Archivos para Palacio de Las Cigüeñas


Con la organización de la Asociación Cultural Lemon y Coco y comisariada por Montaña Hurtado Muñoz (en twitter: zapatosrosas), el jueves 7 de febrero se inauguró en el Palacio de Las Cigüeñas, de Cáceres, la exposición “Miscelánea”, compuesta por 36 obras de Beatriz Ballesteros.
Una exposición que, en primer lugar, llama la atención por el espacio, una de las salas de un edificio emblemático de Cáceres, en el corazón de su ciudad monumental, Patrimonio de la Humanidad. Y en un espacio propiedad del Ministerio de Defensa y que está en uso por el Ejército de Tierra. Entrar en el edificio es encontrarse con una colección de armas antiguas, cedidas por el Museo del Ejército y que dan al conjunto un aspecto serio, institucional, solemne.
En ese espacio, las salas que el Centro de Formación de Tropa nº 1 (CEFOT 1) pone a disposición de artistas locales, paneladas en blanco, y culminadas con una alta bóvedad de ladrillo, acogen unas obras, las fotografías de Beatriz Ballesteros, que contrastan, en color, en diversidad de enfoques y remembranzas con la solemnidad de arcabuces, espadines, sables…

Y ese contraste arranca con la primera obra que recibe al visitante, “Alone”, una marina con un punto de ingenuidad, en rojo, y una línea de horizonte perfecta. Y a partir de ahí, el trabajo, la imaginación y la sensibilidad de la artista se va desgranando en todas y cada una de las 36 obras, fotografías con un tratamiento digital que va más allá de retoques o aplicación de texturas prediseñadas y resaltan el uso que de las posibilidades tecnológicas realiza Beatriz Ballesteros para convertir cada fotografía en un lienzo y sobre él verter su imaginación, su talento.

Que este contraste entre un edificio fortaleza por fuera, con la más alta torre almenada del conjunto monumental, y fortaleza por dentro, con panoplias que exhiben poderosas armas del siglo XVIII, se pueda dar no es más que la apuesta que, desde el Ejército, se hace por poner a disposición de la ciudad, de sus artistas, de unos espacios que hasta hace poco eran casi como los Ojos del Guadiana.
Escuchando las conversaciones de los turistas, atraídos por el valor cultural de la ciudad, ese contraste es una seña de identidad que debería tener más continuidad, con más aportaciones de artistas jóvenes.
Lo mismo que en la gastronomía se ha terminado imponiendo “la mezcla de sabores”, en este tipo de exposiciones, la mezcla entre fortaleza y fuerza y sensibilidad también se convertirá, sin duda, en una seña de identidad.

Parece claro que para el Ejército, como institución de tradiciones formales y protocolarias, esta colaboración con la Asociación Cultural “Lemon y Coco” y el acierto de la Comisaria, Montaña Hurtado Muñoz (http://zapatos-rosas.blogspot.com.es/), al proponer a Beatriz Ballesteros deberían permitir en el futuro nuevas aportaciones, máxime teniendo en cuenta que @zapatosrosas es una de las blogueras más influyentes de nuestro país en materia de crítica de arte, como señaló recientemente el suplemento “El Cultural”, del diario ABC (http://www.abc.es/cultura/cultural/20121226/abci-arte-blog-201212261148.html
Vale.  
En La Sexta se emite un programa, Quién vive ahí, dedicado a mostrar viviendas singulares, ya lo sean por su construcción, por su ubicación, tamaño, singularidad. En general, se trata de viviendas consideradas únicas.
La misma pregunta (¿quién vive ahí?) cabría hacerse del conjunto de la ciudad antigua de Cáceres. En ella viven muchas familias, en viviendas más o menos grandes, pero en su núcleo existen edificios singulares, algunos habitados, otros habilitados para oficinas. Edificios de titularidad privada (Palacios de Los Golfines de Arriba y Abajo, Casa del Conde de Canilleros, Casa de Los Saavedra…) que permiten a sus dueños disponer de unas viviendas singulares y, al mismo tiempo, les obliga a un mantenimiento constante.
Existen también en la ciudad antigua de Cáceres muchos inmuebles, singulares, alguno con la categoría individualizada de Monumento Histórico, que son de titularidad pública. La Diputación Provincial, el Palacio de Carvajal, la Casa de los Moraga, el Palacio de los Condes de Torreorgaz (Parador), Casa de los Ovando o Palacio de Las Cigüeñas… Otros, de titularidad privada pero con trascendencia pública: Palacio de Galarza, Palacio de Mayoralgo, conventos de Santa Clara, San Pablo, Jerónimas…
De los inmuebles de titularidad privada poco puede decirse: su apertura y conocimiento público están limitados porque muchos de ellos siguen siendo viviendas familiares. De los adscritos a entidades privadas de trascendencia pública, son visitables al menos en parte, como sucede con el Palacio Episcopal o el de Mayoralgo. Los conventos son, en realidad, viviendas de las órdenes religiosas.
La pregunta del programa de La Sexta cabría hacérnosla mirando las fachadas de los edificios: por ejemplo, mirando al Palacio Episcopal habría que preguntarse si en él vive el Obispo o si, como sucedió con el obispo Jesús Domínguez, el prelado vive en un piso “normal” de la ciudad. Mirando a los edificios públicos, cabe preguntarse si el presidente de la Caja de Extremadura vive en el Palacio de Mayoralgo, o el de Diputación vive en cualquiera de los edificios de los que es propietaria la entidad que preside, o si el jefe del Ejército vive en el Palacio de Las Cigüeñas.
Los edificios públicos, a diferencia de los privados, deben ser accesibles en su inmensa mayor parte, a los ciudadanos, y aunque no es muy adecuado que grupos de turistas, por ejemplo, entren la sede de la Diputación en visita guiada, cualquier ciudadano que tenga que hacer gestiones pueda ver cómo es al tiempo que resuelve sus trámites.
Esto, desgraciadamente, no sucede en todos los edificios de titularidad pública de la ciudad antigua de Cáceres. Alguno se encuentra cautivo de su uso, de su destino, para goce privado. Es una anacronía en pleno siglo XXI el mantenimiento de un inmueble, con costes seguramente elevados, para uso privado de un funcionario público. No estamos en tiempos de mantener privilegios en razón del estado, sino en promover el uso público de aquellos bienes cuyos costes de mantenimiento recaen en los impuestos de todos los ciudadanos. Nadie debe plantear cuestión alguna sobre el derecho de propiedad de las administraciones públicas sobre bienes catalogados como Históricos, al contrario, es la mejor manera de garantizar su mantenimiento. Pero todos debemos ser capaces de entender que su uso privado genera, cuando menos dudas, sobre ¿quién vive ahí?
Vale.

El Ministerio de Defensa acaba de anunciar que el Día de las Fuerzas Armadas 2010 se celebrará en Extremadura, concretamente en Badajoz, como corresponde por la ubicación en el entorno de la capital pacense de dos bases muy importantes, la del General Menacho y la de Talavera la Real.

Hoy, la noticia ha sido cubierta por los dos medios de comunicación convencionales con una transcripción de la nota de prensa del Ministerio y unas declaraciones del Presidente de la Junta de Extremadura.

Es probable que en próximas fechas veamos algún reportaje, generalmente superficial, con lagunas importantes en cuanto a los conceptos utilizados y poco más. No es que los medios de comunicación extremeños no estén al mismo nivel que los de difusión nacional, sino que, desgraciadamente, y salvo escasas excepciones, los medios de comunicación españoles adolecen de formación y capacidad para tratar los asuntos relacionados con las Fuerzas Armadas en particular, y con la Defensa Nacional en general.

No obstante, y dado que hasta la celebración de los actos que se programen es seguro que subiré alguna entrada más en este blog, sí señalaré que uno de los actos será la Exposición que sobre las misiones internacionales desarrolladas por España en los últimos veinte años, en las que han participado militares extremeños y unidades ubicadas en Extremadura, muchas de ellas muy importantes, y en las que nuestros paisanos han trabajado, y trabajan, por ejemplo, ahora en Líbano, con gran eficacia.

Y una pista: la imagen de entrada de la Exposición, colgada en internet, se corresponde con un cacereño, destinado en Badajoz, cuando participaba en una misión que resultó un gran éxito y que todavía en el país donde se llevó a cabo se recuerda con la Plaza de España.

Esa imagen, la de ese soldado extremeño cumpliendo una misión de la ONU en Mostar fue parte del cartel de la exposición que sobre el Día de las Fuerzas Armadas 2009 se mostró en el Palacio de Las Cigüeñas, de Cáceres, hoy prácticamente cerrado.

Vale.