Archivos para febrero 2011

La portavoz del Partido Gurtelar en Cáceres ha manifestado, en el día de hoy, 26 de febrero de 2011, que debe paralizarse la redacción y posterior trámite de un Proyecto de Interés Regional en terrenos de El Ferial y ordenar, junto con los propietarios de terrenos, el Sector. La concejal del Partido Gurtelar se atreve, en su ¿comunicado de prensa? a hacer historia y recordar, algo que es cierto, que la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Cáceres tuvo su origen en la incapacidad del anterior alcalde, de su propio partido, de sacar adelante una escandalosa modificación que era, en realidad, un convenio muy conveniente a algunos intereses privados, incluidos los técnicos que estaban en la operación, y muy lesivo a los intereses municipales, a los intereses generales.
Sobre El Ferial cabe recordar que en todos los documentos de Revisión redactados bajo gobierno del partido de la derecha, los derechos urbanísticos propios del Ayuntamiento sobre los terrenos que actualmente ocupa el recinto ferial habían desaparecido misteriosamente, y solamente en los documentos redactados ya con gobierno de Carmen Heras han podido “recuperarse”. Por supuesto, el Partido Gurtelar ignora (bueno, se hace el ignorante) de cómo era posible perder los derechos urbanísticos de 14 hectáreas.
Se queja la concejala de que no hay nada sobre el Pabellón de Ferias, y, precisamente, la redacción del PIR está motivada porque es la mejor manera de garantizar la construcción.
En el sarampión ultraliberal que tiene su zona cero en FAES, la concejala derechista señala que los terrenos hay que ordenarlos de acuerdo con los propietarios del Sector. El PIR tendrá en cuenta esos derechos, pero ahora mismo los propietarios no están en condiciones financieras de hacer nada. El sector del ladrillo, cebado por las políticas ultraliberales de la derecha más rancia de Europa, no tiene capacidad de reacción y en ciudades como Cáceres, el sarampión sigue siendo epidemia.
Lo que hoy, 26 de febrero, hace la concejala del Partido Gurtelar es lanzar un ¿comunicado? para garantizarse mañana, domingo, un poquito de papel en la prensa local, porque hoy ha habido convención de su partido en Mérida y, de momento, no aparece ni en las crónicas ni en las fotos.
Esa obsesión que le ha entrado por correr detrás de la alcaldesa de Cáceres le hace dar tropiezos como el de hoy.
Ha de saber la señora concejala pepera que El Ferial fue el principio del fin de la manera sobrecogedora que tuvo su partido en hacer políticas de ladrillo, y sacar a pasear el fiambre no hace si no expandir un hedor que hierve por las ventanas de la avenida de Manhattan.
Vale.

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Los sucesos de Egipto, que han culminado con la salida del poder de Hosni Mubarak, con destino al balneario de Sarmh El Seik, ha sido televisados al minuto para todo el mundo. Los manifestantes, en la plaza Tahrir, han aguantado 19 días hasta que se les anunció la marcha Mubarak. Algunos, han tildado los sucesos de Egipto como una revolución, pacífica. Y en otros muchos, ha cundido el “ejemplo”, de manera que han hecho de esa presunta revolución, una bandera (¿llegarán a las banderías?) de lo que son la democracia y el poder de los ciudadanos.
Sin embargo, lo sucedido en Egipto, después de lo ocurrido en Túnez (por cierto, ¿cuál es hoy la realidad de Túnez, mes y medio después de las revueltas?), no ha sido ni una revolución ni es un ejemplo de democracia, para nada. La inhibición de los Hermanos Musulmanes en la organización de las manifestaciones de Egipto hacen pensar que el islamismo radical egipcio no consideraba la situación suficientemente madura para capitalizar las revueltas. Madura para sus intereses. Han sido meros espectadores, sin duda esperando una mejor ocasión.
Lo sucedido en Egipto ha sido algo bastante menos romántico que una revolución y bastante menos ejemplarizante desde el punto de vista democrático. Es cierto que al hilo de unas manifestaciones, surgidas por la carestía creciente de productos básicos, la inacción del gobierno de Mubarak ha propiciado una creciente suma de descontentos con el régimen. Solamente al final, con subidas de salarios y alguna otra medida, cuando ya se llevaban más de quince días de manifestaciones, reaccionó la dictadura.
Mientras todo esto sucedía, el ejército ha permanecido a la espera. Los mandos militares egipcios, entrenados y formados al modo de las necesidades USA, han guardado el régimen y han guardado sus relaciones con los egipcios. ¿Por qué? Porque las protestas, como en el fútbol, no iban contra los jugadores (Egipto era y sigue siendo, un régimen militar), sino contra el palco. Los jugadores, por tanto, no han visto peligrar su estatus.
Y cuando las protestas han supuesto el final del mando de Hosni Mubarak, los jugadores han asumido su papel. Es decir, los militares han asumido el poder (o, mejor dicho, han quitado al presidente del palco) y ya podrán poner a otro.
Porque, no se olvide, en Egipto habrá elecciones a la presidencia cuando la cúpula militar tenga un candidato capaz de ganar las elecciones, o cuando estén en condiciones de convocar unas elecciones en las que tengan previamente asegurada la victoria.
En Egipto, como en Túnez, no ha habido ninguna revolución. La revolución habría sido acabar con el régimen militar. Lo que han conseguido los egipcios es quitar a Hosni Mubarak. Nada más.
Vale.

La presencia en Cáceres durante unos días, con un calendario muy apretado y muy solicitado, del presidente de la Junta de Extremadura y Secretario General del PSOE extremeño parece haber puesto bastante nerviosa a la candidata Elena Nevado.

La candidata del Partido Gurtelar a la pedanía (Celdrán dixit, Nevado asiente) cacereña, situada en el Tercer Mundo (Nevado afirma sin pestañear) ha salido hoy en una rueda de prensa a descalificar no sólo los contactos de Fernández Vara con entidades de todo tipo de la ciudad de Cáceres (por cierto, buen trabajo, bastante incómodo, de algún miembr@ peper@ que se infiltra), sino la mera presencia en la ciudad, conviviendo con cacereños, del presidente de la Junta.

Para una catovi del Tercer Mundo no es soportable que ciudadanos de toda clase y condición, incluidos votantes del Partido Gurtelar, paren por la calle al presidente de la Junta y le llamen por su nombre, Guillermo, o le digan Presidente y a continuación le tuteen.

El tono, tonillo, de la rueda de prensa de Elena Nevado, en los textos de agencias y en algún corte que he podido escuchar denotan algo que ya se viene observando: rabia.

Después de las buenas noticias para la ciudad, con la alcaldesa Carmen Heras al frente, no está la candidata en condiciones de aportar propuestas ni de igualar las buenas noticias:

La resolución del asunto del transporte urbano (demencial pliego de condiciones el que aprobó la derecha presidida por Saponi, de pago por kilómetros recorridos),

el desbloqueo de la operación urbanística de El Corte Inglés (¿soportaría Elena Nevado una comparación entre lo que su partido pretendía aprobar y lo que está en vigor?),

la solución para el Residencial Universidad (a pesar de los intereses económicos de conspicuos votantes de la derecha),

la buena marcha de las obras de la Plaza Mayor, que estará lista para el examen de la Semana Santa (aunque la derecha en el Ayuntamiento trate de poner todas las zancadillas posibles),

el encarrilamiento del concurso del agua (de cuya toma de decisiones la candidata de la derecha parece que ha sido apartada por orden de la lideresa madrileña),

la disminución drástica de la deuda municipal (¿eso duele, verdad?)… ¿sigo?

Todas estas buenas noticias, la popularidad y cercanía de Guillermo, que el Partido Gurtelar en Cáceres ha podido palpar porque para eso también se aproximan al Secretario General del PSOE extremeño, han puesto de los nervios a Elena Nevado.

Sabe que las buenas noticias, el buen trabajo realizado por Carmen Heras y su equipo llegan a los ciudadanos. Por eso, nada mejor que mostrar rabia y cabreo en las ruedas de prensa.

También es consciente Elena Nevado que la renovación de la lista electoral del PSOE en Cáceres ha llegado a su feisbus y sus amigos y simpatizantes le piden que haga lo mismo, que renueve su lista, que elimine lastres… aunque ya se sabe que algún lastre de peso se subirá las gaviotas, aves carroñeras.

Vale.