Archivos para mayo 2017

La victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE es incuestionable. Los militantes han decidido. Pero que sea incuestionable no está exenta de análisis crítico.

Para empezar, las primarias han puesto en curso una nueva “forma de gobierno” del partido, con un claro matiz “presidencialista”. Si durante mucho tiempo se ha venido caricaturizando al PSOE eliminando la S de socialista y la O de obrero, ayer, 21 de mayo, el PSOE ha pasado a ser conocido como PS (Pedro Sánchez). Lo demás, sobra. La sobreactuación aduladora de seguidores, fieles, lacayos y vasallos, propios y advenedizos, han colocado al secretario general por encima del partido. Era de lo que se trataba.

A partir de ahora, le toca a PS gestionar la posición del partido en un amplio abanico de frentes abiertos. El primero, poco mediático, será la posición de Pedro Quevedo, diputado de Nueva Canarias en el Congreso sobre los PGE 2017. Quevedo concurrió a las elecciones generales del 26J bajo el paraguas del PSOE, en un convenio avalado y gestionado por el entonces Secretario General. Ahora, libre de ataduras, Quevedo negocia para “su” territorio dineros que el Partido Popular negará a otros territorios. ¿Avalará Pedro Sánchez la negociación de Quevedo? ¿Podrá impedir, en mor del acuerdo suscrito entre él mismo y Quevedo, que el voto de este apruebe unos PGE claramente antisociales? Personalmente, lo dudo. Aunque ahora Sánchez sea “el Partido”, no tendrá fuerza moral ante Quevedo. Y se producirá que un diputado de las listas del PSOE permitirá al PP la aprobación del PGE.

Durante los últimos días de campaña, Sánchez repetía, mitin tras mitin, que lo primero que haría como secretario general sería pedir la dimisión de Mariano Rajoy. La presentación de la moción de censura por Podemos, con la candidatura alternativa de Pablo Iglesias a la presidencia del Gobierno,  borra cualquier petición de dimisión: la mejor y más eficaz dimisión de Rajoy vendría por una moción de censura que lo desalojara de la Moncloa.

Hoy, un día después de que Sánchez haya resultado elegido secretario general de sí mismo, Pablo Echenique, Secretario de Organización de Podemos ha afirmado que están dispuestos a retirar su censura a Rajoy si el PS presenta la suya. Claro, que ya desde el “equipo” del PS se está diciendo que ahora no es el momento, que están ya con lo de su Congreso.

Las opciones que tiene Sánchez pasan por la moción de censura. Suya propia o la de Podemos. Porque pedir la dimisión de Rajoy cuando está en marcha, ya presentada una moción de censura, es de una inconsistencia supina. ¡Qué mejor modo de sacar a Rajoy de la Moncloa que sacando adelante la censura! Por pedir, que no quede.

Pedro Sánchez,  secretario general de sí mismo, está a merced de Pablo Iglesias: si no apoya la moción que ha presentado Podemos, le estará dejando todo el espacio de oposición. Cualquier moción de censura pasa por Podemos, pasa por quedar en manos de Pablo Iglesias.

La mayor victoria de las primarias no es el paripé o el mamoneo de ofrecer apoyos al nuevo secretario general. Cualquiera que conozca por dentro lo que era el PSOE, lo que ha sido en los últimos treinta y cinco años, sabe que las navajas están siempre, siempre, afiladas. Lo que ha sucedido ahora es que se han amplificado, se han visibilizado por su retransmisión por las redes sociales.

El lenguaje bélico, insultante, que vemos en las redes no son nada comparadas con la realidad. Convocar una asamblea para aprobar una lista para un congreso o para un ayuntamiento, aprobar la lista con un buen porcentaje de votos favorables (un 70%, por ejemplo), terminar la asamblea a las 11 de la noche y que a la mañana siguiente gente que no es del partido te diga: “pues anda, que anoche, a las tantas, estaban fulanito y menganito rajando bien de la lista que habiáis aprobado”.

Esto pasaba y esto pasa, retransmitido. Con una variable: el lenguaje bélico, soez, despreciativo.

En el PSOE han ido aumentando los militantes con carnet y han ido desapareciendo los socialistas. Y no se olvide, los militantes con carnet (los que buscan trabajo, aunque sea de Secretario General) no lo son, no son socialistas: son conversos. Y en tiempos de la Inquisición, los peores eran los conversos.

Vale.

En marzo de 2017 se colocaron en la Plaza Mayor de Cáceres las letras-imagen de la ciudad. Siete bloques de hormigón, diseñados por la arquitecta Elena Gil, ganadora del concurso convocado por el Consorcio de la Ciudad Monumental de Cáceres. El precio pagado por las siete letras fue de 16.000 euros.

Cuando se colocaron, ya se dijo por las autoridades que asistieron al magnífico evento que habría ocasiones en las que habría que retirarlas por casos de afluencia masiva de público a actos en la Plaza. No se hizo durante la celebración de San Jorge, patrón de la ciudad, ni durante la Semana Santa. No había peligro… aunque hubiera mucha gente.

La celebración del WOMAD sí fue un acontecimiento multitudinario que requería, por precaución, retirar las letras. ¿Qué precaución? Sin duda, aunque ninguna “autoridad” se atreverá a decirlo en voz alta, que los womeros, gente poco limpia, poco educada, podrían dañar las piezas.

Retiradas las letras para que no se dañaran durante el WOMAD, han sido devueltas a su ubicación… hechas un Cristo. ¿Cómo es posible? Si se retiraron, precisamente, para evitar daños.

El conocimiento público del destrozo, amplificado por la difusión en las redes sociales de las fotografías, la reacción municipal, especialmente de la alcaldesa de la ciudad, ha sido acorde: histrionismo político.

La alcaldesa, Elena Nevado, señala directamente a los trabajadores de la brigada municipal de obras, y les pide explicaciones y exigirá responsabilidades hasta el final. ¿Qué responsabilidades?

El Consorcio de la Ciudad Monumental pagó por las letras los 16.000 euros por los que fue adjudicada. Y se colocaron en la Plaza. A partir de ahí, ¿de quién es la responsabilidad de mantenimiento y seguridad de las letras? De entrada, los autores del del diseño podrían (y es para animarles a que lo hagan) pedir indemnización por daños y perjuicios a la propiedad intelectual.

Ahora bien. ¿En qué inventario de bienes, si es que lo hay, se han incorporado las letras? ¿En qué condiciones legales se han incorporado al inventario? ¿Tiene el Consorcio un inventario de bienes propios o al tratarse de una entidad con la finalidad de conservación y promoción de la Ciudad Monumental los bienes se adscriben al Ayuntamiento?

Porque si la alcaldesa de la ciudad y presidenta del Consorcio pide responsabilidades, le corresponde a ella aclarar en qué ámbito de la administración recae la de custodio, conservación y mantenimiento de las letras, que han de tener la consideración de bienes de valor cultural y artístico. Seguramente, la máxima responsable sea… la propia alcaldesa, bien por su cargo como tal, bien como presidenta del Consorcio.

Cuando las letras se colocaron en la Plaza ya se sabía que podrían ser puntualmente retiradas. Al tratase de bienes que han de tener la consideración de bienes culturales, es obligación de los responsables establecer, por ejemplo, los protocolos a seguir para su retirada y devolución. ¿Alguien cree que en el Museo del Prado se le puede decir a cuatro trabajadores de mantenimiento que cojan el cuadro de Las Meninas y lo lleven al hotel Ritz, sin explicarles cómo han de hacer el traslado? Pues aquí parece que ha pasado.

A los trabajadores de la brigada de obras les dicen que retiren las letras y ellos las retiran. Nadie parece haberles dicho cómo y, lo que es más grave, nadie ha tenido la precaución de establecer los procedimientos. ¿Para qué?

¿No sabía la alcaldesa y presidenta del Consorcio que las letras, tras el concurso de ideas, son bienes con valor cultural que requieren mantenimiento y conservación y que están protegidas por la propiedad intelectual?

¿En qué inventario y en qué condiciones figuran los datos de las letras? Que se haga público.

¿Qué normas de mantenimiento y conservación se han establecido por los órganos de dirección responsables, Ayuntamiento y Consorcio? Que se hagan públicas.

¿Quién ordenó la retirada de las letras y el motivo de esa retirada? Que se haga pública la resolución correspondiente. O que se diga quién, con competencia de dirección, ordenó la retirada de las letras.

¿Qué instrucciones, y por qué cargo, político o técnico, se dieron a los trabajadores de la brigada de obras para proceder a la retirada de las letras? Que se hagan públicas las instrucciones y el nombre del responsable político o técnico.

Hacer recaer en los trabajadores el daño causado, (irreparable como dice la propia autora, ya que los parches se notarán siempre), como hace la alcaldesa, es un ejercicio de sobreactuación, de histrionismo político.

Que comience, la máxima autoridad municipal, por hacer creíbles las responsabilidades en cada ámbito de actuación.

Que el Consorcio de la Ciudad Monumental, formado también por Diputación Provincial y Junta de Extremadura, y a cuyo cargo se abonaron los 16.000 euros que costaron las letras, sean los que determinen qué responsabilidades han de exigirse, incluidas las que hubiere por no haberse previsto los mecanismos de mantenimiento y conservación.

Pero que dejen en paz a los trabajadores.

Vale.

Tras el debate entre los tres candidatos a la Secretaría General del PSOE (debate que no pude ver, obviamente, por razones de trabajo), y tras hacerme una composición de lugar atendiendo a lo que dicen los medios convencionales y los no tanto y las redes sociales, creo que parece claro que cada uno de los candidatos representó un modelo de partido distinto. Y lo siguen representando.

Un modelo claramente ortodoxo, unificador y unitario, representado por Patxi López. Un modelo de claro corte electoral (el partido como maquinaria electoral), representado por Susana Díaz y un modelo pudiéramos decir (para entendernos) “presidencialista”, el de Pedro Sánchez.

Así, mientras Patxi López se esfuerza en hacer entender que la primera tarea, ahora mismo, es la de recomponer las estructuras y los modos de gobernar el partido. Más adelante, como segunda prioridad, hacer del partido un instrumento para ganar al PP las elecciones. Pero, como plantea el propio López, la primera tarea es ardua, puede ser larga y no permite entrever cuándo podría decirse que el PSOE estaría en condiciones de disputar, de nuevo, el poder a la derecha.

Para Susana Díaz, las primarias supondrán, en caso de su triunfo, el punto de partida electoral, sin mayor necesidad de recomposición interna, ya que el mero hecho de celebrarse las primarias serán como el bálsamo de Fierabrás, que todo lo cura. Para la candidatura de Susana Díaz, ganar las primarias supondrá poner al partido ya, sin más, en la pista de salida electoral, como si nada hubiera ocurrido a lo largo de 2016 y 2017, especialmente entre el 1 de octubre de 2016 y el 21 de mayo de 2017.

El tercer modelo de partido lo representa Pedro Sánchez, que compareció el 1 de octubre para dimitir como Secretario General tras ser derrotado democráticamente, al perder la votación que planteó. Esta es la realidad del 1 de octubre. Pedro Sánchez, con la inestimable ayuda de varios dirigentes de segundo nivel (orgánico e ideológico), y con algunos medios especialmente interesados, consiguió convertirse primero en mártir y luego en Dios. Mártir, porque como él mismo ha reconocido en el debate, perder la votación del Comité Federal de 1 de octubre lo dejó en el paro, y, ahora, convertido en el dios de los suyos, pretende ganar la Secretaría General para dejar la cola del INEM.

Se está dando el caso de que los proyectos de Patxi López y Susana Díaz tienen en común el elemento de lo colectivo (el partido o el partido maquinaria electoral), el de Pedro Sánchez es la presentación de un modelo personalista, basado en sí mismo, en el carisma del “líder”, copiando modelos, estrategias (incluidas las hordas de seguidores o vasallos en las redes sociales) y marketing no de Podemos, sino de Pablo Iglesias. Las “apariciones” públicas de Sánchez copian, plano a plano, las de Iglesias. Pedro Sánchez es Pablo Iglesias sin coleta. Lo demás son lo mismo.

Los modelos políticos expresados por Patxi López y Susana Díaz responden a la ortodoxia del partido. El modelo presentado por Pedro Sánchez, redactado por Manu Escudero y José Félix Tezanos, a partir de recortes y desechos del Programa 2000 (un tremendo fracaso político e ideológico del partido), para hacerlos pasar por “nueva socialdemocracia”.

El líder único, Dios Sánchez, seguramente tendrá dificultades para debatir fundamentos ideológicos más allá de cuatro eslóganes, porque todavía está por saber cuál es el poso ideológico de Sánchez. El poso ideológico de Patxi López y Susana Diaz (sin muchas formulaciones teóricas) está marcado por sus experiencias de gobierno, de manera que los hechos llevados a los boletines oficiales son sus cartas de presentación.

El mayor fundamento ideológico que puede presentar Pedro Sánchez es el reconocimiento de que aprobar la reforma, con nocturnidad y alevosía, del artículo 135 de la Constitución fue un error. Claro que reconocerlo ahora demuestra que cuando tuvo ocasión de apretar el botón en el escaño no tenía algo tan importante en un referente ideológico y político: capacidad crítica.

Vale.

En junio de 2016 apareció una terraza de una tasca colocada en el Arco de la Estrella, puerta de entrada a la ciudad monumental de Cáceres, imagen de la ciudad que, dicen, es Patrimonio de la Humanidad.

Las explicaciones que dieron los miembros del equipo de gobierno municipal, del Partido Popular (auxiliado por los gorrillas), son un monumento a la incompetencia. Y de aquella incompetencia resulta que la terraza continúa colocada en tan emblemático lugar.

Resulta que primero dijeron que la ubicación era provisional, ya que el sitio en el que se encontraba ubicada tenía problemas de estabilidad. La provisionalidad va camino de un año. Un año de incompetentes, de inútiles.

Resulta que luego dijeron que iban a hacer un informe técnico y un proyecto para que el espacio, sobre un local al que se accede desde la Plaza Mayor, no produjera problemas de seguridad. Del informe técnico y del proyecto nunca más se supo. Y los incompetentes siguen cobrando todos los meses. La incompetencia va dando paso a la inutilidad. ¿De qué sirven una alcaldesa y unos cuantos concejales con dedicación exclusiva si no tienen ni puñetera idea de lo que pasa a la puerta del Ayuntamiento?

Resulta que luego esos sabios concejales tan incompetentes y tan bien pagados dijeron que además habría que hacer un informe jurídico puesto que no sabían quiénes eran los titulares del espacio donde se ubicaba la terraza, ni si correspondía al Ayuntamiento hacer las obras de consolidación. Y así casi un año de incompetencia.

Al día de hoy, la terraza ocupa un espacio inadmisible, sin saber si el espacio sobre el que el Ayuntamiento había concedido la licencia es municipal o no, a quien corresponde la consolidación. Sin saber nada de nada.

Lo que sí es cierto es que los concejales responsables de gobernar el municipio cobran todos los meses sus dedicaciones exclusivas, con la alcaldesa a la cabeza, y no, no son retribuciones provisionales.

Que el Ayuntamiento de Cáceres esté autorizando que una terraza de una tasca produzca un daño visual tan importante de la ciudad monumental, a 5 metros de la placa que recuerda tal honor, debería hacer intervenir a ICOMOS, el organismo de la UNESCO encargado de velar por el cumplimiento de los deberes que se adquieren al recibir el nombramiento.

Cáceres no se merece tamaña vergüenza, no se merece que unos concejales, incompetentes, pongan en riesgo el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad.

La falta de competencia de los concejales del Partido Popular solamente es equiparable a la indolencia de una ciudad, de unos súbditos que votan la incompetencia y la inutilidad porque se ven reflejados en ellos.

Vale.

Cuando llega el 1º de Mayo, aparecen estudios, informaciones, “radiografías”, de cómo está “el mundo del trabajo”. Críticas a los sindicatos de clase (por defecto, elogio a los sindicatos corporativos, amarillos), estudios sobre salarios medios (pocos estudios sobre medios salarios…).

En Extremadura sucede lo mismo. Un periódico informa que los sindicatos han perdido casi medio millón de afiliados y 56.000 delegados. El medio, del grupo Vocento, achaca esos datos a la crisis y a la corrupción. No es coña, los mismos elementos, crisis y corrupción, que hacen subir al Partido Popular y seguir ganando elecciones. Algo no funciona.

Y en Extremadura, funciona menos.

El otro periódico regional, del grupo catalán Zeta, hace una radiografía que, en primera página titula: “Las cotizaciones sociales caen cien millones pese a subir la afiliciación”. Eso, algo no funciona.

De entrada, no funciona una reforma laboral salvaje, digna de sociópatas y no de políticos electos. Bueno, en nuestro país, sí es digna, digna de la salvaje corrupción del Partido Popular, que debería ser ilegalizado por organización criminal.

En Extremadura gozamos de los salarios medios más bajos del país. Y si a eso añadimos los contratos por hora (si es que merecen el nombre de contratos) o por días, las bonificaciones a los empresarios (dadivoso el partido popular con sus votantes) no es extraño que las cotizaciones sociales (cuota obrera, cuota patronal) estén bajo mínimos. No es cierto que los trabajadores extremeños cobren los sueldos más bajos, la realidad, y así deberían ser los titulares de prensa (si hubiera de esto en la región), “los empresarios extremeños pagan los sueldos más bajos del país.

Algo no funciona. Y en Extremadura, menos.

Cada cierto tiempo, además, aparecen los datos mensuales de pensiones, que dicen ¡sorpresa! que las extremeñas son las más bajas del país. Algo obvio. Si los sueldos lo son, si las cuotas sociales lo son, la consecuencia “natural” es que las pensiones sean raquíticas.

Todo ello una consecuencia de una historia demográfica (la demografía es diacrónica, no sincrónica) cuyo episodio más dramático es el expolio que el franquismo, con el Plan de Estabilización de 1959, cometió con la población extremeña, llevando a la emigración a los más jóvenes, para cubrir los puestos de trabajo que las burguesías catalana y vasca (como hoy) reclamaban en pago a sus servicios al golpe de estado de Franco, y hoy reclaman con el chantaje de la separación. La misma burguesía.

Extremadura fue expoliada en su población, con la emigración de los más jóvenes, con la pérdida de la población joven, de la mano de obra productora y de la juventud reproductora. Por eso, hoy nuestra región está despoblada y envejecida, gracias a servir los intereses de las burguesías financieras.

Resultado de imagen de emigracion española

En el 1º de mayo, en Extremadura no hay nada que celebrar. No se puede celebrar el trabajo, porque no hay. Y las perspectivas no son nada halagüeñas.

Además, los sucesivos gobiernos desde 1978 han ido disminuyendo progresivamente su interés por favorecer, siquiera un ápice, a la región, llegando a los últimos cinco años, en los que a la crisis económica se ha unido un partido, el Partido Popular, que yace sumiso a los pies de la economía en una coyunda pornográfica, robando, a manos llenas, sin vergüenza ni recato. Y de todo lo que roban, que es mucho, mucho es lo que roban a Extremadura. Y si Monago o cualquiera de sus compinches lee esto, que lo desmienta.

Hoy, Extremadura sigue sumida en la pobreza laboral y salarial, sin que nada podamos esperar de un Estado, el español, que nos abandona. Nos abandona a conciencia, a sangre y fuego.

Algo no funciona en Extremadura, y algo no funciona en las relaciones entre Extremadura y el resto del Estado. Hora es ya de decir basta. Por la ley o por los hechos. Pero ya.

No podemos seguir celebrando un vergonzante 1º de mayo perteneciendo a un Estado cruel, que ni siquiera tiene interés en que nuestras comunicaciones sean decentes, no ya digna, solo decentes.

No podemos.

Vale.