Archivos para Cáceres

Leyendo los Diarios de Sesiones del Congreso de los Diputados, de Plenos y Comisiones, a veces uno se tropieza con sorpresas que, por ser agradables, tienen el contrapunto de lo que se echa en falta. Es agradable encontrarse con quien defiende unos intereses que coinciden con los propios, y más cuando quien tendría que hacerlo, actúa en contra de ellos.
El pasado 27 de febrero de 2013, la Comisión de Defensa debatía una Proposición No de Ley, presentada por Convergència i Unió, para “sobre el mantenimiento de la actividad en la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn”, un Centro docente militar en la misma situación, en el mismo paquete de recortes que el Centro de Formación de Tropa nº 1, CEFOT 1, de Cáceres. En ese debate intervenían los grupos políticos para, una vez fijada posición, someter a votación el asunto. En este caso, la mayoría absoluta del PP se impuso, como era de esperar, rechazando la PNL presentada.
A lo largo del debate, intervinieron el Diputado Solsona Aixalá, de CiU, para defender la PNL, la Diputada Cunillera Mestres, del PSC-PSOE, y el Diputado Lloréns Torres, del PP. En su turno de palabra, la Diputada socialista por la provincia de Lleida, Teresa Cunillera, terminó su turno de apoyo a la PNL recordando al CEFOT de Cáceres:

Les querría decir también una cosa porque Talarn ha sido muy protagonista en esta Comisión porque ha habido muchas iniciativas y se ha hablado muchas veces, pero nunca deberíamos olvidar que tenemos otro centro que está en las mismas condiciones, en Cáceres, el Cefot, que puede sufrir también las consecuencias de este Gobierno, de este Gobierno que ha desatendido este tipo de centros. Por tanto, querría hacer extensivas todas las argumentaciones que hemos dado en el pasado y que estamos dando en este momento también para el centro de Cáceres, que se ve igual de amenazado que la academia de Talarn.
Los diputados socialistas Teresa Cunillera (Lleida) y Luis Tudanca (Burgos) durante la Comisión de Defensa de 27 de febrero de 2013

¿Cuándo veremos a Diputados por Cáceres debatiendo la PNL presentada por el PSOE en abril de 2012 para pedir la continuidad del Cefot 1? El pasado 27 de febrero, eran diputados de la misma circunscripción electoral: el proponente, Solsona Aixalà, de CiU, la diputada del PSC, Teresa Cunillera y el diputado Llorens Torres, del PP, son electos por la misma circunscripción, Lleida.
¿Se daría el mismo caso con la Proposición no de Ley (PNL) sobre el mantenimiento del Centro de Formación de Tropa de Santa Ana en Cáceres? O lo que es lo mismo, ¿sería defendida por Leire Iglesias o Pilar Lucio, del PSOE y fijada la posición por Carlos Floriano o Concepción González? En los momentos actuales, con la situación más cercana al cierre que al mantenimiento en uso del Cefot, la solución es clara: al Partido Popular no le interesa, en modo alguno, que la PNL presentada en Abril de 2012 sea debatida.
Al PP, y, sobre todo a sus responsables en Cáceres (Floriano y la senadora Elena Nevado), les conviene más, mucho más, a sus intereses puramente electorales, que la incertidumbre laboral y profesional de 200 empleados públicos sea cada día una pesadumbre con la que se levantan y cumplen con sus obligaciones, sin más atisbo de protesta que algún comentario en voz baja.
Al PP, y, sobre todo a sus responsables en Cáceres (Floriano y la senadora Elena Nevado) les interesa que pase el tiempo sin mover un solo dedo por la continuidad del Cefot, porque ya saben que no pueden moverlo, y que, los estudios y trabajos que se realizan sean los que, por azar y no por su capacidad de gestión e influencia, digan que el Centro continúa. Si así fuera, debe saberse desde ya que ellos ni el señor Monago han movido un sólo dedo a favor. Ni un solo dedo. Unos, porque quieren conservarlos y medrar y el otro porque ya no debería tener ninguno su hubiera sido cabal y se hubiera cortado uno por cada recorte que ha perpretado contra los extremeños.
A Teresa Cunillera, diputada por la circunscripción de Lleida, el agradecimiento de acordarse, para escarnio de Carlos Floriano y Elena Nevado.
Vale.


El quince de agosto de 2012, prácticamente comenzada esta serie de posts sobre una realidad, la de muchos edificios notables de Cáceres cerrados por falta de uso, incluía esta entrada (http://cercadelasretamas.blogspot.com.es/2012/08/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-ii.html), sobre un edificio sito en la calle Barrio Nuevo, esquina a Calle Barrio de Luna. Desde entonces, cada vez que he ido pasando por esas calles (muy a menudo, por cierto) he ido observando que el deterioro ha ido aumentando porgresivamente, a gran velocidad. La puerta de lo que fue la freiduría El Faro abierta, los cristales rotos, dejando ver un interior completamente sucio.

Después, el vallado de protección puesto por la policía local siguiendo el encintado de acera, con la eliminación prácticamente total de los elementos visibles (cristales y otros) que pudieran caer sobre la vía pública.
Ahora, ya, el vallado más completo, con la calle Barrio de Luna cortada al tráfico rodado y dejando solamente disponible el acerado frente al edificio.

El edificio, incluido dentro del Plan Especial de Protección de Cáceres, está catalagado con el nivel de protección ambiental singular, que en la memoria de dicho documento se define:

Ambiental Singular (AS).
Supone la existencia en el elemento de caracteres compositivos de especial interés desde el punto de vista de su diseño o de su significado cultural, que señalan la oportunidad de subrayar su presencia, bien para garantizar su conservación o en su caso para que sirva de referencia a actuaciones de rehabilitación de elementos de nivel ambiental de tipo histórico asimilable.
Asimismo, la ficha del inmueble señala los siguientes elementos de valor: carpintería, cerrajería, bóvedas, recercados y molduras.
El propio Plan Especial determina qué tipos de intevenciones (obras) se pueden realizar según el nivel de protección asignado a cada inmueble. En el caso de los inmuebles incluidos dentro de la clasificacion Ambiental singular, se pueden aplicar todas las modalidades excepto la 5:

1. Restauración. 
2. Rehabilitación. 
3. Reestructuración. 
4. Recuperación tipológica. 
5. Intervención genérica.
6. Mantenimiento.

La intervención genérica se entiende como tal la sustitución total de la edificación existente con mantenimiento de las secuencias de parcelación o las obras de nueva planta que por situarse en zonas con alto grado de renovación o de construcción reciente, carecen en su entorno de referencia clara respecto de los tipos definidos en el articulo III.40.1 en la tabla que relaciona estos con las subáreas delimitadas en el Plano de Usos Globales.
(Esta norma será de aplicación en todo el ámbito del Plan Especial conjuntamente con las del PGOU que no se contradigan con las mismas y las que asignan niveles de protección.)

El estado actual del edificio, vallado para proteger tanto a viandantes como el tráfico rodado, está más cercano de la ruina total que de un inmueble que pudiera ser rehabilitado.
Quizás sea eso, la ruina total lo que más pudiera convenir a la propiedad. No es el primer caso que un edificio es dejado, abandonado, hasta la ruina, porque seguramente sea más rentable su demolición completa y la reedificación manteniendo, simulando, más bien, aquellos elementos externos que recuerden al edificio que hubo. La casa de Las Chicuelas es un ejemplo paradigmático, en el que ni siquiera los colores fueron respetados. Y donde hubo, algo queda.

Un edificio de estas características, de potentes muros exteriores y muros de carga interiores de notable anchura puede tener una ratio de m2 útil / m2 construido de casi 1,40, es decir, que por cada metro cuadrado de superficie útil resulta necesario construir 1,40 metros, cuando para un edificio de nueva planta esta ratio puede estar en 1,26 o 1,27. La diferencia, muy notable, tiene sus repercusiones inmediatas en los costes de ejecución y en la venta de la construcción resultante.
Es más rentable, sin duda, la ruina total (con “demolición necesaria por seguridad”) que el mantenimiento o rehabilitación del edificio. Además, en este caso, no existe protección estructural, aunque al ser las bóvedas un elemento a conservar, no sería el primer edificio que se reconstruye entero, con bóvedas similares a las previamente existentes.
Vale.

Desde que a finales de marzo de 2012 se conociera que el CEFOT 1, de Cáceres, quedaba en una situación de medio cierre por los recortazos del Gobierno del Partido Popular, han sido muchas las circunstancias en las que la intervención de la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, que, además, es senadora, ha demostrado su interés por el asunto.
Así, el 5 de marzo de 2012, antes de que se conociera la precaria situación del Centro, Elena Nevado se había reunido con la Subsecretaria de Defensa. A nadie que tenga algo de idea se le escapa que ya aquel día la Subsecretaria algo avanzaría del asunto. Pero la alcaldesa dijo que la visita era de cortesía.

Por la información recibida, gracias, Elena.

Cuando el asunto del Cefot revienta en la prensa, la alcaldesa Elena Nevado propicia que se constituya (o se reconstituya) la Plataforma pro Cefot y, cuando se celebra la primera reunión (sin saber si iba a existir la tal Plataforma) ya tiene el Ayuntamiento encargada una pancarta, o varias, y abiertas cuentas de Twitter y Facebook. Plataforma, redes sociales y pancartas, por encargo de Elena Nevado, alcaldesa y senadora en defensa propia.

Por la previsión organizada, gracias, Elena.

Cuando se debaten los Presupuestos Generales del Estado en el Senado y el Gobierno del Popular determina que en 2013 no habrá oferta de empleo público para plazas de tropa, “materia prima” para el funcionamiento del Cefot (y todo indica que no, salvo milagro militar, nunca político), la alcaldesa Elena Nevado, que el día 8 de diciembre había presidido ufana la celebración de la Patrona del Cefot, el 11 de diciembre votó dos veces contra la continuidad del Centro Militar. Ella lo negó, pero los documentos del Senado la desmienten http://cercadelasretamas.blogspot.com.es/2012/12/cuidado-con-lo-que-votas-elena-nevado.html

Por la coherencia y por la sumisión al Partido y en contra de los intereses de Cáceres, gracias, Elena.

Cuando desde su condición de alcaldesa Elena Nevado tiene que tomar decisiones, como la de recortar el déficit del servicio de autobuses urbanos, no tiene ninguna duda, y, tal como había anunciado no se sabe aconsejada por quién, ofrece buenas noticias para el Cefot. En pocos días, decía. Y, efectivamente, dentro de su coherencia y su decidida acción política por la continuidad del Centro, ella, porque lo vale, decide cercenar el servicio de autobuses urbanos con el Campamento de Santa Ana. Las buenas noticias de Elena Nevado.

Por tu sensibilidad y por la obtención de buenas noticias, gracias, Elena.

Ah, y sobre los autobuses, hay una cuestión meridianamente clara: no puede decidirse sobre el servicio de autobuses urbanos de una ciudad desde el asiento de atrás del Audi oficial, ni con informes de nadie que no sepa que para subir al autobús urbanos hay que esperar a que el conductor abra la puerta.

Está claro que a la alcaldesa y senadora, el Cefot de Cáceres le da igual. Si esperaba buenas noticias, es decir, que vengan nuevos alumnos militares a la ciudad, ella misma se desmiente, porque, vamos a ver, ¿no sabe que todas estas cosas se saben “en Madrid” y que hay alguien apuntando y poniendo crucecitas? Pues ella, Elena Nevado, ella sola ha clavado una enorme cruz en el laberinto en que se encuentra el Cefot cargándose el transporte público.

Gracias por todo, Elena, gracias.
Vale

Una de las consecuencias del abandono de los edificios es su deterioro inmediato, especialmente si su calidad edificatoria no es la mejor. En los centros de las ciudades que tienen alguna historia pasada, los diferentes períodos de desarrollo han ido estableciendo una serie de espacios sobre los que los vecinos edificaron sus casas. Y los medios económicos de que disponían, no permitían las mejores construcciones.
Ahora, cuando ya el edificio se ha vaciado de vecinos, cuando su deterioro resulta imparable, es la propiedad, única o compartida, la responsable de mantenerlo con el ornato y limpieza exterior adecuados, y evitar que el interior vaya degradándose hasta que puedan apreciarse los primeros signos de ruina. Aunque en muchas ocasiones sucede que es la propiedad la que desea que, en zonas como las protegidas por el Plan Especial, la ruina aparezca cuanto antes. Y llegar a la ruina total. Es más barato demoler entero y reconstuir, que rehabilitar, cuando, como es el caso del edificio de esta entrada, las superficies sobre las que se actúa son pequeñas.
Pero, también, es obligación del Ayuntamiento exigir a la propiedad que las condiciones de ornato y seguridad se mantengan. No hacerlo cuando se observan los primeros indicios de vacío y abandono, supone tener que llegar a la aplicación de las normas sobre ruina. Si el edificio es de escaso valor, como este caso, tanto económico como constructivo, la dejadez de la propiedad se une a la inacción de la administración municipal y las consecuencias se dejan sentir enseguida.

Un Ayuntamiento pasivo, incapaz de construir un modelo de ciudad, como sucede con el actual equipo de gobierno de Cáceres, del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, más pendiente de medrar en el partido (también es senadora) que de defender los intereses de la ciudad, no está en condiciones de exigir a, por ejemplo, los propietarios de este edificio que lo cuiden.
El edificio al que corresponde esta entrada, es un pequeño inmueble, de cuatro alturas, situado en la plaza de Las Cuatro Esquinas, uno de los rincones más reconocidos de Cáceres, formando una de esas cuatro esquinas, Calle Muñoz Chaves – Calle Zapatería. En su planta baja se asentó durante años un estanco, ahora trasladado a la calle Margallo, y otro local que ha tenido diversos usos.

Sobre una superficie de 58 m2, están construidos 232 m2, según la ficha catastral. Pero esa pequeña superficie, esa esquina, es la que se encuentra de frente cualquier persona que sale de la Plaza Mayor en dirección a San Blas, o a la Plaza de Toros por las calles Sancti Spiritu y Margallo. Su color amarillento es, además, característico sobre unos edificios más neutros de colorido.
Presenta un aspecto demasiado descuidado para el lugar en el que se encuentra y contribuye, con otros muchos edificios y locales cerrados y con señales inequívocas de abandono, a que los visitantes tengan la impresión de que en Cáceres se pasa de una ciudad antigua, monumental, Patrimonio de la Humanidad, a una ciudad vieja, destartalada, abandonada.

Que este edificio continúe su deterioro camino de la ruina final o que se obligue a sus propietarios a mantenerlo al menos visible, depende de que el Ayuntamiento pueda tener la fuerza moral de exigirlo. Sin embargo, la cada vez más perceptible sensación de que “Cáceres se muere” o que el comercio de Cáceres se muere, y que la ciudad languidece, anestesiada, hacen que, al final, los ciudadanos miren hacia el balcón municipal y lo encuentren, también, languideciente, sin uso, y sin capacidad de reacción.
Vale.

  



El crecimiento extramuros de la ciudad de Cáceres dio origen a lo que se llamaron coladas, sobre las que se construyeron dos iglesias notables, la de San Juan, y la más importante, la de Santiago de los Caballeros. Pero además de iglesias, se construyeron edificios de gran relieve. El Palacio de Godoy, por ejemplo. Y otros menos impresionantes pero que poco a poco fueron formando una ciudad nueva, manteniendo intrincadas calles, curvas, cortas, que permiten que los edificios se protejan unos con otros.
Así, desde la plaza de Godoy, desde la iglesia de Santiago de los Caballeros (o hacia ella) discurre la calle de Camberos, llamada desde siempre la “Calle Oscura”, que tiene su continuación en la calle de Moreras. Ambas calles, en realidad, una sola, está atravesada, hacia la vaguada de San Blas, por la calle Muñoz Chaves.
En esa confluencia de calles se encuentra un edificio que, si seguimos lo que dicen las piedras de su esquina, fue construido en 1734 (a salvo de epigrafistas que puedan definir bien la última cifra), y así se recoge en la ficha 2-10-429-2 del Plan Especial de Protección de la ciudad. 
Conocida, según la documentación del citado Plan Especial como Casa Muñoz Chaves, puede proceder de la familia Muñoz Ibarrola, también citada en la documentación urbanística. Juan Muñoz Chaves vivió en esa casa y murió en 1917.
Edificio incluido en el tráfico inmobiliario, incluso fue noticia de prensa en 2006, cuando una promotora anunció que se construirían 10 viviendas. Para hacer atractivo el proyecto, la promotora, por supuesto, realizó un estudio histórico de quiénes habían habitado la casa. Esta pátina histórica no tenía más finalidad que la de hacer atractivo el negocio. Negocio que, como otros muchos, se llevó por delante el estallido de la burbuja inmobiliaria. Hoy, el edificio ofrece signos evidentes de abandono.

La ficha catastral data la construcción del inmueble en 1900, se supone que por poner una fecha. Y que la superficie del solar es de 798 m2, mientras que la construida es de 1.106 m2. Curiosamente, la noticia de prensa aludida (y que no me apetece enlazar) hablaba de 1.484 m2… de edificabilidad.
Por la calle Muñoz Chaves, que da para más de una entrada en el blog, se accede a la sede del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, a la Audiencia.
Aunque no es un gran edificio, no es un edificio monumental, su ubicación, con una vista característica de la ciudad, por la calle Oscura a cuyo fondo está la torre de la iglesia de Santiago, y una vista por la propia Muñoz Chaves que deja entrever la Real Audiencia de Extremadura, y edificios a ambos lados de la calle de mayor volumetría, como el actual Colegio Notarial.
La dejadez del edificio, el abandono real en que se encuentra, se aprecia en puertas y ventanas, especialmente en estas, con cristales rotos y algún cartel que recuerda lo que iba a ser un proyecto inmobiliario y que son el reflejo de lo que pudo ser y no fue.
La situación económica general, y de la ciudad en general, augura que el deterioro, como ya hemos señalado en otras entradas de este blog, continuará mientras el edificio continúe sin uso. Y sin uso, el camino es el abandono, y de ahí a la ruina, un paso.

Pero para evitar el abandono, la ruina, además de su puesta en uso, antes, incluso ya mismo, sería necesario que desde el Ayuntamiento, y en cumplimiento de la vigilancia de que el ornato y decoro de fachadas, en lugares de paso importantes, como este, camino al TSJEX, se instara a quien o quienes fueran sus actuales propietarios al arreglo de las ventanas, a la limpieza de la fachada, y de los elementos, como balcones. Pero el Ayuntamiento del Partido Popular está a otra cosa, como es a la de recortar en servicios sociales, en servicios públicos, y la alcaldesa, Elena Nevado, a apretar el botón de votación en el Senado.
Vale.

Ahora que los recortes presupuestarios acosan a una alcaldía, la de Cáceres, con Elena Nevado al frente, incapaz de gestionar una ciudad de modo eficaz, el servicio de limpieza, de recogida de basuras se resiente… según los barrios. Parece ser que la filosofía del Partido Popular es que en los barrios no se recoja la basura todos los días. Total, los barrios no los ven los turistas y la imagen y la Marca Cáceres no se resienten con ello.
Por eso, es muy conveniente que la imagen que nuestros visitantes se lleven de la ciudad sea la de un entorno limpio, cuidado, donde el trabajo eficaz del Ayuntamiento se vea y sea motivo de orgullo para todos los cacereños.
Pongamos un ejemplo. En el centro de Cáceres, en la calle de Moros se encuentra un hotel de cuatro estrellas, cuya salida hacia la Plaza Mayor se realiza directamente por la Plaza de Santo Domingo, donde aprecian la fachada de la iglesia del mismo nombre. Claro, que antes de llegar a esa plaza la imagen deja mucho que desear.
En la esquina que la calle Valdés hace con la Plaza de Santo Domingo se encuentra una casa de dos plantas que es, prácticamente, la primera visión que tienen los turistas que se alojan en el Hotel Don Manuel (****) es… esa casa.

Un edificio de 346 m2, sobre una superficie de suelo de 177, el último uso conocido, en planta baja fue el de sede de la sociedad cacereña de canaricultura, pero ya hace tanto tiempo…
La preocupación por la imagen de Cáceres que tiene la alcaldía debería llevar a que por el Ayuntamiento se exigiera a los propietarios de ese caserón a mantener sus fachadas con el debido ornato y cuidado.

La realidad de una ciudad que lleva a su consistorio a adoptar medidas presupuestarias basadas en generalidades y en tópicos, a tomar decisiones en el coche oficial, sin pisar la calle, sin saber que la imagen no se gana castigando a los barrios, y la marca Cáceres no se genera pretendiendo que recoger la basura todos los días de los contenedores de las calles del centro, sino haciendo cumplir las normas, como, por ejemplo, la obligación de los propietarios a mantener en buenas condiciones de ornato los edificios. Y en condiciones de seguridad.

El edificio de Plaza de Santo Domingo a calle Valdés no cumple ni el ornato ni la seguridad, dado el deterioro de los enfoscados de fachada que pueden desprenderse en cualquier momento y alcanzar los cascotes a turistas, a visitantes que se alojan en un hotel de 4*.
Vale.

Diferencias

cercadelasretamas —  enero 24, 2013 — Deja un comentario
Cada vez que puede hacerse un planteamiento de comparación entre la actitud política de los dirigentes extremeños y cacereños con los de otras CCAA y provincias, siempre salen perdiendo los extremeños. Y no sólo los dirigentes, salimos perdiendo, sobre todo, los ciudadanos extremeños.
Como es conocido, desde el mes de marzo de 2012, el Centro de Formación de Tropa nº 1, el Cefot de Santa Ana, se encuentra, en la práctica en una situación de ERE, a la espera de recibir materia prima (nuevos aspirantes a soldados). Y en la misma situación se encuentra la Academia de Suboficiales, ubicada en el Pirineo catalán, en la localidad de Tremp. La fuerza con la que los dirigentes de la comarca del Pallars Jussà, algunos incluso de partidos independentistas, como el propio alcalde de Talarn, están defendiendo la continuidad, con garantías de futuro, de la Academia.
Ayer, la Subdelegada del Gobierno en la provincia de Lleida visitó el municipio de Talarn, y, como publica hoy el diario Segre (www.segre.com), informó que “Talarn només farà cursos esporàdics. La subdelegada del Govern visita el municipi i explica que l’informe de Defense sobre el futur de l’Acadèmia de Suboficials estará a partir del març”.
Ligado el futuro del Cefot nº 1, el de Cáceres, al mismo devenir que le pueda esperar a la AGBS, nadie de la representación oficial del Gobierno de la Nación en nuestra Comunidad Autónoma o en la provincia de Cáceres se ha pronunciado en el mismo sentido, en el de conocer los plazos marcados para saber en qué fechas, o a partir de qué fecha se puede estar dilucidando el futuro. ¿Para qué, verdad, si estamos tan “agustito” de feria en feria?
Tampoco, que se sepa, aunque uno se lo imagina, desde el Ayuntamiento de Cáceres se han pedido explicaciones a esa representación del Gobierno de la Nación sobre este tema. Explicaciones con conocimiento público. Recientemente, en un pleno, la primera autoridad política de la ciudad, la alcasenadora Elena Nevado reprochaba al principal partido de la oposición que utilizara políticamente el tema del complicado futuro del cuartel de la ciudad. Vamos, recordaba aquello de “usted haga como yo, no se meta en política”. Y creo recordar que también ofreció a los grupos políticos municipales a que la acompañaran en las gestiones que hiciera. Claro, un ofrecimiento vacío e inútil. Vacío, porque no está haciendo gestión alguna (si ahora, después del ofrecimiento, se destapara alguna gestión…) e inútil como lo han sido las tres múltiples reuniones que ha tenido (dos en despacho, con la Subsecretaria del Ministerio y con el Secretario de Estado, y una en un pasillo del Senado con el Ministro, con foto estilo club de fans de Raphael incluida).
Así, por la subdelegada del Gobierno en Lleida, Inmaculada Manso Ferrándiz, ya sabemos que será a partir de marzo cuando se conozca el futuro de la Academia de Suboficiales, cuando ya esté escrito y firmado ese futuro. Y que será a partir de marzo cuando ya también esté escrito y firmado el futuro del Cefot nº 1. Y mientras tanto, cuando queda menos ya de dos meses para esa fecha, no sabemos qué se está gestionando por los dirigentes políticos locales, provinciales y autonómicos para que lo que se escriba y se firme no sea otra cosa que la continuidad, con garantías, de que haya un futuro para el Centro de Formación.
Cuando queda menos de dos meses no sabemos qué gestiones (en realidad sí lo sabemos: ninguna) están realizando los dirigentes del Partido Popular que gobiernan la ciudad, la provincia y la comunidad autónoma para defender ante el Ministro de Defensa la continuidad del Centro. Ni lo han hecho hasta ahora ni lo harán… porque seguramente ya lo sepan.
La alcasenadora Elena Nevado se comprometió en pleno a que representantes de partidos de la oposición la acompañaran en las gestiones que emprendiera. Y quedó como una reina, porque su intención es no emprender ninguna. ¿Para qué?
Otra diferencia notable es que mientras en Cáceres se practica la política del avestruz (“a ver qué pasa” “esperamos que haya buenas noticias próximamente”…) la información publicada en el Diario Segre termina: “Manso [la subdelegada] añadió que la Academia de Talarn ‘es muy importante para la comarca, pero debemos encontrar otras fuentes de dinamización independientemente de lo que pase con la Academia’. De hecho, la subdelegada explicó que Talarn busca otras opciones de ingreso”.
Vamos, como en Cáceres, como en Extremadura… esperando que llegue la mala noticia y hablemos de maleficio, o la buena y salgan torrentes de inútiles e ineficaces cargos públicos a colgarse medallas.
Vale.

Cartel del homenaje al Maestro Solano. Gran Teatro. Cáceres.
En esta serie sobre edificios cerrados por falta de uso, nos encontramos con alguno que, aunque es privado, debería ser un edificio de uso público, de que la propiedad y las administraciones dispusieran lo necesario para que su apertura, con contenidos y con referencias a la ciudad, fueran lo suficientemente interesantes como para hacer de ellos espacios a los que todos los ciudadanos pudieran acceder.

Es el caso del inmueble situado en el número 1 de la calle Soledad. Se trata de un edificio con fachada posterior a la calle Hornos y que da acceso a la plaza de Santa Clara, con edificios ya del casco histórico, como la ermita de la Soledad o el Convento del mismo nombre de la plaza.
Dispone de una superficie construida de unos 300 m2, con dos plantas de 150 m2 cada una de ellas. Su estado exterior es de un notable abandono, con algunos aspectos que requerirían ya algunas acciones de reparación en fachadas, especialmente su repintado.
Y es en la fachada exterior, en la fachada principal, donde encontramos la razón por la que este inmueble viene a esta serie de entradas en el blog. Una leyenda sobre azulejos recuerda que en esa casa nació y vivió Juan Solano. Hijo predilecto.

Una ciudad, Cáceres, tan dada a la cultura folclórica (a veces a la cultura más casposa) rindió homenaje a un compositor de éxitos populares/populacheros del tipo El Porompompero, haciendo que quien pase por la puerta del número 1 de la calle Soledad lea que allí nació y vivió Juan Solano. Pero la mayoría de los que pasan por allí ignoran quién fue Solano. Y lo ignora también la mayoría de los cacereños.
En el año 2007, con la excusa de Juan Solano se organizó un festival de copla. Pero ni siquiera esa excusa sirvió para, al menos, pintar la fachada. La principal, la de la calle de la Soledad, porque la fachada posterior a Hornos es una muestra de abandono.

¿Tan difícil es que la ciudad que se atreve a adornar una fachada en recuerdo a uno de sus hijos predilectos, al menos la encale? Ni que decir tiene que sería de gran interés que el inmueble, incluso manteniendo su titularidad privada, pudiera ponerse en uso, dedicando sus espacios a recordar, de verdad, al maestro Juan Solano, con recopilación de recuerdos, imágenes, sonidos… de la vida de quien fue uno de los compositores de copla más exitosos, con algunas obras que pudieran formar parte de una antología, siempre encabezada por Tatuaje.

Que una calle de la ciudad lleve su nombre, incluso calle importante, no empece para que el mejor recuerdo que la ciudad que lo nombró hijo predilecto hiciera algo más: dar a conocer su persona, su personalidad, su obra. ¿Cuántos vecinos de la calle que lleva su nombre saben realmente quién era Solano?
La copla, como género musical considerado a veces pobre, también ha dado grandes obras. Y en algunas de ellas, la creatividad de Juan Solano interviene. Desde coplas como Tengo miedo, a la banda sonora de Bienvenido Míster Marshall, tienen su nombre.
Compositor con Ochaíta, Valerio, o con Rafael de León, de obras muy reconocidas, que su casa natal, de la que Cáceres se enorgullece con unos azulejos, se encuentre en estado de abandono, cuando pudiera ser un referente cultural, un espacio más, un espacio necesario, es un baldón que sería preciso corregir.
Vale.


El diario El País publica un extenso informe sobre la caída de la “producción” de la industria de la cultura en España como consecuencia de la situación general de crisis económica, agravada por la decisión del gobierno del Partido Popular de aplicar a la cultura un IVA del 21% (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/09/actualidad/1357761659_022842.html

Hacia final del año 2012, el “mundo de la cultura” en Cáceres se vio sacudido por la decisión de Caja de Extremadura de retirarse con sus fondos de Obra Social del apoyo y patrocinio de actividades culturales, comenzando por su salida del Consorcio Gran Teatro, responsable, entre otros acontecimientos, del WOMAD. El presidente del Ateneo de Cáceres, Esteban Cortijo, señalaba este abandono de la entidad de ahorro y de las consecuencias que podría tener en un artículo publicado en un periódico local. 

La situación general a que se refiere El País incide, si cabe, aún más en la situación en la que las actividades culturales habían quedado en Cáceres. Muchos de los artistas, gestores, animadores socioculturales, la mayoría, casi, han quedado como las tortugas cuando se les da la vuelta sobre su caparazón y son incapaces de retornar a su posición normal en mucho tiempo para continuar su camino. 

El páramo cultural se extiendes, la desertización avanza y en ciudades como Cáceres quedaremos huérfanos, viendo en los “medios” de comunicación que las referencias culturales son las procesiones de semana santa y las cofradías. Y poco, muy poco más. 

A ello hay que añadir el lastre que supone en una pequeña capital de provincia que “los artistas” viven encerrados en su mundos, en sus mundos particulares, que hasta hace poco eran los de Yupi y que ahora son mundos inertes, tristes (más todavía) y sin futuro. 

Esos mundos de Yupi que en los últimos años han servido para que algunos, arropados en una especie de sociedad de socorros mutuos, en una camarillas tan secretas como estériles, parecieran asemejarse a artistas y creadores pero que con la ausencia de fluido monetario, escaso pero seguro, se llamaban creadores y ahora, cuando ya no se atisba ni un hilillo de ese fluido, adormecen su espíritu creador, acosados por una parálisis imaginativa superlativa y esperan, como las tortugas, que una cuenta corriente amiga les dé la vuelta y les recuerden que son creadores. De nada, pero creadores. 

Siempre ha sido un tópico en España, en la vieja España, que la miseria ha sido el origen de las más altas cumbres creadoras. Un tópico. La miseria, en cultura, solamente produce más miseria. 

Las capillitas locales, esas camarillas que pululan en torno a un “animador sociocultural”, sea blanco o negro, pero agraciado o agraciada con un presupuesto público, se han escondido, agazapadas, esperando que algún político con mando en plaza mueva un dedo. Entonces, saldrán de sus madrigueras, como hienas (esos animales que comen carroña, están en celo sólo una vez al año y encima se ríen, no se sabe por qué) para despedazar las dádivas y a quienes se acerquen a ellas. 

Mientras, la cultura que veamos o que nos quieran hacer ver será aquella que salga de las sacristías y cenáculos similares. 

Vale.

En las últimas fechas, se viene observando en la Calle de San Pedro, de Cáceres, un vallado de obra que cubre la fachada del edificio que fue Hotel Las Marinas, y que todavía conserva los letros de Hotel, Cafetería y la placa de hotel. Pero no es una obra encaminada a reabir el mismo o a acondicionarlo para otros usos. Se trata de una obra… en el edificio medianero.
El Hotel Las Marinas fue, a comienzos del milenio, abierto al público, con muchas dificultades para obtener las licencias tanto de obra como luego la licencia de apertura. Y tuvo que cerrar. En 2004, tras resolver diversas dificultades técnicas, el hotel fue de nuevo abierto al público.
El Hotel, con 18 habitaciones, y una categoría de cuatro estrellas tiene un enclave privilegiado en la ciudad, pero muchas dificultades. Y con esas dificultades arranca el negocio. Fue reabierto en 2005, en diciembre, gestionado por el Grupo Río, que tiene varios hoteles en Extremadura. Y también el Casino, de Badajoz.
Sin embargo, cuando se tramitó el proyecto por los propietarios del inmueble, las cuestiones técnicas, las derivadas de las instalaciones, dotaciones y servicios que es necesario que disponga un negocio de este tipo, fueron el hándicap que, finalmente, lo mantiene cerrado.
Esas dificultades vienen de una superficie de suelo escasa, 186 m2, insuficientes para desarrollar la planta baja y los servicios que necesita, y para una distribución que permita, por ejemplo, una adecuada ordenación edificatoria para bajantes de saneamiento, salidas de humos, etc.
Se trata, por tanto, de un edificio de menos de 200 m2, que cuenta con una planta semisótano de 62 m2 y 5 plantas sobre rasante, para un total de 997 m2.

Cáceres, que aspira (¡lleva tantos años aspirando…!) a ser una ciudad cuya principal industria sea el turismo, necesita pequeños hoteles con encanto, hoteles muy urbanos, de 2-3 estrellas, pero la concepción de Las Marinas, desde un principio, con 4 estrellas, contribuyó a hipotecar tanto el proyecto como la consecución de permisos y licencias. Y, por ejemplo, lo que para un edificio moderno, nuevo, en un espacio adecuado, resulta fácil de proyectar, para este inmueble no lo es tanto.
Dispone, eso sí, de una escalera de acceso de planta baja a planta primera de considerable valor, y que por ello, sería muy deseable que el edificio estuviera abierto. Si no como hotel, sí como cualqueir otro negocio.


En una ciudad, decimos, que aspira a ser turística, con atractivos suficientes para una calidad cultural (que se ve lastrada cada vez más por un catetismo rampante), gastronómica y medioambiental en su entorno más inmediato, son necesarios este tipo de instalaciones.
Hoy, los carteles de se alquila colocados en la fachada, van perdiendo su color, a medida que el tiempo va pasando y el futuro del inmueble también se desdibuja.

Situado justo enfrente de la oficina central de Caja de Extremadura, con su futuro también en el mercado inmobiliario, forma un triángulo con la esquina de Calzados Nati, emblemática y reconocible por sus letreros… y antigua (por vieja) en su visión.
La deprimida situación del mercado inmobiliario, los costes de adecuación de hotel a cualquier otro uso, hacen del edificio del Hotel Las Marinas presa fácil para permanecer cerrado mucho tiempo. Y terminar, como otros muchos inmuebles que venimos repasando, formando la esquelética imagen de Cáceres, una ciudad cerrada por falta de uso.
Alquilar el inmueble, como pone en los carteles descoloridos sin duda puede resultar caro en estos tiempos, ya que la cafetería, por ejemplo, no bajaría de 4.500-5.000 euros al mes, y el hotel, en torno a los 9.000-10.000 euros. Y eso que el hotel, una construcción terminada en el año 2000, por Construcciones Abréu,  creo recordar, tiene “buena pinta”.


El creciente número de edificios, públicos y privados, que van siendo pasto de los cierres requerirían una acción política decidida, valiente, del Ayuntamiento en primero término. Pero la falta de recursos económicos y, sobre todo, y fundamentalmente, la falta de capacidades, de ideas del Partido Popular, encabezado por la alcaldesa Elena Nevado, hacen que los cierres se estén convirtiendo, cada vez más, en una forma del paisaje, en una foto corriente, habitual. Y ni la capacidad municipal, entendida desde el punto de vista de la capacidad política, ni la de la propia ciudad, que parece cada vez más abocada a cerrar los ojos a la realidad, a cerrarse, a ser pasto de la sepultura de la inanidad, sacarán de este dormitar dormido de una ciudad provinciana.
Al final, van a tener razón quienes definen a Cáceres como “un pueblo con rotondas”. Yo le añadiría, un pueblo con rotondas y procesiones. Pero en silencio todo, dormido todo, no vaya a ser que se despierte.
Vale.