Archivos para agosto 2013

En los años del “Ejpaña va bien”, se emitía anualmente la gala “Murcia, qué hermosa eres”, a mayor gloria de los dirigentes del Partido Popular, que pagaban cantidades astronómicas por un espectáculo hortera y cutre.

Ahora, cuando no hay ni un duro, ni capacidad de los dirigentes del Partido Popular para generarlo, en la Comunidad Autónoma de Extremadura, con 180.000 parados sin expectativas, el gobierno de los mejores se gasta 100 millones de las antiguas pesetas en una gala cuya única finalidad es la ensalzar la figura de Monago. La gala de los premios Pentación es un invento para que un político cuya capacidad de políglota es conocida universalmente, y que como todo el mundo sabe sería al único al que el excalde de Badajoz, Miguel Celdrán, le compraría una burra, pueda aparecer como un tipo culto, versado y cosmopolita.

La gala de 2013 de los PAC, Premios a los Amigos de Cimarro, se emitió en diferido por el UHF de TVE, y su audiencia ha sido de 167.000 espectadores, un éxito extraordinario. Vamos, que cada impacto publicitario ha costado a los extremeños, que no al docto y erudito José Antonio Monago, casi 4 euros, que en términos de marketing y publicidad haría que el autor de la campaña fuera fulminantemente despedido.

Gastarse un dinero que no hay para hacer creernos la vena cultural de un partido que no la tiene, cuando hay más parados en Extremadura que espectadores de toda España vieron (o tuvieron la tele encendida en el UHF, porque verla… a lo mejor no. Y oírla, quizá tampoco) la gala enlatada de los PCP, Premios a los Colegas de Pentación, es, sin duda, un despilfarro propio de dirigentes cuya única ideología es el postureo, y su única estrategia es el marketing, la publicidad y la propaganda aprendida en los años del Ministerio de Información y Turismo.

La estrategia del marketing se declara por sí misma cuanto más altisonantes son las declaraciones, cuando las palabras son más grandes, mucho más que las ideas, si es que hubiera alguna. La estrategia del marketing, seguida sin atisbo crítico por los mal llamados medios de comunicación, que son meros transmisores de los deseos del bwana Monago, lleva al punto de ensalzar la utilización, que no es novedosa en el Teatro Romano de Mérida, del mapping, y a ocultar una imagen que es la demostración palpable de la falta de respeto a la historia y a la cultura: la proyección sobre las columnas del monumento de la leyenda “Gobierno de Extremadura”. Eso es, sin duda, un atentado cultural, propio de incompetentes a los que la cultura, la historia y el respeto por ellas les trae sin cuidado.

La gala de la entrega de los Premios Ceres, a mayor gloria de José Antonio Monago, emitida enlatada por el UHF de la Televisión del régimen es un despilfarro económico, una bofetada a los parados de Extremadura y una demostración de que en épocas de crisis, a la derecha lo único que le importa y le guía en sus gobiernos es la publicidad y la propaganda. Que pretendan decir que eso es una inversión, además, es un insulto a la inteligencia.

Vale.

Ahora, hoy, este sitio en la red, tantas veces duro y crítico, áspero, se torna de luto y le pide prestados a Miguel Hernández los versos de su Elegía a Ramón Sijé, los mejores que jamás he leído, para rendir tributo a un hombre bueno, en el buen sentido de la palabra, que decía Antonio Machado.

Ahora, hoy, desde este sitio en la red, desde esta Cerca de las Retamas, con los versos de Miguel Hernández, quiero decir adiós, mejor dicho, hasta más ver, a Manolo, a Manuel Muñoz, amigo, hermano.

Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me

ha muerto como el rayo, Ramón Sijé,

con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Cáceres, cerrado por falta de uso (XXXI). Los Servicios Municipales

Desde que Elena Nevado ganó las elecciones municipales en 2011 y se convirtiera en alcaldesa de Cáceres, ha venido dando muestras de que el cargo le viene grande. Y, ya, cuando en noviembre alcanzó un escaño en el Senado, los dos cargos le sobrepasan doblemente.

En marzo de 2013 acometió unos recortes brutales en los autobuses urbanos, que van perdiendo paulatina, pero inexorablemente, viajeros, y va disminuyendo, paulatina e inexorablemente, trabajadores. Pero que, también paulatina pero inexorablemente, va aumentando el déficit del servicio.

En marzo de 2013, su ajuste de cuentas con el servicio público lo fundamentó en unos informes técnicos que, según su parecer, eran impecables. Pero no lo serían tanto cuando hoy nos enteramos que el Ayuntamiento de Cáceres convoca un concurso para la redacción de un plan de incremento del uso del transporte. Y ello a 8 meses de que la renovación de la concesión (o nueva adjudicación) se realice. Si para esa nueva adjudicación o renovación necesita previamente el Plan que ahora licita, recordaremos aquel estribillo de Martes y 13 en el año 1992: “no le va a dar tiempo”.

Pero en todo esto, es curioso que para que desde su condición (como todo el PP se autocalifica) de liberal hiciera un ajuste de cuentas brutal con un servicio público, se apoyara en unos informes técnicos, para proyectar el futuro los mismos funcionarios que los hicieron ahora no le sirvan. O lo que es lo mismo: sería mucho más barato para las arcas públicas eliminar los servicios técnicos municipales y despedir a todos los funcionarios, porque, según es práctica de la alcasenadora, para nada sirven.

Bueno, también es verdad que es muy probable que los recortes de marzo de 2013 en el transporte urbano de Cáceres no lo aprobara la alcasenadora sólo con los informes de los técnicos municipales, sino que estos tuvieran una inestimable ayuda. Inestimable porque todavía no he visto a ningún concejal del PP (y a la alcasenadora mucho menos) utilizando el transporte público. Ni a ningún técnico municipal.

Ya tuve ocasión de manifestar en esta misma Cerca de las Retamas que no se pueden tomar decisiones desde el asiento trasero del audi oficial. Pero tampoco se pueden tomar decisiones cuando quienes tienen que asesorarte son despreciados por ti. Si tan valiosos eran esos técnicos en marzo de 2013, tan conocedores eran entonces del funcionamiento de los autobuses urbanos, ¿por qué sacar ahora a licitación un plan de incremento del uso del transporte público a empresas externas?

Cuando un cargo, la alcaldía, ya viene grande, sumarle otro, el senatorial, convierte a quien los acapara en doblemente incapaz. Y la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, acapara los dos.

Que cierre los servicios técnicos municipales, que para lo que le sirven, no es de recibo que les estemos pagando sueldos fijos y tengan, por su condición de funcionarios, de empleados indefinidos, privilegios. Que pida Elena Nevado ayuda externa a Juan Rosell, el capo de la CEOE, para que le diga cómo disminuir el déficit municipal eliminando grasa administrativa.

De todas formas, y para aviso de caminantes, el “plan” que ahora se licita resultará el que se aplique (salvo “mejoras”) en el pliego del concurso para la nueva adjudicación o renovación del servicio.

Y algunos nos echaremos algunas risas.

Vale.

Dámaso Alonso escribió el poema que a continuación reproduzco, en una premonición de lo que luego se ha convertido en una forma de hablar, las siglas. Porque desde aquella época de NATO u OTAN (depende de para donde se lea, como diría Miguel Gila), hasta ahora, ya vivimos invadidos. Forman parte de nuestro lenguaje y no distinguimos si cuando pronunciamos una palabra (anglosajona generalmente) estamos realmente ante una palabra o ante unas siglas.

 A la memoria de Pedro Salinas, a quien en 1948 oí por primera vez la troquelación “siglo de siglas”.

USA, URSS.

USA, URSS, OAS, UNESCO:

ONU, ONU, ONU.

TWA, BEA, K.L.M., BOAC

¡RENFE, RENFE, RENFE!

FURASA, CALASA, CULASA,

CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA:

FETASA, FITUSA, CARUSA:

¡RENFE, RENFE, RENFE!

¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.,

S.O.S., S.O.S., S.O.S.!

Vosotros erais suaves formas,

INRI, de procedencia venerable,

S.P.Q.R., de nuestra nobleza heredada.

Vosotros nunca fuisteis invasión.

Hable

al ritmo de las viejas normas

mi corazón,

porque este gris ejército esquelético

siempre avanza

(PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA);

frenético,

con férreos garfios (TRACA, TRUCA, TROCA)

me oprime,

me sofoca

(siempre inventando, el maldito, para que yo rime:

ARAMA, URUMA, ALIME.

KINDO, KONDO, KUNDE.

Su gélida risa amarilla

brilla

sombría, inédita, marciana.

Quiero gritar y la palabra se me hunde

en la pesadilla

de la mañana.

Legión de monstruios que me agobia,

fríos andamiajes en tropel:

yo querría decir madre, amores, novia;

querría decir vino, pan, queso, miel.

¡Qué ansia de gritar

muero, amor, amar!

Y siempre avanza:

USA, URSS. OAS, UNESCO:

CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA,

PETANCA, KUTANZA, FUTRANZA…

¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!

Oh, Dios, dime

¿hasta que yo cese,

de esta balumba

que me oprime,

no descansaré?

¡Oh, dulce tumba:

una cruz y un R.I.P!

Después de la invasión de las siglas, ya consolidada y que domina nuestra forma de hablar (¿y de pensar?), es creciente la formación de un neolenguaje, que nace de dos fuentes distintas, la economía y la política y que la mayor parte de las veces confluyen en una forma de lenguaje, de comunicación que no tiene otra finalidad que la ejercer un nuevo dominio, una nueva fuerza de dominación.

La situación política española de 2013 está atravesada por una utilización del lenguaje económico encaminado a encubrir ajustes de cuenta ideológicos, y un lenguaje político destinado a encubrir estafas económicas.

El ejemplo paradigmático de esta forma de neolenguaje (que los medios de comunicación ordinarios -y muchos de los “nuevos” en las plataformas digitales- utilizan para defender el sistema económico capitalista al que sirven) lo encontramos en la deposición judicial, como testigo, de la Secretaria General del Partido Popular, María Dolores Cospedal, ante el juez Pablo Ruz. En aquel acto judicial, la Secretaria General afirmó (como testigo está obligada a decir verdad) que fueron Mariano Rajoy, Presidente del Partido Popular, y Javier Arenas, Vicesecretario General los que acordaron con Luis Bárcenas que le pagarían un abundante sueldo tras cesar en su cargo de tesorero del partido y de Senador de dicho partido por Cantabria, tras haber sido imputado en el caso Gürtel.

La Secretaria General del PP afirmó que se trató de un pacto, de un acuerdo, y todos los medios (todos, sin excepción, que para eso maman de la misma teta económica) utilizan ese término para referirse al asunto.

Pero no se trata de un pacto, de un acuerdo: se trata, sin más, de un chantaje. ¿A cambio de qué el Partido Popular puede verse obligado a pagar un sueldo, y no escaso, a una persona que ha tenido que cesar en sus cargos orgánicos y de representación por estar imputado en un asunto como la trama Gürtel? ¿Por qué es el Partido Popular el que asume los gastos de defensa de ese individuo? ¿Por qué cesa en todos sus cargos orgánicos y de representación Luis Bárcenas y continúa conservando su carnet de militante?

En la práctica, en aquella reunión en la que Mariano Rajoy y Javier Arenas “acuerdan”, “pactan”, con Luis Bárcenas, no se realizó ningún acuerdo, no se firmó ningún pacto: los cargos políticos del Partido Popular aceptaron un chantaje.

Ya está bien que se hable de pacto o acuerdo cuando estamos ante un caso claro de chantaje. Porque el “acuerdo” es de 2010 y si no hubiera habido respuesta de las autoridades suizas sobre las cuentas de Bárcenas y no se hubieran conocido en 2013, el “pacto” seguiría en vigor, el Partido Popular seguiría pagando el chantaje.

El “pacto”, el “acuerdo”, el chantaje confirmado en sede judicial por la Secretaria General del Partido Popular es una muestra clara de cómo aceptamos un lenguaje, oficial, para decir lo que no queremos decir, para que nos digan lo que quieren que digamos.

¿A cambio de qué ha aceptado durante tres años el Partido Popular pagar a su extesorero un sueldo mensual mayor que el salario anual de más de 7 millones de trabajadores españoles? Porque los acuerdos, los pactos, si fueran transparentes, podrían hacerse públicos, deberían hacerse públicos y conocerse las contrapartidas a las que se someten las partes. ¿Por qué no hace público las cláusulas del pacto o del acuerdo?

Si embargo, de un chantaje no pueden hacerse públicas las contrapartidas, las estipulaciones (a salvo de que la indagación judicial las descubra), porque quien chantajea está en una posición de poder respecto al chantajeado, porque el chantajeado no puede defenderse de las acusaciones que pudieran hacerse, no puede defenderse de la información que maneja el chantajistas.

¿Qué información ilegal o alegal conoce Luis Bárcenas del Partido Popular y de sus dirigentes Mariano Rajoy y Javier Arenas, para que estos acepten ser chantajeados?

Vale.