Archivos para Mercado de la Bondad

En realidad, no son cuatro, son ocho los años en blanco y negro para la ciudad de Cáceres, con un gobierno local del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, que a lo largo de estos ocho años no ha podido y no ha sabido crear ni un atisbo de ilusión en la ciudadanía.

Consiguió, en su primera legislatura (2011-2015) que la Junta de Extremadura (entonces pomposamente llamada Gobierno de Extremadura) le diera dinero para privatizar una calle, la de San Pedro de Alcántara, con el señuelo (falso, como todos los señuelos) de privatizarla, y se ha quedado en una calle privada para acceso a los garajes de varios edificios y con la catetada de que alguien de su equipo dijo que sería como la calle Larios, de Málaga. Catetada. Ahora solamente es una calle privada con terrazas de tres o cuatro tascas.

Consiguió en esa primera legislatura que Monago (la Junta de Extremadura) financiara la reforma del mercado de Ronda del Carmen, con el añadido de un espacio gastronómico que es incapaz, ella y todo el Partido Popular, de ponerlo en funcionamiento y al día de hoy está… tapiado.

Como consiguió el éxito con el mercado de Ronda del Carmen, en el programa electoral para las elecciones de 2015 prometió:

“Recuperación del  Mercado de la Dehesa de los Caballos como espacio cultural y de creación artística para el desarrollo y difusión de proyectos culturales.”

Tal cual. Con la particularidad que el citado mercado es más conocido como el de la Avenida de la Bondad. Cerrado a cal y canto, no ha sido capaz de endosárselo a nadie, ni de cumplir su promesa electoral. Y mientras el dinero público del mercado de Ronda del Carmen está tapiado, el edificio del mercado de la Bondad solamente sirve para que cuando pasa algún vecino diga que está para caerse, que eso es abandono, y, resignados, saben que gobernando la derecha no tendrá solución, porque a la derecha catovi/cateta no le interesan ni los barrios y mucho menos la cultura.

El mercado de La Bondad está abandonado y no hay perspectivas de darle uso, ni se preocupan siquiera cuando algún vecino tuvo que llamar a la concesionaria del agua para avisar de una fuga de agua considerable que llevaba varios días, o cuando los vecinos vieron que se sacaban elementos de las antiguas cámaras frigoríficas del mercado. O cuando algún vecino dice que ha habido alguien interesado pero que nada de nada.

El mercado de La Bondad es la muestra palpable de ocho años pasados en blanco y negro, del abandono que se somete a los barrios de trabajadores que no se tapan con un grafiti de encargo (en el sentido mercantil de la palabra encargo).

El mercado de La Bondad no se cae por… por los pelos. Ahí sigue, siendo una muestra de cómo una ciudad entera se olvida de que existe, se olvida de que una vez tuvo asentadores, un bar, una pescadería en la planta baja…

Habría que saber, aunque fuera redundante porque sabemos la respuesta, qué entienden el Partido Popular y Elena Nevado en particular por un “espacio cultural” y, más aún “creación artística”. No digamos ya de “proyectos culturales” si cuando se presentó el proyecto de hotel para el Palacio de Godoy, alguien del equipo de gobierno dijo que sería muy bueno para Cáceres y que en su entorno se establecería el Montmartre local, otra catetada como lo de la calle Larios o el mercado gastronómico.

En blanco y negro, el mercado de la Bondad debería ser la esquela que la ciudad de Cáceres publique el 26 de mayo, pasando al Partido Popular a mejor vida y recuperando, si queda algo, el resuello para afrontar el futuro.

Vale.

En agosto de 2012 escribí en mi blog (cercadelasretamas.blogspot.com) una primera entrada bajo el título que encabeza esta. Desde entonces, el número de entradas con el mismo asunto ha crecido y el blog se ha convertido en este sitio web, regalo de mis hijos.

Aquella primera entrada tenía un arranque en la esquela que muchos comerciantes colocaron en sus escaparates con el “Cáceres se muere”. En realidad, no es que la ciudad se muera, la realidad es que la estamos matando, unos por acción, otros por omisión. El incremento exponencial de la influencia de actos beatíficos es la muestra de que el responso definitivo se acerca.

El edificio que sirvió de entrada para esta serie, los antiguos servicios de la Consejería de Bienestar Social en la Calle Reyes Huertas, sigue vacío, deteriorándose a ojos vista, con alguna tímida protesta de los vecinos (acallada, como conviene al poder y sin repercusión real en los medios de comunicación) y sin que su propietaria, la Junta de Extremadura quiera saber nada de él, y sin que el Ayuntamiento de Cáceres, que ya ha rechazado hacerse cargo el inmueble, ni siquiera intente saber para qué utilizarlo… como si la ciudad no necesitara espacios para cultura, emprendimiento, empresas…

A lo largo de esta serie de entradas, hemos visto muchos edificios, públicos y privados, pero hay tres especialmente dolorosos, que demuestran la incompetencia del Partido Popular que ¿gobierna? la ciudad, y la incompetencia, directa, de la alcasenadora Elena Nevado y su equipo. O lo que sea eso.

Uno, ya citado, el de Reyes Huertas. Los otros dos, el antiguo Molino de El Marco y el Mercado de Avenida de la Bondad. Los tres son competencia directa municipal. Pero tambien son paradigmas de esa incompetencia.

No me corresponde (¿o sí, como a cualquier ciudadano?) en este mi sitio en la red decir los usos a los que podrían destinarse ni el edificio de Reyes Huertas ni el antiguo Mercado de La Bondad. El antiguo Molino de El Marco tiene finalidad prefijada. La excusa de que los accesos no están arreglados es eso, la excusa de quien no tiene ni idea ni interés en que entre en funcionamiento. La excusa de los inútiles a quienes la mayoría de los cacereños dieron su voto y que cuando pasean y ven un escaparate tras otro cerrado, con el cartel de se alquila o se vende se quejan de lo que “otros” están haciendo con la ciudad sin asumir que fue con sus votos cómo la ciudad comenzó a morir.

El edificio de Reyes Huertas pertenece, en pleno dominio, a la Junta de Extremadura. Es un inmueble que forma parte de la contabilidad pública y su desuso intencionado no es sino la muestra de una malversación de fondos públicos por no saber a qué destinarlo, ni por convertirlo, si fuera posible en dinero efectivo mediante su enajenación. Si su ofrecimiento al Ayuntamiento de Cáceres no fue aceptado, deberían haberse encontrado alternativas. A este paso, el inmueble comenzará a caerse, literalmente, siguiendo la estela de su deteriorado entorno.

El antiguo mercado de la Avenida de la Bondad es propiedad municipal. No cabe echarle la carga de su desuso a nadie más que al propio ayuntamiento, que no sabe qué hacer con él en estos tiempos de agobios económicos, aunque viendo la nula capacidad de gestión que demuestran los concejales y la propia alcasenadora tampoco con dinero sabrían qué hacer, productivo para la ciudad.

Cáceres, cerrado por falta de uso no es una serie de posts que reflejen el hundimiento sin remisión de una ciudad. Es la visión de quien, caminando a diario por sus calles tiene el temor de que ese hundimiento se precipite y arrastre a todos los ciudadanos. Menos a quienes, en la burbuja de la ciudad feliz/ciudad dormida, creen que viven en el paraíso.

Vale.