Archivos para gobierno

Hoy, la Ministra de Defensa, en sede parlamentaria, ha pedido perdón a los familiares de las víctimas del Yak-42, en nombre del Estado. Y el tono en el que lo ha hecho y están repicando los medios serviles, ha sido el de “pelillos a la mar”. Claro, que la señora Cospedal, ministra del gobierno y abogada del Estado de profesión, lo que ha hecho ha sido cargarse todas las teorías de derecho político y administrativo.

La ministra de Defensa ha confundido, a sabiendas, gobierno y estado, o estado y gobierno. Solamente desde la premeditada conculcación de los valores democráticos se puede hacer esa simbiosis.

La Real Academia de la Lengua dice del concepto “Estado”, en sus acepciones 6ª y 7ª:

  1. m. Forma de organización política, dotada de poder soberano e independiente, que integra la población de un territorio.

  1. m. Conjunto de los poderes y órganos de gobierno de un país soberano.

Por su parte, la acepción 2ª del vocablo “Gobierno”, dice:

  1. m. Órgano superior del poder ejecutivo de un Estado o de una comunidad políticaconstituido por el presidente y los ministros o consejeros.

Hoy, la ministra de Defensa ha confundido el todo y la parte, con la única pretensión de exculpar a la parte, el gobierno del Partido Popular del que formaban parte Trillo y el actual presidente del Consejo de Ministros, repartiendo culpas y responsabilidades sobre todo el Estado.

Cuando a los funcionarios públicos, para acceder a sus puestos de trabajo se les exigen conocimientos de derecho político y administrativo, entre los que se encuentran saber diferenciar adecuadamente entre el legislativo, el ejecutivo y el judicial, o la administración general del Estado, las Comunidades Autónomas, o la administración local, hoy, una señora ministra, abogada del Estado para más escarnio, se ha cargo horas de estudio y esfuerzo para decir que el gobierno del PP, y concretamente, el ministro Federico Trillo, fue responsable, cuando menos patrimonial según dice el Consejo de Estado, de un vuelo que nunca debió despegar.

Confundir, del modo en el que lo ha hecho hoy la señora Cospedal, Gobierno y Estado, no es una torpeza ni un error. Ha unido una necesidad política y social, la petición de perdón, con su expresión en nombre del Estado. De esta manera, reparte culpas y responsabilidades.

Y más aún, cuando la misma ministra que hoy ha perdido perdón en nombre del Estado por una actuación de un Gobierno de su partido, por el Yak-42, el viernes pasado asistió a un Consejo de Ministros en el que se cesó a Federico Trillo, a petición propia agradeciéndole los servicios prestados. ¿Prestados a quién, al Estado, al Gobierno o al Partido Popular?

Y si Dolores de Cospedal ha confundido Estado y Gobierno, no he visto aún, ni he escuchado a ninguno de los portavoces de los partidos presentes en la reunión de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados (poder legislativo, una de las partes del Estado) que le haya recriminado esa confusión. Tendré que ver en su totalidad el video de la Comisión para comprobarlo, pero repasando las noticias publicadas por los medios, no parece que hayan tenido reflejos.

Se decía que a Fraga le cabía todo el Estado en la cabeza, sin duda, por sus discípulos y admiradores, para hacer hincapié en su preparación, capacidad e inteligencia. Hoy, Cospedal, lo ha definido: a Fraga, ministro de Franco, le cabía todo el Estado en la cabeza, como a todos los totalitarios.

Vale.

En estos días en los que la presión política de cara a la investidura de nuevo presidente del gobierno recae no sobre el encargado de conseguirla sino sobre el segundo partido más votado, conviene recordar algunos conceptos.

Uno de ellos parece que es la necesidad de que el PSOE se mantenga neutral en la investidura, esto es, que se abstenga en el procedimiento del artículo 99 de la Constitución para no entorpecer la investidura de Mariano Rajoy. Esta cuestión de neutralidad es la que subyace en todas las presiones mediáticas y políticas. La abstención que se exige al líder del PSOE no es una cuestión política. No es eso lo que quieren los que la demandan.

Exigen que el segundo partido más votado renuncie a su derecho de votar en la sesión de investidura en contra de un candidato propuesto por el jefe del Estado. Exigen, en el valor supremo de la gobernabilidad, que el PSOE se abstenga. Pero en un concepto que no es político, que no es el del ejercicio de una opción política, sino que tiene más que ver con el concepto de neutralidad en un conflicto armado.

Al término de ir leyendo editoriales que parecen todos cortados por el mismo patrón (o patrona), lo que exige al PSOE es que se aparte, que deje que los demás (en este caso, los demás es solo uno, Mariano Rajoy) pueda ser investido presidente del gobierno. Quienes exigen esta opción hablan de abstención o abstención técnica (la ausencia, imprevista, de un determinado número de diputados socialistas en el momento de la votación de la investidura).

Es evidente, o así debería serlo, que un partido político que ha concurrido a las elecciones, no puede ser neutral. La abstención, en las votaciones políticas, nunca es neutral, siempre favorece al poder. En cambio, la neutralidad (mirar para otro lado) no solamente favorece al poder sino que lo refuerza.

Si el PSOE, como exigen los editoriales cargados de metralla, se convierte en neutral, no solo favorece a Rajoy, sino que invalida a los socialistas para hacer oposición. La abstención, que es el no voto en la sesión de investidura, es una opción que tiene un punto de escape (abstención crítica, por ejemplo). Pero no es el caso.

La abstención que Rajoy necesita (dada su incapacidad genética para conseguir apoyos) es una rendición sin condiciones que en la magnanimidad de los editoriales de El País (y en las traicioneras propuestas de Felipe González et al.) sería bien vista, sabiendo que esa rendición llevaría aparejada, primero, la exclusión de los socialistas de los ámbitos de decisión, y, segundo, una perpetuación del Partido Popular en el poder.

Abstenerse (en el sentido de neutralidad que necesita El Incapaz) es rendirse. Y de momento, es la opción que no contempla el PSOE, aunque algunos, abducidos por el síndrome “partido de gobierno”, enredan para torcer la voluntad de su secretario general, algo que no habrían consentido cuando ellos lo fueron.

En estos tiempos tan complicados, no vale ser neutrales.

Parafraseando a Gabriel Celaya, “maldigo la política concebida como un lujo trivial por la derecha”. Alguien decía, respecto de las elecciones, que la abstención siempre favorece a la derecha. La neutralidad (el silencio) es el arma que la derecha utiliza contra los trabajadores.

Vale.

 

El gobierno del Partido Popular es…

   incompetente

      borrico

         zoquete

            obcecado

               obstinado

                  abanto

                    lerdo

                       babieca

                          memo

                             necio

                                 tonto

                                     zangandungo

                                         inhábil

                                             tarugo

                                                 negado

                                                      obtuso

                                                            ineficaz

                                                                 mostrenco

                                                                      zafio

                                                                            majadero

                                                                                  nulo

                                                                                        zote

                                                                                            inútil

                                                                                                   estúpido

                                                                                                         zamacuco

Vale

El gobierno del Partido Popular presidido por Mariano Rajoy es…

cruel

amargo

despiadado

bárbaro

brutal

inhumano

insensible

cafre

déspota

violento

sanguinario

inculto

irracional

salvaje

desalmado

rencoroso

vengativo

tosco

incivil

grosero

cerril

vándalo

bestial

patán

atroz

fiero

temerario

despiadado

avinagrado

intratable

sádico,

zahareño

arisco

montaraz

con los trábajadores, con los débiles, con los jóvenes…

Vale