Archivos para Plaza Mayor

En marzo de 2017 se colocaron en la Plaza Mayor de Cáceres las letras-imagen de la ciudad. Siete bloques de hormigón, diseñados por la arquitecta Elena Gil, ganadora del concurso convocado por el Consorcio de la Ciudad Monumental de Cáceres. El precio pagado por las siete letras fue de 16.000 euros.

Cuando se colocaron, ya se dijo por las autoridades que asistieron al magnífico evento que habría ocasiones en las que habría que retirarlas por casos de afluencia masiva de público a actos en la Plaza. No se hizo durante la celebración de San Jorge, patrón de la ciudad, ni durante la Semana Santa. No había peligro… aunque hubiera mucha gente.

La celebración del WOMAD sí fue un acontecimiento multitudinario que requería, por precaución, retirar las letras. ¿Qué precaución? Sin duda, aunque ninguna “autoridad” se atreverá a decirlo en voz alta, que los womeros, gente poco limpia, poco educada, podrían dañar las piezas.

Retiradas las letras para que no se dañaran durante el WOMAD, han sido devueltas a su ubicación… hechas un Cristo. ¿Cómo es posible? Si se retiraron, precisamente, para evitar daños.

El conocimiento público del destrozo, amplificado por la difusión en las redes sociales de las fotografías, la reacción municipal, especialmente de la alcaldesa de la ciudad, ha sido acorde: histrionismo político.

La alcaldesa, Elena Nevado, señala directamente a los trabajadores de la brigada municipal de obras, y les pide explicaciones y exigirá responsabilidades hasta el final. ¿Qué responsabilidades?

El Consorcio de la Ciudad Monumental pagó por las letras los 16.000 euros por los que fue adjudicada. Y se colocaron en la Plaza. A partir de ahí, ¿de quién es la responsabilidad de mantenimiento y seguridad de las letras? De entrada, los autores del del diseño podrían (y es para animarles a que lo hagan) pedir indemnización por daños y perjuicios a la propiedad intelectual.

Ahora bien. ¿En qué inventario de bienes, si es que lo hay, se han incorporado las letras? ¿En qué condiciones legales se han incorporado al inventario? ¿Tiene el Consorcio un inventario de bienes propios o al tratarse de una entidad con la finalidad de conservación y promoción de la Ciudad Monumental los bienes se adscriben al Ayuntamiento?

Porque si la alcaldesa de la ciudad y presidenta del Consorcio pide responsabilidades, le corresponde a ella aclarar en qué ámbito de la administración recae la de custodio, conservación y mantenimiento de las letras, que han de tener la consideración de bienes de valor cultural y artístico. Seguramente, la máxima responsable sea… la propia alcaldesa, bien por su cargo como tal, bien como presidenta del Consorcio.

Cuando las letras se colocaron en la Plaza ya se sabía que podrían ser puntualmente retiradas. Al tratase de bienes que han de tener la consideración de bienes culturales, es obligación de los responsables establecer, por ejemplo, los protocolos a seguir para su retirada y devolución. ¿Alguien cree que en el Museo del Prado se le puede decir a cuatro trabajadores de mantenimiento que cojan el cuadro de Las Meninas y lo lleven al hotel Ritz, sin explicarles cómo han de hacer el traslado? Pues aquí parece que ha pasado.

A los trabajadores de la brigada de obras les dicen que retiren las letras y ellos las retiran. Nadie parece haberles dicho cómo y, lo que es más grave, nadie ha tenido la precaución de establecer los procedimientos. ¿Para qué?

¿No sabía la alcaldesa y presidenta del Consorcio que las letras, tras el concurso de ideas, son bienes con valor cultural que requieren mantenimiento y conservación y que están protegidas por la propiedad intelectual?

¿En qué inventario y en qué condiciones figuran los datos de las letras? Que se haga público.

¿Qué normas de mantenimiento y conservación se han establecido por los órganos de dirección responsables, Ayuntamiento y Consorcio? Que se hagan públicas.

¿Quién ordenó la retirada de las letras y el motivo de esa retirada? Que se haga pública la resolución correspondiente. O que se diga quién, con competencia de dirección, ordenó la retirada de las letras.

¿Qué instrucciones, y por qué cargo, político o técnico, se dieron a los trabajadores de la brigada de obras para proceder a la retirada de las letras? Que se hagan públicas las instrucciones y el nombre del responsable político o técnico.

Hacer recaer en los trabajadores el daño causado, (irreparable como dice la propia autora, ya que los parches se notarán siempre), como hace la alcaldesa, es un ejercicio de sobreactuación, de histrionismo político.

Que comience, la máxima autoridad municipal, por hacer creíbles las responsabilidades en cada ámbito de actuación.

Que el Consorcio de la Ciudad Monumental, formado también por Diputación Provincial y Junta de Extremadura, y a cuyo cargo se abonaron los 16.000 euros que costaron las letras, sean los que determinen qué responsabilidades han de exigirse, incluidas las que hubiere por no haberse previsto los mecanismos de mantenimiento y conservación.

Pero que dejen en paz a los trabajadores.

Vale.

Así es, desde 2011, la Plaza Mayor de Cáceres, lugar de encuentro, de paseo, de juegos de niños, a pesar de que muchos denostaron las obras y que ahora, torciendo el gesto, no tienen más remedio que reconocer la recuperación, para todos, de un espacio vital para las relaciones sociales.

El archivo es .jpg de 13,2 Mb de peso. El formato .tif original no es apto, o al menos eso me pasa con mi sitio web, para subirlo.

 

Plaza Mayor de Cáceres. Autor @pacohurtadosan

Plaza Mayor de Cáceres.
Autor @pacohurtadosan

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La Plaza Mayor de Cáceres, que con su reciente remodelación se ha convertido en la auténtica ágora de la ciudad, a pesar de que la derechona rancia se opuso a que las obras se llevaran a cabo, y todavía no tiene la valentía de reconocer que la terminación ha sido un éxito, tiene en sus fachadas un panel de edificios que le dan un carácter único. Único por su tamaño, único por las fachadas de edificios que conforman volúmenes y líneas claras y único porque su fachada este es la entrada a un mundo distinto, la ciudad monumental.

En esta Plaza Mayor vemos algunos inmuebles que acusan cierto deterioro en sus partes más altas, y otros que han ganado luminosidad con recientes reformas. Y vemos algún edificio que, cerrado por falta de uso cuelga en su balconada el cartel de se vende.

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Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en España y la fusión de sus ondas expansivas con la crisis financiera mundial, la venta de activos inmobiliarios ha caído a sus niveles más bajos, ínfimos. Hoy se vende todo o casi todo, pero no se compra nada o casi nada.

En la planta baja de este edificio se encontraba una zapatería cuyo mostrador de madera algunos recuerdan antes de que una reforma del local lo modernizara. Y un recuerdo más era cuando en los años del tardofranquismo a un niño cacereño le compraban unos zapatos de la marca Gorila (duraderos por su buen material) y le relagaban una pelotita de goma verde. Y, por supuesto, los zapatos se compraban crecederos (un número o dos más de los que se necesitaban) y que tenían, en su compra la impronta de que con ellos no se jugaba al fútbol.

Con fachada a las calles de Ríos Verdes y a la Calle Andrada (la calleja de La Machacona), en las ventanas de cristales rotos todavía se ven los letreros de enmarque de cuadros, de molduras, que la asociación Novaforma realizaba hasta que hace unos años se trasladó a un moderno edificio en el Nuevo Cáceres.

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Hoy, este inmueble, uno más de los muchos cerrados por falta de uso en la ciudad de Cáceres se encuentra en venta, y se ofrece no sólo por la lona que luce en su balcón de planta primera, sino en la red… esperando que de la red surja quien lo quiera comprar por la módica cantidad de 2.200.000 euros de nada.

Esta es la presentación que, para venderlo, figura en internet:

Edificio en venta situado en la Plaza Mayor de Cáceres, en pleno centro histórico de la ciudad Patrimonio de la Humanidad, este edificio de 3.000 metros cuadrados, dispone de una situación inmejorable para la construcción de un hotel, en el que puedan alojarse los miles de turistas que cada año acuden a la ciudad para visitar el Casco Histórico o la Semana Santa Cacereña. Sin embargo, dada la situación estratégica del edificio, es también ideal para la construcción de un restaurante o una tienda, al estar emplazado en pleno centro de la ciudad, en la zona comercial, de obligado paso tanto para los turistas como para los habitantes de la misma, que cada día acuden a la zona para disfrutar de su tiempo de ocio y hacer sus compras.Además de la entrada por plaza mayor, este edificio de enormes posibilidades, cuenta con otras 2 entradas por las calles Andrada y Rios Verdes.En definitiva este edificio es una oportunidad de inversión que no deberían dejar escapar.”

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Sin embargo, la oportunidad puede tardar en llegar. Porque no es la oportunidad de quien quiera o pueda hacer la inversión, es la oportunidad de que su propietario sea capaz de venderlo. Y en estos tiempos, me parece que durante una larga temporada permanecerá colgada la lona con el número de teléfono de su vendedor en Cáceres, y la página web que lo ofrece en internet incluso podrá virar a sepia y el oportuno inversor no habrá aparecido.

Porque no es el único edificio, entero, completo, que está a la venta en la nueva y moderna Plaza Mayor de Cáceres.

Vale.