Archivos para emigración

Las balanzas fiscales publicadas dieron lugar a desequilibrios mentales que van tomando forma y que en estos momentos han llegado al momento culminante, con unas delirantes declaraciones del Rey Carod I, pudiéramos apodar El Magnánimo.
Entre las tonterías que el rey desnudo ha dicho, destaco dos:
La primera, “lo que hace Cataluña al resto del Estado es una aportación para que territorios que necesitan apoyo para su desarrollo lo puedan tener“. Para Carod I El Magnánimo, y llevando a un análisis semántico su expresión, resulta que Cataluña ES EL ESTADO, mientras que todas las demás Comunidades Autónomas, lo que el magnánimo monarca catalán de origen aragonés llama territorios (nótese el sentido de territorio como el de reserva india), serían “el resto del Estado”. La realidad es que todas las Comunidades Autónomas, todas, SON EL ESTADO, ninguna es ni puede ser, en sentido semántico o en sentido jurídico constitucional “el resto del Estado”. Lo que en realidad pretende el megalómano Rey Carod I es señalar la hegemonía de Cataluña sobre “el resto del Estado”, como a lo largo de la Historia han sido hegemónicos los Imperios Romano, Carolingio, o el propio Imperio Español, o el más actual Imperio USA.
La realidad es que al Rey Carod hay que decirle la verdad: que está desnudo. Porque, si no, el próximo paso será que se autoproclame Emperador de Cataluña y del resto de los territorios del Universo mundo.
La segunda tontería, más grave, es defender “que la aportación catalana a comunidades menos prósperas como Extremadura –la comunidad con más funcionarios por habitante– debe utilizarse para crear riqueza y no para hacer crecer el sector público: “Si damos recursos es para ayudar y colaborar a que se creen empresas, no para que se vaya incrementando el sector público con más y más funcionarios“. Volvemos a lo de siempre, a que los HIPÓCRITAS NACIONALISTAS BURGUESES CATALANES (y Carod es todo eso junto y revuelto) ahora se autoproclaman los reyes del mambo pero chupaban sin reparo de la teta del Dictador, por no decir otra cosa, cuando el General Bajito (por cierto, Carod también es bajito, como Franco, y tiene bigotillo, como Franco, y es megalómano, como Franco) produjo el Plan de Estabilización de 1959 y llevó a cabo la limpieza laboral y étnica de Extremadura y Andalucía para que las empresas de los BURGUESES CATALANES tuvieran mano de obra barata.
¿Dónde estaban los Carod y compañía? ¿No se acuerda el señor Carod de Francisco Candel? Aquellos burgueses que mamaron de la Dictadura y explotaron a los trabajadores extremeños y andaluces son los mismos HIPÓCRITAS que ahora quieren explotar los dineros del Estado, de todo el Estado.
Recomendaría al Rey Carod I El Magnánimo que viera una película de un director catalán, José María Forn, interpretada por Antonio Iranzo y Marta May, y de la que dejo aquí una breve sinopsis: “La piel quemada trata el problema de la emigración interna entre regiones con distinto nivel de desarrollo. En un pueblecito de la Costa Brava, un albañil empieza su jornada de trabajo. Al mismo tiempo, en un pueblo de Andalucía, su mujer y sus dos hijos inician el viaje para reunirse con él. Tras unos meses en solitario, el hombre ha logrado alquilar un lugar para vivir.”
Vale.