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Archivos/- November 30, 1999
Archivos para November 30, 1999
Hace poco, el Diario HOY publicaba una información sobre el antiguo Colegio de El Madruelo, cerrado, y cuyo último uso era acoger módulos de FP, de Aire Acondicionado. Pero ya no tiene uso, como muchos edificios y locales de Cáceres.

Curiosamente, este edificio, por estar en desuso, no plantea problemas políticos al partido en el gobierno. No lo plantea porque a muchos cacereños de toda la vida les suena por dónde está, pero que si tuvieran que ir a él, se perderían por el camino.
El edificio, de comienzos de los años 50 del siglo pasado es una estructura de nave, de tres cuertos longitudinales, a dos aguas y que en torno al año 2000 fue sometido a reparaciones que supusieron hacerle una cubierta deleznable, de chapas, justo en uno de los lugares que ofrece (aunque se ignore) una de las mejores vistas a la ciudad de Cáceres.
El Colegio de El Madruelo se asienta sobre una parcela de 4.713 m2 y tiene una superficie construida, en una sola planta, de 2.610 m2. Construido con una estructura elemental, con más que probables faltas de forjados de saneamiento en el solado, que parece apoyar directamente sobre el terreno, no necesitaría, en cambio, cuantiosas inversiones para ponerlo en funcionamiento. De hecho, la ubicación en sus aulas del módulo de frío del Colegio de FP Virgen de Guadalupe (la antigua escuela de Artes y Oficios de la calle Médico Sorapán) y otros módulos que precisan anclaje de maquinaria al suelo han acentuado esas faltas de capacidad estructural del solado.

No obstante, para un uso ordinario, incluso para hacerlo “vividero”, las patologías que presenta actualmente son corregibles. Pero… El Madruelo está en un punto que no molesta.
Este inmueble es uno más, de los varios de titularidad público que están cerrados por falta de uso. Y por falta de capacidad de los gobernantes locales y regionales, del Partido Popular, para ponerlos en un uso que podría ser muy interesante si las ideas funcionaran. Pero las ideas no funcionan. Ni las hay. Y con esta gente del PP las habrá.

El Madruelo no molesta. Como no molesta a la mayoría de los catovis ver cómo inmuebles de importancia estén vacíos, abandonados… y desde el Ayuntamiento no se mueva ni un dedo para que la situación cambie.
Es de recordar que cuando el Ministerio de Defensa anunció la próxima venta del Cuartel Infanta Isabel (luego paralizada), la alcasenadora Elena Nevado salió en tromba a reclamar la reversión. Pero la Cárcel Vieja, el Centro Penitenciario de la Carretera de Torrejón, sobre el que cabrían más derechos municipales (y provinciales) sigue vacía. Es demasiado bocado para mentes pequeñas.
Entre inmuebles que no interesa ni citar, y otros, como El Madruelo, que da lo mismo que se abandonen, la ciudad pierde espacios para desarrollarse.

Claro que, desde esta página, no voy a decir para qué uso estaría, con poca inversión, disponible El Madruelo. A mí no me pagan para pensar qué hacer con el presupuesto ni regional ni municipal. Ni tampoco me preguntan (ni a mí ni a ningún ciudadano). Gobernar (mandar) desde mayorías absolutas como en Cáceres, o en mayorías absolutas disimuladas (como en la Junta de Extremadura) es lo que tiene: que no tienen ni idea de cómo resolver asuntos que requieren, sobre todo, pensar.
Vale.
En abril de 2012 la alcaldesa de Cáceres, con la cooperación necesaria de una supuesta Plataforma de Apoyo al Centro de Formación de Tropa nº 1, colocó una pancarta en la balconada del Ayuntamiento. El Centro militar de formación pasaba tiempos difíciles con una situación de cierre temporal, más parecida a un ERE que cualquier otra cosa.
Desde entonces, el CEFOT de Cáceres vive en la más absoluta de las incertidumbres, a pesar de lo cual su personal realiza su trabajo con ánimo y dedicación. Ahora, desde finales de 2013 y hasta febrero de 2014, la actividad fundamental del Centro se ha reanudado, pero…
Esta reanudación de la actividad ha sido consecuencia de la necesidad de las Fuerzas Armadas de contar con personal de renovación por las bajas que se producen al término de contratos, que no se renuevan porque no interesa a los soldados o porque los Ejércitos consideran que no son idóneos para seguir contando con ellos. Y, sobre todo, ha sido consecuencia del trabajo realizado por la propia unidad militar, por su personal, que ha demostrado a los mandos superiores que está en condiciones de seguir siendo necesario en el ámbito de la formación de nuevos soldados.
En esta situación no han tenido nada que ver las presuntas gestiones realizadas por una alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, más interesada en las migas de los barrios y en los bingos benéficos de visón y nutria que en las necesidades reales de los ciudadanos.
En esta situación no han tenido nada que ver las presuntas gestiones realizadas por una senadora por la provincia de Cáceres, Elena Nevado, más interesada en conocer gente y hacer pasillos en su grupo parlamentario del Partido Popular en el Senado que en defender las necesidades reales de la ciudad.
Y a todo esto, la pancarta afea el balcón municipal, en el escaparate de la ciudad, la Plaza Mayor, a todos los visitantes. Cada vez menos, pero visitantes al fin y al cabo.
Y digo que la afea porque durante el pasado mes de diciembre de 2013 la alcasenadora Nevado afirmó que la continuidad del CEFOT de Cáceres estaba garantizada. Y el 22 de diciembre el ínclito presidente de la Asamblea de Extremadura afirmó, literalmente, que en 2014 el único centro de estas características que quedaría sería el de Cáceres. Y esta semana de nuevo la alcasenadora Nevado ha afirmado con rotundidad la continuidad y seguridad en el futuro del Centro militar.
Por ello, la pancarta ya no sirve (en realidad, nunca sirvió para nada), por lo que lo mejor es recogerla, enrollada y a dormir.
Vale.
Cuando vemos, una vez tras otra, que la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado vota contra los intereses de la ciudad por la incapacidad de enfrentarse a las decisiones de su partido, tenemos que decir que no es ella sola.

En el último caso, cuando el 11 de diciembre de 2013 se procedía a votar, a las 14:14 horas un grupo de enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para 2014, entre las que estaba la número 1117, presentada por el Grupo Socialista, y que pedía la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1, se hallaban presentes en la votación todos los senadores del Partido Popular, y todos votaron contra Cáceres. A saber:
Pedro Acedo Penco, alcalde de Mérida y senador por Badajoz.
Antonio Galván Porras, alcalde de Calzadilla de los Barros y senador por Badajoz.
María Agustina Rodríguez Martínez, concejal de Fregenal de la Sierra y senadora por Badajoz.
Diego Sánchez Duque, concejal de Brozas y senador electo por la Asamblea de Extremadura.
Alberto Casero Ávila, alcalde de Trujillo y senador por Cáceres.
Pablo Elena Núñez, al parecer alcalde de Torremenga y senador por Cáceres.
Elena Nevado del Campo, alcaldesa de Cáceres y senadora.

Todos ellos votaron, conscientemente, contra la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1. De los senadores por la provincia de Badajoz no es de extrañar. Ellos solamente dicen representar a la baja Extremadura. De los de la provincia de Cáceres…
El tal Pablo Elena ni idea de quién puede ser. En su casa lo conocerán a la hora de comer.

El senador Sánchez Duque, elegido por la Asamblea de Extremadura, solamente puede ir al Senado a ser correa de transmisión del amo Monago. Y ya sabemos que el amo Monago no ha movido, ni moverá, un dedo por el CEFOT de Cáceres.

La alcaldesa de Cáceres, la alcasenadora, ya ha demostrado con creces su incapacidad para conocer los asuntos que conciernen a la administración militar (¿quién la asesorará?), y su desinterés consciente sobre el asunto. Cuando hoy, el grupo municipal del Partido Popular hace un comunicado (el mismo que el del año pasado, con algún refrito), afirma que el Centro militar de Cáceres continúa abierto gracias a las gestiones de la alcasenadora, sencillamente, están mintiendo. Mienten como concejales del Partido Popular que son.
También está el caso del alcalde de Trujillo, quien salió el año pasado en los periódicos presumiento de un acto militar en la plaza de su pueblo, a los pies del caballo de Paco Pizarro. Presumía Alberto Casero, hasta sonrojarse, hasta ponerse colorado como un tomatito cualquiera, mientras la plaza estaba prácticamente vacía, salvo la tribuna de invitados y dos filas de curiosos. Este alcalde, poco después de aquello, ya hizo lo mismo que la alcasenadora Nevado: votó contra la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1.
Estos senadores extremeños, que unos votan contra Cáceres porque son de Badajoz, otros votan siguiendo la nada que les seduce de Monago, y otros, los de la provincia de Cáceres, sencillamente, traicionan a sus votantes. Bueno, a la capital y la provincia. Quienes les votaron en 2011, seguramente volverán a votarlos. Es lo que hay.
Vale.
El año pasado por estas fechas, en concreto, el día 15 de diciembre de 2012, publicaba esta entrada en mi Cerca de las Retamas: https://cercadelasretamas.com/2012/12/15/cuidado-con-lo-que-votas-elena-nevado/. La alcaldesa de Cáceres, y senadora por el Partido Popular, Elena Nevado, había votado contra una enmienda del Grupo Socialista que pedía las dotaciones económicas necesarias para dar continuidad al Centro de Formación de Tropa 1, CEFOT 1. La primera reacción de Elena Nevado fue negarlo. La evidencia le llevó a decir que había sido una trampa de los socialistas, que son muy malos, para llegar luego a decir el PP del Ayuntamiento que la situación del centro militar era culpa de Zapatero.
Sin embargo, parece que la alcasenadora no ha aprendido… o que es incapaz de aprender. O parece, claramente, que su interés por el CEFOT 1 es nulo. O peor aún.
Y digo que no aprende porque hoy lo ha vuelto a hacer. Hoy, Elena Nevado del Campo, alcaldesa de Cáceres, y senadora por la provincia, del Partido Popular, ha votado en contra de una enmienda, la número 1117, cuyo texto es el siguiente:
Se añade una nueva Disposición Adicional con la siguiente redacción:
Disposición Adicional. Mantenimiento de los centros formativos del Talarn y CEFOT nº 1.
El Gobierno dotará los créditos presupuestarios suficientes para mantener la plena operatividad y el volumen formativo de la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn de Lleida que garantice su permanencia, y el mantenimiento de la plena operatividad en capacidades formativas del Centro de Formación de Tropa nº 1, ubicado en el Acuartelamiento Santa Ana, de Cáceres.
MOTIVACIÓN:
Aunque el Ministerio de Defensa ha informado del mantenimiento de AGBS de Talarn, se solicita que se garantice su continuidad y el mantenimiento de su plena operatividad de cara al futuro. También se solicita el mantenimiento del CEFOT Nº 1 de Cáceres.
Contra esta enmienda ha votado Elena Nevado. O lo que es lo mismo: ha repetido su nefasta actuación en contra de los intereses de la ciudad de Cáceres y del Centro de Formación de Tropa nº 1.
El año pasado cabría pensar en que era nueva en el Senado y que no conocía los mecanismos de votación. Pero este año no tiene excusa de desconocimiento. Podría, hoy, sabiendo que el año 2012 fue motivo de duras y más que merecidas críticas, haber evitado la iniquidad cometida contra la ciudad de la que es alcaldesa. Podría haberse abstenido, haberse ausentado del pleno, votar a favor, cualquier cosa menos votar en contra.
Claro que en el caso más favorable estaríamos ante una muestra de incompetencia política supina, que la incapacitaría para ser alcaldesa de una capital de provincia, o para ser senadora por esa provincia. Pero, como se dice en el ámbito militar, las lecciones aprendidas deberían servir para algo.
En el caso, repetido, de la alcasenadora Nevado, la desinformación no es excusa, ni siquiera la incompetencia manifiesta. En su actuación en el Senado respecto del CEFOT nº 1 lo que queda claro es su intencionalidad política.
Desde que en marzo de 2012 se estableciera la situación de cierre temporal, mitigada por gestiones que en ningún caso pueden atribuirse la alcasenadora, hasta llegar a la situación actual con el 50% de los alumnos del ciclo único de 2013, lo que funciona, lo que manda en este asunto es algo que afecta, y mucho, a las personas directamente afectadas: la incertidumbre.
El comportamiento político, la nula capacidad e influencia política de la alcasenadora Nevado, la ausencia culpable de toda gestión en favor del Centro militar por el Presidente de la Junta, un tal Monago, son los aceites que engrasan esa incertidumbre. Mientras que para el mantenimiento de la Academia General Básica de Suboficiales, en Talarn, Lleida, todos los partidos, incluidos los más nacionalistas, han defendido su continuidad (aunque fuera por “la pela”), en Cáceres, en Extremadura, el partido que sustenta al Gobierno central se ha borrado. Ha borrado las pruebas de su incompetencia como si fueran discos duros o archivos desaparecidos en extraños robos.
La incertidumbre sobre el futuro del CEFOT Nº 1 se acrecienta cuando la alcaldesa de la ciudad, y senadora por la provincia, no es ya sólo incapaz de defender su continuidad, sino que vota en contra.
Vale.
En Cáceres venimos arrastrando una cuestión, la de la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1, Cefot 1, desde marzo de 2012. Desde finales de ese mes que se hizo pública la situación de cierre temporal (cambiada posteriormente a apertura temporal, vaso medio lleno o medio vacío), y que la alcasenadora Elena Nevado tenía conocimiento desde el día 6 de ese mes, en que fue informada por la Subsecretaria de Defensa. Desde ese 6 de marzo hasta que www.elperiodicoextremadura.com publicó la información, el 26, Elena Nevado la ocultó a los ciudadanos.
El desconocimiento de los procedimientos en el ámbito del Ministerio de Defensa por parte de Elena Nevado, unido a su incapacidad de gestionar unos tiempos que se le escapan a su comprensión, nos ha llevado a saber, por ejemplo, que en diciembre de 2012, votó en el Senado en contra de la continuidad del Cefot 1.
En marzo de 2013, aprovechando el ajuste de cuentas de la derecha con el Estado del Bienestar, el Ayuntamiento de Cáceres dejó sin transporte público al Campamento de Santa Ana, colocando la parada más cercana en un punto distante un kilómetro y que requiere cruzar una Carretera Nacional en dos ocasiones para poder llegar a la entrada. Pero había que ahorrar. Aunque el ahorro, si lo hay, es mínimo y, como usuario de esa línea, estoy seguro que muchos concejales del Partido Popular de Cáceres tendrían problemas estomacales después de hacer el trayecto entre la entrada del Ceres Golf y el Edificio Múltiples en 20 minutos, entrando y saliendo de La Cañada y pasando por el Nuevo Cáceres. La pericia de los conductores suple con cierta garantía el desaguisado que se ha cometido.
Dejar al Cefot de Cáceres sin autobús urbano contrasta, por ejemplo, con la información que la página web del Cefot 2, en San Fernando, recoge para informar que “está bien comunicado por transporte público, siendo muy cómodos sus accesos”.
En el pleno celebrado ayer, 17 de octubre, la oposición preguntó si, ante la llegada inminente de más de 600 alumnos, se tenía previsto reponer el servicio de autobuses. La alcaldesa respondió con largas.
Hoy, tras una rueda de prensa de la oposición sobre la situación del Cefot 1, el primer teniente de alcalde, Valentín Pacheco, sin duda siguiendo las enseñanzas de su jefa, ha afirmado, al parecer, sin ruborizarse, que ya están en conversaciones con el Centro. ¿Y luego, se ha fumado un puro?
Los alumnos se incoporan el lunes, pero al información de que se incorporarán precisamente el lunes, es pública desde la fecha en que se hizo la convocatoria, en junio. Y ¿qué es eso de estar en conversaciones con…? El servicio de autobuses urbanos es competencia exclusiva del Ayuntamiento, porque, que yo sepa, cuando decidieron suprimirlo no hubo conversaciones, lo que hubo fue despotismo (nada ilustrado, por los iletrados no pueden ilustrar a nadie).
El Ayuntamiento de Cáceres, en el que en el equipo de gobierno se esconde la información y se miente a partes iguales, estas mentirar tienen forma piramidal.
El primer teniente de alcalde, sustituto natural de la alcasenadora, debería conocer cómo funcionan determinados servicios. El de autobuses no lo conoce porque no lo usa. Y para justificar la incompetencia del Partido Popular, miente. Como decía José Luis Coll, el afamado neurocirujano, “miente como un concejal”.
Vale.
El 27 de junio de 2013, el Secretario de Estado de Defensa presentó en el Senado la “Propuesta de Racionalización y Utilización Eficiente del Patrimonio Inmobiliario del Ministerio de Defensa”, el PREPIDEF. En su comparecencia, el SEDEF afirmó que “el resto de actuaciones, hasta las 80, están siendo objeto de análisis de detalle y de definición en relación con las otras variables que como les comentaba, condicionan las decisiones del Ministerio. Se trata principalmente de instalaciones relacionadas con la acción social, la enseñanza y la base logística de las Fuerzas Armadas.”
En el caso del Ejército de Tierra, el JEME dictó una directiva sobre la reestructuración del MADOC, en la que uno de los objetivos es la “racionalización” del número de centros dependientes de dicho organismo. En principio, parece ser que el grupo de trabajo constituido al efecto debía terminar sus trabajos en julio de 2013.
El ministro de Defensa, a comienzos de julio, con motivo de la entrega de despachos en la Academia General Básica de Suboficiales afirmó que este Centro permanecería abierto, con actividad durante todo el año. La AGBS, junto con el CEFOT 1, de Cáceres, había sido puesta en situación de “cierre temporal” en marzo de 2012. Mientras en la AGBS, por manifestaciones del propio ministro, ya saben que tiene garantizada su continuidad (en tanto en cuanto se mantenga la palabra del ministro, obviamente), el CEFOT 1, de Cáceres, continúa en la misma situación de incertidumbre.
El hecho de que el 21 de octubre se incorporen 611 alumnos de la convocatoria de plazas de tropa y marinería de 2013 no ha despejado el futuro más allá de la terminación de la formación de estos alumnos. La decisión sobre la reestructuración del MADOC, al igual que el comienzo del proceso hasta llegar a las Brigadas Polivalentes en la estructura de la Fuerza, continúa si tomarse (o al menos si tener trascendencia pública).
El lunes, 7 de octubre, el Secretario de Estado en la Comisión de Defensa comienza la comparecencia de altos cargos del departamento para la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2014.
Sería el momento adecuado para que los diputados por Cáceres, tanto del partido del gobierno como de la oposición, aprovecharan para reclamar una decisión definitiva sobre el futuro del Acuartelamiento de Santa Ana y del propio Centro de Formación de Tropa nº 1. Es probable que desde la oposición se pueda plantear la cuestión al SEDEF, pero es más que improbable que los diputados por Cáceres del Partido Popular siquiera se piense en este asunto. Ni Concepción González, ni mucho menos, Carlos Floriano (más interesado este en preparar sus monólogos de El Intermedio, el programa de El Gran Wyoming), parecen que estén por la labor de apoyar la continuidad del CEFOT 1 y del uso militar de la finca de Santa Ana. Hasta ahora, su silencio, cómplice con la incertidumbre, ha sido estruendoso. Ese silencio puede deberse a una absoluta falta de compromiso en la defensa de los intereses de Cáceres o a disponer de una información que les lleve a practicar el dontancredismo.
Parece que esa es la línea política en el Partido Popular de Cáceres, la de ser cómplices de la incertidumbre o la de conocer informaciones muy negativas. Por ejemplo, el empeño de la alcasenadora Elena Nevado de dejar sin autobús urbano al CEFOT 1 en las previsiones de la nueva concesión del servicio, no puede ser sino el reflejo de haber arrojado desistido de toda reivindicación, si es que alguna vez tuvo la intención, siquiera, de ofrecer resistencia ante las noticias, cada vez más evidentes que ciernen un negro panorama sobre el campamento de Santa Ana.
Cabe esperar, al menos, que los diputados de la oposición, en este caso, las diputadas Leire Iglesias y Pilar Lucio puedan ejercer bien sus derechos parlamentarios para defender los intereses de Cáceres frente a un gobierno formado, no parecen otra cosa, por sicarios de la banca, y un partido, el Partido Popular, incapaz de salir de la fosa séptica de la corrupción.
Vale
Cada año, cuando el Gobierno de la Nación presenta al Congreso el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio económico siguiente, los partidos políticos, los agentes sociales y, a veces, los medios de comunicación regionales analizan el proyecto y determinan si beneficia o perjudica los intereses de un territorio o de un colectivo social o económico.
En el proyecto para 2014 de los PGE se incluye la previsión de que a 31 de diciembre del año próximo el número máximo de efectivos de tropa y marinería de las Fuerzas Armadas será de 79.000. Es decir, disminuye en 1.000 respecto al presupuesto de 2013. O como dirían desde el gobierno, con el cínico e hipócrita neolenguaje que utilizan, el Estado se ahorrará pagar a 1.000 soldados. Un ahorro no, un recorte.
¿Qué sucede si analizamos el dato desde la perspectiva regionalizada? ¿Qué sucede si lo analizamos desde Extremadura, desde Cáceres? Sin duda, es una muy mala noticia.
Cuando en estos momentos el Ejército de Tierra se halla inmerso en la planificación de profundos cambios (Brigadas Polivalentes, estructura de la enseñanza militar), la pervivencia del Acuartelamiento de Santa Ana sigue en la misma incertidumbre (esquirla más, esquirla menos) que tenía en marzo de 2012. Que en octubre de 2013 se incorpore un ciclo de nuevos soldados no es más que una esquirla, un pequeño diente en la incertidumbre. Positivo, pero en ningún caso definitivo.
El proyecto de PGE 2014 parece ser que incluye la previsión de reposición de un máximo del 10% para cubrir bajas en las plantillas de funcionarios. Este máximo del 10% de reposición no afecta, no es de aplicación a nuevas convocatorias de soldados profesionales, que se realizarán, si se hacen a lo largo de 2014, en función del número máximo de efectivos que fija la Disposición Adicional correspondiente. Y siempre que el Ministerio de Hacienda autorice al de Defensa.
Por ello, la incertidumbre que se cierne desde que gobierna el Partido Popular sobre el futuro del CEFOT 1, del Acuartelamiento de Santa Ana, de Cáceres, sigue siendo la misma. Esfuerzos y gestiones (muy acertadas, por otra parte) en el seno del Ejército, dependen de decisiones políticas y económicas.
Las económicas ya las conocemos: un recorte de 1.000 efectivos de tropa y marinería que merma considerablemente las perspectivas de nuevas plazas de alumnos para los Centros de Formación. Además de otros recortes que los diversos capítulos del presupuesto, como pueden ser los de mantenimiento de la infraestructura y gastos corrientes.
Las políticas, desde Cáceres, desde Extremadura, también las conocemos ya.
Mientras que la Academia General Básica de Suboficiales, en Talarn, que cayó en el mismo saco de la incertidumbre que el CEFOT 1, en el mismo marzo de 2012, ya se sabe que continuará, por la decisión política tomada por el Ministro de Defensa a comienzos de julio de 2013, en Cáceres seguimos igual.
Mientras que en Talarn (Lleida, Catalunya), además de la continuidad del uso militar de la AGBS está garantizada y existe un proyecto civil, www.ecosed.es, que se plantea para dar contenido durante todo el año a las instalaciones militares y gestiona la formalización de un consorcio con los ayuntamientos de la zona, con la Generalitat y con el propio Ministerio de Defensa, en Cáceres una pancarta, vergonzante, cuelga del balcón del Ayuntamiento. Vergonzante porque detrás de la pancarta está el despacho de la alcasenadora Elena Nevado, que ha demostrado en este asunto que no está capacitada para defender los intereses de la ciudad, ni desde ese despacho ni desde el escaño de senadora en Madrid.
La incompetencia en este asunto del Acuartelamiento de Santa Ana de la alcasenadora Nevado se ve muy bien acompañada por el silencio, el mutismo, de Carlos Floriano, portavoz del Partido Popular para toda suerte de chascarrillos y justificaciones diferidas, pero mudo en la defensa de los intereses de la circunscripción electoral que le dio el escaño en el Congreso.
Claro, que la incompetencia de la alcasenadora Nevado y el mutismo vergonzante de Carlos Floriano tienen un acompañamiento fundamental, sin el cual no estarían tan tranquilos abandonando a su suerte a la instalación militar. El silencio de José Antonio Monago, que, como se trata de un asunto de la provincia de Cáceres, de la capital cacereña, a él ni le va ni le viene. Si el asunto afectara a Badajoz, a Mérida, otra gallo cantaría, pero como es un asunto local el otras veces gallo (gallito) Monago, permanece afónico. También pudiera ocurrir que su Jefe de Prensa y Propaganda no encuentre el punto redondo en el marketing falseador para el asunto.
Ahora comienza el debate presupuestario, ahora es cuando al Partido Popular le corresponde garantizar, presupuestariamente, la continuidad del Acuartelamiento de Santa Ana. Pero puede suceder como en diciembre de 2012, cuando los senadores por la provincia de Cáceres, Elena Nevado, Diego Sánchez Duque y Alberto Casero (el ínclito alcalde de Trujillo) votaron en contra de la continuidad de Santa Ana. Y se quedaron tan frescos, porque nadie les pidió cuenta.
De la servil y seguidista Plataforma que al parecer existe, mejor no decir nada, porque para nada sirve.
Ya veremos en qué queda la reestructuración de la enseñanza militar, en qué quedan las infraestructuras destinadas a la enseñanza militar y cómo se desarrolla, en este asunto, la tramitación parlamentaria de los PGE 2014.
De momento, ya sabemos que cuando se tramitaron los de 2013 se produjeron flagrantes traiciones. Sería deseable que no se repitieran.
Vale.
Cáceres, cerrado por falta de uso (XXXI). Los Servicios Municipales
Desde que Elena Nevado ganó las elecciones municipales en 2011 y se convirtiera en alcaldesa de Cáceres, ha venido dando muestras de que el cargo le viene grande. Y, ya, cuando en noviembre alcanzó un escaño en el Senado, los dos cargos le sobrepasan doblemente.
En marzo de 2013 acometió unos recortes brutales en los autobuses urbanos, que van perdiendo paulatina, pero inexorablemente, viajeros, y va disminuyendo, paulatina e inexorablemente, trabajadores. Pero que, también paulatina pero inexorablemente, va aumentando el déficit del servicio.
En marzo de 2013, su ajuste de cuentas con el servicio público lo fundamentó en unos informes técnicos que, según su parecer, eran impecables. Pero no lo serían tanto cuando hoy nos enteramos que el Ayuntamiento de Cáceres convoca un concurso para la redacción de un plan de incremento del uso del transporte. Y ello a 8 meses de que la renovación de la concesión (o nueva adjudicación) se realice. Si para esa nueva adjudicación o renovación necesita previamente el Plan que ahora licita, recordaremos aquel estribillo de Martes y 13 en el año 1992: “no le va a dar tiempo”.
Pero en todo esto, es curioso que para que desde su condición (como todo el PP se autocalifica) de liberal hiciera un ajuste de cuentas brutal con un servicio público, se apoyara en unos informes técnicos, para proyectar el futuro los mismos funcionarios que los hicieron ahora no le sirvan. O lo que es lo mismo: sería mucho más barato para las arcas públicas eliminar los servicios técnicos municipales y despedir a todos los funcionarios, porque, según es práctica de la alcasenadora, para nada sirven.
Bueno, también es verdad que es muy probable que los recortes de marzo de 2013 en el transporte urbano de Cáceres no lo aprobara la alcasenadora sólo con los informes de los técnicos municipales, sino que estos tuvieran una inestimable ayuda. Inestimable porque todavía no he visto a ningún concejal del PP (y a la alcasenadora mucho menos) utilizando el transporte público. Ni a ningún técnico municipal.
Ya tuve ocasión de manifestar en esta misma Cerca de las Retamas que no se pueden tomar decisiones desde el asiento trasero del audi oficial. Pero tampoco se pueden tomar decisiones cuando quienes tienen que asesorarte son despreciados por ti. Si tan valiosos eran esos técnicos en marzo de 2013, tan conocedores eran entonces del funcionamiento de los autobuses urbanos, ¿por qué sacar ahora a licitación un plan de incremento del uso del transporte público a empresas externas?
Cuando un cargo, la alcaldía, ya viene grande, sumarle otro, el senatorial, convierte a quien los acapara en doblemente incapaz. Y la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, acapara los dos.
Que cierre los servicios técnicos municipales, que para lo que le sirven, no es de recibo que les estemos pagando sueldos fijos y tengan, por su condición de funcionarios, de empleados indefinidos, privilegios. Que pida Elena Nevado ayuda externa a Juan Rosell, el capo de la CEOE, para que le diga cómo disminuir el déficit municipal eliminando grasa administrativa.
De todas formas, y para aviso de caminantes, el “plan” que ahora se licita resultará el que se aplique (salvo “mejoras”) en el pliego del concurso para la nueva adjudicación o renovación del servicio.
Y algunos nos echaremos algunas risas.
Vale.
Cuando en el año 2012, durante el primer trimestre, se conoció la situación de cierre provisional de determinadas instalaciones militares (entre ellas, la Academia General Básica de Suboficiales, con sede en le pueblo ilerdense de Talarn, y el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres), los movimientos políticos para evitar que aquellos cierres provisionales se convirtieran en cierres definitivos, han sido muy diferentes en las localidades afectadas. Mientras la comarca del Pallars y la Diputación leridana lideraron la reivindicación por el mantenimiento de la instalación militar, e implicaron en esas reivindicaciones, más o menos de buen grado, a la propia Generalitat de Catalunya, en Cáceres, los cargos públicos del Partido Popular, que copan todas las instituciones, se limitaron a un tímido suspiro. La alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado promovió una desaparecida Plataforma para utilizarla de barricada. Y le ha dado resultados, aunque los buenos oficios de sus mandados en dicha plataforma se han visto neutralizados por la propia torpeza de la la alcasenadora. Lo del presidente del PP de Extremadura y de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, y lo del número 3 del PP nacional, Carlos Floriano, mejor no comentarlo. Están desaparecidos del asunto.
Los últimos datos y las últimas informaciones que conocemos dejan muy a las claras la nula capacidad política de los miembros del Partido Popular de Extremadura. Desde Elena Nevado a José Antonio Monago (Carlos J. Floriano bastante tiene con sus monólogos del club de la comedia).
El pasado 27 de junio, el Secretario de Estado de Defensa presentaba en la Comisión correspondiente del Senado el Informe PREPIDEF, el Plan de Racionalización y Ahorro de la Infraestructura de Defensa. En su comparecencia, recuérdese, el 27 de junio de 2013, y refiriéndose a la Academia de Suboficiales de Talarn (por la que se interesó un Senador) dijo:
“Lo que sí puedo decirle es que todas las preocupaciones que tiene usted en torno a la decisión que se pueda llegar a tomar algún día en el Talarn son preocupaciones que el Gobierno y el ministerio comparten. La comarca de Pallars es relevante para todos, como lo es para sus habitantes, pero crea que también lo es para el Ministerio de Defensa, que lleva muchos años allí instalado. Hoy, lamentablemente, no puedo darle una respuesta que le ayude a despejar en uno u otro sentido la duda. Este capítulo, que está contemplado en el Prepidef, tiene que ver con una reestructuración del marco de la enseñanza dentro del Ejército de Tierra. Es un marco muy complejo que no solo afecta al Talarn sino a otros muchos sitios, y está todavía en estos momentos en fase de elaboración. Por lo tanto, no habrá una decisión definitiva sobre él hasta que se informe o hasta que las magnitudes, desde el punto de vista económico y operativo del Prepidef se crucen con el diseño que, desde la perspectiva de la funcionalidad, haga el Ejército de Tierra sobre cómo estructurar su red de enseñanza.”
El jueves, 11 de julio, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, anunció públicamente en la propia AGBS, adonde había acudido para la entrega de despachos a los nuevos sargentos, que la Academia continuará y a tiempo completo, no como unos meses por año, como ha venido sucediendo.
¿Quiere esto decir que ya está concluida la estructura de la red de enseñanza en el Ejército de Tierra y el ministro la conoce y no la hace pública para todos los demás centros implicados?
Claro que, antes, el viernes, 28 de junio (curiosamente, un día después de la Comisión de Defensa) el diario Segre (www.segre.com) publicaba que el ministro estaría presente el 11 de julio en la entrega de despachos citada, y también se afirmaba en la publicación que todo hacía pensar en la continuidad de la AGBS. ¿Cómo es posible que el SEDEF dijera no saber nada el viernes y el sábado un medio de comunicación ya se refería a la continuidad y a la fecha del anuncio de esa continuidad?
Por otra parte, el hilo conductor de toda la acción (?) política de la alcasenadora Nevado se basa en un postureo de enfrentamiento con el ministerio, que la ha llevado a plantear la reversión de lo que queda del Cuartel Infanta Isabel, con el aplauso rendido de unos medios de comunicación, más bien hojas parroquiales, afines ideológicamente a la derecha rancia y antigua del Partido Popular. Y la “retirada” del anuncio de venta de la página web del Invied ha sido tomado como una primera victoria. Pero el abandono del antiguo Cuartel es algo decidido, que figura, con presupuesto incluido y con previsión anual de ahorro también incluida en la web del Ministerio de Defensa http://www.defensa.gob.es/Galerias/gabinete/ficheros_docs/2013/13.06.27_Fichas_PREPIDEF_1.pdf
Mientras en el Pirineo ilerdense han conseguido lo que querían, el mantenimiento de la AGBS, en Cáceres, en Extremadura, seguimos todavía con el tic creado por Monago de amagar, lo que no deja de ser una pose, un postureo, sin resultados.
Mientras el ministro, sin que se conozca si el Ejército de Tierra ha terminado de diseñar la estructura de su red de enseñanza, donde están el Cefot de Cáceres y la AGBS de Talarn, anuncia la continuidad de la segunda, la alcasenadora, ignorante de las decisiones políticas que se toman en Castellana 109, se limita a ganar titulares de medios de ninguna trascendencia. Pero es lo que le interesa.
Otra cosa es que su política de aparante enfrentamiento con el ministerio dé algún resultado.
Vale.
Publica la prensa local de Cáceres hoy una información que, si no fuera cierta, parecería que se trata de una puñalada. Puñalada trapera. Y siendo, como parece, información cierta, sí, sí es una puñalada trapaera.
Se trata de la recurrente ubicación de la estación de ferrocarril de Cáceres, en otro tiempo, futura estación del AVE y ahora, parece, apeadero de un deshecho diesel que no quiere nadie. Y todo ello con la connivencia, la complicidad, el consentimiento del baladrón Monago. Y sus lacayos. Y lacayas.
Ante todo, debemos partir de algo que normalmente no se tiene en cuenta: Cáceres no puede tener AVE ni velocidad alta por ferrocarril… porque somos pocos. O lo que es lo mismo, solamente a un muy escaso número de cacereños les puede interesar la alta velocidad ferroviaria. Porque la población es la que es y la capacidad adquisitiva, también.
Pero Cáceres necesita la alta velocidad ferroviaria, ese medio de transporte que cuando se proyectó y ejecutó a Sevilla la derecha reaccionaria descalificó, torpedeó y criticó con todas sus fuerzas. Hoy, conversos de la alta velocidad, se esfuerzan en llevarla a donde les interesa, a ellos y a las grandes empresas que, sedientas, esperan la privatización, cuando estén terminadas las líneas y se las puedan quedar por cuatro céntimos.
Cáceres necesita que la alta velocidad llegue a la ciudad para que su atractivo turístico, indudable pero abandonado por el Partido Popular, se convierta en fin de trayecto para miles de visitantes. Y por ello, la ubicación de la estación es muy importante.
En el caso más desfavorable, la estación del AVE de Cáceres se planteó en la CN 521, antes de llegar a la Autovía de la Plata, en terrenos de doña Tatiana. Y con ser desfavorable, no lo sería tanto como la estación de Segovia, a la que se llega y desde ella no se ve nada. Sólo páramos castellanos. O no lo sería tanto como la de Guadalajara, ubicada en unos terrenos, qué casualidad, de la familia de Esperanza Aguirre. Para llegar a la ciudad hay que atravesar campos lejanos y verdes praderas. Y luego está Guadalajara. O la estación de Tarragona, que queda lejos, lejos, lejos.
Otra ubicación sería en la curva de Cabeza Rubia, al otro lado de la variante de la CN 630, a espaldas de los Centros Comerciales Carrefour y Ruta de la Plata. Fácilmente accesible, aunque distanciada para el peatón, el desembarco de los viajeros sería “en la misma ciudad”. Adif no quiere saber nada de esto.
La tercera solución que se planteó a lo largo del tiempo era mantener la ubicación actual, pero integrando el ferrocarril en la ciudad, esto es, soterrando las vías de entrada desde Madrid y salida hacia Mérida-Badajoz, para que Aldea Moret se convirtiera, por fin, en una parte de la ciudad de Cáceres.
Hoy, en la prensa local, leemos que a Adif (al Partido Popular, vamos) Aldea Moret se la suda. Ni integración del ferrocarril ni leches. Si los vecinos de Aldea Moret sólo pueden salir por el puente actual, que sigan saliendo por ahí, o que den la vuelta hasta salir a la carretera de Badajoz, por donde el quinto coño a la derecha.
En las últimas elecciones locales y autonómicas el Partido Popular también ganó en Aldea Moret. Hoy sabemos que, en venganza, condena a sus vecinos a permanecer, para siempre aislados, segregados. O, lo que es lo mismo, al Partido Popular, la cuenta de gastos para pagar los votos de los vecinos de Aldea Moret le sale a devolver.
En los próximos días asistiremos al recital de lugares comunes, de frases huecas, de la alcasenadora Nevado desmintiendo a los técnicos de Adif y diciendo que desde su trabajo en el Senado hace una gestión soterrada para beneficio de la ciudad.
¿Soterrada? Así tendría que ir toda la línea de ferrocarril, desde Macondo hasta casi el Cerro de los Romanos. Pero para gestionar ese soterramiento hace falta algo más que unas palabras huecas de la alcasenadora Elena Nevado o unas baladronadas de Jose Antonio Monago.
Lo que sí está claro es que los vecinos de Aldea Moret sólo tienen dos opciones: o seguir aguantando al partido que han votado y que ahora les devuelve el favor, o pedir la autodeterminación.
Vale.