Archivos para Litio

Redes no sociales

Una de las características definitorias de la sociedad capitalista está en cómo quienes se dedican al primer mandamiento de cualquier empresa (ganar dinero), son capaces de multiplicar por x elevado a n el número de sus marcas de fábrica, que siempre seguirá siendo una, pero convenientemente renombrada. O cómo, a través de esos múltiples nombres, jugando con los mismos peones, multiplican, dividen, superan sus ganancias.

Aquí tenemos el cuadro de diversas sociedades, todas la misma y de la misma madre, que adornan el árbol genealógico de la minera australiana que quiere destrozar nuestro hábitat milenario con tal de sacar sus correspondientes beneficios.

Ahora, acaba de colocar a otro peón en las muescas de su fusil creador de marcas que se superponen, tapan, velan sus intereses. Y los velan como hacía Múñez con Sara Montiel, poniendo una media para obtener su mejor perfil.

La autoría del paciente trabajo es de @salvemosMontana, tuitero de pro que desenmascara aquí a la marca australiana de siempre. Y sin incorporar al árbol genealógico a Castilla Mining, S.L. y teniendo en cuenta que la originaria Plymouth Mineral cambió, mutó sólo de nombre en Infninty Lithium.

Autor @salvemosMontana

En el caso de la minera australiana, últimamente ha dado un paso importante, pasando de reclutar a un concejal de Ciudadanos para actuar de conseguidor, que se entrevistó con quiebre pudo, a fichar primero y elevarlo a los cielos después a un ejecutivo con experiencia en grandes empresas y proyectos y, esto lo añado yo, en grandes estructuras societarias diseñadas para, sencillamente, conseguir dinero en abundancia. Para ilustrar lo que realmente es un entramado societario que dé beneficios abundantes a sus propietarios, copiaré tal cual un par de párrafos de las “conclusiones definitivas de la comisión especial de investigación sobre la construcción y puesta en funcionamiento de la desalinizadora de Escombreras investigada en comisión especial en la Asamblea Regional de Murcia”. A la que no es ajeno el CEO galáctico de Infinity Lithium.

El día 10 de enero de 2006, HYDRO MANAGEMENT SL firma un contrato de ingeniería y construcción de obras, llave en mano con la empresa TÉCNICAS DE DESALINIZACIÓN DE AGUA (TEDAGUA), para la construcción de una planta desalinizadora en el Valle de Escombreras, en el precio de 111.000.000 euros más el IVA correspondiente. Según los datos que facilitaron los directivos de ACS, en su comparecencia ante la Comisión, la planta y las obras complementarias (60 km de tuberías y depósito) terminaron costando 134.000.000 euros.

Sorprende que el 26 de enero de 2006, DESALINIZADORA DE ESCOMBRERAS SA (constituida el día 25 de enero de 2006), en ese momento, propiedad de COBRA INSTALACIONES Y SERVICIOS SA (90% del accionariado) y MONCOBRA SA (10% del accionariado) ambas pertenecientes al Grupo COBRA (COBRA GESTIÓN DE INFRAESTRUCTURAS SLU), arrienda la planta, por un período de 25 años, a HYDRO MANAGEMENT SL, empresa también perteneciente al Grupo COBRA, en el precio medio ya citado de 0,5837 euros m3 (valor año 2005). Ese mismo día, DESALADORA DE ESCOMBRERS SA, realizar un contrato con la empresa TEDAGUA, participada en un 99,55% por COBRA INSTALACIONES Y SERVICIOS, también por un período de 25 años, para las operaciones y mantenimiento de la planta arrendada a HYDRO MANAGEMENT SL, por un precio medio de 0,4526 euros/m3 (valor año 2005).

(…)

Hay que resaltar que todas las empresas nombradas en los … párrafos anteriores pertenecían ese día 26 de enero de 2006 al Grupo COBRA (DESALADORA DE ESCOMBRERAS SA, COBRA INSTALACIONES Y SERVICIOS SA, MONCOBRA SA, HYDRO MANAGEMENT SL y TEDAGUA).

Por su participación en esta trama y en otros asuntos dentro del mismo sumario, el actual CEO de ¿Infinity Lithium o de Extremadura New Energies? está procesado en el sumario conocido en el argot como “La Sal I” y cuyo quebranto a la economía de la Región de Murcia puede alcanzar los 600 millones de euros. Hay que recordar, como se hace en el sumario, que Ramón Jiménez Serrano pertenecía a las estructuras societarias (Apoderado, Representante, Consejero, Consejero Delegado, Presidente…) o ejecutivas (Director General) de las CINCO sociedades señaladas.

¿Para qué tantas empresas superpuestas, con los mismos directivos en los datos de los Registros Mercantiles? En el caso de Murcia, claramente para sortear el cumplimiento de las leyes de contratación pública entre otras.

En el caso, que se podría dar y a mi juicio es una de las razones del “fichaje” del CEO, estaríamos en que la minera australiana ya estuviera pensando en disociar las actividades a desarrollar si finalmente obtienen la aprobación de su infame proyecto, ya sea al aire, ya subterráneo: la diversificación en varias empresas de la extracción del litio, la elevación del agua desde la depuradora de residuales de Cáceres, el depósito de residuos en otros lugares… con lo que buscarían, y ejemplos de ellos los hay, reducir las cargas impositivas.

Ya lo dice el refrán: la zorra cambia de pelo pero no de costumbres.

Vale.

… continuará…

La colonización lingüística anglosajona nos ha hecho cambiar, también en lo que se refiere al mundo mercantil, económico, los términos que habitualmente habíamos adoptado para describir las tareas que en las sociedades comerciales desempeñan las personas que componen su cúpula directiva. Así, mientras que en las escrituras públicas de composición de los órganos directivos aparecía el cargo de Presidente, ahora, al menos en las páginas salmón, se dice chairman, o cuando se decía Consejero Delegado para nombrar al máximo cargo ejecutivo, el encargado de dar cumplimiento a los acuerdos del Consejo de Administración, ahora se dice Chief Executive Officer”, que podría traducirse por “director ejecutivo”, pero que siguiendo los patrones anglosajones, lo hemos reducido a una sigla, CEO, de manera que seguramente no tardaremos mucho en que el vocablo, mutado a sustantivo, pase a ser la acepción 2ª de ceo, un pez también conocido como gallo. Le iría al pelo, porque el CEO es el gallito de la empresa.

Como ahora, hace poco, hemos estrenado en Cáceres al CEO, resulta interesante ir al lugar en el que se guardan todos sus semejantes, el Registro Mercantil, un registro, como todos, público, y en el que se asientan las vicisitudes legales de las empresas. Y la historia de los ceos.

En el registro mercantil, a través de algunas páginas web, como axesor, o dato capital, o infocif, podemos, gratuitamente, ver la evolución de un CEO.

Si alguna vez, amable lector, te conviertes en uno de ellos, no olvides que cualquier humilde curioso de la red podrá conocer tus cositas societarias, unas por el visaje, otras por un módico precio. No es mi caso, no invierto ni un centavo en buscar lo que no me interesa, sobre todo, si consigo algunos datos, o datillos, que pueden resultar hasta estruendosos.

En el caso del CEO, de nuestro CEO, de nuestro rutilante CEO, he encontrado unas referencias que puede encontrar cualquiera. Por ejemplo, sus datos de filiación (como en la mili, que lo primero que hacían era filiarte en un libro para que ya no escaparas), que aparecen en empresas en las que tiene vinculaciones activas (14 empresas), empresas en las que tiene vinculaciones cesadas (91 empresas) y un total de 105 vinculaciones. No está mal. Para un CEO que puede permitirse el lujo asiático de pasear por la calle comercial histórica de una capital provinciana de 130 metros de longitud, no está mal. Vamos, que no está mal para un pueblo que hasta ahora ha vivido sin su luz.

El cuadro de estas vinculaciones con empresas, tanto activas, como cesadas o totales ya lo vimos en la anterior entrada de esta serie.

El faro que ilumina nuestros caminos de las empresas, el CEO de Extremadura New Energies, como aparece en las noticias de los piriódicos, no aparece, en cambio, en el registro mercantil asociado a la empresa de la que se atribuye su condición de director ejecutivo. ¡Qué raro!

Claro, que no es normal que una empresa con un capital social de 3.000 €, lo menos que se despacha para una sociedad limitada, tenga un Chief Executive Officer, una sociedad limitada que antes se llamó Extremadura Mining, S.L., con sede social en la Av. de Mirat, nº 30, de Salamanca. Vamos avanzando por el Registro Mercantil, gracias a www.infocif.es @infocif.

Cuando en un periódico se publique una información sobre la empresa que ahora figura como “la de la mina”, y se citen declaraciones sobre el CEO, sería muy interesante que el/la periodista le pida que le diga dónde pone eso de CEO, porque si no lo pone en ningún sitio, será muy FEO.

De todas maneras, no podemos considerar que nuestro Chief Executive esté practicando el intrusismo, porque no sé, la verdad, si tenemos por nuestros alrededores muchos ceos.

… continuará…

Vale.

Con esto de la mina de litio que unos australianos quieren endilgarnos a los cacereños sea como sea, y como tengo bastante tiempo libre, me ha dado por enterarme de qué es el litio y para qué se usa.

Tengo que reconocer que con el lithium me pasa como con el aloe vera: cuanto más me informo, más propiedades o usos tiene. Confieso que pensaba que el litio se extrae de la roca a la que esté adosado en lascas, como antiguamente encontrábamos algunas piedras que estaban formadas por lascas de colores que se podían separar fácilmente. O piedras que encontrábamos en las rampas de piedras procedentes de la pirita y que decíamos que eran de oro por los brillos dorados que presentaban. O cristales de cuarzo que podíamos encontrar entre los restos de material de las antiguas minas de fosfatos.

Pero del litio, ni había oído hablar. Las primeras referencias eran las baterías de litio de algunos relojes que se señalaban en los anuncios como el no va más de la técnica. Ya, ahora, modernamente, con las baterías de los coches eléctricos.

Pues ni por esas. Ahí no se acaban las propiedades del mineral. Ni los usos. La empresa que quiere arruinar la vida de los cacereños habla de la creación de una planta de generación de hidróxido de litio. ¿Y esto qué es? Me lo pregunto porque soy de letras y las fórmulas químicas ni sonarme. Es una reacción que se forma añadiendo agua al óxido de litio, dando como resultado LiOH. Un lio.

Pero es que además, y esto es muy curioso, el litio tiene sus sales correspondientes, y sus usos muy diversos. Yendo a la enciclopedia podemos wikicopiar copiar lo siguiente:

El cloruro de litio y el bromuro de litio tienen una elevada higroscopicidad por lo que son excelentes secantes. El segundo se emplea en bombas de calor de contracción, entre otros compuestos como el nitrato de litio.

Las sales de litio, particularmente el carbonato de litio (Li2CO3) y el citrato de litio, se emplean en el tratamiento de la manía, la depresión y la bipolaridad, así como en otras psicopatologías.

Es un estabilizador del estado de ánimo. Sus mecanismos de acción son varios:

1. Bloquea la liberación de dopamina -bloquea la hipersensibilidad de los receptores dopaminérgicos -;

2. Bloquea resultados en la neurona posináptica -bloquea la reutilización de grupos fosfatos del trifosfato inositol que activa la liberación de calcio-;

3. Reemplaza el sodio en el canal sináptico por ser más pequeño y el potencial de acción se hace más lento, haciendo que el paciente se calme. El litio no es sustrato para la bomba sodio potasio ATPasa que impide el paso de los iones de sodio, reemplazando la concentración del sodio, lo cual en altas concentraciones puede resultar tóxico.

El estearato de litio es un lubricante de propósito general en aplicaciones a alta temperatura.

El litio es un agente altamente empleado en la síntesis de compuestos orgánicos, usado para la coordinación de ligandos a través del intermedio litiado.

El hidróxido de litio se usa en las naves espaciales y submarinos para depurar el aire extrayendo el dióxido de carbono.

Es componente común de las aleaciones de aluminio, cadmio, cobre y manganeso empleadas en la construcción aeronáutica, y se ha empleado con éxito en la fabricación de cerámicas y lentes, como la del telescopio de 5,08 m de diámetro (200 pulgadas) de Monte Palomar.

También tiene aplicaciones nucleares.

De todo lo anterior sigo sabiendo lo que sabía antes de copiarlo: nada. Pero lo que sí me ha quedado es que tiene sales. Esto de las sales, cómo va. ¿Se cogen las piedras a las que se adosa el litio y se ponen al sol para que la sal se seque? O ¿cómo va?

A lo mejor, en el nuevo proyecto de mina subterránea que dice el CEO de Extremadura News Energies que nos quieren sorprender, lo mismo proyectan llevar rocas extraídas de la explotación minera a la Charca Musia, para que se produzca una reacción que nos permita extraer sales de litio para aderezar unos tomates de Miajadas.

… continuará…

Vale

La empresa de la minera australiana viene en los últimos meses realizando una importante campaña de presencia en los medios de comunicación locales, en elementos sociales de repercusión, como el patrocinio del Cáceres CB, y con diversos “acuerdos” con empresas o asociaciones de empresarios, aunque por las propias imágenes que la empresa cuelga en las redes sociales no parecen que tengan mucho éxito. Eso sí, los directivos del Cáceres CB hacen palmas con las orejas… y con la pasta.

Esta casi frenética presencia social del CEO y sus mariachis parece otra cosa. Esta historia de repartir dinero y aparecerse en eventos para dar relumbrón a cualquier cosa es demasiado evidente en una ciudad donde nunca pasa nada. Eso sí, hemos plagiado a Berlanga con aquel slogan: siente a un CEO a su mesa. Pobriño.

Teniendo un poco de perspectiva, el fichaje de un ceo de Acciona venido a menos, con el encargo de mostrar una presencia social y mediática importante al menor precio, tiene mucho que ver. La empresa australiana sabe que se pueden quedar compuestos y sin mina.

¿No da la sensación de que el CEO se mueve contra reloj? ¿Cuánto tardará en dar un paso en falso? ¿Cuánto dura su contrato con Infinity Lithium o quien sea? ¿Hasta la aprobación de la mina? ¿Qué pasó con Cayetano Polo?

En realidad, parece cada vez más, una huida hacia adelante, mal calculada por los canguros, y peor ejecutada por el CEO despedido de Acciona.

Porque cuanto más corren hacia la mina de Valdeflores, más vemos que se aleja el litio. No el de Valdeflores, que mucho me temo que siempre quedará donde está. Más se aleja el litio como aquello que parecía siquiera un año: el “combustible” necesario para el coche eléctrico. En estos tiempos tan moderno no puede venir nade de fuera, como hizo Moret, para vendernos unas minas que terminaron teniendo fecha de caducidad. En estos tiempos todos tenemos la oportunidad de saber cómo funciona el mundo.

Y en el mundo ya es un hecho que cualquier información está disponible al momento. Y no me refiero a informaciones o desinformaciones, me refiero a las mismas entrañas de las empresas. Y si como parece, ya es absolutamente necesario tener antes de 2025 o más tardar, en 2030 una alternativa al litio, se pueden encontrar innovaciones que convertirían al objeto de deseo de los asutralianos en absolutamente inecesario.

La empresa Alsym, de Woburn, Massachussets, tiene desarrollado y en fase de producción de baterías libres de litio y cobalto. Es decir, que el litio ya es para los desarrolladores de nuevas fuentes de energía, un fósil que debe estar guardado donde ahora está: en las profundidades de la tierra.

Por supuesto, no son solamente los desarrolladores de Alsym quienes tiene capacidad de desarrollo, incluso, y esto es muy importante, la empresa china Envisión, que desarrollará la megafactoria de Navalmoral de la Mata, ya está trabajando en modelos de baterías no dependientes del litio, en una primera fase, sino que si el proceso de construcción de la factoría se acomoda a los nuevos desarrollos, no sería necesario el litio.

Mientras que el CEO se entretiene con algún sobrecito (no mucho, que las cotizaciones en la bolsa australiana no están para tirar cohetes) por aquí o por allá, y los cacereños nos encelamos con el no a la mina, bien podrá ocurrir que no sea necesario, porque no haya mina.

El horizonte del 2025-2030 para el auge masivo del coche eléctrico, paralelamente el funeral por el litio ya tiene doblando las campanas para anunciar el sepelio.

Y el CEO ya irá comprando un traje de respeto para el sepelio.

Vale.

Que dice el CEO de la fantasmal mina de litio, ahora dizque subterránea, no consumirá agua ni contaminará el Calerizo, porque cogerán el agua de la depuradora de residuales de Cáceres, para albergarla en un circuito cerrado.

Lo primero que se me ocurre con eso de que no tocarán el Calerizo es aquel chiste de “no le toqué ni un pelo”, pero lo derribó de un derechazo. ¿Y cómo podría ser ese circuito cerrado”.

Pues sería que desde la salida de aguas residuales tratadas en la depuradora, con una corta tubería de casi tres kilómetros, más o menos, el agua ascendería hasta Valdeflores, depurada, limpia, para su uso en la mina subterránea. De esa manera, evitarían tomar el agua del Calerizo, justo debajo de la mina, y, así, nuestro mar subterráneo no perdería ninguno de sus aliviaderos, como ocurrió con la mina de fosfatos de Aldea Moret, que anuló para siempre el de loa Caños de Santa Ana, que ya no se recuerda, siquiera, su ubicación.

¿Cómo subir el agua desde la depuradora a la mina? Podrían plantearse dos opciones: una, que crearía muchísimos puestos de trabajo con parados trasportándola en cubos; la otra, mediante una tubería de un diámetro adecuado, con una potente bomba de impulsión hasta Valdeflores. Esta segunda opción debería discurrir básicamente por terrenos privados, a cuyos propietarios debería la mina abonar su coste, y en el caso más desfavorable para estos, mediante la expropiación si la mina obtiene la declaración de utilidad pública.

Una vez el agua depurada (a costa del presupuesto de la ciudad de Cáceres, esto es, de los cacereños) y colocada en Valdeflores, se utilizaría para las labores propias de su se… función extractiva. Todo en un circuito cerrado. Pero ¿cerrado por dónde?

La puerta de entrada del agua para el uso extractivo del litio entraría en el circuito desde la salida del agua depurada, a una distancia prudente para evitar retornos por volumen de la misma. Una vez el agua haya alcanzado la mina, en Valdeflores, se utilizará conforme las necesidades de los trabajos subterráneos de la mina la vayan demandando. Es evidente que en el proyecto que se presente (que está por ver) para la variedad subterránea, la empresa acotará unos consumos y unos sobrantes en función de los cálculos que mejor el convengan porque su control será muy complicado, y cuyos costes de control público originarían unos gastos considerables. Es decir, no se puede establecer cuál será el volumen de agua depurada captada para el circuito cerrado y, por tanto, no será posible determinar, de modo constante (cada un número de días o de horas efectivamente trabajadas en la extracción) el volumen de agua.

Y, del mismo modo, si el proyecto (fantasma) de mina subterránea estableciera o estableciese un % de uso de agua para una finalidad, siempre de la actividad de la empresa, u otro % para otra, para otros usos.

Y esto es muy importante, porque del agua sobrante, una vez descontados los usos “más limpios”, tendríamos el agua utilizada en la extracción que volvería al circuito cerrado.

Si antes decíamos que la puerta de entrada del agua depurada al circuito cerrado estaría en la salida de la depuradora, más o menos, ahora veríamos qué volumen de agua regresa a ese circuito cerrado. Pero el circuito cerrado no tiene otra puerta de salida que no sea su vertido a la red de aguas residuales para su depuración posterior.

¿Cuánta agua del circuito cerrado volverá para ser depurada? ¿Está preparada la depuradora para recibir agua seguramente, y sin seguramente, contaminada por residuos de litio y otros materiales procedentes de la mina? ¿Cuánto costaría la adaptación de la EDAR de Cáceres para la limpieza de residuales recibidos directamente de la mina? ¿Si hay un vertido (veáse, por ejemplo, Aznalcóllar) quién es responsable?

Sobre estas últimas preguntas seguramente el CEO no dará respuesta alguna.

Vale.

Nos volvemos a despachar un día más con “información” sobre la pretendida mina de litio sobre el cielo de Cáceres, y esta vez con unas declaraciones a la agencia EFE del CEO de la empresa / grupo de presión en la que incide sobre algo que ya ha repetido varias veces, sin duda para llegar a aquello de una mentira mil veces repetida termina convirtiéndose en verdad, siempre que haya mil incautos que se la crean.

Vuelve el CEO a señalar que el proyecto de la mina a cielo abierto está descartado y enterrado y que el que será, dice él, una mina de explotación subterránea, ya tiene redactado su correspondiente proyecto.

Y por supuesto, consiguiendo titulares para solaz de quienes, mediante algunas triquiñuelas de asociaciones o similares de empresarios, ya han decidido buscar acomodo en las listas de los que se creen que recogerán pingües beneficios cuando el proyecto de su idolatrado CEO salga adelante.

Me parece muy bien que haya empresarios del tres al cuarto que ya hayan vendido a sus clientes para que sean aspirantes a sufrir todos los males (contaminación, ruido y otros males), creyendo que cuando haya mina, pero sus propios clientes vayan perdiendo la salud, tendrán el maná de ganancias prometidas. Perderán a sus clientes y no les llegará el maná, que serán todas para el CEO.

Ya sabemos que quien se asigna el calificativo de CEO es el mayor responsable del proyecto y el mayor beneficiario, el absoluto receptor de los beneficios. Ese sujeto que un día, cuando comenzó la actual ofensiva propagandística, que el proyecto de mina a cielo abierto estaba enterrado, dejó entrever que la empresa retiraría el recurso judicial entablado en los tribunales de Cáceres para que no fuera obstáculo en la aprobación de la mina subterránea, ahora se destapa, como buen tramposo, con el cambio de baraja.

El CEO ahora ha sacado una segunda baraja para jugar las cartas, unas por debajo, otras por encima, de manera que sabe que no puede retirar el contencioso hasta que el proyecto de mina subterránea lo tenga aprobado, siempre que lo tengan redactado. Simplemente, está haciendo trampas mostrando sus barajas a la vista. Pero no a la vista de quienes ya sabíamos que no lo retirará, sino a la de quienes, pardillos, han metido sus fichas jugando al descubierto. Porque el CEO sabe que en modo alguno puede quedar descubierto.

Es más, y lo dice claramente en las “informaciones” que aparecen hoy: si la Justicia da la razón a su empresa en el contencioso, el proyecto de mina a cielo abierto resucitará, reaparecerá como por ensalmo. Por eso relata las bondades del proyecto de mina subterránea, porque es un señuelo para conseguir adhesiones inquebrantables, de las que quien las exprese sean la tela de araña que los paralice, porque ninguno querrá ser señalado como pardillo a la espera del maná de litio.

Con su litio se lo coman.

Vale.

La titularidad dominical de los derechos mineros en España le corresponde al Estado, que es, a través de los instrumentos legales, básicamente, la Ley de Minas, quien concede permisos de investigación y explotación de esos derechos. Por tanto, las empresas mineras realizan sus actividades extractivas y, subsiguientemente, económicas mediante la figura jurídica de la concesión administrativa.

Artículo segundo.

Uno. Todos los yacimientos de origen natural y demás recursos geológicos existentes en el territorio nacional, mar territorial y plataforma continental, son bienes de dominio público, cuya investigación y aprovechamiento el Estado podrá asumir directamente o ceder en la forma y condiciones que se establecen en la presente Ley y demás disposiciones vigentes en cada caso. (Ley de Minas)

En el caso de la mina de San José de Valdeflórez, impulsado por la empresa australiana Infinity Lithium (75% del capital) y Valoriza Minera (25%, del grupo SACYR), en el entorno inmediato de la ciudad de Cáceres, hasta ahora los grupos ecologistas y algunos grupos políticos se han venido manifestado como reacción a las diversas informaciones producidas, básicamente, por la propia minera, que tiene la pretensión de extraer litio durante más de 20 años.

El litio, mineral de progresiva alta demanda por la electrificación no solo de automóviles, sino de otros muchos elementos que precisan baterías de ese mineral, pertenece, por derecho, al Estado, si bien, mediante la aplicación de la legislación básica en la materia y de las transferencias autonómicas, es a la Comunidad Autónoma, a través de su ejecutivo, la Junta de Extremadura a quien corresponde la tramitación de los proyectos, desde los permisos de investigación hasta los proyectos de extracción y de reposición ambiental.

El Ayuntamiento de Cáceres, a través de su alcalde, Luis Salaya, ya ha manifestado su posición contraria al establecimiento de una mina a cielo abierto tan cercana a la población.

A mi juicio, cabría ir un paso más allá, pasar de la reacción ante las acciones e informaciones de la empresa minera, a la acción administrativa que cabe interponer. Si dejamos transcurrir todos los procedimientos, y conforme a ellos, sin oposición jurídica suficiente, se aprueban los proyectos de la minera, no tendríamos más que aceptarlos, aunque sea a regañadientes.

Le corresponde al Ayuntamiento, a través de sus servicios jurídicos plantear, ante el Ministerio de Transición Ecológica, en el que radican ahora las competencias básicas del Estado en materia de minería, la impugnación del derecho minero sobre San José de Valdeflórez. Es decir, que el Estado, que es competente para ello, por ser, en definitiva, el titular dominical de los derechos mineros, dictamine que en el entorno de la ciudad, con un radio de acción suficiente, no se pueden ejercer derechos mineros que no hayan obtenido la total aprobación de los proyectos al día de la fecha, y se eliminen las correspondientes cuadrículas mineras en ese espacio.

De ese modo, la empresa minera no podrá ser titular una concesión administrativa (la extracción de mineral) en un espacio que haya sido declarado exento de derechos mineros.

El Ayuntamiento, mediante informes jurídicos y socio sanitarios solventes, y en acuerdo plenario, será el que inicie ante el Estado la impugnación de esos derechos, al tiempo que solicite, de modo fundado, que en tanto se resuelve la impugnación, quedarán paralizadas todas las tramitaciones que hubiera en curso en el espacio señalado, tanto permisos de investigación como de explotación de minerales.

Al mismo tiempo que se tramita ante la Administración General del Estado la impugnación de los derechos mineros, se ha de tramitar ante la Junta de Extremadura la paralización de todos los actos administrativos en curso, tanto permisos de investigación como de explotación que hubiera. No sería hasta que la impugnación estuviera resuelta, a favor de los intereses de la ciudad de Cáceres, o en contra, cuando podría continuarse la tramitación.

Vale.

En un debate organizado por alumnos de 1º de ESO de un colegio concertado de Cáceres, tres de los cuatro portavoces de los partidos que se presentan a las elecciones municipales del 26 de mayo se han pronunciado abiertamente en contra. Se trata de los portavoces del Partido Popular, actualmente en el gobierno municipal, del PSOE y de Cáceres Tú, la marca local de Podemos. El cuarto partido invitado, Ciudadanos, se ha referido al asunto como un proyecto que habrá que estudiar, con todos los informes técnicos, etc.

Mientras que PP, PSOE y CáceresTú se oponen frontalmente al proyecto, por razones de dos tipos, combinadas: por motivos medioambientales (incluida la salubridad de la población, por la proximidad de la mina) y porque la información conocida hasta la fecha no arroja ninguna expectativa clara y contundente de beneficios en materia de empleo.

Las dos posiciones, en contra y “ya se verá”, son las que vienen definiendo el asunto cada vez que salta a los medios. Y ahora, con la cita electoral tan próxima, saldrá a menudo.

La reducción del asunto de la mina de litio en San José de Valdeflores (San Jose Infinity Lithium Project) a términos como el empleo futuro (indefinido, y por tanto, una carta al azar que una ciudad como Cáceres no se puede jugar), a cuestiones medioambientales o, como dice Ciudadanos, a “un estudio más detallado del proyecto” y “a esperar a lo que digan los técnicos”, no desatasca el peligro cierto de una herida en la tierra en un entorno tan cercano a la población.

Y no lo desatasca porque la vigente legislación en materia de minas y en materia medioambiental recoge, como otras muchas normas, la existencia de “medidas correctoras” que, sin duda, los técnicos de la empresa australiana, podrán llevar al papel.

Tampoco es una solución la pretendida declaración de zona especialmente protegida, o de parque periurbano, o cualquiera otra figura medioambiental propuesta que se adoptara, por cuanto no tendría vigencia ya que cuando se iniciaron los trabajos no existía ninguna de ellas. Y aquí llegamos al meollo de la cuestión: el principio de seguridad jurídica.

Si realmente PP, PSOE y CáceresTú, se posicionan radicalmente en contra del proyecto, no deberían perderse en cuestiones como las enunciadas en el debate, al menos lo conocido a través de los medios, sino en disponer de una herramienta que permita hacer frente a un proyecto cuyo valor económico puede ser muy sustancioso. Esa herramienta será que el Ayuntamiento pueda hacer frente, precisamente, a cualquier demanda que no deje ningún resquicio a la inseguridad jurídica.

En el vigente planeamiento, el PGM aprobado en 2010, y sobre los terrenos en que se asienta el proyecto minero, no prevé la prohibición expresa de actividades extractivas. De hecho, la empresa minera presentó una propuesta de modificación del PGM para que se incluyeran dichas actividades extractivas, lo que fue resuelto en contra por el Ayuntamiento.

El refuerzo de esa decisión municipal de no modificar el PGM ha de ser el punto de partida en el que anclar la seguridad jurídica de que no habrá proyecto minero. Y eso no puede hacerse desde la división política, sino desde el acuerdo entre los partidos que optan al gobierno municipal.

Cambiar las reglas del juego como proponen organizaciones conservacionistas o plataformas ciudadanas no son la más eficaz defensa, aunque sí pueden catalizar una opinión pública favorable a impedir el proyecto minero.

La denegación de la modificación del PGM ya producida, no es suficiente, puesto que los titulares de los derechos mineros pueden tramitar otra propuesta de modificación, en términos no exactamente iguales a la denegada, para forzar a llevar a los tribunales la resolución definitiva. Y esos derechos mineros, en el caso de San José de Valdeflores, son anteriores al derecho urbanístico reflejado en el PGM. Es decir, la empresa no reclamaría la inclusión de las actividades extractivas entre las que puedan llevarse a cabo en los terrenos, sino a incluir en el PGM el reconocimiento expreso de los derechos mineros, existentes con anterioridad a 2010.

Conseguir un acuerdo político y fundamentarlo jurídicamente sería un paso. Ciudadanos quedaría como el único partido que juega a dos bandas, a saber por qué, y ese acuerdo político y jurídico debería ser el primer asunto a asumir, en el primer pleno municipal tras el 26 de mayo, por los tres partidos que se oponen al proyecto minero.

Vale.

            Cuando una empresa australiana, ahora denominada Infinity Lithium se asoció con una del grupo SACYR, Valoriza Minera, para poner en marcha estudios de investigación en la antigua mina de Valdeflores, en Cáceres (denominado por la compañía australiana Proyecto SanJosé), y dieron a conocer los primeros datos favorables a la existencia de una significativa veta de litio, la reacción de los grupos políticos del Ayuntamiento de Cáceres fue dubitativa.

            Con el paso del tiempo, a medida que avanzaban las prospecciones de investigación, se fue conformando una corriente de opinión pública en la ciudad, contraria a que, finalmente, pueda activarse la mina y comenzarse la extracción del mineral.

            El “No a la mina” caló entre los dubitativos grupos municipales (PP, PSOE, Ciudadanos y CaceresTú –Podemos), de manera que solamente los ultraliberales de Ciudadanos parece que se muestran favorables a la explotación minera, aunque no den razones convincentes. Algo parecido a cómo los mismos concejales eran los únicos que apoyaban al PP en el parking de Primo de Rivera. Luego se supo que uno de los ediles de Rivera era vendedor de plazas de garaje…

            Ahora, parece que todos los grupos llevarán en su programa electoral el “No a la mina” y es muy probable que Ciudadanos no quiera quedarse solo.

            Hoy, en una entrevista en una gacetilla local, el Presidente de la Junta, Fernández Vara, no manifiesta su posición a favor o en contra, sino “a favor de la legalidad”. El PSOE local ya ha manifestado su posición contraria. Veremos.

            En todo este tiempo, se ha pretendido modificar el PGM para proteger los terrenos donde se encuentra el yacimiento de litio, se ha pretendido (y se ha dicho por el Partido Popular) que la explotación es incompatible con el plan urbanístico.

            En estas estaremos cuando llegue la campaña electoral de 2019. Todavía no estará resuelta, probablemente, la tramitación administrativa que determine si se concede el permiso de explotación o no y el “No a la mina” será una punta de lanza de los discursos.

            Todo ello, en vano.

            Me explico. Si como parece por lo que tiene publicado en su página web la empresa australiana (https://www.infinitylithium.com/project) sobre “San Jose Lithium Project” la veta de litio es lo suficientemente interesante desde el punto de vista económico, seguirá adelante diga lo que diga la corporación municipal que se forme después del último domingo de mayo de 2019.

            Si a la empresa minera le satisfacen los datos económicos para comenzar la extracción de un mineral que se ha vuelto muy atractivo por la demanda de baterías de litio que irá en aumento en el futuro, tendremos mina sí o sí.

            Las negativas administrativas que puedan resolver el Ayuntamiento de Cáceres y la Junta de Extremadura se solventarán en los tribunales. La empresa minera recurrirá la concesión y seguramente gane.

            Hasta ahora no he visto en ninguna de las gacetillas locales de Extremadura ni en opiniones difundidas por responsables políticos cómo ganar en los tribunales si la minera recurre a ellos. En ese caso, habrá que olvidarse de las competencias que la Comunidad Autónoma tenga en el Estatuto, y habrá que olvidarse de las competencias municipales en el planeamiento urbanístico. Supongo que en la Corporación Municipal, con algunos licenciados en derecho, incluida la alcaldesa y el primer teniente de alcalde, y en distintos cargos de la Junta de Extremadura, sabrán que en el ordenamiento jurídico español existe una prevalencia del derecho minero sobre otros. Buscar en internet entradas sobre esta prevalencia aclara dudas.

            Valdría más preocuparse por cómo establecer unos principios jurídicos sobre los que no pueda hacer ningún ejercicio de prevalencia la empresa minera. Es complicado, pero seguramente los haya.

            De acuerdo con la legislación de los derechos mineros en España y con una amplia jurisprudencia a favor de estos, el futuro de la Mina de Valdeflores (o de San José) dependerá de si su explotación resulta rentable. La economía manda.

            Vale.