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El periódico El Norte de Extremadura de los días 6 y 14 de mayo de 1904 publicó en dos entregas la historia de un cacereño del siglo IX que sirvió a las órdenes del emir Abderrahman II y sus sucesores Mohamed, Almondhir y Abdalá. Según lo publicado en El Norte de Extremadura, aquel cacereño nació en 802 y murió en Córdoba en 859.

Los número del periódico consultados son el 264 y 266, ya que en la hemeroteca de prensa histórica no aparece el 265, por lo que pudiera haber un salto en la historia, aunque en el nº 266 aparece la entrega con el II.

No he encontrado referencias al personaje cacereño en búsquedas por la red, ni tampoco he podido saber si la Historia inédita de Cáceres que preparaba Manuel Sánchez del Pozo llegó a publicarse. Sí hay un expediente en el archivo municipal de Cáceres que se refiere a esa historia, cuando su autor solicitó del Ayuntamiento una ayuda con los gastos para la obra que estaba preparando. La petición de ayuda fue en 1897, y la cita al autor en el periódico que publicó esta historia es de 1904.

Un cacereño ilustre del siglo IX

Con sumo gusto damos cabida en nuestras columnas á los siguientes fragmentos tomados de la Historia inédita de Cáceres de nuestro particular amigo D. Manuel Sánchez del Pozo, referentes á un ilustre hijo de esta ciudad que representó importantísimo papel en la corte de los emires ommiadas.

Por los años de 824, ocupando el trono cordobés el emir Abderrahman II, su canciller Abdallá-Ibn-Omega, que había venido á Extremadura con el objeto de regularizar los tributos causantes de sublevaciones y tumultos en Mérida y otros pueblos, al visitar á Cáceres tuvo la ocasión conocer á un joven cristiano de veintidós años llamado Juan Pablo Gómez, empleado en el alcázar á las órdenes del caíd, encargado por éste de la recaudación de los tributos; con tal motivo fue el designado para ayudar en sus trabajos a Abdallá, que no obstante haber permanecido en Cáceres muy pocos días, fueron los bastantes para conocer el talento y excepcionales condiciones del joven cacereño, hasta el punto de proponerle el que lo acompañase á Coria primero, á Mérida después, y últimamente á Córdoba, donde á su lado y con su protección alcanzaría un bienestar y una ilustración que su permanencia en Cáceres no podría jamás proporcionarle.

Esta proposición de Abdallá, personaje de tal importancia en Córdoba, no podía ser rechazada por ningún joven que tuviera aspiraciones y mucho menos por Gómez, cuyo clao talento le hizo comprender todo el alcance de ella. Mostrándose agradecido á Abdallá, le manifestó su deseo que ya que tan bondadoso era con él, se sirviera de hacerle presente á su padre Antonino, única persona cuya voluntad era para él muy superior á la propia, que desde luego ponía á la disposición de su protector.

Abdallá, que con esta manifestación de Gómez vio un nuevo motivo para aquilatar más su mérito, hizo llamar por medio del caíd á Antonino, con el que sostuvo una larga conferencia que dio por resultado el que los deseos del canciller se realizaran, y el joven cacereño acompañó á Coria y Mérida á su nuevo jefe, dado á este con sus trabajos en una y otra ciudad pruebas inequívocas de sus excelentes aptitudes.

Vuelto á Córdoba, Abadallá no vaciló un momento en dar á conocer al emir todo lo que para el logro de su cometido en la regularización de los tributos se debía al joven Gómez, cuyos méritos y condiciones excepcionales supo pintarle (de) tal modo que, el emir no sólo accedió á firmar el nombramiento de segundo jefe de la cancillería á favor de Gómez, sino que quiso conocerle por sí mismo haciendo que Abdallá se lo presentase inmediatamente.

No tardó Gómez en captarse las simpatías de Abderrahman como se había captado las de Abdallá, y al poco tiempo de su estancia en Córdoba constituía una de las más poderosas influencias cerca del emir, sin que su cualidad de cristiano fuese obstáculo para merecer toda la confianza de Abderrahman.

El triunfo de Gómez fue completo, si bien contra aquella disposición protestaran los fanáticos intransigentes, Saul, el sacerdote Eulogio y otros que por su desobediencia fueron mandados encarcelar por el metropolitano Rocafredo.

(Aquí parece haber un salto en la narración, por la inexistencia de referencias al Concilio que luego se cita. Fue un concilio de obispos mozárabes, presidido por Rocafredo, en el año 852).

A partir de la declaración del Concilio, ningñun cristiano volvió á dar motivo con sus insultos á la religión mahometana para ser castigado.

Los intransigentes, los obsesionados, los fanáticos contemporáneos de Gómez no le perdonaron su iniciativa en aquel hecho extraordinario que tanta sangre y tantas lágrimas evitó al pueblo cordobés, y como los Jonios con Erostrato, trataron en sus narraciones de ocultar su nombre y origen y solo por el apellido de Gómez ha podido ser descrito por los orientalistas Dazi, Marmiller, Gayangos y otros.

No obstante haber fallecido el emir Abderrahman II el 13 de septiembre del mismo año 852 en que se verificó el Concilio, su hijo y sucesor Mohamed, que empezó su reinado destituyendo á todos los cristianos de cuantos cargos oficiales desempeñaban en la corte, hizo una excepción, conservando á Gómez en el mismo puesto que ocupaba con Abderrahman, probándose con este solo hecho el inmenso arraigo que tenía la influencia de Gómez en la corte cordobesa, que le obligó á la muerte del canciller Abdallá, su protector, á adjurar, haciéndose musulmán, sin cuyo requisito no era posible desempeñar la Cancillería.

Gómez, no por esto varió de nombre, pero su hijo, al adjurar con él, cambió el nombre deMartín con el de Omar-Ibn-Gómez.

El nuevo canciller alcanzó una edad tan avanzada que sobrevivió á su hijo y á los emires Mohamed, Almondhir y Abdallá. Murió en Córdoba en 895 y había nacido en Cáceres en 802.

Vale

El Norte de Extremadura, “periódico político, órgano del partido liberal-democrático en la provincia de Cáceres, el 2 de marzo de 1904 informaba de los asuntos tratados en el Ayuntamiento en sesión celebrada el día 29 de febrero.

Según informa el periódico, tras la aprobación del acta de la anterior sesión, se dió lectura de una instancia en que doña Matilde Martín pone en conocimiento de la Corporación que piensa cerrar la plazuela de su casa calle General Ezponda con un zócalo de mampostería y verja de hierro.

El arquitecto informa que no hay inconveniente en acceder siempre que se guarden las elementales reglas de ornato y la obra se verifique bajo dirección facultativa.

Casa de los Trucos. Cáceres

Usando de la palabra D. Emilio Herreros, manifiesta que tiene entendido que el Ayuntamiento ha ejercido en la plazuela en cuestión algún acto de dominio consentido, que ha sido compuesta y empedrada por la Corporación, y pide que antes de resolver, se aporten datos para una determinación justa.

El señor presidente manifestó que en efecto recayó sentencia en un pleito suscitado, y la Corporación acordó que se vea la precitada sentencia, dejando para la próxima sesión la resolución de esta instancia.

Solicitud de cerramiento. AHMCC

Efectivamente, la solicitud se refería al pleno dominio de la plazuela, y en la tramitación, tras la intervención del concejal Herreros, derivó en que recabara de la solicitante la presentación de certificación judicial que acreditara su propiedad. El certificado judicial, expedido por el Secretario de Sala de la Audiencia provincial, Publio Hurtado, copia literalmente el fallo de dicha Sala de 27 de noviembre de 1882, que refrendaba, a su vez, la sentencia dictada por el Juez de Primera Instancia, que declaró que la plazuela pertenecía en pleno dominio a Francisco Martín Herrero y sus hijas Matilde y Arsenia, y sus hijos Fermín y Serapio. La sentencia en primera instancia se dictó el 8 de junio de 1881.

Contra la sentencia de la Sala de la Audiencia cabía, y así figura en el documento firmado por Publio Hurtado, la presentación del correspondiente recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Incluso, parece que dicho recurso estuvo preparado por el Ayuntamiento, si bien nunca se presentó, por lo que el Alto Tribunal, aunque el procurador del municipio, el 7 de diciembre de 1882 informó a la Sala de la Audiencia de la preparación del recurso.

El Tribunal Supremo, en Auto de 26 de febrero de 1883, declaró decaído el derecho de la Corporación municipal, al no haberse formalizado la presentación del recurso.

Encabezamiento de Certificado del Secretario de la Sala de la Audiencia provincial. AHMCC

El Ayuntamiento, no he encontrado información alguna, renunció a recurrir al Tribunal Supremo, por lo que desde que fuera dictada la primera sentencia hasta la presentación de la instancia de 29 de febrero de 1904, la plazuela en litigio parece ser que continuó sin cerramiento, sin el cerramiento que actualmente tiene.

Vale.

El bar de Tirso

cercadelasretamas —  noviembre 12, 2020 — Deja un comentario

En 1945, la barriada del Espíritu Santo contaba con una fila de cinco casas en la actual calle del Río Turia (las llamadas casas del yugo), un indeterminado número de casas aisladas anejas casi todas ellas a hornos caleros y la piscina de falange. En la ortofoto de dicho año se aprecia que se trataba básicamente de terreno sin urbanizar, rústico.

Fragmento de ortofoto del Vuelo de 1945.

La ermita que da nombre al sitio estaba prácticamente arruinada. Nada hacía pensar que aquel embrión de población pudiera ir creciendo a medida que su subsuelo iba produciendo para la ciudad, al tiempo que su única fuente productiva (los hornos caleros) iba perdiendo fuerza, la fuerza que para las obras de mayor importancia iba ganando el cemento.

El barrio del Espíritu Santo representa los elementos originarios de la ciudad de Cáceres: el agua del Calerizo, las rocas convertidas en cales para la argamasa de sus construcciones, las cuevas de Maltravieso y el Conejar (antes conocida como Cueva del Oso), la considerada primera construcción religiosa de la ciudad (Ermita del Espíritu Santo).

Solicitud de licencia para local de despacho de bebidas.

Las cinco casas del yugo, la piscina de falange, los hornos caleros y las sencillas casas cercanas a los hornos… Sólo la Huerta del Conde daba a la zona una pátina de los nobles, hidalgos y clérigos que fueron los que escribieron la historia de Cáceres.

En ese año de 1945, Tirso Durán compró a Modesto Chacón (miembro de la familia a la que los vecinos, con el paso de los años, conocimos como los Chacones, propietarios de terrenos y también, durante un tiempo, de la Huerta del Conde) un solar de 125 m2, medianero por la derecha con otro de Antonio Ferrer, y por la izquierda con el de Baldomero Peña.

Informe de sanidad del distrito 5º (*)

 

Sobre ese solar, Tirso Durán construyó su casa y dejó una parte, menos de la mitad, para la apertura de un establecimiento de bebidas, el primero que hubo por la zona.

El bar de Tirso, en el que los cada vez más numerosos vecinos de la barriada jugaban al tute o a la rana, que en verano se jugaba al aire libre, colocando la rana pegada a la fachada y lanzando los tejos desde la mitad de la calle, aún sin ni siquiera asfaltar, con la tierra colorá característica y con algún peñasco que otro.

Con el tiempo, al bar de Tirso le surgió la competencia, prácticamente enfrente, del bar de Serafín, en la esquina de las actuales calles del Turia y del Darro, pero el bar de Tirso sigue existiendo. Con otro nombre, pero sigue existiendo, después de 75 años.

Vale.

(*)  Los documentos reproducidos en esta entrada proceden del Archivo Histórico Municipal de Cáceres.

Con motivo de las elecciones estadounidenses a la presidencia, tres grandes cadenas de televisión desconectaron una emisión en directo en la que el todavía presidente Trump se afanaba en calificar de fraude el proceso electoral sin ninguna prueba. El paso siguiente, en esa lógica será, si finalmente es Biden el elegido, en tildarlo de presidente ilegítimo. Algo que conocemos bien en España, donde fascistas iletrados y medios de “comunicación” afines vienen haciendo con el gobierno de la Nación.

En estas estamos cuando este Gobierno de la Nación ha iniciado el proceso para definir la Estrategia de Seguridad Nacional, haciendo públicos, en el BOE del 5 de noviembre, tres acuerdos del Consejo de Seguridad Nacional. Y uno de estos acuerdos, el denominado “procedimiento de actuación contra la desinformación”, parece que ha causado una honda impresión entre los practicantes de la misma.

Hablan de censura, de control de los medios, y otras simplezas propias de quienes acuden a la simpleza de su público habitual para manipularlos. Sin embargo, no he visto en las “informaciones” sobre el asunto que ninguno de esos medios hayan aludido a que el Consejo de Seguridad Nacional requiera de ellos, y de todos los medios y de la sociedad civil la colaboración necesaria para que la desinformación no siga arrastrando y polarizando a todos.

El Procedimiento de Actuación Contra la Desinformación” señala, literalmente lo siguiente, entre los “Órganos, organismos y autoridades responsables”:

  1. Sector privado y sociedad civil. Los medios de comunicación, las plataformas digitales, el mundo académico, el sector tecnológico, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad en general juegan un papel esencial en la lucha contra la desinformación, con acciones como la identificación y no contribución a su difusión, la promoción de actividades de concienciación y la formación o el desarrollo herramientas para su evitar su propagación en el entorno digital, entre otras. En este sentido, las autoridades competentes podrán solicitar la colaboración de aquellas organizaciones o personas cuya contribución se considere oportuna y relevante en el marco de la lucha contra el fenómeno de la desinformación.

La situación actual, en líneas generales, es que un importante número de medios y profesionales de la información se dedican a fabricar falsas informaciones, manipular informaciones, o directamente crear bulos que luego son repicados como campanas de un pueblo llamando a rebato.

La finalidad política (comercial, industrial…) de la desinformación es la crear un beneficio político (comercial, industrial…) del que obtener prebendas. Es decir, quienes crean bulos desde medios de comunicación (ya sean audiovisuales, digitales o escritos) buscan, de inmediato, una  ventaja política. En nuestro país se está continuamente viendo. Un segundo efecto de esa desinformación es que los partidos políticos (o las empresas comerciales, industriales…) se lanzan a su utilización, con lo que el esfuerzo intelectual (comercial, industrial…) propio disminuye, con lo que disminuyen todas sus consecuencias. De ahí el ínfimo valor de muchos “debates” políticos, o de las propias “tertulias” radiofónicas o televisivas, en las que quienes participan se van convirtiendo cada vez más en caricaturas de sí mismos. Muchos de esos tertulianos parecían payasos de circo cuando comenzaron y ahora ya son payasos que ni en una esquina de un parque cerrado por el viento merecen credibilidad.

Sin embargo, hay un elemento de toda esa industria de la desinformación que merece ser tenido en cuenta: los medios o los manipuladores que las crean buscan, además de su efecto político, un beneficio económico. Muchos ciudadanos que utilizan las redes sociales (twitter, facebook, etc.), atrapados en un aparente deseo de conocer, pinchan en los links que se anejan a los mensajes, sin saber que cada link, cada click, genera dinero.

Es decir, los creadores de desinformación, en España la prensa convencional, las televisiones privadas en sus informativos o magazines, además de muchos medios digitales, se aprovechan ahora de la simpleza (en su sentido de ignorancia/indefensión/ingenuidad) de quienes, sin saberlo, no solo contribuyen a crear inseguridad (llevada a su extremo, inseguridad nacional), sino que contribuyen a hacer ganar dinero a quienes les mienten valiéndose de la ignorancia.

Yo siempre tenía, y tengo una pregunta cuando alguien me cuenta una noticia, una información: ¿y eso, dónde lo has escuchado? Si los ciudadanos dejáramos la simpleza a un lado y nos informáramos medianamente de quienes dominan los medios de comunicación y sus satélites, probablemente dejaríamos de ser carne de desinformación. Y la seguridad nacional mejoraría.

Basten dos ejemplos. Si los ciudadanos conociéramos que periodistas utilizan sociedades mercantiles para gestionar sus ingresos, probablemente pondríamos en cuarentena lo que nos cuentan. Qué sé yo, “Enhorabuena por su programa, S.L.” o “Lalianda Infocon, S.L.”. Y otro ejemplo más llamativo. Algún medio o periodista o grupos de medios y periodistas ha investigado el entramado empresarial de Florentino Pérez, que lo mismo construye megainfraestructuras en USA, que gestiona los semáforos de Cáceres.

Vale.

El periódico EL NORTE DE EXTREMADURA publicaba el 9 de octubre de 1903 una información muy interesante sobre cómo se afrontaba en España la formación de trabajadores manuales, en industria y artesanía. Se refería la información a una Real Orden próxima a publicarse, del Ministerio de Agricultura, que convocaría la adjudicación de 100 pensiones de estancia en fábricas e industrias extranjeras, para que 100 trabajadores, previamente seleccionados, realizasen su formación, por dos años, en empresas de Francia y Bélgica, en aquella primera convocatoria.

Algo que hoy podríamos entender como una convocatoria de Erasmus laboral. Sin duda, una información que debió resultar muy interesante.

Cabecera. El Norte de Extremadura. 9 de octubre de 1903.

Obreros al extranjero.

Por el ministerio de Agricultura se ha dictado recientemente una importante real orden, cuyo interés indudable nos impele á facilitar á nuestros lectores un amplio extracto.

Se establecen cien pensiones para obreros manuales que en el estudio y aleccionamiento de la producción é industrias extranjeros deseen perfeccionar los medios propios de trabajo y habilidad artística ó ampliar los conocimientos ya adquiridos.

Hasta disponer de mejores recursos para organizar nuevas expediciones, los elegidos para la de ahora son Francia y Bélgica.

Cada pensión será de 150 francos abonables por mensualidades cumplidas.

La concesión de las pensiones se hará individualmente por dos años, ampliable por uno más, á propuesta del ingeniero jefe de la expedición, teniendo en cuenta la aplicación y méritos del pensionado.

Los gastos de viaje de ida y vuelta serán de cuenta del Estado.

También les será entregado, á su definitiva vuelta á España, el importe de los jornales que obtengan en los centros de producción extranjera. Entretanto, esos jornales los recibirá, á nombre del pensionado, el ingeniero jefe, el que los depositará trimestralmente en los Consulados de París y Bruselas.

Por urgente necesidad personal ó por atenciones familiares bien justificada, se les concederá el percibo de alguna modesta suma ó un giro mensual á España no superior á la mitad del salario mensual.

Al terminar la pensión el ingeniero expedirá al obrero una certificación en que se acredite la labor realizada, sin emplear calificaciones de ninguna clase, pero sí expresando circunstancias de oficio, género de industria y lugar de ésta.

Al obrero que más se distinga en cada grupo se le concederá un premio extraordinario de 1.000 pesetas.

Para solicitar las plazas no hay límite de especialidad. Todas las industrias y todo el trabajo manual están comprendidos en el llamamiento.

La peticiones, sin embargo, deberán de obtener un informe favorable de una Sociedad obrera ó industrial, legalmente constituídas, y de cuyo registro, con arreglo á la ley de Asociaciones, certifiquen los gobernadores ó alcaldes.

Se admitirán también la referencia á las propuestas escritas, autorizadas por las Escuelas Industriales y de Artes y Oficios, Cámaras de Comercio y Agrícolas y fábricas y talleres del Estado.

Los aspirantes no contarán menos de diez y ocho años de edad ni más de cuarenta.

Las solicitudes, que se dirigirán indistintamente á los gobernadores ó al ministerio, podrán ser presentadas desde esta fecha hasta el 20 de Octubre próximo.

Ocho días después de terminado este plazo se constituirá en Madrid una junta encargada de resolver en definitiva las industrias y oficios que han de estar representados en la expedición, y los obreros que han de formarla.

Antes del 10 de Noviembre deberá hacer esta junta la elección de industrias y pensionados. Sus acuerdos se publicarán en la Gaceta.

Con la mayor brevedad recibirán los designados las cantidades, instrucciones y documentos necesarios para emprender la excursión.

Al frente de ésta irán dos ingenieros, uno de ellos industrial, quienes se encargarán de distribuir á los pensionados en grupos, por oficios afines, cuidando de su instalación en los establecimientos previamente elegidos.

Estos ingenieros se trasladarán periódicamente de unos á otros puntos en donde los diversos grupos tengan su residencia para inspeccionar los trabajos y cada tres meses comunicarán al ministerio las observaciones y noticias que estimen oportunas, sin perjuicio de redactar al final de la expedición una Memoria de los resultados obtenidos.

Vale.

A comienzos del siglo XX la viruela causaba estragos entre la población, y los periódicos de la época se hacían eco de la situación higiénica, y planteaban las recomendaciones que los médicos les hacían llegar. En esa época comenzaba a extenderse en España la escuela higienista, nacida con la Revolución Industrial. En definitiva, se trataba, en muchos casos, no de buscar la buena salud de los trabajadores, sino de que estos estuvieran en disposición de trabajar.

El texto que se inserta a continuación fue publicado en el Diario de Cáceres de 16 de noviembre de 1903.

Cabecera. Diario de Cáceres. 16 de noviembre de 1903.

La viruela

No escribimos un artículo científico. Carecemos de conocimientos en la Facultad, y hasta de medio (libros, revistas) en los que adquirir para divulgar, aquellos principios de la ciencia y aquellas reglas del arte de curar que puede adquirir el profano. Por esto, aquí, invitamos á los profesores médicos de la localidad, para que con la suficiencia de sus títulos y la experiencia de su carrera, puedan por caridad y aun por deber profesional excita á las autoridad y prevenir al vecindario oportuna y convenientemente.

La viruela, la enfermedad más mortífera de todas las que destruyen nuestra raza –como dice el higienista Arnouil- se extiende por las provincias limítrofes, por Ávila, por Salamanca y también por Madrid hoy en tanta comunicación con nuestra capital.

De Salamanca dicen que la epidemia aumenta que “las criadas huyen á sus pueblos” y que los estudiantes se habían reunido para pedir “vacaciones extraordinarias hasta que acabe la viruela”.

En Madrid, hace notar La Época, hubo en Octubre 1100 defunciones (116 más que en igual mes del año anterior) y de aquellas 1100 son 129 debido á la enfermedad variolosa.

La propagación de la viruela por el polvillo de las pústulas desecadas, la descamación de variolosos, su difusión atmosférica, se extiende á grandes distancias según observaciones de Bertillón y de no prevenirse el contagio, el peligro para la salud pública es cierto, inevitables sus tristes consecuencias. Y ahora más que nunca, pues una constante experiencia enseña que la epidemia aparece con mayor frecuencia en invierno que en verano.

El Dr. Vacher ha podido comprobar que de 800.000 nacidos, más de 220.000 son atacados de la viruela y de estos sucumben 58.000 y otra 24.000 quedan grandemente desfigurados.

Otros médicos aseguran que la mortalidad variolosa es de uno por cada 5 ó 7 enfermos. Estos datos pueden verse en Tardieu.

¡Y sin embargo la viruela es quizá la única enfermedad que se puede evitar y hasta extirpar y solo puede decirse que la padece el que quiere padecerla! ¿Cómo? ¡Por la vacunación ó revacunación,m siguiendo siempre el consejo del médico!

La vacunación ha reducido considerablemente no solo el número de los atacados sino lo que es más importante, el número de fallecidos. ¡Del 25 por 100 ha podido bajar al 7 por 100 gracias al descubrimiento de Jenner, según una estadística de Legonet que tenemos á la vista. Sentimos no tener más datos que ofrecer á nuestros lectores.

Alguno que otro caso creemos que importados de Madrid) han ocurrido ya. Y preguntamos: ¿No es hora de que nuestras autoridades faciliten la vacunación gratuita del vecindario y pongan el mayor celo en hacer cumplir las leyes, reglamentos, reales órdenes y circulares de Sanidad? ¡Sobre todo en lo que á escuelas, colegios fábricas ó talleres se refiere.

Nosotros damos la voz de alarma, no vaya á ocurrir lo que hace dos años ocurrió, que por Abril ó Mayo apareció la viruela en Cáceres, y solo allá á fines de Septiembre ó por Octubre se acordaron nuestras autoridades de la vacuna y la vacunación, después de cuatro meses largos de epidemia.

Nuevamente pedimos la cooperación de los ilustrados médicos cacereños, que en estas columnas (que desde luego ponemos á su disposición) ó donde y como mejor lo prefieran puedan aleccionar y persuadir al vecindario. Nosotros recibiremos y propagaremos sus enseñanzas agradeciéndoselas en nombre de nuestro pueblo.

Vale.

El periódico demócrata EL BLOQUE publicaba el 17 de agosto de 1909 un artículo que había aparecido en El Norte Extremeño, que se publicaba también en Cáceres y que era el órgano de los liberales-demócratas. Al parece, las Ordenanzas municipales de Cáceres no permitían el paso por los soportales de la Plaza Mayor de aguadoras de Concejo con sus cántaros en la cabeza. Una criada que llevaba pocos días en la ciudad accedió a los soportales. El inspector municipal, Sr. Jalón hizo gala de sus galones contra la criada.

El tal Jalón debió crear escuela hasta bien entrado el siglo XX. ¿Recuerdan una lámina de la Maja Desnuda, una librería y un cabo municipal?

Además, en aquellas fechas, soldados españoles combatían a los rifeños en el Norte de África.

EL BLOQUE. Cáceres. Cabecera 17 de agosto de 1909

Más calma, Sr. Jalón.

Ayer á las diez y media de la mañana y en plena Plaza pública, presenciamos un suceso sin importancia, pero desagradable por todos los conceptos, á que dió lugar con su intemperancia y carácter brusco el inspector municipal Sr. Jalón.

Una infeliz doméstica llamada María Gómez, que presta servicios en la calle de Valdés, número 3, y que cierto hace muy pocos días está en Cáceres, desconociendo las Ordenanzas municipales, penetra, de regreso de la fuente de Concejo, en el final de los soportales de la Plaza con el cántaro á la cabeza. Más héte aquí que aparece de improviso la figura tétrica del Sr. Jalón, acompañado de un guardia, y después de grandes voces, ordena al municipal que lleve á la prevención á la doméstica, la que al oír aquellas frases se impresiona mucho y entre sollozos y lágrimas dice al Sr. Jalón que la perdone.

– A la prevé, repite el severo inspector en idénticas formas, y la muchacha, presa del mayor estupor, estuvo á punto de caer al suelo, cosa que no sucedió gracias á la oportuna intervención de un dependiente de comercio que al apercibirse del temblor de la chica, le quitó el cántaro de la cabeza.

El Sr. Jalón, al ver, por fin, el estado nervioso de la joven y las protestas de los presenciaron el sucedido, arrepentido sin duda de su ligereza, dio contraorden y dejó en paz a la sirvienta.

¡Qué falta hacía usted en Melilla, D. Paco!

A buen seguro que su presencia en aquellos campos, tal vez causarían á los rifeños más estupor que el que les causa la ascensión de los globos; y cuidado si éstos les aterra é impone.

¡Oh terror do mondo!

Vale

Con la Revolución industrial surgió un movimiento sanitario en muchas parte de Europa, y que en España tuvo especial presencia en el País Vasco. Una corriente que se conoce como el higienismo, que abogaba por la mejora de las condiciones de sanidad y salubridad de los trabajadores de las industrias pesadas.

En el artículo que reproduzco a continuación, el Diario de Cáceres del 21/11/1903 recomendaba a los concejales del Ayuntamiento que conocieran las propuesta que la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y que divulgó en nuestra ciudad el Colegio Médico de Cáceres.

Cabecera. Diario de Cáceres. 21 de noviembre de 1903.

Barberías y peluquerías.

En el último número del Boletín del Colegio Médico de Cáceres, encontramos lo siguiente que recomendamos á nuestros concejales.

Por considerarlo –dice- de interés y por la frecuencia con que se presentan en nuestra consulta enfermos atacados de infecciones adquiridas en las barberías y peluquerías, publicamos á continuación las enmiendas que propone la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao al proyecto de ordenanzas municipales de dicha villa. Las referentes á este punto son:

Barbería antigua

1º. El Barbero ó Peluquero cuidará especialmente de la limpieza y aseo de su persona y sus ropas.

2º. Las navajas, tijeras y máquinas de cortar el pelo, se desinfectarán de preferencia en estufas de aire caliente (á más de 100 grados) ó en aparatos de evaporación intensa de formol. Si no se disponen de tales aparatos habrá que hacer un lavado de los instrumentos, pieza por pieza, en el alcohol absoluto.

3º. Se prohíbe el empleo de brochas y esponjas para enjabonar, salvo cuando pertenezcan al mismo parroquiano. En su lugar pueden emplearse torundas de guate y gasa ó hacer la manipulación con polvos jabonosos.

4º. Habrá paños limpios de diferentes formas y usos para cada cliente.

5º.- Se prohíbe aplicar polvos por medio de cisnes ó borlas, debiendo sustituirse por pulverizadores de fuelle.

6º. Los afinadores de navajas se desinfectarán al formol, y no se pondrán en contacto sino con las navajas previamente desinfectadas.

7º. Los cepillos y peines de cuero y concha, pueden desinfectarse al formol intensivo. Se recomienda de preferencia el empleo de instrumentos metálicos por su fácil esterilización al agua hirviendo.

8º. No pueden ejercer la profesión de barbero o peluquero, aquellos que presentaren síntomas infecciosos de sífilis ó de enfermedades contagiosas; así mismo está prohibido servir  en estos establecimientos á los clientes que tuvieran idénticas afecciones. Estos enfermos pueden ser servidos en sus domicilios con utensilios propios, debiendo los barberos desinfectarse las manos con sublimarlo al 1 por 1000 al terminar su cometido; y

9º. Todos los barberos y peluqueros cumplirán con el mayor rigor la siguiente prescripción: Al comenzar el trabajo con cada uno de los clientes se lavará y jabonará las manos, delante de los mismo, cuidando con especial esmero de la limpieza de uñas.

Vale.

El Diario de Cáceres, el 3 de noviembre de 1903 incluía un suelto bajo el título de La viruela, que tiene un carácter pedagógico, señalando las características de la infección y las mejores maneras de su eliminación, con especial referencia a la vacuna, con el pionero doctor Edward Jenner, de la Universidad de Berkley y cuyos éxitos llevaron a España a organizar una expedición dirigida por el doctor Balmis. Ahora, en 2020, con la dura pandemia de la COVID-19, la colaboración indispensable de las Fuerzas Armadas para vencerla ha recibido igual nombre.

Cabecera. Diario de Cáceres. 3 noviembre 1903.

LA VIRUELA

Ha sido una de las enfermedades infecto contagiosas que más han entretenido la atención de los profesionales.

La viruela produce lesiones superficiales ó erupciones y lesiones profundas, viscerales y sanguíneas.

Las lesiones de la piel recorren la escala que marcan los períodos: maculoso (mancha rojiza), papuloso (pápula redonda); vesículoso (dejeneración celular), pustuloso (vitalidad microbiana), desecación (cesa la supuración), cicatrización (formación de la costra).

Se llama viruela hemorrágica la caracterizada por derrames sangíneos en el tejido celular y mucosos. En la actualidad se desconoce el microbio causante de este proceso, habiendo sido inútiles cuantos trabajos se han hecho para capturarlo.

Los síntomas que mejor anuncian la invasión son: dolor de cabeza, escalofríos, vómitos, dolor de la raquis, angustia precordial y malestar general intenso. Estos síntomas que se observan en casi todos los tipos de viruela, se acentúan y agravan en la hemorrágica.

La vacua es una infección determinada por la inoculación en el hombre de una enfermedad especial en la vaca.

Jenner, médico de Berkley, demostró su acción profiláctica  practicando la primera vacuna oficial, inoculando en el brazo de un niño de ocho años el virus de una vaquera y legando á la humanidad un bien inmenso.

Jenner realizando su primera vacunación en James Phipps, un niño de 8 años. 14 de mayo de 1796

Para demostrar la excelencia de la vacuna bastará decir que antes de su descubrimiento mató en Trieste de 1877 á 1806 (1836) á 14.036 individuos por un millón de habitantes. De 1836 á 1850, ó sea después de su implantación, mató solamente á 182 por la misma proporción de habitantes.

De todo cuanto en esquema hemos dicho, de viruela y vacuna, podemos deducir los siguientes preceptos:

  • El varioloso debe estar aislado, igualmente el personal encargado de cuidarle y utensilio de que haga uso.

  • Deben desinfectarse todos los objetos que estén en relación directa ó indirecta con el enfermo (sábanas, ropa blanca, cortinas, vestidos y carruajes que hayan servido para su transporte).

  • Desinfección del enfermo antes de ponerse en contacto con el mundo exterior.

  • Práctica regular de la vacunación y revacunación, haciéndose ésta con todas las precauciones que reclama la asepsia moderna.

  • Practicar la revacunación cada cinco años, puesto que la inmunidad no es ni mucho menos indefinida, incluso los que hayan sufrido la viruela.

Del descuido de estas sencillas precauciones, nacen estas rachas variolosas que de vez en cuando aparecen por Madrid, causando infinitos trastornos y originando algunas víctimas.

Vale.

El consenso constitucional del 78 ha ido resquebrajándose con el paso de los años, como no puede ser de otra manera cuando se trata de una fórmula de relaciones sociales y políticas sobre la que el tiempo puede, y de hecho así ha sido, hacer que haya envejecido mal. Como el color de algunas películas, o su trama o sus efectos especiales.

El punto de no retorno de esa fractura del consenso constitucional fue la abdicación de Juan Carlos I y su progresiva aparición en investigaciones judiciales tanto en España (menos) como en otros países. El papel de Corinna, su amante más duradera, es el envoltorio de esa ruptura.

Lo que no ha sucedido, más bien al contrario, es que no ha sido posible sustituir la fórmula del consenso del 78 por otra que, adaptada a los tiempos, pueda hacer posible un tiempo amplio de concordia (con todos los defectos que cualquiera pudiera tener). Y no lo ha sido fundamentalmente por dos, a mi juicio, acciones decididas de la derecha, que ha visto en esa fractura su oportunidad de llegar al poder y mantenerse aniquilando cualquier atisbo de alternancia. Una de esas acciones fue la de tratar, por todos los medios, de aniquilar al PSOE con motivo de la investidura de Mariano Rajoy en 2016, forzando un sí que suponía (y que la derecha anhelaba) una fractura que creían irreversible en el partido moderado de la izquierda.

La otra acción de la derecha ha sido y sigue siendo, en plena efervescencia, la de utilizar a su antojo el Poder Judicial, por cuya estructura y funcionamiento no ha pasado ningún “espíritu de concordia” que se planteaba en el 78. El Poder Judicial, sostenido por el poder económico a través de los medios de comunicación (véase la estructura societaria de los grupos que detentan el poder de la comunicación), sigue siendo ajeno a la constitución del 78, y, si aplican las leyes surgidas del mismo es por utilizarlas para sus fines.

Estas dos acciones de la derecha han llevado, en 2020, en plena pandemia por el devastador coronavirus, a hacer que ese poder económico y judicial, sintetizado por jueces y grupos mediáticos, a poner en el punto de salivar con la posibilidad de recuperar lo que ellos creen el poder que les pertenece por ley natural.

Y en estos momentos, mientras el poder judicial detenta (que no ostenta) unas funciones para las que no están elegidos por haber caducado nombramientos, y la extrema derecha plantea una moción de censura dirigida a hacerse con todo el pastel electoral de la derecha, ante un Partido Popular dirigido por un inane mental, un verdadero milagro de equilibrio, Pablo Casado, tenemos un panorama en el que los símbolos constitucionales han sido capturados y sometidos a los designios del fascismo.

Entre esos símbolos, la figura (el figurín, más bien) del jefe del estado no es sino un muñeco manoseado ad nauseam por la extrema derecha, por el fascismo que no pierde hora ni ocasión que si es rey es porque Franco puso ahí a su padre, el huido.

La derecha política (léase, el fascismo) que grita vivas a Hitler y a Franco han decidido, con la connivencia del rey, hacerse con su símbolo, manoseándolo como un objeto de deseo nada oscuro. Mientras la extrema derecha dice (Ayuso, por ejemplo) que El Manoseado bloquea la acción del gobierno legítimo, y una piara de cerdos, menesterosos y piratas grita “viva el rey”, él calla, otorga y se cree a salvo de que, una vez consumados los deseos de poder de quienes ahora le manosean como barro sucio, lo arrojen al mismo destino que a su padre.

Mientras recordamos que Valle Inclán dijo que a Alfonso XIII el pueblo español no lo echó por rey, sino por ladrón, y que Juan Carlos I se haya huido en un exilio dorado, El Manoseado ya se ha quedado como símbolo de su origen, de su cuna en los brazos de Paca la Culona.

Vale.