Archivos para Liberbank

A comienzos de diciembre de 2012, al hilo de una información que publicaba el diario regional HOY, publiqué una entrada sobre el edificio propiedad de Caja de Extremadura en el número 15 de la calle San Pedro, de Cáceres (https://cercadelasretamas.com/2012/12/06/caceres-cerrado-por-falta-de-uso-xiii-caja-de-extremadura/). Ahora, nuevamente el diario Hoy publica una información sobre el mismo inmueble y el mismo motivo: el desalojo de casi todo el inmueble y su disponibilidad “para el mercado inmobiliario”.

Ya en aquella entrada me refería a que la ficha catastral disponible en la web pública del Catastro se refería a un inmueble con una superficie construida de 1.620 m2. Y también el Catastro señalaba el año de construcción: 1968. Ha de entenderse, por tanto, que ese inmueble debería estar incluido en el correspondiente censo de Contribución Urbana (ahora, Impuesto de Bienes Inmuebles) devengando el gravamen referido a los 1.620 m2.

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Ficha catastral. 2012.

Sin embargo, ya en aquella entrada calculaba que la superficie construida era muy superior, y, según medición poco exacta, pero sí aproximada, realizada sobre la planimetría del Catastro en internet, la superficie construida estaría en torno a los 3.840 m2. Es decir, una diferencia de 2.220 m2, cuya tributación ha sido escamoteada a las arcas municipales, ¿con conocimiento o sin él del Ayuntamiento?

La información que publica el Diario HOY señala que la superficie es de 4.032 m2, es decir, 192 m2 más de los que calculé para mi entrada de diciembre de 2012.

Consultada al día de hoy la misma fuente, la Oficina Virtual de Catastro, la ficha del inmueble arroja la superficie citada por el Diario Hoy (http://www.hoy.es/caceres/201612/19/liberbank-vacia-trabajadores-edificio-20161219003145-v.html) pero aporta algún dato interesante.

Mientras que la información catastral de 2012 señalaba como año de construcción el de 1968, en la actual se mantiene el año de construcción, pero se apunta el de 1975 como año de reforma. La diferencia de superficie construida entre ambas fichas es de 2.412 m2.

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Ficha catastral. 2016.

Si tomamos como referencia el año de 1975, el año que el Catastro señala la reforma última (seguramente el año de construcción del actual inmueble), hasta el que se hiciera la revisión de los datos (siendo generosos, aproximadamente en 2013 o 2014, cuando se produjera el traspaso de activos de Caja de Extremadura a Liberbank), han sido casi 40 años los que ese inmueble ha sido gravado con una superficie dos veces y media menor de la real.

¿Cuánto dinero ha dejado de ingresar el Ayuntamiento por esa diferencia de superficie construida? ¿Puede acreditarse por el Ayuntamiento los impuestos devengados en concepto de IBI por ese inmueble y si se corresponden con la superficie real? ¿Ha tenido, a lo largo de estas casi cuatro décadas algún responsable político municipal de la situación? ¿Se ha intentado alguna vez por el Ayuntamiento que este inmueble figurara en el censo catastral de Contribución Urbana y abonara los impuestos correspondientes a su superficie real?

Vale.

Cuando en esta serie se aborda algún edificio, algún inmueble cerrado por falta de uso, no he procurado entrar en cuestiones técnicas, porque no es el motivo de las entradas. En el caso del antiguo cine Coliseum, cerrado hace años, solamente una referencia a cuestiones técnicas, urbanísticas en concreto: está cerrado porque el planeamiento urbanístico impide a sus actuales propietarios a cualquier uso por no ajustarse a normativas como la de incendios (carece de salidas de emergencia y es imposible su realización).

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Edificio en Av. Virgen de la Montaña

 

Sin embargo, tanto el origen del edificio como la propiedad del cine (Obispado de la Diócesis de Coria Cáceres) y las vicisitudes que llevan a una situación como la actual, hacen que su situación, en pleno corazón de la ciudad, sean llamativos.

Fachada Cine Coliseum. 2014.

Fachada Cine Coliseum. 2014.

Adquirido por la Caja de Extremadura (en su origen, la Caja tenía un “accionista” de referencia: el obispado) al Obispado, para convertirlo en centro cultural, su desarrollo nunca pudo llevarse a cabo. Ni siquiera acuerdos municipales como el de 2005, y una falta de actividad normativa municipal (muy al contrario que la seguida para el fallido El Corte Inglés: en este caso se removieron todos los obstácculos, por supuesto. Para nada.) que han hecho que ahora, si se intentara de nuevo poner en orden urbanístico el conjunto, no habría dinero para llevar a cabo el último gran proyecto del marquesado al frente de la Caja.

Ahora, pasear por Cánovas ya ni siquiera hace a los cacereños girar su vista a la fachada de lo que fue el Cine Coliseum: ya no hay carteleras, ni el cartel que puso la Caja para anunciar el futuro (que nunca llegará) centro cultural.

Finiquitado el proyecto, acabadas las riquezas de la Caja de Extremadura, el antiguo cine no son más que unos cerramientos enlucidos, sin letreros y unas ventanas en la planta principal que conservan el paso de los años: cada día están más viejas y dañadas.

Edificio Av. Virgen de la Montaña.

Edificio Av. Virgen de la Montaña.

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Pero hay que llamar la atención también por el edificio del número 3 de la Av. Virgen de la Montaña, que la Caja compró para conseguir que fuera incluido en el planeamiento urbanístico con la finalidad de utilizarlo para dotar de salidas de emergencias al Centro Cultural.

Mientras que el ex-cine, protegido por cerramientos de fábrica y el porche del edificio protegido por enrejado antivándalos, aguanta las miradas, el edificio de Virgen de la Montaña no, cada día se nota más su profundo deterioro. Y eso que forma parte del área de protección del denominado Chalet de Los Málaga, recientemente rehabilitado por una pequeña caja de ahorros.

La responsabilidad de que el cine esté cerrado, sin uso, es achacable a mútiples factores, incluidas la nefasta gestión urbanística de la ciudad durante muchos años, y, sobre todo, la faraónica gestión llevada a cabo en la Caja de Extremadura. Aunque no es achacable en exclusiva a ambas cuestiones, en este caso sí cabe decir aquello de “dos al saco, y el saco a tierra”.

Pero la responsabilidad de que el edificio de Virgen de la Montaña esté abandonado es exclusiva de la Caja de Extremadura, ahora llamada Liberbank. La deplorable imagen que ofrece, en un lugar tan céntrico, se ha acrecentado con el lavado de cara que se le ha hecho al Chalet de Los Málaga.

Corresponde a la propiedad tener en condiciones decentes de visibilidad y ornato y al ayuntamiento exigirla. Pero no sucede ni una ni otra cosa. Ver cómo un edifico de ese tipo se deteriora, sin uso, es una muestra más de una ciudad, Cáceres, en la que el cierre de locales comerciales, de empresas, de edificios públicos y privados abandonados es la marca de los últimos años, especialmente de la actual legislatura municipal, marcada por la impotencia de los ciudadanos (que, no se olviden, votaron mayoritariamente al Partido Popular), la incompetencia política del Ayuntamiento y el abandono de administraciones de superior jerarquía, que hacen que el cierre no sea más que consecuencia del abandono.

Vale.