Imposturas

cercadelasretamas —  julio 17, 2010 — Deja un comentario


Añadir imagenEn la ciudad antigua de Cáceres se cometen muchos desafueros. Y no son aquellos que, como el futuro hotel Relais@Chateaux están sometidos a rigurosos informes. Son aquellos de ciudadanos que mienten en sus fachadas.

Estas rejas me suenan, las he visto en otro sitio, y sin no son las mismas… se parecen mucho. Y como se parecen tanto, puede decirse que no son rejas del siglo XVIII, son rejas del siglo XX, forjadas por encargo y para un edificio de la ciudad.

Vale.



Acabo de ver el Informe ICOMOS sobre las obras del hotel Relais&Chateaux que promueve el Restaurante Atrio, en la plaza de San Mateo, de Cáceres. Informe prolijo, garantista, y muy interesante para conocer cómo funciona esto de la protección de los cascos antiguos.

Después de 10 folios de consideraciones y análisis, el informe termina con dos recomendaciones al Ayuntamiento de Cáceres y la primera es, sencillamente, escandalosa, incompresible. No entiendo cómo un organismo que parece que cuida por la pureza y por la rigurosidad puede instar, en Cáceres, a:

Conservar la autenticidad e integridad del conjunto histórico de la Ciudad Vieja de Cáceres de acuerdo con las directrices de la Convención del Patrimonio Mundial y la normativa estatal, autonómica y local.

Veamos una lista:

Palacio de Las Cigüeñas: la fachada se modificó ostensiblemente a finales de los años 50. Esa fachada es FALSA.

Palacio Episcopal: la fachada posterior tiene una puerta, que no es del Palacio, que fue añadida en los años 60 cuando se demolió el antiguo seminario de la plaza de Galarza, para hacer lo que fue un mercado de abastos y posteriormente, el actual parking. Palacio Episcopal, fachada posterior FALSA.

Demarcación de Carreteras del Estado, en la Plaza de Los Golfines: edificio completamente FALSO, incluida la puerta, que también proviene del antiguo seminario de Galarza.

Foro de los Balbos, al que algunos atribuyen la pureza y la esencia de la ciudad monumental, también es FALSO, incluida la entrada que sobre este asunto hay en la wikipedia. Es incomprensible que se desconozca qué era el Foro de una ciudad y más incomprensible aún que se pretenda ubicar el Foro en el exterior de la muralla.

Archivo Histórico Provincial. FALSO, completamente.

Plaza de Santa María. Escultura de San Pedro de Alcántara, ubicada modificando la esquina de la concatedral, es incomprensible que esté situada en un entorno que le corresponde, FALSEANDO la plaza. Esa escultura, cuyo autor fue Pérez Comendador debería estar en un mejor lugar, eliminándose cualquier elemento perturbador sobre la propia iglesia de Santa María.

Plaza de Santa Maria. Leyenda esculpida en la cantería de la concatedral, dedicada al ideólgo del fascismo en España.

Edificio particular en calle Olmos, con traseras al Adarve, completamente falso, con imposturas en fachadas totalmente inadecuadas.

La ciudad de Cáceres nunca fue “de piedra”. Sus fachadas estaban enfoscadas y encaladas, como las de la Preciosa Sangre. La furia por dejar vista la piedra se corresponde con una corriente llamada “fachadista”, que es la que impregna también el Plan Especial de Cáceres y que parece que es la que domina el Informe ICOMOS.

Y de fachadistas ya quedamos hartos con todas las falsedades señaladas, y muchas que seguramente se podrán añadir.

Vale.

Con la entrada en vigor de la ley del aborto, además de mostrar la realidad antidemocrática de la derechona representada por el Partido Gurtelar, los colectivos médicos que se oponen a cumplir la ley se escudan en un inexistente derecho a la objeción de conciencia. Y, como ese derecho no existe, piden que se regule.

Nada que objetar a que, si quieren, se regule el derecho que reclaman a no cumplir con la ley. Por supuesto, siempre que la regulación tenga en cuenta que ellos reclaman un derecho (objetar para no cumplir con una ley), frente a un derecho que la ley confiere a las mujeres que quieren abortar. Por tanto, estamos ante dos derechos. O ante algo más.

Cuando se reguló la objeción de conciencia para eximirse del cumplimiento del servicio militar obligatorio, se estableció, como alternativa, la prestación social sustitutoria. Se trataba de compensar la exención de una obligación universal (aunque solamente para los varones) con una prestación que conllevara el cumplimiento de alguna obligación que compensara la exención.

En el caso de los médicos de la sanidad pública que quieren ampararse en el derecho a la objeción de conciencia, fundamentada en creencias religiosas, no se trata de una obligación universal como era el servicio militar obligatorio, sino de una obligación contractual, incluida en su puesto de trabajo. Desde el mismo momento en que un médico accede a la sanidad pública está en las mismas condiciones que cuando un médico trabaja para una empresa privada: tiene que cumplir los cometidos que la empresa que le paga le encomienda. Y si no los cumple, es causa de despido. ¿O no?

Pero el Estado es magnánimo: permite a unos empleados que se declaren objetores para no trabajar, para no cumplir el contrato por el cual reciben sus retribuciones. Y se lo permite sabiendo que el fundamento es espurio, y que ese incumplimiento consentido de una obligación laboral perjudica que otros ciudadanos, las mujeres, puedan ejercer un derecho cuando menos del mismo valor constitucional que el que ellos aducen para objetar.

Si finalmente se regula la objeción de conciencia para los médicos perjudicando el derecho de las mujeres a optar por abortar, habrán de tenerse en cuenta todos los factores. En primer lugar, que no es un derecho universal, sin particular, y, por tanto, no cabe una alternativa universal como la prestación social sustitutoria. En segundo lugar, el derecho que plantean es, objetivamente, un incumplimiento de las obligaciones laborales que tienen contraídas con la sanidad pública. En tercer lugar, el derecho que reclaman supone un perjuicio a la hacienda pública, por cuanto su acogimiento supone que la sanidad pública, la hacienda pública, haya de recurrir a una externalización de un servicio que no puede prestarse por el interés privado de esos médicos.

Los costes reales que haya de asumir la sanidad pública derivando a clínicas privadas a las mujeres que optan por ejercer su derecho a abortar no puede imputarse a la propia hacienda pública, sino a quienes reclaman una exención a sus obligaciones laborales.

La solución que legalmente habrá de plantearse será bastante sencilla: aplicar conceptos económicos. Si una mujer que quiere ejercer su derecho a abortar acude a su área de salud, y desde ésta se le dice que no se le puede atender porque los médicos que podría realizar la intervención se han acogido a la objeción de conciencia, deberá ser derivada a una clínica privada, que realizará la intervención y facturará su importe a la sanidad pública. Pues bien, la sanidad pública, la empresa que paga al médico que por razones de conciencia, que no de ciencia, se ha acogido a un derecho privado, deberá descontar, en la siguiente nómina a la fecha de la intervención el importe de la misma.

Porque lo que no puede hacer la sanidad pública es pagar dos veces por el mismo servicio: el médico que objeta, el empleado de la sanidad pública que objeta, cobra su salario completo aunque no lo trabaje de modo completo. Y, por ese incumplimiento laboral, ha de pagarse un servicio externo.

Si quieren objeción de conciencia, de acuerdo, pero que la paguen de sus nóminas. Y es perfectamente legal que la empresa que paga un salario a un profesional, le exija el cumplimiento de las obligaciones legales. La objeción de conciencia, en la práctica laboral, sería un contrato parcial, incompleto, que debe tener su contrapartida en una nómina parcial, incompleta.

Vale.

Según el diccionario de la RAE, en su primera acepción, líder es la “persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora”. Viene del inglés leader, que significa guía.
En estos días venimos asistiendo a las informaciones referidas a que el senador por la Comunidad Autónoma, José Antonio Monago, se encuentra de crucero, cuando la cámara legislativa a la que pertenece tiene abiertas sesiones de trabajo. En esas informaciones se refieren a él como el “líder de los populares extremeños”. Si utilizamos la traducción de leader, la expresión sería “guía de los populares extremeños”. Y, claro, si el guía, si el líder, si el orientador se toma vacaciones cuando la función que ejerce no lo está, el ejemplo es cuando menos, llamativo.
A nivel nacional, al líder de los populares, al guía de los populares, Mariano Rajoy, también conocido como Mariano Camps por su indisoluble fusión con el presidente de la Comunidad Valenciana, se le representa como un indolente inactivo que no toma decisiones (véase las viñetas de Peridis en El País). La imagen es certera. La falta de capacidad de trabajo del guía, del orientador, del líder de los populares tiene un ejemplo definitivo: afirma que no presenta una moción censura contra el Presidente del Gobierno porque no tiene los votos para que prospere. En realidad, lo que no quiere es trabajar, presentar una alternativa. Si lo hiciera, no tendría más remedio que decir qué haría. Y eso es mucho esfuerzo.
Si el líder nacional es trasunto de indolencia, ¿qué no harán los líderes locales? Pues eso, irse de crucero.
Pero, en realidad, estamos ante otra cosas. A cualquier cosa llaman líder. El ejercicio del liderazgo sería, según la Wikipedia: El liderazgo se puede decir que es toda capacidad que un individuo pueda tener para influir en un colectivo de personas, haciendo que este colectivo trabaje con entusiasmo en el logro de objetivos comunes. Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo. Es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional (dentro del proceso administrativo de la organización).
Como puede apreciarse, al liderazgo se le asocia el término trabajo, algo que es incompatible con la actitud efectiva y real de esas cosas que los medios de comunicación, en su afán por clasificar y economizar esfuerzos, llaman líderes. Si al concepto de trabajo le añadimos los de iniciativa, gestión, convocatoria, promoción, incentivos y motivación del grupo al que los presuntos líderes guían, entendemos que cuando el líder, presunto líder, abandona sus obligaciones para irse de crucero o cuando el líder, presunto líder, no ejerce las atribuciones que por sus obligaciones tiene, estamos hablando de otra cosa.
La derecha, en este país no tiene líderes. Tiene guías, pero no están en sus estructuras visibles. Los guías están en las empresas editoriales que les marcan la ruta que han de seguir, que son los que les hacen el trabajo para el que esos líderes no están capacitados, a cambio de conseguir posicionar sus productos (periódicos, radios, cadenas de televisión) entre quienes deberían ser los guiados, los orientados.
Así, mientras la basura sigue subiendo por las fachadas de Génova, 13, los presuntos líderes nacionales tratan de escabullirse de sus obligaciones. Así, mientras el único esfuerzo al que el presunto líder local de los populares extremeños se entrega es al de imitar de mala manera al Presidente de la Junta de Extremadura (el último ejemplo es el twitteado de Monago, que es motivo de escarnio en todos los foros tecnológicos), noes de extrañar que su crucero de placer sea tapado vergonzosamente por el mismo medio que lo publicó impidiendo comentarios en la edición digital.
Vale.






Se están realizando obras para remodelar la Plaza Mayor de Cáceres a través del Proyecto Intramuros, que pretende dotar de mejores atractivos al conjunto de la ciudad monumental, comenzando por su puerta de acceso principal, la Plaza.

Ahora que las obras ya han comenzado, un grupo de ciudadanos pretender parar las obras (IU va a lo suyo, a demostrar su inutilidad), y ponen el grito en el cielo con la remodelación que se ha iniciado en el denominado Foro de Los Balbos, invento de los años 1970, cuando el Ayuntamiento contrató a Construcciones Abréu para que hiciera las obras, al tiempo que trasladaba y adosaba a un lienzo de la Muralla, Monumento Nacional desde 1930, un abrevadero de ganado que estaba situado en las afueras.

El Foro de los Balbos es un invento de un alcalde franquista, preocupado por el fachadismo, ideología política consistente en que las apariencias lo son todo, y que tiene su trasunto en los comportamientos sociológicos de los cacereños (iba a decir ciudadanos, pero algunos se empeñan en seguir siendo súbditos).

Es muy probable, bastante, que algunos de los que impulsan con sus críticas las obras, tengan, vamos a poner 60 años. Y algunos más. Ninguno de esos, ninguno, se opuso a que en la puerta del Ayuntamiento se colocara un abrevadero de ganado. Ese es el concepto que tenían de sí mismos. Era la dictadura, y no cabía oposición. Además, cómo oponerse si quienes decidían eran de los nuestros.

Los más jóvenes, los que impulsan plataformas vía redes sociales, no valoran que defienden lo que fue un abrevadero de ganado, un abrevadero donde bebían las vacas y los burros que llegaban desde el sur, desde la comarca de Mérida y Montánchez y sus pastores tenían que pagar el correspondiente pósito.

Hoy, por decisión de un gobierno municipal de derechas, los jóvenes de la ciudad abrevan en las afueras, donde debía estar colocado el abrevadero que tan orgullosos algunos creen defender.

Que yo sepa, ese abrevadero va a permanecer en ese lugar, que no es su sitio, con la remodelación que se va a hacer del conjunto de la Plaza que muchos, la mayoría de los que se oponen a las obras, quisieran que recuperara el nombre que tuvo cuando el alcalde era designado por la gracia de Dios.

Con este post, y para aquellos que se reclamen puristas de la ciudad (que algunos utilizan ese “criterio”) dejo unas fotografías, por si reconocer la Plaza, por si reconocen el Foro de Los Balbos. Fotografías, algunas, que tienen unas letras en determinados lienzos. Supongo que sabrán a qué se refieren esas letras y sabrán quién fue el autor de las fotos y cual fue el motivo por el que se hicieron.

Quizá alguno bucee por ahí y lo encuentre. Pero tendrá que buscar bastante. Esas fotos, en papel, no se encuentran fácilmente.

Vale.

La estrategia seguida por la derecha españolista, ahora representada por el Partido Gurtelar, está planificada por un conspicuo franquista de formación y convicción, Federico Trillo. De ahí que cuando el Tribunal Constitucional ha dictado sentencia, de la que de momento sólo conocemos el fallo, la cabeza visible del partido, que no su líder, haya plegado velas: la derrota jurídica ha sido espectacular. La derrota jurídica que se ancla en un recurso basado en los principios fundamentales del movimiento (y si se leen determinados párrafos y se los compara con los discursos de los gobernadores civiles de los años 60 y 70, cantan de plano) que ha sido rebatido en la sentencia aplicando la Constitución de 1978 y la legislación y la doctrina emanada desde entonces por el propio TC.

En el año 1977, los profesores Jorge de Esteban y Luis López Guerra publicaron una recopilación de aportaciones de varios autores bajo el título “La crisis del Estado Franquista”. Los profesores de Esteban y López Guerra fueron, con el tiempo, magistrados del Tribunal Constitucional. El mayor elemento de crisis del estado franquista fue su ausencia de instituciones representativas, a pesar de aquellas cortes que lo pretendían con “el tercio de cabezas de familia” e inventos similares.

La forma en que desde la derrota electoral de 2004 (y la forma en que ejerció el poder Aznar entre 2000 y 2004, con mayoría absoluta, ignorando dolosamente dos elementos distintivos de la Constitución: las comunidades autónomas al negarse a recibir a sus presidentes, y el papel arbitral de la jefatura del Estado) la derecha se ha lanzado de modo premeditado a desprestigiar a las instituciones: las fuerzas de seguridad que fueron capaces de esclarecer los atentados del 11-M, la justicia, en todos sus estamentos y muy especialmente a la audiencia nacional, la fiscalía, el propio Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, donde han forzado emisión de informes que no eran de su competencia… Y un largo etcétera.

Esta estrategia está diseñada y puesta en práctica por el responsable político de la muerte de 62 militares en el accidente del YAK-42 (y en cualquier país con instituciones judiciales no ancladas en la misma raíz sociológica que él, sería sin duda responsable penal).

Federico Trillo es franquista por formación, pero sobre todo, por convicción. Su forma de llevar los asuntos jurídicos que acucian a una derecha reaccionaria y corrupta hasta las cejas, tiene un punto de mira: la destrucción del estado constitucional por la vía del desprestigio y de la manipulación de los derechos que la propia Constitución confiere al partido en función de su representatividad.

Lo que Trillo pone en sus recursos, especialmente en el derrotado sobre el Estatuto de Catalunya, lo verbaliza Aznar en sus comparecencias públicas. Sus referencias a un “estado al límite”, “constitucionalmente fallido” no son excesos, están pensadas, porque son leídas en discursos. En ambos casos, Trillo y Aznar persiguen el desprestigio de las instituciones democráticas y lo van consiguiendo porque la respuesta es tibia. Mientras que Artur Mas amenaza a Zapatero, calla ante la posición de la derecha, que no es la que marca Mariano Camps, sino que es la que diseña Trillo y verbaliza Aznar.

La sentencia del TC sobre el Estatuto de Catalaunya, cuando se conozca en sus fundamentos jurídicos debería servir para que se desenmascare, de una vez por todas, los intentos de involución al franquismo que los actos de la derecha plantean.

Los catalanes, especialmente los socialistas que dirigen el gobierno de la Generalitat y los nacionalistas moderados (derecha, no se olvide), deberían ser los más interesados en poner negro sobre blanco cuál es el interés de la derecha franquista para su tierra.

Vale.

Catalunya

cercadelasretamas —  julio 1, 2010 — Deja un comentario
El Tribunal Constitucional, después de varios intentos sin lograr acuerdos mayoritarios entre sus miembros, ha conseguido dictar una Sentencia sobre el recurso interpuesto por el Partido Popular contra el Estatuto de Cataluña, en concreto, contra 124 de sus artículos.
Solamente se conoce el fallo, y es previsible que en la segunda semana de julio se conozca la Sentencia en su integridad, que al parecer tendrá unos 1.000 folios. Conocido el fallo, pero no los argumentos jurídicos, se ha convenido en todos los medios que el 95% del texto normativo catalán es constitucional.
Las reacciones, como era previsible, no se han hecho esperar, y tienen su vértice en la inmediata cita electoral catalana a celebrar en el próximo otoño. El 5% q ue no ha sido considerado constitucional por quienes tienen la última palabra en la interpretación de la norma suprema, ha desatado iras y puesto sordina, según los casos.
Estas reacciones son sincrónicas. Nacionalistas catalanes, incluidos algunos conversos, han montado en cólera. El Partido Popular ha puesto sordina y trata de hacer mutis por el foro.
No he visto interpretaciones diacrónicas. Me refiero a que el texto estatutario fue aprobado hace cuatro años, en un contexto diferente, totalmente, del actual. Contexto económico, social y político. La crisis económica se ha llevado por delante la política, y algunos, como el gobierno socialista presidido por Zapatero y algunos gobiernos socialistas autonómicos, están lentamente recuperando la prevalencia de la política sobre la economía, porque será la política la que tenga que tomar las decisiones que terminen con la crisis. Los mercados (el terrorismo financiero) han creado la crisis para su mejor beneficio, y no pueden ni deben ser ellos los que nos saquen de ella, porque lo harían preparando la siguiente.
La situación económica hace cuatro años era muy diferente a la actual. La política parecía dirigir la orientación de la convivencia, ajena a lo que se fraguaba en los mercados. En aquel contexto, seguramente la sentencia, cuyo fallo conocemos ahora, no habría tenido la respuesta, en muchos casos histérica, que ha tenido ahora.
A los catalanes, a los ciudadanos catalanes les preocupa su estatuto, claro, pero más les preocupa la situación económica y sus derivadas. En una balanza maniquea, los catalanes decidirían que hay que salir antes de la crisis que “resolver” la cuestión estatutaria. Porque no hay solución, no hay otra solución que acatar lo que dice el TC, guste o no. Otra cosa es que se pueda criticar o que, cuando se conozcan los fundamentos jurídicos de la sentencia, se plantee la fórmula para, siguiendo la interpretación que sólo al alto tribunal compete, se puedan recomponer aquellos aspectos en los que ahora, en un pírrico 5%, se ha incumplido la Constitución.
Mal hace el autoproclamado socialista José Montilla poniendo por delante un nacionalismo converso (ya se sabe, los peores son los conversos) de unos problemas económicos, sociales y laborales que la mera aplicación del Estatuto no pueden solucionar. Ahora, cuando Felipe González reclama, con toda la razón, que es la hora de la política, no se puede utilizar la simbología, por muy respetable que sea, que lo es, para quemar fuerzas necesarias, quemar energías que han de aplicarse a resolver problemas reales, de hoy y de mañana, y que afectan a los que debería, por ideología e historia, atender el socialismo.
Pero si para la posición política de José Montilla los cambios económicos producidos en los últimos cuatro años (que nos abocan incluso a un cambio de modelo económico y productivo) deberían hacerle reflexionar, la situación de fracaso e incuria en la que ha quedado el partido que presentó el recurso contra 124 artículos, no es menor. Pero, a diferencia de Montilla, ese partido, entonces llamado Partido Popular y hoy llamado Partido Gurtelar, enfangado de mierda y corrupción hasta las cejas de Mariano, ha tomado una dirección: la de poner sordina a su ridículo. Saben, porque también se presentan a las elecciones en Cataluña, que alimentar polémicas estatutarias les perjudica. No asumen el fracaso, porque la derecha siempre ha sido y será soberbia (no hay más que ver al muñidor del recurso, Federico Trillo), pero aprenden rápido.
En estos cuatro años, el gobierno de Cataluña, impulsor del Estatuto, debería estar aplicando todas sus energías a salir de la crisis económica, a atender a los más perjudicados, los trabajadores. El PSC debería pensar más, ahora, en socialdemocracia y menos en banderas y símbolos. Ya habrá tiempo de retomar esos símbolos, pero poniéndolos por delante, no van a terminar con los EREs de las multinacionales, ni con los despidos de trabajadores en empresas que quieren hacer caja, ni con concursos de acreedores como el de Sacresa.
En estos cuatro años, la derecha más reaccionaria y zángana de Europa ha hecho un gran ridículo con su recurso, y en estos cuatro años ha visto cómo un día sí y otro también los trajes de sus líderes, los coches de sus esposas, la financiación de sus campañas, está subiendo los niveles de hedor por las fachadas de Génova, 13. En estos cuatro años, además, hemos conocido la falta de voluntad de trabajo del presunto líder. Cuando hay que trabajar, el presunto líder de la derecha se borra, se esconde en la esquina de la plaza, a la sombra, no vaya a ser que le vean y le digan que tiene que arrimar el hombro.
En estos cuatro años, mientras que el Tribunal Constitucional era sometido a una presión indecente, asumida por sus miembros, a costa de un recurso de corte franquista de la concepción del Estado, el líder de la derecha ha ido aumentando sus capacidades de indolencia. Hoy ya puede ser considerado el VMR.
Los socialistas catalanes tienen la oportunidad de, acatando el fallo de la sentencia, preparar un programa electoral de futuro para los trabajadores, a los que debería ser capaz de ilusionar por la política y a los que debería ser capaz de ofrecer soluciones reales a una situación, la crisis económica, creada por el capitalismo salvaje, por el terrorismo financiero, y en ningún caso, por decisión del Tribunal Constitucional.
Vale.

Se ha tenido conocimiento en el día de hoy de una Sentencia del Tribunal Supremo que condena a los autores de secuestro y asesinato ocurridos en 2006 a la pena de 30 años. La Sentencia, apoyada por 3 de los 5 magistrados (es decir, mayoría), avala la obtención de información de las conversaciones mantenidas por los detenidos en los calabozos. A esta Sentencia, dos magistrados oponen sendos votos particulares. O lo que es lo mismo: el Supremo adopta una decisión, Sentencia, con dos votos particulares.

Sin embargo, depende de quién difunda la información el titular puede variar. Pero lo que no puede un titular de prensa, y, mucho menos, un despacho de agencia, que por su misma particularidad ha de ser lo más aséptico posible, es titular algo que no es cierto. Así, la agencia Europa Press titula: . No es cierto. El Supremo confirma una Sentencia anterior de la Audiencia de Zaragoza y avala las escuchas a imputados en los calabozos.

Como hacía Juanjo de la Iglesia en su particular versión de la cárcel de papel en CQC, podrían haber titulado, si lo que querían es arrimar el ascua a su sardina, que “El Supremo defiende las ilegítimas escuchas en los calabozos a imputados por secuestro y asesinato”. Claro que si de verdad atendemos a lo que interesa, que uno de los votos particulares es el del mismo magistrado que dice que las escuchas ordenadas por Garzón y reafirmadas por Pedreira a los corruptos de la operación Gürtel son ilegales (y así salvar el culo al PP, que es lo que le interesa), el titular debería haber sido otro: “Tres jueces del Supremo avalan que se escuche en los calabozos a los imputados. Un juez valiente, en contra”.

Porque la noticia real es que hay dos magistrados que discrepan en una Sentencia, pero que la Sentencia se ha adoptado por mayoría. La agencia Europa Press (cuyo anterior director creo que lo es ahora de ABC) lo que hace es ir preparando el terreno para que cuando haya que sustanciar el auto del juez que dice que escuchar las conversaciones entre los implicados de la trama Gürtel, financiadores ilegales del PP, y sus abogados es ilegal, ya haya caldo de cultivo.

O lo que es lo mismo: todo vale para salvarle la cara a Mariano Camps, presidente del Partido Gurtelar y jefe del tesorero Bárcenas, entre otros muchos méritos en la trama.

Vale.

Si algo caracteriza a la administración militar, es su continuo trabajo en estudios, prospecciones y escenarios a corto, medio y largo plazo, lo que permite la toma de decisiones teniendo en cuenta que las mismas, en el momento de adoptarse, pueden conllevar críticas y riesgos.
Así, cuando el gobierno de Aznar decidió la suspensión del servicio militar obligatorio y convertir a toda la tropa en profesional, se decidió también que su formación se llevaría a cabo en las Academias militares. Los argumentos: establecer un esquema que dotaría a la tropa profesional de mejores capacidades. Aquella apuesta suponía el cierre del Acuartelamiento de Santa Ana, sin que por parte del Ejército se estableciera alternativa para su uso posterior, lo que llevaba aparejada la venta de la finca.
El esfuerzo de algunos ciudadanos, el apoyo del PSOE, entonces en la oposición tanto en Cáceres como en Madrid, y de colectivos sociales, mantuvo un pulso a lo largo de tres años (2001-2004) para evitar el cierre del CIMOV nº 1, el desmantelamiento de las instalaciones y la venta de los terrenos.
A partir de 2004, se siguió manteniendo la decisión de que toda la tropa se formaría en las Academias militares, pero varió el futuro de las instalaciones de Santa Ana: el ministro Bono y el presidente Ibarra acordaron que tendrían uso posterior, con la implantación de una unidad de ingenieros, lo que se plasmó en un RD de 2006.
Los estudios, prospecciones y escenarios con los que se trabaja en el ámbito de la administración militar han venido manteniendo, desde 2004, la necesidad de que las instalaciones de Santa Ana en Cáceres habrían de tener uso, al tiempo que se ha seguido optando por la formación de la tropa en las Academias. En este tiempo, la continuidad del CIMOV nº 1 ha estado vinculada a la determinación de qué unidad la sustituirá en el acuartelamiento, y, en esa condición precaria, ha seguido funcionando.
Pero los tiempos cambian, las necesidades, también, y los estudios, prospecciones y escenarios con los que se trabaja, en estos tiempos de crisis económica, pueden forzar a que no sea la formación de tropa en las academias un criterio unívoco, y que la existencia de instalaciones como las cacereñas, concebidas exclusivamente para la formación de tropa (adaptadas poco a poco, y aún falta, a los nuevos tiempos), adquieran valor futuro en ese campo.
No se trata tanto de que la impronta de que la formación de los soldados profesionales en las academias sea un distintivo de mejor nivel, sino de que el modelo de formación, con titulación de formación profesional vinculada, se pueda desarrollar con buenas garantías. Y eso lo cumple el acuartelamiento de Cáceres.
En fechas futuras sabremos si aquella decisión del gobierno de Aznar en el año 2000 es perenne o si, por el contrario, el aprovechamiento de instalaciones existente y adecuadas llevan a la continuidad, por muchos años, de la formación de tropa en Cáceres. O lo que es lo mismo: aquellos estudios y escenarios que propiciaron que en el año 2001 se adoptara la decisión política de cerrar la presencia militar en Cáceres se han mostrado, con el tiempo, inadecuados.
Y el trabajo de quienes se opusieron a la decisión del PP entonces, habrá dado sus frutos. La administración militar trabaja también a largo plazo, el plazo que se ha seguido manteniendo por algunas personas el interés, la lucha y el esfuerzo porque las instalaciones de Santa Ana en Cáceres sigan vinculando a las Fuerzas Armadas con la ciudad.
Vale.
Ayer, el Congreso de los Diputados convalidó el R.D. de la reforma laboral con los votos favorables del grupo socialista (con la excepción de Antonio Gutiérrez, confortable en la presidencia de la comisión de Economía y Hacienda). Todos los demás grupos se abstuvieron, salvo IU, BNG, ERC, Nafarroa Bai. El RD se tramitará ahora como Proyecto de Ley, para lo que el presidente del Gobierno ha pedido celeridad y que se realicen sesiones del Congreso en los meses de verano.
La reforma laboral, que ha tenido como respuesta la convocatoria de una huelga general por parte de los antiguos sindicatos de clase, CCOO y UGT, requerirá ahora que los grupos políticos, incluido el Partido Gurtelar, se quiten las caretas y presenten sus propuestas. Es muy probable, dada la composición de la cámara, que el texto se mejore… como quiere la derecha. En ese caso, los sindicatos habrán hecho un pan como unas hostias, ya que su convocatoria del 29-S ha supuesto la falta de apoyo de las minorías de izquierda.
El escenario que se plantea es el mismo, exactamente el mismo que ya se ensayó con los recortes convalidados en mayo y que llevaron a una convocatoria de huelga en las administraciones públicas, por el sindicado amarillo CSI-CSIF, y jaleada por las empresas propietarias de los medios de comunicación, sabiendo de antemano que la convocatoria sería un fracaso. Fracaso que se han comido sin rechistar los antiguos sindicatos de clase, y que, sin digerir, se ven abocados a repetir el mismo esquema.
Las empresas propietarias de los medios de comunicación están deseosas de una reforma laboral que les permita adelgazar plantillas. Porque, curiosamente, la grave crisis del sector prensa aún no ha dado como resultado ninguna regulación laboral, ningún cierre de empresa editorial. ¿Por qué? Las ventas de periódicos y revistas de actualidad disminuyen, la publicidad institucional baja, y ello no parece que tenga traslación a la realidad económica.
A partir de ahora, especialmente el Partido Gurtelar, antes conocido como Partido Popular, deberá presentar su propuesta de reforma laboral, que será coherente con el giro marxista-palestino que viene pregonando su secretaria general, señora de López del Hierro, rey del ladrillo de Castilla La Mancha.
Ahora, los antiguos sindicatos de clase deberán ser capaces de posicionarse con claridad ante las propuestas que se esperan de la derecha, PG y CiU, y, sobre todo, deberán ser capaces de conseguir el mismo altavoz que el alcanzado para sus críticas a la reforma planteada por el Gobierno. Lo dudo, porque las empresas periodísticas son eso, empresas, y “necesitan”, como las de Díaz Ferrán, una reforma que alivie su cuenta de explotación.
Los medios de comunicación harán el trabajo sucio: jalearán a los sindicatos por la huelga (eso desgasta al Gobierno), alabarán las propuestas que hagan los grupos minoritarios de izquierda (eso desgasta al Gobierno) y pondrán sordina a las propuestas que hagan desde Génova, 13 (eso no desgasta a Mariano Camps).
Vale.