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Archivos/- November 30, 1999
Archivos para November 30, 1999
El pasado 4 de abril, a raíz de la huida de la policía local de Madrid de Esperanza Aguirre escribía en este mismo sitio un texto bajo el título “Síntoma, síndrome”, en el que expresaba mi opinión acerca de lo que considero que es la situación natural en la que la derecha de este país considera que vive: no en la impunidad, que desde el punto de vista jurídico es flagrante, sino en que el ejercicio del poder es consustancial a su pertenencia a una raza superior. Nazismo puro.
Hoy, el diario El País informa de que un juez ha desestimado la demanda presentada contra ese medio por José María Aznar, cuando el periódico informó del cobro de sobresueldos por parte del ahora presidente de honor del Partido Popular, y antes presidente ejecutivo del mismo y presidente del gobierno. Además, según El País, el juez desestima la demanda por considerar probado que sí, que cobró sobresueldos.
El convencimiento público de que Aznar cobraba sobresueldos, los documentos publicados, no fueron obstáculos para que Er Niño De Los Abdominales presentara la demanda. Sin duda, en la creencia de que ningún juez le llevaría la contraria. La realidad es tan abrumadora que no es obstáculo para esta gente a la hora de hacernos creer lo contrario de lo que vemos.
Lo mismo que dejaba ver el caso Esparanza Aguirre, se aprecia en la demanda de Aznar: un conjunto de síntomas (lo que es lo mismo, un síndrome) que les hace creerse que gobiernan como Franco, por la gracia de Dios. Es lo que tiene creerse que pertenecen a una raza superior.
Los sobresueldos de Aznar, como los que han cobrado (¿y siguen cobrando?) los dirigentes del Partido Popular, no provienen de las cuotas voluntarias de los militantes del partido, sino que su procedencia solamente puede ser o del dinero público que la legislación electoral establece que se se transfiera presupuestariamente a los partidos o de las “donaciones” de empresarios a cambio de adjudicaciones públicas. En los dos casos, el cobro de esos sobresueldos atenta contra la más elemental honradez. Que Aznar haya cobrado sobresueldos a cargo de dinero público (opción menos “dañina”) o a cargo de “donaciones interesadas” de grandes empresas demuestra, sencillamente, que nunca ha sido un sujeto honrado.
Sin embargo, la grosería con la que se muestran en público los dirigentes del Partido Popular en la misma situación, la impunidad con la que se mueven, y, sobre todo, el uso y abuso de los medios de propaganda a su disposición (todos los medios de comunicación escritos, todas las cadenas de radio, todas las televiciones, públicas y privadas) transmiten la sensación de que con ellos no van las leyes. Que ellos hacen las leyes para que los demás las cumplas.
Demuestran, con sus comportamientos, su superioridad racial, ya que la superioridad moral y ética no la pueden demostrar, la tienen grabada a fuego: el ejercicio del poder les pertenece por la gracia divina.
Vale.
El lunes, 7 de abril, el Partido Popular celebró en Cáceres su reunión directiva regional, para que Monago hiciera oficial lo que ya era oficial, que Elena Nevado repetirá candidatura a la alcaldía de Cáceres. Y como ya era sabido y conocido, la reunión era una excusa para hacerse una fotografía, con notables ausencias de concejales del Ayuntamiento de Cáceres, del propio partido, liberados y sin actos programados para esa hora. Aunque a lo mejor la excusa no era la foto.
La excusa era reunirse en Cáceres para, después de hacerse la foto, irse raudos a comerse… una hamburguesa.
El Presidente de la Junta de Extremadura, o como les gusta decir a ellos, del Gobierno de Extremadura iba a hacer la presentación nacional, qué digo nacional, internacional, qué digo internacional, mundial, qué digo mundial, universal, la presentación universal de una hamburguesa hecha con ternera de Extremadura.
Después de tantos años y tantos esfuerzos por tratar de convertir a nuestra tierra en un punto de destino turístico basado en una naturaleza impresionante, unas ciudades y pueblos llenos de historia y cultura, y una gastronomía espectacular, ahora, el señor Monago, el varón mimado por los “periodistas de Madriz”, y se descuelga con una hamburguesa. Las cosas de ivancito.
La hamburguesa era la excusa para pasar de largo por la repetición de la candidatura de Elena Nevado. Es candidatura ha quedado sepultada por su propio partido, en un montón de comida basura.
Atraer a turistas de alto poder adquisitivo, o de un poder adquisitivo medio, basándonos en una espectacular y variada gastronomía, en la que compiten el secreto ibérico, el cochinillo de Torrequemada, el cabrito de Las Mestas, las tortas del Casar y la Serena, la Técula Mécula de Olivenza, las morcillas de Guadalupe, para terminar vendiendo hamburguesas en la multinacional de la comida basura es un desprecio a todos aquellos hosteleros, ganaderos, agricultores extremeños esforzados en conseguir un producto de calidad. Incluidos, por supuesto, los ganaderos que se esfuerzan en una cabaña de terneras cuyos lomos, chuletas… merecen mejor destino que la comida basura.
Claro, es lo que tiene tener un asesor que no entiende ni comprende qué es Extremadura. Y tener un presidente de la Junta que no tiene ni puñetera idea de lo que es gobernar. Por eso quiere que los cacereños voten otra vez a Elena Nevado.
Por cierto, y por si no lo sabían. Monago no hizo la presentación esa estratosférica de la hamburguesa. Ya la había presentado Cristina Pedroche, el día 4 de abril, en el McDonald de la calle Montera Por supuesto, ese pequeño dato se olvida. ¿Se imaginan a Monago, un tipo elegante, estilizado, modelo de pasarela, posando al lado de Cristina Pedroche? Pues eso.
Y otra cosa. La carne de esa hamburguesa puede que sea de ternera extremeña 100%, pero el valor añadido del producto, de las ventas a la cadena de comida basura no se quedará en Extremadura. Algo que Monago calla, sin duda aconsejado por su Ivancito del alma y nómina. La carne para esas hamburguesas es suministrada por la cadena de mataderos de la famila Yartu San Millán, que tienen su sede social en Madrid, que liquida sus impuestos en Madrid, que es donde quedará el valor añadido. Que el matadero esté en Almaraz no significa más que un eslabón en la cadena. El beneficio se irá a Madrid con el aplauso del presidente de la Junta de Extremadura.
Así, mientras hacen el paripé de la presentación de la candidata a la alcaldía y quieren vender la moto de una presentación mundial, el día 4 de abril ya estaba Cristina Pedroche colgando en su twitter una foto con una hamburguesa. Por supuesto, recibiendo un buen “regalo promocional” de la cadena americana. Y aquí, en cambio, el presidente de Extremadura haciendo de telonero.
Vale.
Dice la RAE que síntoma es: “señal, indicio de algo que está sucediendo o va a suceder”. Mientras que síndrome es el “conjunto de fenómenos que caracterizan una situación determinada”.
Ayer, 3 de abril, la expresidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del Partido Popular en esa Comunidad, Esperanza Aguirre, protagonizó un acto de reprobable conducta social y política: desobedecer a unos agentes municipales, atropellar la motocicleta de uno de ellos y darse a la fuga cuando estaba siendo multada por una infracción de tráfico.
Este hecho está siendo tratado en los medios de comunicación como un incidente, como una anécdota. Pero no es ni una cosa ni otra. La actuación de Esperanza Aguirre es un síntoma.
¿Alguien se cree que Dolores de Cospedal y Carlos Floriano dicen las tonterías y payasadas que cuentan a los relaciones públicas, digo, periodistas, que dan cuenta de ellas? No es posible. O sí.
Pero lo mismo que los medios de comunicación “de cada vez menos masas” están convirtiendo en un incidente, en una anécdota, es un síntoma, uno de los muchos que forman el síndrome del Partido Popular.
La actitud despreciativa de Esperanza Aguirre dándose a la fuga cuando los agentes de la autoridad la estaban multando, y, posteriormente, desobedeciendo las órdenes de detenerse, y, sobre todo, la cantidad de gilipolleces, tonterías y payasadas que ha ido desgranando en todos los medios de comunicación (que se han convertido en su mejor parapeto, que para eso están), demuestran que para “ellos”, para Esperanza Aguirre y sus correligionarios, y para esa caterva de relaciones públicas y flyers que dicen llamarse periodistas, las leyes están hechas y promulgadas para que las cumplan otros. Y ese es el síntoma.
Esperanza Aguirre, y los que son como ella, creen, precisamente, que cuando ellos dictan las leyes, solamente piensan en que los demás las cumplan y obedezcan sin rechistar. Esperanza Aguirre y los que son como ella, no están sujetos al imperio de la ley. A eso se le llama impunidad, y no es una calificación adquirida por el mérito.
La impunidad que practica el Partido Popular, destruyendo pruebas, con su presidente y presidente del gobierno mintiendo a sabiendas en sede parlamentaria, con Dolores de Cospedal y Carlos Floriano diciendo gilipolleces en la creencia (firme creencia) de que somos tontos, es la constatación de que ellos se creen seres superiores, seres que pertenecen a una raza superior.
Y eso es lo que a Esperanza Aguirre, en su ronda de bolos por los medios de comunicación (vendidos), habría que haberle dicho: ella no es que se crea que es impune, ella cree (y lo cree por la gracia de Dios), que pertenece a una raza superior. En concreto, a la raza aria.
El comportamiento de Esperanza Aguirre es propio del nazismo. La raza superior, la raza aria a la que pertenece, gobierna por mandato divino, o por ley natural. Y los demás estamos sujetos a cumplir esa ley sin rechistar.
Y a todo esto, a esta reducción interesada de un síntoma de nazismo a una anécdota, es comprado por una gran parte de la población, los votantes del Partido Popular, que no pertenecen a la raza superior, a la raza aria, pero que son capaces de venderse a culquier precio (o lo que es lo mismo, a regalarse, a arrastrase) para creer que forman parte de ella.
Vale.
Ambas noticias guardan una relación intensa, por cuanto la primera significa la apuesta del actual equipo de gobierno por una peatonalización encaminada a primar el comercio en una zona concreta de la ciudad (en el núcleo del mayor caladero de votos de la derecha local), mientras que la ciudad antigua, la histórica, va siendo abandonada.
Y ello es así no porque el Partido Popular en el gobierno municipal tenga un modelo de ciudad que establezca el trasvase de áreas de comercio y de valor económico de unos puntos a otros de la ciudad, sino, precisamente, porque carece de modelo de ciudad.
En algún sitio me pareció leer o escuchar algo así como que la alcasenadora de la ciudad pretendía de la calle San Pedro de Alcántara fuera como la calle Larios, de Málaga. Efectivamente, y la Avenida de Cervantes, la Castellana, y la calle Gil Cordero, Las Ramblas.
Un modelo de ciudad viene determinado por un proyecto estratégico, que establezca las orientaciones sociales, económicas y culturales que definan qué ciudad se quiere, cómo se desarrollarán las acciones para conseguirlo, qué grado de implicación se reclama de los actores socioeconómicos y culturales de la ciudad… Pero de eso no hay nada.
La fuga de El Corte Inglés del horizonte de implantación en Cáceres, en concreto en la calle San Pedro de Alcántara, deja sin virtualidad el interés comercial de la peatonalización. Otra cosa es que seamos muchos los ciudadanos que seamos partidarios de cuantas más calles haya peatonales, mejor. Incluida San Pedro de Alcántara.
Acciones aisladas como la peatonalización de esta calle demuestran la falta de un modelo urbano. Y el abandono de la zona centro tradicional demuestra, además, incapacidad para generarlo.

El cierre de la droguería Castel, que no es el último bastión del comercio tradicional de la Plaza Mayor, todavía queda la pastelería Isa, es, en cambio, sintomático de varias “enfermedades”: la crisis económica, de la que vamos saliendo para no volver, la despoblación del centro tradicional, el abandono político…
Con el edificio de Castel vacío (a salvo de la Farmacia, que continúa… de momento), y el edificio donde un día estuvo la zapatería de Martín Hernández, con un local adaptado a tapería sin abrir desde hace meses, se van sumando inmuebles cuyo destino no se conoce y que el tiempo afeará su aspecto y añadirán negrura.

Ir desde el Paseo de Cánovas, por San Antón y San Pedro a la plaza de San Juan, para bajar por Pintores a la Plaza Mayor, ya sólo será un itinerario para ir al besamanto de la patrona. Para todo lo demás, la ciudad, esa ciudad que crece (que creció, en el entorno de la Plaza Mayor) ya no existe. Basta con ver la cantidad de locales cerrados que hay en la calle Pintores, de todos los tamaños, con puertas metálicas de todo tipo, que añaden una cutrez visual a quien pasa por ella que solamente la visión de la Plaza Mayor, esa que tanto desprecian desde la remodelación los catovis votantes del partido popular, alivia un poco.
Que la droguería Castel cierre en la Plaza Mayor no es importante en la economía local, pero es un síntoma más de la parálisis política que vive la ciudad. La situación económica hace que el Ayuntamiento carezca de recursos, pero no es la crisis la causante de que los concejales de la derecha sean un dechado de falta de imaginación, de falta ideas. Gobernar cuando hay dinero lo hace cualquiera. Pero gobernar cuando hay que esforzarse, pensar, imaginar, querer… eso no está hecho para quienes, por cuna, todo lo han recibido hecho.
Vale.
En un páramo cultural, solazado por las giras al peso que contrata el Gran Teatro, conciertos minimalistas (de precio, de público) en dos o tres bares, alguna exposición colgada en cafeterías para tapar paredes desnudas que se le olvidó al decorador, que haya una asociación como Lemon y Coco que tire de ingenio y paciencia, y que se vean, una y otra vez, ninguneados por quienes toman las decisiones de qué tienen que los ciudadanos en los museos (por ejemplo, las copas de la roja, maximum cultural del país), es un soplo de alegría.
Ayer colgaron en su página, http://www.lemonycoco.es, un reportaje realizado con material grabado por @iris_snchez, con guión y preparación de @mikigazquez y @zapatosrosas, para preguntar en la calle si se puede vivir de la música, y, de paso, sondear si los ciudadanos son más de comprar o de piratear.
Vale.
El gobierno de Extremadura, que un día se autocalificó como el “gobierno de los mejores” sigue dando muestras de lo que son: un grupillo de indocumentados políticos al servicio de un aprendiz de Goebbels. No sólo en las espantadas ostentóreas de Monago, sino en barbaridades como la del senecto consejero de Hacienda, alegrándose de los sueldos de miseria que cobran los (cada vez más escasos) trabajadores extremeños. Y también cuando, con todo el descaro del mundo se aprovechan del trabajo de los demás.
Esto último es lo que ha sucedido con la página Arte Actual Extremadura (http://arteactualextremadura.com/), un proyecto desde 2008 de la tuitera @zapatosrosas (Montaña Hurtado) que, tras exponerlo a la Consejería de Educación y Cultura para desarrollarlo, han visto como desde el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo su proyecto ha sido fusilado. Ni siquiera copiado con arte, como, candorosamente @zapatosrosas dijo en su página de internet (http://zapatosrosas.com/2014/02/22/el-arte-de-copiar-proyectos/).
Cuando es el poder el que se apropia del trabajo y de las ilusiones de los ciudadanos, eso no tiene más que un nombre: sinvergonzonería. Una absoluta falta de vergüenza y una demostración de la incompetencia del gobierno de los mejores.
Al ponerse el marcha la mala copia realizada por Franco (qué bien le viene el apodo), ya se podía ver algún detalle, como el de que algún artista, que en twitter se expresa como transgresor era el primero en abrir la lista de los seguidores franquistas.
Ahora, poco a poco, desde Arte Actual Extremadura irán viendo cómo artistas que se habían incorporado al proyecto, comenzarán a “colaborar” con el franquismo, algunos, quizás, con algún ápice de timidez “compartiendo” su presencia. Otros, directamente abandonarán el original en beneficio de la copia, buscando el refugio del poder y esperando que el maná del dinero público (ahora menguado) les alcance. Pero esos “artistas” deberían saber que este tipo de proyectos, cuando caen dentro de las Adminsitraciones Públicas y están al servicio no de la cultura sino de personajes sin ninguna capacidad, terminan, más pronto que tarde, desapareciendo como nacieron: fusilados por la incultura de quienes han cogido el fusil de internet y han disparado salvas de fogueo que han cegado a los descuidados.
De todos es sabido que el poder corrompe, y que el poder absoluto, corrompe absolutamente. Pero, además, cuando ese poder se ejerce, como hace el “gobierno de los mejores” apoyado exclusivamente en las ocurrencias de un charlatán de feria, terminando sumiendo en la mayor de las pobrezas a los súbditos (en Extremadura, ahora, para quienes ejercen el poder, no hay ciudadanos, hay súbditos). Y cuando eso se traslada a la cultura, al arte, la pobreza cultural se expande y la mala copia, el plagio, el fusilamiento. Pero a Franco y al jefe del gobierno de la Junta, el Ivancito, les da igual. Franco ya está amortizado, y Redondo, cuando cubra sus expectativas o cuando quienes le ríen y obedecen las gracias le dejen de sonreir, se irá a su tierra vasca, volverá su empresa de “think thank” a seguir ejerciendo sus dotes de prensa y propaganda.
Para @zapatosrosas (Montaña Hurtado) encontrarse con esta situación supone, seguramente, una frustración, porque es el gobierno de su tierra el que le roba su trabajo, y es el mismo gobierno que se dedica a gastar dinero públicos en cientos de coches sin matricular, en hacer políticas que mantienen a más del 50% de los jóvenes en el paro, en tener amordazada (en este caso, consentida) a la prensa con el presupuesto público.
Pero, también, a @zapatosrosas le debe dar fuerza la cantidad de apoyos recibidos de muchos, sobre todo jóvenes, embarcados como ella en proyectos de difusión del arte y la cultura.
Hoy, una vez más, se demuestra que ni el poder ni el dinero sirven para que sujetos indocumentados como Monago se revistan de algo que no se compra: la capacidad de entender la cultura, de aprender. Y los eslóganes y las ocurrencias de Ivancito solamente se entienden que sean compradas en un país gobernado por un partido cuyo presidente solamente lee, con mucha dificultad por cierto, el Marca. Y esa es la marca de todos los conmilitones de semejante sujeto.
Vale.
Nada más anunciar ayer Mariano Rajoy que los contribuyentes con menos de 12.000 € de ingresos no tributarán por IRPF, le faltó tiempo al senecto Antonio Fernández consejero de Hacienda del gobierno de los mejores, esos que escuchan atón(t)itos la órdenes de su jefe, Iván Redondo, para salir hoy y contarle a sus amigos, los periodistas de eso que llaman medios de comunicación en Extremadura, que el 53,3% de los contribuyentes quedarán exentos. ¡Bien!
¿De qué coño se alegra, viejo?
¿Se alegra que más de la mitad de los trabajadores extremeños tengan unos salarios de mierda? ¿De eso se alegra?
¿Ha hecho cuentas para qué dan de sí 12.000 € al año? Descuente alquiler de vivienda, descuente gastos de agua (con ese canon que Vd., salvajismo fiscal, se sacó de la manga), de alcantarillado, de luz, de teléfono, de gas… ¿cuánto queda?
¿Sabe vd., viejo, cuántos de esos contribuyentes que ganan menos de 12.000 € al año tienen cargas familiares? ¿Sabe Vd., viejo, que la política de becas, de ayudas de libros, de ayudas de comedor, que están haciendo ustedes encarecen la vida, y que no llegan a fin de mes, ni a mediados?
¿Ha contado Vd. que tanto se alegra, cuántos de ese porcentaje del 53,3% tienen en su casa, a su cargo, una persona con discapacidad, o un dependiente al que ustedes, en hechos de salvajismo social, les están recortando, quitando, robando, unas míseras ayudas?
¿De qué coño se alegra, viejo?
¿Ha contado Vd. a sus amigos, los escribas sentados, cuántas familias extremeñas podrían mirar con alegría si pudieran alcanzar esos 12.000 euros? ¿le ha dicho vd, viejo que tanto se alegra, a sus amigos los periodistas, cuántas familias extremeñas hay en las que ninguno de sus miembros trabaja?
¿De qué cono se alegra, viejo?
¿Se alegra de la miseria en la que, cada día más ahondan ustedes a las familias?
¿Se alegra de los miles de jóvenes extremeños a los que ustedes están robando el futuro? ¿De esos miles de jóvenes que no encuentran trabajo porque sus decisiones políticas son la guillotina que secciona cualquier joven?
¿De qué coño se alegra, viejo?
Cuando sus amigos fotógrafos y cámaras de la prensa, toda amiga, por supuesto, le sacan su perfil Montiel, no se dan cuenta de que están produciendo una imagen tétrica, una imagen a elegir entre el Dómine Cabra o el malvado Fagin. Personalmente, me recuerda usted más al Dómine Cabra, que miraba por cuévanos.
Vale.
Cáceres, capital de provincia desde el siglo XIX sigue siendo capital de provincia del siglo XIX. Cualquier cosa que viene de fuera es recibida con alharacas y boato, como hace años se formaban arcos del triunfo. Ahora, esos arcos del triunfo son palabras y hechos que adornan la alfombra del recibimiento, y páginas de prensa escrita (pocas, que no están las gacetillas locales para gastar tinta).
Unos arcos del triunfo que se han ido levantando, a cada poco, anunciando la llegada de El Corte Inglés, desde 2005. Que hay que cambiar el plan de urbanismo, se cambia. Que hay que convencer al pequeño comercio de que El Corte Inglés es bueno para ellos, se convence a los tenderos de toda la vida (los tetovis), que hay que convencer a los hosteleros de que El Corte Inglés aumentará sus negocios, se convence a los taberneros de toda la vida (los tatovis), que hay que convencer a los cacereños de que… a los cacereños de toda la vida (los catovis) se les convence con poco.
Despues de nueve años, desde aquel lejano y próspero 2005 (se acuerdan, cuando ser mileurista era ser un pringao) hasta hoy, en 2014, cuando los perros son escuálidos, como el galgo de Alonso Quijano, muchos arcos del triunfo a base de declaraciones de todo tipo se han levantado. Todos esos arcos, y más que hubieran sido necesarios, levantados para que el maná de El Corte Ingés regara los bolsillos de tetovis, tatovis y catovis en general.
Ahora, el tres veces candidato de Falange Española Independente, Dimas Gimeno Álvarez, a la sazón, Consejero Director General del imperio de don Isidoro, comunica al Partido Socialista Obrero Español que desde el 10 de octubre de 2012 no tiene nada que ver con las pretensiones de intermediarios inmobiliarios para que la alcasenadora Elena Nevado, del Partido Popular, recalifique la parcela de unas austeras monjitas para construir un centro comercial de la mitad de superficie que el de Badajoz.
Derrumbados los arcos del triunfo, triunfante la Falange Española Independiente de don Dimas sobre el Partido Popular de doña Elena Nevado, a esta y a su cohorte de escuderos se les ha puesto cara da haba. Y andan diciendo, en las mismas gacetillas locales que ellos, y, sobre todo, Ella, doña Elena, siguen queriendo que El Corte Inglés se instale sobre el solar de las monjitas.
Pero como la realidad parece testaruda y no se traga los efluvios que emanan de arcos de triunfo virtuales, y cuando cada día está más claro que el Partido Popular, con mayoría absoluta aplastante, es incapaz de conseguir que los grandes almacenes destrocen los hermosos cedros de la calle Viena, todo resultan excusas, salidas por peteneras, rutas en BTT por los cerros de Úbeda.
Y las excusas con cara de haba van dando paso, a marchas forzadas, a la búsqueda de un culpable, de un pim pam pún al que echarle todas las culpas: los intermediarios inmobiliarios. Estos mismos que hoy mismo han conseguido mismamente lo que querían. La recalaficación del huerto urbano de las austeras monjitas.
A partir de ahora, todas las culpas de que El Corte Inglés recaerán, porque así lo ha decidido doña Elena Nevado, Senadora del Reino y Alcaldesa de Ná, en “los promotores”, como recordando aquella película de Mel Brooks, “Los Productores”.
Que ahora parezca que desde 2005 a 2007 el Partido Popular no hubiera gobernado con mayoría absoluta y nada hubiera sido capaz de avanzar en que los arcos de triunfo aduladores se convirtieran en la realidad de instalación de don Isidoro en Cáceres, es cosa del tiempo, que todo lo pasa (todo lo hace puré) y todo lo olvida.
Que ahora parezca que desde 2007 a 2011 el PSOE consiguiera sacar adelante, con la oposición y zancadillas de todo tipo del PP de doña Elena Nevado, el PGM, la norma que posibilitaba, legalmente, instalar la tienda del triángulo verde en Cáceres, es cosa del tiempo, que todo lo muele, lo liofiliza y lo quema.
Que ahora parezca que desde 2011 hasta ahora, el Partido Popular, con una aplastante mayoría política, haya sido incapaz de que su prima donna, donna Elena Nevado, pudiera hacerse el vídeo digital en 3D colocando el primer ladrillo de El Corte Inglés sobre el solar de las monjitas, es cosa… de los malvados promotores.
Pío, pío, que yo no he si(d)o es la consigna. Aparecer con cara de habas, o asumir que con esa cara no les dejan entrar en Media Markt, es mejor que asumir incapacidad, incompetencia.
Vale.
Cuando Cáceres es ya una ciudad cerrada por falta de uso, El Corte Inglés ni siquiera llega a abrir.
El consejero director general de El Corte Inglés, y antiguo candidato electoral de Falange Española Independiente, Dimas Gimeno Álvarez, ha contestado al Grupo Municipal Socialista de Cáceres que esa firma no se instalará en la ciudad. Al menos en muchos muchos años. Y aduce, en su escrito, dos razones básicas: el largo período de trámites administrativos y la actual situación económica. Dado que la segunda de las razones esgrimidas forma parte de un ámbito que se escapa a los reducidos muros de una capital de provincia, nos vamos a fijar en la primera, el largo período de tramitación administrativa.
En 2005, El Corte Inglés se fija en un determinado espacio (el Colegio de Las Carmelitas, en la Calle San Pedro de Alcántara esquina a Av. Virgen de Guadalupe. Aunque nunca se dijo, parece que más bien sólo se fijó en el amplio patio escolar del Centro, con una fachada más que interesante para la empresa comercial.
Gobernaba en 2005 en la ciudad de Cáceres el Partido Popular, con mayoría absoluta. En esas fechas, la tramitación administrativa que cita el directivo de El Corte Inglés estaba incluida en la Revisión del Plan General Municipal, que se había iniciado en 2002, siempre con la mayoría absoluta del PP.
En 2007 hubo elecciones municipales. Habían transcurrido dos años desde que la firma de distribución se fijara en el colegio de las monjas y la tramitación administrativa seguía sin resolverse. La mayoría absoluta del PP no había servido para gestionar el asunto (el Plan General Municipal) que permitiera la instalación del centro comercial.
El cambio de gobierno de 2007, con el PSOE en minoría y con el apoyo de IU y Foro Ciudadano, no mejoró la situación hasta que, por fin, en 2010, el Plan General Municipal fue aprobado. O lo que es lo mismo, en poco más de dos años y medio, el instrumento urbanístico, el trámite administrativo a que se refiere Dimas Gimeno, ya estaba concluido. Solamente quedaba ponerlo en marcha. ¿Por qué no ha sido posible?
Desde mayo de 2010, con el PGM aprobado, han sido múltiples las circunstancias que se han dado, pero básicamente se resumen en una: la avaricia especulativa de los intermediarios, que no promotores, en el desarrollo urbanístico de los terrenos.
¿En cuántas ciudades de España se ha instalado El Corte Inglés utilizando intermediarios inmobiliarios? En pocas. Normalmente, ha sido la propia firma la que ha localizado los terrenos, se ha puesto en contacto con propietarios y administraciones y ha conseguido resolver los trámites administrativos en menos tiempo. Eso, cuando no se ha instalado sobre terrenos que fueron de titularidad pública, como antiguos cuarteles propiedad del Ministerio de Defensa (Pamplona, Salamanca…).
Con el PSOE en el gobierno, sin mayoría absoluta -¡qué más hubiera querido!- se avanzó en la aprobación del Plan General Municipal que permitía la instalación de El Corte Inglés. Otra cosa son los intereses económicos.
En junio de 2011, el Partido Popular vuelve a ganar las elecciones, con una amplia mayoría absoluta. Desde entonces, con esa mayoría absoluta no ha sido capaz de sacar adelante la instalación de El Corte Inglés.
En octubre de 2012, la firma de distribución resuelve el contrato con los intermediarios. A partir de entonces, estos han seguido presentando documentos para el desarrollo de los terrenos, documentos que la mayoría de las veces o bien contravenían las previsiones del PGM o bien introducían elementos no contemplados en estas, con la única finalidad de aumentar sus expectativas de negocio… cuando ya El Corte Inglés había desistido.
A todo esto, ahora, cuando se conoce que desde el 10 de octubre de 2012 ya no existe contrato entre los intermediarios inmobiliarios y El Corte Inglés, caben algunas preguntas, a cual más inquietante.
¿Pretendía El Corte Inglés que el Ayuntamiento de Cáceres aprobara su instalación en esos terrenos concretos sin que la legalidad urbanística estuviera garantizada?
Si el 10 de octubre de 2012 El Corte Inglés finiquita el contrato con los intermediarios inmobiliarios ¿cuándo comunican estos, únicos interlocutores válidos, al Ayuntamiento esa finalización contractual?
¿Cuándo y cómo conoce la alcasenadora de Cáceres que el contrato entre los intermediarios inmobiliarios y El Corte Inglés ya no existe?
Algunas respuestas posibles son todavía más inquietantes. Por ejemplo, si la alcasenadora conoció esa ruptura contractual cuando se produjo, ¿por qué se avino a continuar tramitando el desarrollo de la Unidad de Ejecución o Unidad de Actuación Urbanizadora, según interese más al negocio de los intermediarios?
Eso sí, es de esperar que el Ayuntamiento exija, a partir de ahora, el abono del Impuesto de Bienes Inmuebles por las tres parcelas resultantes del planeamiento municipal, y aplique la ponencia catastral en sus máximos valores, el comercial, para la parcela de ese uso, el valor correspondiente a la parcela de uso docente, y el valor catastral que resulte para la parcela de uso residencial. A menos perder.
Vale.
En las previsiones de Transformación de las Fuerzas Armadas, presentada el pasado 29 de enero a los medios de comunicación, se dejaba meridianamente claro que para el volumen total de efectivos, una parte, la mayor, la conformarán lo que, en un lenguaje a ras de cómo la ciudadanía (escasa en cultura de Defensa, y no por culpa, precisamente, de esa ciudadanía) entiende lo que son las FAS, los operativos, unos 67.000 efectivos, en diversos “niveles de operatividad militar”. Y el resto, unos 53.000 estarían encuadrados en lo que se llama “apoyo a la fuerza”, incluidos los Cuarteles Generales.
Diversos analistas expertos en temas de Defensa, parecen concluir en algo que, además de cierto, es la madre de todos los corderos: la disminución del presupuesto de Defensa sin disminuir realmente el presupuesto del Capítulo I, el de Personal. En estos momentos, sobre un presupuesto de Defensa de 5.700 millones de euros, un 75% está destinado a gastos de personal.
Los expertos en la materia no se ponen de acuerdo en cómo disminuir el Capítulo I, pero sí saben dónde no se disminuiría ese apartado presupuestario. Por ejemplo, no se puede disminuir, mediante una reserva para mandos de largo alcance cuantitativo, porque el ahorro sería cambiar de casilla presupuestaria las retribuciones de esos mandos.
Por ejemplo, la disminución de efectivos de tropa y marinería, sometidos a contratos periódicos (salvo los que consiguen ser tropa permanente). El BOE publicó el 3 de enero cuántos eran los efectivos con los que contaban, a 31 de diciembre de 2013, las FAS.
Categoría militar
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Numero de efectivos indicados en el art. 48.2 de la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio
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Oficiales
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26.359
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Suboficiales
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28.890
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Tropa y marinería
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77.033
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Total
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132.282
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Del total de 132.282 efectivos, la suma de mandos (oficiales y suboficiales) es de 55.290, y el resto, por tanto, tropa. La ratio resultante de cuántos efectivos de tropa y marinería hay por cada mando es de poco menos de 1,40. Aunque la estructura jerarquizada de los Ejércitos corrige en realidad esa ratio. Siguiendo el lenguaje menos cercano a la cultura de Defensa, estaríamos que hay menos de 1,40 soldados por cada mando.
Recortar tropa y marinería es complicado, entre otras cuestiones porque los efectivos “operativos”, además de una pirámide jerárquica, conforman una pirámide de edad que es preciso renovar. En mandos y en tropa. En la práctica, los 53.000 efectivos de “apoyo a la fuerza y los cuarteles generales” deberían ser (aparentemente) en su mayoría quienes ya han pasado por las unidades operativas y, por edad, antigüedad, o cualquier situación similar, van obteniendo destino en estas unidades de apoyo. De hecho, el sábado 8 de febrero de 2014, el BOE publicará una convocatoria de 2.000 plazas a cubrir este año. Efectivos necesarios para cubrir bajas y para que la pirámide edad se pueda rejuvenecer.
Desde el punto de vista militar, exclusivamente militar, la disminución del capítulo I de los PGE sería reducir la estructura, pasando a la reserva a los mandos correspondientes (esto ya hemos visto que no reduce, sino que cambia de sitio), y disminuyendo la tropa (esto sí reduciría ese apartado de personal).
El JEMAD, en su presentación a los medios de comunicación colocó, en la misma línea los 53.000 efectivos de apoyo a la fuerza, a 20.000 civiles. De la comparación de los datos del Capítulo I de los PGE de Defensa con los datos de efectivos militares, resultarían en el Ministerio unos 25.500 civiles (funcionarios y laborales).
Y es en este apartado en el único en el que sería posible disminuir el Capítulo I del Ministerio sin desplazar costes de personal de un ministerio a otro. El JEMAD, no sé si intencionadamente o no, colocó a esos 20.000 civiles, mayoritariamente personal laboral, en el punto de mira de el mejor camino posible para disminuir entre un 5 y un 10% ese capítulo I. Porque desde la Reforma Laboral es posible que la Administración, y así lo están haciendo en muchos casos, pueda formular EREs, tanto en Empresas Públicas como en organismos de la estructura general.
Formular un ERE, en el ámbito de Defensa, para disminuir el peso del Capítulo I en el conjunto del presupuesto, podría estar perfectamente justificado en causas de organización. La Transformación de las Fuerzas Armadas sería esa causa objetiva para que un ERE fuera viable.
Otra cosa es que la Reforma Laboral no sea más que un ajuste de cuentas. Un ajuste de cuentas neoliberal contra el Estado del Bienestar. Pero eso es otra cuestión. Muy dura y manifiestamente injusta.
Vale.