Hace años, un empresario me dijo que a Cáceres, las crisis económicas tardan más en llegar, pero luego tardan mucho más en irse. La explicación está en la conformación demográfica y económica de la ciudad: una población excesivamente dependiente de los servicios, y en gran parte, de los servicios públicos. O lo que es lo mismo: una economía local muy ligada al alto componente de empleados públicos, que durante el arranque de la crisis siguen manteniendo sus empleos y sus retribuciones, que frenan la aparición de signos visibles.

Sin embargo, cuando para el conjunto nacional la crisis económica va desapareciendo y comienzan a mejorar los indicadores macroeconómicos, y, más lentamente, la economía individual, familiar o social, la crisis se mantiene porque solamente con empleados públicos no se generan los medios necesarios para mejorar la situación.

Uno de los indicadores que más visible hacen las situaciones de crisis económicas para el conjunto de los ciudadanos, son los escaparates vacíos, los locales comerciales cerrados. Y sin son céntricos, si están en las calles por las que de un modo u otro la gente transita asiduamente, más todavía.

La ciudad de Cáceres presenta un buen número de locales vacíos, en calles céntricas como San Pedro, Moret, Pintores, Roso de Luna, Donoso Cortes, y otras en las que la población es importante, como, por ejemplo, Reyes Huertas o Ronda del Carmen, Calle Colón.

Otro componente, muy importante, de la persistencia o no de una situación de crisis económica se encuentra en la demografía, en el incremento o disminución de la población. Ahora que se están dando los primeros pasos para atajar la despoblación rural en regiones como Extremadura, conviene analizar, siquiera someramente, la evolución de la población en la ciudad de Cáceres. No hay que olvidar que es la población, son los ciudadanos, los que mantienen en gran medida la economía, a través de lo que se conoce como demanda interna.

En el siguiente gráfico, elaborado con los datos del servicio de estadística del Ayuntamiento de Cáceres y publicados en la web municipal, se aprecia cómo desde 2007, cuando comenzó a nivel nacional a notarse la crisis económica, que se acentuó a partir de 2010, hasta 2019, la población se ha incrementado en 5.689 personas. Sin embargo, entre 1 de enero de 2007 y 1 de enero de 2012, ese incremento fue de 5.368, mientras que entra esta última fecha y 1 de enero de 2019, solamente de 321.

El estancamiento de la población en estos últimos años, con un incremento solo de 321 habitantes entre 1 de enero de 2012 y 1 de enero de 2019, demuestra, al mismo tiempo, una repercusión negativa sobre la economía local, esa que se ve en los locales cerrados.

Uno de los objetivos de los nuevos gobernantes locales debería centrarse en mejorar esa economía local, con una apuesta fuerte en la atracción de empresas que conlleven un incremento de la población. Y para ese futuro, en el plazo de una legislatura, debería fijarse en alcanzar entre cien mil y ciento cinco mil habitantes, y hacer de ese esfuerzo político la excusa que consiga de las administraciones públicas (provincial, autonómica, estatal y europea) inviertan en la ciudad, y convertir esas inversiones públicas en un acicate para la inversión privada, o para conseguir acuerdos de colaboración y cooperación público-privados que lleven a alcanzar el objetivo.

Para una ciudad como Cáceres, conseguir llegar a más de cien mil habitantes a 1 de enero de 2023, supondría un incremento del 5 ó 6 por ciento, que sería un objetivo al que ninguna fuerza política ni los actores sociales de la ciudad deberían poner obstáculos.

Vale.

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El desarrollo de algunas actuaciones urbanísticas en Cáceres, incluido el diseño, proyecto y ejecución de la Ronda Sureste por la Junta de Extremadura, ha conllevado que, por ejemplo, la antigua sede del centro ecuestre El Romeral haya pasado a titularidad municipal, Sistemas Generales AR1. La finca, como suelo rústico, pertenece al Polígono catastral 21, con número de parcela 398, y linda, en un lateral con el camino de la Ribera del Marco.

En la ficha catastral se indica que en la finca existen edificaciones ruinosas, lo que es cierto, si bien caben algunas matizaciones, sobre todo por su ubicación y por los posibles usos que a esas edificaciones “ruinosas”, rehabilitadas sin necesidad de grandes inversiones, se pudieran dar.

En estos días (finales de junio de 2019), la brigada de obras del Ayuntamiento está procediendo al tapiado de los huecos, para evitar intrusiones que pudieran conllevar algún riesgo. Esta acción dará cierta estabilidad al inmueble, sustancialmente una nave corrida, más una casa que estaba situada en la zona de acceso desde el camino del Molino del Marco.

En los tiempos en los que esta nave ha estado abandonada, se han realizado en su exterior, pero, sobre todo, en su interior, una serie de grafitis, cuya evaluación de calidad artística habría que llevar a cabo, para que se pudiera establecer si merecen ser conservados, no ya en la propia nave, sino en su entorno, en función del uso que se le pudiera dar. Y aquí vamos a proponer un uso.

En el antiguo molino de aceite de El Marco se ejecutó el Espacio para la Creación Joven, aprovechando las edificaciones existentes, ya que la finca había pasado a ser propiedad del ayuntamiento en virtud, como es el caso de el antiguo Romeral, de desarrollos urbanísticos. El molino, por el desarrollo del SUNP-8 del PGOU de 1999, el actual Residencial Vistahermosa.

La nave existente está formada por pilares sobre los que asienta una cubierta de estructura metálica culminada por planchas de uralita, sin falsos techos.

Un buen uso que podría darse a esta construcción, recuperándola creo que con menor coste que el del ECJ, que eran inmuebles de más de una altura y estructuras más complejas, sería retirar, mediante cortes limpios, los paños sobre los que se hayan pintado grafitis cuya calidad merezca, como decía antes su conservación, y demoler los demás, para realizar un cerramiento apoyado, como ahora, en los pilares existentes, si acaso con algún refuerzo, terminar la cubierta exteriormente con teja árabe sobre la uralita, y formar falsos techos. El cerramiento sería a base de tabique de medio pie de ladrillo, enfoscado y enlucido exteriormente, y cámara, aislamiento y tabique de rasillón, para enfoscado y enlucido interior.

El tamaño de la nave, si la medición sobre plano del catastro no es muy errónea, es de unos 1.000 m2, lo que podría dar como resultado, con divisiones interiores, de espacios entre 70 m2 y 120 m2 y destinados a talleres y estudios de artistas jóvenes, artistas locales emergentes, o artistas del entorno de la ciudad de Cáceres, que podrían disponer así de espacios de trabajo.

El número de estudios o talleres variará según la demanda que pudiera suscitar y la obra ejecutarse con fondos EDUSI o fondos de procedencia de otras administraciones, para que el coste a las arcas municipales fuera el menor posible.

Los costes de mantenimiento (agua, luz, teléfono y otros servicios generales) correrían a cargo de los usuarios, sin coste de alquiler, ya que se plantea que los artistas y artesanos que los utilicen se comprometan a realizar exposiciones, en locales municipales o de otras administraciones existentes en la ciudad, y a la donación de obras que, a criterio de los servicios con competencias en la materia (Consejería de Cultura, Área de Cultura de la Diputación, Concejalía de Cultura), pudieran ir asentando una buena colección de arte de producción local con calidad.

De esta manera, el Espacio para la Creación Joven, que se pudo ejecutar mediante un acuerdo entre el Ayuntamiento y el Instituto de la Juventud de España, entonces dirigido por Leire Iglesias, tendría un complemento necesario, y dotaría a esa zona, cabecera de la Ribera del Marco, de un indudable valor cultural y de futuro.

Vale.

En las dos anteriores entregas, señalaba cuál podría ser la mejor estrategia a seguir por el partido de Albert Rivera en los pactos poselectorales para la constitución de ayuntamientos y, posteriormente, de las diputaciones. Y lo mismo, en las CC.AA. Siempre en la creencia de que Rivera, como líder de un partido político con aspiraciones de gobierno, podría intentar desplazar al Partido Popular de Pablo Casado en la hegemonía de la derecha en el poder territorial.

Pero no ha sido así. La partida la ha ganado Casado, que de estar más que cuestionado en su propio partido, está consiguiendo (a falta de la constitución de las asambleas regionales y los futuros gobiernos autonómicos) ganarle la partida.

Aunque, más bien, habría de hablarse de que Rivera se ha cocido en su propio jugo y se ha atenazado con su histriónica posición de extender un “cordón sanitario” respecto del PSOE y su SG Pedro Sánchez.

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Juan M. Moreno Bonilla (PP), Juan Marín (Cs) y Juan Bravo (PP) se inclinan ante el portavoz presupuestario de VOX en Andalucía. Foto: Paco Fuentes (@pacofuentesfoto), El País

Rivera, en los ayuntamientos, no ha sabido hacer valer sus resultados y se ha dejado arrastrar por un Partido Popular más ducho en cuestiones políticas, que, por un lado, ha pactado sin ningún rubor con la derecha fascista de Vox, y ha obligado a Rivera a hacerle seguidismo.

La imagen de los dirigentes andaluces de PP y Ciudadanos haciendo reverencias al portavoz de Vox en materia de presupuestos, y la firma del documento bajo los tres logotipos, le ha puesto muy difícil desvincularse de ese yugo (en el sentido franquista del término) en otros territorios.

Cuando ya está casi concluida la jornada de constitución de los ayuntamientos, parece ser que, paradójicamente, Ciudadanos ha conseguido más alcaldías con apoyo del PSOE que con apoyo del PP. Esto sucede por una razón: los dos partidos del “bipartidismo” tradicional tienen más capacidades de maniobra que un bisoño Rivera, y el PSOE, ganador en número de votos y concejalías en las elecciones del 26M ha demostrado que los acuerdos son una parte fundamental del buen gobierno de las administraciones más cercanas a los ciudadanos.

Cuando los datos estén consolidados y se pruebe que a Ciudadanos le va mejor acordando con el PSOE, Rivera no debería tener más remedio que levantar su “cordón sanitario” en torno a Pedro Sánchez. Si no lo hace, la escasa diferencia de número de escaños en el Congreso a favor del PP, se puede hacer mucho más amplia por encogimiento, por miedo, de Rivera.

De esta jornada de pactos, acuerdos, sorpresas… está quedando, por el número de habitantes afectados, que la capital del Estado estará gobernada por un pacto entre las tres derechas, es decir, por un escoramiento hacia las posiciones fascistoides de VOX, y lo mismo sucederá en la Comunidad Autónoma, aunque haya importantes municipios que estarán gobernados por el PSOE.

La imagen de un desnortado, timorato e infantiloide Albert Rivera echado en brazos de la más rancia derecha, lo convierten en un miembro más de ella, destiñendo la etiqueta de liberal que últimamente se atribuía. Claro, que también se definió de centro, de socialdemócrata…

Cuando despierte de su ensoñación y tenga los datos fríos de lo que ha pactado, por activa y por pasiva, con los fascistas de VOX (y con el corroído Partido Popular) ya será tarde. Ya podrá reescribirse el cuento de Monterroso: “Y cuando Rivera despertó, el fascismo todavía estaba en él”.

Vale.

Cuando a comienzos de 2016, después de las elecciones del 20D de 2015, Pablo Iglesias, tras la ronda de contactos iniciada por Pedro Sánchez, al haberse producido la espantá de Rajoy en la primera ronda con el jefe del Estado, salió diciendo que quería una vicepresidencia, varios ministerios y el control del CNI y RTVE para apoyar a Sánchez, quedó meridianamente clara su estrategia: o yo gobierno o seguirá la derecha. Y efectivamente, el fracaso para encontrar gobierno nos llevó a las elecciones de 2016, a la defenestración de Sánchez en el PSOE, a cuenta del NoEsNo, y, finalmente, al gobierno de Rajoy con la abstención socialista.

Ahora, en 2019, el PSOE ha ganado las elecciones, el PP ha sufrido el mayor batacazo al perder la mitad de sus escaños, Ciudadanos ha ganado un buen número de ellos y Vox ha entrado en el Parlamento. Ah, y Podemos y su líder Pablo Iglesias han sufrido un importante descalabro.

Y ahora, otra vez, nos encontramos al amado líder encamado con la ilusión de ser vicepresidente del gobierno y reclamando ministerios sociales si el PSOE quiere gobernar en coalición, si el PSOE quiere sus escaños.

Nada de permitir un gobierno a la portuguesa, con los socialistas en solitario, y buscando los apoyos necesarios (incluidos los de Podemos) para la investidura. Pablo Iglesias, otra vez, despejando las piedras del camino para facilitar una vuelta rápida de la derecha al gobierno.

Sostiene Iglesias que su presencia en el gobierno es la garantía de políticas de izquierdas, de políticas sociales, sin tener en cuenta que para que esas políticas sociales puedan ser llevadas al BOE (quien lo controla tiene el control del gobierno) necesitarán en muchas ocasiones más de los 165 votos que suman PSOE y Podemos. No hay que olvidar que en 2016, cuando Rajoy volvió al gobierno, PSOE+Podemos sumaban 156, y en 2015, cuando Iglesias se invistió como director del CNI, la suma era 157.

La garantía de las políticas de izquierdas pasa por conformar un gobierno estable, un gobierno que permita políticas para la mayoría social (¿o cree el líder amado que todos los trabajadores beneficiados por la subida del SMI les han votado a ellos o al PSOE?), un gobierno que necesita estabilidad para afrontar la necesaria y urgente reforma de la financiación autonómica, o que acometa, de una vez por todas la reforma del Senado por la vía de la reforma constitucional del Título VIII, avanzando hacia el Estado federal. Cuestiones estas que, claramente, siguiendo la teoría política del ideólogo mundial referente en las izquierdas, podrían acometerse mediante un Real Decreto, o un RDL que fuera convalidado por el Congreso.

Las reformas necesarias de temas como la financiación de las CCAA, o de la propia Constitución, necesitan acuerdos amplios, más allá de una mayoría simple parlamentaria, y esos acuerdos no pueden alcanzarse cavando trincheras entre gobierno y oposición, entre gobierno central y gobiernos autonómicos.

Ya ha dicho Pedro Sánchez que la mejor opción para revertir la reforma laboral de Rajoy pasa por la formulación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, una ley básica, que requerirá una mayoría reforzada que la suma de las izquierdas (siendo benévolos, incluyendo a ERC en ellas) no da y que por tanto requerirá de pactos, de acuerdos que lleven a los grupos más moderados de la derecha (si los hubiera, ya que ahora mismo, las tres derechas son una ideológicamente hablando) a sumarse a ellos.

Gobernar cuando no hay mayorías claras, requiere de capacidad de acuerdo por todos los grupos, empezando por el que forme el gobierno, o los que formen el gobierno.

Aspirar a tener una vicepresidencia que “controle” los ministerios sociales, es abrir una grieta desde el mismo momento en que un gobierno se formara con ese criterio, por cuanto las competencias de los ministerios suelen ser transversales, y para eso está la figura del presidente del gobierno, para actuar de manera que se coordinen TODAS las competencias. Tenemos visto muchas veces que declaraciones de unos ministros chocan con las de otro, y señalamos enseguida que eso supone que hay fisuras en el gobierno. Si desde el mismo momento de la toma de posesión de un gobierno trazamos una línea social/no social (según criterio de Iglesias), estamos abocados a un gobierno inestable y, por ello, poco eficaz.

Vale.

Ninguna línea trazada en el plano es inocente, ni ninguna ciudad es inmutable. Ni siquiera sus más fosilizados barrios. Y Cáceres tampoco lo es. Aunque muchas veces parezca una ciudad casi muerta, reaparece en otros espacios físicos casi viva.

Los barrios que en los años 50 y 60 acogieron población joven, provenientes en muchos casos de inmigración interior, son ahora barrios llenos de personas mayores: sus hijos han buscado otros aires, al norte o al sur de la ciudad. Y sus casas, envejecidas, solamente toman un soplo de aire fresco cuando en la primavera, algunos años, se encalan sus fachadas.

Pero no solamente son las casas las que envejecen, se deterioran y modifican sus fachadas con carteles de se vende. Sus espacios abiertos, donde jugaban los entonces niños al guá, al pañuelo, al hilo negro, son ahora espacios inertes, en contraste con el neolenguaje de las áreas de juego infantiles, tan contadas y constreñidas que solamente permiten el juego que puede hacerse en mobiliario de pvc endurecido, de bordes romos, coloreados.

Existe en Cáceres un espacio que a lo largo del tiempo ha sufrido alguna escasa modificación y que ahora ha quedado arrinconado a ser lugar de reuniones cada vez menos numerosas de adolescentes y jóvenes. Los más mayores de los edificios colindantes, los que vieron como sus nuevos pisos de los años 50 y 60 rodeaban un erial en pendiente muy pronunciada, en el que sus hijos jugaban y corrían, haciendo resbaladeras por las que, a modo de tobogán, se lanzaban sobre la tierra mojada con los orines de todos. Y ojo con perder el equilibrio, que llenabas las calzonas de barro.

Aquel erial en pendiente pronunciaba fue sometido a cirugía mayor, y su pendiente convertida en bancales, como si de terrenos frutales de una sierra se tratara. Y entre los bancales, pasos de escaleras por los que los vecinos más antiguos ya no pueden adentrarse. Las dificultades de movilidad han reducido esos bancales a uso muy restringido.

Entre las calles Médico Sorapán y Reyes Huertas, con una pendiente muy pronunciada, ahora denominada Cuesta del Palancar, y cerrado por una promoción de las llamadas Viviendas protegidas y otra conocida como las 104, se encuentra el Parque Bosnia, denominado así, no oficialmente, sino porque su mayor esplendor coincidió con su conversión en bancales y porque en él se reunían, a veces casi clandestinamente, adolescentes y jóvenes grafiteros, cuando “la guerra de Bosnia”.

De aquel Parque Bosnia aún quedan vestigios de grafitis, con alguno relativamente nuevo, pero sin la fuerza con la que quienes trazaron los primeros a golpe de spray, expresaron en las paredes sus anhelos, sus inquietudes, su creatividad.

Hoy, muchos de esos grafitis son paredes desteñidas, pinturas erosionadas junto con los morteros de cemento en los que se pintaron. Pero sigue siendo el Parque Bosnia, por cuyas escaleras los vecinos de las protegidas y las 104 no pueden moverse y que, desde las ventanas de sus casas asisten a un deterioro progresivo.

Los grafiteros de hace unos años ya no han vuelto por allí, y solamente alguno se atreve a sustituir los originales dañados por otros nuevos.

Vale.

A medida que se van acercando las fechas de constitución de los Ayuntamientos y gobiernos autonómicos, más nítidas se han de ir haciendo las estrategias. Algunas, parece que ya lo están. Y digo solo parece, porque hasta el rabo, todo es toro.

Parece que a nivel nacional, el PSOE va a optar por un gobierno a la portuguesa, basado en los 123 diputados que tiene en el Congreso, y que deberá contar con un número de votos favorables y/o uno determinado de diputados que se abstengan. En el gobierno podría haber independientes, cercanos a Podemos, aunque no parece que ningún dirigente cualificado de la formación morada (Pablo Iglesias, Mayoral, Irene Montero…) se siente en el Consejo de Ministros.

La madre de todas las batallas está en el reparto (Comunidad Autónoma, Ayuntamiento) de Madrid… como si el resto de España no existiera. Ni siquiera Barcelona, donde la cuestión está en que Ada Colau se decante por meter a los antiguos izquierdistas de ERC o en hacer un gobierno con el apoyo de PSC, Ciudadanos.

Pero el resto de España existe. Existen capitales de provincia donde se juega un reparto de poder menos visible para los medios “de Madrid”, pero mucho para los habitantes de esas provincias.

En Extremadura, por ejemplo, no hay cuestión en lo que se refiere a la Comunidad Autónoma, donde la mayoría absoluta del PSOE es clara. No pasa así en las dos capitales de provincia o en alguna ciudad importante (Almendralejo, Navalmoral de la Mata).

El ejemplo de Extremadura podría ser determinante para que Rivera, ansioso de ostentar poder, de ejercer más poder que el PP, se decantara por alianzas con el PSOE. Si lo hace, podrá ser visible su hegemonía en la derecha, ya que el PP, además de los diputados perdidos en la Asamblea, solamente conserva el gobierno de una de las 10 ciudades más importantes.

Que concejales de Ciudadanos aparezcan en las fotografías de los órganos de gobierno de Badajoz, Cáceres, Almendralejo, Navalmoral y otras localidades, relegarán al Partido Popular solamente a la fotografía de Plasencia. Muy poco pastel para tanto reparto de egos.

Extremadura sería un ejemplo claro de cómo, tras la victoria del PSOE en las generales del 28A y en las Europeas, Autonómicas y Locales del 26M, a la derecha solamente le queda aceptar entrar en un reparto de poder menguante, en ver quién tiene más capacidad de gobierno frente a quien solamente puede aspirar a ser oposición.

La aparición de Vox en varios ayuntamientos, a mi juicio, no deja de ser un ingrediente que se arrojarán los partidos en las negociaciones, de manera que Ciudadanos pueda “amenazar” al PSOE con irse a la derecha y entregar las capitales de provincia a los caprichos de los seguidores de Abascal y sus secuaces.

Porque Ciudadanos, en ciudades de Extremadura y en otras muchas, solamente tiene la carta de Vox como chantaje, para forzar a tener más peso en gobiernos autonómicos y locales alentando el fantasma del gobierno a la andaluza.

En esa estrategia, mientras Rivera siga blandiendo el hacha de Vox frente al PSOE, irá dando aire, mucho aire, a un Partido Popular que camina sin rumbo, y que ahora, su máxima preocupación es que no se televise en directo el juicio por los discos duros de Bárcenas, de donde puede volver a salir condenado. Y esa condena ya no sería un peso sobre Mariano Rajoy, que ya se comió la corrupción de los gobiernos de Aznar, sino sobre Pablo Casado, que se terminará comiendo la corrupción de los gobiernos de Rajoy.

Si Rivera pretende salir en más fotografías de mando que Casado, ahora tiene la oportunidad. Si no lo hace, en cuatro años puede verse otra vez camino del desierto. Y en el desierto, como en la oposición, puede hacer muchísimo frío.

Vale.

Tras las elecciones generales del 28 de abril, el histrión Rivera se autoproclamó líder auténtico de la oposición, frente a un Pablo Casado autor del mayor hostión de la derecha. Al mismo tiempo, reafirmó, ya como líder carismático de la derecha, su oposición al sanchismo con el cordón sanitario a todo lo que pudiera venir del presidente del gobierno Pedro Sánchez. A pesar de ello, de su histriónica dureza, no ha dejado de ser una de las derechitas cobardes para Abascal y sus compinches.

Ahora, tras las autonómicas y municipales del 26 de mayo, parece que la cosa puede cambiar. El autoproclamado jefe de la oposición no ha conseguido con su partido dar el sorpasso al PP y continúa siendo la tercera fuerza política. Conviene plegar velas, donde pueda, y desplegar otras en las que encontrar viento favorable. La veleta es lo que tiene, que se mueve según le da el aire, aunque en el caso de Rivera, ha terminado pareciendo más un molino de viento.

Los resultados electorales pueden llevar, si es que Rivera fuera capaz de marcar una estrategia más allá del siguiente café con Susanna en Espejo Público, a plantearse el sorpasso al PP por la vía de las esferas de poder. En muchos sitios (CC.AA., ayuntamientos)  su condición de tercera fuerza política aboca a Ciudadanos a formar trifachitos como el andaluz, con la particularidad que ahora Vox reclamará cuotas de gobierno y ser apoyo aéreo. Esta situación hace que el PP refuerce, si se consuman los trifachitos, su poder frente a Cs, y que Casado pueda decir que tiene más poder territorial que Rivera.

El sorpasso de Cs al PP puede venir por la vía de limitarle esas cuotas de poder que a histriónicos como Rivera le pueden subir el ego. Además, con el valor añadido de que el PP, tras perder la mitad de sus diputados en el Congreso, si sigue perdiendo gobiernos autonómicos y ayuntamientos, el hambre canina entrará por la puerta de Génova, 13. Y ahí, en esa magra economía popular puede estar la victoria de Rivera sobre Casado.

También es preciso tener en cuenta que el hecho de que Vox ahora reclame entrar al reparto de cuotas de poder y no solo a tutelar desde fuera (como en Andalucía) los gobiernos autonómicos y municipales tiene mucho que ver con los números: en las generales del 28A consiguieron 2,27 millones de votos. En las europeas del 26M, 1,38 millones, y en las municipales del mismo día, unos 650.000 votos. Es decir, que buscan llevar a consejerías y ayuntamientos a sus fieles en la perspectiva, nada clara a cuatro años vista de que su implantación, pudiera no ser la deseada.

El histrión Rivera tiene hasta el día 15 de junio, cuando se constituyan los ayuntamientos, para levantar el cordón sanitario al PSOE y tragarse unas cuantas dosis de ricino en forma de declaraciones que querrían hacer desaparecer de las hemerotecas. Si por el contrario, decide continuar en la senda andaluza, terminará siendo un correveidile de Casado, y teniendo en el cogote el resoplar de Vox.

Las tres derechas, en realidad una sola hasta ahora, puede disolverse, puede dejar de ser un solo muñeco con trajes intercambiables y abrirse en canal, dejando pasar el aire entre ellas.

Para Rivera, cualquier día será lunes otra vez si mantiene la veleta en punto fijo.

Vale.

Situado en el número 13 de la Plaza del Duque (de Abrantes, of course) este inmueble aparece, con el número 32 del Plan Especial de Cáceres, actualmente en revisión. En el Plan Especial se hacía mención a su mal estado interior y exterior. Sin embargo, su reforma, para albergar una residencia femenina de estudiantes, bajo la dirección y cuidado de las “monjas de Cristo Rey”, rescató el inmueble.

Por los datos que se conocen de la residencia femenina, su régimen interno parecía más del siglo XIX, por lo que poco a poco fue perdiendo internas, hasta dejar de ser un negocio (de eso se trataba, no de otra cosa) y llevar a su cierre.

Actualmente, sin uso, se han publicado en alguna ocasión “reportajes” sobre empresas hoteleras o de restauración muy interesadas en su adquisición, pero que no han fructificado. Reportajes que más parecían un anuncio a ver si alguien, realmente, picaba.

No tenía intención de traer este inmueble a esta serie sobre Cáceres, cerrado por falta de uso si no fuera por un pequeño detalle. Normalmente, de cada inmueble que he ido incorporando a ella, lo primero ha sido, como será en este caso, incluir su ficha catastral, que puede consultarse en la sede electrónica del Catastro del Ministerio de Hacienda en abierto. El detalle al que me refiero ha surgido porque al volver a darle una vuelta me he encontrado con una pestaña igualmente abierta sin restricción: “expedientes abiertos”.

El inmueble, según la ficha catastral, cuenta con una superficie construida de 2.734 m2, sobre una parcela de 1.500 m2. No consta, en la ficha pública del Catastro ninguna referencia a la profunda rehabilitación y reforma a que fue sometido para convertirlo en residencia femenina de estudiantes.

El edificio tiene una notable presencia, en una fachada gótica del Siglo XVI, construido extramuros de la ciudad monumental, muy próximo, por un lado, a la Plaza Mayor y por otro a la Iglesia y Convento de Santo Domingo.

En enero de 2017 se supo que las religiosas de Cristo Rey abandonaban el inmueble, sin que hasta el momento haya aparecido comprador.

Su singularidad en Cáceres estriba en que en su capilla se encuentra una reliquia, el Lignum Crucis, un fragmento de la cruz de Cristo, sobre cuya traída a Cáceres forma parte, como otras muchas reliquias en otros muchos lugares, de una leyenda con tintes eclesiásticos, de espionaje, favores reales…

Ahora que parece que el también próximo Palacio de Godoy va a convertirse en Hotel de 5* y otras inversiones hoteleras anunciadas, no sería extraño que este inmueble pase a estar en los circuitos de los inversionistas, aunque la reforma que se realizó para residencia femenina de estudiantes, de modo relativamente reciente, conlleve que su transformación pudiera resultar más complicada desde el punto de vista de adaptación al planeamiento y a unos posibles usos turísticos.

Vale.

En estos dos meses electorales, y desde la moción de censura que presentó y gano el PSOE de Pedro Sánchez, es recurrente que diversos dirigentes de la derecha (de la derecha de recortables) tilden tanto al líder socialista como a otros (últimamente le ha tocado a Manuela Carmena) de okupas, sí, con k.

El llamar okupa a quien ocupa un espacio de poder al que ha llegado legítimamente, tiene dos connotaciones. Y las dos, negativas. La primera es que la k define al cuestionado como radical, como extremista. Y la segunda, de un profundo pensamiento que señala no solo la ilegitimidad de la okupación con respecto a las leyes, sino que es ilegitimidad es contra el derecho divino del poder y la propiedad.

La derecha, en España, la de los tres cromos recortables, tiene interiorizado que el poder les pertenece por derecho natural cuando no por derecho divino. Y quien no lo entienda así, está actuando en contra de las leyes naturales y divinas que inspiran el ser de ¡España!

Utilizar el sustantivo okupa contra Pedro Sánchez, Manuela Carmena o cualquier otro cargo público legítimo forma parte del argumentario ideológico de Casado, de Rivera… y cuando son subordinados en el escalafón de ellos mismos, el sustantivo pretende convertirse en insulto.

La indigencia ideológica y moral de las tres derechas les lleva a la exageración en cualquier asunto con el que pretenden atacar a los que legítimamente ostentan el poder.

Casado, Rivera, Abascal y sus comepollas mediáticos parece que han desempolvado los viejos libros de formación del espíritu nacional y bucean en su mierda tratando de llevar al subconsciente colectivo aquellas “enseñanzas” que nacían de flechas y pelayos que hicieron una profesión de ellas.

El origen divino del poder es lo que une, como un cordón umbilical, a las derechas con la iglesia más rancia, con la iglesia que bendice las barbaridades que, de momento, solo de palabra cometen sus monaguillos políticos.

El origen natural del poder, el derecho natural a ejercer el poder, les corresponde a ellos, a quienes representan la selección natural de ricos contra pobres. Si buscamos un ejemplar en esta especie en extinción más significativo, lo encontramos en Iván Espinosa de los Monteros. Él, más que ningún otro, representa el pedigrí de quienes acuden al origen natural del poder y de quienes, para avalarlo, muestran sus vínculos con la jerarquía eclesiástica.

Pero el poder político, y lo saben aunque les duele en las entrañas, ya se sabe y se asume por la mayor parte de la ciudadanía, no tiene un origen divino, ni tampoco proviene del derecho natural. Quienes todavía apelan a este origen no están sino diciendo que el poder les pertenece por selección natural, porque son los más fuertes (el poder económico los sustenta), y porque la mayor parte de los ciudadanos somos piezas de caza a los que como los guepardos y leones asestan sus colmillos al acercarnos a la orilla buscando agua, como los ñus.

Vale

En marzo de 2016 finalizaba la concesión, a la Agrupación Cacereña de Industriales de Carne, del matadero municipal. Es evidente que el Ayuntamiento conocía ese vencimiento y lo lógico es que con antelación suficiente se hubieran preparado los pliegos técnicos y administrativos y licitada una nueva concesión. Pero… nada. Nada de extrañar, por otra parte, dada la ineficacia, inoperancia e incompetencia del gobierno del Partido Popular, sustentado en los votos de los gorrillas.

Lejos de iniciar un nuevo proceso por el vencimiento del contrato, el Ayuntamiento decidió, unilateralmente, mediante Resolución de la Alcaldía, y sin acuerdo previo con la concesionaria del servicio, la prórroga del contrato. Esta prórroga suponía para todos y cada uno de los miembros de la agrupación (incluido alguno ya fallecido) la imposibilidad de resolver el aval bancario prestado en su día y cuyos importes económicos debían seguir abonando.

Con anterioridad a 2016, la mayoría de los integrantes de la concesionaria original (la Agrupación Cacereña de Industriales de Carne) habían decidido que todas las acciones, derechos y deberes de la agrupación, en lo concerniente al contrato de concesión, fueran gestionados por uno solo de sus miembros, lo que fue elevado a escritura pública y presentada dicha escritura en el Ayuntamiento.

A todo esto, el Partido Popular en el gobierno continuaba sin redactar los pliegos para una nueva licitación, seguramente a la espera de la entrada en vigor de la Reforma del Régimen Local impulsada por dicho partido, y que tenía, entre otras consecuencias, que los municipios dejaban de tener, como en el caso de Cáceres, la competencia de matadero municipal, entre otras.

Por parte de la mayoría de los miembros de la Agrupación concesionaria se intentó en diversas ocasiones la resolución del contrato, sobre todo para la recuperación de unos avales que resultaban cada vez más gravosos. Sin éxito.

Sin embargo, esta situación de puesta a disposición de uno solo de sus miembros por el resto de carniceros de la agrupación, no impidió, por ejemplo, que en su momento, la alcaldesa asistiera a la “reinuaguración” del matadero, de lo que dan testimonio diversas publicaciones en prensa. Para los miembros de la Agrupación de carniceros, la opción de trasladar derechos y obligaciones a solamente uno de sus miembros, era la única salida posible, por cuento el fallecimiento de alguno de los integrantes de la concesionaria original, resultaba un impedimento para su disolución legal.

Desde marzo de 2016, en que la alcaldesa Elena Nevado resolvió la prórroga unilateral del contrato de concesión, en diversos edictos emitidos por la concesionaria del suministro de agua aparecía como morosa a las arcas municipales la Agrupación de carniceros por cuantías de más de 2.000 € en cada ocasión. Cantidades que no eran satisfechas por el único administrador del matadero municipal, y sin que esa condición de deudor a la hacienda pública local tuviera consecuencias. Consecuencias que sí lo fueron para los integrantes de la Agrupación, con un acuerdo del pleno por el que se les prohibía la contratación con el Ayuntamiento en su condición de deudores.

Todo ello, constando en el propio Ayuntamiento el acuerdo suscrito por los carniceros con el único administrador del matadero. Además de la prohibición, siguieron pesando sobre los miembros de la agrupación los avales y sus cuantías correspondientes.

Por fin, ya con la nueva legislación en materia de régimen local en vigor, el PP consiguió resolver que el matadero dejaba de ser una competencia municipal y que podría ser adjudicado mediante un contrato con la tipología de concesión demanial. Y se realizó todo el procedimiento, incluido el depósito de la fianza por parte del nuevo adjudicatario…

Pero… siendo el Ayuntamiento de Cáceres gobernado por el PP cualquier cosa podría esperarse. Y así sucedió.

Cuando el nuevo adjudicatario intentó hacerse cargo de las instalaciones (propiedad municipal) para poner en marcha su contrato de concesión… no pudo. El matadero había sido desmantelado, tal cual.

La respuesta, por el nuevo adjudicatario, resolver el contrato. Y del Ayuntamiento, aceptar esa renuncia y decir, en los periódicos, que reclamarían los daños causados.

En marzo de 2019, el pleno municipal elevó a definitiva la resolución contractual. A día de hoy se desconoce si se ha iniciado alguna acción judicial por parte del Ayuntamiento por los daños causados.

Sin embargo, en las informaciones de prensa se omite (seguramente por ignorancia o por abulia) un detalle: si las instalaciones del matadero objeto de licitación han sido desmanteladas, la responsabilidad no puede atribuirse solo a quien las haya desmantelado, sino al propio ayuntamiento, por cuanto se trata de un bien patrimonial cuyo estado de uso y mantenimiento corresponde al propio municipio constatar cuando sea preciso. Y más cuando se estaba en proceso de licitación.

Lo que se llama “responsabilidad de culpa in vigilando”, que recae exclusivamente en el propietario del bien patrimonial público (Ayuntamiento) con independencia de otras responsabilidades que hubiera. Si el Partido Popular en el Ayuntamiento denunciara a la Agrupación concesionaria hasta 2016 (o antes, cuando se produjo el traspaso de derechos y obligaciones a un único miembro de la agrupación) de los daños causados en las instalaciones, un buen abogado conseguiría culpar de las mismas a quienes incumplieron sus obligaciones e hicieron dejaciones de su responsabilidad in vigilando.

Vale.