Archivos para junio 2010

Se ha tenido conocimiento en el día de hoy de una Sentencia del Tribunal Supremo que condena a los autores de secuestro y asesinato ocurridos en 2006 a la pena de 30 años. La Sentencia, apoyada por 3 de los 5 magistrados (es decir, mayoría), avala la obtención de información de las conversaciones mantenidas por los detenidos en los calabozos. A esta Sentencia, dos magistrados oponen sendos votos particulares. O lo que es lo mismo: el Supremo adopta una decisión, Sentencia, con dos votos particulares.

Sin embargo, depende de quién difunda la información el titular puede variar. Pero lo que no puede un titular de prensa, y, mucho menos, un despacho de agencia, que por su misma particularidad ha de ser lo más aséptico posible, es titular algo que no es cierto. Así, la agencia Europa Press titula: . No es cierto. El Supremo confirma una Sentencia anterior de la Audiencia de Zaragoza y avala las escuchas a imputados en los calabozos.

Como hacía Juanjo de la Iglesia en su particular versión de la cárcel de papel en CQC, podrían haber titulado, si lo que querían es arrimar el ascua a su sardina, que “El Supremo defiende las ilegítimas escuchas en los calabozos a imputados por secuestro y asesinato”. Claro que si de verdad atendemos a lo que interesa, que uno de los votos particulares es el del mismo magistrado que dice que las escuchas ordenadas por Garzón y reafirmadas por Pedreira a los corruptos de la operación Gürtel son ilegales (y así salvar el culo al PP, que es lo que le interesa), el titular debería haber sido otro: “Tres jueces del Supremo avalan que se escuche en los calabozos a los imputados. Un juez valiente, en contra”.

Porque la noticia real es que hay dos magistrados que discrepan en una Sentencia, pero que la Sentencia se ha adoptado por mayoría. La agencia Europa Press (cuyo anterior director creo que lo es ahora de ABC) lo que hace es ir preparando el terreno para que cuando haya que sustanciar el auto del juez que dice que escuchar las conversaciones entre los implicados de la trama Gürtel, financiadores ilegales del PP, y sus abogados es ilegal, ya haya caldo de cultivo.

O lo que es lo mismo: todo vale para salvarle la cara a Mariano Camps, presidente del Partido Gurtelar y jefe del tesorero Bárcenas, entre otros muchos méritos en la trama.

Vale.

Si algo caracteriza a la administración militar, es su continuo trabajo en estudios, prospecciones y escenarios a corto, medio y largo plazo, lo que permite la toma de decisiones teniendo en cuenta que las mismas, en el momento de adoptarse, pueden conllevar críticas y riesgos.
Así, cuando el gobierno de Aznar decidió la suspensión del servicio militar obligatorio y convertir a toda la tropa en profesional, se decidió también que su formación se llevaría a cabo en las Academias militares. Los argumentos: establecer un esquema que dotaría a la tropa profesional de mejores capacidades. Aquella apuesta suponía el cierre del Acuartelamiento de Santa Ana, sin que por parte del Ejército se estableciera alternativa para su uso posterior, lo que llevaba aparejada la venta de la finca.
El esfuerzo de algunos ciudadanos, el apoyo del PSOE, entonces en la oposición tanto en Cáceres como en Madrid, y de colectivos sociales, mantuvo un pulso a lo largo de tres años (2001-2004) para evitar el cierre del CIMOV nº 1, el desmantelamiento de las instalaciones y la venta de los terrenos.
A partir de 2004, se siguió manteniendo la decisión de que toda la tropa se formaría en las Academias militares, pero varió el futuro de las instalaciones de Santa Ana: el ministro Bono y el presidente Ibarra acordaron que tendrían uso posterior, con la implantación de una unidad de ingenieros, lo que se plasmó en un RD de 2006.
Los estudios, prospecciones y escenarios con los que se trabaja en el ámbito de la administración militar han venido manteniendo, desde 2004, la necesidad de que las instalaciones de Santa Ana en Cáceres habrían de tener uso, al tiempo que se ha seguido optando por la formación de la tropa en las Academias. En este tiempo, la continuidad del CIMOV nº 1 ha estado vinculada a la determinación de qué unidad la sustituirá en el acuartelamiento, y, en esa condición precaria, ha seguido funcionando.
Pero los tiempos cambian, las necesidades, también, y los estudios, prospecciones y escenarios con los que se trabaja, en estos tiempos de crisis económica, pueden forzar a que no sea la formación de tropa en las academias un criterio unívoco, y que la existencia de instalaciones como las cacereñas, concebidas exclusivamente para la formación de tropa (adaptadas poco a poco, y aún falta, a los nuevos tiempos), adquieran valor futuro en ese campo.
No se trata tanto de que la impronta de que la formación de los soldados profesionales en las academias sea un distintivo de mejor nivel, sino de que el modelo de formación, con titulación de formación profesional vinculada, se pueda desarrollar con buenas garantías. Y eso lo cumple el acuartelamiento de Cáceres.
En fechas futuras sabremos si aquella decisión del gobierno de Aznar en el año 2000 es perenne o si, por el contrario, el aprovechamiento de instalaciones existente y adecuadas llevan a la continuidad, por muchos años, de la formación de tropa en Cáceres. O lo que es lo mismo: aquellos estudios y escenarios que propiciaron que en el año 2001 se adoptara la decisión política de cerrar la presencia militar en Cáceres se han mostrado, con el tiempo, inadecuados.
Y el trabajo de quienes se opusieron a la decisión del PP entonces, habrá dado sus frutos. La administración militar trabaja también a largo plazo, el plazo que se ha seguido manteniendo por algunas personas el interés, la lucha y el esfuerzo porque las instalaciones de Santa Ana en Cáceres sigan vinculando a las Fuerzas Armadas con la ciudad.
Vale.
Ayer, el Congreso de los Diputados convalidó el R.D. de la reforma laboral con los votos favorables del grupo socialista (con la excepción de Antonio Gutiérrez, confortable en la presidencia de la comisión de Economía y Hacienda). Todos los demás grupos se abstuvieron, salvo IU, BNG, ERC, Nafarroa Bai. El RD se tramitará ahora como Proyecto de Ley, para lo que el presidente del Gobierno ha pedido celeridad y que se realicen sesiones del Congreso en los meses de verano.
La reforma laboral, que ha tenido como respuesta la convocatoria de una huelga general por parte de los antiguos sindicatos de clase, CCOO y UGT, requerirá ahora que los grupos políticos, incluido el Partido Gurtelar, se quiten las caretas y presenten sus propuestas. Es muy probable, dada la composición de la cámara, que el texto se mejore… como quiere la derecha. En ese caso, los sindicatos habrán hecho un pan como unas hostias, ya que su convocatoria del 29-S ha supuesto la falta de apoyo de las minorías de izquierda.
El escenario que se plantea es el mismo, exactamente el mismo que ya se ensayó con los recortes convalidados en mayo y que llevaron a una convocatoria de huelga en las administraciones públicas, por el sindicado amarillo CSI-CSIF, y jaleada por las empresas propietarias de los medios de comunicación, sabiendo de antemano que la convocatoria sería un fracaso. Fracaso que se han comido sin rechistar los antiguos sindicatos de clase, y que, sin digerir, se ven abocados a repetir el mismo esquema.
Las empresas propietarias de los medios de comunicación están deseosas de una reforma laboral que les permita adelgazar plantillas. Porque, curiosamente, la grave crisis del sector prensa aún no ha dado como resultado ninguna regulación laboral, ningún cierre de empresa editorial. ¿Por qué? Las ventas de periódicos y revistas de actualidad disminuyen, la publicidad institucional baja, y ello no parece que tenga traslación a la realidad económica.
A partir de ahora, especialmente el Partido Gurtelar, antes conocido como Partido Popular, deberá presentar su propuesta de reforma laboral, que será coherente con el giro marxista-palestino que viene pregonando su secretaria general, señora de López del Hierro, rey del ladrillo de Castilla La Mancha.
Ahora, los antiguos sindicatos de clase deberán ser capaces de posicionarse con claridad ante las propuestas que se esperan de la derecha, PG y CiU, y, sobre todo, deberán ser capaces de conseguir el mismo altavoz que el alcanzado para sus críticas a la reforma planteada por el Gobierno. Lo dudo, porque las empresas periodísticas son eso, empresas, y “necesitan”, como las de Díaz Ferrán, una reforma que alivie su cuenta de explotación.
Los medios de comunicación harán el trabajo sucio: jalearán a los sindicatos por la huelga (eso desgasta al Gobierno), alabarán las propuestas que hagan los grupos minoritarios de izquierda (eso desgasta al Gobierno) y pondrán sordina a las propuestas que hagan desde Génova, 13 (eso no desgasta a Mariano Camps).
Vale.

No entiendo por qué la insistencia y la recurrencia sobre una reforma laboral. Sí recuerdo que un profesor de la UEx, allá por los primeros años 80, decía que toda reforma educativa va contra los alumnos. Toda reforma laboral va contra los trabajadores.

Sin embargo, nunca se habla, se insiste, se recurre a plantear una reforma empresarial. Y cada vez que se habla de empresas y de sector empresarial, siempre aparecen dos criterios: bajada de impuestos y bajada de cotizaciones empresariales (“abaratmiento de los costes laborales”). Nuestra Constitución consagra la libertad de empresa, pero no consagra que el “mercado laboral” esté al servicio de las empresas y que todos los costes de todas las reformas laborales los terminen pagando los trabajadores.

En una España cuyo modelo de producción fue elevado al único y especulativo sector del ladrillo en los 8 años de gobierno de la derecha, no se entiende bien por qué no se sabe dónde están los ingentes beneficios que las grandes empresas constructoras obtuvieron y que hoy, esas mismas empresas, lloran a las administraciones públicas para que liciten obras, para que aumenten el gasto público y luego, desde sus puestos en las patronales y en los consejos de administración (incluido el del Partido Gurtelar) se dediquen a criticar la política económica del gobierno.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que expulse a esos empresarios que, como Díaz Ferrán, se han demostrado no solamente malos gestores, sino pésimos empresarios en el sentido clásico del término.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que acerque a los empresarios españoles a una media europea, y que dejen de trasladar sobre los trabajadores su falta de capacidad para dirigir empresas.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que impida que malos gestores se beneficien de contratos públicos, de subvenciones públicas. Porque esos empresarios que piden abaratar los costes laborales son los mismos que se tiran a degüello por subvenciones, que “diversifican” en sectores en los que obtienen jugosas subvenciones.

Hace falta ya, urgentemente, una reforma del mercado empresarial que impida que una empresa cree en su entorno un falso holding con el que camuflar beneficios creando empresas que saben que van a ser deficitarias, que les van a producir pérdidas, ya que saben que, fiscalmente, las pérdidas tienen mejor trato (para los empresarios) que los beneficios (cuyo tratamiento es altamente beneficioso por la bondad fiscal que se les aplica).

Hace falta ya, urgentemente, una reforma empresarial que establezca unos mínimos de ética que acompañe a la libertad de empresa. Porque la libertad de empresa, libertad constitucional, no es, ni mucho menos, una liberta de maltrato a los trabajadores.

Vale.

Decenas de trabajadores del Canal de Isabel II, empresa concesionaria del servicio de agua en la ciudad de Cáceres, irrumpieron en el pleno municipal con pancartas, silbatos y con gritos que afirmaban que están en juego “más de cien trabajos” e instando a la corporación a “no jugar con el pan de sus hijos”.

Es habitual que las empresas concesionarias de los servicios públicos municipales, cuando tienen alguna dificultad y, especialmente, cuando toca la renovación de la concesión con un nuevo concurso, utilicen a los trabajadores como escudos humanos.

Estos días, en Cáceres, están en curso los procedimientos para la renovación de la concesión del Servicio de agua, y la empresa envía a los trabajadores para que hagan de escudos humanos y sirvan para que en el pliego de condiciones exista alguna cláusula que les favorezca.

Lo que es habitual en la concesión de los servicios públicos municipales (agua, recogida de basuras, autobuses urbanos…) es que las cláusulas se recoja que los trabajadores tendrán continuidad con la nueva concesión, sea la misma empresa o sea otra. O lo que es lo mismo: no peligran los puestos de trabajo. Bueno, sí, pueden peligrar, en el caso de que la concesión fuera a la misma empresa, los de aquellos trabajadores más críticos con la empresa, los que se niegan a hacer de escudos humanos, los que saben que los pliegos de condiciones garantizan la continuidad.

El Canal de Isabel II es una empresa pública de la Comunidad de Madrid, y su consejo de administración está definido y nombrado por el Partido Gurtelar (antes Partido Popular). El Ayuntamiento de Cáceres está gobernado por el PSOE y la estrategia es evidente: mientras los trabajadores, sobre todo los que llevan menos tiempo en la empresa, los que “deben” su puesto de trabajo a alguien, se prestan a hacer de escudos humanos, la verdad, la continuidad de la prestación del servicio y la continuidad de los puestos de trabajo, quedará aislada.

A comienzos de junio, BUSURSA, empresa del peor de todos los empresarios y jefe de la CEOE, hizo lo mismo con los trabajadores: les retrasó el pago de la nómina aduciendo falta de liquidez, cuando en la última semana de mayo es cuando más dinero ingresan, por las ferias.

Y mientras una empresa gobernada por el PP y otra propiedad de Díaz Ferrán juegan a utilizar a los trabajadores como escudos humanos, los sindicatos “de clase” se sientan a negocia con Díaz Ferrán y se sienten contentos defendidos por el Partido Leninista Popular.

Vale.

El pasado 8 de junio, el sindicato amarillo CSI-CSIF convocó una huelga en las administraciones públicas como respuesta a los recortes aprobados por el Congreso de los Diputados a iniciativa del Gobierno. La prensa, en su conjunto, y, especialmente la prensa que tiende sus redes de negocios en sectores políticos de derechas, inició un duro combate para obligar a los sindicatos de clase, CCOO y UGT, a que se sumaran a la convocatoria. La finalidad era clara: la huelga iba a ser un fracaso, y el fracaso pasaría factura a CCOO y UGT.

Los hechos así han venido a demostrarlo. Los empleados públicos dieron la espalda a los convocantes, como era previsible en la estrategia de CSI-CSIF, pero el marrón se lo comieron los sindicatos de clase. Picaron como pardillos.

El día de la huelga convocada, los gabinetes de comunicación de CCOO y UGT se esforzaron en un ejercicio inútil por trasladar éxitos de la movilización a los medios de comunicación que los habían abocado a la convocatoria y, simultáneamente, publicaban artículos de opinión, columnas, cartas, editoriales y comentarios de internautas en las ediciones digitales que han sido una losa que las direcciones sindicales tratan de levantar. Ese día, el sindicato amarillo CSI-CSIF permaneció prácticamente mudo.

Así, en vez de aprender de los errores, esto es, poner en su sitio al sindicato amarillo que los ha engañado (en realidad, Méndez y Toxo se han dejado engañar) y denunciar a las empresas editoras de los medios de comunicación que han dirigido concertadamente el mayor ataque que se ha perpetrado en España contra el sindicalismo, ahora anuncian una huelga general.

Mucho tendrán que cambiar las cosas, mucho, para que la convocatoria triunfe. No basta con anunciarla. Hay que trabajarla bien, elegir bien la estrategia de cara a los trabajadores y los centros de trabajo y menos entrevistas con periodistas que sirven a los intereses de la patronal, que se frota las manos con el descrédito mediático de los sindicatos de clase.

La primera medida, estratégica, que les puede y les debe reportar éxitos en la convocatoria, es no permitir que se les una, si lo intentara, cosa que dudo, el sindicato amarillo CSI-CSIF. O lo que es lo mismo: lo primero que deben hacer CCOO y UGT es recuperar la condición de sindicatos de clase, porque, de lo contrario, volverán a repetirse, sobre mojado, las acusaciones de burocratización, funcionarización, “liberados” y otros argumentos que las empresas mediáticas, participadas en muchos casos por empresas de otros sectores, tienen en su recámara para disparar contra los intereses de los trabajadores.

El Partido Gurtelar, que el domingo, por boca de la señora de López del Hierro, ataviada con pañuelo palestino de diseño, se decía defensor de los trabajadores, y que el lunes, la misma señora, ya sin el pañuelo, descalifica la huelga como instrumento de presión de las clases trabajadoras.

Vale.


Obra de Marlene Dumas

La inaugurada rehabilitación de la Casa Grande, sede del Centro de las Artes Visuales Helga de Alvear (CAVHA CÁCERES), acoge una muestra de 115 obras de la galerista, un porcentaje mínimo de las 2.500 que componen su colección. Ningún cacereño debería perderse un paseo por las salas para soprenderse, para emocionarse, para sentirse dentro de un mundo, el arte contemporáneo que desde ahora tiene un epicentro internacional en nuestra ciudad. También, la Fundación debería promover el conocimiento del Centro haciendo algo muy necesario por lo que de nuevo tiene todo lo que se puede ver: un poco de pedagogía con muchos colectivos sociales.

Pero esta inauguración, y precisamente por el mundo nuevo y sorpresivo que trae a una ciudad tranquila, parsimoniosa, y por el valor inmaterial y material que la colección de Helga de Alvear tiene, no debe ser más que un punto y seguido.

Un punto y seguido que tiene que ver con la agilización, a pesar de la grave situación económica que venimos atravesando, del proyecto del edificio anexo, de los arquitectos Tuñón y Mansilla, porque la importancia cultural, turística y económica que supondrá para Cáceres el Centro cuando esté completo merece mucho la pena.

Cuando se haga la primera criba de las ciudades aspirantes, criba que pasará Cáceres con solvencia, deberá acometerse la segunda, y paralelo a ella deberá discurrir el procedimiento de puesta en marcha de las obras del nuevo edificio, que albergará en su conjunto la totalidad de la colección.

Por cierto, el valor de la colección, cifrado en 140 millones de euros, bien merece la pena que quien recibe un regalo de ese tipo disponga del mejor continente para albergarla.

Vale

Este pasado fin de semana del 6 de junio de 2010, el ex presidente del Gobierno José María Aznar, con atuendo descamisado, lanzó una serie de invectivas, preparadas con suficiente antelación, estudiadas ante el espejo y que, por ello, revelan una actitud que merece la pena ser analizada.
Hasta ahora, no he escuchado más que críticas muy generales con la actitud de Aznar, claramente imbricada en un complejo de inferioridad ideológica que le produce un comportamiento propio de resentidos.
De todos los “argumentos” esgrimidos por el sujeto en cuestión, me llama poderosamente la atención que dijera, mirando de perfil, con ese gesto mal encarado, que le está pudriendo poco a poco, que España es un “Estado políticamente inviable”.
En la analítica política, esa frase, pensada, repensada, no merece otro calificativo que el de golpista, de golpismo fascista. No entiendo cómo los analistas políticos que cuestionan las opiniones de Aznar se hayan centrado en “el conjunto” y no hayan visto el árbol, ese árbol que demuestra que ese fulano que gobernó ocho años España no tiene convicciones democráticas, que no cree en la Constitución sobre la que juró su cargo de presidente del Gobierno.
Podrán hacerse críticas a la política económica del actual Gobierno, todas, podrán echarse pestes del presidente Zapatero, todas, pero lo que no es de recibo es que quien ha gobernado con la Constitución de 1978 afirme, sin rubor y sin que nadie le llame la atención, que España es un “Estado políticamente inviable”.
La catadura política de Aznar, llamando abiertamente al golpismo fascista, quedó demostrada con sus palabras.
Solamente un detalle: ¿comparte Mariano Rajoy, alias Mariano Camps, la posición de Aznar de que España es un “Estado políticamente inviable”?
Vale.

La apertura del Centro de las Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, CAVHA en Cáceres ha supuesto una inyección de moral para redoblar los esfuerzos en la consecución de la Capitalidad Cultural Europea de 2016. (Conste que no lo he hecho a propósito, pero en el mismo párrafo me ha aparecido El Redoble, esencia antigua, con la modernidad exultante de las artes.)

El domingo 6 de junio, día de puertas abiertas, estuve paseando por las salas, obteniendo fotografías para colgarlas en facebook y, sobre todo, para tenerlas como prueba de la primera impresión que la colección Márgenes de Silencio, pequeña muestra de las 2.500 obras atesoradas por Helga de Alvear desde 1965, me ha causado. Cuando más adelante vuelva a ver las fotografías, después de volver a visitar la exposición, podré encontrar esos puntos de aturdimiento ante el volumen, la calidad y la sorpresa que muchos materiales y obras expuestas me han causado. Las instantáneas obtenidas son, serán, las instantáneas de mi primer acercamiento al conjunto.

Después de descargar la cámara, sin ni siquiera haber ido tomando nota de los autores de las obras que iba fotografiando, me he encontrado con una fotografía que me sugiere muchos apuntes.

En primer lugar, sobre una parte de la obra se reflejan las puertas del ascensor, del montacargas en realidad, necesario para mover algunas instalaciones. Un elemento de la obra de rehabilitación de la Casa Grande o Casa del Millón (se cuenta que quien la mandó construir, Benedicto Arias, encendía los puros con billetes del Banco de España) llamativo por su tamaño.

En segundo lugar, cuando paseaba me encontré con Manolo Díaz, un antiguo vecino, ya jubilado del Ayuntamiento, con quien compartí la visita un par de salas. Sorprendido, pero con la mentalidad abierta a recibir a cada vuelta de pasillo una nueva sorpresa.

En la fotografía que tomé, al verla en la pantalla, Manolo mira la imagen de la obra expuesta y él mismo se refleja en el vidrio que la compone. Y, ya metido en el fondo de la instalación, mira desde ese fondo lo mismo que estaba viendo desde la puerta del ascensor. Sin darme cuenta, la fotografía que tomé de una obra expuesta incorpora dentro la visión, natural y admirativa, de quien ve un conjunto artístico que causa, como su rostro y su lenguaje corporal expresan, sorpresa y curiosidad.

Vale.


Los antiguos sindicatos de clase secundan una huelga general en las administraciones públicas fundamentada en las medidas de corrección del déficit aprobadas por el Congreso de los Diputados. Y digo secundan porque es una huelga convocada por el sindicato amarillo CSICSIF.
Este sindicato es el mayoritario en las administraciones públicas, incluida, por ejemplo, la Junta de Extremadura, a pesar de la falacia de que para trabajar en ella hay que tener el carné socialista. Los sindicatos de clase se ven arrastrados a una huelga por su inferioridad en un sector que va a sufrir la crisis en grado mínimo.
En este ser arrastrados, los líderes de UGT y CCOO vienen haciendo declaraciones en el sentido de que consideran la huelga de funcionarios como la antesala de una próxima huelga general. Ya tocaba ésta, por otra parte, porque ya se cumplen los seis años de la llegada de Zapatero a la presidencia del Gobierno. El paralelismo con el 14-D es evidente.
Los sindicatos de clase con su actitud están haciéndole el trabajo a la derecha más reaccionaria de Europa, que, con la imagen de su jefe tumbado a esperar para recoger los frutos de su vagancia, se va a limitar a ganar las próximas elecciones sin haber demostrado algo más allá de la desvergüenza de los trajes de Francisco Rajoy.
Tienen razón los sindicatos en criticar al Gobierno por no imponer otras medidas, aquellas que hagan pagar a quienes, en los años de gobierno de la derecha aznarista, ganaron dinero a espuertas (¿dónde lo han metido?), y a quienes en ningún momento se enfrentaron porque no “vieron” que el modelo económico del llamado “milagro español” era un modelo insostenible. Y como todos los milagros, inexistente.
Hoy, los sindicatos de clase se han quedado sin profesores que los dirijan ideológicamente y sin alumnos deseosos de secundar sus proclamas huecas. Solamente los funcionarios, en su gran mayoría encuadrados en la derecha sociológica, les han obligado a secundar una convocatoria de huelga.
La realidad, hoy en España, es que la práctica sindical se ha convertido en un funcionamiento de gestoría. Los líderes sindicales no están en condiciones de movilizar a los trabajadores. Desgraciadamente.
Pero en esta crisis tienen la oportunidad, la llevan teniendo desde hace tiempo. Si los secretarios generales de UGT y CCOO hubieran exigido a la patronal que expulsaran de su presidencia a Díaz Ferrán sí estarían en condiciones de reclamar de los trabajadores su apoyo. Cándido Méndez y Toxo están asumiendo, con naturalidad, que la contraparte en la patronal sea un sujeto que no está capacitado para representar a los empresarios. O, lo que es más grave, están negociando con unos empresarios bajo sospecha y ellos mismos están bajo la misma sospecha.
Expulsando de la mesa de negociación a Díaz Ferrán, habrían conseguido, además, eliminar a un negociador que está apuntalando determinadas decisiones economicistas para tratar de salir de la crisis. O lo que es lo mismo, habría sido un mensaje determinante para Zapatero.
Vale.