eugene smith

Fotografía de Eugene Smith, publicada en la Revista Life, en 1951, en un reportaje sobre Deleitosa (Cáceres)

Dice el Instituto de Estadística de Extremadura (IEEX), que la población de la región habrá decrecido (descendido, más bien)  un 4,1% en 2029, año en el que se situará en 1.052.000 habitantes.

Las razones fundamentales están en el envejecimiento progresivo, en la disminución de la natalidad y en menor medida en la emigración. Hay que recordar que mientras el censo de población es un dato sincrónico, la demografía es un dato diacrónico. Y esa diacronía es la que hay que estudiar para conocer, de verdad, las razones de esta pérdida de población.

44.460 habitantes menos en 2029 es un poco más de la población actual de Plasencia (41.000 habs). O lo que es lo mismo, en 2029 Extremadura habrá perdido la población de la cuarta ciudad de la región. Un dato demoledor y nada halagüeño sobre el futuro.

Decíamos que la demografía es un concepto diacrónico, que la evolución demográfica se explica sobre todo por cómo inciden en un espacio, en un territorio, los hechos sociales, políticos, económicos, militares… que suceden en ese territorio o en los centros de poder que inciden directamente sobre ellos.

Extremadura tenía, en 1960 una población de 1.406.000 habitantes. En 2029 habrá perdido en términos reales casi 400.000 habitantes, casi un 30%. Alguna explicación habrá que encontrar para conocer el origen de esta situación que se prevé, y, sobre todo para tratar por todos los medios de evitar que siga disminuyendo la población.

En esta misma Cerca he escrito alguna vez sobre este asunto. Sobre cómo el Plan de Estabilización del franquismo, implantado a partir de 1960 es la causa del envejecimiento de la población en Extremadura. Porque con la emigración masiva de los años 60, la dictadura “tiraba” de la mano de obra productora para trabajar en los sitios que interesaban, o para que fueran a países europeos y fueran una fuente de divisas.

Aquella mano de obra productora expulsada de su tierra, en lo que sin duda debería calificarse de una vez por todas de exilio económico y no de emigración, también era la juventud reproductora. No se han perdido 400.000 habitantes, también se han perdido sus descendientes. Una simpleza, que podría ser ejemplo, estaría en que si cada uno de los extremeños perdidos en estos años, hubiera tenido un hijo y hubieran permanecido en la tierra, hablaríamos hoy de casi 2.000.000 de habitantes.

Tras las elecciones del 24M y en el nuevo tiempo que se abre con nuevos partidos, nuevas formas de enfrentarse a la política, no estaría de más que las formaciones políticas se plantearan, de verdad, un programa que permita frenar en seco el envejecimiento, y, sobre todo, recuperar población.

El envejecimiento no solamente tiene un coste en datos demográficos, también tiene costes, altos, en otros conceptos: sanidad, servicios sociales, transportes… Y es tarea política, urgente, comenzar ya a recuperar población, a evitar la sangría demográfica.

Corresponde al Estado, responsable del exilio económico que ha condenado a Extremadura a ser vieja, a envejecer, a resarcir los daños. No se trata de cuantificar la miseria de la falsa “deuda histórica” que Monago dijo, otra mentira más, que firmaría con el ministro Montoro, se trata de valorar en números reales el daño ocasionado por la pérdida efectiva de la mitad de la población.

Vale.

Cuentan las informaciones que el mes de mayo ha sido más caluroso de lo habitual y menos lluvioso también. O lo que es lo mismo, la situación climatológica de mayo genera un deterioro de la agricultura que afecta a los cereales, por ejemplo, y que también tiene repercusiones negativas en los pastos, que se han secado antes de tiempo, lo que obligará a los ganaderos a recurrir a la alimentación con piensos.

Aunque en general ha llovido un 40% menos de lo que tenía que haber hecho si las lluvias hubieran sido las totales y necesarias, el reparto de las mismas tampoco contribuye a la mejora general. Con un 40% de abstención, el reparto de pastos, digo, de votos, ha caído de forma desigual.

Así, mientras en fincas abonadas con los detritus de la corrupción, la caída de votos ha superado los 2.500.000, en otras, como en la que no habían sido debidamente preparadas con tiempo y calidad, esta pérdida ha sido de unos 700.000 votos.

Por otra parte, en fincas de nuevos propietarios, de nuevos cosechadores y ganaderos, el reparto ha sido más generoso, pero insuficiente para mantener de forma autónoma los predios.

Vamos, que el panorama electoral surgido el 24M ha dejado, como las lluvias, como el clima, insatisfechos a todos. Ya se sabe… nunca llueve al gusto de todos. Y si en algún sitio además no llueve, pues peor.

Una vez cosechados los votos, viene el tiempo de pastos. Un tiempo en el que los titulares de las fincas, los destinatarios de los votos, están obligados a llegar a acuerdo, a hacer un buen uso de los pastos/votos recibidos.

Vale.

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Autobús de campaña de Monago encajado en el Arco del Cubo, de Zafra.

Dice la RAE en la primera acepción de la palabra “comunicación”: “Acción y efecto de comunicar o comunicarse”. Y en la acepción 8, con el encabezamiento “Retórica”, la RAE señala que comunicación es la “figura que consiste en consultar la persona que habla el parecer de aquella o aquellas a quienes se dirige, amigas o contrarias, manifestándose convencida de que no puede ser distinto del suyo propio”.

Ayer, el Partido Popular, por voz de su presidente, al analizar, de aquella manera, eso sí, los resultados electorales del 24 de mayo, daba en el clavo de que su partido necesita mejorar “la comunicación”. Algo que habitualmente repiten dirigentes políticos, normalmente tras un fracaso electoral: “tenemos que comunicar mejor”.

En realidad, lo que quieren decir es que su parecer (su mensaje) no es compartido por los destinatarios (los votantes). Pero no analizan las causas de ese desacuerdo. Por una razón, porque consideran el mensaje un fin en sí mismo y no un instrumento para facilitar su comprensión y su aceptación por los destinatarios. De ahí que, cada vez más, se abuse del marketing y se prescinda de la comunicación. En política.

Los partidos en general, y en nuestro país y en Extremadura, especialmente el Partido Popular han elevado el marketing (conjunto de productos de emisión de mensajes propagandísticos) a la categoría de ideología.

Toda la legislatura de 2011 hasta 2014 en la Comunidad Autónoma de Extremadura ha estado marcada por un continuo incremento del marketing como instrumento de comunicación entre el Partido Popular y, sobre todo, el gobierno de la Junta de Extremadura, con los ciudadanos. Este incremento continuo se desbocó como consecuencia de las informaciones publicadas en www.eldiario.es/eldiarioex   por Pablo Sanchez y José Luis Aroca (@jlaroca) y por Ana Pardo de Vera (@pardodevera) en el diario Público (www.publico.es) sobre los viajes de José Antonio Monago a las Islas Canarias en su etapa de senador (legislatura 2007-2011) con viajes cargados al presupuesto del Senado (dinero público).

A partir de esa publicación, tanto el Partido como el gobierno regional comenzaron una desbocada carrera de marketing, en realidad, de propaganda pura y dura, y que ha producido momentos hilarantes cuando se han ido conociendo y momentos, muchos, convertidos en diana de comentarios jocosos que han degradado la imagen no solo de José Antonio Monago dentro y fuera de Extremadura, sino que han perjudicado a lo que podríamos llamar “Marca Extremadura”.

Porque comunicación no es lo mismo que marketing. Ni el marketing puede sustituir la reflexión política, no puede sustituir el pensamiento político. El marketing es un instrumento o un conjunto de instrumentos para vender (en su sentido más monetarista) un producto. Si el producto que se pretende vender es defectuoso o carece de virtudes que lo hagan atractivo para los clientes (los votantes), ya puede todo el marketing que se quiera ponerse a disposición del vendedor: no se comprará.

Cuando Rajoy y los dirigentes del PP (en otros casos, de otros partidos) dicen que no han comunicado bien (lo de que “nos ha faltado piel”, que decía Floriano en un anuncio, es el síntoma del sinsentido y de la falta de reflexión y de capacidad de generar pensamiento), en realidad está diciendo que han sido incapaces de vender su producto, sin pararse a pensar en la calidad de ese producto.

El caso paradigmático de Extremadura ha estado en que un experto en marketing ha convertido a José Antonio Monago en producto. En el objeto del marketing. Y no ha hecho una evaluación de la calidad de ese producto, de ese objeto. Un producto defectuoso de origen, con dificultades para elaborar por sí mismo un discurso político coherente y con ideas (que luego pueden ser aceptadas o no, pueden tener más desarrollo o no, pueden ser más elaboradas o no), y que se ha ido limitando cada vez más a repetir los mensajes elaborados por el experto. O a ponerse en situaciones (escaparates) en las que el experto ha creído conveniente para visibilizar mejor el producto.

A medida que se fueron desvelando detalles e informaciones sobre los viajes a Canarias, el producto defectuoso Monago fue acrecentando sus faltas, mientras el experto trataba de darles una capa de barniz. Pero la podredumbre ya era generalizada. De nada sirvieron lágrimas públicas de arrepentimiento, frases grandilocuentes (“mis viajes me los pago yo”), otras meramente cómicas (“no tengo parabólica, eso que me estoy ahorrando”), promesas que se sabía que se incumplirían (“en enero presentaré mis cuentas en un ejercicio hasta ahora no visto de transparencia”). Porque el producto, el personaje no daba más de sí. Ni marketing ni nada.

Los ridículos propios de las elecciones (el spinning, el trote del anuncio con camiseta pistacho…) y los cometidos por su entorno (el autobús encajado en el arco del Cubo de Zafra ha sido definitorio) han hecho el resto.

El caso Monago debería ser estudiado por su partido (y por los demás) para que de una vez por todas se destierre de la acción política, de la comunicación política, el marketing como fin en sí mismo.

Para comunicar, para conseguir que el parecer de uno sea aceptado por el auditorio, primero es necesario que ese parecer esté bien construido, responda a criterios de pensamiento y no a criterios comerciales. Si se tiene un parecer definido, claro, coherente, el marketing no es necesario. Y entonces, sólo entonces, aparece la comunicación.

Vale.

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El titiritero Juan de las Viñas, por Alba y Ortego. Imagen publicada en El Museo Universal en 1860.

Los boletines oficiales han publicado las listas que los partidos, coaliciones y agrupaciones de electores han presentado para las elecciones locales y autonómicas del próximo 24 mayo, y también han publicado las listas que las respectivas juntas electorales han proclamado. He tenido la paciencia de leer todas las listas publicadas en las provincias de Cáceres y Badajoz, tanto para ayuntamientos y entidades locales menores como para la Asamblea de Extremadura y me ha extrañado la notable ausencia de un candidato.

No ha habido manera de encontrar en las listas del Partido Popular, o de su spin-off Ciudadanos, el nombre de Iván Redondo Bacaicoa, el titiritero que actúa a diario en la presidencia de la Junta.

No entiendo que después de llevarse unos buenos sueldos de los extremeños, más los anteriores que recibió del Partido Popular (al fin y al cabo, también dinero público), no tenga la delicadeza, la hombría, de dar la cara y colocarse en las listas al lado de su obra. O delante. O detrás.

¿Por qué Iván Redondo Bacaicoa, el consejero sin careta pero con cartera, no se ha presentado a las elecciones? La primera respuesta estaría en aquello que dijo Fernando Manzano: “Todos los candidatos del Partido Popular llevan boina como se ha llevado siempre entre Baños de Montemayor y Monesterio”, y este chico, el titiritero, es de un poco (un poquino) más allá de Béjar. O, siguiendo la teoría de Ferdinand Apple, a Ivancito le falla el RH boinal.

Pero no creo que ahí no está la respuesta. Ferdinand Apple podría, en su gran muestra de teorías y requiebros, haber encontrado la justificación de la excepción. Creo que Iván Redondo no se presenta a las elecciones porque no quiere perder su careta, y quiere que la careta le permita que los hilos con los que maneja a su marioneta no se le rompan si se le ven los juegos de manos.

Los titiriteros, como los magos de la tele, esconden sus trucos y desvían la atención con diversas técnicas para que, al final, la marioneta parezca que se mueve por sí misma. Y, los titiriteros sin licencia en cuando escuchan ¡agua! levantan el chiringuito y hacen mutis por la primera esquina a mano.

Y parece que ya hace tiempo que a Iván le llueven los cubos de agua, los hilos de la marioneta se le van de las manos o aparecen en Canarias o desaparecen cuando la casete de la marioneta repite yo, yo, yo y se raya el sonido.

Habría sido interesante ver al titiritero sin manejar los hilos, apoyado sobre la pared, en la esquina de cualquier local de la calle Menacho, y repartiendo octavillas con un mentiras electorales.

Ya que lleva cuatro años cobrando de los extremeños, habría sido un gesto de decencia haberse presentado a las elecciones, dar la cara, pero hay una cosa que parece clara: no se atreve. No es lo manejar una marioneta que romper los hilos y salir al proscenio a que el público le diga que le ha descubierto los trucos.

Vale.

fibromialgia_dibujo

Hace unos días, los medios de comunicación recogían la noticia de un descubrimiento de un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla relacionado con una posible causa de la fibromialgia: “Identifican una nueva diana para tratar la fibromialgia. Un estudio de la Universidad de Sevilla ha demostrado que en los pacientes con fibromialgia el AMPK no funciona de manera correcta.”

La noticia, esperanzadora para muchas personas que padecen fibromialgia (mayoritariamente mujeres), está publicada de aquella manera, como si el trabajo de investigación no fuera tal y el descubrimiento fuera una suerte de casualidad. No es que el trabajo de los investigadores de la Universidad de Sevilla sea menospreciado, es el nivel de atención que se presta en nuestro país a la I+D+I, y a la médica no digamos.

Porque lo que se presenta como un avance de futuro, a quien a diario sufre los embates del dolor, los “daños colaterales”, no le resuelve ni alivia. Síndromes asociados, como la fatiga crónica, y la persistencia del dolor no puede esperar. Ni en el caso de la fibromialgia ni en ninguna otra enfermedad. Que un país desarrollado no haga ningún esfuerzo por encontrar modos y medios de aliviar el dolor, de disminuir el sufrimiento, no hace sino demostrar que no merece el calificativo de desarrollado.

La fibromialgia, una enfermedad considerada “invisible”, cuando no tildadas (mayoritariamente la padecen mujeres) de simulación, es el perfecto termómetro del dolor. Ni en todos los pacientes se dan los mismos niveles ni todos pueden aliviar ese dolor, escasamente, del mismo modo.

Porque el dolor que la fibromialgia produce, el cansancio, la fatiga, es una constante en quien la padece. Esa constancia del dolor conlleva una sensación de indefensión, de impotencia de quien, solamente a base de algunos calmantes consigue aliviarlo, que no eliminarlo. Un dolor generalizado, un dolor que se interioriza muchas veces.

Un dolor producido por una lesión, por una fractura, por una enfermedad puntual, con diagnóstico y tratamiento definidos, no tiene nada que ver con un dolor cuyo origen se desconoce. Ahora, desde la Universidad de Sevilla se da una explicación, una causa, pero se está aún lejos de una solución, de una curación, especialmente para quienes llevan años teniendo como único remedio transitorio y escasamente eficaz tomar algún calmante. Pero esta situación un día sí y otro también no tiene más que una muesca de futuro en los investigadores de la Universidad sevillana.

La enferma de fibromialgia (son mayoritariamente mujeres, hay que recordar) soporta como puede el dolor. Y busca apoyos, necesita apoyos en los que sustentarlo. Y ahí es donde el entorno inmediato es en el que puede encontrar esos apoyos. No siempre es así, porque no siempre las personas más cercanas entienden qué es la fibromialgia. O no siempre están en disposición de entenderlo, o la capacidad de entenderlo, o la empatía suficiente para ello.

Cuando eso sucede, cuando el entorno no está suficientemente capacitado, no tiene la empatía suficiente, la enferma de fibromialgia añade un plus de dolor al dolor. Corregir ese entorno (mejor dicho, que el entorno, los familiares más directos, esposo, hijos…) aprenda, interiorice que la fibromialgia no es invisible, es real, muy real, podrá ayudar.

Desde el entorno inmediato, desde ver, desde conocer, observar cómo la fibromialgia ataca implacable a un ser querido, al ser querido, y desde estar muchas veces, más de las que podría, el descubrimiento de los investigadores de la Universidad de Sevilla es un resquicio. Pero un resquicio raquítico todavía.

Vale.

Que se joda

cercadelasretamas —  abril 17, 2015 — Deja un comentario

rajoy rato

Leo y escucho que Mariano Rajoy, a la sazón presidente del Gobierno y del Partido Popular, está jodido con la detención de Rodrigo Rato, su amigo, su compañero de gobierno, su compañero de partido y, de nuevo ¿su amigo? Vaya, que un compañero de partido y de gobierno y, a veces, amigo, haya sido detenido por asuntos como el blanqueo de capitales y otros delitos, es para estar jodido.

Una pena. Decía Concepción Arenal: “Odia el delito y compadece al delincuente”. Claro. Pero cuando el delito lo comete un, presunto, delincuente con el que has compartido escaño en el Congreso de los Diputados, asiento en la directiva del partido, sillón en el Consejo de Ministros y quién sabe cuántas cosas más, lo mismo ya no lo compadeces tanto. Porque el roce hace el cariño, pero también da confianza. Y dice el dicho popular que donde hay confianza da asco.

Pero que se diga que Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, esté jodido por la suerte penal de un amigo, y no muestre ningún signo de compasión por los miles de ciudadanos a los que sus políticas de recortes está empujando a la pobreza extrema, a la indigencia, ratifica su carácter sociopático.

Que Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, diga que está jodido porque un compañero de partido sea detenido por delitos económicos, cuando su política económica sea la responsable de que miles de españoles estén condenados al exilio económico, demuestra la calaña moral de Rajoy.

Si Mariano Rajoy está jodido, todavía recordamos a su compañera de partido, Andrea Fabra, la hija del suertudo preso, refiriéndose a los parados: “¡Que se jodan!” sin que el propio Rajoy, como presidente del gobierno y del partido le hiciera ningún reproche.

Si Mariano Rajoy, compañero de Rodrigo Rato, unido indisolublemente a él por amistad, por filiación política y quién sabe nexos económicos, está jodido es una pequeña gran alegría para los que cada día estamos jodidos por sus decisiones, por su política sin piedad, por su ajuste de cuentas contra el estado del bienestar.

Si Mariano Rajoy se siente jodido, muchos estamos legitimados para, parafraseando a la diputada Fabra, decirle, en su propia cara, que se joda.

Vale.

La Constitución Española dice en su artículo 14:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia de índole personal o social.

A la vista de algunas declaraciones de personas de relevancia política (por sus cargos) pero de escasa relevancia intelectual, debiera modificarse dicho artículo e introducir el concepto de edad, que nadie pueda ser discriminado por su edad.

Dice Dolores Cospedal, citando en diferido a autores de la Grecia preclásica, que cuando los dioses quieren castigar a los pueblos, les mandan reyes jóvenes. O lo que es lo mismo, traducido a los tiempos actuales, en directo, que ser joven incapacita, por sí mismo, para el ejercicio de la actividad política. Es evidente que Cospedal habla con conocimiento de causa. Ella, cuando fue joven, no servía más que para ser miss feria de Albacete.

La afirmación de la Secretaria General del Partido Popular, que coincidió un tiempo en su cargo con Luis Bárcenas de tesorero y pactó con él, o conoció el pacto con él, ha causado estupor entre los estudiosos de la Grecia clásica, más si se recuerda por los libros del bachillerato que el rey griego más importante y conocido, Alejandro Magno, murió a la provecta edad de 33 años.

Pero no solamente es Dolores Cospedal quien piensa así, quien piensa que ser joven incapacita. En Cáceres, sin ir más lejos, asistimos en estas fechas al conocimiento de las listas con las que los partidos concurrirán a las elecciones municipales de mayo. Y en esas listas hay algún número joven. Muy joven. Insultantemente joven.

Ser joven no es ningún delito ni incapacita. Sí produce, sin duda, que aflore uno de los pecados capitales que más arraigo tiene en la sociedad española (y en las sociedades provincianas se incrementa), fruto de la moral judeo cristiana que diría Sigmund Floïd (escrito Freud): la envidia.

Porque el único delito de ser joven es la envidia que produce a quienes tienen ya los codos con pellejos como los culos de los pollos.

Y cuanto más cercano se siente uno al joven al que envidia, mayor es esta. Viene sucediendo, por ejemplo, con el candidato del PSOE a la alcaldía de Cáceres. Las mayores críticas y descalificaciones que recibe, escuchando algunos comentarios como la lista de la lotería “al oído”, provienen de compañeros de partido. O de gentes que en alguna ocasión fueron militantes o simpatizantes y que auguran grandes fracasos al partido por el único hecho de la edad de su candidato.

Podrá ser criticado por sus capacidades o falta de ellas, por su preparación o falta de ella. Pero no. Lo es por su edad en primer término. Luego ya le añaden lo de que, por ser tan joven no está capacitado. ¿Cuántos dirigentes políticos de mayor edad cuando accedieron a un cargo público demostraron que no estaban capacitados para ello, aunque fueran cincuentones?

Ser joven no es ningún delito, solamente produce envidia.

Vale.

 

Tal día como hoy, 8 de abril, parece que a Monago, y a su manejador de hilos, les ha dado una especie de sobredosis de chorradas y ocurrencias que… Bueno, que tienen que ver con que ayer se supo que el presidente de la Junta se subió el sueldo un 6% y que sigue siendo uno de los mejor pagados de todas las autonomías. Monago (a) El Austero, miente, y para contrarrestar las mentiras monta una orgía de ocurrencias. Bueno, se las monta Iván Redondo, que mueve los hilos de la marioneta de estado.

Así, aprovechando una muestra de 35 fotos de la Agencia EFE, la agencia oficial del gobierno, sobre rock, y, como por casualidad, para su inauguración se ha invitado por el señor Vera (presidente de EFE) a un rockero. En concreto a Sherpa, miembro del grupo Barón Rojo. ¿Van hilando? Monago, digo Ivancito, quiere recuperar la leyenda del barón rojo del PP, y ya verán las fotos (se tomarán a las 19,15 h, yo escribo antes de esa hora) en la que algún periodista de cámara, en un alarde de asociación libre de ideas, titulará algo parecido a aquello de dos barones rojos juntos.

Esta ocurrencia no es baladí, porque Monago, digo Iván, su manejador, quiere distanciar al Mencey de Las Vaguadas del PP, de las siglas, de la política de Mariano Rajoy. Como si no tuvieran nada que ver. Pero son indisolubles. Como diria un clásico, uña y carne. Como se diría en el barrio de la Teta Negra, uña y mugre.

Por mucho que lo intenten, Monago es responsable del desastre de los recortes. Y es responsable, sobre todo, de no tener palabra, de no tener cullons para cumplir su propia palabra: no se cortó un dedo y no presentó sus cuentas.

A esto de los barones rojos, hoy se ha sumado un rap, un tipo de música como todo el mundo ignora, propio de los barrios nobles de las ciudades, desde Neguri o el Barrio de Salamanca a Las Vaguadas. Por supuesto, un tipo de música con una estética que impide determinados colores, como los azules “gaviota”. Requiere colores oscuros, como la ideología de Monago, azules marengo, propios de quienes añoran los uniformes de ese color. Y sus correajes.

Como sigan a este ritmo Monago y su muñidor de hilos, habría que rezar, quien sepa y quiera, para que cada día no se conozca una nueva cagada del mejor de los mejores, porque por cada una tendrá que discurrir una nueva ocurrencia Iván, que cobra un buen sueldo de todos los extremeños, no tanto como los 148.000 euros que se calzó del PP (y también de todos) en 2011.

Lo mejor sería tener previsto algo que pueda asumir todas las malas noticias que generan Monago y sus consejeros (¿recuerdan, por ejemplo, el World Padel Tour en el Anfiteatro Romano de Mérida?). Se me ocurre, (te regalo la idea, Iván, para que veas que no eres tú solo el que tiene ocurrencias) la celebración del Festival del Tocino, en la línea del Festival del Uranio organización por el líder @norcoreano. Eso sí, dándole un toque cosmopolita, internacional. Por ejemplo, Tocino’s Festival. No bacon, no, Tocino. Ni siquiera panceta.

De momento, las primeras figuras para el cartel, ve contratándolas, Iván, que son muy solicitadas, deberían ser Leonardo Dantés, Malena Gracia, Tamara Seisdedos, Leticia Sabater. Y de presentadora, Sonia Monroy.

Un cartel Redondo, Iván.

Vale.

 

Durante la jornada electoral de ayer, 22 de marzo, en Andalucía, el seguimiento a través de las redes sociales, además de los mensajes de apoyo a candidaturas, o peticiones directas de voto y similares, propios de la confrontación democrática (por ejemplo, en twitter ganó de largo el hastag #Podemos22M), hubo un momento en el que un tuit me llamó la atención.

A las 14:19, el número 2 del partido lanzó el siguiente:


errerjon en tuiter

Que el número 2 de un partido que ha hecho un alarde de movilización, con las marchas convocadas, por ejemplo a finales de enero en Madrid, diga que es un éxito que consiguieran reunir a 4.000 voluntarios para ejercer de interventores y apoderados, no deja de ser llamativo.

A este tuit triunfalista de Íñigo Errejón hay que añadir una amplia difusión de tuits en los que votantes/militantes de Podemos se quejaban de en muchas mesas electorales, las papeletas del partido eran “escondidas”, tapadas o perdidas, acusando a los partidos de “la casta” de, más o menos, boicotear las elecciones o dar pucherazo.

Sin embargo, la realidad, tozuda, demuestra que el dato de los 4.000 voluntarios/militantes que ejercieron de interventores, con parecer elevado no lo es tanto. Ese mismo dato fue utilizado por el responsable de organización de Podemos, Sergio Pascual, para agradecerles su trabajo.

El número 2 y el secretario de organización presumen de un dato que se da de bruces con su propio discurso.

Si durante meses hemos asistido a una sobreactuación de los dirigentes de Podemos sobre su capacidad de movilización, la realidad, esa cosa tozuda que a muchos políticos, de casta o descastados, les suele estallar en la cara.

Mientras que en la ficción (precampaña o campaña electorales) la constante presencia de Podemos en los medios, y la campaña del “miedo a Podemos” que los medios de comunicación convencionales más o más menos proclives al status quo, parecía que la avalancha o tsunami desde el nuevo partido sería potente en las urnas.

La realidad, la tozuda realidad debió hacer bajar la euforia a los dirigentes de Podemos desde el mismo momento en que constataron que su capacidad de movilización no era tal, cuando constataron que no conseguirían cubrir ni la mitad de las 9.873 mesas electorales.

La impotencia para esa cobertura se veía reflejada, por la noche, por ejemplo en el rostro de Errejón en el programa El Objetivo, de La Sexta. El hecho de que no fueran capaces de movilizar a 9.873 militantes y/o voluntarios que pudieran garantizar su presencia en las mesas. Esto es algo que los “partidos de la casta” se esfuerzan en conseguir, porque es una garantía de capacidad de organización, de movilización cuando de verdad el compromiso ha de materializarse. Podemos, un partido bisoño, necesita un recorrido temporal mayor.

Vale.