Cáceres, cerrado por falta de uso (XXXI). Los Servicios Municipales

Desde que Elena Nevado ganó las elecciones municipales en 2011 y se convirtiera en alcaldesa de Cáceres, ha venido dando muestras de que el cargo le viene grande. Y, ya, cuando en noviembre alcanzó un escaño en el Senado, los dos cargos le sobrepasan doblemente.

En marzo de 2013 acometió unos recortes brutales en los autobuses urbanos, que van perdiendo paulatina, pero inexorablemente, viajeros, y va disminuyendo, paulatina e inexorablemente, trabajadores. Pero que, también paulatina pero inexorablemente, va aumentando el déficit del servicio.

En marzo de 2013, su ajuste de cuentas con el servicio público lo fundamentó en unos informes técnicos que, según su parecer, eran impecables. Pero no lo serían tanto cuando hoy nos enteramos que el Ayuntamiento de Cáceres convoca un concurso para la redacción de un plan de incremento del uso del transporte. Y ello a 8 meses de que la renovación de la concesión (o nueva adjudicación) se realice. Si para esa nueva adjudicación o renovación necesita previamente el Plan que ahora licita, recordaremos aquel estribillo de Martes y 13 en el año 1992: “no le va a dar tiempo”.

Pero en todo esto, es curioso que para que desde su condición (como todo el PP se autocalifica) de liberal hiciera un ajuste de cuentas brutal con un servicio público, se apoyara en unos informes técnicos, para proyectar el futuro los mismos funcionarios que los hicieron ahora no le sirvan. O lo que es lo mismo: sería mucho más barato para las arcas públicas eliminar los servicios técnicos municipales y despedir a todos los funcionarios, porque, según es práctica de la alcasenadora, para nada sirven.

Bueno, también es verdad que es muy probable que los recortes de marzo de 2013 en el transporte urbano de Cáceres no lo aprobara la alcasenadora sólo con los informes de los técnicos municipales, sino que estos tuvieran una inestimable ayuda. Inestimable porque todavía no he visto a ningún concejal del PP (y a la alcasenadora mucho menos) utilizando el transporte público. Ni a ningún técnico municipal.

Ya tuve ocasión de manifestar en esta misma Cerca de las Retamas que no se pueden tomar decisiones desde el asiento trasero del audi oficial. Pero tampoco se pueden tomar decisiones cuando quienes tienen que asesorarte son despreciados por ti. Si tan valiosos eran esos técnicos en marzo de 2013, tan conocedores eran entonces del funcionamiento de los autobuses urbanos, ¿por qué sacar ahora a licitación un plan de incremento del uso del transporte público a empresas externas?

Cuando un cargo, la alcaldía, ya viene grande, sumarle otro, el senatorial, convierte a quien los acapara en doblemente incapaz. Y la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, acapara los dos.

Que cierre los servicios técnicos municipales, que para lo que le sirven, no es de recibo que les estemos pagando sueldos fijos y tengan, por su condición de funcionarios, de empleados indefinidos, privilegios. Que pida Elena Nevado ayuda externa a Juan Rosell, el capo de la CEOE, para que le diga cómo disminuir el déficit municipal eliminando grasa administrativa.

De todas formas, y para aviso de caminantes, el “plan” que ahora se licita resultará el que se aplique (salvo “mejoras”) en el pliego del concurso para la nueva adjudicación o renovación del servicio.

Y algunos nos echaremos algunas risas.

Vale.

Dámaso Alonso escribió el poema que a continuación reproduzco, en una premonición de lo que luego se ha convertido en una forma de hablar, las siglas. Porque desde aquella época de NATO u OTAN (depende de para donde se lea, como diría Miguel Gila), hasta ahora, ya vivimos invadidos. Forman parte de nuestro lenguaje y no distinguimos si cuando pronunciamos una palabra (anglosajona generalmente) estamos realmente ante una palabra o ante unas siglas.

 A la memoria de Pedro Salinas, a quien en 1948 oí por primera vez la troquelación “siglo de siglas”.

USA, URSS.

USA, URSS, OAS, UNESCO:

ONU, ONU, ONU.

TWA, BEA, K.L.M., BOAC

¡RENFE, RENFE, RENFE!

FURASA, CALASA, CULASA,

CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA:

FETASA, FITUSA, CARUSA:

¡RENFE, RENFE, RENFE!

¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.,

S.O.S., S.O.S., S.O.S.!

Vosotros erais suaves formas,

INRI, de procedencia venerable,

S.P.Q.R., de nuestra nobleza heredada.

Vosotros nunca fuisteis invasión.

Hable

al ritmo de las viejas normas

mi corazón,

porque este gris ejército esquelético

siempre avanza

(PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA);

frenético,

con férreos garfios (TRACA, TRUCA, TROCA)

me oprime,

me sofoca

(siempre inventando, el maldito, para que yo rime:

ARAMA, URUMA, ALIME.

KINDO, KONDO, KUNDE.

Su gélida risa amarilla

brilla

sombría, inédita, marciana.

Quiero gritar y la palabra se me hunde

en la pesadilla

de la mañana.

Legión de monstruios que me agobia,

fríos andamiajes en tropel:

yo querría decir madre, amores, novia;

querría decir vino, pan, queso, miel.

¡Qué ansia de gritar

muero, amor, amar!

Y siempre avanza:

USA, URSS. OAS, UNESCO:

CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA,

PETANCA, KUTANZA, FUTRANZA…

¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!

Oh, Dios, dime

¿hasta que yo cese,

de esta balumba

que me oprime,

no descansaré?

¡Oh, dulce tumba:

una cruz y un R.I.P!

Después de la invasión de las siglas, ya consolidada y que domina nuestra forma de hablar (¿y de pensar?), es creciente la formación de un neolenguaje, que nace de dos fuentes distintas, la economía y la política y que la mayor parte de las veces confluyen en una forma de lenguaje, de comunicación que no tiene otra finalidad que la ejercer un nuevo dominio, una nueva fuerza de dominación.

La situación política española de 2013 está atravesada por una utilización del lenguaje económico encaminado a encubrir ajustes de cuenta ideológicos, y un lenguaje político destinado a encubrir estafas económicas.

El ejemplo paradigmático de esta forma de neolenguaje (que los medios de comunicación ordinarios -y muchos de los “nuevos” en las plataformas digitales- utilizan para defender el sistema económico capitalista al que sirven) lo encontramos en la deposición judicial, como testigo, de la Secretaria General del Partido Popular, María Dolores Cospedal, ante el juez Pablo Ruz. En aquel acto judicial, la Secretaria General afirmó (como testigo está obligada a decir verdad) que fueron Mariano Rajoy, Presidente del Partido Popular, y Javier Arenas, Vicesecretario General los que acordaron con Luis Bárcenas que le pagarían un abundante sueldo tras cesar en su cargo de tesorero del partido y de Senador de dicho partido por Cantabria, tras haber sido imputado en el caso Gürtel.

La Secretaria General del PP afirmó que se trató de un pacto, de un acuerdo, y todos los medios (todos, sin excepción, que para eso maman de la misma teta económica) utilizan ese término para referirse al asunto.

Pero no se trata de un pacto, de un acuerdo: se trata, sin más, de un chantaje. ¿A cambio de qué el Partido Popular puede verse obligado a pagar un sueldo, y no escaso, a una persona que ha tenido que cesar en sus cargos orgánicos y de representación por estar imputado en un asunto como la trama Gürtel? ¿Por qué es el Partido Popular el que asume los gastos de defensa de ese individuo? ¿Por qué cesa en todos sus cargos orgánicos y de representación Luis Bárcenas y continúa conservando su carnet de militante?

En la práctica, en aquella reunión en la que Mariano Rajoy y Javier Arenas “acuerdan”, “pactan”, con Luis Bárcenas, no se realizó ningún acuerdo, no se firmó ningún pacto: los cargos políticos del Partido Popular aceptaron un chantaje.

Ya está bien que se hable de pacto o acuerdo cuando estamos ante un caso claro de chantaje. Porque el “acuerdo” es de 2010 y si no hubiera habido respuesta de las autoridades suizas sobre las cuentas de Bárcenas y no se hubieran conocido en 2013, el “pacto” seguiría en vigor, el Partido Popular seguiría pagando el chantaje.

El “pacto”, el “acuerdo”, el chantaje confirmado en sede judicial por la Secretaria General del Partido Popular es una muestra clara de cómo aceptamos un lenguaje, oficial, para decir lo que no queremos decir, para que nos digan lo que quieren que digamos.

¿A cambio de qué ha aceptado durante tres años el Partido Popular pagar a su extesorero un sueldo mensual mayor que el salario anual de más de 7 millones de trabajadores españoles? Porque los acuerdos, los pactos, si fueran transparentes, podrían hacerse públicos, deberían hacerse públicos y conocerse las contrapartidas a las que se someten las partes. ¿Por qué no hace público las cláusulas del pacto o del acuerdo?

Si embargo, de un chantaje no pueden hacerse públicas las contrapartidas, las estipulaciones (a salvo de que la indagación judicial las descubra), porque quien chantajea está en una posición de poder respecto al chantajeado, porque el chantajeado no puede defenderse de las acusaciones que pudieran hacerse, no puede defenderse de la información que maneja el chantajistas.

¿Qué información ilegal o alegal conoce Luis Bárcenas del Partido Popular y de sus dirigentes Mariano Rajoy y Javier Arenas, para que estos acepten ser chantajeados?

Vale.

 Este artículo, entregado en mano en El Periódico Extremadura, dirigido a su director, no parece ser de interés para ser publicado. Y no creo que sea porque se trate de un texto ofensivo e inadecuado. Bueno, inadecuado, puede ser.

La Plataforma de Apoyo al CEFOT 1 ha acordado recientemente solicitar que por el Gobierno de Extremadura se conceda a dicha Unidad militar la máxima distinción de la Comunidad Autónoma, la Medalla de Extremadura.

 El próximo año 2014 el Centro de Formación de Tropa nº 1, aposentado en el Campamento de Santa Ana de Cáceres, cumplirá 50 años. Una edad en la que ya se ha hecho acreedor a múltiples reconocimientos y en la que se anudan múltiples vicisitudes.

 Cuando en 1964 el Ejército de Tierra estableció la necesidad de contar con instalaciones y unidades específicas para la formación de los contingentes de soldados de reemplazo que luego eran destinados a los distintos Regimientos, en Cáceres ya existía el Campamento de Santa Ana, una finca de 300 Has comprada en 1950 y que había servido para la instrucción del Regimiento Argel 27, heredero natural a su vez, del Segovia 75, para el que se había construido el Cuartel Infanta Isabel.

 La historia, la Historia del actual Centro de Formación de Tropa nº 1, no arranca en 1964, aunque sí en su misión de formar nuevos soldados, sino en otros Regimientos y Batallones de los que ha ido recogiendo sus hitos principales. En el Palacio de Las Cigüeñas hay una Sala dedicada al Regimiento Argel 27, y los emblemas y enseres que guarda, se corresponden, también con el Segovia 75.

 Constituido el Centro de Instrucción de Reclutas nº 3, de los más de 15 que llegaron a existir (Cerro Muriano, El Ferral, Colmenar, San Fernando, Rabasa…), los sucesivos y profundos cambios de modelo de organización territorial del Ejército (Plan Meta, Plan Norte, RD 416/2006) han ido cambiando la denominación, primero a Centro de Instrucción de Reclutas Centro, luego a Centro de Instrucción y Movilización nº 1, para llegar a la actual de CEFOT 1. Pero siempre ha sido, es y será, el Campamento de Santa Ana.

 Con esos cambios de denominación, también fueron modificándose las funciones, la misión de la Unidad, ha ido pasando de formar reclutas de reemplazo durante más de 35 años, a formar soldados profesionales, hombres y mujeres.

 A lo largo de estos 50 años, se calcula que han sido más de 400.000 los hombres (y ahora, también mujeres) que han pasado por sus instalaciones. Y ya sabemos, sobre todo de cuando existía el Servicio Militar Obligatorio, la mili, que los recuerdos que se cuentan y comparten son los buenos momentos pasados, e, incluso, algunos malos se transforman en lo vivido. En esos recuerdos, siempre, dos nombres, el Campamento Santa Ana y la ciudad de Cáceres.

 A la edad ya de 50 años, va siendo el momento de que los reconocimientos públicos vayan siendo mayores. Y de tener la Medalla de la Ciudad de Cáceres, hay que pasar a que la Comunidad Autónoma haga un reconocimiento expreso, el de mayor honor que puede otorgar, y es que durante el año 2014 el CEFOT 1 pueda lucir, desde el primer día del año, la Medalla de Extremadura.

 Ahora, en este año, es cuando el Gobierno de la Comunidad Autónoma debería conceder la más alta distinción regional al Centro cacereño por los múltiples méritos acumulados, otorgarla, como reclama la Plataforma CEFOT.

 Ahora, en este año, es cuando la región, representada por su Gobierno, debería reconocer que la ciudad de Cáceres y Extremadura tienen una deuda de gratitud con el Campamento de Santa Ana, con el Centro de Formación de Tropa nº 1. Y conceder en 2013 la Medalla de Extremadura para poderla disfrutar plenamente en 2014.

Vale

Esta entrada reproduce, a continuación, el escueto comunicado que el Cáceres Basket ha hecho público en el día de hoy para anunciar su renuncia a salir en la Liga LEB ORO.

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Una vez concluida en la mañana de hoy ronda de visitas a las instituciones implicados en el proyecto, a través de la presente la actual Junta Directiva del Cáceres Ciudad del Baloncesto, confirma de manera pública la renuncia a participar en la próxima edición de la liga Leb Oro.

Vale

Abonado nº 157

El estallido de la burbuja inmobiliaria, asociada a la crisis financiera mundial, ha hecho reventar en mil pedazos el estado del bienestar en España. O lo que es lo mismo, la crisis creada por el capital que se ha movido, sin moverse, ha sido la excusa perfecta que la derecha más reaccionaria de Europa ha utilizado para desmontar un incipiente estado de bienestar.

La burbuja inmobiliaria, caracterizada por una sobreabundancia de oferta, una demanda irrefrenable y una alegría a la hora de conceder créditos por responsables bancarios (y cajarios), estalló cuando los créditos e hipotecas comenzaron a fallar y la demanda se frenó. Una explicación simple, pero que se entiende bien.

Esta sobreabundancia de oferta se está repitiendo en los últimos meses en España, aunque todavía no se ha trasladado a una demanda que pudiera crecer, y el crédito para favorecer la demanda no funciona.

De todas formas, el primer paso para crear la segunda burbuja inmobiliaria ya está siendo dado, sin reparar en las consecuencias. Esta vez no es una sobreabundancia de oferta de viviendas, de naves industriales, de centros comerciales… aunque ya hay un atisbo. Ahora, esa sobreabundancia es el furor que le ha entrado a todas las administraciones públicas de deshacerse de inmuebles, de todo tipo, con la finalidad de hacer caja para paliar el déficit público.

Esta sobreabundancia se observa, por ejemplo, en el Programa para la puesta en valor de los activos inmobiliarios del Estado. Se trata de un plan de venta de inmuebles de la Administración Central que incluye unos 15.000 activos, donde hay de todo. De todo.

También las comunidades autónomas han puesto el cartel de se vende a muchos activos inmobiliarios. Y ayuntamientos y diputaciones.

Lo mismo se vende un Cuartel de Intendencia que una caseta de caminero en una carretera nacional que ya no existe. Pero se quiere vender.

Hoy mismo, El Corte Inglés ha hecho pública que una sociedad de tasación ha valorado sus inmuebles en 18.000 millones de euros, tres veces más que su deuda de 5.000 millones que en estas fechas está tratando de “reestructurar” con los bancos. O lo que es lo mismo, los de El Corte Inglés que deslocalizan talleres textiles en países con bajos costes salariales y nulos derechos de los trabajadores, van a enseñarle a los bancos un papel que dice que sus inmuebles son suficientes para tapar el agujero. Pero ¿lo tapará realmente?

Esta puesta en el “mercado” de miles de activos inmobiliarios para buscar liquidez que hacen las administraciones públicas, sin perspectivas de venta, o la utilización financiera de esos activos por parte de grandes empresas para que los bancos sean compasivos y les permitan “reestructurar” la deuda, no harán si no inundar un mercado inmobiliario inane de unos productos que no sacian el hambre y que pueden actuar como la tenia en el organismo humano: comiéndose todo lo puede tragar.

Ante un mercado inmobiliario completamente plano, los lumbreras del Partido Popular no han tenido otra idea que la de dejar caer a plomo un enorme volumen de activos que terminarán por convertirlo en esa imagen de los dibujos animados cuando una apisonadora pasa por encima de un dibujo.

¿Si los bancos a los que el gobierno ha salvado, sigue salvando y salvará endeudando a todo el país con la única perspectiva de que esa salvación no la pagarán nunca los bancos, sino los ciudadanos, no dan un euro para financiar adquisiciones inmobiliarias, creen los Montoros inútiles que pueblan los despachos del poder que van a comprar cuarteles, cercados, poblados ferroviarios…?

La saturación del mercado no puede resolverse por añadirle colesterol inmobiliario. Colesterol del malo.

Al final, la sobresaturación que el Partido Popular pretende hacer (que ya la ha puesto en marcha) no hará sino atrofiar, de modo definitivo, cualquier intento de liberación de dineros para créditos hipotecarios con los que poder comprar. Y sin compra, sin demanda, la oferta pierde valor. Si esa pérdida de valor recae sobre el mercado, allá el mercado con el riesgo y ventura. Pero si la pérdida de valor recae sobre todos esos miles de activos inmobiliarios que son de todos, que son de titularidad pública, lo que están haciendo es empobreciéndonos a todos. O, directamente, nos están robando.

¿La finalidad? Que haya magníficos inmuebles, dentro de esos miles puestos en circulación, que vayan a parar, por cuatro perras, a los círculos liberales que pululan por los pasillos, acerados y calles que rodean La Pocilga, antes conocida por Génova 13

Vale.

Trillo

cercadelasretamas —  julio 16, 2013 — Deja un comentario

Tras la deposición judicial ayer, 15 de julio, de Luis Bárcenas, ex Gerente, ex Tesorero y ex Ensobrador del Partido Popular, se han ido conociendo algunos detalles de lo dicho por quien repartía el dinero negro entre los negros buitres que anidan en La Pocilga, antes Génova 13. Muchos de esos detalles forman parte de un paisaje de putefracción que ni los tintes del inquilino de La Moncloa logran oscurecer, ni los perfumes que exhala la prensa claramente fascista contrarrestan.

Pero hoy se ha conocido un detalle que demuestra que esa putrefacción no es ni corrupción ni gaitas: es la metastasis en la que se encuentra la derecha española, la más reaccionaria del mundo. Que Federico Trillo utilizara dinero B (procedente de donaciones ilegales, en realidad, de sobornos) recaudado por Luis Bárcenas para pagar la defensa de los militares que fueron procesados por el accidente del YAK-42, es la muestra de que ese fulano que pasea por las calles de Londres diciendo que es embajador de Ejpaña! debería estar pudriéndose en la cárcel.

Porque la muerte de 62 militares españoles en Turquía, al estrellarse el Yakolev-42, se podía haber evitado si Federico Trillo hubiera cumplido con su obligación de ministro. Pero mientras hacía dejación de sus obligaciones y ante sus ojos pasaban contratos y subcontratas, comisiones, fotografías enviadas por algunos de los militares que luego murieron en el accidente, él prefería jugar con los periodistas a los michirones y a hacerse fotos procesionando santos muñecos en su Cartagena natal.

Trillo, que fue militar, del Cuerpo Jurídico, batalló contra la ley que el gobierno socialista de Felipe González sacó adelante para rehabilitar a los expulsados del Ejército por su pertenencia a la U.M.D. (los llamados “úmedos”), para luego, él, ser el primero en aprovecharse de dicha ley. Para quienes no lo sepan, se pretendía rehabilitar a los militares que se habían visto obligados a abandonar el Ejército por su militancia, más o menos expresa, política. Trillo, que había dejado la carrera militar con el empleo de Capitán, aprovechó la ley contra la que batalló todo lo indecible, y ascendió a Comandante.

Ese mismo que presumía siendo ministro de su “procedencia” militar, y que no tuvo reparo en ordenar el arresto de un corneta en la base áerea de León por interpretar mal algunos toques de órdenes, se escondió como lo que es, un auténtico cobarde, detrás de las medallas del Jefe del Estado Mayor del Ejército (Luis Alejandre, hoy cargo político en el PP de Baleares, aunque sigue firmando sus diatribas en La Razón sólo como militar, cuando ejerce activamente un cargo político), e hizo que sus subordinados se comieran el marrón del accidente del YAK-42.

Trillo, que ordenó que los restos de los 62 militares se trajeran a España de cualquier manera, le daba igual que estuvieran identificados o no, solamente quería echar, cuanto antes, tierra sobre el asunto y que a él, valiente… valiente militar cobarde no le salpicara ni una gota.

Ese mismo que desgraciadamente fue ministro, ministrillo, más bien, pero que no tenía la valentía para asumir sus responsabilidades, ahora aparece rapiñando dinero, según dice el exTesorero Bárcenas, procedente de sobornos, cohechos y comisiones recaudados por el putrefacto Partido Popular, para pagar la defensa de los militares a los que él hizo que asumieran unas responsabilidades que no le correspondían.

Que Trillo sea embajador de España, hoy, demuestra que el grado de podredumbre en el que la derecha se ha convertido, o que sepamos ahora en lo que se ha convertido.

Y, finalmente, esa podredumbre es total, porque siendo ministro del gobierno de José María Aznar, y pagando la defensa de los militares que fueron injustamente enjuiciados en su lugar, no puede creerse nadie que hiciera esos pagos sin conocimiento del presidente del gobierno, y que el presidente del Partido no supiera de qué caja sacaba el dinero.

Ahora, queda por saber si los abogados defensores conocían la procedencia del dinero, a quién cargaron sus minutas, cómo las liquidaron. Pero me temo que callarán.

Vale.

Cuando en el año 2012, durante el primer trimestre, se conoció la situación de cierre provisional de determinadas instalaciones militares (entre ellas, la Academia General Básica de Suboficiales, con sede en le pueblo ilerdense de Talarn, y el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres), los movimientos políticos para evitar que aquellos cierres provisionales se convirtieran en cierres definitivos, han sido muy diferentes en las localidades afectadas. Mientras la comarca del Pallars y la Diputación leridana lideraron la reivindicación por el mantenimiento de la instalación militar, e implicaron en esas reivindicaciones, más o menos de buen grado, a la propia Generalitat de Catalunya, en Cáceres, los cargos públicos del Partido Popular, que copan todas las instituciones, se limitaron a un tímido suspiro. La alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado promovió una desaparecida Plataforma para utilizarla de barricada. Y le ha dado resultados, aunque los buenos oficios de sus mandados en dicha plataforma se han visto neutralizados por la propia torpeza de la la alcasenadora. Lo del presidente del PP de Extremadura y de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, y lo del número 3 del PP nacional, Carlos Floriano, mejor no comentarlo. Están desaparecidos del asunto.

Los últimos datos y las últimas informaciones que conocemos dejan muy a las claras la nula capacidad política de los miembros del Partido Popular de Extremadura. Desde Elena Nevado a José Antonio Monago (Carlos J. Floriano bastante tiene con sus monólogos del club de la comedia).

El pasado 27 de junio, el Secretario de Estado de Defensa presentaba en la Comisión correspondiente del Senado el Informe PREPIDEF, el Plan de Racionalización y Ahorro de la Infraestructura de Defensa. En su comparecencia, recuérdese, el 27 de junio de 2013, y refiriéndose a la Academia de Suboficiales de Talarn (por la que se interesó un Senador) dijo:

“Lo que sí puedo decirle es que todas las preocupaciones que tiene usted en torno a la decisión que se pueda llegar a tomar algún día en el Talarn son preocupaciones que el Gobierno y el ministerio comparten. La comarca de Pallars es relevante para todos, como lo es para sus habitantes, pero crea que también lo es para el Ministerio de Defensa, que lleva muchos años allí instalado. Hoy, lamentablemente, no puedo darle una respuesta que le ayude a despejar en uno u otro sentido la duda. Este capítulo, que está contemplado en el Prepidef, tiene que ver con una reestructuración del marco de la enseñanza dentro del Ejército de Tierra. Es un marco muy complejo que no solo afecta al Talarn sino a otros muchos sitios, y está todavía en estos momentos en fase de elaboración. Por lo tanto, no habrá una decisión definitiva sobre él hasta que se informe o hasta que las magnitudes, desde el punto de vista económico y operativo del Prepidef se crucen con el diseño que, desde la perspectiva de la funcionalidad, haga el Ejército de Tierra sobre cómo estructurar su red de enseñanza.”

El jueves, 11 de julio, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, anunció públicamente en la propia AGBS, adonde había acudido para la entrega de despachos a los nuevos sargentos, que la Academia continuará y a tiempo completo, no como unos meses por año, como ha venido sucediendo.

¿Quiere esto decir que ya está concluida la estructura de la red de enseñanza en el Ejército de Tierra y el ministro la conoce y no la hace pública para todos los demás centros implicados?

Claro que, antes, el viernes, 28 de junio (curiosamente, un día después de la Comisión de Defensa) el diario Segre (www.segre.com) publicaba que el ministro estaría presente el 11 de julio en la entrega de despachos citada, y también se afirmaba en la publicación que todo hacía pensar en la continuidad de la AGBS. ¿Cómo es posible que el SEDEF dijera no saber nada el viernes y el sábado un medio de comunicación ya se refería a la continuidad y a la fecha del anuncio de esa continuidad?

Por otra parte, el hilo conductor de toda la acción (?) política de la alcasenadora Nevado se basa en un postureo de enfrentamiento con el ministerio, que la ha llevado a plantear la reversión de lo que queda del Cuartel Infanta Isabel, con el aplauso rendido de unos medios de comunicación, más bien hojas parroquiales, afines ideológicamente a la derecha rancia y antigua del Partido Popular. Y la “retirada” del anuncio de venta de la página web del Invied ha sido tomado como una primera victoria. Pero el abandono del antiguo Cuartel es algo decidido, que figura, con presupuesto incluido y con previsión anual de ahorro también incluida en la web del Ministerio de Defensa http://www.defensa.gob.es/Galerias/gabinete/ficheros_docs/2013/13.06.27_Fichas_PREPIDEF_1.pdf

Mientras en el Pirineo ilerdense han conseguido lo que querían, el mantenimiento de la AGBS, en Cáceres, en Extremadura, seguimos todavía con el tic creado por Monago de amagar, lo que no deja de ser una pose, un postureo, sin resultados.

Mientras el ministro, sin que se conozca si el Ejército de Tierra ha terminado de diseñar la estructura de su red de enseñanza, donde están el Cefot de Cáceres y la AGBS de Talarn, anuncia la continuidad de la segunda, la alcasenadora, ignorante de las decisiones políticas que se toman en Castellana 109, se limita a ganar titulares de medios de ninguna trascendencia. Pero es lo que le interesa.

Otra cosa es que su política de aparante enfrentamiento con el ministerio dé algún resultado.

Vale.

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En unas recientes declaraciones, la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, planteaba un mantra entre el marketing y el espiritismo: Cáceres está de moda. Eso decía. Desde aquellas declaraciones, hemos visto cómo la moda de la liquidación por cierre ha comenzado a instalarse en los escaparates de la ciudad, de los comercios.

En esta cuestión es fácil entender que pequeños empresarios, negocios familiares, cansados de la creciente disminución “del consumo interno” (el último dato conocido, el 4,8% de descenso en mayo de 2013 respecto al mismo mes del año anterior), opten por bajar la persiana. Y pequeños locales comerciales, cada de vez más, lucen el cartel de “se alquila”. O “se vende”. O “se traspasa”.

Pero también pueden verse locales de un tamaño considerable cerrados con el mismo cartel de liquidación por cierre, que son la muestra de que Cáceres está de moda para las imprentas que hacen esos carteles.

Cuando hay una gran disponibilidad de locales vacíos, de pequeño tamaño, no mayores de 30 m2, susceptibles de acoger la implantación de una actividad que pueda ser la salida laboral de parados, se da la posibilidad de que su alquiler sea rápido. Pero cuando aparecen locales de gran tamaño, en los que la implantación de un negocio requiere, normalmente, una importante inversión, su salida comercial es más difícil.

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En la serie de entradas de este sitio referidos a edificios enteros, se habla de inmuebles que no tienen solución ni a medio ni a largo, muchos de ellos de titularidad pública. En el caso de los locales comerciales sucede lo mismo, con el agravante de que cada cartel de liquidación por cierre supone, además, la liquidación de puestos de trabajo.

Hoy, un medio local hablaba de que El Corte Inglés (Induyco en castellano antiguo) ha comunicado que despedirá a 60 trabajadores más de los que, a lo largo de estos últimos meses, una semana sí y otra también, han firmado ya su salida de la empresa. Pero ahora ya lo hace al por mayor.

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Dice la representante de UGT que es porque así no tienen que hacer un ERE y que se garantiza la viabilidad de la planta. Viabilidad hasta que el cierre les salga barato. No hay que olvidar que El Corte Inglés, el banderín de enganche del Partido Popular para engatusar a los catovis, está reestructurando (ahora se llama así al paso previo al concurso de acreedores) una deuda de 5.000 millones de euros. Y quitarse cargas sociales (sueldos, más cuotas patronales y demás costes laborales) vienen muy bien a la cuenta de resultados. ¿Cuánto tardaremos en ver lo que planea sobre los talleres textiles de Mejostilla?

Locales grandes, de muy difícil solución empresarial en una capital de provincias encogida en sí misma, quizás por el miedo, son un síntoma. Que esté de moda colocar el cartel de “liquidación por cierre” no deja de ser una tragedia en cada luna de escaparates.

La oficina de Bankia en San Antón está ya cerrada. Es un local potente. Adapatarlo a cualquier negocio distinto del bancario cuesta dinero. El local que ocupaban Los Telares, dos plantas de una superficie grande, lleva varios meses cerrado. Los locales en la Calle Moret y Plaza de la Concepción que ocupaban El Siglo, también llevan meses cerrados. Ahora echa el cierre Expert en el local, amplio, de Av. de España, en lo que fue la clásica tienda de José Luis Panadero. Y Galerías Madrid, en la esquina de Virgen de Guadalupe con Primo de Rivera, también baja la persiana.

Claro que en Cáceres está de moda. Está de moda, cada vez más, echar el cierre. Porque no hay perspectiva ni futuro.

Y lo que es peor, desde el gobierno local, desde el gobierno regional, y a nivel nacional, nos gobierna la alegría de la huerta: políticos (elegidos) que no transmiten ni alegría ni esperanza.

Pero, como decía Winston Churchill, cada pueblo tiene el gobierno que se merece.

Vale.

Así es, desde 2011, la Plaza Mayor de Cáceres, lugar de encuentro, de paseo, de juegos de niños, a pesar de que muchos denostaron las obras y que ahora, torciendo el gesto, no tienen más remedio que reconocer la recuperación, para todos, de un espacio vital para las relaciones sociales.

El archivo es .jpg de 13,2 Mb de peso. El formato .tif original no es apto, o al menos eso me pasa con mi sitio web, para subirlo.

 

Plaza Mayor de Cáceres. Autor @pacohurtadosan

Plaza Mayor de Cáceres.
Autor @pacohurtadosan

Publica la prensa local de Cáceres hoy una información que, si no fuera cierta, parecería que se trata de una puñalada. Puñalada trapera. Y siendo, como parece, información cierta, sí, sí es una puñalada trapaera.

Se trata de la recurrente ubicación de la estación de ferrocarril de Cáceres, en otro tiempo, futura estación del AVE y ahora, parece, apeadero de un deshecho diesel que no quiere nadie. Y todo ello con la connivencia, la complicidad, el consentimiento del baladrón Monago. Y sus lacayos. Y lacayas.

Ante todo, debemos partir de algo que normalmente no se tiene en cuenta: Cáceres no puede tener AVE ni velocidad alta por ferrocarril… porque somos pocos. O lo que es lo mismo, solamente a un muy escaso número de cacereños les puede interesar la alta velocidad ferroviaria. Porque la población es la que es y la capacidad adquisitiva, también.

Pero Cáceres necesita la alta velocidad ferroviaria, ese medio de transporte que cuando se proyectó y ejecutó a Sevilla la derecha reaccionaria descalificó, torpedeó y criticó con todas sus fuerzas. Hoy, conversos de la alta velocidad, se esfuerzan en llevarla a donde les interesa, a ellos y a las grandes empresas que, sedientas, esperan la privatización, cuando estén terminadas las líneas y se las puedan quedar por cuatro céntimos.

Cáceres necesita que la alta velocidad llegue a la ciudad para que su atractivo turístico, indudable pero abandonado por el Partido Popular, se convierta en fin de trayecto para miles de visitantes. Y por ello, la ubicación de la estación es muy importante.

En el caso más desfavorable, la estación del AVE de Cáceres se planteó en la CN 521, antes de llegar a la Autovía de la Plata, en terrenos de doña Tatiana. Y con ser desfavorable, no lo sería tanto como la estación de Segovia, a la que se llega y desde ella no se ve nada. Sólo páramos castellanos. O no lo sería tanto como la de Guadalajara, ubicada en unos terrenos, qué casualidad, de la familia de Esperanza Aguirre. Para llegar a la ciudad hay que atravesar campos lejanos y verdes praderas. Y luego está Guadalajara. O la estación de Tarragona, que queda lejos, lejos, lejos.

Otra ubicación sería en la curva de Cabeza Rubia, al otro lado de la variante de la CN 630, a espaldas de los Centros Comerciales Carrefour y Ruta de la Plata. Fácilmente accesible, aunque distanciada para el peatón, el desembarco de los viajeros sería “en la misma ciudad”. Adif no quiere saber nada de esto.

La tercera solución que se planteó a lo largo del tiempo era mantener la ubicación actual, pero integrando el ferrocarril en la ciudad, esto es, soterrando las vías de entrada desde Madrid y salida hacia Mérida-Badajoz, para que Aldea Moret se convirtiera, por fin, en una parte de la ciudad de Cáceres.

Hoy, en la prensa local, leemos que a Adif (al Partido Popular, vamos) Aldea Moret se la suda. Ni integración del ferrocarril ni leches. Si los vecinos de Aldea Moret sólo pueden salir por el puente actual, que sigan saliendo por ahí, o que den la vuelta hasta salir a la carretera de Badajoz, por donde el quinto coño a la derecha.

En las últimas elecciones locales y autonómicas el Partido Popular también ganó en Aldea Moret. Hoy sabemos que, en venganza, condena a sus vecinos a permanecer, para siempre aislados, segregados. O, lo que es lo mismo, al Partido Popular, la cuenta de gastos para pagar los votos de los vecinos de Aldea Moret le sale a devolver.

En los próximos días asistiremos al recital de lugares comunes, de frases huecas, de la alcasenadora Nevado desmintiendo a los técnicos de Adif y diciendo que desde su trabajo en el Senado hace una gestión soterrada para beneficio de la ciudad.

¿Soterrada? Así tendría que ir toda la línea de ferrocarril, desde Macondo hasta casi el Cerro de los Romanos. Pero para gestionar ese soterramiento hace falta algo más que unas palabras huecas de la alcasenadora Elena Nevado o unas baladronadas de Jose Antonio Monago.

Lo que sí está claro es que los vecinos de Aldea Moret sólo tienen dos opciones: o seguir aguantando al partido que han votado y que ahora les devuelve el favor, o pedir la autodeterminación.

Vale.