Archivos para CEOE

En los años 80, tras la primera victoria del PSOE en 1982 con mayoría absoluta, la prensa de la derecha, la que no aceptaba una transición tan light como luego se ha demostrado, no cejó en su empeño de deslegitimar el ejercicio de gobierno de Felipe González. Algunos recordarán aquello del rodillo socialista.

Ese rodillo socialista sirvió, entre otras cosas, para pasar de un Estado que solamente creía en la beneficencia a un Estado que apostó por la solidaridad. Porque la beneficencia es el regalo que el poderoso hace a los débiles para tenerlos callados, y la solidaridad es el reparto de cargas entre todos para que los débiles puedan vivir de pie y no arrodillados.

Ahora, cuando una crisis económica provocada por los propietarios, directos o en la sombra, de los medios de comunicación (no hay que olvidar que la patronal de los medios de comunicación pertenece a la gran patronal, a la CEOE), acucia a un gobierno de incompetentes, de sicarios al servicio del IBEX 35, esos mismos medios, los de la derecha (todos, prácticamente) defienden y ensalzan el ejercicio dictatorial del poder.

Porque una mayoría absoluta no legitima todas las decisiones de un gobierno… salvo que ese gobierno sea “de los nuestros”, el que hemos puesto ahí para que vigile “nuestros” intereses económicos. Ese es el pensamiento, la línea editorial (la del balance de resultados, por supuesto) de todos esos medios.

¿Qué diferencia hay entre la ley habilitante de Maduro, en Venezuela, y la ley de seguridad ciudadana de Rajoy? Ninguna. Porque el gobierno de Rajoy sencillamente quiere tener carta blanca para amordazar a los ciudadanos, para que su policía pueda ejercer con iniquidad cualquier fuerza para reprimir los derechos y libertades.

Cuando leyes como la LOMCE son defendidas con el único argumento del número de los votos, como hizo una diputada, demuestra que los argumentos políticos no cuentan (los ideológicos del PP están detrás del índice de la bolsa, escondidos), que les basta y les sobra disponer de una mayoría absoluta en las cámaras para legislar al antojo de la gran patronal.

Y los medios callan. Porque no hay que morder la mano que les da de comer.

Con esa mayoría absoluta tan desvergonzadamente utilizada, aplaudida por Marhuendas y demás vendidos (o comprados), el Partido Popular no tiene empacho en incumplir las sentencias judiciales (si el ERE de la Televisión Valenciana es revocado por la justicia, aplican el cierre patronal, y a otra cosa), en modelar las leyes a su gusto, a su gusto de usted, señor accionista mayoritario.

Con esa mayoría absoluta y ese desparpajo fascista que anida en La Moncloa y demás centros de poder, legislativo, ejecutivo y judicial, no es extraño que cuando un gobierno extranjero, el argentino, expropia una parte de una empresa privada, Repsol, los ministros salgan en tromba, con las portadas aireando su “valor”, a defender a la pretrolera. Pero cuando esa misma empresa, Repsol, encarga unos buques gaseros a astilleros asiáticos, más baratos, obligando prácticamente al cierre a los astilleros españoles, el gobierno se esconde, cobarde, y los periódicos miran para otro lado.

Con esa mayoría absoluta no les hace falta dar golpes de estado. Porque los 11 millones y medio de votos son sus concertinas para que los ciudadanos sangremos con el austericidio.

Mientras el IBEX 35 y los medios de comunicación sigan alentando y alimentando las políticas fascistas de Mariano Rajoy, la mayoría absoluta será un concepto político de gran valor. No cuando esa mayoría absoluta era el rodillo socialista.

Pero no hay que olvidar que el poder corrompe. Y el poder absoluto corrompe absolutamente. Claro, que hay mas de 11 millones de corruptos en potencia: todos los votantes del PP.

Vale.

Cáceres, cerrado por falta de uso (XXXI). Los Servicios Municipales

Desde que Elena Nevado ganó las elecciones municipales en 2011 y se convirtiera en alcaldesa de Cáceres, ha venido dando muestras de que el cargo le viene grande. Y, ya, cuando en noviembre alcanzó un escaño en el Senado, los dos cargos le sobrepasan doblemente.

En marzo de 2013 acometió unos recortes brutales en los autobuses urbanos, que van perdiendo paulatina, pero inexorablemente, viajeros, y va disminuyendo, paulatina e inexorablemente, trabajadores. Pero que, también paulatina pero inexorablemente, va aumentando el déficit del servicio.

En marzo de 2013, su ajuste de cuentas con el servicio público lo fundamentó en unos informes técnicos que, según su parecer, eran impecables. Pero no lo serían tanto cuando hoy nos enteramos que el Ayuntamiento de Cáceres convoca un concurso para la redacción de un plan de incremento del uso del transporte. Y ello a 8 meses de que la renovación de la concesión (o nueva adjudicación) se realice. Si para esa nueva adjudicación o renovación necesita previamente el Plan que ahora licita, recordaremos aquel estribillo de Martes y 13 en el año 1992: “no le va a dar tiempo”.

Pero en todo esto, es curioso que para que desde su condición (como todo el PP se autocalifica) de liberal hiciera un ajuste de cuentas brutal con un servicio público, se apoyara en unos informes técnicos, para proyectar el futuro los mismos funcionarios que los hicieron ahora no le sirvan. O lo que es lo mismo: sería mucho más barato para las arcas públicas eliminar los servicios técnicos municipales y despedir a todos los funcionarios, porque, según es práctica de la alcasenadora, para nada sirven.

Bueno, también es verdad que es muy probable que los recortes de marzo de 2013 en el transporte urbano de Cáceres no lo aprobara la alcasenadora sólo con los informes de los técnicos municipales, sino que estos tuvieran una inestimable ayuda. Inestimable porque todavía no he visto a ningún concejal del PP (y a la alcasenadora mucho menos) utilizando el transporte público. Ni a ningún técnico municipal.

Ya tuve ocasión de manifestar en esta misma Cerca de las Retamas que no se pueden tomar decisiones desde el asiento trasero del audi oficial. Pero tampoco se pueden tomar decisiones cuando quienes tienen que asesorarte son despreciados por ti. Si tan valiosos eran esos técnicos en marzo de 2013, tan conocedores eran entonces del funcionamiento de los autobuses urbanos, ¿por qué sacar ahora a licitación un plan de incremento del uso del transporte público a empresas externas?

Cuando un cargo, la alcaldía, ya viene grande, sumarle otro, el senatorial, convierte a quien los acapara en doblemente incapaz. Y la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, acapara los dos.

Que cierre los servicios técnicos municipales, que para lo que le sirven, no es de recibo que les estemos pagando sueldos fijos y tengan, por su condición de funcionarios, de empleados indefinidos, privilegios. Que pida Elena Nevado ayuda externa a Juan Rosell, el capo de la CEOE, para que le diga cómo disminuir el déficit municipal eliminando grasa administrativa.

De todas formas, y para aviso de caminantes, el “plan” que ahora se licita resultará el que se aplique (salvo “mejoras”) en el pliego del concurso para la nueva adjudicación o renovación del servicio.

Y algunos nos echaremos algunas risas.

Vale.