Archivos para febrero 2022

Se cumple ahora un año de la inauguración del Museo Helga de Alvear en Cáceres. Un museo en el que el continente, el edificio de diseño inicial de Tuñón y Mansilla, y de ejecución final de Tuñón, ya ha recibido premios relevantes y propuestas de otros que le dan prestigio. Y un museo en el que el contenido, la colección atesorada durante años por la galerista Helga de Alvear, considerada una de las mejores colecciones de arte contemporáneo de Europa.

La conjunción de un edificio arquitectónicamente muy valioso, y una colección de arte única, han sumado exponecialmente para converger en un espacio en el que las artes visuales han conseguido que la ciudad de Cáceres esté entroncada en las mejores referencias culturales y turísticas. Y a ello hay que sumar Los Barruecos, escenario natural del rodaje de Game of Thrones, y escenario del Museo Vostell, un espacio único a solo 10 km del Helga de Alvear.

Aunque ya teníamos, a corta distancia, el Vostell, el Helga de Alvear ha puesto a la ciudad en lo que algunos llaman la primera división del arte.

Durante el primer año de existencia del Museo Helga de Alvear, se han contabilizado 100.000 visitas. Un dato, sin duda, relevante y más aún cuando esa cifra es mayor que el número de habitantes de la ciudad. No se pretende creer que todos los cacereños han visitado el Museo, sino que el número de visitantes es un triunfo de la decisión de ubicar en Cáceres la colección y de la propia ciudad, capaz de atraer un importante número de visitantes.

Estar en la primera división en el arte, junto con una buena y creciente atracción turística, se corre el riesgo de consolidar el estatus, de manera que la distancia entre el gran nivel del Museo Helga de Alvear y la inexistencia de espacios intermedios hasta el Museo de Bellas Artes, en el que podemos ver la historia de la ciudad. Pero no toda la historia.

Se hace necesario, cuanto antes, con un espacio de arte, un espacio museístico, que sirva de puente, de nexo, entre la historia de la Casa de las Veletas y lo que se guarda dentro de ella. Cuanto más tiempo dejemos pasar hasta encontrar ese espacio intermedio, ese puente de unión entre la historia consolidada y la historia del arte proyectada al futuro que es el Helga de Alvear, más difícil nos será luego engarzar todo el conjunto de elementos históricos y artísticos.

Porque al mismo tiempo que tenemos entre las manos un tesoro tan completo y valioso como las obras que podemos admirar en el Helga, y que parece que, por fin, se hará una amplia reforma en el Museo Provincial, ya nos han dado grandes referencias históricas los descubrimientos que los arqueólogos han conseguido en la Cueva de Maltravieso, que están consiguiendo en la Cueva de Santa Ana y que en un futuro esperemos que próximo aparecerán en la Cueva del Oso (Cueva del Conejar) o las recién descubiertas en la Ronda Sureste, tenemos que hacer todo lo posible porque el arte producido en nuestra ciudad tanto ahora como hace más de 150 años sea conocido y respetado, porque así conoceremos y respetaremos nuestra historia.

Si creemos que el Helga de Alvear es la excelencia debemos creer que entre esa excelencia y la historia, Cáceres también ha recorrido caminos y recorre caminos para llegar a ella.

Que este museo que ahora cumple un año y directamente se ha hecho mayor, no se termine convirtiendo en una isla. Que entre Maltravieso y la modernidad del Helga hay toda una historia, una historia que se sigue escribiendo por muchos artistas que buscan y necesitan un sitio, un espacio, porque sin ellos, el hueco puede resultar inmenso.

Vale.

Desde hace unos días, veníamos escuchando a cada rato, que Putin (Rusia) tenía ya decidido que iba a haber una guerra. Eso lo decían, a cada rato, Biden (USA) y estado mayor. Y, de vez en cuando, tímidamente, Bruselas (Unión Europea) diciendo que la vía diplomática, la vía diplomá…

Ahora, cuando ya parece que la guerra ha comenzado (todavía no he conseguido pillar ni una webcam con retransmisión en directo), tenemos en las tertulias (lo sé porque he leído por ahí algo) a los más expertos guerreros o tratadistas de derecho internacional. Incluso parece que alguno ha planteado que Rusia (Putin) está haciendo una guerra contra el derecho internacional. Pero eso no es así. Putin (Rusia) ha hecho como esos proveedores de mascarillas que constituyeron su empresa cinco días antes de que la C.A. correspondiente les regara con alguna comisión: Rusia (Putin) se cuidó mucho de reconocer la independencia del Donbass y el Lugash, para, después, recibir desde el Dunbass independiente y el Lugash independiente, los escritos de socorro. No había violación del derecho internacional.

Y mientras tanto, USA (Biden) amenazando con durísimas sanciones económicas a Putin (Rusia), y la Unión Europea (Borrell y Bruselas B&B) más de lo mismo, siempre con la coletilla de la esperanza de la acción diplomática los tanques rusos, con la ITV recién pasada, se lanzan a entrar en el Donbass y el Lugash.

Y sí, parece que hay o va a haber o hubo o habrá una guerra, pero todavía no hay conexiones en directo, ni carruseles guerreros, aunque alguna imagen llega. La primera guerra televisada, la del Golfo de Bush padre, era en verde noche.

No creo que Putin tenga esos efectos especiales ni los ucranianos ganas de ponerlos.

Pero como siempre, en los altos palacios ordenarán las guerras y en las humildes ciudades contarán los muertos.

Vale.

El colegio Licenciados Reunidos nació en la primera mitad de los años 50 del siglo pasado, y tuvo algunas sedes, siendo la más estable la de la calle de la Pulmonía (C/ Gómez Becerra), nº 7.

Su crecimiento, parejo al mismo crecimiento de la población en la ciudad de Cáceres llevó a sus propietarios (nació como una cooperativa de licenciados en diversas especialidades) a buscar mayores espacios, lo que hizo que se trasladaran a unos chalets construidos en la calle García Plata de Osma, junto a la naciente parroquia de Fátima, y con otra fachada en la calle de Sanguino Michel, que, en la actualidad es la más reciente memoria de este centro.

La estabilidad de ubicación alcanzada con el traslado a las calles Sanguino Michel y García Plata de Osma, el crecimiento del centro también alcanzó una estabilidad, adaptándose a los distintos cambios en la legislación educativa, lo que permitió que el edificio con fachada a Sanguino Michel se construyera a finales de los 70 (1979 según consta en la ficha catastral), y que terminó quedando pequeño hasta su definitiva ubicación en la calle Londres en 1996.

Hoy, con un Plan General Municipal vigente desde 2010, aquellas instalaciones de la calle Sanguino Michel, vacías, sin uso, trasladan una penosa imagen, máxime teniendo en cuenta que la apariencia arquitectónica no está acorde con otros inmuebles vacíos de la ciudad.

Ficha Catastral

Los datos catastrales de la finca con fachada a Sanguino Michel nos presentan una superficie de suelo de 910 m2, para una superficie construida total de 1916 m2.

El solar consta de dos espacios, uno, sobre el que se asienta una construcción en 5 alturas, sobre 205 m2 de suelo, para un total de 1025 m2. El segundo espacio, con una superficie de 705 m2 alberga una edificación en 3 alturas sobre 212 m2, destinándose el suelo restante a patio.

Durante uno de los períodos de información pública a los que se sometió el vigente PGM, en 2007, la propiedad del inmueble presentó una alegación solicitando que le fuera quitada la etiqueta de uso docente que tenía, a cambio de construir un parking, un tipo de instalación de los que carecía y carece la ciudad.

La alegación fue admitida, por lo que en la documentación del PGM recoge el inmueble sin ninguna etiqueta, salvo la de ser suelo urbano, de carácter general, y, en su caso incluido a las determinaciones de la norma Zonal 4, en su situación primera. Según aparece en planos, las alturas permitidas son 8, para el cuerpo edificado con fachada a Sanguino Michel, en tanto que sobre la edificación resultante en el patio actual (posiblemente, destinada a parking, según la alegación estimada) mantendría las 3 alturas existentes.

Vale.

Hoy, el gobierno de coalición, de acuerdo con los sindicatos mayoritarios, ha anunciado la subida del Salario Mínimo Interprofesional a la cuantía de 1.000 €, lo que hace que el SMI haya subido casi 275 € en tres años, más que en cualquier período anterior. Igualmente, y con efectos de 1 de enero, entró en vigor una Reforma Laboral que, si bien no resuelve en su totalidad los elementos más lesivos para los trabajadores, supone un gran avance. Estos dos hitos, el SMI y la Reforma Laboral los ha hecho posible un gobierno de izquierdas, un gobierno de progreso.

Artículo publicado con la firma de José Acero en el nº 584 de El Bloque el 19 de enero de 1919.

El artículo que transcribo viene, por su contenido, a fijar cuál era la situación de la mano de obra en torno a 1920 y la desazón que cundía en la clase trabajadora, algo que nos ha perseguido a los extremeños desde siempre, desde la Mesta.

Lo que voy á decir, es lo mismo que tantas veces se ha dicho; lo que á diario estamos viendo, la eterna y amarga realidad de la vida.

No podemos vivir; esto ya lo sabemos; es muy antiguo, hace mucho tiempo que la vida para nosotros es imposible, pero cuanto más tiempo pase, más grave es nuestra situación y los datos exactos, los presupuestos de nuestras casas saben de una manera exorbitante y nuestros salarios no llegan ni siquiera á cubrir la mitad de nuestras necesidades.

Y para demostrarlo á aquellos que nos acusan cuando reclamamos ó cuando alzamos nuestra voz en señal de protesta, es preciso que se fijen en la forma de vida del obrero.

Supongamos una familia obrera, compuesta por tres individuos, y supongamos también que gastan en comer los siguientes artículos diariamente:

Dos panes que importan, 76 céntimos

Aceite 30 ídem

Cecina 50 ídem

Garbanzos 30 ídem

Judías 30 ídem

Patatas 25 ídem

Café 10 ídem

Azúcar 15 ídem

Carbón 25 ídem

Petróleo 15 ídem

Que todo junto arroja un total de 3 pesetas y 6 céntimos.

Si á esta suma de 3’06 pesetas le añadimos 25 céntimos diarios, por lo menos, de casa, resulta un total de 3 pesetas con 31 céntimos; esto, sin incluir otras muchas necesidades perentorias, ni vestir ni calzar.

Ahora, fijándonos en que por término medio el obrero de nuestra capital gana 2,50 pesetas el día que trabaja, (que no son todos á la semana), le faltan para cubrir las más perentorias necesidades de la vida, 81 céntimos diarios; suponiendo que no dejase un solo día de ganar el jornal.

¿Cómo podremos sobrellevar la existencia los que nos dedicamos al trabajo cotidiano, ni qué fuerzas podemos reponer á las existencias del taller, la fábrica o la mina?

Y si ahora nos fijamos en que en la mayoría de los pueblos de nuestra provincia están las subsistencias aún más caras que en nuestra capital, y que el bracero campesino no gana más que 6 ó 7 reales al día que puede trabajar, ¿qué camino le queda al proletariado?

¿Qué conducta vamos á seguir cuando vemos que mientras morimos de hambre lentamente, los eternos acaparadores consiguen juntar fortunas inmensas, y que los cosecheros tienen sus almacenes abarrotados de artículos de consumo sin que sean capaces de sacrificar algo su avaricia en favor de la clase trabajadora?

¿Qué esperanzas nos quedan á los que todo lo producimos y vemos que los que nada trabajan se enriquecen á nuestra costa y nos hacen la vida imposible, matándonos de hambre? ¿Qué castigo merecen? ¿Qué venganza tomará el esclavo, el día que el hambre le obligue?

No lo sabemos. Pero si seguimos por este camino y no se nos remedia en algo, las consecuencias serán muy funestas y lamentables para todos.

JOSÉ ACERO.

La reciente publicación en una prestigiosa revista internacional de un estudio firmado por Eduald Carbonell, Toni Canals y otros arqueólogos, bajo el apadrinamiento de la Fundación Atapuerca, ha puesto en un primer plano, muy importante, los trabajos y hallazgos que se vienen produciendo en la Cueva de Santa Ana.

Ello me ha llevado a buscar alguna referencia histórica sobre esa cueva y en su entorno inmediato. Porque la mayor referencia que tenía, venía por la ermita erigida y por algunas referencias toponímicas de los Caños de Santa Ana, como uno de los desaguaderos del Calerizo. Eso sí, si los datos los ponemos en contexto con lo que ahora sabemos del Calerizo y, sobre todo, de la Cueva de Santa Ana, pueden arrojar algún conocimiento sobre un espacio que deberá, sin duda, convertirse en inexcusable para que los estudios que ya vienen realizándose desde los Primeros Pobladores, continúen tanto para ampliar el conocimiento arqueológico tanto a nivel de información antropológica, como a un nivel más inmediato sobre la ciudad de Cáceres.

Coetáneo con Simón Benito Boxoyo, se llevó a cabo un interrogatorio por mandato real hacia 1780-1890, realizado por el geógrafo de S.M. don Tomás López, y en nuestra ciudad pudiera ser que al menos un borrador fuera contestado por el mismo Boxoyo.

Las preguntas y respuestas al interrogatorio están recogidas por Tomás Pulido y Pulido, en una publicación de la Revista Alcántara, de 1991 «Notas para la Historia de Cáceres».

Así, a los efectos de esta entrada, me interesa transcribir parte las preguntas 4 y 14, y sus correspondientes respuestas.

Dirá si está a orillas de algún río, arroyo o laguna; si a la derecha o izquierda de él, bajando agua abajo. Dónde nacen estas aguas, en dónde y con quién se juntan y cómo se llaman. Si tienen puentes de piedra, de madera o barcas, con sus nombre y por qué lugares pasan.

El Marco o Fuente del Rey

R. No está Cáceres fundado a orillas de algún río, pero al mediodía y distancia de dos tiros de bala de la población, en un pequeño valle, nace un caudaloso raudal de agua llamado Fuente del Rey. Su corriente se dirige al pueblo pasando inmediato a él; beneficia una legua de huertas, que producen con abundancia hortalizas y frutas, muelen 25 piedras harineras, sirve a varios batanes, tintes, lavadero de lana, queden lavar 60.000 arrobas cada año, gran número de tenerías; sin advertirse disminución en su corriente, siempre cristalina en su nacimiento. Este [El Marco o Fuente del Rey] tiene un muro de piedra y cl, sin entrada, cosa de 50 pasos en cuadro.

(…)

14ª Si tiene aguas minerales, medicinales o de algún beneficio para las fábricas, salinas de piedra o agua, canterías, piedra preciosas, minas, de qué metales, árboles y hierbas extraordinarias.

R. Demás del famoso venero de agua que va explicado en el 4º capítulo, son innumerables las fuentes minerales y medicinales de todo el territorio, siendo la más especial una que está cerca de los muros de la villa [Fuente del Concejo], de donde se surte casi todo el vecindario, y de la que aún se conserva en el archivo del Ayuntamiento, una porción en un frasco hace más de 40 años sin corrupción. Es tan abundante, que en los dos años anteriores de 93 y 94, de gran sequedad, servía, no sólo para beber, sino pata todo el gasto de las casas, y se hizo juicio, que cada 24 horas se extraían de ella 15.000 cántaros. No vierte fuera, sino que luego que llega a la altura de su peso, no aumenta. Está adornada de seis arcos de bóveda piedra berroqueña, y suelo de lo mismo, por que sale el agua, teniendo tres varas de profundidad y más de 12 de largo; está al oriente de Cáceres. Al poniente está otra llamada de Aguas Vivas, adornada de arcos y bóveda de piedra berroqueña, reedificada modernamente; muy abundante y aunque los vecinos de aquellos barrios usan de ella; pero más particularmente sirven sus aguas para lavar ropas. Cerca de ella hay otras dos, que sirven para los enfermos que tienen inapetencia a los manjares, siendo éstas, en circuito de cuatro leguas difíciles de numerar, beneficiando sus corrientes muchas huertas.

Cantera cerca de la Cueva de Santa Ana

Las canteras que hay en el distrito de Cáceres son piedra berroqueña, y otras en que se advierten venas de algunos metales, especialmente de hierro; pero la más útil y abundante es el mineral calizo de que se surte la mayor parte de la provincia por su exquisita calidad y variedad de especies de cal para distintos usos y fábricas. Su extensión es de tres leguas desde poniente a mediodía del pueblo, principiando a pocos pasos de distancias; el terreno que ocupa tiene profundas cavernas, unas ocultas y otras manifiestas; la mayor se cree una que principia en un valle al mediodía, cerca de la ermita de Santa Ana, a media legua de Cáceres y es un cerro de más de una milla de longitud, caminando a poniente, por cuyos dos extremos se ha visto correr muchos meses gran cantidad de agua capaz de moler piedras, no siendo esto todos los años, porque algunos falta; por la parte del lago la arroja por dos aberturas de piedras calizas y también por ellas se ha visto recibida, llamánse los Caños de Santa Ana; y por la parte de poniente, junto a la casería de Corchuela, cuando ha salido, ha sido abriendo la tierra y levantando con fuerza su agua en forma de columna, con grande abundancia. Cerca de esta caverna oculta, por cima del valle, y en un promontorio está otra abierta, que algunas personas han examinado con luz artificial, caminando muchos pasos, bien que sin atreverse a llegar a su fin.

Ejemplar de Alcornoque cerca de la Cueva de Santa Ana

No hay árboles extraordinarios porque ha faltado la aplicación a plantíos; de los frutales que hay y alamedas se advierte lo bien que produciría todo género de ellos, si se plantasen, especialmente morales para la seda, y serían de utilidad y adorno al público. Acaba de plantarse una alameda al paseo de San Francisco que hermoseará mucho aquel sitio.

Que en 1780-1790 se conocieran los que sin duda eran los desaguaderos del Calerizo, por ejemplo, los Caños de Santa Ana, que fue el primero en perder un nivel suficiente por la ejecución del Pozo de la Esmeralda, que supuso por su utilización para las minas de fosfatos, una primera sobreexplotación, siquiera puntual, que ya puede considerarse que el Calerizo tiene limitaciones de capacidad y que necesita, cada vez más, un plan de mantenimiento de caudales y niveles para su preservación.

Vale.

Recientemente, ha entrado en vigor en nuestro país la ley que reconoce que los animales son seres sintientes. Una avance en la civilización, cuya pretensión es la de establecer los criterios que reconocemos en los animales y determinar que su maltrato es una aberración.

Más recientemente, hace un par de días, un grupo de animales que se escapan a esa consideración de sintientes, protagonizó un asalto al Ayuntamiento de Lorca, durante la celebración de un pleno que debatía sobre las macrogranjas, esos espacios destinados a la malcrianza, malengorde y malsacrificio de animales para su mercadeo y deglución de los seres superiores de la fauna del universo.

Ese grupo de animales que asaltaron violentamente el Ayuntamiento de Lorca, mientras se celebraba un pleno, la máxima expresión democrática en el nivel más cercano a las personas, actuaron impunemente, ante la evidente desventaja de la Policía Local, que se sintieron atropelladas de manera salvaje por los desenjaulados, y el estupor de las pacíficas autoridades locales.

Mientras que mayoritariamente los ciudadanos en España nos comportamos de manera educada, tranquila y, como mucho, aparecen desvencijados apelativos en redes sociales, los amos de esos animales desenjaulados, de esas mascotas que habitualmente obedecen a la voz y las instrucciones de sus amos y adiestradores, fueron puestos en libertad de cadenas y jaulas y orientados hacia el Ayuntamiento de Lorca, siguiendo un rastro de decisiones democráticas que los hábiles adiestradores les habían dado a oler para que, en el núcleo en el que más fuerte era el olor democrático, atacaran sin piedad.

Es de esperar que en estos días transcurridos desde la jauría, los laceros municipales, ayudados por cuerpos de especialistas como el Seprona, sean capaces de dar caza a semejantes animales y a sus amos y adiestradores, y sean devueltos a sus jaulas.

Vale.