Archivos para Ayuntamiento

Cuando llevamos ya un tiempo hablando de la posible implantación en Cáceres de medidas relativas al consumo de agua por el bajo nivel del pantano del Guadiloba y la dificultad del enganche en el Almonte, y el parón que se ha establecido para el trasvase desde la presa de Portaje para abastecer a la ciudad, conviene recordar que hubo un tiempo en que se intentó que ese abastecimiento llegara desde la Sierra de Montánchez.

En el Archivo Histórico de Cáceres se encuentra el informe redactado por el ingeniero de minas Leandro Pérez-Cossío sobre el abastecimiento de aguas a Cáceres desde la Sierra de Montánchez, fechado en 1917.

Examinando los documentos (muy por encima, tampoco es cuestión de perder la poca vista que queda), el primer dato a resaltar es que se desechó por una cuestión económica. En una primera aproximación del ingeniero Pérez-Cossío, se cifraba en 2.500.000 ptas (de 1917, no se olvide) el coste general de las obras, más otros gastos que no podrían cuantificarse hasta hacer un proyecto más detallado.

No obstante, el Ingeniero Pérez-Cossío identificó tres puntos desde los que acometer el abastecimiento: la Charca de la Aceitunilla, el Puerto de la Mezquita y Carmonita y la Sierra de Montánchez.

De cada uno de los puntos se realiza un estudio gemorfológico, se analizan los pros y los contras y se calcula el caudal. Hay que tener en cuenta que el punto más cercano, la Charca de la Aceitunilla dista unos 22-24 km de distancia de la ciudad. Además, se necesitaría una impulsión en origen hasta una altura de 120-140 metros para conseguir  una elevación suficiente para la llegada del agua a Cáceres, mediante canalización forzada (tuberías), considerando la altura sobre el nivel del mar de la ciudad, cota 360 en la Iglesia de Santiago. Por cierto, que el autor del informe señala esta cota como la referente. La elevación del agua se haría hasta el cerro del Centinela.

Desde la Charca de la Aceitunilla, se conseguiría, hasta determinar más exactamente, un caudal de unos 25 litros/segundo. El Informe del ingeniero Pérez-Cossío señala la calidad del muro que sostiene la Charca, y que debería ser un lugar a preservar.

El puerto de la Mezquita tiene una cota de 471 m, por lo que la elevación del agua que pudiera obtenerse habría que elevarla hasta cotas de 543-546 metros.

El informe localiza en la Sierra de Montánchez dos Riveras, la Norte, la más favorable, y la Rivera Sur, que vierte al rio Aljucén, afluente del Guadiana y más caudaloso que los ríos Salor y Ayuela, afluentes del Tajo, situados en la Rivera Norte de la Sierra. El elemento más favorable para la impulsión desde la Sierra, que muestra la existencia de fuentes y caudales de agua suficientes, está en su cota, 680 m, por los 380 de la Torre de Santiago.

Del Informe de Leandro Pérez-Cossío. Archivo Histórico Municipal de Cáceres 

No se estudian, a fondo, y con detalle los caudales reales de las diversas zonas, y las estimaciones económicas de los costes fueron los que llevaron al Ayuntamiento de la ciudad a desistir de esta opción.

El Periódico liberal El Bloque informaba, en su edición de 12 de junio de 1917, bajo el expresivo titular “El problema de las aguas”, en relación con el Informe del ingeniero Pérez-Cossío de la reunión celebrada en el Ayuntamiento, donde se expusieron, entre otras cuestiones, la insuficiencia del mismo y de una previsión económica que desaconsejaba continuar con la idea, no obstante lo cual se plantearon nuevas aportaciones al informe en 2018.

Por ello, finalmente, el estudio hidrogeológico del profesor Hernández Pacheco fue el que llevó a la solución de recurrir al Calerizo, a través de los pozos situados en la Cerca de Don Jorge, para el abastecimiento.

Lo que siguió después, la construcción de la presa del Guadiloba, la captación en el Tajo y el proyecto inacabable de Portaje, son ya asuntos muy conocidos.

Vale.

Hace años, un empresario me dijo que a Cáceres, las crisis económicas tardan más en llegar, pero luego tardan mucho más en irse. La explicación está en la conformación demográfica y económica de la ciudad: una población excesivamente dependiente de los servicios, y en gran parte, de los servicios públicos. O lo que es lo mismo: una economía local muy ligada al alto componente de empleados públicos, que durante el arranque de la crisis siguen manteniendo sus empleos y sus retribuciones, que frenan la aparición de signos visibles.

Sin embargo, cuando para el conjunto nacional la crisis económica va desapareciendo y comienzan a mejorar los indicadores macroeconómicos, y, más lentamente, la economía individual, familiar o social, la crisis se mantiene porque solamente con empleados públicos no se generan los medios necesarios para mejorar la situación.

Uno de los indicadores que más visible hacen las situaciones de crisis económicas para el conjunto de los ciudadanos, son los escaparates vacíos, los locales comerciales cerrados. Y sin son céntricos, si están en las calles por las que de un modo u otro la gente transita asiduamente, más todavía.

La ciudad de Cáceres presenta un buen número de locales vacíos, en calles céntricas como San Pedro, Moret, Pintores, Roso de Luna, Donoso Cortes, y otras en las que la población es importante, como, por ejemplo, Reyes Huertas o Ronda del Carmen, Calle Colón.

Otro componente, muy importante, de la persistencia o no de una situación de crisis económica se encuentra en la demografía, en el incremento o disminución de la población. Ahora que se están dando los primeros pasos para atajar la despoblación rural en regiones como Extremadura, conviene analizar, siquiera someramente, la evolución de la población en la ciudad de Cáceres. No hay que olvidar que es la población, son los ciudadanos, los que mantienen en gran medida la economía, a través de lo que se conoce como demanda interna.

En el siguiente gráfico, elaborado con los datos del servicio de estadística del Ayuntamiento de Cáceres y publicados en la web municipal, se aprecia cómo desde 2007, cuando comenzó a nivel nacional a notarse la crisis económica, que se acentuó a partir de 2010, hasta 2019, la población se ha incrementado en 5.689 personas. Sin embargo, entre 1 de enero de 2007 y 1 de enero de 2012, ese incremento fue de 5.368, mientras que entra esta última fecha y 1 de enero de 2019, solamente de 321.

El estancamiento de la población en estos últimos años, con un incremento solo de 321 habitantes entre 1 de enero de 2012 y 1 de enero de 2019, demuestra, al mismo tiempo, una repercusión negativa sobre la economía local, esa que se ve en los locales cerrados.

Uno de los objetivos de los nuevos gobernantes locales debería centrarse en mejorar esa economía local, con una apuesta fuerte en la atracción de empresas que conlleven un incremento de la población. Y para ese futuro, en el plazo de una legislatura, debería fijarse en alcanzar entre cien mil y ciento cinco mil habitantes, y hacer de ese esfuerzo político la excusa que consiga de las administraciones públicas (provincial, autonómica, estatal y europea) inviertan en la ciudad, y convertir esas inversiones públicas en un acicate para la inversión privada, o para conseguir acuerdos de colaboración y cooperación público-privados que lleven a alcanzar el objetivo.

Para una ciudad como Cáceres, conseguir llegar a más de cien mil habitantes a 1 de enero de 2023, supondría un incremento del 5 ó 6 por ciento, que sería un objetivo al que ninguna fuerza política ni los actores sociales de la ciudad deberían poner obstáculos.

Vale.

La Junta de Extremadura, por Decreto de 10 de marzo de 1992 (D.O.E. de 17 de marzo), aprobó la declaración para la Plaza de Toros de Cáceres como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento. El vigente Plan General Municipal recoge esta Declaración en el Catálogo de Bienes protegidos.

La declaración de un bien con esta categoría conlleva el deber de protección, mantenimiento y conservación, que, al tratarse de un inmueble de titularidad pública, hace recaer sobre el titular dominical, o, en su defecto, en la propia Junta de Extremadura.

Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura establece en su artículo 22.2. que “los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre los bienes integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño están obligados a conservarlos, protegerlos y mantenerlos adecuadamente para garantizar la integridad de sus valores, evitando su deterioro, pérdida o destrucción”.

Asimismo, el apartado 1 del artículo 23 de mencionada Ley determina que “la Consejería de Cultura y Patrimonio podrá ordenar a los propietarios, poseedores o titulares de los bienes integrantes del Patrimonio Histórico y Cultural extremeño la ejecución de las obras o la adopción de las medidas necesarias para conservar, mantener y mejorar los mismos, sin perjuicio de obtener las autorizaciones o licencias que correspondan de otras Administraciones”.

Extraña, en plena campaña electoral para las elecciones generales del 28 de abril, y precampaña, dura precampaña, para las elecciones municipales y autonómicas de 26 de mayo, que el Partido Popular no haya atizado el debate sobre la ausencia, debida, fundamentalmente, a su incapacidad para aprobar los presupuestos municipales, de espectáculos taurinos con motivo del patrón San Jorge (23 de abril) y de las ferias y fiestas de mayo. Máxime teniendo en cuenta que la “defensa” de la tauromaquia es un punto elevado de debate, de manera que solamente se es buen español quien la defiende y la promueve, en tanto que los demás no lo son.

Claro, que viendo cómo se encuentra la cubierta de la Plaza de Toros, es impensable que en ella pudieran celebrarse espectáculos taurinos, o de cualquier otra clase.

En el post anterior recogía imágenes, obtenidas con teléfono móvil, del mal estado de la cubierta. Ahora, con apoyo gráfico más definido, se aprecia, en la vertiente de la cubierta hacia el exterior que prácticamente desde la primera hilada de tejas desde la limatesa, la cubierta se haya vencida, lo que produce un desplazamiento de las tejas hacia el alero, que, si no se resuelve con prontitud, podría derivar en la caída de las mismas hacia el acerado. Hoy, de modo extraoficial, me informan que el vallado perimetral existente en todo el contorno del inmueble se debe a que se han estado eliminando las pintadas que se hicieron con motivo de la huelga general del 8 de marzo. Si esto es así, al día de hoy no hay rastro de dichas pintadas, por lo que el vallado debería haberse suprimido.

Dado que desde el exterior no se aprecia más que una vertiente de la cubierta, ignoro si la vertiente interior presenta los mismos fallos, los mismo descuelgues de las tejas, dejando solamente, sin aparente daño la limatesa.

El deber de conservación del patrimonio histórico y cultural, en lo que respecta a la Plaza de Toros de Cáceres, va más allá de que se le pueda dar uso escasísimos días al año, lo que agrava además su estado de conservación, dado que no se realizan las tareas propias de mantenimiento.

Sería muy interesante, de cara a la próxima legislatura, que los partidos políticos que optan a gobernar la ciudad, aclararan qué medidas reales y con qué presupuestos reales están dispuestos a mantener y conservar el patrimonio histórico.

La Plaza de Toros no puede ser un bien abandonado, por lo que su uso, incluso sin tener en cuenta su origen, ha de determinarse para que sea patrimonio, además de histórico y cultural, de todos los ciudadanos y pueda tener un mejor aprovechamiento.

Vale.

En diciembre de 2015 subí una entrada a esta web referida al ofrecimiento por parte del Ministerio de Hacienda al Ayuntamiento de Cáceres del Edificio que había sido sede de la Demarcación de Carreteras, del Ministerio de Fomento. Un edificio (https://cercadelasretamas.com/2015/12/07/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-xxxiii-fomento/) con una superficie construida de 1.800 m2.

La cesión que ofrecía Hacienda era gratuita, a la que el Ayuntamiento debía responder presentado un proyecto de uso definido, un calendario para ejecutarlo y disponer de solvencia económica para llevarlo a cabo.

Parece ser que el equipo de gobierno del Partido Popular, encabezado por Elena Nevado, ha sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble por no poder acreditar las condiciones que para este tipo de cesiones se establecen en la legislación de Patrimonio de las Administraciones Públicas.

Y esa incapacidad es la que lleva a que la Delegación de Hacienda haya convocado anuncio de subasta pública de diversos bienes inmuebles, encabezando el antiguo edificio de Fomento, la relación.

Los datos que figuran en dicho anuncio son:

PRIMERA SUBASTA:

LOTE 1. Finca urbana en Cáceres, edificio en Plaza de los Golfines nº 6, (nº 4 según Registro de la Propiedad y nº 2 según Catastro), con una superficie de suelo de suelo de 561 m2 y una superficie construida de 1.800 m2 según Catastro. Según proyecto de rehabilitación la superficie es de 1.826,35 m2 .

Referencia catastral: 6428101QD2762G0001OG.

Inscrita en el Registro de la Propiedad nº 2 de Cáceres con el número de Finca 930, al Tomo 551, Libro 131, Folio 226. Superficie registral 580,50 m2. No constan cargas registradas.

Calificación energética: Inmueble excluido del ámbito de aplicación del R.D 235/2013 conforme al art. 2 .2 f).

Código de Inventario: 1987-724-10-999-0074-001.

Condiciones urbanísticas: las que se derivan del planeamiento urbanístico, a verificar por los interesados en el Ayuntamiento. Uso: administrativo-institucional.

Tipo de licitación:

1º Subasta: 1.144.309 €, depósito a constituir 5%: 57. 215,45 €.

Que el ayuntamiento de Cáceres haya sido incapaz de hacerse cargo de dicho inmueble es síntoma de una parálisis política total, puesto que las posibilidades para hacerlo son múltiples de acuerdo con la propia legislación. Sin embargo, la primera de todas ellas, de todas esas posibilidades solamente es competencia municipal: ¿para qué se puede conseguir ese inmueble? El Partido Popular ha dado, en este caso, como en muchos otros, muestra de una total falta de iniciativa política. Y, lo que es más grave: le está diciendo a la Administración del Estado y a la propia ciudadanía que en esta ciudad no hace falta nada, que lo que se haga o se deje de hacer se debe a la menguada iniciativa privada, porque el Ayuntamiento no sabe para qué puede ser útil un edificio de 1.800 m2 cuadrados, equivalente a unas 18 viviendas de 100 m2.

Ahora que se acercan las elecciones, la constatación de la incompetencia y la incapacidad del equipo de gobierno del PP quedan en evidencia y, si se presentan posturas a la subasta del 14 de mayo, a solo semana y media de las municipales, por el importe que se fija en el anuncio, el inmueble pasará a ser propiedad privada.

Vale.

En la anterior entrada de esta serie sobre “Cáceres, cerrado por falta de uso”, me refería a un solar en Los Fratres, con fachada a Av. Isabel de Moctezuma. En esta entrada, también sobre la misma zona urbana, me referiré a una parcela existente en la otra punta, junto a la rotonda de la Estación de Renfe. Una parcela delimitada por una gasolinera y por el depósito de gas de suministro a las viviendas y negocios del conjunto residencial.

foto-aerea

Se trata de una parcela que tiene fachadas a la Rotonda de Renfe y a la Avenida de la Hispanidad, resultando cuatro fachadas exentas, además de las dos fachadas, otras dos a los aparcamientos de superficie y a la parcela y área donde se ubican los depósitos de suministro de gas.

Cuando he recabado datos sobre estos terrenos me he llevado alguna sorpresa. Por ejemplo, que la parcela no existe en el catastro de urbana, al menos en el catastro virtual de acceso público, por lo que debería conocerse si se encuentra debidamente catastrada y devenga el IBI correspondiente.

5215702qd2751e0001kx

Si mis datos no son erróneos, esta parcela es un proindiviso entre varios propietarios, entre ellos el Ayuntamiento, y se utilizó para hacer “caer” en ella varios restos de los repartos de aprovechamientos entre los diversos propietarios del sector urbanístico. En ese proindiviso, cito de memoria y de recuerdos, el Ayuntamiento es titular de un 64% o algo así. Vamos, que en ese proindiviso el Ayuntamiento tiene la sartén por el mango para disponer sobre ella. Ignoro si los derechos urbanísticos de la parcela constan en el inventario municipal.

Los terrenos en cuestión tienen, en el Plan General de Ordenación Urbana de 1999 un uso urbanístico claramente definido: R12, Residencial Tipo 12.

pgou-1999-alturas pgou-1999-uso-pormenorizado-r12

La ficha urbanística de la parcela, definida como Fratres-05 (F-05), establece ese uso con la definición de “Hostelero Priv.-Equip. Genérico”. Esa parcela, que en su momento, con la bonanza del sector inmobiliario era el eje de una economía que, finalmente estalló, podía haber supuesto una buena inyección económica para las arcas municipales si se hubiera enajenado para la construcción de un Hotel. Pero…

ficha-area-de-reparto

Pero, casualmente, cuando esa posibilidad se pudo llevar a cabo, surgieron intereses privados que buscaron la modificación del PGOU en una parcela situada justo enfrente y que, aún hoy, conserva un letrero para la futura construcción de un hotel, que parece que nunca se llevará a cabo. El Ayuntamiento, con la mayoría absoluta del Partido Popular prefirió que hubiera una parcela de uso hotelero justo enfrente de la que el propio municipio es titular en un elevado porcentaje.

El turismo debería ser uno de los ejes, quizá el principal, para poder desarrollar, a falta de otros sectores generadores de empleo y riqueza, la disponibilidad por el Ayuntamiento de la propiedad de la mayor parte de una parcela apta para construir un hotel en diez alturas, con una superficie construida de más de 5.000 m2. La ciudad no está sobrada de hoteles y la consecución de nuevas plazas hoteleras sería un impulso para el crecimiento de los índices de turismo (visitas, pernoctaciones…).

Vale

IMG_3610_A

Hace cuatro añoss se adjudicaron, por el Ministerio de Fomento, las obras para reformar el edificio que en la Plaza de los Golfines albergaba la Demarcación de Carreteras del Estado en Cáceres. Se trataba de una reforma, que no de una rehabilitación, como pudiera pensarse por el aspecto exterior y su emplazamiento. Reforma porque el edificio, construido a comienzos de la década de 1960, sobre lo que fue la Ermita de Santa Catalina, no es un edificio antiguo, ajado por el paso de los años, sino que, seguramente, porque las oficinas de la Demarcación de Carreteras necesitaran un “nuevo aire”.

No he dedicado en esta serie de entradas ninguna a edificios de la Ciudad Monumental que se encuentran vacíos, que los hay, pero es que este tiene la particularidad de no pertenecer a la historia del conjunto Patrimonio de la Humanidad.

CATASTRO_A

Con una superficie de suelo de 564 metros, según el Catastro, y una superficie construida de 1.800 m2, tras comenzar las obras de reforma contratadas en 2011, los albañiles desaparecieron, se quitaron de la fachada carteles y se desmontaron las caídas de escombros. Ahora, el Ministerio de Fomento desiste de continuar con las obras y devuelve el inmueble al Patrimonio del Estado, del Ministerio de Hacienda.

El edificio carece de valor histórico como tal, si no fuera porque el emplazamiento sobre el que está construido albergó una ermita, la de Santa Catalina, datada en el Siglo XV y arrasada para construir la impostura que ahora queda sin uso.

En Cáceres, son muchos los inmuebles de alguna singularidad y volumen que han ido quedando sin uso. Los que son propiedades privadas, entran dentro del tráfico inmobiliario, con escaso éxito en los años pasados debido, fundamentalmente a la crisis económica y, en no menor medida, a que estos inmuebles pertenecen a varios herederos, lo que complica y mucho su futuro.

Sin embargo, es especialmente doloroso para la ciudad que inmuebles que son propiedades públicas permanezcan sin uso, deteriorándose.

IMG_3612_A IMG_3616_A

El edificio de Fomento en la Plaza de Los Golfines está cerrado y es imposible ver desde el exterior hasta dónde llegaron las obras que comenzaron en 2012, y cuál es su estado actual. Solamente con que se hubieran ejecutado las demoliciones interiores más básicas que un proyecto de reforma convencional hubiera previsto, sin lugar a dudas, el deterioro interior ha de ser considerable.

Que desde el 21 de noviembre de 2015, cuando el Diario Regional Hoy publicó la información del desistimiento del Ministerio de Fomento de continuar con las obras (ya paradas hacía tiempo) y de “devolver” el inmueble a Patrimonio del Estado, nadie en la ciudad, ni otras administraciones ni entidades privadas hayan hecho ninguna manifestación sobre la situación, ni siquiera en tono de queja por lo que supone de abandono, dice mucho del interés político y ciudadano sobre lo que sucede en Cáceres.

IMG_3614_A IMG_3615_A

Un inmueble construido sobre los restos de una ermita con cinco siglos de antigüedad no es respetuoso con la historia, y, mucho menos, cuando en su construcción se utilizaron despojos (la puerta, por ejemplo) del Seminario de Galarza, que en aquellos momentos gozaba de la categoría de Monumento. Dio igual, en unos años en los que imperaba la fachada, daba igual lo que hubiera detrás. Un modo de entender la Ciudad Monumental basado en el fachadismo, en las apariencias, un modo de entender que cincuenta años después es una característica básica de la idiosincrasia de Cáceres y de sus habitantes.

Claro que, y hasta aquí puedo leer, hay silencios que son auténticos gritos. Y puestos a pensar que, por ejemplo, el Ayuntamiento guarde un silencio absoluto, se puede deber a cualquier razón. Y no precisamente para el interés común.

Vale.

Cuando en esta serie se aborda algún edificio, algún inmueble cerrado por falta de uso, no he procurado entrar en cuestiones técnicas, porque no es el motivo de las entradas. En el caso del antiguo cine Coliseum, cerrado hace años, solamente una referencia a cuestiones técnicas, urbanísticas en concreto: está cerrado porque el planeamiento urbanístico impide a sus actuales propietarios a cualquier uso por no ajustarse a normativas como la de incendios (carece de salidas de emergencia y es imposible su realización).

5724002QD2752D0001EU

Edificio en Av. Virgen de la Montaña

 

Sin embargo, tanto el origen del edificio como la propiedad del cine (Obispado de la Diócesis de Coria Cáceres) y las vicisitudes que llevan a una situación como la actual, hacen que su situación, en pleno corazón de la ciudad, sean llamativos.

Fachada Cine Coliseum. 2014.

Fachada Cine Coliseum. 2014.

Adquirido por la Caja de Extremadura (en su origen, la Caja tenía un “accionista” de referencia: el obispado) al Obispado, para convertirlo en centro cultural, su desarrollo nunca pudo llevarse a cabo. Ni siquiera acuerdos municipales como el de 2005, y una falta de actividad normativa municipal (muy al contrario que la seguida para el fallido El Corte Inglés: en este caso se removieron todos los obstácculos, por supuesto. Para nada.) que han hecho que ahora, si se intentara de nuevo poner en orden urbanístico el conjunto, no habría dinero para llevar a cabo el último gran proyecto del marquesado al frente de la Caja.

Ahora, pasear por Cánovas ya ni siquiera hace a los cacereños girar su vista a la fachada de lo que fue el Cine Coliseum: ya no hay carteleras, ni el cartel que puso la Caja para anunciar el futuro (que nunca llegará) centro cultural.

Finiquitado el proyecto, acabadas las riquezas de la Caja de Extremadura, el antiguo cine no son más que unos cerramientos enlucidos, sin letreros y unas ventanas en la planta principal que conservan el paso de los años: cada día están más viejas y dañadas.

Edificio Av. Virgen de la Montaña.

Edificio Av. Virgen de la Montaña.

IMG_0031a

Pero hay que llamar la atención también por el edificio del número 3 de la Av. Virgen de la Montaña, que la Caja compró para conseguir que fuera incluido en el planeamiento urbanístico con la finalidad de utilizarlo para dotar de salidas de emergencias al Centro Cultural.

Mientras que el ex-cine, protegido por cerramientos de fábrica y el porche del edificio protegido por enrejado antivándalos, aguanta las miradas, el edificio de Virgen de la Montaña no, cada día se nota más su profundo deterioro. Y eso que forma parte del área de protección del denominado Chalet de Los Málaga, recientemente rehabilitado por una pequeña caja de ahorros.

La responsabilidad de que el cine esté cerrado, sin uso, es achacable a mútiples factores, incluidas la nefasta gestión urbanística de la ciudad durante muchos años, y, sobre todo, la faraónica gestión llevada a cabo en la Caja de Extremadura. Aunque no es achacable en exclusiva a ambas cuestiones, en este caso sí cabe decir aquello de “dos al saco, y el saco a tierra”.

Pero la responsabilidad de que el edificio de Virgen de la Montaña esté abandonado es exclusiva de la Caja de Extremadura, ahora llamada Liberbank. La deplorable imagen que ofrece, en un lugar tan céntrico, se ha acrecentado con el lavado de cara que se le ha hecho al Chalet de Los Málaga.

Corresponde a la propiedad tener en condiciones decentes de visibilidad y ornato y al ayuntamiento exigirla. Pero no sucede ni una ni otra cosa. Ver cómo un edifico de ese tipo se deteriora, sin uso, es una muestra más de una ciudad, Cáceres, en la que el cierre de locales comerciales, de empresas, de edificios públicos y privados abandonados es la marca de los últimos años, especialmente de la actual legislatura municipal, marcada por la impotencia de los ciudadanos (que, no se olviden, votaron mayoritariamente al Partido Popular), la incompetencia política del Ayuntamiento y el abandono de administraciones de superior jerarquía, que hacen que el cierre no sea más que consecuencia del abandono.

Vale.

En fechas recientes hemos visto a través de los medios de comunicación cómo un hotel de cuatro estrellas, el Ceres Golf, dejaba de prestar servicios, al cesar la cadena hotelera que lo venía gestionando. También, otro hotel de la misma categoría, el Palacio de Oquendo, ha sido noticia porque el grupo NH, que lo adquirió a la cadena Meliá, tiene planteado un ERE que afectaría a una parte importante de la plantilla, lo que, al menos, podría suponer la pérdida de una parte de las habitaciones de que dispone dicho establecimiento.

hotel-caceres-golf

Paseando por la Plaza Mayor, cuando deja la lluvia, llegamos al final de los soportales, camino de la Plazuela de Las Cuatro Esquinas, y nos encontramos con el anuncio de la venta de un pequeño hotel, el Arabia Riad, una apuesta reciente de emprendimiento que, a lo que parece, no ha cuajado.

IMG_9351

Cada uno de los tres establecimientos citados tiene un componente distinto. El Hotel Ceres Golf nació al socaire de una Ley (llamada de Oferta Turística Complementaria, pero conocida como Ley de las Pelotas) que pretendía potenciar la construcción de campos de golf como reclamo turístico. Hoy, los “alojamientos turísticos en régimen de propiedad” conforman una urbanización privada, con múltiples problemas, en suelo urbano, pero cuya recepción por la administración, por el Ayuntamiento, parece inviable. Y el hotel, como demuestra el cese en su explotación por la cadena que lo gestionaba, demuestra el fracaso del modelo.

IMG_9352

El Hotel Palacio de Oquendo fue bautizado así por la cadena NH cuando lo adquirió al Grupo Meliá, que había iniciado con él una línea de negocio de “hoteles con encanto” en ciudades de interior que no era más que establecer una competencia comercial con los Paradores Nacionales. Hoy, inmerso en un ERE el grupo NH, el futuro laboral de buena parte de sus trabajadores está comprometido y la apuesta de un turismo de calidad (es decir, de buen poder adquisitivo) en la ciudad de Cáceres se tambalea.

IMG_9354

Porque lo que en realidad deja ver esta pérdida de capacidad hotelera no es sino la ausencia de un modelo de desarrollo turístico de la ciudad. La inexistencia de un modelo de ciudad y de cómo incardinar en ese modelo el turismo como fuente de negocio. La mayoría absoluta de la que goza el Partido Popular es, también, la absoluta falta de ganas de trabajar por la ciudad. Mientras el gozo esté en disfrutar de esa mayoría y de convertir al Ayuntamiento en una sucursal de la BBC, la ciudad va muriendo, paulatinamente, por falta de uso.

Hasta ahora, esta serie de entradas sobre esa falta de uso se ha referido, básicamente, a inmuebles cerrados hace tiempo, en su mayoría edificios oficiales o privados, pero esta emulsión de noticias negativas sobre la inexistente industria turística local, nos lleva a plantearnos que más allá de los muros de la ciudad (no me refiero a la muralla, me refiero a esos muros imaginarios que nos separan del mundo) no hay nada. No ofrecemos nada atractivo. La gente que viene, viene, nos mira (creo que ni siquiera nos ve), algunos compran una chacina barata, o un queso de menos de 10 euros y se van.

El turismo de calidad no se consigue sólo con postales de la ciudad monumental, única idea que han tenido los concejales del PP desde junio de 2011, o con poner códigos QR que son una oferta de alguna empresa, o tener unas pantallas colocadas y sin uso durante dos años… El turismo de calidad se consigue añadiendo al valor que tienen la ciudad y nuestro entorno un valor añadido, el de la cultura. Convertir a Belén Esteban o a la Duquesa de Alba en iconos pop, no es suficiente, ni mucho menos. La cultura no es un día una ocurrencia y hasta el año que viene. No es aquello de tener la frente estrecha estrecha, como los paisanos de Gila, que les entraban las ideas a rastras, una cada año, los años bisiestos dos.

La cultura debe ser un trabajo de 365 días al año, debe ser un generador de empleos directos e indirectos. Pasear un día laborable por la ciudad antigua, y encontrarse todo cerrado, prácticamente, con la mayoría de los edificios sin nada que ofrecer a los visitantes, sin un modelo de ciudad en el que apoyar campañas publicitarias, demuestra tristeza, desazón. Y muestran a quienes nos visitan la indolencia de quienes nos gobiernan.

Esto, que históricamente ha sido así durante casi todas las legislaturas democráticas, ha llegado a un momento de inacción total. Las corporaciones anteriores han tenido, con más o menos acierto, la valentía de promover modelos en los que apoyar propuestas concretas. El Partido Popular que gobierna ahora, ni siquiera se ha planteado un modelo. Ni siquiera se digna en copiar cosas que se hacen en otros sitios. Simplemente, gozan de su mayoría absoluta, encantados de haberse conocido. En copiar, por ejemplo, el modelo (salvando las distancias) de Toledo, sin ir más lejos.

Vale.