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El título de esta entrada es una frase, atribuida a Franco, que se dirigía con ella al director del diario falangista Arriba, Sabino Alonso, que se quejaba de que dirigentes del Gracioso Movimiento Nacional le presionaban para que escribiera a favor de ellos.
Esta frase, recurrente en el franquismo, es, cada vez más, una coletilla ad nauseam en boca de dirigentes del Partido Popular, heredero por vía directa del franquismo troglodita. Así, no es extraño escuchar a ministros, subsecretarios, virreyes y demás cargos orgánicos (¿os acordáis de la democracia orgánica?) terminar sus peroratas contra cualquier intento de crítica social reclamando que no se politicen los asuntos, sean estos cuales sean, que no se politicen las reivindicaciones, o que las manifestaciones contra una salvaje poda del Estado del Bienestar realizan sin alma y con desprecio a los ciudadanos.
En la mañana de hoy, ha tenido lugar un pleno en el Ayuntamiento de Cáceres, en el que el concejal del PSOE, Víctor García Vega, ha preguntado a la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, sobre el Centro de Formación de Tropa nº 1, una unidad militar aposentada en la ciudad y sobre la que pende la mayor de las incertidumbres.
Transcribo a continuación el texto que la agencia Europa Press ha distribuido y que El Periódico Extremadura publica en su edición digital: En el apartado de ruegos y preguntas el concejal socialista Víctor García Vega ha pedido a la alcaldesa que concrete el número de soldados que acogerá el Cefot en 2013 y le ha preguntado si “defenderá los intereses de Cáceres por encima de los intereses de su partido” en este asunto, mientras que Nevado les ha pedido a los socialistas “unión” para “ir de la mano juntos” y que no utilicen el tema políticamente”.
Vamos, que la señora alcaldesa ha venido a decirle al concejal preguntón: “Usted haga como yo, no se meta en política”.
La señora Elena Nevado es alcaldesa de la ciudad de Cáceres, elegida democráticamente por una mayoría absoluta en unas elecciones, encabezando una lista presentada por un partido político. Por tanto, cada vez que habla y actúa como alcaldesa de la ciudad está haciendo política. Que es lo que le corresponde. Y cuando “aconseja” a un concejal de la oposición política que deje de hacer eso, política, recuerda a aquella frase que sirve de título a este post… y al autor de la misma por la gracia de Dios.
La señora Elena Nevado es senadora del Reino de España, elegida en unas elecciones democráticas, a las que fue presentada por un partido político. Por tanto, cada vez que habla y actúa como senadora está haciendo política, que es lo que le corresponde. Y cuando en el ejercicio senatorial vota, dos dos veces, contra los intereses de la ciudad, está traicionando dos veces a la ciudad y provincia a la que representa en la cámara territorial, el Senado. Por no meterse en política, según ella, traicionó dos veces a quienes la eligieron y a quienes representa. ¿Por qué entonces esa reminiscencia franquista de decir a los demás que no se metan en política?
La señora Elena Nevado es presidenta de la Comisión Ejecutiva de Cáceres del Partido Popular, un partido político, elegida (¿o designada, aquí ya tengo dudas?) por sus conmilitones políticospara hacer eso, política, que es lo que le corresponde al cargo que ocupa. Como presidenta local de un partido político, actualmente en el poder de la ciudad, la provincia, la comunidad autónoma y el Estado, cada vez que habla o actúa, está haciendo política. ¿Por qué pedir a los demás, a la oposición que un tema que le corresponde a ella defender como alcaldesa, votar favorablemente como senadora y remover obstáculos en su partido, no sea utilizado políticamente?
La decisión de futuro de mantener en funcionamiento y plenamente operativo el Centro de Formación de Tropa nº 1, en la situación más parecida a un ERE por ausencia de producción, no le corresponde expresamente a la institución militar sino al Ministerio de Defensa y su tan manoseado, desconocido y oscuro Plan de Racionalización de Infraestructuras. Y el Ministro de Defensa es un cargo político, que toma decisiones políticas, que actúa políticamente y que, de modo teórico, debe adecuar sus decisiones a los mandatos de las leyes que emanan del Parlamento. Por ejemplo, a la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
Le corresponde a la primera autoridad política de la ciudad, Elena Nevado, defender los intereses sociales y económicos que el CEFOT nº 1 deja en Cáceres. Y no puede pedir a la oposición que utilice el tema políticamente. Porque guardar silencio, ser sumisa a las decisiones que el Gobierno de la Nación adopte es también hacer política.
Le corresponde a la senadora por la provincia de Cáceres, Elena Nevado, defender en el Parlamento los intereses de la ciudad y la provincia. Por ejemplo, la continuidad plenamente operativa del CEFOT nº 1, y no traicinar esos intereses con su voto.
Le corresponde a la presidenta local del Partido Popular ejercer esa presidencia en beneficio de la ciudad y remover los obstáculos que las decisiones de su partido supongan para el bienestar de los vecinos.
Le corresponde, por tanto, a la alcaldesa, senadora y presidenta del PP hacer política, en el Ayuntamiento y desde el Ayuntamiento, en el Senado y desde el Senado, en su partido y desde su partido. Y que desde la política se tomen las decisiones que mejor provean el bienestar de los cacereños.
Pedirle a la oposición que no utilice un tema, el del CEFOT nº 1, políticamente, es pedirle que la dejen las manos libres… para apretar en el Senado los botones que más perjudican.
Usted, señora alcaldesa, hace política a diario, a cada hora. Y si no aguanta que los cargos políticos, los concejales de la oposición, por ejemplo, también hagan política, tiene dos opciones: plegarse a lo que le mandan sus conciudadanos, o dimitir.
Y como lo que le demandan sus conciudadanos, en el caso del CEFOT no parece estar dispuesta a hacerlo, solamente le queda un camino: deje de meterse en política y dimita.
Vale.

Ayer, 14 de diciembre, el grupo socialista del Ayuntamiento de Cáceres difundió un comunicado de prensa para denunciar que la alcaldesa de la ciudad y senadora, Elena Nevado, había votado en dos ocasiones, el lunes y martes de esta misma semana, en contra de dos enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para 2013 que pedían la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1, junto con la de la Academia General Básica de Suboficiales ubicada en Talarn (Lleida).
Tras hacerse público el comunicado, las primeras reacciones en las redes sociales fue de incredulidad, y, posteriormente, se fue asentando una sensación de que la actitud de la alcaldesa de la ciudad había sido directamente una traición a la ciudad.
Esa sensación es mayor cuando no habían transcurrido ni cinco días desde que Elena Nevado había aparecido en los medios de comunicación asistiendo a la celebración de la Patrona del Arma de Infantería y del propio CEFOT Nº 1.
Cuando los medios de comunicación comenzaron a reclamar una explicación sobre lo sucedido, por el equipo municipal de gobierno, del Partido Popular, emitió un comunicado de prensa en el que, primero, no desmentía en ningún momento la denuncia de su traición que había hecho pública la oposición, y, segundo, transmitía una sensación de histeria política que únicamente tiene explicación en que, tras la metedura de pata, la alcaldesa de la ciudad debe pensar que este asunto puede ser su tumba política, que la pancarta de apoyo al Cefot, que antes lucía en el balcón principal de la casa consistorial, y que ha ordenado llevar a una lateral, puede ser su mortaja política.
Porque el comunicado emitido por Elena Nevado no tiene desperdicio. Cada una de sus líneas, cada uno de sus párrafos, cada uno de sus “argumentos” da para una entrada en el blog. Aunque nos fijaremos en dos o tres cosas.
En primer lugar, incluimos los resultados de las votaciones de las enmiendas 1030, presentada por Entesa pel Progrés de Catalunya (GPEPC), y la 1976, presentada por el Grupo Socialista del Senado. En ambas votaciones se aprecia que han recibido el voto contrario de los 154 senadores del PP presentes y el voto afirmativo de todos los demás grupos. O lo que es lo mismo: socialistas, socialistas catalanes, nacionalistas vascos (PNV), nacionalistas catalanes (CiU) y el grupo mixto votaron a favor de la plena operatividad del CEFOT de Cáceres, mientras que su alcaldesa, sumisa a la disciplina de partido (hay que hacer carrera, claro) votó en contra.
Para que no quepa duda alguna de cuál fue el sentido de su voto, incluimos extracto de la relación de senadores presentes del PP según la relación electrónica, incluyendo a Elena Nevado en la página 630 de la sesión nº 23, listado de votos negativos.

Resultado de la votación de la Enmienda 1030, del GPEC

Resultado de la votación de la Enmienda 1976, del GPS
Página 2ª del listado de senadores del GPP que votaron en contra de ambas enmiendas. 

Como decíamos, los nacionalistas separatistas del PNV o de CiU votaron a favor, como se aprecia en esta hoja electrónica de las votaciones del Senado. Esta es la correspondiente a la coalición que preside Artur Mas. Votan a favor de que el Cefot continúe…


Una vez aclarado que no hay duda ninguna de qué votó la alcaldesa de Cáceres, de los documentos que prueban su traición, pasamos, como decíamos antes, a analizar algunas de las histriónicas o histéricas frases que se pueden leer en el comunicado que emitió para contrarrestar la denuncia del grupo socialista del Ayuntamiento de la ciudad.

La culpa de la actual situación del Cefot es, como no puede ser de otra manera, de Zapatero. ¿Algún comentario? Pues claro, cómo no, la culpa es de ZP, que, por cierto, además tiene la culpa de que en la Plaza Mayor se haya colocado una carpa indecente en un espacio patrimonio de la humanidad, y de que cuando hay nubes oscuras hasta llueve…
El titular del comunicado, según las agencias y según públicó El Periódico Extremadura (www.elperiodicoextremadura.com) era que “ningún senador del PP ha votado contra el mantenimiento del Centro”. No, ninguno, sólo 154.
Según el histérico comunicado, el Ministerio de Defensa ha confirmado que el Cefot no se cierra. Ignoro si Elena Nevado estuvo el lunes en el debate de las enmiendas sobre las que luego ella y 153 senadores más del Partido Popular votaron en contra, pero el portavoz de su grupo se refirió a ellas para fijar posición en contra afirmando que decidirán cuando lo crean oportuno, según los informes técnicos correspondientes, si se cierran o no ambos centros de formación. Esta información ya la conocía yo a las 17 horas del lunes, 11 de diciembre. Quizás a esa hora Elena Nevado podría no estar en el Senado aún. Pero a las 17 horas este bloguero ya sabía los argumentos contrarios del partido de la alcaldesa para votar en contra y tenía la certeza de que así sería. Cuando un asunto interesa, las fuentes de información están a mano.
Las enmiendas 1030 y 1976, las que pedían la continuidad plenamente operativa del CEFOT 1 y de la AGBS, según Elena Nevado, “contravenían las propias normas básicas del Estado relativas a la contratación pública y que son de obligado cumplimiento”. Curioso argumento cuando su jefe en Extremadura se hizo el gallito queriendo comprar a los funcionarios de la Junta de Extremadura diciendo que les pagaría la extra de Navidad… en contra de las normas básicas del Estado. Por cierto, sería muy deseable que Elena Nevado dijera qué normas básicas de contratación se incumplirían con la aprobación de las enmiendas citadas.
Con ser llamativos los “argumentos” anteriores, personalmente el que más llamativo me resulta es eso que dice el Partido Popular en su histérico comunicado sobre una relación incesante de contactos y reuniones mantenidas, según dicen, por la propia Elena Nevado. Que yo sepa, y que se sepa, se reunió el 5 de marzo de 2012 con la Subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud. Reunión calificada, en un comunicado de prensa oficial del Ayuntamiento, como visita de cortesía, cuando no lo fue. En aquella reunión, camuflada como de cortesía, la Subsecretaria del ministerio informó de la situación real del Cefot. Y Elena Nevado ocultó deliberadamente la información recibida a los ciudadanos.
El 27 de marzo, Elena Nevado “mantuvo un encuentro” con el Ministro de Defensa, Pedro Morenés. La información publicada fue, más o menos, que se encontró con el ministro en uno de los pasillos del Senado y la fotografía que, finalmente, remitió el Ayuntamiento a los medios, tomada con un dispositivo móvil, más parecía la de un club de fans de Julio Iglesias junto a su ídolo.
El 16 de mayo, acompañada por Pedro Nevado-Batalla, uno de los miembros del gobierno de los mejores de Extremadura, se reunió con el Secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles Salaverría, en el propio Ministerio. Una reunión que resultó chusca por varios detalles. El primero ¿recuerdan? porque unos policías perseguían a un presunto delincuente por la Castellana, por la calle, cuando Elena Nevado y el consejero atendían “a los medios de comunicación”. El segundo porque el Secretario de Estado no se comprometió a nada. Si lo hubiera hecho, se habría producido un comunicado oficial del Ministerio, a los medios los habrían atendido en la propia sede del Ministerio y ver a la alcaldesa de Cáceres y a un consejero del gobierno de los mejores en medio de la calle haciendo un posado informativo para la televisión regional es muy chusco, muy triste.
Y hasta aquí la “relación incesante de contactos”. Porque no ha habido más. Si se hubieran producido lo sabríamos, con su foto y todo. Y si hubieran resultado favorables a los intereses de Cáceres, tendríamos portadas y publirreportajes en el BOPP dedicados a la alcasenadora.
No, de relación incesante de contactos, nada de nada. Y votar contra los intereses del CEFOT sí, Elena Nevado dos veces seguidas en una sola tarde.
Por cierto, que no se me olvide: la misma enmienda, presentada por el Grupo Socialista, fue votada en contra, en el trámite del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2013 en el Congreso de los Diputados, por otro cacereño ilustre: Carlos Floriano.
Y otro día, hablaremos del alcalde de Trujillo, Alberto Casero, también senador.
Vale.

Tras el trámite en el Congreso de los Diputados, donde el Partido Popular votó en contra de una enmienda presentada por el Grupo Socialista que pretendía conseguir el compromiso de mantener en pleno funcionamiento y operativo de la Academia General Básica de Suboficiales, de Talarn, y del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2013 se tramita, en estas fechas, en el Senado.
La negativa de los diputados del Partido Popular que representan a la provincia de Cáceres, encabezados por Carlos Floriano, a apoyar la enmienda no augura, en el Senado, que los representantes de dicho partido por la provincia de Cáceres planteen su voto a favor.

Son cinco los senadores que tiene la provincia de Cáceres, de los que 4 son por elección directa y uno por designación de la Asamblea de Extremadura. De todos ellos, 1, Juan Andrés Tovar Mena, pertenece al PSOE, y los otros 4, Pablo Elena Núñez, Elena Nevado del Campo, Alberto Casero Ávila y Diego Sánchez Duque, al PP.

Actualmente, en el Senado se han presentado las enmiendas que los grupos parlamentarios consideran pertinentes para modificar el Proyecto de Ley de PGE 2013 remitido por el Congreso. En este trámite se han presentado dos enmiendas que solicitan la continuidad plena de capacidades del Centro de Formación de Tropa nº 1. Una de ellas, por el Grupo Parlamentario Socialista, dando continuidad a la presentada y rechaza en el Congreso. La otra, de igual contenido, tiene cierta enjundia política, no ya por el contenido, que es igual, sino por el grupo parlamentario que la presenta.

De todos es conocido el reiterado recurso que hace el Presidente de la Junta de Extremadura y del Partido Popular en la Comunidad Autónoma, José Antonio Monago, de Catalunya como soporte de demagogias y búsquedas de notoriedad.

Ahora, los senadores cacereños del PP se encuentran en la tesitura, políticamente poco defendible, de rechazar la continuidad del CEFOT nº 1, cuando quien pide esa continuidad es un grupo de senadores catalanes, en concreto, el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya (GPEP), del que forman parte senadores del PSC y de ICV. Tiene guasa que sean senadores de un territorio del Estado (Catalunya) vilipendiado permanentemente por el presidente de otro (Extremadura) quien pida defender cosas como el CEFOT nº 1, de raigambre social y de gran importancia económica para Cáceres.

A lo largo de lo que llevamos de año, desde que a finales de marzo se tuvo conocimiento de la situación práctica de ERE de funcionamiento en la que había quedado el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, han sido múltiples las declaraciones que la senadora Elena Nevado, además alcaldesa de la ciudad, ha realizado de apoyo a la continuidad del centro militar. Pero ninguna acción positiva y, mucho menos, con resultados. La negativa de su partido de apoyar la enmienda presentada en el Congreso, es una muestra de ello. Y su conocimiento real de la situación, previo y ocultado al conocimiento público, también muestra su absoluta falta de compromiso con dicho centro. En política, además de palabras y gestos, están las acciones. No valen ahora que pudieran salir dirigentes populares de Cáceres, desde Carlos Floriano hacia abajo, diciendo aquello de que “se están realizando gestiones”, porque sencillamente, no es verdad. Si se están “realizando gestiones” los resultados a la vista están: el Cefot no se ha cerrado todavía porque, quizás, el Mando del Ejército sea reacio a cerrar unidades militares y cuarteles. Si las presuntas gestiones hubieran dado resultados positivos habrían salido, en tromba, a contarlo, con pelos, señales y fotografías.

Además de Elena Nevado haciendo declaraciones huecas y sin ningún compromiso real, también el senador Alberto Casero, alcalde de Trujillo, ha dicho en muchas ocasiones aquello de su “apoyo incondicional” al CEFOT nº 1. Pero de boquilla. La última vez, con motivo de una Jura de Bandera civil llevada a cabo en su ciudad, con la participación de todo el personal, todo, del CEFOT nº 1, que montó, también, una exposición y que colaboró para que la Sección de Música de la Academia de Infantería ofreciera un exitoso concierto de música militar y popular en el Teatro Gabriel y Galán. A esta participación “de los militares”, no acompañó una más entusiasta participación de los vecinos de Trujillo y su comarca, seguramente por falta de capacidad de convocatoria de Alberto Casero.

Ahora, cuando las palabras de Elena Nevado o los ¿compromisos de apoyo? asumidos públicamente por Alberto Casero durante la Jura de Bandera celebrada junto al emblema de su ciudad, Francisco Pizarro, han de ser demostrados, es cuando me gustaría verlos, dar la cara, transformar esas palabras en el hecho de votar a favor de la continuidad del CEFOT nº 1, asumiendo la motivación de la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya (GPEPC): La previsión presupuestaria del Gobierno contempla recortes en las políticas de Defensa, pero esto no debe, necesariamente, llevar aparejado el cese de funcionamiento de los centros formativos y la adecuada cualificación de las personas.

De los otros dos senadores espero aún menos que de Elena Nevado y Alberto Casero, que sin duda votarán en contra y añadirán un clavo más al futuro del CEFOT nº 1. De Diego Sánchez Duque, porque es un senador que ejerce de cargo de partido sin compromiso de representación provincial. Y del otro, un tal Pablo Elena, ni idea. Ni sé quién es… ni tengo interés en saberlo.

Vale.

El pasado mes de julio, el senador designado por la Asamblea de la Comunidad Autónoma de Extremadura José Antonio Monago preguntó, como ya hizo en 2009, sobre la situación del Acuartelamiento de Santa Ana y la previsión de ubicar en él un Regimiento de Ingenieros. La respuesta, entonces, citaba el Protocolo General de Intenciones suscrito entre Ministerio de Defensa, Junta de Extremadura y Ayuntamiento de Cáceres, y admitía que el despliegue de la fuerza que figuraba en el RD 416/2006 había sido modificado por la O.M. DEF/3771/2008, y que ya no se contemplaba el traslado del Regimiento de Ingenieros nº 1 de Burgos a Cáceres. También afirmaba el gobierno en su respuesta al senador Monago que “sin embargo, el Ministerio de Defensa ha considerado conveniente realizar la ampliación de terrenos, tal y como se acordó en el mencionado Protocolo, los cuales van a ser útiles tanto al CIMOV nº 1 como a la Unidad que en un futuro pudiera allí ubicarse”.

La respuesta que el Ministerio de Defensa dará a la pregunta formulada en julio de 2010 será básicamente igual, si bien la realidad, en diciembre, varía en cuanto en este mes finaliza la vigencia del Protocolo firmado.

Para dar contenido al Protocolo se hace preciso que se formule un Convenio Interadministrativo, que ha de aprobar el Pleno municipal, para que el Cuartel Infanta Isabel pase a titularidad municipal, previa tasación de su valor, así como se reubique la Subdelegación de Defensa en Cáceres. En caso de que no puede firmarse el correspondiente Convenio, el Protocolo finalizaría su vigencia y los compromisos políticos adquiridos decaerían, tanto los que asumía el municipio, como los asumidos por la Junta y por el propio Ministerio.

En fechas recientes, y tras múltiples contactos y gestiones, encaminadas estas últimas a localizar un inmueble en el que ubicar la Subdelegación de Defensa (paso necesario para dejar libre el Cuartel Infanta Isabel), se encontró la solución y su traslado a un Convenio Interadministrativo.

Ahora toca al Pleno municipal, previo conocimiento por los grupos municipales del documento, por supuesto, pronunciarse, aprobarlo y que las estipulaciones del mismo (disponibilidad de ubicación para la Subdelegación, acuerdo en el valor de tasación del Cuartel, forma de pago al Ministerio de ese valor…) se vayan cumpliendo.

Será difícil, de hecho, ya lo es, por cuanto estamos en período preelectoral y las expectativas de unos y otros pueden dar al traste con el resultado final, de imprevisibles consecuencias.

Para tener en cuenta, un solo detalle: por ley, por imperativo legal, el Ministerio de Defensa no puede ceder gratuitamente ninguna propiedad. No ya que quiera hacerlo o no, no ya que políticamente al partido en el gobierno, ahora el PSOE, hasta 2004 el PP, le interesara, sino que es la ley la que lo establece. Si ahora, en esta larguísima campaña electoral alguien con aspiraciones de gobierno o algún partido con aspiraciones o que haya ejercido responsabilidades de gobierno, pretende hacer demagogia con este tema deberá saber que los riesgos de que el Protocolo no llegue a cumplirse correrán de su cuenta y siempre habrá alguien dispuesto a recordarles la factura. O a recordar la factura de quien, por ejemplo, hubiera hecho dejación de sus obligaciones para con el patrimonio municipal.

Negarse a llegar a acuerdos sostenidos en la legalidad vigente solamente puede hacerse desde perspectivas de ignorancia o de mala fe política y ciudadana.

Vale.