Archivos para mayo 2021

Anda estos días El Petiso imbuido de un notable furor guerrero con alma de legionario (de lejonario), movido entre Cetmes y Chopos, marcando el paso de 120, por el despacho arriba, el despacho abajo y sin más pausas para la hidratación que las que le obliga la resentida próstata. Está El Petiso en esos días que trata de que El Conejo Santi no le gane la mano en deferencias hacia el jefe del pelotón, y por eso se mueve desaforadamente en halagos y guatacas. Incluso se encarga de dar la comida a la mascota del cuartel.

En sus vueltas y revueltas por los recovecos del cuartel, y sin pararse en mientes de ningún tipo, El Petiso ha escudriñado en todos los rincones para ver qué sacos arrinconados, con arenas de las trincheras de Brunete, hay y si en alguno encuentra ese objeto que haga feliz al sargento de semana para que le pueda conseguir el pase de pernocta (pernocta, del latín pernoctare, que significa dormir fuera del cuartel).

Por fin, tras muchos días de idas y venidas, más idas, muchas más, ha conseguido encontrar lo que buscaba, para envidia de El Conejo, que seguirá una semana más teniendo que cenar la sopa sin fideos del rancho de la segunda comida del día.

El lejonario de El Petiso

Ha encontrado una figurita de un soldado, de barro, de un lejonario sin duda porque el gorro que lo cubre es un chapiri. Sabe El Petiso que esa figurita la va a gustar al sargento, y que, incluso, está seguro que se le derramará una lágrima de emoción. Cuando le lleva el papel del pase de pernocta para que se lo firme, sonríe, porque sacando la otra mano derecha de detrás de la espalda, colocará delante de su superior la figura y sin duda la firma la dará por segura.

Efectivamente, el sargento, complacido, le ha firmado el pase de pernocta para que El Petiso pueda ir a ver a su novia, y le ha dicho que mañana, a diana, lo quiere en el cuartel. A diana.

El sargento, guardando el muñequito de barro en el bolsillo derecho del pantalón de faena, le dice: – Quiero este muñeco, pero lo quiero ya, pero no de este tamaño. Lo quiero de 6 metros de altura, para que se vea desde todas las partes del cuartel.

El Veterano Manolito Prevengan

… Y así fue cómo El Petiso se comprometió, pisándole cualquier tentación de idea que tuviera El Conejo, a erigir un menumento con motivo del centenario de la legión. Una figura de un lejonario con su chapiri y su cetme, en actitud de andar con el pie izquierdo (perdón, con el otro pie derecho) adelante.

Lástima que antes, mucho antes, otro Petiso había tenido la misma idea y fuera tan parecida, tan parecida, que solamente se diferenciaba en la gorra.

Vale

De entrada, hay que diferenciar entre indulto y amnistía. Indulto es el derecho de gracia ejercido para anular en todo o en parte una condena dictada en firme por un tribunal. Amnistía es el derecho de gracia ejercido para anular el delito o el tipo delictivo y de esa manera quedaría anulada la sentencia y la condena.

Es evidente que una amnistía es mucho más compleja de aplicar, ya que requeriría que la norma, de origen parlamentario, modificada el Código Penal. Y, por otra parte, la Constitución Española prohíbe los indultos generales.

Dicho esto, ahora que el gobierno de la nación, en cuya potestad recae la concesión o no de un indulto (derecho de gracia que, formalmente, ejerce el jefe del Estado a propuesta del Gobierno), se encuentra en la marea de indultar o no a los condenados por el juicio del procés, convendría considerar si el indulto puede ser total o parcial, si se puede ejercer sin petición previa de los condenados, o por petición de otros que lo soliciten para el condenado, si es requisito previo el arrepentimiento o no, si es condición inexcusable que el tribunal sentenciador opine a favor o en contra. Toda esta casuística se resolverá en el correspondiente expediente cuando llegue a la mesa del Consejo de Ministros.

Lo que no entiendo es el revuelo político, debidamente amplificado por los sicarios de los medios de comunicación, por cuanto hasta llegar al juicio mismo, hubo demasiados azotes de “países de nuestro entorno” que negaron extradiciones por no existir en sus ordenamientos jurídicos los tipos delictivos que se podrían aplicar en España (sedición, rebelión…). Esto es, en los países europeos la respuesta de sus gobiernos al posible indulto de los condenados sería la de observar la neutralidad política que se deriva del respeto a las decisiones de cada país.

Lo que no entiendo, siguiendo con lo anterior, es cómo el tribunal sentenciador, presidido por Marchena (no confundir con el antiguo central del Valencia), que ha recibido una tras otra bofetadas jurídicas de la justicia belga, se aviene a firmar un informe contrario al indulto basado en afirmaciones políticas, que en su caso, solamente correspondería adoptar al Tribunal Constitucional. Está claro que Marchena ejerce de alacrán escondido entre los paños y oropeles del Supremo.

Pero de todas las maravillas que no entiendo es la posición oficial del partido popular de que es innegociable que el gobierno no indulte a los condenados del procés. Digo posición oficial por dos razones: la primera, porque hace unos días, con motivo de la “crisis migratoria” de Ceuta supimos, por propia declaración de Pablo Casado, que él había estado reunido con los partidos más nacionalistas de Marruecos que ansían la anexión de Ceuta y Melilla. En épocas, por ejemplo, del dictador Primo de Rivera, al que hubiere realizado una reunión de ese tipo, se le habría aplicado inmediatamente el Código Penal en calidad de traidor. Y sí, no hay que olvidar en el vigente Código Penal, básicamente el mismo que había en los años 20 del siglo pasado, el delito de traición está conectado indisolublemente con los de sedición y rebelión, núcleos fundamentales utilizados por el tribunal supremo para condenar a Junqueras y cía.

¿A quién podría beneficiar más el hecho de que ahora el Gobierno de coalición otorgara el indulto? Evidentemente, a los propios condenados. Pero, como se trataría de mimetizar la medida de gracia con la adjetivación de política (indulto político) los mayores beneficiados serían los dirigentes del Partido Popular, que afrontarían los juicios que tienen pendientes con el alivio de que, si vuelven a gobernar, ya tendrían el aval para indultar, uno tras otros a aquellos compañeros caídos en las garras de la corrupción.

Vale.

En abril de 1899, Joaquín Castel publicó otro folleto para difundir su propuesta al Ayuntamiento sobre la incidencia del contrato que se pretendía suscribir con la Sociedad de Aguas de Cáceres, y su repercusión sobre los acuíferos del Calerizo, y, en concreto, con la incorporación a los circuitos de distribución de las aguas provenientes del calerizo de las Minas, cuyo hidrotimétrico las hacía no aptas para el consumo humano, por lo que no deberían nunca confundirse ni llevadas a fuentes públicas por el peligro para la salud de la población. Igualmente, Joaquín Castel prevenía sobre la colisión de intereses de las Minas de Fosfato con la propiedad municipal, irrenunciable, de las aguas subterráneas.

En ese año de 1899, Joaquín Castel publicó una certificación del Secretario del Ayuntamiento, con el visto bueno del Alcalde La Riva, bajo el título

A LOS CACEREÑOS

CUESTIÓN DE ACTUALIDAD

Los folletos publicados por mí en los años 1895, 96 y 98, sobre las reformas de Cáceres basándolas en los recursos naturales de que dispone con la corriente de la Ribera y su posible aumento, el tesón con el que he venido defendiendo mis teorías, en los folletos y en el Municipìo, adonde fui en hora desdichada persiguiendo las soluciones que acariciaba en provecho de este pueblo, la arraigada convicción que tengo de la certeza de todas mis aseveraciones publicadas, las cuales no han podido traducirse aún en totalidad de un proyecto de validez legal ya por las resistencias del Ayuntamiento para hacerlo estudiar como debiera, ya porque tratándose de un asunto de interés público en el que yo no he buscado ventaja personal alguna y sí sólo el bien de esta población en que vivo, no he querido gastarme algunos miles de pesetas, me obligan á dar á conocer á los cacereños en los días presente, en que se discute un proyecto tan trascendental como el del abastecimiento de aguas de la ciudad, la actitud que he mantenido y mantengo en frente del mismo, que está condensada en la siguiente certificación que en previsión de lo que suceda y como salvaguarda de la corrección de mis actos he querido recoger y que en lo más sustancial dice:

“D. Fernando Álvarez Becerra, Abogado del Ilte. Colegio de esta Audiencia Territorial y Secretario del Excmo. Ayuntamiento de esta Ciudad:

Certifico: Que en el libro de actas de las sesiones que celebra esta Excma. Corporación y en la que tuvo lugar el día 2 del corriente, entre otros aparece el particular que á la letra copiado es como sigue:

Particular

Terminada su lectura y antes de procederse á su discusión, el Sr. Castel en uso de las facultades que el Reglamento le concede, presentó á la Presidencia la siguiente proposición, pidiendo se inserte íntegra en este acta y se le deduzca certificación de este particular, previo pago.

El Concejal que suscribe, vistas las proposiciones de la Sociedad de Aguas de Cáceres, en la que figura como Director Gerente ó con semejante el Ilmo. Sr. D. Francisco Galán y Castillo, propietario, al parecer, de las Minas de Fosfatos, sita en el Calerizo, próximo á esta Ciudad, tiene el honor de someter á la aprobación de la Excma. Corporación Municipal la siguiente

PROPOSICIÓN

AGUAS DE LAS MINAS DE FOSFATOS

Teniendo en cuenta que el Calerizo de las Minas, por su excesiva porosidad, da paso á las aguas subterráneas hasta uniformarse el nivel de toda la masa de calizas, y que por esta circunstancia, si se procura desagüe en cualquier punto del mismo, á él acudirán siempre todas las aguas, si el pozo ó galería que practique está por bajo del nivel superior de la capa de agua subterránea.

Considerando que el art. 18 de la Ley de Aguas vigente dice textualmente: “Pertenecen al dueño de un predio en plena propiedad las aguas subterráneas que en él hubiere obtenido por medio de pozos ordinarios” y el 19 que en su primer período [párrafo] dice: Todo propietario puede abrir libremente pozos ordinarios para elevar aguas dentro de sus fincas, aunque con ello resultasen amenguados las de sus vecinos”, y habidas en cuenta la letra y el espíritu de los artículos 21, 22, 23 y siguientes de la misma ley:

Edificio Embarcadero

Considerando que el Calerizo de las Minas es un predio de los baldío de Cáceres, y que por lo tanto pertenece su superficie á esta Ciudad, así como sus aguas subterráneas, excepción hecha de la parte proporcional que pueda pertenecer á las demarcaciones mineras, las cuales no ocupan ni la tercera parte del predio del citado Calerizo, y que, por lo mismo, más de las dos terceras partes del agua subterránea es de la propiedad de Cáceres, por las razones indicadas:

Considerando que la extracción del agua de dicho Calerizo si á ella sigue, como fuera de desear, la explotación formal de las Minas y con sus trabajos llegasen á contar la incomunicación natural existente con el Calerizo del Marco, podrían llevarse las aguas subterráneas de este último alterando el régimen natural de desagües y arruinando la Ribera de Cáceres con el agotamiento del prodigioso manantial que la da la vida.

Al otorgar el Excmo. Ayuntamiento el permiso para elevar y conducir parte de las aguas de las Minas á Cáceres, debe concederse con las condiciones siguientes:

Primera. Se declara que el agua subterránea de las Minas no es potable, según dictamen emitido á instancia del Excelentísimo Ayuntamiento por el Director del Laboratorio municipal de Sevilla, que obra en la Secretaría del Ayuntamiento, y por lo tanto le queda prohibida á la Empresa establecer dentro de la Ciudad de Cáceres otra clase de fuentes que pilones, abrevaderos de donde el vecindario tome el agua para usos secundarios, en la misma forma que hoy la toma de los pilares adosados al puente de San Francisco y huerta enfrente de éste.

Segunda. El Municipio de Cáceres, al conceder el permiso para la traída de dichas aguas, no se compromete al uso de candidad alguna de las mismas, reservándose el derecho de utilizar y pagar la parte que pueda convenirle para uso de vía pública y jardines, sin limitación de tiempo ni fijación de cantidad de agua y por precio máximo de 25 céntimos de peseta el metro cúbico.

Tercera. La Empresa podrá ocupar gratuitamente para la conducción y distribución, sí la faja de terreno de los baldíos que atraviese, como la vía pública de la Ciudad y establecer las derivaciones que los particulares le compren, si notro requisito, que cumplir con lo que previenen las Ordenanzas municipales y someterse á la voluntad del Municipio para la situación de los pilones y boca de riego, pero sin que el permiso para canalizar las calles pueda jamás constituir un privilegio á favor de la Empresa, pues que si otra cualquiera pudiera trajese algún día aguas potables, podrá ocupar la vía pública siempre á voluntad del municipio.

Cuarta. El Excmo. Ayuntamiento, aunque desde el punto de vista de la Ley no la necesita, hace expresa reserva de su derecho, para practicar una galería de comunicación entre las calizas del Marco y Minas, al objeto de que las aguas subterráneas de este último, por su nivel natural, superior á las del Marco, puedan verter en éste aumentando la corriente de la Ribera de Cáceres, sin que llegado el caso de ejecutar tal obra le sea dado á la Empresa hacer la menor oposición, ni mucho menos exigir perjuicios si con ello resultase amenguado el caudal que ésta tuviese en el punto de toma y elevación.

Quinta. La Empresa se compromete solemnemente á que si llegase el caso de explotarse las Minas de Fosfato, siendo necesario extraer el agua de mayor profundad que la que tiene el agua subterránea ahora al nivel de su desagüe, toda el agua que se extrae de las minas será encauzada por la Empresa hasta la Cañada y punto de bifurcación de las líneas férreas de Mérida y Arroyo, obligándose el Excmo. Ayuntamiento á encauzarla desde dicho punto hasta la vega de Maltravieso, ya de su propia cuenta, ya con ayuda de los propietarios de la Ribera de Cáceres.

Sexto. Si las Minas no llegan á explotarse en el plazo de dos años, á contar desde esta fecha, hasta la profundidad máxima á que fueron trabajadas por la Sociedad de Fosfatos, el Excmo. Ayuntamiento de Cáceres podrá ejecutar cuando quiera, pasado este plazo, el cierre de la galería de desagüe de la “Esmeralda” y otras que unieren al valle del Alcoz, con objeto de volver á establecer el régimen natural de desagüe del Calerizo de las Minas por los Caños de Santa Ana, que dichas galerías variaron por la diferencia de nivel; quedándole prohibido á cualquier empresa que fuese explotadora de las Minas, abrir otro desagüe á mayor profundidad que el nivel de los citados Caños de Santa Ana.

El Sr. Castel pide la palabra para defender la proposición de que es autor, considerándola íntimamente ligada á la presentada por los señores Catalán y Compañía, de que acaba darse lectura y de la que ya extraoficialmente tenía conocimiento, rogando al Ayuntamiento que la toma en consideración por la importancia que reviste el asunto á que se contrae, para el pueblo de Cáceres.

Y para que conste y por orden del Sr. Alcalde, expido la presente visada por el mismo y con la debida referencia en Cáceres, á 14 de marzo de 1899.- Fernando Álvarez.- VºBº La Riva.

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Del contenido del precedente documento, se desprende:

1º Que la tan decantada propiedad del agua de las Minas no tan absoluta como pretende el propietario de las misma, por cuento siendo en su mayor parte subterránea de un predio de los baldíos de Cáceres, esta ciudad puede ejercer iguales derechos que el dueño de las minas, para la extracción ó elevación en sus respectivas propiedades, sin que el último pueda oponerse.

2º Que dada la mayor altura de nivel que todavía tiene la capa de agua del calerizo de las minas respecto de la del Marco, el Ayuntamiento de Cáceres puede ejecutar cuando quiera la galería de comunicación que una ambas cuencas subterráneas en un solo desagüe que sería el del Marco, y cuya galería costaría una suma poco superior á la suscrita por el Ayuntamiento á la Sociedad de Aguas del Sr. Galán.

3º. Que si la explotación futura de las Minas llega hasta el dique natural de las pizarras (que formando un semicírculo desde Peña Agua ´Cabezarrubia, separa las vertientes de ambos calerizos) rompiendo dicho dique á mayor profundidad que el nivel de desagüe del Marco, este manantial quedará agotado (de la misma manera que los Caños de Santa Ana fueron agotados por la galería de la Esmeralda, que está ocho metros más baja que aquellos) dejando sin corriente la Ribera de Cáceres, que es la basi y casi único elemento natural de existencia de esta ciudad.

4º. Que si tan fatal eventualidad es probable, ahora que el dueño de las Minas solicita del Municipio de Cáceres permiso y concesiones para hacer un negocio, con las aguas de aquel calerizo (según se ve en los folletos y circulares que ha repartido, y á mí han llegado), la ocasión no podrá ser más oportuna, para recaba á cambio del permiso para tal negocio, la reivindicación de derechos hasta aquí abandonados por Cáceres y prevenir las contingencias del porvenir que pueden ser tan funestas para este pueblo.

5º. Que habiendo resultados el agua de las Minas de un grado hidrotimétrico á 40º en los tres análisis efectuados con aguas tomadas y remitidas á los laboratorios con las formalidades legales, de cuyos análisis constan los resultados en la Secretaría del Ayuntamiento, no deben declarárselas potables ni distribuirlas dentro de la población en fuentes como si fuera potable para evitar que el público ignorante las emplee en los primeros usos de la vida en perjuicio de su salud, por la cual tienen que velar las autoridades, en particular los Ayuntamientos.

6º. Que la posibilidad de abastecer la población de Cáceres de buenas aguas potable, cosa relativamente tan fácil, y que ya sufrió el primer golpe adverso con el poco meditado contrato de la Eléctrica, será ya económicamente imposible, si por desgracia llegan á traerse las malas aguas de las Minas, para imponerlas aunque de modo indirecto al vecindario, y se consumará por fin este desgraciado negocio que desde 1882 se cierne  sobre los cacereños, atisbando ocasión propicia para pasar ya que en aquella fecha y aún después no se consiguió.

7º. Que si bien la proposición mía ha sido desestimada al fin por el Ayuntamiento, por creerla demasiado dura, como en tiempos lo fueron mis indicaciones sobre el contrato de la Eléctrica y sus efectos, espero tranquilamente que mis predicciones de ahora resultarán tan plenamente confirmadas como lo fueron aquella.

         Cáceres, 27 de abril de 1899.

Joaquín Castel.

El pasado 12 de mayo, el BOE publicó el Real Decreto 325/2021, referido a ayudas a los soldados de reemplazo españoles que participaron en la llamada guerra de Marruecos o más propiamente, Guerra de IFNI (https://boe.es/boe/dias/2021/05/12/pdfs/BOE-A-2021-7841.pdf).

El Ministerio de Defensa del actual gobierno de la coalición liderada por el PSOE trata así de reparar, más de 60 años después, las pesadillas y la crueldad de una guerra a la que fueron enviados soldados de reemplazo, soldados de las levas del Servicio Militar Obligatorio.

Es curioso que el MINISDEF haya recurrido a la inscripción de aquellos que fueron enviados forzosamente a la guerra, cuando debería ser el propio ministerio el que tuviera disponibles los listados de quienes fueron enviados al desierto. Pero…

Esta guerra, de la que nadie habla (y menos desde las tribunas de los partidos fascistas que campan a sus anchas en las calles provocando disturbios o manifestándose violentamente contra miembros del gobierno), esta guerra desconocida por sujetos tan despreciables como Santiago Abascal o Pablo Casado, que un día sí y otro también utilizan las tribunas parlamentarias del Congreso y el Senado para llamar indigno al Gobierno de España, esta guerra no existió, ni existe.

Si nos fiamos de la Wikipedia, en ella participaron 9.000 soldados españoles y 5.000 franceses frente a unos 20.000 marroquíes. ¿Desconoce el Ministerio de Defensa español el número exacto y real de los soldados españoles que combatieron contra “los moros”? No, no lo desconoce, pero no puede utilizar sus archivos para ofrecer a los 9.000 soldados forzosos las ayudas que ahora se publicitan.

Y no puede (o no quiere) reconocer con sus propios archivos a esos soldados porque toda la documentación de esta guerra está velada por la Ley de Secretos Oficiales de 1968, y su modificación de 1978. Levántese el velo de los secretos oficiales, y así podremos honrar a nuestros compatriotas. Siguiendo la Wikipedia, en esos combates murieron: 200 españoles en la invasión inicial, 128 resultaron heridos y unos 100 desaparecidos; en la Batalla de Edchera, 37 muertos y 50 heridos y en la ¿Reconquista del Sahara Español? 55 españoles muertos, 74 resultaron heridos y uno desaparecido.

Oficialmente, la guerra fue ganada por España con la intervención de Francia, frente a Marruecos. Sin embargo, la evolución de la distribución de las tierras objeto de la guerra fue una victoria real marroquí, como se aprecia en los mapas.

Levántese el tapiz de los secretos oficiales, dispóngase de toda la documentación de esa guerra y no solo conoceremos el coste en vidas de compatriotas, el coste en heridos, el coste en desaparecidos, sino, seguramente, que la guerra supuso un triunfo para quienes explotaban recursos marroquíes, que los siguieron administrando después (¿alguien no ha oído hablar de los superfosfatos del Sahara?). Si fue tal el triunfo, cómo es posible que el Ejército vencedor sea el que cubre con el velo de los secretos oficiales, y no quiera que conozcamos la vergüenza de cómo fue la salida de España de los territorios del Sahara y por qué se producen episodios como las periódicas “crisis migratorias”.

1956
1958

Y siguiendo la Wikipedia, un detallito nada más: las fuerzas marroquíes las mandaba, durante la invasión inicial Ben Hammu, siendo desconocidos los comandantes marroquíes al frente de sus tropas. Un dato que nos lleva a otra entrada de la Wikipedia, a la referida al sanguinario jefe de la guardia mora de Franco, y nombrado por este capitán general de Galicia, en cuyo palacio de capitanía de Atocha mandó construir una mezquita, y después capitán general de Canarias: Mohamed ben Mizzian. Para conocer algo de este sujeto (y entender cómo Franco le dejó a sus anchas, pues compartían el mismo sanguinario virus del poder) reproducimos una parte de la entrada que la enciclopedia le dedica:

Mizzian en 1924

En 1956, al obtener Marruecos la independencia, el rey Mohammed V le pidió que se encargara de la organización del nuevo ejército marroquí, por lo que solicitó su baja en el ejército español, siéndole ésta concedida con fecha 22 de marzo de 1957.

En Marruecos ocupó primero el puesto de inspector de las Fuerzas Armadas Reales y en 1957-58, junto con el futuro rey Hassan II, protagonizó la despiadada represión de la sublevación del Rif, cuyos habitantes rebeldes fueron bombardeados con napalm.

En 1964 fue nombrado ministro de Defensa y el 22 de febrero de 1966, Hassan II lo envió como embajador de Marruecos a Madrid, según se dijo, en “un gesto de buena voluntad de acercamiento a España”. En 1970 volvió a formar parte del gobierno como ministro de Estado y el 17 de noviembre de ese año fue ascendido a mariscal, convirtiéndose en el militar de más alta graduación del ejército marroquí.

En su larga trayectoria militar obtuvo múltiples condecoraciones, tales como la Medalla Militar individual, la Cruz Laureada de San Fernando colectiva, once cruces rojas al mérito militar, dos medallas de sufrimientos por la patria y la Gran Cruz del Mérito Militar, entre otras.

Casado en 1925 con Fidela Amor, tuvo siete hijos, seis niñas y un varón, Mustafá que estudió en la Academia de Artillería de Segovia y que murió en un accidente. Dos de sus seis hijas se casaron con militares. El marido de una de ellas fue ejecutado en 1971 por encabezar un intento de atentado contra Hassan II. La otra se casó en secreto con un militar español, sobrino del que fuera ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo. Esta boda provocó las iras de Mizzian, musulmán convencido, ya que para llevarla a cabo la hija había de convertirse a la fe católica. Para impedirlo planeó secuestrar a su hija, que se hallaba refugiada en Valladolid. Con tal fin, convenció a la pareja para que viajara a Tetuán y reconciliarse. No obstante, en el mismo aeropuerto un oficial, siguiendo instrucciones suyas, retuvo a la hija y expulsó al marido. Este incidente provocó hondo malestar en la oficialidad española, pero Franco hizo oídos sordos a la protesta y al escrito que le dirigió el marido. En cambio sí intervino para impedir que prosperara la propuesta, formulada por el Consejo Supremo del Ejército, de que le fuese retirada la paga española que Mizzian aún percibía tras pasar a las órdenes de Mohamed V.

Vale.

Son cada vez más las afirmaciones de ciudadanos que manifiestan su hartazgo de los medios de comunicación, en una gradiente que va desde el abandono de rituales o costumbres como la de comprar periódicos hasta la pulsión más actual de no querer ver los informativos de TV.

Personalmente, dejé de comprar periódicos, e incluso de leerlos cuando los tenía a mi alcance por razones de trabajo. Me limitaba a buscar si había alguna referencia a mi desempeño laboral. Normalmente he sido comprador de periódicos, uno de referencia nacional (en su tiempo Diario 16, luego El País, nunca los otros de Madrid) y muy a menudo un medio local.

Dejé de comprarlos porque entendía que el voraz acaparamiento de medios por empresas que solamente buscaban un control de su imagen, de limitar que los medios pudieran dañarla. Cuando desistí de informarme por la prensa escrita, busqué encontrar información en la radio, pero el proceso ha sido el mismo, hasta que llegadas las cadenas privadas de televisión, y asentadas en el espectro de las ondas, la realidad es que los dueños de esas ondas las utilizan como hondas para lanzarlas contra los ciudadanos, escondiendo la verdad tras sus bombardeos.

El que cada vez haya más personas en España que escapen (es difícil escapar ante tanto ataque) de las informaciones que venden los grandes grupos que dominan las cuentas y balances de resultados de los informativos, los periódicos, los boletines horarios, no hacen sino mostrar una sociedad débil, indefensa ante el abundante riego que reciben los ¿periodistas? Que son (eran) los encargados de difundir noticias.

Las noticias han dejado de serlo, se han convertido en publirreportajes al mejor servicio de quien tiene la llave de la caja fuerte de los informativos. Ya las noticias han dejado de tener los significados que le dan al vocablo las cuatro acepciones del diccionario de la RAE. Ya noticia es cualquier cosa que, insertada en un medio de comunicación, conviene a los intereses empresariales del amo.

Los artículos de opinión, esos que marcaban la dirección ideológica de los periódicos, los que hacían que unos pudieran ser definidos de progresistas y otros de conservadores, son ahora meras soflamas nacidas de la voluntad económica del socio mayoritario del consejo de administración.

Ya ni siquiera la publicidad (genuino vehículo de transmisión de intereses económicos) se libra de su utilización para aumentar las ventas, cuestión que nunca había estado discutida, sino como instrumento para atravesar las paredes de la razón y apelar a las bajas pasiones, que, al fin y al cabo es la diana a la que apelan los intereses económicos de los propietarios de los medios.

Afortunadamente, aunque en cantidad infinitamente inferior, la aparición de internet, con sus luces y sus sombras, nos permite ver la existencia de dos variables de información / opinión: una, la que transmiten medios digitales que gozan de independencia económica, frágil, pero independencia; y otra, la que usuarios de las llamadas “redes sociales” las utilizan para transmitir información pura y dura, y opinión libre. Este, y no otro, será el camino para que la información, la opinión y el periodismo, si se quiere en condiciones románticas o clásicas no mueran.

El único refugio de la información que va quedando es visitar todos los días los boletines oficiales del Estado y de las regiones… Vale

La recién finalizada campaña electoral a las Asamblea de Madrid ha supuesto un claro triunfo de las derechas y las ultraderechas, que han aterrizado en un campo plácido de libertad, de una libertad que habían perdido. Eso decían. La recién recobrada libertad, ha venido a erizar las espinas que rodean las alambradas tendidas para defenderla de uso y abuso. Los magníficos coros de jóvenes ahítos de alcohol garitando su nombre, han ensombrecido las halagüeñas esperanzas que los más altos y preclaros teóricos sobre la libertad y su necesidad han vomitado en discursos y opúsculos, que han barrido de la historia de la filosofía patria las sin duda livianas ideas esgrimidas por Ortega y Gasset.

Cuando los protectores de los nuevos teóricos de la libertad se han dado cuenta de que son su sola protección les bastas, es cuando se han percatado de un detalle: no saben cómo se usa la libertad, ni para qué sirve. Sobrepasados por las huestes alcohólicas se han atrincherado otra vez detrás de sus banderas, cada vez más llenas de mierda, de sus propios vómitos.

Los caminos de la libertad están llenos de inconvenientes, de obstáculos, que es preciso sortear y eliminar y para lo que no sirve la bandera que mancillan diariamente, ni tampoco esos discursos aduladores que en la bacanal fascista utilizan para arroparse.

La libertad que les han hecho creer sus mamporreros no les sirve porque el valor de tan preciado valor ya no soporta ni los falsos colores de la bandera rojigualda, ni las pulseras que les sirven como esposas que los tiene aprisionados a la espera de los juicios por corrupción que les aguardan.

Ya sé que puede considerarse un ejercicio de torturas que pisoteen sus alienados y blandos cerebros, y los de sus aduladores: Francisco Marhuenda, Antonio Ferreras, Jorge Bustos, Lucía Méndez Prada, Vicente Vallés Choclán (Ladianda Infocon, S.L.), Carlos Alsina (Enhorabuena por su programa, S.L.), Carlos Herrera, Federico Jiménez Losantos, , Angel Expósito, Ana Rosa Quintana, Susana Griso, Eduardo Inda, María Claver, y una larga nómina de siervos a los que la palabra libertad les puede causar graves daños de los que ya no podrían recuperarse, tan deteriorados están…

En mis cuadernos de escolar
en mi pupitre en los árboles
en la arena y en la nieve
escribo tu nombre.
En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.

En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.

En la selva y el desierto
en los nidos en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.

En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.

En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.

En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.

En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.

En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.

En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
en la verdad física.
escribo tu nombre.

En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.

En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.

En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.

En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.

En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.

En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.

En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.

En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.

En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.

En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.

Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para cantarte
Libertad

Paul Eluard

Quienes ajenos a los loores insanos que los eunucos que cantan sus inmarcesibles dones para la inanidad de las deidades a las que, con fruición lamen sus fluidos corporales, sientan que pueden ser salpicados por ellos, tan corrompidos y tan semejantes a los detritus de la Charca de sapos, pueden apartarse.

Cada una de las palabras de Eluard, cada una de sus estrofas, debe ser una adarga, una pica que se clave en la podredumbre que supure pus de los cuerpos y limitadas mentes de las falsas deidades que, creyendo haber conseguido la libertad se encuentran desamparados, desarropados de las banderas que se deshilachan, sin sabe ni qué ni para qué sirve la libertad.

Vale.

Continuamos con la transcripción del folleto de Joaquín Castel publicado en opciones expresadas en la página 5 de la misma publicación (ver entrada II de la presente serie).

Y muy interesante resulta conocer cómo el autor, que había dejado la farmacia de la que era titular para ejercer de concejal (con la suficiente merma de sus ingresos) y cómo los propios concejales del Ayuntamiento torpedeaban sus investigaciones, cómo no atendían sus peticiones, dando una muestra de lo que sin duda parece una actitud obstruccionista, tanto por la figura de Castel (un foránea) como por los avances técnicos y científicos que los trabajos del farmacéutico representaban.

Una vez resarcida la Empresa [del abastecimiento de aguas] del gasto de instalación de la fuerza motriz hidráulica, seguramente podría bajar á 15.000 pesetas anuales la subvención del alumbrado público y por otras 15.000 podría tener el Ayuntamiento una abundante distribución de aguas en calles y paseos, resultando al fin que por 30.000 pesetas á que se  ha comprometido por la luz sola, podría tener también las aguas, sin que la Empresa perdiera, sino que resultara con un beneficio mínimo de 8 por 100, y la Ciudad quedase verdaderamente mejorada.

Charca y Molino del Marco, antes de su rehabilitación para Espacio para la Creación Joven

Tal convicción tengo sobre los beneficios para Cáceres de este proyecto que solo en persecución de él acepté el puesto de Concejal renunciando mi titular de Farmacéutico; por él he tenido que sostener enojosas discusiones con algunos concejales al negárseme en distintas ocasiones los medios de comprobación, no para convencerme á mí mismo, sino para probarlos cuán equivocados están los que sistemáticamente ya de modo descarado, ya veladamente se oponen con tanta tenacidad á este proyecto, sin alegar otra razón que su ignorancia del asunto y la desconfianza en mis modestos trabajos; pero estoy dispuesto, á pesar de tatos desaires y tantos disgustos, á coadyuvar á su planteamiento en la medida de mis fuerzas.

De mis convicciones es efecto también el que al discutirse el reciente contrato del alumbrado eléctrico tratase de conseguir al rematante la obligación de instalar la central en el Vadillo y contribuir al proyecto de aguas, y si bien mis peticiones quedaron casi anuladas por la invencible fuerza del número, tengo todavía esperanza de que llegará día en que otros señores, con criterio distinto á los que hoy tienen á su cargo la gestión municipal, ampararán este proyecto que es de cuanto pueden aquí implantarse para transformar á Cáceres el más importante, el más trascendental y el más productivo.

Cada pueblo en sus evaluaciones progresivas debe ajustarse en primer término á los medios naturales de que disponga para no vivir de un modo artificial que siempre resulta muy caro, y si en Cáceres tenemos el ejemplo práctico y vivibles de que este pueblo se fundó y creció casi única y exclusivamente al amparo del agua del Marco, hoy las circunstancias aconsejan la transformación de su aprovechamiento, que sería la tercer ó la cuarta de las sufridas desde la fundación de Cáceres. ¿Por qué no aprovecharla basando en ella el porvenir económico é higiénico de la presente generación y algunas de las venideras?

Insisto en asegurar de la manera más terminante que este es el único proyecto puede dar á Cáceres aguas y alumbrado eléctrico en la forma más abundante y más barata, con la circunstancia de que el agua potable de él es la más pura y la más sana de cuantas existen en cuatro leguas de contorno. La fuerza motriz, siempre precisa, obtenida con el agua del Marco, haría resultar sumamente económica la elevación, así como el desarrollo de la corriente eléctrica del alumbrado desde luego, y quizás no esté lejano el día que base por sí sola para el alumbrado público y particular de la ciudad.

Todo lo que sobre aguas y luz se funde en Cáceres en otras bases, no puede dar más resultado en cuanto al Ayuntamiento, que gravar su reducido presupuesto de ingresos (adquiridos estrujando al pobre contribuyente en la medida máxima que toleran las leyes) con cargas enormes que le conducirían á la insolvencia en plazo breve, y en cuanto al vecindario obligarle á pagar por los servicios mucho mayor suma de la que debiera pagar, haciendo así más difícil la vida en esta pobre Ciudad , tan digna de mejor suerte y que ya á a pasos agigantados corre á la despoblación y á la ruina.

Opino yo, salvo el parecer de quien piense mejor, que la obrita de reembalse del Marco dados los resultados beneficiosos en alto grado que para Cáceres en general y los propietarios de la ribera en particular, se obtendrían con su ejecución, debiera desde luego declararse de utilidad pública y proceder al estudio y construcción á expensas del Ayuntamiento y algún auxilio de los propietarios beneficiados. De este modo el Municipio tendría alumbrado, aguas muy baratas para el servicio de los inverosímiles paseos que han dado en construir en los últimos tiempos sin que llegasen á serles, como de otro modo no puede menos, una carga insostenible su entretenimiento y se fomentarían en carca de un doble las producciones de la ribera que es el primer elemento de vida que tiene Cáceres.

La conducción, elevación y distribución de las aguas y en su caso el alumbrado eléctrico, podrían encomendarse á una Sociedad de Cáceres, ó de fuera y en la cual yo entraría con arreglo á mis pocos medios por el gran deseo que de la prosperidad de este pueblo siento.

Para terminar este bosquejo, por si resultase, como es posible, sermón en desierto, y si estas explicaciones no bastaran á disipar la idea de Chifladuras que sobre el fondo del asunto se ha procurado crear en contra mía, debo decir que me importará muy poco que cualquier erudito á la violeta ó cualquier notabilidad de similor [sic] opinen como tengan por conveniente, pues que la satisfacción de haber querido prestar á Cáceres un buen servicio leal y desinteresadamente me compensará siempre de todo lo que la ignorancia y la malicia en consorcio puedan inventar, y si alguien pudiera considerarse molestado, que consulte su conciencia y tenga en cuenta que hago constar con el higienista del cuento que

Á todos y á ninguno

Mis advertencias tocan, etc.

Cáceres 12 de Septiembre de 1896

Joaquín Castel

De las cuatro opciones recogidas por el propio Castel como las posibles soluciones para el abastecimiento de aguas á Cáceres, la referida a las fuentes de Castaño, Muesas, Valhondo y otras menos importantes agregables a la conducción, es la preferida del investigador. Se corresponde, además, con la opinión de Eduardo Hernández Pacheco, que ensalza en su desaparecido Informe de la Cuenca geológica de Cáceres el trabajo que, 30 años antes que él, había desarrollado Joaquín Castel, incidiendo Hernández Pacheco en las apreciaciones sobre el valle de Valdeflores.

Ahora, cuando se pretende destruir el paraje con una explotación minera salvaje a cielo abierto, los trabajos de Joaquín Castel y, posteriormente, los de Hernández Pacheco, constituyen, por sí mismos, elementos científicos que, junto con recientes estudios sobre la cuenca geológica, desmontan las “bondades” que la empresa minera del litio quiere vendernos con “estudios” hechos para su conveniencia, obviando el valor de la zona.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 6 obliga a las administraciones a llevarlo a la práctica, y al Ayuntamiento de Cáceres, además de la Confederación Hidrográfica del Tajo (Administración general del Estado) y a la Junta de Extremadura. Las AAPP están concernidas en el afloramiento, catálogo y análisis de todas las fuentes de obtención de agua, tanto para consumo humano (potable) como para todos los usos que sean necesarios para el mejor desenvolvimiento de la vida, y más en una ciudad que carece de río.

La ayuda para estas entradas que nos presta www.caceresaldetalle.blogspot.com es esencial, y creemos que pueden ser útiles, muy útiles, para dar a conocer la verdadera dimensión de los tesoros hidrológicos de la ciudad de Cáceres.    

Aguas de las fuentes de Castaño, Muesas, Valhondo y todas las agregables den la parte norte de la Sierra de la Montaña.

De las nivelaciones mandadas practicar  por el Ayuntamiento de Cáceres en el trayecto de Muesas al Vadillo, se desprende que todas las fuentes importantes de la parte Norte de las sierras de la Montaña y Milano que pueden ser conducidas en un canalizo al Puente de Vadillo, á cuyo punto llegarían con unos dos metros de sobre-nivel, deducido ya el desnivel de corrientes y con este dato á la vista, bien puede comprobarse que ese sobre-nivel de dos metros puede aprovecharse para recibir el agua en un depósito capaz para las horas que la maquinaria elevadora no funcione.

De los aforos que también se practicaron en diversas épocas y con asistencia mía, de varias fuentes de las que debieran formar esta conducción, se desprende también que si bien las principales en la época mínima y sin las obras que implicaría su encauzamiento dan solo litro y medio por segundo, en cambio llegan á 5 y 6 litros en invierno y primavera. De esto se deduce claramente que, si con el exceso de invierno y primavera se procurase á final de Abril tener lleno en Peña Redonda un depósito de 15 ó 20.000 metros cúbicos de agua elevada, para suplir la deficiencia de los manantiales en los cuatro meses de sequía, depósito que ya está medio explanado, se podría contar con una corriente media de 3 litros por segundo ó sea los 20 litros por persona y día que el máximum legalmente exigible por un pueblo en aguas potables. Esta cantidad podría duplicarse transigiendo con la idea de guardar en dos pantanos en Muesas y Valhondo las invernales y torrenciales y en este caso la cantidad obtenible se acercaría ya en una sola conducción y distribución á la que es legalmente exigible de agua para todos usos.

Cáceres. Vista desde el Cerro de la Buitrera.

Sin embargo, aunque la mayoría de las poblaciones que están abastecidas de agua han tenido que acceder á los pantanos de reserva para los estiajes, aquí con alguna razón se ha protestado del uso de aguas estancadas al aire libre, y hay un medio muy bueno de subsanar este inconveniente, y aunque en su ejecución resultase algo más caro, podría dar una dotación casi ilimitada de agua no potable después de obtener la potable.

Consiste en segregar del agua embalsada en el Marco una cantidad pequeñísima, unos 5 litros por segundo, y elevarla á un depósito gemelo de la potable de Peña Redonda con la misma turbina y tubería ascensora de la potable, trabajando a horas distintas y haciendo una distribución separada en calles, plazas y paseos. De este modo, con poco más del doble gasto que implicarían las expropiaciones y construcción de pantanos del primer caso, se podría establecer la red especial de la no potable, quedando la población surtida en exceso.

Lo ventajoso de basar en la fuerza hidráulica del Vadillo la elevación de aguas y alumbrado público, puede comprenderse con solo considerar que las 30.000 pesetas á que se obliga, según el último contrato, el municipio, podrían obtenerse, sin gastar carbón y con la economía que resultaría sólo en este artículo en el trabajo alternativo de elevación aguas y alumbrado por la turbina, en unos 68 meses quedaría reintegrado el gasto de unos 18 á 20.000 duros que costarían el muro de represa del Marco, acequia á nivel del cerro del Diamante, Vadillo ó Butrera, tubería del sato, turbina y expropiaciones de los once molinos de Marco á Vadillo.

El 12 septiembre de 1896, Joaquín Castel publica un segundo folleto, en el que desarrolla sus certezas y apreciaciones sobre el abastecimiento de aguas a la ciudad.

Con la inestimable ayuda del bloguero autor de http://www.CaceresalDetalle.blogspot.com, que me hace llegar los textos publicados por Castel, vamos conociendo puntos de vista, datos, imágenes y referencias de nuestra ciudad, y así, en el folleto de 12/09/1896, en la página 5  establece un índice de fuentes utilizables para el abastecimiento.

Es preciso recordar que en aquellas fechas Cáceres contaba con 14.000 habitantes.

Entrando en materia y circunscribiéndome por ahora al asunto del abastecimiento de aguas, objeto primordial de mis modestísimos estudios, voy á exponer brevemente los distintos proyecto en que  aquí se ha pensado para resolver el problema, enumerando las ventajas é inconvenientes de cada uno y las razones por que me fijé en uno determinado.

Descartando por imposible los de las aguas del Puerto de la Mezquita y de la Sierra de Montánchez, me ocuparé solo de los que se basan en una distancia corta de Cáceres, en cuyos contornos hay sobrados medios para llenar el deseado abastecimiento, y estos son cuatro:

1º. Aprovechamiento del agua de las Minas de fosfatos

2º. Idem id. de la mina Labradora.

3º. Idem id. de la cuenca Madrila-Hinches.

4º. Idem id. de las fuentes de Castaño, Muesas, Valhondo y todas las agregables den la parte norte de la Sierra de la Montaña.

Aunque Joaquín Castel descarta la posible traída de aguas desde Montánchez y el Puerto de la Mezquita, en 1917, el ingeniero de minas Leandro Pérez-Cossío plantea el abastecimiento desde esos dos puntos más la Charca de la Aceitunilla. Esta propuesta de 1917 tampoco prosperó. Vid. https://cercadelasretamas.com/2019/10/22/abastecimiento-de-aguas-a-caceres-desde-montanchez/

En un folleto publicado por Joaquín Castel el 16 de abril de 1895, Joaquín Castel, un aragonés viviendo en Cáceres, de gran formación científica, publicó un primer folleto en el que expresaba su propuesta para mejorar el abastecimiento de aguas a la ciudad, que entonces contaba con 14.000 almas.

He podido tener acceso tanto a ese folleto como a otros dos que desarrollan las opiniones y sus fundamentos sobre la realidad que el Sr. Castel compartió, sin mucho éxito, eso es cierto, entre la ciudadanía y las autoridades locales, gracias a un conocido y riguroso bloguero que publica sus pesquisas, descubrimientos y noticias bajo el título www.caceresaldetalle.blogspot.com, que recomiendo fervientemente seguir.

En esta primera entrada, se reproducen las tres últimas páginas del folleto “Influencia del Manantial del Marco en el desarrollo material de Cáceres”, publicado en 1895.

Donde se han suscripto fondos bastantes para construir una buena Plaza de Toros y un Circo de gallos, negocios ambos á cual más descabellado. ¿No se habría de conseguir reunir suscripción para un proyecto de tanto interés local y de producción quizás modesta pero segura?

Donde se han suscripto fondos bastantes para construir una buena Plaza de Toros y un Circo de gallos, negocios ambos á cual más descabellado. ¿No se habría de conseguir reunir suscripción para un proyecto de tanto interés local y de producción quizás modesta pero segura?

Solo se necesita buena voluntad en quienes deban asociarse directa ó indirectamente al pensamiento para la consecución del fin, pues que en los asuntos de utilidad de un pueblo la iniciativa nada puede hacer sin el concurso ajeno, pero si esa iniciativa es colectiva y unánime, lo vence y lo consigue todo.

Indicado ya mi proyecto á grandes rasgos, fáltame hacer algunas aseveraciones respecto de las aguas potable de posible conducción á Cáceres.

Es creencia muy extendida en Cáceres, hasta entre personas instruidas, pero que no se han tomado el trabajo de consultar el pluviómetro ni recorrer estas inmediaciones en diferentes épocas del año, como yo he hecho, que no hay aguas bastantes en estos contorno para surtir á la población.

A tal suposición puedo asegurar, como resultado de mis investigaciones durante varios años, que trayendo por un canalizo á nivel al sitio del Vadillo todas las aguas de las fuentes de la Umbría de la Montaña, con más la de dos depósitos de reserva en Muesas y Valhondo, las 14.000 almas de Cáceres podrían contar con un surtido de 40 litros por persona y día y por si como no es de esperar en mucho tiempo, la población aumentase, queda como ampliación la conducción al Vadillo y su elevación de las aguas de Jinches y todo esto sin perjuicio de quedar en el estado que hoy tienen las fuentes de Concejo, Fría, Madrila y Aguasvivas que hoy surten á Cáceres de toda la potable que gasta.

Pilar de Vadillo (actual)

Si de la lectura de estas líneas resultase el convencimiento general de la utilidad y posibilidad del proyecto y que el Excmo. Ayuntamiento encargase al Sr. Arquitecto municipal el estudio minucioso de la parte facultativa, levantando los planos y confeccionando  presupuestos, que es lo primero que se necesita, ó ya que se formase una Sociedad local basada en el acuerdo de los 11 molinos llamados a desaparecer, mi humilde concurso y mi óbolo en la medida máxima de mis pocos recursos restarían de parte de quien plantease el proyecto.

Mas si por el contrario solo logro la indiferencia y quizás el que se crea mis ideas son fruto de alguna aberración intelectual, me resignará á renunciar para siempre á lo que han sido y son mis sueños de mejora y prosperidad de la población que hace 20 años, elegí por mi patria adoptiva.

Cáceres 16 de Abril de 1895.

Joaquín Castel.