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Hambre y emigración.

El mismo periódico EL BLOQUE, periódico democrático, que ya he traído alguna vez a esta serie de entradas, publicaba el 18 de agosto de 1910 el artículo que reproduzco. Está firmado por el abogado Modesto Albalá, en Peraleda (no se aclara de cuál de los dos pueblos con el mismo nombre, Peraleda de San Román o Peraleda de la Mata, ambos en la provincia de Cáceres). EL BLOQUE era un periódico abiertamente adscrito a los liberales reformistas de José Canalejas, y abiertamente beligerante contra los conservadores representados por Maura. Aclaración creo que necesaria para entender un poco mejor el contenido de este artículo. He respetado para el subtítulo de esta entrada el mismo que el utilizado por su autor. Al comienzo del texto falta una o dos líneas, que no aparecen en el escaneado del portal de Prensa Histórica del Ministerio de Cultura.

HAMBRE Y EMIGRACIÓN

Ha comenzado á iniciarse en esta región la emigración en términos alarmantes.

El día 3 reuniéronse en Navalmoral, en [falta una o dos líneas] braceros de estos pueblo que, después de un período de siega en que casi no han tenido jornales y ante la perspectiva del hambre con que el invierno amenaza, abandonaban sus hogares para buscar en otros continentes lo que en su patria -¡triste es decirlo!- no puede darles: pan para sus hijos.

Solamente en este pueblo [Peraleda de la Mata o Peraleda de San Román] se han marchado veinte familias, componiendo un total de setenta ú ochenta seres. No quiero, no podría describir el espectáculo de su despedida: era una escena tristísima, impregnada de lo más hondo de los sentimientos, en los que rebosaba á torrentes esa ternura inmensa que nace de los vínculos de la sangre, ternura que por naturaleza existe en los corazones más rudos, siendo la única flor de su poesía… Era, en fin, una escena de ese drama social que se llama Emigración y cuyo argumento es el hambre.

Es necesario atajar el mal, es necesario poner un hemostático para contener esa hemorragia cuya sangre es recogida por otros países para progreso suyo.

Cada cual en su región debe hacer todo lo posible por remediar al proletariado, á esos desheredados hasta de la Justicia, que tienen derecho á otra vida que la de miseria é ignorancia en que se hallan.

Eugene Smith. Deleitosa. 1950. Revista Life.

Llamo, pues, la atención á las clases directoras, á los que por su situación están llamados á dirigir la marcha de los pueblos en esta región del Tajo, para que todos y cada uno pongan de su parte lo que les sea posible dentro de las medidas de sus fuerza para, en un arranque de civismo y de amor al prójimo, desechando esa apatía egoísta que es una de las principales causas también de nuestros males; ver la manera de aclarar las negruras del hambre con que amenaza á los sufridos braceros el invierno que se avecina.

Existe un medio que podría solucionar el conflicto de pronto ó al menos hacer más llevadera la situación; un medio por el que podrían darse bastantes jornales y remediar el hambre: ese medio es la tantas veces anunciada construcción de la carretera de Navalmoral á Guadalupe. Obra que de justicia nos corresponde, pues es de absoluta necesidad para estas gentes aisladas en este rincón con un atraso de cincuenta años, debido á la falta de una vía de comunicación con el ferrocarril para poder exportar sus productos é importar los de otros pueblos, activando así el comercio, que es el primer vehículo de la riqueza y el progreso.

Mas para alcanzar esto es necesario pedir, es necesario moverse, es necesario manifestar el deseo y exponer las necesidades; el indolente nada consigue.

Tomen las iniciativas los Ayuntamientos, que son los encargados de velar por el bien público.

Únanse todos los pueblos interesados, y las personas más características y de más ascendiente moral y político, con el diputado á la cabeza, que debe poner de su parte todas sus energías, como obligado que está á defender los intereses de la región; vaya á exponer á los poderes públicos la verdad de la situación, la imprescindible necesidad de comenzar la construcción de esa carretera cuanto antes y es seguro que este Gobierno, tan interesado en favorecer al proletariado y en conseguir el progreso de todas las regiones, no se negará á una petición tan justa y caritativa.

Así, el diputado conseguirá aumentar los vínculos de amor que á esta gente le unen, porque verán en él al solícito remediador de sus desgracias, y las clases directivas, que además del beneficio que en sus intereses obtienen, tendrán el agradecimiento de los pobres jornaleros á quienes habrán salvado del hambre y del dolor de tener que separarse de sus familias para ir á regar con su sudor tierras extrañas, á más de haber conseguido la prosperidad general y de haber trabajado en la obra de la civilización en la que todos estamos obligados á colaborar.

MODESTO ALBALÁ. Peraleda. 10.8.1910.

Vale.

Cuando llega el 1º de Mayo, aparecen estudios, informaciones, “radiografías”, de cómo está “el mundo del trabajo”. Críticas a los sindicatos de clase (por defecto, elogio a los sindicatos corporativos, amarillos), estudios sobre salarios medios (pocos estudios sobre medios salarios…).

En Extremadura sucede lo mismo. Un periódico informa que los sindicatos han perdido casi medio millón de afiliados y 56.000 delegados. El medio, del grupo Vocento, achaca esos datos a la crisis y a la corrupción. No es coña, los mismos elementos, crisis y corrupción, que hacen subir al Partido Popular y seguir ganando elecciones. Algo no funciona.

Y en Extremadura, funciona menos.

El otro periódico regional, del grupo catalán Zeta, hace una radiografía que, en primera página titula: “Las cotizaciones sociales caen cien millones pese a subir la afiliciación”. Eso, algo no funciona.

De entrada, no funciona una reforma laboral salvaje, digna de sociópatas y no de políticos electos. Bueno, en nuestro país, sí es digna, digna de la salvaje corrupción del Partido Popular, que debería ser ilegalizado por organización criminal.

En Extremadura gozamos de los salarios medios más bajos del país. Y si a eso añadimos los contratos por hora (si es que merecen el nombre de contratos) o por días, las bonificaciones a los empresarios (dadivoso el partido popular con sus votantes) no es extraño que las cotizaciones sociales (cuota obrera, cuota patronal) estén bajo mínimos. No es cierto que los trabajadores extremeños cobren los sueldos más bajos, la realidad, y así deberían ser los titulares de prensa (si hubiera de esto en la región), “los empresarios extremeños pagan los sueldos más bajos del país.

Algo no funciona. Y en Extremadura, menos.

Cada cierto tiempo, además, aparecen los datos mensuales de pensiones, que dicen ¡sorpresa! que las extremeñas son las más bajas del país. Algo obvio. Si los sueldos lo son, si las cuotas sociales lo son, la consecuencia “natural” es que las pensiones sean raquíticas.

Todo ello una consecuencia de una historia demográfica (la demografía es diacrónica, no sincrónica) cuyo episodio más dramático es el expolio que el franquismo, con el Plan de Estabilización de 1959, cometió con la población extremeña, llevando a la emigración a los más jóvenes, para cubrir los puestos de trabajo que las burguesías catalana y vasca (como hoy) reclamaban en pago a sus servicios al golpe de estado de Franco, y hoy reclaman con el chantaje de la separación. La misma burguesía.

Extremadura fue expoliada en su población, con la emigración de los más jóvenes, con la pérdida de la población joven, de la mano de obra productora y de la juventud reproductora. Por eso, hoy nuestra región está despoblada y envejecida, gracias a servir los intereses de las burguesías financieras.

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En el 1º de mayo, en Extremadura no hay nada que celebrar. No se puede celebrar el trabajo, porque no hay. Y las perspectivas no son nada halagüeñas.

Además, los sucesivos gobiernos desde 1978 han ido disminuyendo progresivamente su interés por favorecer, siquiera un ápice, a la región, llegando a los últimos cinco años, en los que a la crisis económica se ha unido un partido, el Partido Popular, que yace sumiso a los pies de la economía en una coyunda pornográfica, robando, a manos llenas, sin vergüenza ni recato. Y de todo lo que roban, que es mucho, mucho es lo que roban a Extremadura. Y si Monago o cualquiera de sus compinches lee esto, que lo desmienta.

Hoy, Extremadura sigue sumida en la pobreza laboral y salarial, sin que nada podamos esperar de un Estado, el español, que nos abandona. Nos abandona a conciencia, a sangre y fuego.

Algo no funciona en Extremadura, y algo no funciona en las relaciones entre Extremadura y el resto del Estado. Hora es ya de decir basta. Por la ley o por los hechos. Pero ya.

No podemos seguir celebrando un vergonzante 1º de mayo perteneciendo a un Estado cruel, que ni siquiera tiene interés en que nuestras comunicaciones sean decentes, no ya digna, solo decentes.

No podemos.

Vale.