Archivos para November 30, 1999
1. La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización,desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho.
Seguramente, algunos de los lectores de este post recuerden aquel concepto de la guerra preventiva, que no era otra cosa sino una perversión del lenguaje para el uso de la fuerza militar a conveniencia de intereses políticos e ideológicos concretos.
Ahora, sin que ese concepto “preventivo” esté en boca de los que, sin duda, tienen el ánimo prevaricaridor, volvemos a encontrarnos con la misma idea. El texto en cursiva que encabeza esta entrada es el apartado 1 del artículo 103 de la Constitución Española, esa “cosa” que un día sí y otro también el poder económico y político se pasa por el forro.
Pues ese texto, que obliga a que la la Administración Pública sirva con objetividad, se lo va a fumar el Partido Popular. O lo que es lo mismo, este partido, objetivamente de extrema derecha e ideológicamente fascista en la mayoría de sus conceptos sociales, pretende poner la objetividad constitucional al servicio de un mafioso, Adelson, para que pueda construir casinos y todos los “servicios” que acompañan a este tipo de negocios cuando son gestionados por padrinos de la mafia.
Que el Partido Popular anuncie, sin ningún atisbo de vergüenza ni pudor, que si es preciso se cambiarán las leyes, la de tabaco, la urbanística, las que sean precisas, debería, ya, en cualqueir país serio, la actuación judicial. Porque lo que están anunciando, para que nadie se asuste, es que prevaricarán si les viene bien.¿Nos creeremos que Adelson no pagará, en efectivo, el dinero que haga falta para que el Partido Popular cambie las leyes?
En el futuro, en las facultades de Derecho se incluirá una asignatura que será Derecho Administrativo Preventivo, en el que los futuros licenciados sabrán cómo y qué hay que hacer para que las leyes se acomoden a los negocios. Algo que ya se viene haciendo, pero de manera compleja y complicada (por ejemplo, los convenios urbanísticos, que tantas tardes de gloria están dando a los funcionarios de prisiones sacando al patio a concejales de urbanismo), con estudios y con informes ad hoc que necesitan un largo recorrido administrativo y una permanente necesidad de engranaje con aceite BdE.
Ahora, cuando Adelson respira, los dirigentes del Partido Popular, sumisos, genuflexos ante el poder del dinero mafioso, anuncian (nos previenen) de que se pasarán por el forro las leyes. Y, cautiva y desarmada la ciudadanía, asiste indefensa a un ataque que llenará los bolsillos. También estamos viendo cómo en algunos medios de comunicación se ven algunas críticas y algunas referencias a las prácticas ilegales y mafiosas del viejo padrino yanki. No hay que preocuparse: cuando llegue el momento, las “inversiones” en publicidad engrasarán las redacciones e impregnarán, objetivamente, de tinta verde los negros comentarios de resentidos periodistas.
Que un gobierno, como el del Partido Popular anuncie, sin ningún tipo de empacho, que cambiará las leyes que hagan falta para negocios de lavado de dinero, de tráfico de drogas, de prostitución y trata de blancas (¿o alguien desconoce cómo funcionan los negocios de Adelson?) y la ciudadanía asista inerme a tal ejercicio de despotismo hace que los ciudadanos que conserven, aún, algún atisbo de capacidad crítica, pierdan cualquier respeto institucional y pueda, en justa correspondencia, calificar de mafioso al gobierno que así actúa.
Vale.
El gobierno del Partido Popular presidido por Mariano Rajoy es…
cruel
amargo
despiadado
bárbaro
brutal
inhumano
insensible
cafre
déspota
violento
sanguinario
inculto
irracional
salvaje
desalmado
rencoroso
vengativo
tosco
incivil
grosero
cerril
vándalo
bestial
patán
atroz
fiero
temerario
despiadado
avinagrado
intratable
sádico,
zahareño
arisco
montaraz
con los trabajadores, con los pensionistas, con las mujeres, con los débiles, con los jóvenes…
Vale
Las elecciones de noviembre de 2011, como las anteriores municipales y autonómicas del mismo año, determinaron la llegada del Partido Popular al Gobierno de la Nación y, en Extremadura, con el colaboracionismo de los comunistas de Izquierda Unida.
Desde entonces, la derecha, la extrema derecha, que es el Partido Popular, se ha dedicado a realizar, al socaire de una mala o malísima situación económica (sin analizar sus causas, en España en la burbuja inmobiliaria creada por la Ley del Suelo del gobierno Aznar), un ajuste de cuentas ideológico que, dos años después, continúa.
El Partido Popular está realizando el desmontaje, el apeo de todos los derechos sociales que se han ido alcanzando en los 30 años de vigencia constitucional. Para este partido, el ajuste ideológico es su programa máximo, y lo están ejecutando en su más cruel determinación. De nada sirven las movilizaciones sociales, acalladas en los medios de comunicación al servicio del poder. La desaparición del derecho a la libertad de prensa (por vía económica) es también la desaparición de cualquier capacidad crítica hacia el poder.
La derecha española, sometida al poder económico ultraliberal, con cada vez menos margen en la adopción de medidas económicas capaces de sacarnos de la crisis, va derivando, progresivamente, a tics claramente fascistas (la reforma de la ley del aborto, la LOMCE de Wert), porque su campo de actuación se está viendo cada vez más constreñido, en retirada ante el poder económico.
En Extremadura, sucede lo mismo, con el agravante de que los llamados a sí mismos “izquierda verdadera” contribuyen con su colaboracionismo (remember Vichy) a sostener en el poder a J. A. Monago, con el único argumento de un ninguneo socialista anterior. Ese argumento es causa de que a los trabajadores extremeños se le estén aplicando las mismas políticas de corte ultraliberal y estén consiguiendo un crecimiento exponencial del paro. Izquierda Unida en Extremadura es, sencillamente, cómplice de este desastre.
Pero también hay que decir que desde noviembre de 2011 a nivel nacional y desde junio del mismo año a nivel regional en Extremadura, el PSOE está en estado de shock, noqueado. Y sigue sin enterarse de que no estamos en una situación política “ordinaria”, de que la oposición no puede ser la “ordinaria” cuando se produce la alternancia política.
Los ajustes ideológicos que la derecha está cometiendo contra los derechos de los trabajadores no responden sino a una venganza política que va más allá de la situación económica, y se han convertido en una extraordinaria forma de ejercer el poder, de mandar, que no de gobernar. Y en una situación extraordinaria no cabe otra opción que una oposición extraordinaria.
La moción de censura sería el primer paso a nivel nacional y en Extremadura para comenzar una oposición de verdad, auténtica. Que no tenga perspectivas de prosperar por los números en el Congreso de los Diputados no quiere decir que el PSOE no deba, porque está obligado a ello, presentarla. Está tardando. Cada día que tarde en presentarla será un nuevo navajazo a los derechos de los trabajadores.
Y en Extremadura, la moción de censura ha de presentarse cuanto antes, sin necesidad de negociar, absolutamente nada, con Izquierda Unida, sino ha de presentarse para poner a estos fulanos de la Izquierda Verdadera en la tesitura de seguir apoyando a la extrema derecha o poner sus vergüenzas (y, seguramente, sus cuentas) al descubierto.
No estamos en una situación política ordinaria porque el Partido Popular la ha convertido en extraordinaria, ávidos de venganza como están en su sede central, en La Pocilga. Y como no estamos en esa situación, el PSOE debe, si quiere, y sobre todo, si puede, declarar solemnemente que echará abajo todas las medidas que el PP está llevando a cabo en venganza contra los trabajadores.
Vale.
Fue que las hojas parroquiales que se venden en los quioscos de Cáceres se hicieran eco de que el Ministerio de Defensa había puesto en venta lo que queda del Cuartel Infanta Isabel para que hayamos asistido a una auténtica sucesión de postureos por parte de la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado. En dos días hemos pasado del “creo que Defensa debería ceder gratuitamente el Cuartel” al “no descarto acudir a los tribunales”. ¿Qué paso entre los días 14 y 17 de mayo? Pronto lo sabremos.
Pero la bravata de amenazar al Ministerio de Defensa con llevarlo a los tribunales no es sino una capa para esconder incompetencias. Porque, ¿vamos a ver, para qué quiere el Ayuntamiento de Cáceres un edificio para el que no tiene dinero con el que ponerlo en uso, el que sea, cuando tiene otros abandonados?
El ayuntamiento de Cáceres, presidido por Elena Nevado, a la sazón, también, senadora del Reino de España, dispone de un edificio de unas 40 viviendas cerrado a cal y canto en Aldea Moret, para el que no tiene dinero con el que rehabilitarlo, y para el que no tienen ningún proyecto.
Y quiere el Cuartel Infanta Isabel
El ayuntamiento de Cáceres, presidido por Elena Nevado, a la sazón, también, senadora del Reino de España, dispone de un edificio, el antiguo Molino de Aceite de la Ribera del Marco, terminado para que sea Espacio para la Creación Joven, y para el que no tiene dinero ni ideas ni proyectos con los que ponerlo en servicio.
Y quiere el Cuartel Infanta Isabel.
El ayuntamiento de Cáceres, presidido por Elena Nevado, a la sazón, también, senadora del Reino de España, tiene un edificio, el antiguo Mercado de Abastos de la Avenida de la Bondad, sin uso, abandonado, para el que no tiene ni dinero, ni ideas ni proyectos con los que ponerlo en servicio.
Y quiere el Cuartel Infanta Isabel.
El ayuntamiento de Cáceres, presidido por Elena Nevado, a la sazón, también, senadora del Reino de España, tiene un edificio, el del Instituto Municipal de Asuntos Sociales IMAS, que quiere abandonar porque no tiene dinero para tapar las goteras.
Y quiere el Cuartel Infanta Isabel.
El ayuntamiento de Cáceres, presidido por Elena Nevado, a la sazón, también, senadora del Reino de España, tiene a su disposición mediante convenio suscrito hace años el que se construyó para hospital infantil, el Valhondo, y son cada vez más crecientes los rumores que dicen que quiere abandonarlo porque no puede subvenir a los gastos de mantenimiento.
Y quiere el Cuartel Infanta Isabel.
El ayuntamiento de Cáceres, presidido por Elena Nevado, a la sazón, también, senadora del Reino de España, ha rechazado, por falta de dinero para arreglarlo y ponerlo en funcionamiento, el edificio de la Junta de Extremadura en la calle Reyes Huertas, edificio que le cedían por la cara y dijo que no.
Y quiere el Cuartel Infanta Isabel.
Para responder a lo que pudo pasar entre el 14 y el 17 de mayo de 2013 habría que recordar algo que el común de los ciudadanos no conocen: los edificios, la infraestructura de Defensa dependen directamente del Secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, con quien la alcasenadora Nevado se entrevistó el 16 de mayo de 2012. Quizás algunos recuerden aquella entrevista porque a la salida, en plena Castellana y mientras el consejero de los mejores, Nevado Batalla y la alcaldesa Nevado hablaban para Canal Extremadura, pasó un chorizo de poca monta perseguido por la policía.
Lo que pasó en aquella entrevista debería, algún día, explicarlo alguna de las tres autoridades presentes: el Secretario de Estado, el Consejero Batalla o la alcaldesa Nevado. Aquella entrevista era para el asunto del Cefot, pero el cambio de rumbo dado entre el 14 y el 17 de mayo últimos quizás tenga mucho que ver con aquella audiencia de 2012. Mucho.
Vale.
Que el Ministerio de Defensa encargara a un portal de internet la publicidad de venta de muchos inmuebles, entre ellos el Cuartel Infanta Isabel, ha destapado una furia jurídica en el Ayuntamiento de Cáceres, en concreto en su alcasenadora, Elena Nevado. De un silencio espectacular desde que accedió al sillón municipal (junio de 2011) hemos pasado a una batería de declaraciones que canta demasiado. Eso, y que se trata de un tema de la Defensa Nacional, hace que las torpezas y los manotazos en la oscuridad estén presentes.
Si el lunes, día 13 de mayo, aparecía en los periódicos la “noticia”, ya hoy, cinco días después, aparecen informes jurídicos y decisiones que piden la reversión de lo que queda del Cuartel, y que el Ayuntamiento ya ha pedido, así, por las buenas, esa reversión. ¿Por qué no la pidió el 1 de julio de 2011, por ejemplo? Porque, en realidad, el Cuartel Infanta Isabel, lo que queda, está en venta desde hace cuatro años.
De las declaraciones de días anteriores de Elena Nevado hemos pasado de reclamar la cesión gratuita a decir, hoy, que ya ha pedido al Ministerio la reversión.
Pero vayamos por partes.
Primero.- Cesión gratuita. Aunque esa petición de hace dos días parece haber decaído hoy, cuando se anuncia que se ha solicitado la reversión, un detalle: el Ministerio de Defensa no puede, por imperativo legal, ceder gratuitamente ningún bien que tenga atribuido patrimonialmente. No hay vuelta de hoja. Quizás alguien le ha dicho a Elena Nevado esto y hemos pasado de la cesión gratuita a la reversión. Sería muy interesante que los periodistas conocieran algo los asuntos y no se limitaran como loros a reproducir lo que les dicen. Pero no hay que pedir bellotas al olivo.
Segundo.- También en días pasados, Elena Nevado dijo que Defensa había realizado una operación urbanística con beneficios y que algo debería tocarle al Ayuntamiento. Bravo, buen palo a la nefasta gestión de este tema del sacralizado buen gestor José María Saponi, que se negó a cualquir intento de reversión, y, lo que es más grave, no intentó ni siquiera obtener alguna compensación. Las compensaciones recibidas fueron las que marcaba la legislación urbanística. Aunque el comportamiento dócil de Saponi no sentó precedente en Defensa, el Ayuntamiento de Cáceres se convirtió en el primero en no conseguir nada a cambio.
Las declaraciones de Elena Nevado criticando la “operación inmobiliaria” que reportó pingües beneficios al Ministerio son, en la práctica, un ¡zas! en toda la boca a quien pasaba por ser un gran gestor.
Tercero.- También la alcaldesa afirmó en sus declaraciones que el protocolo (que no convenio, los conceptos jurídicos son muy importantes) de 2008 había cercenado la posibilidad de que el Ayuntamiento de la ciudad ejerciera el derecho de reversión. Hoy, el derecho de reversión es invocado (¿no habíamos quedado en que no se podía?)
El protocolo de 2008 no tenía nada que ver con el derecho de reversión, porque ese derecho se esfumó cuando al Ayuntamiento, gobernado por la misma derecha que ahora, cobró las compensaciones marcadas por la legislación urbanística. Ahí acabó. Los terrenos del Cuartel los había dividido el PGOU de 1998 (ya gobernaba el PP, con Saponi al frente del municipio) en dos unidades de ejecución, la CII-1 y la CII-2, una claramente a la generación de recursos económicos en el mercado inmobiliario, recursos que ya recibió el Ayuntamiento, y la otra, destinada a preservar y conservar el Edificio de Mando del Infanta Isabel y protegerlo dentro del Catálogo de Bienes Protegidos, lo que ha sido reafirmado en el vigente PGM.
Lo que queda del Infanta Isabel será enajenado conforme a la legislación patrimonial que le es de aplicación, y no como unidad destinada al tráfico urbanístico, por lo que no procede hablar de derechos de reversión. Es más, si se plantea llegar hasta el final con esa reivindicación, no hay que olvidar que si el Ayuntamiento ganara en los tribunales, podría obtener la reversión de los terrenos, pero deberá abonar al Ministerio de Defensa el valor de lo construido sobre los terrenos.
Finalmente, quien quiera conocer algo más sobre este asunto, que se estudie el Reglamento de Bienes de las Corporaciones Locales y estudie, también, si el Ejército cumplió escrupulosamente ese Reglamento.
Vale.
Supongo que alguien se acordará lo bien que manejaba el franquismo la táctica de desviar la atención sacando a relucir cuando lo necesitaba el tema de Gibraltar, o lo bien que utiliza la dictadura marroquí Ceuta y Melilla cuando les vienen mal dadas en el interior.
En estos días, venimos asistiendo a una presunta batalla política sobre el déficit asimétrico o sobre aquello que José Antonio Monago, el capataz que la derecha tiene en la finca extremeña, quiere hacer valer sacando pecho con una reducción del déficit que ha conseguido no gastando en lo necesario (sanidad, educación) y poniendo la mano para recoger la cosecha que habían sembrado otros (el impuesto bancario) para reclamar no trato de favor si no que se castigue y mucho a Catalunya.
Porque Catalunya es el gran enemigo de Monago, que no de Extremadura, y lo enarbola como una bandera en la que se envuelve para hacer propaganda. Catalunya es para Monago lo mismo que Gibraltar para Franco.
Porque la realidad es que el Presidente de la Junta de Extremadura tiene un propagandista a sueldo para su uso personal, a sueldo que le pagamos los extremeños a los que pretende engañarnos. Porque mientras se dedica a soltar improperios haciéndose el machote, jaleado por la caverna mediática madrileña y las gacetillas locales, contra Catalunya, calla, cobarde, cuando sus correligionarios en el gobierno de la nación asesinan el ferrocarril en esta tierra, calla cuando paralizan, para siempre, los proyectos del AVE, calla cuando sus conmilitones ordenan el cierre del Cefot 1.
Lo de Monago con la nación catalana es pura distracción, propaganda que recuerda y mucho al Gibraltar franquista, porque seguramente su afán de salir en los “periódicos de Madrid” le esté distrayendo de algo que cada vez se nota más: este ex bombero está demostrando el comportamiento de los cobardes. Ese comportamiento que le hace aparecer fuerte con los débiles y débile con los fuertes.
Hoy se ha conocido la pretensión del Ministerio de Fomento de recortar más el ferrocarril. Pero Monago no dirá nada, o dirá lo que su propagandista de cabecera le diga, un eslógan que le deje bien ante sus superiores y deje, una vez más, a Extremadura y a los extremeños en la vergüenza de que se semejante personaje consiga portadas en La Razón o La Gaceta.
Vale.
En octubre de 1924, el Coronel Rodríguez-Arias, Jefe del Regimiento Segovia nº 75, de guarnición en la ciudad de Cáceres, y que estaba alojado en precarias condiciones en el antiguo Seminario de Galarza, dictó una orden extraordinaria para las tropas a sus órdenes ocuparan el recién terminado Cuartel ubicado en las inmediaciones de la Era de los Mártires. Hace unos días, leyendo la prensa (con las debidas precauciones higiénicas), me tropecé con una información muy interesante.
Como es sabido, el gobierno del Partido Popular, al socaire de la crisis económica, está acometiendo una serie de recortes sociales, económicos e ideológicos en los que ha incluido hacer caja con los bienes patrimoniales del Estado. Los que sean.
En esa información publicada en un medio de comunicación económico se hablaba de una importante cantidad de edificios y bienes del Ministerio de Defensa que la empresa de Pedro Morenés quiere vender. Unos, ya en período de subasta. Claro que, en estos tiempos, vender inmuebles es complicado.
La serie de edificios que este sitio web ha venido incluyendo bajo el epígrafe “Cáceres, cerrado por falta de uso” añade una muesca con el Cuartel Infanta Isabel, lo que queda del Cuartel ocupado (no fue inaugurado por deseo expreso del jefe del Segovia, ya que la mitad del Regimiento se encontraba en la guerra, en África) en 1924. No se trata de un edificio cerrado por falta de uso, sino un edificio que, si se vende, trasladará su uso a cualquier otro lugar… Algo que ya se intentó en el pasado y cuyo último paso fue radicalmente desechado por Elena Nevado, entonces en la oposición, y hoy alcasenadora de Cáceres por el Partido Popular.
El Cuartel Infanta Isabel, a punto de cumplir 90 años, está en venta. Al Ministerio de Defensa, su propietario, le da igual que esté en uso o no. Ya encontrará donde alojar ese uso si encuentra un mirlo blanco que lo quiera comprar. Es una venta como se dice en el argot, con bicho dentro.
Lo que queda de aquel Cuartel de 1924 ocupa hoy una superficie de casi 10.000 m2 y un edificio, protegido por el Plan General Municipal en vigor, de 2.550 m2 construidos, en tres plantas. Se encuentra a la venta y, si hubiera compradores potenciales, seguramente con una llamada a su dueño, se les permitirá visitarlo y recorrer sus pasillos, subir sus tres huecos de escaleras, comprobar la distribución interior, acorde con unos huecos exteriores que le dan especial relevancia.
Es evidente que desde este sitio en la red no se va a hacer propaganda para que el Ministerio de Defensa pueda vender los restos del Infanta Isabel (llamado, oficialmente, durante la II República «Cuartel de Cáceres»), así es que quien quiera, que se dé un paseo por la red. Además de instruirse, se entretendrá.
Vale.
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Texto literal del anuncio incluido en la página web especializada en la que el Ministerio de Defensa ha incluido los edificios en venta, unos mediante subasta, otros, como el Cuartel Infanta Isabel, de Cáceres, en venta bajo consulta previa:
“Edificio en venta en Cáceres. Edificio protegido con edificabilidad del solar sin agotar. Inmueble situado en el Término Municipal de Cáceres en la Avenida de las Delicias nº 01, antiguo lugar llamado “El Teso”, próximo a la Ronda Norte, a 2,5 km de la estación de ferrocarril, a 3 km del Campus Universitario, y a 1 km de la Ciudad Monumental. Manzana rodeada por las calles Agustina de Aragón, Avenida de Ramón y cajal, por donde tiene la entrada para vehículos, y la Avenida de las Delicias, por donde tiene su entrada peatonal principal. El inmueble está todavía ocupado y constituye en la actualidad la sede de la Subdelegación de Defensa en Cáceres. Sobre la superficie total de la finca existe un edificio exento con espacio libre vinculado y tres plantas con una superficie total de la finca existe un edificio exento con espacio libre vinculado y tres plantas con una superficie construida aproximada de 2.550 m2. La edificación existente se encuentra incluida en el catálogos de bienes protegidos con nivel de protección II Estructural que entraña limitaciones a la alteración de estructura, fachadas, ornamentos. Calificación Urbanística: Equipaiento Social y Espacios Libres (PGOU VIGENTE) de carácter público. Edificabilidad permitida: 0,6 m2/m2 (PGOU Vigente). La cesión del Infanta Isabel forma parte del protocolo de convenio firmado en diciembre de 2008 por el Ayuntamiento de Cáceres, la Junta de Extremadura y el Ministerio de Defensa. El acuerdo incluía la recalificación de 50 hectáreas frente al CIMO que permitirían financiar la ampliación de éste, cifrada en otras 280 hectáreas. El Ministerio de Fomento recordó que el futuro Plan de interés Regional (PIR) en esa zona está por definir. La intervención estaba pendiente de la modificación de la Ley del Suelo, así como de conretar otras que serán claves en el Cáceres del futuro como las conexiones entre las autovías A-66, A-58 y la que unirá Cáceres y Badajoz. A ello se suma la ronda sureste, cuyo proyecto ya ha sido adjudicado. En la actualidad no se ha llevado a cabo lo previsto en el Protocolo, cuya vigencia acababa en diciembre del año 2010”.















