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De las cuatro opciones recogidas por el propio Castel como las posibles soluciones para el abastecimiento de aguas á Cáceres, la referida a las fuentes de Castaño, Muesas, Valhondo y otras menos importantes agregables a la conducción, es la preferida del investigador. Se corresponde, además, con la opinión de Eduardo Hernández Pacheco, que ensalza en su desaparecido Informe de la Cuenca geológica de Cáceres el trabajo que, 30 años antes que él, había desarrollado Joaquín Castel, incidiendo Hernández Pacheco en las apreciaciones sobre el valle de Valdeflores.

Ahora, cuando se pretende destruir el paraje con una explotación minera salvaje a cielo abierto, los trabajos de Joaquín Castel y, posteriormente, los de Hernández Pacheco, constituyen, por sí mismos, elementos científicos que, junto con recientes estudios sobre la cuenca geológica, desmontan las “bondades” que la empresa minera del litio quiere vendernos con “estudios” hechos para su conveniencia, obviando el valor de la zona.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 6 obliga a las administraciones a llevarlo a la práctica, y al Ayuntamiento de Cáceres, además de la Confederación Hidrográfica del Tajo (Administración general del Estado) y a la Junta de Extremadura. Las AAPP están concernidas en el afloramiento, catálogo y análisis de todas las fuentes de obtención de agua, tanto para consumo humano (potable) como para todos los usos que sean necesarios para el mejor desenvolvimiento de la vida, y más en una ciudad que carece de río.

La ayuda para estas entradas que nos presta www.caceresaldetalle.blogspot.com es esencial, y creemos que pueden ser útiles, muy útiles, para dar a conocer la verdadera dimensión de los tesoros hidrológicos de la ciudad de Cáceres.    

Aguas de las fuentes de Castaño, Muesas, Valhondo y todas las agregables den la parte norte de la Sierra de la Montaña.

De las nivelaciones mandadas practicar  por el Ayuntamiento de Cáceres en el trayecto de Muesas al Vadillo, se desprende que todas las fuentes importantes de la parte Norte de las sierras de la Montaña y Milano que pueden ser conducidas en un canalizo al Puente de Vadillo, á cuyo punto llegarían con unos dos metros de sobre-nivel, deducido ya el desnivel de corrientes y con este dato á la vista, bien puede comprobarse que ese sobre-nivel de dos metros puede aprovecharse para recibir el agua en un depósito capaz para las horas que la maquinaria elevadora no funcione.

De los aforos que también se practicaron en diversas épocas y con asistencia mía, de varias fuentes de las que debieran formar esta conducción, se desprende también que si bien las principales en la época mínima y sin las obras que implicaría su encauzamiento dan solo litro y medio por segundo, en cambio llegan á 5 y 6 litros en invierno y primavera. De esto se deduce claramente que, si con el exceso de invierno y primavera se procurase á final de Abril tener lleno en Peña Redonda un depósito de 15 ó 20.000 metros cúbicos de agua elevada, para suplir la deficiencia de los manantiales en los cuatro meses de sequía, depósito que ya está medio explanado, se podría contar con una corriente media de 3 litros por segundo ó sea los 20 litros por persona y día que el máximum legalmente exigible por un pueblo en aguas potables. Esta cantidad podría duplicarse transigiendo con la idea de guardar en dos pantanos en Muesas y Valhondo las invernales y torrenciales y en este caso la cantidad obtenible se acercaría ya en una sola conducción y distribución á la que es legalmente exigible de agua para todos usos.

Cáceres. Vista desde el Cerro de la Buitrera.

Sin embargo, aunque la mayoría de las poblaciones que están abastecidas de agua han tenido que acceder á los pantanos de reserva para los estiajes, aquí con alguna razón se ha protestado del uso de aguas estancadas al aire libre, y hay un medio muy bueno de subsanar este inconveniente, y aunque en su ejecución resultase algo más caro, podría dar una dotación casi ilimitada de agua no potable después de obtener la potable.

Consiste en segregar del agua embalsada en el Marco una cantidad pequeñísima, unos 5 litros por segundo, y elevarla á un depósito gemelo de la potable de Peña Redonda con la misma turbina y tubería ascensora de la potable, trabajando a horas distintas y haciendo una distribución separada en calles, plazas y paseos. De este modo, con poco más del doble gasto que implicarían las expropiaciones y construcción de pantanos del primer caso, se podría establecer la red especial de la no potable, quedando la población surtida en exceso.

Lo ventajoso de basar en la fuerza hidráulica del Vadillo la elevación de aguas y alumbrado público, puede comprenderse con solo considerar que las 30.000 pesetas á que se obliga, según el último contrato, el municipio, podrían obtenerse, sin gastar carbón y con la economía que resultaría sólo en este artículo en el trabajo alternativo de elevación aguas y alumbrado por la turbina, en unos 68 meses quedaría reintegrado el gasto de unos 18 á 20.000 duros que costarían el muro de represa del Marco, acequia á nivel del cerro del Diamante, Vadillo ó Butrera, tubería del sato, turbina y expropiaciones de los once molinos de Marco á Vadillo.