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En las dos anteriores entregas, señalaba cuál podría ser la mejor estrategia a seguir por el partido de Albert Rivera en los pactos poselectorales para la constitución de ayuntamientos y, posteriormente, de las diputaciones. Y lo mismo, en las CC.AA. Siempre en la creencia de que Rivera, como líder de un partido político con aspiraciones de gobierno, podría intentar desplazar al Partido Popular de Pablo Casado en la hegemonía de la derecha en el poder territorial.

Pero no ha sido así. La partida la ha ganado Casado, que de estar más que cuestionado en su propio partido, está consiguiendo (a falta de la constitución de las asambleas regionales y los futuros gobiernos autonómicos) ganarle la partida.

Aunque, más bien, habría de hablarse de que Rivera se ha cocido en su propio jugo y se ha atenazado con su histriónica posición de extender un “cordón sanitario” respecto del PSOE y su SG Pedro Sánchez.

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Juan M. Moreno Bonilla (PP), Juan Marín (Cs) y Juan Bravo (PP) se inclinan ante el portavoz presupuestario de VOX en Andalucía. Foto: Paco Fuentes (@pacofuentesfoto), El País

Rivera, en los ayuntamientos, no ha sabido hacer valer sus resultados y se ha dejado arrastrar por un Partido Popular más ducho en cuestiones políticas, que, por un lado, ha pactado sin ningún rubor con la derecha fascista de Vox, y ha obligado a Rivera a hacerle seguidismo.

La imagen de los dirigentes andaluces de PP y Ciudadanos haciendo reverencias al portavoz de Vox en materia de presupuestos, y la firma del documento bajo los tres logotipos, le ha puesto muy difícil desvincularse de ese yugo (en el sentido franquista del término) en otros territorios.

Cuando ya está casi concluida la jornada de constitución de los ayuntamientos, parece ser que, paradójicamente, Ciudadanos ha conseguido más alcaldías con apoyo del PSOE que con apoyo del PP. Esto sucede por una razón: los dos partidos del “bipartidismo” tradicional tienen más capacidades de maniobra que un bisoño Rivera, y el PSOE, ganador en número de votos y concejalías en las elecciones del 26M ha demostrado que los acuerdos son una parte fundamental del buen gobierno de las administraciones más cercanas a los ciudadanos.

Cuando los datos estén consolidados y se pruebe que a Ciudadanos le va mejor acordando con el PSOE, Rivera no debería tener más remedio que levantar su “cordón sanitario” en torno a Pedro Sánchez. Si no lo hace, la escasa diferencia de número de escaños en el Congreso a favor del PP, se puede hacer mucho más amplia por encogimiento, por miedo, de Rivera.

De esta jornada de pactos, acuerdos, sorpresas… está quedando, por el número de habitantes afectados, que la capital del Estado estará gobernada por un pacto entre las tres derechas, es decir, por un escoramiento hacia las posiciones fascistoides de VOX, y lo mismo sucederá en la Comunidad Autónoma, aunque haya importantes municipios que estarán gobernados por el PSOE.

La imagen de un desnortado, timorato e infantiloide Albert Rivera echado en brazos de la más rancia derecha, lo convierten en un miembro más de ella, destiñendo la etiqueta de liberal que últimamente se atribuía. Claro, que también se definió de centro, de socialdemócrata…

Cuando despierte de su ensoñación y tenga los datos fríos de lo que ha pactado, por activa y por pasiva, con los fascistas de VOX (y con el corroído Partido Popular) ya será tarde. Ya podrá reescribirse el cuento de Monterroso: “Y cuando Rivera despertó, el fascismo todavía estaba en él”.

Vale.

A medida que se van acercando las fechas de constitución de los Ayuntamientos y gobiernos autonómicos, más nítidas se han de ir haciendo las estrategias. Algunas, parece que ya lo están. Y digo solo parece, porque hasta el rabo, todo es toro.

Parece que a nivel nacional, el PSOE va a optar por un gobierno a la portuguesa, basado en los 123 diputados que tiene en el Congreso, y que deberá contar con un número de votos favorables y/o uno determinado de diputados que se abstengan. En el gobierno podría haber independientes, cercanos a Podemos, aunque no parece que ningún dirigente cualificado de la formación morada (Pablo Iglesias, Mayoral, Irene Montero…) se siente en el Consejo de Ministros.

La madre de todas las batallas está en el reparto (Comunidad Autónoma, Ayuntamiento) de Madrid… como si el resto de España no existiera. Ni siquiera Barcelona, donde la cuestión está en que Ada Colau se decante por meter a los antiguos izquierdistas de ERC o en hacer un gobierno con el apoyo de PSC, Ciudadanos.

Pero el resto de España existe. Existen capitales de provincia donde se juega un reparto de poder menos visible para los medios “de Madrid”, pero mucho para los habitantes de esas provincias.

En Extremadura, por ejemplo, no hay cuestión en lo que se refiere a la Comunidad Autónoma, donde la mayoría absoluta del PSOE es clara. No pasa así en las dos capitales de provincia o en alguna ciudad importante (Almendralejo, Navalmoral de la Mata).

El ejemplo de Extremadura podría ser determinante para que Rivera, ansioso de ostentar poder, de ejercer más poder que el PP, se decantara por alianzas con el PSOE. Si lo hace, podrá ser visible su hegemonía en la derecha, ya que el PP, además de los diputados perdidos en la Asamblea, solamente conserva el gobierno de una de las 10 ciudades más importantes.

Que concejales de Ciudadanos aparezcan en las fotografías de los órganos de gobierno de Badajoz, Cáceres, Almendralejo, Navalmoral y otras localidades, relegarán al Partido Popular solamente a la fotografía de Plasencia. Muy poco pastel para tanto reparto de egos.

Extremadura sería un ejemplo claro de cómo, tras la victoria del PSOE en las generales del 28A y en las Europeas, Autonómicas y Locales del 26M, a la derecha solamente le queda aceptar entrar en un reparto de poder menguante, en ver quién tiene más capacidad de gobierno frente a quien solamente puede aspirar a ser oposición.

La aparición de Vox en varios ayuntamientos, a mi juicio, no deja de ser un ingrediente que se arrojarán los partidos en las negociaciones, de manera que Ciudadanos pueda “amenazar” al PSOE con irse a la derecha y entregar las capitales de provincia a los caprichos de los seguidores de Abascal y sus secuaces.

Porque Ciudadanos, en ciudades de Extremadura y en otras muchas, solamente tiene la carta de Vox como chantaje, para forzar a tener más peso en gobiernos autonómicos y locales alentando el fantasma del gobierno a la andaluza.

En esa estrategia, mientras Rivera siga blandiendo el hacha de Vox frente al PSOE, irá dando aire, mucho aire, a un Partido Popular que camina sin rumbo, y que ahora, su máxima preocupación es que no se televise en directo el juicio por los discos duros de Bárcenas, de donde puede volver a salir condenado. Y esa condena ya no sería un peso sobre Mariano Rajoy, que ya se comió la corrupción de los gobiernos de Aznar, sino sobre Pablo Casado, que se terminará comiendo la corrupción de los gobiernos de Rajoy.

Si Rivera pretende salir en más fotografías de mando que Casado, ahora tiene la oportunidad. Si no lo hace, en cuatro años puede verse otra vez camino del desierto. Y en el desierto, como en la oposición, puede hacer muchísimo frío.

Vale.

En marzo de 2016 finalizaba la concesión, a la Agrupación Cacereña de Industriales de Carne, del matadero municipal. Es evidente que el Ayuntamiento conocía ese vencimiento y lo lógico es que con antelación suficiente se hubieran preparado los pliegos técnicos y administrativos y licitada una nueva concesión. Pero… nada. Nada de extrañar, por otra parte, dada la ineficacia, inoperancia e incompetencia del gobierno del Partido Popular, sustentado en los votos de los gorrillas.

Lejos de iniciar un nuevo proceso por el vencimiento del contrato, el Ayuntamiento decidió, unilateralmente, mediante Resolución de la Alcaldía, y sin acuerdo previo con la concesionaria del servicio, la prórroga del contrato. Esta prórroga suponía para todos y cada uno de los miembros de la agrupación (incluido alguno ya fallecido) la imposibilidad de resolver el aval bancario prestado en su día y cuyos importes económicos debían seguir abonando.

Con anterioridad a 2016, la mayoría de los integrantes de la concesionaria original (la Agrupación Cacereña de Industriales de Carne) habían decidido que todas las acciones, derechos y deberes de la agrupación, en lo concerniente al contrato de concesión, fueran gestionados por uno solo de sus miembros, lo que fue elevado a escritura pública y presentada dicha escritura en el Ayuntamiento.

A todo esto, el Partido Popular en el gobierno continuaba sin redactar los pliegos para una nueva licitación, seguramente a la espera de la entrada en vigor de la Reforma del Régimen Local impulsada por dicho partido, y que tenía, entre otras consecuencias, que los municipios dejaban de tener, como en el caso de Cáceres, la competencia de matadero municipal, entre otras.

Por parte de la mayoría de los miembros de la Agrupación concesionaria se intentó en diversas ocasiones la resolución del contrato, sobre todo para la recuperación de unos avales que resultaban cada vez más gravosos. Sin éxito.

Sin embargo, esta situación de puesta a disposición de uno solo de sus miembros por el resto de carniceros de la agrupación, no impidió, por ejemplo, que en su momento, la alcaldesa asistiera a la “reinuaguración” del matadero, de lo que dan testimonio diversas publicaciones en prensa. Para los miembros de la Agrupación de carniceros, la opción de trasladar derechos y obligaciones a solamente uno de sus miembros, era la única salida posible, por cuento el fallecimiento de alguno de los integrantes de la concesionaria original, resultaba un impedimento para su disolución legal.

Desde marzo de 2016, en que la alcaldesa Elena Nevado resolvió la prórroga unilateral del contrato de concesión, en diversos edictos emitidos por la concesionaria del suministro de agua aparecía como morosa a las arcas municipales la Agrupación de carniceros por cuantías de más de 2.000 € en cada ocasión. Cantidades que no eran satisfechas por el único administrador del matadero municipal, y sin que esa condición de deudor a la hacienda pública local tuviera consecuencias. Consecuencias que sí lo fueron para los integrantes de la Agrupación, con un acuerdo del pleno por el que se les prohibía la contratación con el Ayuntamiento en su condición de deudores.

Todo ello, constando en el propio Ayuntamiento el acuerdo suscrito por los carniceros con el único administrador del matadero. Además de la prohibición, siguieron pesando sobre los miembros de la agrupación los avales y sus cuantías correspondientes.

Por fin, ya con la nueva legislación en materia de régimen local en vigor, el PP consiguió resolver que el matadero dejaba de ser una competencia municipal y que podría ser adjudicado mediante un contrato con la tipología de concesión demanial. Y se realizó todo el procedimiento, incluido el depósito de la fianza por parte del nuevo adjudicatario…

Pero… siendo el Ayuntamiento de Cáceres gobernado por el PP cualquier cosa podría esperarse. Y así sucedió.

Cuando el nuevo adjudicatario intentó hacerse cargo de las instalaciones (propiedad municipal) para poner en marcha su contrato de concesión… no pudo. El matadero había sido desmantelado, tal cual.

La respuesta, por el nuevo adjudicatario, resolver el contrato. Y del Ayuntamiento, aceptar esa renuncia y decir, en los periódicos, que reclamarían los daños causados.

En marzo de 2019, el pleno municipal elevó a definitiva la resolución contractual. A día de hoy se desconoce si se ha iniciado alguna acción judicial por parte del Ayuntamiento por los daños causados.

Sin embargo, en las informaciones de prensa se omite (seguramente por ignorancia o por abulia) un detalle: si las instalaciones del matadero objeto de licitación han sido desmanteladas, la responsabilidad no puede atribuirse solo a quien las haya desmantelado, sino al propio ayuntamiento, por cuanto se trata de un bien patrimonial cuyo estado de uso y mantenimiento corresponde al propio municipio constatar cuando sea preciso. Y más cuando se estaba en proceso de licitación.

Lo que se llama “responsabilidad de culpa in vigilando”, que recae exclusivamente en el propietario del bien patrimonial público (Ayuntamiento) con independencia de otras responsabilidades que hubiera. Si el Partido Popular en el Ayuntamiento denunciara a la Agrupación concesionaria hasta 2016 (o antes, cuando se produjo el traspaso de derechos y obligaciones a un único miembro de la agrupación) de los daños causados en las instalaciones, un buen abogado conseguiría culpar de las mismas a quienes incumplieron sus obligaciones e hicieron dejaciones de su responsabilidad in vigilando.

Vale.

La Junta de Extremadura, por Decreto de 10 de marzo de 1992 (D.O.E. de 17 de marzo), aprobó la declaración para la Plaza de Toros de Cáceres como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento. El vigente Plan General Municipal recoge esta Declaración en el Catálogo de Bienes protegidos.

La declaración de un bien con esta categoría conlleva el deber de protección, mantenimiento y conservación, que, al tratarse de un inmueble de titularidad pública, hace recaer sobre el titular dominical, o, en su defecto, en la propia Junta de Extremadura.

Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura establece en su artículo 22.2. que “los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre los bienes integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño están obligados a conservarlos, protegerlos y mantenerlos adecuadamente para garantizar la integridad de sus valores, evitando su deterioro, pérdida o destrucción”.

Asimismo, el apartado 1 del artículo 23 de mencionada Ley determina que “la Consejería de Cultura y Patrimonio podrá ordenar a los propietarios, poseedores o titulares de los bienes integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño la ejecución de las obras o la adopción de las medidas necesarias para conservar, mantener y mejorar los mismos, sin perjuicio de obtener las autorizaciones o licencias que correspondan de otras Administraciones”.

Extraña, en plena campaña electoral para las elecciones generales del 28 de abril, y precampaña, dura precampaña, para las elecciones municipales y autonómicas de 26 de mayo, que el Partido Popular no haya atizado el debate sobre la ausencia, debida, fundamentalmente, a su incapacidad para aprobar los presupuestos municipales, de espectáculos taurinos con motivo del patrón San Jorge (23 de abril) y de las ferias y fiestas de mayo. Máxime teniendo en cuenta que la “defensa” de la tauromaquia es un punto elevado de debate, de manera que solamente se es buen español quien la defiende y la promueve, en tanto que los demás no lo son.

Claro, que viendo cómo se encuentra la cubierta de la Plaza de Toros, es impensable que en ella pudieran celebrarse espectáculos taurinos, o de cualquier otra clase.

En el post anterior recogía imágenes, obtenidas con teléfono móvil, del mal estado de la cubierta. Ahora, con apoyo gráfico más definido, se aprecia, en la vertiente de la cubierta hacia el exterior que prácticamente desde la primera hilada de tejas desde la limatesa, la cubierta se haya vencida, lo que produce un desplazamiento de las tejas hacia el alero, que, si no se resuelve con prontitud, podría derivar en la caída de las mismas hacia el acerado. Hoy, de modo extraoficial, me informan que el vallado perimetral existente en todo el contorno del inmueble se debe a que se han estado eliminando las pintadas que se hicieron con motivo de la huelga general del 8 de marzo. Si esto es así, al día de hoy no hay rastro de dichas pintadas, por lo que el vallado debería haberse suprimido.

Dado que desde el exterior no se aprecia más que una vertiente de la cubierta, ignoro si la vertiente interior presenta los mismos fallos, los mismo descuelgues de las tejas, dejando solamente, sin aparente daño la limatesa.

El deber de conservación del patrimonio histórico y cultural, en lo que respecta a la Plaza de Toros de Cáceres, va más allá de que se le pueda dar uso escasísimos días al año, lo que agrava además su estado de conservación, dado que no se realizan las tareas propias de mantenimiento.

Sería muy interesante, de cara a la próxima legislatura, que los partidos políticos que optan a gobernar la ciudad, aclararan qué medidas reales y con qué presupuestos reales están dispuestos a mantener y conservar el patrimonio histórico.

La Plaza de Toros no puede ser un bien abandonado, por lo que su uso, incluso sin tener en cuenta su origen, ha de determinarse para que sea patrimonio, además de histórico y cultural, de todos los ciudadanos y pueda tener un mejor aprovechamiento.

Vale.

Hace unos días (17 de abril), el concejal de cultura del Ayuntamiento de Cáceres descartaba que se pudieran celebrar festejos taurinos en la Plaza de Toros con motivo de las fiestas del patrón de la ciudad San Jorge. Decía el concejal que la falta de acuerdo de los grupos municipales con el Partido Popular. El concejal decía que se ha formado un tripartito antitaurino, con PSOE, Ciudadanos y Cáceres Tú (Podemos).

En la mañana de hoy, 22 de abril, se puede ver la Plaza de Toros, el llamado Coliseo de la Era de Los Mártires, rodeado de vallas. Cabe pensar que será porque lo van a pintar, aunque a simple vista parece que le hace mucha falta una mano de pintura. Ni en la web del Ayuntamiento, ni en los medios de comunicación, al menos los escritos y digitales, se ha informado de por qué está vallada la Plaza de Toros, ni en las propias vallas se ha colocado cartel alguno advirtiendo, si así fuera, del peligro existente.

Mirando más despacio, a las cubiertas de teja del inmueble, se aprecia que hay numerosas tejas vencidas. La distancia con la que se puede mirar, incluso aumentando el zoom de la cámara del teléfono móvil, hace que sea una mala señal el vencimiento de las tejas y que haya hiladas que quedan expuestas a que ráfagas de viento que pudieran producirse se las lleven por delante.

La Plaza de Toros de Cáceres se construyó en 1846 (en el catastro se data su construcción en 1860), tiene la consideración de monumento histórico, y está situada al sitio de la Era de los Mártires, que se formaba desde donde está situado el coso taurino hasta la zona más alta del Paseo Alto y terrenos donde se construyó en los años 20 del siglo pasado el Cuartel Infanta Isabel. Tiene una superficie catastral de 3.737 m2 construidos, sobre una parcela de 4.195 m2. Y uso deportivo.

Por lo que se puede apreciar en algunas de las fotografías captadas con el móvil, la cubierta de la plaza presenta serios problemas de estabilidad, por lo que en esta situación sería más que improbable que se pudiera celebrar cualquier tipo de festejos o actividades. Se han realizado algunas reparaciones, pero el inmueble en su conjunto necesita una rehabilitación integral, que suprima, en las zonas en las que es posible, barreras arquitectónicas que dificultan la seguridad de los espectadores, no solo para permitir el acceso de personas con movilidad reducida.

La creciente desafección del público por los festejos taurinos en Cáceres no es algo nuevo. Lleva ya unos años en los que cuando se han intentado celebrar corridas de toros o novilladas, los huecos de público eran cada vez mayores. Y ello a pesar de que por el Ayuntamiento se hacía el esfuerzo de adquirir un buen paquete de entradas para repartir y animar el graderío.

Un inmueble de este tamaño, cerrado durante los 365 días del año o abierto, en los más favorables para los taurinos, dos o tres días, no es algo que pueda permitirse la ciudad.

Su mantenimiento viene siendo cada vez más costoso, las reparaciones de cubiertas y otras reparaciones que se han realizado no son sino parches. La Plaza de Toros de Cáceres necesita una rehabilitación integral, costosa (dudo que la economía municipal la pueda asumir), y un estudio serio de usos, desde deportivos hasta eventos musicales, por ejemplo, pero que se realicen con las suficientes garantías de seguridad para todos. 

 

Ahora que el Partido Popular, tras ocho años de una desastrosa gestión, seguramente tenga que dejar el poder municipal, o, como mucho, se vea en la tesitura de ser muleta de otro u otros partidos, se echan en falta menos lamentos de concejales que acusan a un hipotético pacto antitaurino, y más autocrítica de una gestión nefasta.

Vale.

En diciembre de 2015 subí una entrada a esta web referida al ofrecimiento por parte del Ministerio de Hacienda al Ayuntamiento de Cáceres del Edificio que había sido sede de la Demarcación de Carreteras, del Ministerio de Fomento. Un edificio (https://cercadelasretamas.com/2015/12/07/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-xxxiii-fomento/) con una superficie construida de 1.800 m2.

La cesión que ofrecía Hacienda era gratuita, a la que el Ayuntamiento debía responder presentado un proyecto de uso definido, un calendario para ejecutarlo y disponer de solvencia económica para llevarlo a cabo.

Parece ser que el equipo de gobierno del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, ha sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble por no poder acreditar las condiciones que para este tipo de cesiones se establecen en la legislación de Patrimonio de las Administraciones Públicas.

Y esa incapacidad es la que lleva a que la Delegación de Hacienda haya convocado anuncio de subasta pública de diversos bienes inmuebles, encabezando el antiguo edificio de Fomento, la relación.

Los datos que figuran en dicho anuncio son:

PRIMERA SUBASTA:

LOTE 1. Finca urbana en Cáceres, edificio en Plaza de los Golfines nº 6, (nº 4 según Registro de la Propiedad y nº 2 según Catastro), con una superficie de suelo de suelo de 561 m2 y una superficie construida de 1.800 m2 según Catastro. Según proyecto de rehabilitación la superficie es de 1.826,35 m2 .

Referencia catastral: 6428101QD2762G0001OG.

Inscrita en el Registro de la Propiedad nº 2 de Cáceres con el número de Finca 930, al Tomo 551, Libro 131, Folio 226. Superficie registral 580,50 m2. No constan cargas registradas.

Calificación energética: Inmueble excluido del ámbito de aplicación del R.D 235/2013 conforme al art. 2 .2 f).

Código de Inventario: 1987-724-10-999-0074-001.

Condiciones urbanísticas: las que se derivan del planeamiento urbanístico, a verificar por los interesados en el Ayuntamiento. Uso: administrativo-institucional.

Tipo de licitación:

1º Subasta: 1.144.309 €, depósito a constituir 5%: 57. 215,45 €.

Que el ayuntamiento de Cáceres haya sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble es síntoma de una parálisis política total, puesto que las posibilidades para hacerlo son múltiples de acuerdo con la propia legislación. Sin embargo, la primera de todas ellas, de todas esas posibilidades solamente es competencia municipal: ¿para qué se puede conseguir ese inmueble? El Partido Popular ha dado, en este caso, como en muchos otros, muestra de una total falta de iniciativa política. Y, lo que es más grave: le está diciendo a la Administración del Estado y a la propia ciudadanía que en esta ciudad no hace falta nada, que lo que se haga o se deje de hacer se debe a la menguada iniciativa privada, porque el Ayuntamiento no sabe para qué puede ser útil un edificio de 1.800 m2 cuadrados, equivalente a unas 18 viviendas de 100 m2.

Ahora que se acercan las elecciones, la constatación de la incompetencia y la incapacidad del equipo de gobierno del PP quedan en evidencia y, si se presentan posturas a la subasta del 14 de mayo, a solo semana y media de las municipales, por el importe que se fija en el anuncio, el inmueble pasará a ser propiedad privada.

Vale.

Ayer, a cuenta del relator para la mesa de partidos, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, hizo una intervención que en 10 minutos contenía las gravísimas acusaciones de al Presidente del Gobierno de felonía, ilegitimidad y alta traición, entre las 19 lindezas que soltó. No dijo, en cambio, nada de llevar al Congreso de los Diputados la acusación de alta traición conforme al artículo 102 de la Constitución, a la que tanto ama pero a la que prostituye a diario.

Por otra parte, el presidente de Ciudadanos, Alberto Rivera, complementó la diatriba de Casado diciendo que no presenta una moción de censura porque no le suman los votos, sin haber siquiera contactado con otros grupos de la cámara sobre el particular.

Alberto Rivera y Pablo Casado, que manosean pornográficamente la palabra Constitución pero que dudo que la hayan leído, y si la han leído, no se han enterado de nada, no se atreven a impulsar la aplicación del artículo 102 a pesar de que sí pueden hacerlo porque sí le dan los votos para ese impulso (otra cosa serían los necesarios para la declaración de alta traición del Presidente del Gobierno y su cese inmediato, con exigencia de responsabilidades penales), y no se atreven a presentar la moción de censura porque seguramente no han contado bien los votos. La moción de censura se vota por llamamiento y en urna, y, por tanto, con voto secreto.

Para Alberto Rivera y su gemelo Pablo Casado, votar (eso que tanto reclaman que hagan los españoles cuanto antes) una moción de censura les supone un peligro. Si presentan una moción de censura por causas ideológicas, votarían a favor los suficientes diputados de partidos de derechas para hacerla triunfar:

134 del PP

32 de Ciudadanos

5 del PNV

8 del PdCAT

2 de UPN

1 de FAC

1 de CC

Suma 184, suficientes para ganar la moción.

Si Andy Casado y Lucas Rivera presentan la moción de censura por causa de la situación catalana y de la humillación del Presidente del Gobierno a las exigencias de los separatistas, votarían a favor

134 del PP

32 de Ciudadanos

2 de UPN

1 de FAC

1 de CC

1 de NC

Suma 171, casi suficientes para ganar la moción. Pero el miedo de los hermanos Dalton es que a esos 171 votos se le sumen (votación secreta, en urna) 4 votos del PdCAT y 1 del PNV, sin contar los diputados socialistas que claman vendetta contra Pedro Sánchez y que no son ni uno ni dos.

El vértigo les entra a los Soprano de la política española cuando han echado números y sí les puede salir su moción.

Una moción que sería la excusa perfecta para los separatistas catalanes y volver a la situación de la declaración de independencia, porque podrían justificarla ante la casi mitad de los catalanes que les apoyan.

Por eso, porque no se atreven a hacer en el Congreso lo que la Constitución les permite y, si la situación es tan grave como la dibujan, les obliga, es decir, aplicar el artículo 102 para hacer caer al Gobierno, o presentar la moción de censura con el riesgo de que saliera aprobada (Pedro Sánchez, con 84 diputados de su grupo parlamentario, la presentó y la ganó, y por lo que se ve, no aceptó el cargo con miedo).

Como los hermanos Dalton no se atreven a utilizar la Constitución (no creen en ella si no es para sacar ventaja), elevan sus soflamas, llaman a las revueltas callejeras, acusan al Presidente del Gobierno de alta traición, repitiendo esquemas ya conocidos, y esperando que, como no pueden, no saben y no se atreven a ganar con los votos, sean los tanques los que los lleven al Gobierno.

Y para desgracia (¿momentánea?) de Casado y de toda la mierda de prensa de Madrid (endeuda hasta las cejas), es que los tanques guardan silencio. De momento.

Vale

En realidad, no son cuatro, son ocho los años en blanco y negro para la ciudad de Cáceres, con un gobierno local del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, que a lo largo de estos ocho años no ha podido y no ha sabido crear ni un atisbo de ilusión en la ciudadanía.

Consiguió, en su primera legislatura (2011-2015) que la Junta de Extremadura (entonces pomposamente llamada Gobierno de Extremadura) le diera dinero para privatizar una calle, la de San Pedro de Alcántara, con el señuelo (falso, como todos los señuelos) de privatizarla, y se ha quedado en una calle privada para acceso a los garajes de varios edificios y con la catetada de que alguien de su equipo dijo que sería como la calle Larios, de Málaga. Catetada. Ahora solamente es una calle privada con terrazas de tres o cuatro tascas.

Consiguió en esa primera legislatura que Monago (la Junta de Extremadura) financiara la reforma del mercado de Ronda del Carmen, con el añadido de un espacio gastronómico que es incapaz, ella y todo el Partido Popular, de ponerlo en funcionamiento y al día de hoy está… tapiado.

Como consiguió el éxito con el mercado de Ronda del Carmen, en el programa electoral para las elecciones de 2015 prometió:

“Recuperación del  Mercado de la Dehesa de los Caballos como espacio cultural y de creación artística para el desarrollo y difusión de proyectos culturales.”

Tal cual. Con la particularidad que el citado mercado es más conocido como el de la Avenida de la Bondad. Cerrado a cal y canto, no ha sido capaz de endosárselo a nadie, ni de cumplir su promesa electoral. Y mientras el dinero público del mercado de Ronda del Carmen está tapiado, el edificio del mercado de la Bondad solamente sirve para que cuando pasa algún vecino diga que está para caerse, que eso es abandono, y, resignados, saben que gobernando la derecha no tendrá solución, porque a la derecha catovi/cateta no le interesan ni los barrios y mucho menos la cultura.

El mercado de La Bondad está abandonado y no hay perspectivas de darle uso, ni se preocupan siquiera cuando algún vecino tuvo que llamar a la concesionaria del agua para avisar de una fuga de agua considerable que llevaba varios días, o cuando los vecinos vieron que se sacaban elementos de las antiguas cámaras frigoríficas del mercado. O cuando algún vecino dice que ha habido alguien interesado pero que nada de nada.

El mercado de La Bondad es la muestra palpable de ocho años pasados en blanco y negro, del abandono que se somete a los barrios de trabajadores que no se tapan con un grafiti de encargo (en el sentido mercantil de la palabra encargo).

El mercado de La Bondad no se cae por… por los pelos. Ahí sigue, siendo una muestra de cómo una ciudad entera se olvida de que existe, se olvida de que una vez tuvo asentadores, un bar, una pescadería en la planta baja…

Habría que saber, aunque fuera redundante porque sabemos la respuesta, qué entienden el Partido Popular y Elena Nevado en particular por un “espacio cultural” y, más aún “creación artística”. No digamos ya de “proyectos culturales” si cuando se presentó el proyecto de hotel para el Palacio de Godoy, alguien del equipo de gobierno dijo que sería muy bueno para Cáceres y que en su entorno se establecería el Montmartre local, otra catetada como lo de la calle Larios o el mercado gastronómico.

En blanco y negro, el mercado de la Bondad debería ser la esquela que la ciudad de Cáceres publique el 26 de mayo, pasando al Partido Popular a mejor vida y recuperando, si queda algo, el resuello para afrontar el futuro.

Vale.

            Cuando una empresa australiana, ahora denominada Infinity Lithium se asoció con una del grupo SACYR, Valoriza Minera, para poner en marcha estudios de investigación en la antigua mina de Valdeflores, en Cáceres (denominado por la compañía australiana Proyecto SanJosé), y dieron a conocer los primeros datos favorables a la existencia de una significativa veta de litio, la reacción de los grupos políticos del Ayuntamiento de Cáceres fue dubitativa.

            Con el paso del tiempo, a medida que avanzaban las prospecciones de investigación, se fue conformando una corriente de opinión pública en la ciudad, contraria a que, finalmente, pueda activarse la mina y comenzarse la extracción del mineral.

            El “No a la mina” caló entre los dubitativos grupos municipales (PP, PSOE, Ciudadanos y CaceresTú –Podemos), de manera que solamente los ultraliberales de Ciudadanos parece que se muestran favorables a la explotación minera, aunque no den razones convincentes. Algo parecido a cómo los mismos concejales eran los únicos que apoyaban al PP en el parking de Primo de Rivera. Luego se supo que uno de los ediles de Rivera era vendedor de plazas de garaje…

            Ahora, parece que todos los grupos llevarán en su programa electoral el “No a la mina” y es muy probable que Ciudadanos no quiera quedarse solo.

            Hoy, en una entrevista en una gacetilla local, el Presidente de la Junta, Fernández Vara, no manifiesta su posición a favor o en contra, sino “a favor de la legalidad”. El PSOE local ya ha manifestado su posición contraria. Veremos.

            En todo este tiempo, se ha pretendido modificar el PGM para proteger los terrenos donde se encuentra el yacimiento de litio, se ha pretendido (y se ha dicho por el Partido Popular) que la explotación es incompatible con el plan urbanístico.

            En estas estaremos cuando llegue la campaña electoral de 2019. Todavía no estará resuelta, probablemente, la tramitación administrativa que determine si se concede el permiso de explotación o no y el “No a la mina” será una punta de lanza de los discursos.

            Todo ello, en vano.

            Me explico. Si como parece por lo que tiene publicado en su página web la empresa australiana (https://www.infinitylithium.com/project) sobre “San Jose Lithium Project” la veta de litio es lo suficientemente interesante desde el punto de vista económico, seguirá adelante diga lo que diga la corporación municipal que se forme después del último domingo de mayo de 2019.

            Si a la empresa minera le satisfacen los datos económicos para comenzar la extracción de un mineral que se ha vuelto muy atractivo por la demanda de baterías de litio que irá en aumento en el futuro, tendremos mina sí o sí.

            Las negativas administrativas que puedan resolver el Ayuntamiento de Cáceres y la Junta de Extremadura se solventarán en los tribunales. La empresa minera recurrirá la concesión y seguramente gane.

            Hasta ahora no he visto en ninguna de las gacetillas locales de Extremadura ni en opiniones difundidas por responsables políticos cómo ganar en los tribunales si la minera recurre a ellos. En ese caso, habrá que olvidarse de las competencias que la Comunidad Autónoma tenga en el Estatuto, y habrá que olvidarse de las competencias municipales en el planeamiento urbanístico. Supongo que en la Corporación Municipal, con algunos licenciados en derecho, incluida la alcaldesa y el primer teniente de alcalde, y en distintos cargos de la Junta de Extremadura, sabrán que en el ordenamiento jurídico español existe una prevalencia del derecho minero sobre otros. Buscar en internet entradas sobre esta prevalencia aclara dudas.

            Valdría más preocuparse por cómo establecer unos principios jurídicos sobre los que no pueda hacer ningún ejercicio de prevalencia la empresa minera. Es complicado, pero seguramente los haya.

            De acuerdo con la legislación de los derechos mineros en España y con una amplia jurisprudencia a favor de estos, el futuro de la Mina de Valdeflores (o de San José) dependerá de si su explotación resulta rentable. La economía manda.

            Vale.

La reciente buena noticia (esperando que se confirme con hechos en el futuro) sobre el Palacio de Godoy, no evita que la realidad sobre muchos inmuebles cerrados por falta de uso en la ciudad de Cáceres siga siendo la misma.

En un breve paseo en la mañana de hoy, al llegar a la calle Toledo, que une las de Ronda del Carmen y Antonio Reyes Huertas, me he podido fijar que en un tramo tan corto se encuentran dos inmuebles con el mismo denominador común: los dos están cerrados por falta de uso.

En la calle Reyes Huertas, nº 9, está la antigua sede de Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, cerrada a cal y canto y cada vez más deteriorada. En esta serie de entregas sobre “Cáceres, cerrado por falta de uso”, en la primera me refería a este inmueble, allá por agosto de 2012 (https://cercadelasretamas.com/2012/08/12/caceres-cerrado-por-falta-de-uso/).

Con sus 2.027 m2 construidos, si ya hace seis años su apariencia exterior era lamentable, ahora es, obviamente, aún peor.

En 2013, la Junta de Extremadura (pomposamente llamada entonces “Gobierno de Extremadura”), gobernada por el Partido Popular, cedió el inmueble a la congregación de los Hermanos de la Cruz Blanca, que tienen en la ciudad monumental una residencia para personas con discapacidad. Cesión gratuita, que, aún hoy sigue sin perfeccionarse, porque los cesionarios no han tomado posesión efectiva del inmueble. Para ello, y buscando un mejor aprovechamiento tanto del inmueble como del conjunto de la finca en la que se encuentra, se llevó a cabo una modificación del Plan General Municipal. El resultado de la modificación, ya aprobada y vigente, de 2015, era que se pasaba de una edificabilidad de 2.027 m2 construidos, sobre una parcela catastral de 2.515 m2, a 3.792 m2 construidos.

Para que la congregación religiosa cesionaria pueda hacer ocupación del inmueble, necesita dos tipos de obras constructivas: la rehabilitación del inmueble original, más la obra nueva de más de 1.350 m2/c. Por tanto, necesita una financiación considerable.

Desconozco cómo se encuentran en estos momentos las gestiones de los religiosos para reunir los fondos necesarios, pero una visión de la economía local, no da muchas esperanzas para que puedan alcanzarlos.

Sin embargo, desde el centro de la calle Toledo, mirando hacia la izquierda, se encuentra el mercado de abastos de Ronda del Carmen, en el que el Ayuntamiento de la ciudad (gobernado por el PP) invirtió 965.250 €, donados por el “gobierno de los mejores”, con la finalidad de reformar los puestos de los asentadores en planta baja, y en crear un espacio gastronómico en la planta alta.

Sin embargo, finalizadas las obras, sacada la licitación de los puestos gastronómicos de la planta alta, al día de hoy la planta entera sigue cerrada, porque el Ayuntamiento de la ciudad es incapaz de conseguir su adjudicación.

Se pretendía, al uso de otras ciudades, conseguir una estrecha unión entre los usos de mercado de abastos de la planta baja y una novedosa y moderna oferta gastronómica en la planta alta, al compás de lo que viene sucediendo en otras ciudades.

Pero no se pueden copiar los modelos sin antes conocer por qué en unos sitios funcionan. Y menos aún, cuando se pretendía que las dos áreas funcionaran separadas. El fracaso es total. El cartel con la inversión (el gasto) realizado ya no es visible, ya ha sido retirado, porque sólo servía para que cada persona que lo viera no pudiera por menos que decir que vaya incompetencia e incapacidad la de la alcaldesa y todo su equipo.

Desde el centro de la calle Toledo se ven, por un lado, un inmueble cuyos usuarios futuros, si lo consiguen, esperan que les lleguen los dineros necesarios para ponerlo en marcha. En el otro, un monumento a la incompetencia del Partido Popular de Cáceres.

Vale.