían una opción. Pero no parece que un PGM prácticamente sin estrenar desde su aprobación en 2010 pueda ser sometido a una tensión tan alta.

Cuando escribo esto, (viernes, 8 de mayo de 2020) los sindicatos y asociaciones de profesores consideran prematuro abrir los centros escolares y menos aún realizar actividades presenciales. En este debate, sobre cuándo realizar la vuelta a la escuela y en qué condiciones, hemos de considerar interesante la posibilidad de reducir la ratio de alumnos por aula, con dos variables: aumentar el número de profesores y aumentar el número de aulas. Alternativamente, la formación online debería ser reforzada, y mucho, para poder disminuir las necesidades de nuevo profesorado y de nuevas aulas.

Además, habrá de evaluarse cómo acometer la reapertura de centros escolares tanto de la ESO, Bachillerato, FP y, también, la Universidad. Los centros escolares de todo tipo habrán de adaptarse a la “nueva normalidad” hasta tanto se encuentra una vacuna eficaz, lo ahora mismo es un futuro demasiado incierto, a pesar de las múltiples investigaciones en marcha.

Analizar los recursos con los que cuenta la ciudad para aminorar el impacto, especialmente sobre los espacios físicos disponibles para la enseñanza presencial, incluiría inmuebles cerrados (de titularidad pública, principalmente) y su adscripción a nuevos usos. O inmuebles privados convertibles en uso docente, que pudieran asumir un número de alumnos suficientes que ayudara a racionalizar las necesidades adaptadas a la realidad. Un ejemplo, a vuela pluma, sería llegar a un acuerdo con El Corte Inglés y convertir la fábrica de INDUYCO en un centro de Formación Profesional para la familia textil, siempre que pudiera facilitar un número adecuado de plazas para alumnos.

Dejo fuera de esta reflexión los centros privados, que habrán de adaptarse, sean o no concertados, para conseguir un modelo de enseñanza lo más homogéneo posible en la ciudad, y también otros centros escolares o de formación que estarían en la misma disyuntiva de adaptarse a la “nueva normalidad”.

Vale.

DESPEDIDA Y CIERRE

Ahora, con el inicio de las distintas fases de la desescalada que nos deben llevar a la nueva normalidad o lo que sea eso, doy por finalizada esta serie de entradas que me han servido para conocer, siquiera sea de modo parcial, cómo era la sociedad cacereña de comienzos del siglo XX, con alguna incursión en finales del XIX.

No sabemos cómo y en qué consistirá esa nueva normalidad a la que nos dirigimos, y, al mismo tiempo, hemos estado más o menos encerrados en nuestras casas cuarenta y cinco días.

Hemos tratado de muchas maneras de hacer llevadero el confinamiento (en mi caso, una parte ha sido escribir las anteriores entradas en la web), mirarnos un poco en un espejo que se ha ido apagando al mismo tiempo que el virus nos va haciendo cada vez más presente que lo más probable será que muchas cosas no volverán al ser anterior.

Vale.