Archivos para enero 2019

En realidad, no son cuatro, son ocho los años en blanco y negro para la ciudad de Cáceres, con un gobierno local del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, que a lo largo de estos ocho años no ha podido y no ha sabido crear ni un atisbo de ilusión en la ciudadanía.

Consiguió, en su primera legislatura (2011-2015) que la Junta de Extremadura (entonces pomposamente llamada Gobierno de Extremadura) le diera dinero para privatizar una calle, la de San Pedro de Alcántara, con el señuelo (falso, como todos los señuelos) de privatizarla, y se ha quedado en una calle privada para acceso a los garajes de varios edificios y con la catetada de que alguien de su equipo dijo que sería como la calle Larios, de Málaga. Catetada. Ahora solamente es una calle privada con terrazas de tres o cuatro tascas.

Consiguió en esa primera legislatura que Monago (la Junta de Extremadura) financiara la reforma del mercado de Ronda del Carmen, con el añadido de un espacio gastronómico que es incapaz, ella y todo el Partido Popular, de ponerlo en funcionamiento y al día de hoy está… tapiado.

Como consiguió el éxito con el mercado de Ronda del Carmen, en el programa electoral para las elecciones de 2015 prometió:

“Recuperación del  Mercado de la Dehesa de los Caballos como espacio cultural y de creación artística para el desarrollo y difusión de proyectos culturales.”

Tal cual. Con la particularidad que el citado mercado es más conocido como el de la Avenida de la Bondad. Cerrado a cal y canto, no ha sido capaz de endosárselo a nadie, ni de cumplir su promesa electoral. Y mientras el dinero público del mercado de Ronda del Carmen está tapiado, el edificio del mercado de la Bondad solamente sirve para que cuando pasa algún vecino diga que está para caerse, que eso es abandono, y, resignados, saben que gobernando la derecha no tendrá solución, porque a la derecha catovi/cateta no le interesan ni los barrios y mucho menos la cultura.

El mercado de La Bondad está abandonado y no hay perspectivas de darle uso, ni se preocupan siquiera cuando algún vecino tuvo que llamar a la concesionaria del agua para avisar de una fuga de agua considerable que llevaba varios días, o cuando los vecinos vieron que se sacaban elementos de las antiguas cámaras frigoríficas del mercado. O cuando algún vecino dice que ha habido alguien interesado pero que nada de nada.

El mercado de La Bondad es la muestra palpable de ocho años pasados en blanco y negro, del abandono que se somete a los barrios de trabajadores que no se tapan con un grafiti de encargo (en el sentido mercantil de la palabra encargo).

El mercado de La Bondad no se cae por… por los pelos. Ahí sigue, siendo una muestra de cómo una ciudad entera se olvida de que existe, se olvida de que una vez tuvo asentadores, un bar, una pescadería en la planta baja…

Habría que saber, aunque fuera redundante porque sabemos la respuesta, qué entienden el Partido Popular y Elena Nevado en particular por un “espacio cultural” y, más aún “creación artística”. No digamos ya de “proyectos culturales” si cuando se presentó el proyecto de hotel para el Palacio de Godoy, alguien del equipo de gobierno dijo que sería muy bueno para Cáceres y que en su entorno se establecería el Montmartre local, otra catetada como lo de la calle Larios o el mercado gastronómico.

En blanco y negro, el mercado de la Bondad debería ser la esquela que la ciudad de Cáceres publique el 26 de mayo, pasando al Partido Popular a mejor vida y recuperando, si queda algo, el resuello para afrontar el futuro.

Vale.

Anuncios

            Cuando una empresa australiana, ahora denominada Infinity Lithium se asoció con una del grupo SACYR, Valoriza Minera, para poner en marcha estudios de investigación en la antigua mina de Valdeflores, en Cáceres (denominado por la compañía australiana Proyecto SanJosé), y dieron a conocer los primeros datos favorables a la existencia de una significativa veta de litio, la reacción de los grupos políticos del Ayuntamiento de Cáceres fue dubitativa.

            Con el paso del tiempo, a medida que avanzaban las prospecciones de investigación, se fue conformando una corriente de opinión pública en la ciudad, contraria a que, finalmente, pueda activarse la mina y comenzarse la extracción del mineral.

            El “No a la mina” caló entre los dubitativos grupos municipales (PP, PSOE, Ciudadanos y CaceresTú –Podemos), de manera que solamente los ultraliberales de Ciudadanos parece que se muestran favorables a la explotación minera, aunque no den razones convincentes. Algo parecido a cómo los mismos concejales eran los únicos que apoyaban al PP en el parking de Primo de Rivera. Luego se supo que uno de los ediles de Rivera era vendedor de plazas de garaje…

            Ahora, parece que todos los grupos llevarán en su programa electoral el “No a la mina” y es muy probable que Ciudadanos no quiera quedarse solo.

            Hoy, en una entrevista en una gacetilla local, el Presidente de la Junta, Fernández Vara, no manifiesta su posición a favor o en contra, sino “a favor de la legalidad”. El PSOE local ya ha manifestado su posición contraria. Veremos.

            En todo este tiempo, se ha pretendido modificar el PGM para proteger los terrenos donde se encuentra el yacimiento de litio, se ha pretendido (y se ha dicho por el Partido Popular) que la explotación es incompatible con el plan urbanístico.

            En estas estaremos cuando llegue la campaña electoral de 2019. Todavía no estará resuelta, probablemente, la tramitación administrativa que determine si se concede el permiso de explotación o no y el “No a la mina” será una punta de lanza de los discursos.

            Todo ello, en vano.

            Me explico. Si como parece por lo que tiene publicado en su página web la empresa australiana (https://www.infinitylithium.com/project) sobre “San Jose Lithium Project” la veta de litio es lo suficientemente interesante desde el punto de vista económico, seguirá adelante diga lo que diga la corporación municipal que se forme después del último domingo de mayo de 2019.

            Si a la empresa minera le satisfacen los datos económicos para comenzar la extracción de un mineral que se ha vuelto muy atractivo por la demanda de baterías de litio que irá en aumento en el futuro, tendremos mina sí o sí.

            Las negativas administrativas que puedan resolver el Ayuntamiento de Cáceres y la Junta de Extremadura se solventarán en los tribunales. La empresa minera recurrirá la concesión y seguramente gane.

            Hasta ahora no he visto en ninguna de las gacetillas locales de Extremadura ni en opiniones difundidas por responsables políticos cómo ganar en los tribunales si la minera recurre a ellos. En ese caso, habrá que olvidarse de las competencias que la Comunidad Autónoma tenga en el Estatuto, y habrá que olvidarse de las competencias municipales en el planeamiento urbanístico. Supongo que en la Corporación Municipal, con algunos licenciados en derecho, incluida la alcaldesa y el primer teniente de alcalde, y en distintos cargos de la Junta de Extremadura, sabrán que en el ordenamiento jurídico español existe una prevalencia del derecho minero sobre otros. Buscar en internet entradas sobre esta prevalencia aclara dudas.

            Valdría más preocuparse por cómo establecer unos principios jurídicos sobre los que no pueda hacer ningún ejercicio de prevalencia la empresa minera. Es complicado, pero seguramente los haya.

            De acuerdo con la legislación de los derechos mineros en España y con una amplia jurisprudencia a favor de estos, el futuro de la Mina de Valdeflores (o de San José) dependerá de si su explotación resulta rentable. La economía manda.

            Vale.

La reciente buena noticia (esperando que se confirme con hechos en el futuro) sobre el Palacio de Godoy, no evita que la realidad sobre muchos inmuebles cerrados por falta de uso en la ciudad de Cáceres siga siendo la misma.

En un breve paseo en la mañana de hoy, al llegar a la calle Toledo, que une las de Ronda del Carmen y Antonio Reyes Huertas, me he podido fijar que en un tramo tan corto se encuentran dos inmuebles con el mismo denominador común: los dos están cerrados por falta de uso.

En la calle Reyes Huertas, nº 9, está la antigua sede de Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, cerrada a cal y canto y cada vez más deteriorada. En esta serie de entregas sobre “Cáceres, cerrado por falta de uso”, en la primera me refería a este inmueble, allá por agosto de 2012 (https://cercadelasretamas.com/2012/08/12/caceres-cerrado-por-falta-de-uso/).

Con sus 2.027 m2 construidos, si ya hace seis años su apariencia exterior era lamentable, ahora es, obviamente, aún peor.

En 2013, la Junta de Extremadura (pomposamente llamada entonces “Gobierno de Extremadura”), gobernada por el Partido Popular, cedió el inmueble a la congregación de los Hermanos de la Cruz Blanca, que tienen en la ciudad monumental una residencia para personas con discapacidad. Cesión gratuita, que, aún hoy sigue sin perfeccionarse, porque los cesionarios no han tomado posesión efectiva del inmueble. Para ello, y buscando un mejor aprovechamiento tanto del inmueble como del conjunto de la finca en la que se encuentra, se llevó a cabo una modificación del Plan General Municipal. El resultado de la modificación, ya aprobada y vigente, de 2015, era que se pasaba de una edificabilidad de 2.027 m2 construidos, sobre una parcela catastral de 2.515 m2, a 3.792 m2 construidos.

Para que la congregación religiosa cesionaria pueda hacer ocupación del inmueble, necesita dos tipos de obras constructivas: la rehabilitación del inmueble original, más la obra nueva de más de 1.350 m2/c. Por tanto, necesita una financiación considerable.

Desconozco cómo se encuentran en estos momentos las gestiones de los religiosos para reunir los fondos necesarios, pero una visión de la economía local, no da muchas esperanzas para que puedan alcanzarlos.

Sin embargo, desde el centro de la calle Toledo, mirando hacia la izquierda, se encuentra el mercado de abastos de Ronda del Carmen, en el que el Ayuntamiento de la ciudad (gobernado por el PP) invirtió 965.250 €, donados por el “gobierno de los mejores”, con la finalidad de reformar los puestos de los asentadores en planta baja, y en crear un espacio gastronómico en la planta alta.

Sin embargo, finalizadas las obras, sacada la licitación de los puestos gastronómicos de la planta alta, al día de hoy la planta entera sigue cerrada, porque el Ayuntamiento de la ciudad es incapaz de conseguir su adjudicación.

Se pretendía, al uso de otras ciudades, conseguir una estrecha unión entre los usos de mercado de abastos de la planta baja y una novedosa y moderna oferta gastronómica en la planta alta, al compás de lo que viene sucediendo en otras ciudades.

Pero no se pueden copiar los modelos sin antes conocer por qué en unos sitios funcionan. Y menos aún, cuando se pretendía que las dos áreas funcionaran separadas. El fracaso es total. El cartel con la inversión (el gasto) realizado ya no es visible, ya ha sido retirado, porque sólo servía para que cada persona que lo viera no pudiera por menos que decir que vaya incompetencia e incapacidad la de la alcaldesa y todo su equipo.

Desde el centro de la calle Toledo se ven, por un lado, un inmueble cuyos usuarios futuros, si lo consiguen, esperan que les lleguen los dineros necesarios para ponerlo en marcha. En el otro, un monumento a la incompetencia del Partido Popular de Cáceres.

Vale.