Archivos para November 30, 1999
En agosto de 2012 escribí en mi blog (cercadelasretamas.blogspot.com) una primera entrada bajo el título que encabeza esta. Desde entonces, el número de entradas con el mismo asunto ha crecido y el blog se ha convertido en este sitio web, regalo de mis hijos.
Aquella primera entrada tenía un arranque en la esquela que muchos comerciantes colocaron en sus escaparates con el “Cáceres se muere”. En realidad, no es que la ciudad se muera, la realidad es que la estamos matando, unos por acción, otros por omisión. El incremento exponencial de la influencia de actos beatíficos es la muestra de que el responso definitivo se acerca.
El edificio que sirvió de entrada para esta serie, los antiguos servicios de la Consejería de Bienestar Social en la Calle Reyes Huertas, sigue vacío, deteriorándose a ojos vista, con alguna tímida protesta de los vecinos (acallada, como conviene al poder y sin repercusión real en los medios de comunicación) y sin que su propietaria, la Junta de Extremadura quiera saber nada de él, y sin que el Ayuntamiento de Cáceres, que ya ha rechazado hacerse cargo el inmueble, ni siquiera intente saber para qué utilizarlo… como si la ciudad no necesitara espacios para cultura, emprendimiento, empresas…
A lo largo de esta serie de entradas, hemos visto muchos edificios, públicos y privados, pero hay tres especialmente dolorosos, que demuestran la incompetencia del Partido Popular que ¿gobierna? la ciudad, y la incompetencia, directa, de la alcasenadora Elena Nevado y su equipo. O lo que sea eso.
Uno, ya citado, el de Reyes Huertas. Los otros dos, el antiguo Molino de El Marco y el Mercado de Avenida de la Bondad. Los tres son competencia directa municipal. Pero tambien son paradigmas de esa incompetencia.
No me corresponde (¿o sí, como a cualquier ciudadano?) en este mi sitio en la red decir los usos a los que podrían destinarse ni el edificio de Reyes Huertas ni el antiguo Mercado de La Bondad. El antiguo Molino de El Marco tiene finalidad prefijada. La excusa de que los accesos no están arreglados es eso, la excusa de quien no tiene ni idea ni interés en que entre en funcionamiento. La excusa de los inútiles a quienes la mayoría de los cacereños dieron su voto y que cuando pasean y ven un escaparate tras otro cerrado, con el cartel de se alquila o se vende se quejan de lo que “otros” están haciendo con la ciudad sin asumir que fue con sus votos cómo la ciudad comenzó a morir.
El edificio de Reyes Huertas pertenece, en pleno dominio, a la Junta de Extremadura. Es un inmueble que forma parte de la contabilidad pública y su desuso intencionado no es sino la muestra de una malversación de fondos públicos por no saber a qué destinarlo, ni por convertirlo, si fuera posible en dinero efectivo mediante su enajenación. Si su ofrecimiento al Ayuntamiento de Cáceres no fue aceptado, deberían haberse encontrado alternativas. A este paso, el inmueble comenzará a caerse, literalmente, siguiendo la estela de su deteriorado entorno.
El antiguo mercado de la Avenida de la Bondad es propiedad municipal. No cabe echarle la carga de su desuso a nadie más que al propio ayuntamiento, que no sabe qué hacer con él en estos tiempos de agobios económicos, aunque viendo la nula capacidad de gestión que demuestran los concejales y la propia alcasenadora tampoco con dinero sabrían qué hacer, productivo para la ciudad.
Cáceres, cerrado por falta de uso no es una serie de posts que reflejen el hundimiento sin remisión de una ciudad. Es la visión de quien, caminando a diario por sus calles tiene el temor de que ese hundimiento se precipite y arrastre a todos los ciudadanos. Menos a quienes, en la burbuja de la ciudad feliz/ciudad dormida, creen que viven en el paraíso.
Vale.
Las restricciones presupuestarias impuestas por Angela Merkel a Mariano Rajoy hacen que en 2013 la Oferta de Empleo Público sea incluso más raquítica que en 2012. Y la “administración” que el Gobierno de Mariano Rajoy hace de los mandatos de Merkel demuestran su forma de entender el gobierno, castigando, siempre a los segmentos en los que resulta más sencillo recortar para no gastar y así poder presentar a su ama los sacrificios que la austeridad, según la doctrina económica neoliberal, requiere.
Y en las ofertas de empleo público, donde la destrucción es masiva, un gobierno que es fuerte con los débiles y sumiso con los poderesos lo demuestra. El mandato legal de oferta empleo, restringida al máximo, comienza a cumplir en el Consejo de… Tramposos de 22 de marzo, con la convocatoria general, que termina con un párrafo significativo: “Por último, en próximas fechas, el Consejo de Ministros aprobará los correspondientes Reales Decretos de Oferta Pública de Empleo para el Cuerpo de la Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y Fuerzas Armadas”.
El 12 de abril de 2013, el Consejo de… Tramposos aprobó las ofertas para la Guardia Civil y la Policía Nacional… y en la referencia oficial, ningún atisbo de la oferta para las Fuerzas Armadas.
En estos momentos de crisis económica, en la que los recortes sangrantes afectan a la educación, con destrucción de plazas de maestros, a la sanidad, con supresión de miles de puestos de trabajo de médicos, enfermeros, auxiliares, con eliminación en la práctica de las ayudas necesarias a la dependencia, es complicado entender que en Policía y Guardia Civil se convoquen plazas, 134, por ejemplo, para esta última. En números reales, una miseria. Pero, con independencia del mal uso que un gobierno de cobardes hace de las FCSE para protegerse y proteger a los causantes de la crisis, si se habla con los sindicatos policiales, la crítica es radical. Porque la oferta es insuficiente.
En el caso de las Fuerzas Armadas, al día de hoy, viernes 3 de mayo, sigue sin publicarse la oferta pública de empleo. El número de bajas de efectivos de tropa es clamoroso, y el número máximo fijado en la Ley de Presupuestos, de 80.000 es hoy día un tope impensable de alcanzar en un plazo de varios años. A salvo, claro, de que el Ministerio de Hacienda, con la connivencia del de Defensa esté pensando en bajar considerablemente ese número máximo. Al día de hoy, es más que probable que esos efectivos estén en torno a los 78.000. O lo que es lo mismo, el gobierno de Rajoy ha mandado al paro en un año a unos 2.000 militares. No está mal. Menos gente para desfilar en el Día del Coñazo, que diría Mariano.
Sin embargo, la oferta de empleo público 2013 es obligatorio convocarla, también, en las Fuerzas Armadas. Es obligatorio porque lo manda la Ley. Otra cosa es que se oferten plazas de soldados y marineros. Pero el tope de reposición del 10% es de aplicación, legal, para oficiales y suboficiales y para los cuerpos comunes (jurídicos, interventores). Muy pocas plazas, muy pocas, pero que el gobierno de Rajoy tiene la obligación legal de convocar.
Como es obligatorio, también, que el mandato legal se cumpla y se convoquen las plazas legales de promoción interna. Obligatorio.
Sin embargo, estas obligaciones legales no parece que apremien mucho al Partido Popular. La razón es muy sencilla: los militares, con unas incipientes asociaciones profesionales, no tienen capacidad de presión sindical.
Pero, aunque el debate militarismo/antimilitarismo sea recurrente, o pacifismo/belicismo también, la necesidad de rejuvenecer las pirámides de edad de los soldados y marineros deberían haber llevado ya a este gobierno de incapaces a convocar las plazas necesarias.
Vale.
Quizás haya quien recuerde aquello del “síndrome de La Moncloa” que asaltaba a los sucesivos presidentes del Gobierno de España desde el comienzo de la transición. Un síndrome que atacaba a Adolfo Suárez, Felipe González, José María Aznar y Rodríguez Zapatero y que consistía básicamente, según los analistas políticos, en un conjunto de síntomas que alejaba a los presidentes de la realidad, de la calle, haciéndoles prisioneros de una especie de jaula de cristal en la que no tenía cabida ningún resquicio de realidad, de relación real con los ciudadanos.
Ahora, en cambio, hay un presidente del ¿gobierno? ajeno a ese síndrome, que parece curado del mal que aqueja a quien se convierte, por la voluntad política de los votantes, en inquilino del Palacio de La Moncloa.
Claro, que mientras el síndrome de La Moncloa al menos se circunscribía a unos espacios físicos considerables, el síndrome que aqueja a Mariano Rajoy lo convierte en un guiñapo, en una mala marioneta de sí mismo.
La rueda de prensa del último Consejo de… Tramposos (26 de abril) nos mostró a tres inútiles convertidos en ministros por la única decisión de la marioneta del plasma. Ministros inútiles (incluida la Viceinútil), incapaces de tomar ninguna decisión por sí mismos en beneficio del conjunto de los ciudadanos. Unos incompetentes que salen a la rueda de prensa sabiendo que no tienen nada que ofrecer, salvo servidumbres a la canciller alemana, a mayor gloria de los intereses de la gran patronal y de los grandes poderes del neocapitalismo económico y del neofascismo político.
El presidente del ¿gobierno?, encerrado en un plasma, no es rehén de los síntomas de su cargo como sus predecesores, es un enfermo político, acuciado por síntomas como la cobardía, la pusilanimidad, la incompetencia, cuya única y artificial conexión con la realidad, que desconoce y que le vuelve un verdadero caso patológico, es el enchufe a la red eléctrica.
Mientras que el jefe del ¿gobierno? aparece como una vulgar caricatura de sí mismo, sus ministros, sus inútiles compañeros del Consejo de… Tramposos, salen a una rueda de prensa a anunciar que se arrodillan ante el poder de la canciller alemana, y que quieren, con ello, que el pueblo español también se arrodille, se humille como ellos.
La única cura posible para que Rajoy deje de ser un caso patológico, axsfisiado en la estrechez del plasma, es desenchufarlo de la red, cortarle la alimentación eléctrica. Desenchufando el plasma de la red conseguiremos que sus ministros inútiles, incluida la Viceinútil, dejen de arrodillarse ante Ángela Merkel y dejen de humillarnos.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimiento de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
Miguel Hernández. Vientos del pueblo.
Vale.
A Chely Muñoz
La ciudad de Cáceres, su núcleo monumental y antiguo tiene la forma de un huso de hilar, con un eje que viene desde el Sur, siguiendo la Vía de la Plata y que al llegar a lo que un día fue puente de San Francisco, se bifurca, se abre, en las calles Damas, San Ildefonso y Fuente Nueva, para formar el centro de la madeja en la ciudad monumental y Plaza Mayor y que vuelve a ir cerrándose sobre el eje con las calles de Moros, Barrio Nuevo y Zurbarán-Santa Gertrudis, hasta confluir en el Camino de la Era de los Mártires, desde el que parte el Camino Viejo de Castilla siguiendo, de nuevo, la Calzada Romana.
Una de esas calles, la de Moros, denominada desde finales del siglo XIX General Margallo, nació como arrabal y en ella se iban asentando los moros que no podían vivir en la ciudad cristiana, en la amurallada y sus coladas. Y ya ha aparecido en estas entradas con el edificio de la antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil, en venta desde hace años.
Con edificios de dos y tres alturas, formando una larga hilera de casas de trazas y fachadas como las de cualquier pueblo del entorno, nos encontramos inmuebles como los situados en los números 66 y 68 (números de policía, que no catastrales) actualmente en venta, como otros muchos de la ciudad.
La suma de ambos inmuebles, en superficie de suelo es de unos 300 m2 y más de 600 m2 construidos, con fachada lateral a la calle Teniente Ruiz (¿debería ser Teniente Ruiz de Mendoza?) y que en el imaginario reciente de la ciudad tienen algunas reminiscencias. Por ejemplo, en el local de la esquina de Margallo con Teniente Ruiz se encontraba la Sastería Hinojal, que rezaba como “sastrería civil y militar” y que durante muchos años proveyó a la guarnición en Cáceres del Ejército y la Guardia Civil. Los años, la pérdida de tradición de padres a hijos y la confección industrial fueron la causa de que la sastrería perdiera clientes hasta ir cerrando.
Esa calle de Moros, como, en mayor medida, la de Barrio Nuevo, eran el paso obligado desde el centro de la ciudad, desde la Plaza Mayor, hasta la Plaza de Toros y el vecino Cuartel Infanta Isabel, y fue convirtiéndose en una vía en la que fueron fijando su domicilio muchos cacereños venidos de otras localidades cercanas a trabajar en la capital de la provincia. O de otras provincias.
Ahora, cuando la ciudad ha crecido, edificios como los que vienen a esta entrada, van dejando sus habitaciones vacías y sus balcones llenos de letreros de “se vende”. Son edificios cuya puesta en servicio como nuevas viviendas tienen un coste elevado, con trazas y distribuciones interiores de difícil conversión a las nuevas necesidades sociales.
Para quienes hemos sido sus vecinos, ir viendo cómo algunas fachadas, algunas casas se remozan, adquieren nuevos colores, se adornan de elementos más modernos, y ver cómo otros edificios van siendo pasto del paso de los años, van cerrando puertas y ventanas, es demostración de que las ciudades son elementos vivos, y que su transformación no pasa solamente por hacerlas crecer con nuevos barrios.
Una calle, de las más largas de la ciudad, no puede ir llenando puertas y ventanas de carteles de “se vende” sin que por las autoridades políticas, los agentes económicos locales se crucen de brazos. Incentivar la rehabilitación como instrumento económico, pero, sobre todo, como instrumento social, puede y debe ser una acción de principal interés ciudadano.
La longitud de la Calle Margallo, nacida como calle de Moros, con su suave curveo y la diferente, pero constante, variación de alturas de dos a tres de sus inmuebles, la hacen especialmente singular.
Vale.
Hoy, 18 de abril de 2013, se debatía en el Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley presentada por el Grupo Socialista reclamando del Gobierno la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1 CEFOT 1, ubicado en Cáceres.
La diputada del PSOE Pilar Lucio junto al portavoz de Defensa, Luis Tudanca, durante su intervención
Para defender la PNL, ha intervenido la diputada del PSOE por la provincia de Cáceres Pilar Lucio, una de las dos con que cuenta dicho partido en esta circunscripción electoral. Para contestar, en nombre el partido en el gobierno, la intervención ha corrido a cargo de Bibiano Serrano, diputado por la provincia de Badajoz. El Partido Popular cuenta actualmente, como el PSOE, con dos representantes: Carlos Floriano y Concepción González. Bueno, contaba, porque a los efectos de defender los intereses de la provincia, ambos, han hecho mutis por el foro.
En mi anterior entrada, decía que el Cefot esperaba a Carlos Floriano. Y explicaba los procedimientos reglamentarios que el diputado podría utilizar para asistir a la Comisión de Defensa y decir, en voz alta, que defiende los intereses de la provincia cuyos votantes le eligieron… pero no ha sido así.
Hoy, el señor Floriano ha diferido sus responsabilidades y ha simulado ser diputado por la provincia de Cáceres y, en la práctica, ha cometido la traición de no dar la cara. Si en diciembre, la alcasenadora Elena Nevado votó en dos ocasiones contra enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado que reclamaban dotaciones económicas para mantener abiertos el Cefot de Cáceres y la Academia de Suboficiales de Talarn, hoy, Floriano no ha cometido el mismo error de votar en contra.
Cuando ha dado comienzo la sesión de la Comisión, retransmitida en directo por Congreso TV, esperaba ver aparecer la “melena ondulada” (El Gran Wyoming dixit) de Floriano… pero seguramente tendía otras cosas más importantes que cumplir con sus obligaciones como diputado por Cáceres. ¡Ah! ya, que esas son, precisamente, sus obligaciones como diputado.
Cuando ha dado comienzo la sesión de la Comisión, pensaba que el Partido Popular iba a expresar , por la voz de su máximo representante regional a nivel nacional, que eso que dicen para consumo de la parroquia (literal) de estar en todo con el Cefot era verdad. Pero no, tampoco.
El diputado que ha ido a sustituir a Floriano ha leído una serie de datos y ha pintado un panorama tal que no solamente hay que atribuir la situación de incertidumbre camino del cierre a Zapatero, sino que, casi, ha venido a decir que Zapatero es mucho más malvado que el emperador norcoreano. Por cierto, que para Bibiano Serrano, que ha utilizado unos datos y referencias de aquella manera, también habrá un post. Para demostrar que no por hablar más alto y por enseñar papeles se tiene más razón. Y eso sucede cuando de lo que está hablando no tiene ni puñetera idea.
Pero hoy, 18 de abril de 2013, se ha demostrado que el diputado simulado por Cáceres, Carlos Floriano, ha diferido sus obligaciones y en vez de aparecer como traidor votando contra el Cefot, que es lo que hubiera tenido que hacer si se hubiera presentado al examen, ha preferido demostrar que es un traidor que huye de sus obligaciones, por las que recibe el sueldo de diputado.
A Floriano los votantes lo eligieron para representar y defender los intereses de Cáceres. Hoy, no los ha defendido, no ha representado esos intereses. Hoy, seguramente, Floriano estaría, a esa hora, haciendo algunos ejercicios en el gimnasio, quizás unos ejercicios de trepar por la cuerda de nudos.
Vale.

Fotografía oficial de Carlos Floriano en la web del Congreso
El próximo 18 de abril, al concluir la sesión plenaria del Congreso de los Diputados, dará comienzo la Comisión de Defensa, cuyo primer punto del orden del día es el debate y votación de una proposición no de Ley, presentada en Abril de 2012 por el Grupo Parlamentario Socialista, sobre la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres. Y Diputado por la provincia de Cáceres es Carlos Javier Floriano Corrales. ¿Qué hará? ¿Qué puede hacer? Lo que debe hacer lo sabe él solamente.
El diputado Floriano es vocal de la Diputación Permanente del Congreso, Vicepresidente 1º de la Comisión de Justicia, Vocal de la Comisión de Economía y Competitividad y Vocal de la Comisión de Presupuesto. Además, el diputado Floriano es Vicesecretario General de Organización del Partido Popular (número 3, tras Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal). Nunca el hijo del tabernero de la Plaza de Marrón de Cáceres pensó en que llegaría a tanto.
Con todos estos cargos, el diputado Floriano puede asistir, sin voto, a las sesiones de las comisiones de las que no forme parte (art. 6 del Reglamento del Congreso). Es decir, puede estar presente en la Comisión cuando se debata al futuro de la Proposición no de Ley (PNL) firmada por las diputadas por Cáceres Leire Iglesias y Pilar Lucio.
También puede, si quiere, el diputado por Cáceres Carlos Floriano, asistir a la Comisión de Defensa para debatir la PNL y fijar la posición de su partido (y del Gobierno) sobre el futuro del Cefot 1 de Cáceres. Basta con que su grupo parlamentario, verbalmente, lo comunique al presidente de la Comisión, de acuerdo con el art. 40.2 del Reglamento: “Los Grupos Parlamentarios pueden sustituir a uno o varios de sus miembros adscritos a una Comisión, por otro y otros miembros del mismo Grupo, previa comunicación por escrito al Presidente del Congreso. Si la sustitución fuere sólo para un determinado asunto, debate o sesión, la comunicación se hará verbalmente o por escrito al Presidente de la Comisión y si en ella se indicara que tiene carácter meramente eventual, el Presidente admitirá como miembro de la Comisión, indistintamente, al sustituto o al sustituido”.
O lo que es lo mismo: el diputado por Cáceres, Carlos Floriano, puede, si quiere, asistir a la Comisión de Defensa y apoyar la PNL para instar al Gobierno a que mantenga abierto y plenamente operativo el Cefot de su ciudad. O puede, si no quiere o no se atreve, no ir y dejar que el diputado de turno fije la posición del PP y, como es de esperar cuando esta entrada se publique, rechace la PNL y la incertidumbre, cada día mayor, se siga posando sobre el Campamento de Santa Ana.
Pero hay una cosa clara: los ciudadanos, especialmente los directamente afectados, trabajadores del Cefot (militares y civiles, sus familiares, sus amigos, sus vecinos) sabrán que si el diputado Floriano no asiste a la Comisión, estará dándoles la espalda. Y si asiste y vota contra la PNL, estará dándoles la espalda. No estará defendiendo los intereses de la ciudada y la provincia que lo eligió.
De todas formas, con las actitudes y comportamientos que vienen mostrando los cargos electos del Partido Popular no sería de extrañar que Floriano, el diputado de la Plaza Marrón, demuestre que le da igual su ciudad. Ya lo hizo la alcaldesa Elena Nevado votando en contra de dos enmiendas a los PGE para 2013 que pedían la continuidad del Cefot. Y también votó en contra de las mismas enmiendas el alcalde de Trujillo, y senador, Alberto Casero, sin que su cara de color tomate se resintiera.
Vale.
El próximo jueves, 18 de abril de 2013, la Comisión de Defensa del Congreso debatirá una Proposición No de Ley, presentada el 25 de abril de 2012 por el Grupo Parlamentario Socialista, por Leire Iglesias y Pilar Lucio, instando al Gobierno a mantener plenamente operativo el Centro de Formación de Tropa nº 1, en Cáceres. Un año, menos 7 días ha tardado el Partido Popular en querer debatir esta cuestión. Y eso que el número 3 de ese partido es Carlos Floriano, diputado por la provincia de Cáceres y cacereño de nacimiento.
Hasta ese día todavía pueden ocurrir algunas cuestiones que mediaticen el debate. Pero en todo caso, haber dejado pasar un año para este asunto demuestra que la política de Defensa del PP es de todo menos fluida y transparente y que Floriano manda menos en el PP que un policía local en el Rocío. Ahora queda por ver si tendrá agallas para defender la postura de su partido en este asunto, algo que sin duda debería hacer.
De momento, el pasado 22 de marzo, el Consejo de Ministros aprobó la oferta de empleo público para 2013, y, según la propia referencia oficial de La Moncloa, dejó para futuras reuniones la OEP 2013 de las FCSE y las FAS. En la primera reunión posterior al 22 de marzo, no hubo esa aprobación y los macutazos de que mañana, viernes 12 de abril, sí se podría aprobar. De no ser así, el PP no llevará a la Comisión de Defensa ningún argumento para mantener una situación de incertidumbre que afecta al Cefot 1, pero, sobre todo, afecta al personal que trabaja en dicha Unidad, tanto militares como civiles. Y, en lo que se refiere a la incertidumbre, a quien más afecta sin dudarlo es a los militares.
Casi catorce meses después de que la alcasenadora Elena Nevado tuviera, el 5 de marzo, una reunión “de cortesía” con la Subsecretaria de Defensa, Irene Dominguez-Alcahud, de quien depende el reclutamiento de efectivos para las FAS, no ha habido ninguna buena noticia. Y, claro, aquella reunión de cortesía tuvo poco: la alcasenadora de Cáceres recibió de primera mano la información que luego apareció publicada.
Que en marzo de 2012 el Cefot 1 estuviera medio cerrado y que meses después estuviera medio abierto, no es más que un juego de palabras: sobre el futuro de esta Unidad se ciernen tantas incertidumbres como veces algunos “responsables” del PP han dicho lo contrario. Pero, sobre todo, se ciernen el silencio y la inacción, por miedo a enfrentarse a su partido en el caso de Carlos Floriano y Elena Nevado, o porque es “una cosa de Cáceres”, en el caso del presidente regional del PP y de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, al que ni le va ni le viene que este Centro de Formación esté abierto.
Sería una gran noticia que, por ejemplo, el Consejo de Ministros de mañana, viernes 12 de abril, aprobara una Oferta de Empleo Público para las FCSE y FAS que incluyera un número significativo de plazas de nuevos soldados (a compartir su formación entre el Cefot 1, de Cáceres, y el Cefot 2, de San Fernando). Y sería una gran noticia a pesar de que el sábado viéramos en los periódicos cómo eso se lo atribuyen quienes están contribuyendo con su inanidad a que a cada paso estemos más cerca del final.
Y, volviendo a la Comisión de Defensa del próximo 18 de abril, sería digno de ver si Carlos Floriano se atreve a fijar la posición de su partido. Si mañana el Consejo de Ministros aprueba la OEP 2013 para las FAS, seguro que va a la Comisión a sacar pecho. Si no, dirá que está en Magistratura haciendo algún despido diferido o fijando alguna indemnización para algún ex tesorero.
Vale.
El Ministerio del Interior ha determinado que no podrá haber escraches a menos de 300 metros de los domicilios de los políticos
Tampoco se pueden los ciudadanos acercar al Congreso de los Diputados.
¿Qué se puede esperar de un gobierno que coloca a un ultraderechista, y con estas decisiones de “alejamiento”, claramente fascista al frente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad?
Durante muchos años, al comienzo de la transición, se hablaba de democracia tutelada, de la capacidad de opresión de los “poderes fácticos” sobre un incipiente modelo democrático. Hoy, un gobierno acobardado, compuesto por una cuadrilla de incompetentes, establece una orden de alejamiento. ¿A quién maltratan los ciudadanos que ven cómo cada día las decisiones políticas destruyen lo que pudo llegar a ser un estado del bienestar? ¿A quién maltratan los ciudadanos cuando las decisiones políticas avalan la estafa en las preferentes y la violencia contra las familias en los desahucios?
Es inaudito que podamos asistir a que un gobierno utilice a la policía para proteger a los cómplices de estafas y de violencia económica y no haga nada para evitar que los lobbies, ilegales en nuestro país, se dedique a sobornar a esos mismos políticos a los que protegen.
El argumento (o lo que sea) que el amigo del narco Marcial Dorado utilizaba el otro día para criticar el escrache ante la casa de la Vicepresidenta del Gobierno de que se trataba de un domicilio con un bebé dentro, es una muestra del grado de desfachatez y de sinvergonzonería. Utilizan a los niños (a sus queridos hijos) como escudos humanos porque ellos no tienen la valentía de enfrentarse a unos ciudadanos que solamente exigen derechos, el cumplimiento de los derechos. ¿Qué mayor derecho tiene el bebé de la Vicepresidenta del Gobierno sobre los hijos de una mujer que para desahuciarla tiene que ir la policía y ejercer sobre ella violencia física, por encima de cualquier medida?
Imponer una orden de alejamiento para los escraches es comenzar a medir físicamente no la desafección de los ciudadanos de la política, sino el miedo que quienes imponen esa medida tienen a la democracia.
Vale.










