Archivos para Defensa y Seguridad

El diario El País publica un reportaje en el que varios generales hablan de las Fuerzas Armadas. Y eso está muy bien.

http://www.elpais.com/articulo/portada/Hablan/generales/elpepusoceps/20100228elpepspor_7/Tes

Está muy bien que los militares, en este caso, los generales expongan sus opiniones. Hasta ahora, las opiniones de los militares sobre los conceptos básico de la defensa nacional y el papel de las fuerzas armadas se han venido reduciendo a artículos en prensa (normalmente en medios conservadores) de algún ex alto mando. Últimamente son prolíficos en sus artículos los generales Alejandre y Pitarch, con mayor o menor nivel crítico con la política militar y/o de defensa del gobierno, según el asunto sobre el que escriben.

Está muy bien que los generales hablen y digan cosas que la inmensa mayoría de los ciudadanos, incluida la denominada “clase política” desconocen.

El general Villamía dice: “la mayor adaptación de la sociedad española en los últimos 30 años la hemos hecho nosotros. Hemos sido un modelo. Y sí, ¡estamos orgullosos! ¿Por qué no decirlo? Representamos lo que son los ciudadanos y somos una buena representación”. ¿Para cuándo una adaptación semejante en la Justicia? digo yo.

El general Varela Salas, jefe de la brigada de La Legión: “Somos una herramienta de la política exterior del Gobierno”.

El general Asarta, jefe de la FINUL en Líbano: “Yo, de uniforme, soy el general Asarta; el fiel de la balanza, y no puedo ni debo decantarme. Cuando me quito el uniforme soy un ciudadano y expreso mis ideas, pero nunca como general”.

El general Rodríguez, Jemad, dijo en un discurso en noviembre: “Nuestra transformación estará realizada cuando al encontrarse con un periodista, un general perciba una oportunidad más que una amenaza”.

Estas opiniones de generales, extractadas del artículo de El País, demuestran una evolución social (al final, evolución política en el sentido griego del término, no en el sentido rosadiez) de cómo son las FAS constitucionales y cuáles son los conceptos que manejan en su trabajo.

Está muy bien que hablen los generales, y que cuando un general se encuentre con un periodista entienda que es una oportunidad, no una amenaza.

Pero estaría mejor, mucho mejor, que los líderes sociales y políticos, a todas las escalas entendieran cuál ha sido la evolución de la forma de entender su función que han tenido los miembros de las fuerzas armadas españolas. Porque, todavía hoy, cuando sale el tema militar en cualquier conversación, termina siendo reducido a anécdotas de la mili. Y nada más.

Es inaudito que desde el reportaje de El País se pueda apreciar una visión de conjunto tan completa de cómo han evolucionado las FAS y que todavía el conjunto de la sociedad civil se limite a recordar anécdotas de la mili.

Si difícil y largo ha sido el recorrido que han tenido que seguir los periodistas del medio madrileño para llevar adelante el reportaje, más largo y más difícil sigue siendo el camino para que la sociedad en general aprenda conceptos básicos en materia de defensa y seguridad.

Hace poco leía, en el blog de Luis Solana, que está bien que los generales hablen de los asuntos de defensa y seguridad (se refería a los que ya han pasado a la reserva y publican artículos regularmente), pero que sería mucho mejor que sobre esos temas se expresaran también civiles. Pero esto va a tardar. Los líderes políticos y sociales desconocen cómo moverse en esos conceptos, aunque hay muchos instrumentos para formarse en estos asuntos. De momento, no interesan. Y si no, vean en las webs de los dos principales partidos los espacios dedicados al asunto. Vale que el PSOE está gobernando y su dedicación política a estos asuntos se hace desde el propio gobierno, pero no estaría de más que la web tuviera al menos enlaces con documentos de trabajo adecuados. Y el PP se limita a poner un pequeño listado de lo que harían (referido al programa electoral con el que perdió las última elecciones) si gobernaran.

Vale.

El presidente Obama ha anunciado el próximo nombramiento de un responsable para la seguridad cibernética, lo que, de inmediato, han calificado los medios como “ciber zar”. Es una consecuencia, una más, de la globalización.
En un mundo cada vez más interconectado, la administración Obama se ha planteado la necesidad de saber qué pasa en otras partes del mundo (para eso tiene las diversas agencias de seguridad) y ahora quiere saber qué pasa en ese otro mundo que es internet. Cada vez son más los estudios y análisis que consideran que los Estados, los Gobiernos, han de estar en disposición de conocer cómo afecta a la Defensa y a la Seguridad el tráfico de datos e informaciones que circulan en un mundo no físico, no delimitado. Para el mejor entendimiento, un ejemplo: cuando manejamos Google, en español, podemos buscar páginas en “la web“, o páginas “en español” o páginas “en España”. Cuando buscamos en la web nos aparecen páginas que pueden estar localizadas en cualquier parte, pero cuando buscamos páginas “en español”, pueden estar localizadas en España o en cualquier parte del mundo.
Para asuntos como la Defensa o la Seguridad, cuestiones tan simples como saber dónde está alojada una web desde la que se reivindica un atentado terrorista o una amenaza sanitaria, es un asunto que requiere tener preparados los sistemas de una administración que pretenda y que aspire a garantizar la seguridad de sus ciudadanos y la defensa de los intereses nacionales.
Los analistas en estos temas, cuya divulgación ha de ser cada vez más conocida, consideran que saber qué pasa en internet permitirá establecer estrategias ante peligros y amenazas, manteniendo siempre un equilibrio necesario entre libertades y necesidades en Defensa y Seguridad.
Estos asuntos son tratados cada vez más por los centros de estudios en los países occidentales que están formados por civiles y militares, en un campo de trabajo donde las relaciones entre ambos niveles formulan análisis y propuestas que van lentamente siendo asumidas por los gobiernos.
Es curioso que los partidos políticos, los más interesados en la consecución de los resortes de poder, en alcanzar la gobernabilidad, tengan, al menos en España, tan poco interés en estos asuntos, y no aparezcan en sus organigramas áreas concretas dedicadas a los asuntos de Defensa y Seguridad (están difuminados en áreas con denominaciones muy genéricas), por lo que la incidencia del desarrollo de internet en ellos ya casi desaparece.
La inexistencia de estos asuntos como principales en las estructuras de los llamados partidos nacionales (por lo que he podido ver, también sucede en la mayoría de los países occidentales) se acrecienta por un aspecto político de primer orden: la Defensa y la Seguridad son puramente Estado, el núcleo duro de la esencia de un Estado, junto con la Hacienda Pública, la Justicia y los Asuntos Exteriores.
La tradicional ausencia de los asuntos de Defensa y Seguridad (no confundir Seguridad con asuntos policiales) en las estructuras de los partidos, tiene en la existencia de un nuevo espacio, internet, en el que se juegan ya, y se jugarán en el futuro, peligros y amenazas a los que los partidos solamente se enfrentan cuando ejercen el gobierno. O lo que es lo mismo, están llegando tarde.
Por ello, la decisión de Obama tendrá efectos positivos en esta materia, por el simple contagio que sus acciones políticas están teniendo en todo el mundo. Sería muy deseable que en España, al menos el PSOE pudiera crear una estructura dentro de su organización más allá de ese epígrafe escondido dentro de la Secretaría que ostenta Elena Valenciano, y que esa estructura tenga su correlato en la propia definición federal del partido, porque es sencillamente desolador escuchar a importantes cargos territoriales (Presidentes de Comunidades Autónomas, Consejeros, Alcaldes de ciudades importantes, Secretarios Generales…) hacer comentarios sobre asuntos de la Defensa y la Seguridad llenos de inexactitudes, errores, incoherencias. Si a ello sumamos que existe una potencia mundial poco conocida (internet) y emergente en estas materias, la desolación se convierte en un paisaje yermo.
Vale.