Ayer, en el estadio de El Sardinero, en Santander, una parte del graderío (una parte grande), insultaba a Guti con un cántico que le acompaña desde hace muchos años: Guti, maricón. Seguramente, el Racing de Santander saldrá impune porque el árbitro no reflejó en el acta los insultos. Y el comité de competición no actuará de oficio.
Ayer, en el Molinón, en Gijón, una parte del graderío (una parte grande), insultaba a Bojan llamándole subnormal. Seguramente, el Sporting de Gijón saldrá impune porque el árbitro no reflejó en el acta los insultos. Y el comité de competición no actuará de oficio.
Pero ayer, en el mismo Molinón, una parte del graderío (una parte importante) continuaba insultando a Bojan diciendo que se fuera para Serbia. Seguramente, el Sporting de Gijón saldrá impune porque el árbitro no reflejó en el acta los insultos.
Pero habría que sancionar al árbitro, porque cuando en un estadio se producen gritos racistas, contra jugadores negros casi siempre, del equipo contrario, sí se reflejan y se producen sanciones. Y habría que sancionar al árbitro porque en el mismo rango penal que el racismo está la xenofobia, es un insulto igual, un ilícito penal del mismo nivel, y eso debería saberlo el árbitro.
Los insultos xenófobos de una parte importante del graderío del Molinón quedarán impunes. Pero en el saber de la gente, quedará claro que en Gijón hay muchos xenófobos, y que el árbitro del partido Sporting – Barcelona no sabe que xenofobia y racismo son hermanos de la misma familia.
Vale.
Hace ya muchos años, Chumy Chúmez reclamaba el derecho a votar en las elecciones americanas, porque si todo lo que pasa allí nos afecta, ¿por qué no tener derecho a votar en el país que marca nuestras vidas?
Yo reclamo, exijo, tener derecho a votar en las elecciones presidenciales USA para desalojar a los ultraliberales, los necons, los fascistas que consideran al dólar como la raza superior, de los centros de poder.
EXIJO EL DERECHO A VOTAR EN LAS PRESIDENCIALES USA para desalojar a esos ultraliberales de la política que consideran que el Estado no debe intervenir en nada, que los mercados se regulan por sí mismos y ahora lloran porque ese Estado opresor salve sus cuentas corrientes.
EXIJO EL DERECHO A VOTAR EN LAS PRESIDENCIALES USA para desalojar a esos neocons que aconsejaron al incapaz Bush invadir Iraq y arrastrar con ellos a megalómanos como Blair y Aznar (¿por cierto, tanta fuerza física que exhibe el bigotín ahora no será debida a algún dopaje?), y meter al mundo entero en la ratonera de Iraq, de la que no saben cómo salir.
EXIJO EL DERECHO A VOTAR EN LAS PRESIDENCIALES USA para desalojar a esos fascistas del billete verde, al que adoran como modernos dioses, al que consideran la raza superior de la economía y no es más que un papel con el que ellos, esos que lo adoran, utilizan para mofarse de los trabajadores.
Estos neocons, ultraliberales y fascistas del billete verde son los que nos impiden votar, los que eligen a sujetos impresentabes como Bush, como McCain, para manejarlos como marionetas sin personalidad alguna, sin formación política y cultural.
EXIJO VOTAR EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES USA porque en ellas se juegan mis derechos, y no quiero que caigan en manos de inútiles, incompetentes e incapaces.
Vale.
De nuevo, como cíclicamente sucede, aparece una situación de crisis. En este caso, con un comienzo claro en las hipotecas basura con unas entidades estadounidenses Freddie Mac y Fanny Mae, nacidas como consecuencia del crack del 29. Y originada esta crisis como consecuencia de la supresión de los mecanismos de control (o reguladores) del mercado realizada progresivamente por la administración Bush, ahora los neocons, los ultraliberales están escondidos.
Estos ultraliberales, incluidos unos individuos llamados José María Aznar (Centaurus Capital) y Rodrigo Rato (Banco de Inversión Lazard), están ahora escondidos, parapetados tras las montaña de noticias que como consecuencia de sus decisiones políticas están sacudiendo un día sí y otro también los medios de comunicación.
En esencia, estos liberales, ultraliberales o neocons lo que planteaban es que el mercado por sí mismo se puede autorregular y no es necesaria la intervención del Estado. En los EE.UU., con motivo del huracán Katrina, hubo muchos ciudadanos de Nueva Orleáns que decidieron, en el ejercicio de su libertad (es decir, de su liberalismo), permanecer en sus propiedades. Las consecuencias: miles de muertos. Ahora, cuando eran la tormenta Hanna o el huracán Ike amenazaban Nueva Orleans o Tejas, la administración ultraliberal Bush decretó la evacuación de las zonas afectadas, advirtiendo a los ciudadanos que aquellos que no la obedecieran sobre algo muy sencillo: si no evacuaban, el Estado no tendría ninguna obligación sobre las consecuencias que para ellos tuvieran los fenómenos meteorológicos.
Algo así debería haber hecho Bush y su corte de ultraliberales y neocons: eliminar los mecanismos reguladores del mercado debería tener como contrapartida que el Estado no pondría ni un duro, ni un dolar, para «rescatar» a ninguna entidad si se producían problemas.
Sin embargo, esos ultraliberales de un país en el que no existe la seguridad social universal, han de invertir miles de millones de dolares, muchos miles, para que un banco de inversiones como Merryl Linch pueda ser absorbido por el Bank of America, pero ya para salvar a otro del mismo tipo, Lehman Brothers, no había, y lo dejaron caer.
Y después la aseguradora AIG (la de la publicidad del Manchester United, por cierto), que ha necesitado algo así como 85.000 millones de dolares para evitar su quiebra.
Todo este panorama mientras los «ideólogos» ultraliberales, los neocons, Rato y Aznar incluidos, escondidos.
Por cierto, ¿qué dirían los medios conservadores en España, que se alinean normalmente con las más claras tesis ultraliberales si el «hedge funds» Centaurus Capital o el Banco de Inversión Lazard tuviera problemas?
Vale.

Privilegios

cercadelasretamas —  septiembre 9, 2008 — Deja un comentario
La homilía de un tal Cañizares en Guadalupe, con motivo de la fiesta católica de la virgen de Guadalupe estuvo llena de alabanzas en favor de la moral tradicional (la más tradicional posible) de la iglesia católica, llegando a decir, incluso, que contra ella no valen ni las mayorías parlamentarias y ni los consensos políticos. ¡Asi se habla, Cañete!
Pero claro, quien se proclama guardián de la más rancia de las tradiciones, de la moral más agotada, no podía permanecer ajeno a cumplir con ella cuando, comenzada la homilía (o el mitin, según se mire), apareció Fabiola, la de los bollitos del desayuno, digo la ex reina de los belgas.
Así dice una crónica: «A los pocos minutos de iniciar esta homilía, Cañizares se vio obligado a interrumpir sus palabras ante el murmullo que provocó la entrada de la reina Fabiola de Bélgica a la Basílica del Monasterio de Guadalupe, que llegó tarde a la misa como consecuencia de un retraso en su vuelo.» ¿Cómo que se «vio obligado a interrumpir sus palabras»? Yo he escuchado lo que decía el cura de Toledo, y no solamente se vio obligado a interrumpir sus palabras, sino que se arrastró con ellas para hacerle la pelota a la vieja Fabiola.
Cuando en una función teatral, en una ópera, comienza el primer acto, es costumbre en los grandes teatros del mundo que nadie entre o salga de la sala hasta que éste no termina. Aquí, en la misa de Cañizares, no: si entra la vieja exreina de los belgas, se interrumpe la función, se le extiende la babosa alfombra del peloteo y la sumisión.
Y después, se sigue con el mitin defendiendo la moral y la tradición más rancia, más vieja (más todavía que la Fabiola) sin reparar en que las palabras del mitinero carecerán ya de valor cuando se ha arrastrado ante quien representa un poder anclado en el medievo.
¿Qué habría ocurrido si la interrupción la causa «cualquier mortal»? Pues probablemente el cura de Toledo oficiante habría hecho un alto en su homilía y habría lanzado duras admoniciones contra el intruso. Porque el cura Cañizares oficiaba la palabra de dios, y la palabra de dios no se interrumpe nunca… salvo que llegue Fabiola rodeada de una cohorte de fotógrafos y cámaras de la prensa del hígado.
Vale.
Aparece el otro Capitán Spock, esto es, Ibarreche, anunciando una querella contra el Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por cercenar, dice él, sus derechos fundamentales por la cuestión del referéndum.
Los medios de comunicación «de Madrid» han interpretado rápidamente la comparecencia de Spockarreche como un órdago al Gobierno de Zapatero. Y eso mismo he creído yo hasta que he escuchado más extensamente lo que ha dicho el lehendakari.
En realidad, y en la práctica, el órdago lo lanza Ibarreche contra sí mismo. Porque no es una querella del lehendakari contra el Estado, sino del ciudadano vasco Juan José Ibarreche, una querella individual. Y lo que pretende el ciudadano Ibarreche es que los vascos, todos los vascos, sigan su ejemplo.
Y ahí está el órdago. Porque, una vez que él presente su querella, ¿cuántos vascos más seguirán su ejemplo? ¿Ha calculado el lehendakari Ibarreche el número de ciudadanos vascos que seguirán el ejemplo del vasco Juan José?
Ese órdago será la muestra real de cuántos apoyos tiene el lehendakari en su propuesta. Que siga adelante, y que luego se numeren, una a una, las querellas individuales que se presenten, a ver si consigue que todos los militantes del PNV le sigan. De los militantes de Esker Batúa (Izquierda Unida) no cabe hablar, porque caben todos en una patera.
Vale.
Las balanzas fiscales publicadas dieron lugar a desequilibrios mentales que van tomando forma y que en estos momentos han llegado al momento culminante, con unas delirantes declaraciones del Rey Carod I, pudiéramos apodar El Magnánimo.
Entre las tonterías que el rey desnudo ha dicho, destaco dos:
La primera, «lo que hace Cataluña al resto del Estado es una aportación para que territorios que necesitan apoyo para su desarrollo lo puedan tener«. Para Carod I El Magnánimo, y llevando a un análisis semántico su expresión, resulta que Cataluña ES EL ESTADO, mientras que todas las demás Comunidades Autónomas, lo que el magnánimo monarca catalán de origen aragonés llama territorios (nótese el sentido de territorio como el de reserva india), serían «el resto del Estado». La realidad es que todas las Comunidades Autónomas, todas, SON EL ESTADO, ninguna es ni puede ser, en sentido semántico o en sentido jurídico constitucional «el resto del Estado». Lo que en realidad pretende el megalómano Rey Carod I es señalar la hegemonía de Cataluña sobre «el resto del Estado», como a lo largo de la Historia han sido hegemónicos los Imperios Romano, Carolingio, o el propio Imperio Español, o el más actual Imperio USA.
La realidad es que al Rey Carod hay que decirle la verdad: que está desnudo. Porque, si no, el próximo paso será que se autoproclame Emperador de Cataluña y del resto de los territorios del Universo mundo.
La segunda tontería, más grave, es defender «que la aportación catalana a comunidades menos prósperas como Extremadura –la comunidad con más funcionarios por habitante– debe utilizarse para crear riqueza y no para hacer crecer el sector público: «Si damos recursos es para ayudar y colaborar a que se creen empresas, no para que se vaya incrementando el sector público con más y más funcionarios«. Volvemos a lo de siempre, a que los HIPÓCRITAS NACIONALISTAS BURGUESES CATALANES (y Carod es todo eso junto y revuelto) ahora se autoproclaman los reyes del mambo pero chupaban sin reparo de la teta del Dictador, por no decir otra cosa, cuando el General Bajito (por cierto, Carod también es bajito, como Franco, y tiene bigotillo, como Franco, y es megalómano, como Franco) produjo el Plan de Estabilización de 1959 y llevó a cabo la limpieza laboral y étnica de Extremadura y Andalucía para que las empresas de los BURGUESES CATALANES tuvieran mano de obra barata.
¿Dónde estaban los Carod y compañía? ¿No se acuerda el señor Carod de Francisco Candel? Aquellos burgueses que mamaron de la Dictadura y explotaron a los trabajadores extremeños y andaluces son los mismos HIPÓCRITAS que ahora quieren explotar los dineros del Estado, de todo el Estado.
Recomendaría al Rey Carod I El Magnánimo que viera una película de un director catalán, José María Forn, interpretada por Antonio Iranzo y Marta May, y de la que dejo aquí una breve sinopsis: «La piel quemada trata el problema de la emigración interna entre regiones con distinto nivel de desarrollo. En un pueblecito de la Costa Brava, un albañil empieza su jornada de trabajo. Al mismo tiempo, en un pueblo de Andalucía, su mujer y sus dos hijos inician el viaje para reunirse con él. Tras unos meses en solitario, el hombre ha logrado alquilar un lugar para vivir
Vale.
Ha fallecido en Espartinas, Sevila, Fray Pacífico Martínez Ugidos, el Padre Pacífico o Pachi, como le decían sus discípulos. Ha fallecido un hombre bueno.
Su biografía y su obra pueden consultarse en la web de la Asociación de Amigos de Francisco de Asís, http://www.franciscodeasis.org, en el enlace «amigos de Pacífico». Aquí dejo su reseña personal, tal y como está en dicha web.
Descansa en Paz, Pacífico.

pacífico

Fray Pacífico Martínez Ugidos nació en 1933 en el pueblo leonés de Laguna de Negrillos, en el seno de una numerosa familia de campesinos. Ingresó en la Orden Franciscana Menoren 1946, y se ordenó como sacerdote en 1960, tomando el nombre de Pacífico, uno de los primeros y grandes amigos del otro Francisco, el de Asís.

Su primer contacto con Cáceres sucedió en aquellos años, dentro de la Comunidad Franciscana que rige el Colegio San Antonio de Padua. Tras varios años en el Convento de Fuente del Maestre y Fuente Obejuna, regresó al colegio San Antonio de Padua como director espiritual. Desde entonces, a lo largo de casi treinta años dedicado ininterrumpidamente a la docencia y al apostolado juvenil en nuestra ciudad, el Padre Pacífico, “Pachi”, ha dejado una honda e indeleble huella en varias generaciones de cacereños.

Además de las tareas propias a la dirección espiritual del cacereño Colegio San Antonio y de las inherentes a las desempeñadas por la comunidad franciscana de nuestra ciudad, desde los años sesenta, y sin pausa hasta el día de hoy, Fray Pacífico ha organizado campamentos juveniles –en difíciles años llevó a cabo la arriesgada experiencia de realizar el primer campamento mixto de España- repartidos por la geografía extremeña: Pantano de García de Sola, Pinofranqueado y finalmente Descargamaría, emplazamiento desde donde se realizan desde 1984. En éstos, incontables jóvenes han recibido una experiencia y formación en valores espirituales, ecuménicos, ecologistas, participativos y de compromiso social, gracias a la entrega generosa a los jóvenes de este fraile menor, extremeño de corazón.

Esta obra espiritual y humana culmina en la Asociación Juvenil Amigos de Francisco de Asís, fundada en 1981,que desde Cáceres trabaja para perdurar, extender y afianzar entre niños y jóvenes los valores enseñados por Fray Pacífico, que vive desde 1999 en el Convento de Nuestra Señora de Loreto (Sevila) donde sus hermanos cuidan de su delicada salud, consecuencia de toda una vida de trabajo al servicio de los demás.

Noticia de prensa de hoy: «El catedrático de Filología de la Universidad de Frankfurt, Til Stegmann, afirmó hoy que el castellano no debería enseñarse en las escuelas catalanas, porque ya existe un conocimiento suficiente de esta lengua, y explicó que el castellano no peligra en Catalunya porque se da una corrección escrita «mucho mejor que en Extremadura» u otras partes de España, «en las que se habla muy mal».
Esta noticia ha salto en el país gabacho, que asila una Universidad Catalana de Verano, y demuestra que la publicación de las balanzas fiscales ha tenido efectos colaterales destruyendo neuronas a una velocidad muy elevada, que va adquiriendo síntomas graves de epidemia de desvaríos mentales.
¿Quién se cree ese Hombre para decir semejante chorrada? ¿Conoce Extremadura? Seguramente no. Ese Til Hombre (si ponen en el traductor de Google «stegmann» y le dicen que lo pase del alemán al español, el resultado es «hombre») ¿es el mismo que el de la Óptica Stegmann?
Claro, que la Universidad Catalata de Verano (d’Estiu, dicen ellos), está propiciada por los mismos catalanes que ya están afectados por el virus de las deficientes balanzas mentales, y lo extraño es que un alemán, al parecer con estudios, no haya tomado precauciones, no haya tenido control.
Es cada vez más claro que es preciso adoptar medidas profilácticas para evitar la propagación de los desvaríos mentales propiciados por la publicación de las balanzas fiscales, porque a este paso habrá que publicar las balanzas psiquiátricas, en las que Cataluña saldrá claramente ganadora y necesitará la construcción masiva de habitaciones de internamiento, en las que la terapia de choque serán las lecturas de Luis Landero, de Pureza Canelo, de Pablo Guerrero o la música de Luis Pastor.
Y de postre, torta del casar.
Los mis pobres catalanes y conversos adjuntos, ¡cómo están de la cabeza! Y contagiando a media Europa.
Vale.
Aunque algún catalán bajito y calvo hubiera titulado esta entrada Caviar y Caspa, es preferible la Torta del Casar, más fina y suave, sin duda. Torta del Casar fueron las retransmisiones deportivas de la Primera y la Segunda, el partido de baloncesto entre España y Estados Unidos, el resultado es lo de menos, pero era magnífico ver a los mejores jugadores del mundo, españoles incluidos, haciendo de un deporte la maravilla de la estética, en la lucha, en las jugadas espectaculares, en la entrega de todos.
Torta del Casar fue también el triunfo de de las tenistas Anabel Medina y Vivi Ruano sobre la pareja china, con el esfuerzo y la concentración en las jugadoras, la entrega, las ansias de ganar, de esforzarse hasta la extenuación, como si fuera ya el último partido de la competición.
Torta del Casar templada, extendida sobre una rebanada de pan de pueblo ligeramente tostada, fue la carrera de los 100 metros lisos de los JJOO, donde Unsai Bolt batió con solvencia el récord del mundo, haciendo soñar al hombre que al conseguir esa velocidad, al final de los cien metros comenzará el despegue y conseguirá volar.
Torta del Casar había sido la carrera de Joan Llaneras en el velódromo chino, que le permite a sus 39 años, jubilarse del deporte bañado en oro, y recordando a su compañero Gálvez.
Y después de este magnífico festín de Torta del Casar, de degustar maravillas de esfuerzo, dedicación deportivas, de concentración mental para el triunfo, la Primera de TVE nos propina una ración espesa de caspa y seborrea con un cine de barrio en el que la estrella invitada es el solvente intelectual y peor cantante Luis Aguilé, y la obra de culto una reposición (¿la número 1000?) de La Revoltosa.
No puede ser que a quienes se les ofrece Torta del Casar de primer plato, se le corte la digestión metiendo en el menú la caspa: eso debería estar prohibido por la OMS. ¿A qué espera Bernat Soria para abrir una investigación y depurar responsabilidades en esta intoxicación alimenticia?
Vale.
La publicación de las balanzas fiscales por parte del gobierno ha puesto de manifiesto los efectos secundarios que eran previsibles. Ante todo, se hace preciso que el Ministerio de Sanidad de Bernat Soria publique las balanzas mentales, porque el volumen de tonterías y gilipolleces va en aumento, en una progresión geométrica que lo que falta de verano, con la caló, puede tener efectos catastróficos realmente.
Primero fue un concejal indocumentado de IU en la Catalunya profunda. Las tonterías de dicho individuo me hicieron recordar un viejo chiste de Tip y Coll: ¿Sabes por qué los supositorios son blandos y pegajosos? Porque están hechos con sesos de concejal. En este caso, con sexos de concejal de Torredembarra. Las circunstancias de su cerebro deben ser objeto de estudio por la ciencia, probablemente mediante cirugía de mínima invasión, pero no por la bondad de esta ciencia, sino por la dificultad de encontrar neuronas para estudiar.
Le siguió, haciendo de palmero, un sujeto de ERC, creo que de nombre Felipe Piolín Puig, que tiene guasa, que un independentista catalán apoye a un sujeto de apellido Morales. El tal Puig, que de verdad se parece a Piolín, está buscando desesperadamente a su gato Silvestre, para ver si así consigue aparecer en el Megatrix y hacerse publicidad. Su enfermedad en principio podría ser la hepatitis, porque está amarillo completamente, pero parece que tiene una manía obsesiva por las teorías de Marshall MacLuhan.
Ahora toma el relevo una tal Unai Ziarreta, concejal de Munguía (habrá que estudiar el caso de los concejales con cerebro flojito), que ha descalificado a Asturias y Extremadura, diciendo que si un joven de estas regiones quiere ser algo en la vida tiene que marcharse a Madrid, mientas que en el País Vasco los jóvenes tienen la posibilidad de optar entre irse a cualquier otro sitio a trabajar o quedarse. A los niños, a los tontos (con perdón) y a los borrachos siempre hay que darles la razón, y el tal Ziarreta tiene razón: en el País Vasco los jóvenes tienen la posibilidad de optar entre irse a cualquier otro sitio (esto es, pasar la muga y asentarse en el PasisVasco del Norte a recibir instrucción militar y nacionalista, y luego vuelven y se hacen del PNV o Eusko Alkartasuna) o quedarse. Los que se quedan se convierten en personas hechas y derechas, como Eduardo Madina. Este sujeto, formado en el Seminario Resurrección María de Azkue (ursulino, vamos), tiene una rara enfermedad mental, difícil de describir, dado que su edad es demasiado joven, y puede ser un caso especial de estudio científico.
Por ello, la publicación de las Balanzas Mentales se hace necesaria para que todos conozcamos cuál es el deficit mental de algunos territorios (¿no quieren que tributen los territorios?) y entonces comprenderán que la paz, el sosiego y la tranquilidad que nos da a los extremeños pasear por nuestros campos no se compra ni con dinero ni tomando pastillas con marcas de coches, que reblandecen el celebro.
Vale.