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Diferencias

cercadelasretamas —  enero 24, 2013 — Deja un comentario
Cada vez que puede hacerse un planteamiento de comparación entre la actitud política de los dirigentes extremeños y cacereños con los de otras CCAA y provincias, siempre salen perdiendo los extremeños. Y no sólo los dirigentes, salimos perdiendo, sobre todo, los ciudadanos extremeños.
Como es conocido, desde el mes de marzo de 2012, el Centro de Formación de Tropa nº 1, el Cefot de Santa Ana, se encuentra, en la práctica en una situación de ERE, a la espera de recibir materia prima (nuevos aspirantes a soldados). Y en la misma situación se encuentra la Academia de Suboficiales, ubicada en el Pirineo catalán, en la localidad de Tremp. La fuerza con la que los dirigentes de la comarca del Pallars Jussà, algunos incluso de partidos independentistas, como el propio alcalde de Talarn, están defendiendo la continuidad, con garantías de futuro, de la Academia.
Ayer, la Subdelegada del Gobierno en la provincia de Lleida visitó el municipio de Talarn, y, como publica hoy el diario Segre (www.segre.com), informó que “Talarn només farà cursos esporàdics. La subdelegada del Govern visita el municipi i explica que l’informe de Defense sobre el futur de l’Acadèmia de Suboficials estará a partir del març”.
Ligado el futuro del Cefot nº 1, el de Cáceres, al mismo devenir que le pueda esperar a la AGBS, nadie de la representación oficial del Gobierno de la Nación en nuestra Comunidad Autónoma o en la provincia de Cáceres se ha pronunciado en el mismo sentido, en el de conocer los plazos marcados para saber en qué fechas, o a partir de qué fecha se puede estar dilucidando el futuro. ¿Para qué, verdad, si estamos tan “agustito” de feria en feria?
Tampoco, que se sepa, aunque uno se lo imagina, desde el Ayuntamiento de Cáceres se han pedido explicaciones a esa representación del Gobierno de la Nación sobre este tema. Explicaciones con conocimiento público. Recientemente, en un pleno, la primera autoridad política de la ciudad, la alcasenadora Elena Nevado reprochaba al principal partido de la oposición que utilizara políticamente el tema del complicado futuro del cuartel de la ciudad. Vamos, recordaba aquello de “usted haga como yo, no se meta en política”. Y creo recordar que también ofreció a los grupos políticos municipales a que la acompañaran en las gestiones que hiciera. Claro, un ofrecimiento vacío e inútil. Vacío, porque no está haciendo gestión alguna (si ahora, después del ofrecimiento, se destapara alguna gestión…) e inútil como lo han sido las tres múltiples reuniones que ha tenido (dos en despacho, con la Subsecretaria del Ministerio y con el Secretario de Estado, y una en un pasillo del Senado con el Ministro, con foto estilo club de fans de Raphael incluida).
Así, por la subdelegada del Gobierno en Lleida, Inmaculada Manso Ferrándiz, ya sabemos que será a partir de marzo cuando se conozca el futuro de la Academia de Suboficiales, cuando ya esté escrito y firmado ese futuro. Y que será a partir de marzo cuando ya también esté escrito y firmado el futuro del Cefot nº 1. Y mientras tanto, cuando queda menos ya de dos meses para esa fecha, no sabemos qué se está gestionando por los dirigentes políticos locales, provinciales y autonómicos para que lo que se escriba y se firme no sea otra cosa que la continuidad, con garantías, de que haya un futuro para el Centro de Formación.
Cuando queda menos de dos meses no sabemos qué gestiones (en realidad sí lo sabemos: ninguna) están realizando los dirigentes del Partido Popular que gobiernan la ciudad, la provincia y la comunidad autónoma para defender ante el Ministro de Defensa la continuidad del Centro. Ni lo han hecho hasta ahora ni lo harán… porque seguramente ya lo sepan.
La alcasenadora Elena Nevado se comprometió en pleno a que representantes de partidos de la oposición la acompañaran en las gestiones que emprendiera. Y quedó como una reina, porque su intención es no emprender ninguna. ¿Para qué?
Otra diferencia notable es que mientras en Cáceres se practica la política del avestruz (“a ver qué pasa” “esperamos que haya buenas noticias próximamente”…) la información publicada en el Diario Segre termina: “Manso [la subdelegada] añadió que la Academia de Talarn ‘es muy importante para la comarca, pero debemos encontrar otras fuentes de dinamización independientemente de lo que pase con la Academia’. De hecho, la subdelegada explicó que Talarn busca otras opciones de ingreso”.
Vamos, como en Cáceres, como en Extremadura… esperando que llegue la mala noticia y hablemos de maleficio, o la buena y salgan torrentes de inútiles e ineficaces cargos públicos a colgarse medallas.
Vale.

El título de esta entrada es una frase, atribuida a Franco, que se dirigía con ella al director del diario falangista Arriba, Sabino Alonso, que se quejaba de que dirigentes del Gracioso Movimiento Nacional le presionaban para que escribiera a favor de ellos.
Esta frase, recurrente en el franquismo, es, cada vez más, una coletilla ad nauseam en boca de dirigentes del Partido Popular, heredero por vía directa del franquismo troglodita. Así, no es extraño escuchar a ministros, subsecretarios, virreyes y demás cargos orgánicos (¿os acordáis de la democracia orgánica?) terminar sus peroratas contra cualquier intento de crítica social reclamando que no se politicen los asuntos, sean estos cuales sean, que no se politicen las reivindicaciones, o que las manifestaciones contra una salvaje poda del Estado del Bienestar realizan sin alma y con desprecio a los ciudadanos.
En la mañana de hoy, ha tenido lugar un pleno en el Ayuntamiento de Cáceres, en el que el concejal del PSOE, Víctor García Vega, ha preguntado a la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, sobre el Centro de Formación de Tropa nº 1, una unidad militar aposentada en la ciudad y sobre la que pende la mayor de las incertidumbres.
Transcribo a continuación el texto que la agencia Europa Press ha distribuido y que El Periódico Extremadura publica en su edición digital: En el apartado de ruegos y preguntas el concejal socialista Víctor García Vega ha pedido a la alcaldesa que concrete el número de soldados que acogerá el Cefot en 2013 y le ha preguntado si “defenderá los intereses de Cáceres por encima de los intereses de su partido” en este asunto, mientras que Nevado les ha pedido a los socialistas “unión” para “ir de la mano juntos” y que no utilicen el tema políticamente”.
Vamos, que la señora alcaldesa ha venido a decirle al concejal preguntón: “Usted haga como yo, no se meta en política”.
La señora Elena Nevado es alcaldesa de la ciudad de Cáceres, elegida democráticamente por una mayoría absoluta en unas elecciones, encabezando una lista presentada por un partido político. Por tanto, cada vez que habla y actúa como alcaldesa de la ciudad está haciendo política. Que es lo que le corresponde. Y cuando “aconseja” a un concejal de la oposición política que deje de hacer eso, política, recuerda a aquella frase que sirve de título a este post… y al autor de la misma por la gracia de Dios.
La señora Elena Nevado es senadora del Reino de España, elegida en unas elecciones democráticas, a las que fue presentada por un partido político. Por tanto, cada vez que habla y actúa como senadora está haciendo política, que es lo que le corresponde. Y cuando en el ejercicio senatorial vota, dos dos veces, contra los intereses de la ciudad, está traicionando dos veces a la ciudad y provincia a la que representa en la cámara territorial, el Senado. Por no meterse en política, según ella, traicionó dos veces a quienes la eligieron y a quienes representa. ¿Por qué entonces esa reminiscencia franquista de decir a los demás que no se metan en política?
La señora Elena Nevado es presidenta de la Comisión Ejecutiva de Cáceres del Partido Popular, un partido político, elegida (¿o designada, aquí ya tengo dudas?) por sus conmilitones políticospara hacer eso, política, que es lo que le corresponde al cargo que ocupa. Como presidenta local de un partido político, actualmente en el poder de la ciudad, la provincia, la comunidad autónoma y el Estado, cada vez que habla o actúa, está haciendo política. ¿Por qué pedir a los demás, a la oposición que un tema que le corresponde a ella defender como alcaldesa, votar favorablemente como senadora y remover obstáculos en su partido, no sea utilizado políticamente?
La decisión de futuro de mantener en funcionamiento y plenamente operativo el Centro de Formación de Tropa nº 1, en la situación más parecida a un ERE por ausencia de producción, no le corresponde expresamente a la institución militar sino al Ministerio de Defensa y su tan manoseado, desconocido y oscuro Plan de Racionalización de Infraestructuras. Y el Ministro de Defensa es un cargo político, que toma decisiones políticas, que actúa políticamente y que, de modo teórico, debe adecuar sus decisiones a los mandatos de las leyes que emanan del Parlamento. Por ejemplo, a la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
Le corresponde a la primera autoridad política de la ciudad, Elena Nevado, defender los intereses sociales y económicos que el CEFOT nº 1 deja en Cáceres. Y no puede pedir a la oposición que utilice el tema políticamente. Porque guardar silencio, ser sumisa a las decisiones que el Gobierno de la Nación adopte es también hacer política.
Le corresponde a la senadora por la provincia de Cáceres, Elena Nevado, defender en el Parlamento los intereses de la ciudad y la provincia. Por ejemplo, la continuidad plenamente operativa del CEFOT nº 1, y no traicinar esos intereses con su voto.
Le corresponde a la presidenta local del Partido Popular ejercer esa presidencia en beneficio de la ciudad y remover los obstáculos que las decisiones de su partido supongan para el bienestar de los vecinos.
Le corresponde, por tanto, a la alcaldesa, senadora y presidenta del PP hacer política, en el Ayuntamiento y desde el Ayuntamiento, en el Senado y desde el Senado, en su partido y desde su partido. Y que desde la política se tomen las decisiones que mejor provean el bienestar de los cacereños.
Pedirle a la oposición que no utilice un tema, el del CEFOT nº 1, políticamente, es pedirle que la dejen las manos libres… para apretar en el Senado los botones que más perjudican.
Usted, señora alcaldesa, hace política a diario, a cada hora. Y si no aguanta que los cargos políticos, los concejales de la oposición, por ejemplo, también hagan política, tiene dos opciones: plegarse a lo que le mandan sus conciudadanos, o dimitir.
Y como lo que le demandan sus conciudadanos, en el caso del CEFOT no parece estar dispuesta a hacerlo, solamente le queda un camino: deje de meterse en política y dimita.
Vale.

En estas fechas se está tramitando en el Congreso de los Diputados el Proyecto de Ley de Recortes (digo, Presupuestos) Generales del Estado para 2013. Es, en esta ley, cuando se visualiza de manera clara el grado de compromiso de los representantes políticos con sus votantes. Es, en esta ley, cuando quedan al descubierto las vergüenzas de quienes, obtenido el escaño, avanzado en su nivel de jerarquía partidaria, se dedican a adular a quienes los han designado y a desentenderse de quienes les votaron.

La situación de incertidumbre por la que atraviesa el CEFOT nº 1 desde que el 5 de marzo de 2012 la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, recibiera las peores noticias directamente de la Subsecretaria del Ministerio de Defensa, Irene Dominguez-Alcahud, se mantiene. Sólo la resistencia, como debe ser y como se ignora, de los mandos militares a producir cierres y desmantelamientos, mantiene abierto, que no en funcionamiento, el CEFOT nº 1. Por cierto, la alcasenadora Nevado sigue sin dar explicaciones de por qué calificó “de cortesía”, en papel oficial de comunicado de prensa, aquella entrevista con la Subsecretaria, cuando de cortesía no tuvo nada.

Ahora, en el debate presupuestario, el PSOE ha presentado una enmienda de adición para que se mantengan abiertos, en su integridad, el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, y la Academia General Básica de Suboficiales, de Talarn (Lleida). Las esperanzas de que el Partido Popular acepte la enmienda son pocas, nulas, sobre todo porque las prioridades del Ministerio son las de pagar a los fabricantes de armas, que para eso está el Ministro. Y no para otra cosa.

Esta es la enmienda presentada.
ENMIENDA NÚM. 2.398 

FIRMANTE: 

Grupo Parlamentario Socialista 

De adición. 

Se añade una nueva disposición adicional con la siguiente redacción: 

Disposición adicional. Mantenimiento de los centros formativos del Talarn y CEFOT n.° 1. 

El Gobierno dotará los créditos presupuestarios suficientes para asegurar el completo funcionamiento y el mantenimiento de la plena operatividad en capacidades formativas, de la Academia General Básica de Suboficiales de Talam de Lleida así como del Centro de Formación de Tropa n.° 1, ubicado en el Acuartelamiento Santa Ana, de Cáceres. 
MOTIVACIÓN
La previsión presupuestaria del Gobierno contempla recortes en las políticas de Defensa, pero esto no debe, necesariamente, llevar aparejado el cese de funcionamiento de los centros formativos y la adecuada cualificación de las personas. 

Sería deseable, cuando menos, que por una vez, el alto dirigente del Partido Popular, Carlos Floriano, diputado, dicen, que por Cáceres, hiciera algo de provecho en el Congreso. Algo de provecho por la ciudad y por la provincia con cuyos votos está ascendiendo en su carrera política y justificara los pingües ingresos económicos que recibe. Pero la realidad será otra. El señorito Floriano no hará nada, por dos razones: primera, porque su prioridad es plegarse a lo que le diga su partido, y segunda, porque los intereses de Cáceres y provincia se la sudan.

Desde que tomó posesión de su escaño en el Congreso, las iniciativas parlamentarias promovidas por el señor Floriano en favor de su circunscripción electoral han sido… ninguna. Y las iniciativas parlamentarias promovidas por el señor Floriano, en cualquier ámbito de lo que debiera ser su trabajo y por el que tanto dinero cobra (y que le pagamos todos) han sido… ninguna.

Es verdad que sus tareas en el Partido Popular, además de decir que le gusta Cataluña (debe ser en la intimidad, claro), consisten en salir a hacer declaraciones en competencia de disparates con González Pons o a desmentir cualquier cosa (como cuando desmintió lo de que el Gobierno sabía que Juan Carlos I estaba cazando elefantes en África), pero en esas tareas no es están incluidas las obligaciones de defender los intereses de la circunscripción electoral que lo eligió. ¿Para qué, si defender a su ciudad y su provincia no le reportaría méritos?

Vale.

El 22 de julio de 1995, el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura, a propuesta de su Presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, acordó otorgar la Medalla de la Comunidad Autónoma a la Agrupación Táctica “Extremadura”, conformada sobre la Brigada Mecanizadad XI, ubicada en la Base General Menacho. El citado Decreto venía a reconocer el trabajo que las Fuerzas Armadas Españaolas venían realizando en la consecución de la Paz en la históricamente convulsa antigua Yugoslavia. A día de hoy, en la información oficial que se recoge de la Brigada XI en la página web del Ejército de Tierra, la Medalla de Extremadura es la primera distinción que se incluye.
El Decreto 10/1990, regulador de la Medalla de Extremadura, señala en su artículo primero: “1.- La “Medalla de Extremadura” tiene por objeto distinguir a las personas y entidades, cualquiera que sea el ámbito de su actividad, dentro o fuera de Extremadura, hayan destacado por sus méritos y por los servicios prestados a la Región. 2.- Esta condecoración podrá ser concedida, también a autoridades españolas o extranjeras por motivos de cortesía o reciprocidad.”
El pasado viernes, 17 de agosto, el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura, a propuesta de su Presidente, José Antonio Monago Terraza, acordó otorgó la máxima distinción regional a diversas personas y entidades. Cinco en total.
Las vicisitudes por las que viene pasando una institución como el Centro de Formación de Tropa nº 1, Cefot 1, ubicado en el Campamento de Santa Ana, en Cáceres, hubiera merecido mayor capacidad de reflejos por el gobierno regional, que, una vez más, ha perdido una oportunidad de mostrar su apoyo, explícito, público, al Centro cacereño, sobre el que se cierne la decisión del Ministerio de Defensa de cerrarlo, por cuanto en las previsiones gubernamentales para 2013 y 2014 se mantiene la congelación de las ofertas de empleo público.
Los reflejos políticos son los que demuestran la verdadera talla de los dirigentes de la res publica. Y así, mientras en 1995, con motivo de la primera misión en el extranjero que desarrollaba la Brigada Mecanizada XI, con el nombre de Extremadura, el gobierno regional de entonces no tuvo dudas en la concesión de la Medalla.
Hoy, a dos semanas vista de la celebración de la fiesta regional, un gobierno autodenominado de los mejores, está demostrando no serlo, ni siquiera en asuntos sobre los que no sería necesario advertirles, y que tendría efectos claramente positivos.
Si el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura, aun sabiendo de modo fehaciente que el Ministerio de Defensa tiene prácticamente decidido el cierre del Cefot 1, hubiera tenido la valentía de la que presume su presidente (o se le aplica aquello de perro ladrador poco mordedor o se le va la fuerza por la boca), habría concedido la Medalla de la Región al Centro de Formación de Tropa nº 1. Y, con esa distinción, las más alta que los extremeños podemos otorgar, comprobar si, de verdad, el Partido Popular, responsable del gobierno regional, lucha por los intereses de la Comunidad Autónoma o sus cargos públicos se limitan a mantener el culo sentado en la poltrona.
Los méritos, más que acreditados, del Centro de Formación de Tropa nº 1, no son solamente por el alto nivel de su capacidad de formación de nuevos soldados, sino por su trayectoria desde que se creó, en 1964, con el nombre de Centro de Instrucción de Reclutas nº 3, y las sucesivas denominaciones (Centro de Instrucción de Reclutas “Centro” o Centro de Instrucción y Movilización nº 1), hasta ahora, siendo referencia de Extremadura para los más de 400.000 ciudadanos que han pasado por sus instalaciones, bien como reclutas durante el Servicio Militar Obligatorio, bien desde la implantación del ejército profesional.
Haber planteado antes esta opción, haber iniciado antes una campaña en favor de conseguir la Medalla de Extremadura para el Cefot nº 1, habría supuesto una negativa del Partido Popular a participar en ella, por su sometimiento enfermizo a las decisiones que el gobierno de la nación viene adoptando, sean o no perjudiciales para Extremadura o cualquiera de sus pueblos o ciudades. De ahí que la única esperanza estaba en que José Antonio Monago, que su bio de twitter se vanagloria de presidir esta preciosa tierra (aunque no permita a muchos ciudadanos acceder a sus comentarios tuiteros), hubiera tenido agallas y reflejos políticos para otorgar la Medalla de Extremadura al Cefot nº 1, que habría sido un escudo potente para garantizar su futuro. Pero agallas, ninguna, y reflejos, atrofiados por el ansia de mandar, a falta de capacidad para gobernar.
Vale.  

El pasado 29 de junio me refería al calendario que restaba, hasta final de 2012, para determinar cuál sería la continuidad o no del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres. En ese calendario, señalaba el próximo conocimiento del techo de gasto, a proponer por el Gobierno y aprobarse por el Congreso de los Diputados. Hasta ahora, esta cuestión se ha venido resolviendo antes del 30 de junio de cada año. Este 2012 ha supuesto la quiebra de esa tramitación… y la quiebra del modelo constitucional.
Cuando un gobierno de incompetentes en lo económico, insensibles en lo social y filofascistas en lo político dedican sus esfuerzos a pedir prestado dinero para tapar las estafas, insolvencias y desfalcos cometidos por conmilitones, de los que son cuando menos cómplices por acción u omisión, cuando eso sucede, pequeños asuntos, como la continuidad o no de un centro militar, dejan de tener importancia… pero no para quienes tienen su puesto de trabajo, militares y civiles, en él.
Del techo de gasto dependerá el contenido del Presupuesto para 2013. Pero no ha hecho falta conocer ese dato. Las imposiciones europeas para prestar dinero con el que salvar el desfalco de Bankia, han obligado al Consejo de Tramposos a publicar el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, en el que en absoluto se plantea la posibilidad de que durante 2012 se realice alguna convocatoria de tropa profesional, ya que ni siquiera se cita la disposición adicional de la Ley de Presupuesto que planteaba una mínima opción. De hecho, la única referencia que se hace a la oferta de empleo público tiene su marco en la exposición de motivos, para ratificar las previsiones de los PGE. Es decir, que durante 2012 no habrá oferta de empleo de tropa, única salida posible para el Cefot de Cáceres.
El marco económico, por un lado debido a un contexto internacional adverso, y por otro a un severo ajuste de cuentas económico, político y, sobre todo, ideológico, que el gobierno de la derecha está planteando, tiene mucho que ver con la imposición europea de someter a control y vigilancia (“los hombres de negro”) las cuentas públicas españolas. Así, la exigencia de programas presupuestarios bianuales, que comenzarán a tener que recogerse en los PGE para 2013 (y previsiones para 2014), hacen prácticamente imposible nuevas ofertas de empleo público, cuando se vienen haciendo conjeturas de despidos de empleados (salvo funcionarios de oposición) de hasta 300.000 personas. En ese marco, hacer una convocatoria de plazas de efectivos de tropa y marinería (militares, al fin y al cabo) añadiría aún más leña al incendio social provocado por el conjunto de ministros más incompetentes que jamás haya habido, a cuyo frente está una persona (o lo que sea eso) a la que, además de lloverle críticas, se le ha perdido el respeto (no ya como presidente del gobierno, eso va en el cargo, sino como persona).
El hecho de que el Cefot 1 se encuentre en cierre provisional es la causa, por otra parte, de que los exámenes para el ascenso a Cabo (convocados porque son obligatorios por ley, que si no, tampoco) no puedan realizarse en las instalaciones, cerradas en su mayoría, y que para las fechas en se realizan los exámenes, diciembre, necesitarían climatizarse y con el cierre decretado, es imposible.
Que un dirigente político (lo de dirigente seguramente sea una exageración) como el presidente de la Asamblea de Extremadura diga, visitando las instalaciones del Cefot para hacerse una foto, que la oferta de empleo público de tropa sería la solución, suena a una golfería intolerable. Ese “dirigente”, en vez de hacer declaraciones de ese tipo, tiene en su mano, al igual que el mudo presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Mongado, que sí hubiera oferta de empleo. Pero para ello deberían enfrentarse a su partido, y no tienen agallas para ello. Con salir en la foto junto a algún militar les vale. Que cierren el Cefot, directamente, se la suda. A Fernando Manzano, a José Antonio Monago, a Elena Nevado, a Alberto Casero, a Carlos Floriano… Es más, si el anuncio se hiciera en el Congreso o en el Senado, aplaudirían a rabiar, y alguno de ellos pronunciarían el mantra de los argumentarios del Partido Popular: ¡Que se jodan!
Vale.


CEFOT

Respecto al cierre del Cefot de Cáceres, Floriano ha insistido en que ‘todo’ el Partido Popular y ‘todos los ciudadanos’ van a ‘intentar’ que el ‘objetivo’ planteado ‘tenga alcance a buen puerto’.

Cabe recordar que el consistorio cacereño indicó en nota de prensa, a principios del este mes, que ‘está trabajando desde el primer minuto para defender y garantizar la permanencia del Cefot en Cáceres’, además añadió que tanto la Diputación Provincial como el Gobierno de Extremadura habían mostrado ya su apoyo.

‘Lo que sí me gustaría es poder contar en esto con el Partido Socialista, que a mí me da la sensación de que estarían deseando que se cerrase el Cefot para intentar sacar rendimiento político de esta cuestión’, ha resaltado al tiempo que ha acusado al PSOE de estar ‘más interesado en las políticas de corto plazo que en las políticas de largo plazo’.

El párrafo que abre este post forma parte de un despacho de la agencia Europa Press haciéndose eco de una rueda de prensa de Carlos Floriano, aparente número 3 del Partido Popular. El asunto a que se refiere es un Centro de Formación de Tropa del Ejército de Tierra existente en Cáceres y cuya continuidad está en entredicho (vamos, a un paso del cierre) por una decisión política. Una decisión política del PP.

El diputado por Cáceres Carlos Floriano ha hecho hoy las veces de portavoz (fin de semana, como cuando el recordado González Pons sembraba de perlas las redacciones de los medios de comunicación) y la ha liado parda. En otras cosas y en esta también.

No es de recibo que el número 3 en el organigrama del partido en el gobierno diga que “todo” el Partido Popular… Pero vamos a ver: ¿no es el Consejo de Ministros, o Consejo de Tramposos cuando aprueba la amnistía fiscal o la reforma laboral, del Partido Popular? ¿No ese consejo de tramperos el que ha aprobado el Proyecto de Ley de Presupuestos que condena al cierre al CEFOT de Cáceres? A no ser que el Partido Popular haya sufrido una escisión grave y profunda, y lo del aprisco de Génova, 13 sea partido, y los que se reúnen en La Moncloa sea popular.

Cuando un portavoz de un partido hace esfuerzos por “encontrar” las palabras exactas para transmitir lo que quiere decir (o lo que le han dicho que diga), termina cagándola. Sobre todo cuando la semántica no es su fuerte. Engolar la voz no es suficiente.

Que el portavoz del PP pretenda que un Centro de Formación de Tropa del Ejército de Tierra ubicado en Cáceres, ciudad sin río siquiera (aunque buenos acuíferos) “tenga alcance a buen puerto”, no hace sino confirmar el cierre. A no ser que se crea Romanones, cuando decía: ¡Y en esta ciudad construiremos un puente! Y le contestaban: “Señor Conde, que no tenemos río”. “Pues no hay problema, traeremos un río”.

Que el vocero del partido en el gobierno, que ocupa el número 3 en la línea sucesoria, digo, en el organigrama de ese partido, pretenda vincular al apoyo del PSOE la garantía de que el CEFOT no se cierra suena a cachondeo.

Si el diputado por Cáceres señor Floriano, que nunca pensaba alcanzar tantos puestos en el escalafón de la derecha, es incapaz, como lo demuestran sus declaraciones, siquiera de arreglar una cuestión tan nimia (un Centro de Formación de Tropa es menos del 0,1% del presupuesto de Defensa), lo mejor es que lo deje, que se retire.

Le honra, por otra parte, que sus palabras, entrecomilladas, son una confesión de parte, una confesión de incapacidad y de impotencia para torcer una decisión de su partido, en el que ostenta tanto poder como dicen sus correligionarios y compañeros de cofradía. Diga, sin engolamiento y sin eufemismos lo que sus palabras esconden: que el CEFOT se cierra, que él mismo es incapaz de cambiar la decisión y no busque coartadas en la oposición, ni ponga barricadas con los ciudadanos.

La incompetencia política ha dado una rueda de prensa hoy, 15 de abril de 2012, en Cáceres. En la sede del Partido Popular.

Vale.

En la legislatura 2000-2004, el gobierno de Aznar, con mayoría absoluta y con Trillo al frente de Defensa, decidió que la formación de la tropa profesional se llevara a las Academias. Para ello, fue preciso invertir buenas sumas de dinero en Toledo, Segovia y Valladolid. Al mismo tiempo que se hacían las inversiones, el Ejército debía programar esa decisión política, no en vano nuestra Constitución determina que la dirección de la política de Defensa le corresponde al Gobierno.

Esta decisión del infausto Trillo ponía en riesgo de desaparición al Centro de Instrucción y Movilización nº 1 de Cáceres. La ciudad, en parte, se movilizó en contra de la decisión política, con la apatía del gobierno municipal, del Partido Popular, encabezado por José María Saponi, que en los tres años que transcurrieron entre marzo de 2001, cuando el entonces JEME, Pardo de Santayana, anunció el cierre, y 2004, cuando el PP perdió las elecciones, nunca, nunca se reunió con el minisTrillo, ni habló con él ni tomó ninguna iniciativa, más allá de una carta remitida en marzo de 2001. La respuesta que recibió, en el lenguaje propio de Defensa, era demoledora. Nunca el PP apoyó la Plataforma ciudadana que se creó y cuando accedió a colocar una pancarta en el balcón del Ayuntamiento lo hacía con la desgana propia de quien había bajado los brazos.

La siguiente legistlatura, 2004-2008, con los ministros Bono y Alonso, el gobierno socialista mantuvo la política de llevar la formación de la tropa profesional a las Academias, adoptando la decisión de sustituir el Centro de formación de Cáceres por una unidad de Ingenieros. Esta decisión se materializó en el RD 416/2006, que establecía un nuevo despliegue y que se establecía, para su ejecución por el Ejército, en un plazo de cuatro años, esto es, hasta finales de 2010. El RD determinaba que en Cáceres habría un Regimiento de Ingenieros. Ello conllevaba la desaparición del Centro de Instrucción.

La crisis económica, que comenzó a sentirse en los presupuestos de Defensa de manera muy clara en 2009, impidió cumplir el desarrollo del RD 416/2006, y entre los afectados, estaba el traslado a Cáceres del Regimiento de Ingenieros nº 1, de Burgos.

A partir de 2008, con la ministra Chacón al frente de Defensa, y Carmen Heras, del PSOE, al frente del Ayuntamiento de Cáceres, se realizaron múltiples gestiones, encuentros y contactos, que dieron lugar a dos decisiones: una, un protocolo de intenciones que en definitiva tenía la virtualidad de garantizar la presencia de guarnición militar en Cáceres (con los beneficios sociales y económicos que ello tiene para la ciudad), y, una segunda, que el Ministerio definía al Ejército de Tierra la prioridad de mantener esa guarnición.

Ahora, nada más iniciada la nueva legislatura del PP en el Gobierno, nos encontramos de nuevo con el cierre en ciernes sobre el Centro de Formación de Tropa nº 1, con una variante fundamental. Si en el año 2001 el cierre tenía su fundamento en una decisión de política de Defensa, competencia del Gobierno a desarrollar por el Ejército en un plazo de tiempo prudencial (prácticamente una legislatura completa), ahora la decisión no forma parte de la política de Defensa, sino de una decisión puramente económica, en la que el Gobierno establece para cada ministerio un montante económico a recortar, para cuadrar las cuentas.

No se trata de planificación ni económica ni políticas de Defensa. Son decisiones que, de modo tajante, determinan que el propio Ejército ha de tomar aquellas que permitan cumplir con el mandato gubernamental.

Y el Ejército plantea lo que ha denominado “suspensión temporal de actividades principales” (o algo parecido), pero que no determina si esa suspensión temporal será solamente para 2012 (es la “aportación” que corresponde a los militares para llegar al 5,3 del déficit) sino también para 2013 (cuando el déficit no podrá ser mayor del 3).

Cuando una fábrica textil se queda sin suministros de telas para las piezas a fabricar, plantea un ERE.

¿Qué hacer con un centro educativo que se queda sin alumnos? ¿Qué hacer con un centro educativo que, además de quedarse sin alumnos, se queda sin fondos para mantenimiento? ¿Qué hacer con los profesores, qué hacer con el personal de administración, con el de mantenimiento? En esta situación, de modo temporal, está el Centro de Formación Militar de Cáceres.

Todavía se está a la espera de que quienes “tienen mando en plaza política”, tales como el Presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, o como el número 3 o 4 de la dirección nacional del Partido Popular, en el Gobierno, Carlos Floriano, abran la boca. Y no basta para que digan que “están haciendo gestiones”, sino con los papeles timbrados que digan que el CEFOT no se verá afectado por los recortes más allá de los propios de ajustar sus presupuestos para mantenimiento, pero que en ningún caso se “suspenderán, ni temporalmente, sus actividades principales”.

Que el Jefe del Ejército determine una suspensión temporal de actividades demuestra que el Jefe de los militares, al menos, no se sentirá, a dos meses de su pase a la reserva, culpable de haber cerrado la Academia de Suboficiales, o los Centros de Formación de Tropa de Cáceres y de Canarias.

Ahora, con un ERE militar en la práctica, el futuro, a muy corto plazo, solamente tiene dos direcciones: que en octubre, con los presupuestos de 2013 se levante la suspensión, o que, también en octubre, con los presupuestos de 2013, el ERE temporal pase a ser definitivo.

Desgraciadamente, la opción más realista en este contexto, el ERE temporal tiene todas las papeletas de convertirse en definitivo. Y, seguramente, sin esperar a octubre. En mayo próximo, con los Recortes Generales del Estado ya aprobados y sustituida la cúpula militar.

Y ello, sobre todo, por la incapacidad y cobardía de los dirigentes locales y regionales del PP que no tienen ni ganas ni fuerzas para enfrentarse a un gobierno, el de la Nación, a su vez sumiso ante las exigencias económicas de quienes realmente nos gobiernan, nos mandan, Sarkozy y Merkel.

Vale.

ERE militar (I)

cercadelasretamas —  abril 5, 2012 — 2 comentarios

En estos días se viene hablando en diversa ciudades de cómo los Recortes, digo, Presupuestos Generales del Estado afectan a determinadas áreas del Ejército de Tierra (Academia de Suboficiales de Talarn, CEFOT 1 en Cáceres, Centro de Formación de Tropas de Canarias, Museo del Ejército…), donde, en todos los casos, se habla de cierres o suspensiones temporales de actividad.

Esto me recuerda, y mucho, a esas noticias de empresas del sector del automóvil que se ven obligadas a formalizar un Expediente de Regulación de Empleo, de carácter temporal, cuando les faltan suministros de piezas. Esos ERE,ss van encaminados a conservar el empleo de los trabajadores imprescindibles para el mantenimiento de las cadenas de producción, en tanto que el resto, al no poder producir, cesan temporalmente en la empresa.

Que en un cuartel, en una academia militar o en un lugar emblemático como el Museo del Ejército en Toledo se planteen “suspensiones temporales de actividad” da lugar a dos, cuando menos dos, tomas de posición. La primera, exterior, del entorno, que, sencillamente ve en esas situaciones de temporalidad, en esas simulaciones de ERE,s la antesala del cierre definitivo. La segunda, interior, que va de la hilaridad al pesimismo, de los empleados públicos afectados. Porque, vamos a ver, ¿cómo se suspende temporalmente la actividad principal de una Academia militar si el personal, todo el personal, sigue en sus puestos de trabajo sin piezas que mover?

La realidad, la realidad laboral es bien distinta. La suspensión temporal de actividades, que no afecta inicialmente (salvo que el destino final sea el cierre definitivo, algo muy posible) al personal “de plantilla”, compuesto por militares y civiles de la nómina del Ministerio de Defensa, afecta de lleno a todo el personal de las contratas de servicios (limpieza, catering, mantenimiento) que en algunos casos, como se está produciendo en Zaragoza, son directamente despedidos, o en otros ven reducidas drásticamente sus jornadas laborales (y, lógicamente, sus retribuciones) como antesala a los despidos definitivos.

En estos cuarteles, en estas dependencias del Ministerio de Defensa, además de los despidos de personal de las contratas, por suspensión o extinción de la actividad principal para que los contratos de mantenimiento, limpieza, etc. están en juego, también, los puestos de trabajo del personal laboral “de plantilla”, además de la continuidad en el destino del resto de funcionarios (militares y civiles).

La reforma salvaje laboral impuesta por la derecha en el Gobierno de la Nación para mejor satisfacer los deseos de la patronal, incluye una habilitación para las Administraciones Públicas, en determinados casos, puedan promover ERE,s o aplicar, en su conjunto, las medidas contenidas en las 64 páginas del BOE dedicadas al Real Decreto Ley de Reforma del Mercado de Trabajo. Los empleados laborales de la nómina del Ministerio de Defensa, en estos centros de trabajo, están sujetos al Estatuto de los Trabajadores y pueden ser objeto de medidas recogidas en la reforma laboral, desde movilidad obligatoria (o renuncia al puesto de trabajo) hasta extinción de contratos por la aplicación de Expedientes de Regulación de Empleo.

Todavía, en ninguno de los casos hasta ahora conocidos y citados al comienzo de este post, he visto que los sindicatos, ni los de clase ni los amarillos, hayan salido en defensa de los puestos de trabajo directos (cuantificables, determinados) que se verán afectados por la suspensión de la actividad principal en Academias militares, Centros de Formación de Tropa y otros.

Vale.

En fechas recientes, tras la visita del Jefe del Ejército a las instalaciones del Campamento de Santa Ana y tras una carta al director en un medio local (Diario HOY), se ha levantado la correspondiente polémica política, como no era por menos de esperar, que llegó a su punto más caliente cuando la portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento acusó al Ministerio de Defensa de robar a la ciudad de Cáceres y de especulación urbanística.

Gruesas acusaciones que no tendrían más valor si se pronunciaran por un lego en derecho, pero no por alguien que ejerce la abogacía. Está claro que la primera acusación, la de robo, se hacía en términos políticos, pero la de especulación lo es en términos económicos y eso ya es otra cuestión. Con el tiempo, no tardando mucho, la portavoz del PP se verá en la obligación de aplacar su vocabulario tremendista, vocabulario por otra parte que forma parte de la línea ¿ideológica? de su partido.

Interesante también fue ver cómo en el medio local (diario HOY) se publicaba, sin más, una carta al director firmada por el jefe del gabinete de prensa del JEME y cómo, tras una información publicada en el otro medio local (El Periódico Extremadura), se hacía un refrito con un aparatoso titular, todo ello trufado de entrecomillados sacados de la mencionada carta.

A todo esto, los medios de comunicación locales siguen siendo poco dados al conocimiento de los asuntos y de los conceptos. Y en materias complejas como la Defensa Nacional, esa falta de formación y de preocupación por aprender se nota desde lejos.

El Diario regional HOY, del grupo Vocento, podría haber recurrido a informaciones publicadas por diarios de su grupo, en concreto, por el Diario ABC, a mediados de julio, y por medios locales en Toledo, para conocer la polvareda que montó en dicha ciudad el mismo documento que en Cáceres mantiene y da pervivencia de futuro a las instalaciones del Campamento de Santa Ana. También la portavoz del PP local podría haber contactado con sus correligionarios toledanos para informarse.

A mediados de julio, en Toledo, en el pleno municipal se hablaba y mucho de la Directiva de Reestructuración de Centros Docentes Militares, aprobada por el Jefe del Ejército a mediados de junio. ¿Cómo habían tenido los grupos municipales conocimiento de dicha directiva?

En Cáceres, que se sepa, ninguna autoridad del Ministerio de Defensa ni del Ejército había informado de la situación de los Centros Docentes militares ni al Ayuntamiento ni a la Junta de Extremadura, que tienen suscrito un protocolo general de intenciones (que no un convenio, a ver si distinguimos los conceptos) que afecta a la finca donde está el CIMOV nº 1, o, como se llama ahora, CEFOT nº 1.

No es de recibo que visite las instalaciones el Jefe del Ejército y se emitan comunicados de prensa sobre ello y luego una carta al director si antes nadie ha informado a las autoridades locales. Seguramente, y conociendo un poco el funcionamiento de la administración militar, la visita tuvo lugar en un contexto en el que ya se daba por hecho que las autoridades locales conocían el contenido de la Directiva. Pero no es así.

A todo esto, en Toledo se echaban las manos a la cabeza clamando contra la desaparición de la Academia de Infantería, a lo que tuvo que salir al paso el mismo gabinete de prensa.

Aunque otro día trataré de explicar por qué no se ha podido cumplir lo previsto de trasladar a Cáceres un regimiento de ingenieros, solamente un detalle: el senador Monago ha hecho una pregunta con un entrecomillado falso. Ha preguntado, en julio, al Gobierno sobre el regimiento de ingenieros con un entrecomillado: El día 31 de Abril de 2004, el entonces Ministro de Defensa, Sr. Bono, en la Base Militar de Santa Ana (Cáceres), afirmó textualmente que “a partir de 2006 en la Base de Cáceres se instalará un Regimiento de Ingenieros”.

Bono nunca habló en abril de 2004 de un Regimiento de Ingenieros. Lo sé porque yo estaba allí y Monago, no.

Vale.

Si no fuera porque los lectores de los periódicos no tienen la culpa de lo que los redactores escriben y sus directores publican, en el asunto del futuro del Acuartelamiento estaríamos ante un episodio que, si tuvieran que examinarse los periodistas sobre lo que saben de lo que escriben, el suspenso sería aparatoso.

Es evidente que en mayo de 2004, el Ministro Bono y el Presidente Ibarra comprometieron una unidad de ingenieros (en hemerotecas, se hablaba de un total de unos 500 militares). Es evidente que en abril de 2006, el Gobierno aprobó un Real Decreto que determinaba que en Cáceres habría un Regimiento de Ingenieros y que no lo habría en Burgos, donde en aquellos momentos estaba el RING 1.

Es evidente que el 2 de diciembre de 2008 se firmó un protocolo general de intenciones entre Ministerio, Junta de Extremadura y Ayuntamiento.

Es evidente que el 26 de diciembre de 2008 se publicó una orden ministerial en la que en el despliegue operativo del Ejército de Tierra no figuraba un Regimiento de Ingenieros en Cáceres y volvía a parecer en Burgos.

Esto son evidencias que nadie puede negar. Y los ciudadanos, guiados por lo que publican los periódicos, asumen como dogmas. Pero los periódicos no dicen toda la verdad. O lo que es lo mismo: los periodistas no leen los documentos que citan.

Primero. El ministro Bono dijo que a Cáceres vendría una unidad de ingenieros EN SUSTITUCIÓN del CIMOV nº 1. O lo que es lo mismo: si aquello afirmado en mayo de 2004 se hubiera cumplido en septiembre, los militares destinados en el CIMOV nº 1 habrían tenido que irse de la ciudad. Por tanto, todos aquellos que tanto “quieren” al CIMOV nº 1 (ahora CEFOT nº 1) deberían dar las gracias porque la promesa política no se cumplió. Y los militares que estaban entonces destinados en dicha unidad y continúen en ella, deberían dar las gracias por no haber tenido que hacer las maletas.

Segundo. El RD 416/2006 no se refería solamente a que a Cáceres vendría un Regimiento de Ingenieros, sino que esa opción estaba dentro del despliegue operativo de la Fuerza, en el caso del Ejército de Tierra. O lo que es lo mismo, afectaba a TODO el Ejército de Tierra, que tenía, conforme al texto de la norma legal que los periodistas ignoran premeditadamente, un plazo de cuatro años para desarrollar el despliegue.

Tercero. El protocolo general de intenciones firmado en diciembre de 2008 no solamente recoge una referencia al RD 416/2006, sino que incluye el traslado de la Subdelegación de Defensa al Palacio de Las Cigüeñas y que el edificio de mando del Cuartel Infanta Isabel pasará, conforme a la valoración económica que se establezca, al Ayuntamiento. También establece dicho protocolo que la base de Santa Ana será ampliada en 280 hectáreas, para lo cual será preciso obtener recursos mediante la disponibilidad urbanística de una parte de dicha Base que no se utiliza (la margen izquierda de la N630).

Cuarto. La OM de diciembre de 2008 modifica el despliegue operativo de la Fuerza del Ejército de Tierra en base a las posibilidades económicas que habría en los presupuestos generales del Estado de 2009 y siguientes. De hecho, el mismo JEME que ha determinado que no vendrá a Cáceres un Regimiento de Ingenieros, estableció que en los años 2009 y siguientes no se movería ninguna unidad (caso del Regimiento de Ingenieros de Burgos a Cáceres, y otros previstos) si no se contaba con la suficiente financiación.

La situación actual, aunque les pese a periodistas indocumentados por apatía al no leer los documentos, es que está plenamente vigente un protocolo general de intenciones que afecta a la propia Base de Santa Ana, que no se cierra como quiso hacer el Partido Popular (la memoria es flaca y, en algunos casos, famélica) entre 2001 y 2004.

La situación actual, aunque les pese a concejales de derechas poco duchos en asuntos públicos, es que el Jefe del Ejército ha establecido en documento bastante, la Directiva de Reestructuración de Centros Docentes Militares, que el CIMOV nº 1 pase a denominarse CEFOT nº 1 y que, a partir de 1 de enero de 2011 toda la formación de tropa del Ejército de Tierra se haga en tres centros en territorio peninsular (Cáceres, San Fernando y Calatayud) y uno insular (Canarias).

La situación actual es que la vigencia del protocolo general de intenciones es plena en sus tres aspectos fundamentales: la ampliación de la Base de Santa Ana, el pase del Cuartel Infanta Isabel al Ayuntamiento de Cáceres y la disponibilidad de los terrenos sin unos de Santa Ana para obtener recursos.

En cuanto a las afirmaciones de la portavoz de la oposición, Elena Nevado, sobre los terrenos que serán recalificados para dar cumplimiento al protocolo, y las acusaciones de especulación, una sola cosa: cuando más ha especulado, a mansalva y con descaro, el Ministerio de Defensa con terrenos ha sido cuando ha gobernado el Partido Popular, y, especialmente, entre 2000 y 2004, con el ministro del Yak 42 al frente.

Y sobre otros aspectos del protocolo, recuerdo a la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Cáceres que la fórmula por la que se obtendrá el Cuartel Infanta Isabel para la ciudad es la consecuencia de la dejación de obligaciones que hizo su partido con motivo de la venta por el Ministerio de la mayor parte de los terrenos. Dejación de obligaciones.

Vale.