¿Recuerdan aquello de la España profunda? Aquello que se decía de Extremadura cuando los sucesos de Puerto Hurraco. Lo que fue una desgracia familiar, una situación debida a circunstancias personales muy definidas, se convirtió en un paradigma de la España profunda. Hoy puede verse en http://www.cadenaser.com/ «Brutal agresión de un equipo formado por Boixos Nois a uno de argentinos en un partido de la tercera regional catalana». También puede leerse: «… a lo largo del partido llamaron hasta 3 veces a los Mossos. No fue nadie y hasta después de la movida no apareció una patrulla de la Guardia Urbana con los que llegaron a enfrentarse los Boixos sin que hubiese ninguna detención.» (http://www.cadenaser.com/deportes/articulo/brutal-agresion-equipo-formado-boixos/serpro/20090111csrcsrdep_5/Tes).
¿Dónde está la España profunda? ¿Cual es la España profunda? ¿Aquella en que unas personas concretas, con problemas individuales definidos, producen un suceso desgraciado? ¿O esta donde los fascistas campan a sus anchas por campos de fútbol, con apoyos en las gradas? ¿O esta donde una policía, los Mossos de Esquadra dejan hacer impunemente a estos fascistas? Y, ojo, que es un cuerpo policial cuyo jefe es un tal Joan Saura, de Izquierda Unida.
La España profunda es, sin duda, esta donde los fascistas de los boixos nois actúan impunemente, con el beneplácito de la policía autonómica. Espero que los intelectuales a sueldo de los grupos editoriales y de los grupos mediáticos de presión analicen el cáncer fascista que están dejando crecer, con actitudes racistas.
La España profunda es la Catalunya que solamente quiere el dinero de todos los demás, pero que tiene un gobierno, dizque de izquierdas, que es incapaz, incompetente, de frenar el fascismo que impera en los entornos más proclives a convertirse en incendiarios de coches como en París.
La España profunda es la Catalunya que consiente en su interior a estos grupos fascistas como los boixos nois, que son amparados por burgueses catalanes, los mismos que forman los grupos catalanistas de presión, los mismos que hablan de la España profunda cuando tienen en su interior un agujero negro.
Vale.
Cada vez que el nieto del autor de los discursos de Franco habla, cuando menos, sube el pan. Y lo ha vuelto a hacer para decir que la elección (democrática) de Barack Obama es un «exotismo histórico». ¿Qué pretende decir Aznar? O mejor dicho, ¿qué pensamiento profundo se esconde detrás de esa afirmación? En realidad, Aznar hace una afirmación claramente racista, por cuanto de su afirmación solamente puede desprenderse que Obama será el primer y último presidente americano negro. Ese es el pensamiento profundo de Aznar. Ni siquiera considera que los votantes americanos han decidido libremente. Considera que se han equivocado eligiendo a un negro y que en el futuro no volverán a equivocarse porque nunca más ningún negro tendrá la posibilidad de ser elegido.
Ese pensamiento racista, profundamente antidemocrático (en realidad, a Aznar le gustaría que los negros no tuvieran derecho a voto, que no se les reconociera el derecho de un hombre, un voto), es el mismo que la cohorte de pensadores que en torno a FAES le jalean, le ríen las gracias y hacen de su capa un sayo, cuando al analizar las derrotas de los derechistas recurren a aquello de que a los socialistas les votan los que vivimos en zonas rurales o menos pobladas (vamos, los analfabetos, los que no deberíamos tener derecho a voto). Lo que yo no entiendo es cómo en las ciudades dormitorio de Madrid hay tanto tonto de los cojones votando a la derecha reaccionaria.
Pero del mismo modo que Aznar afirma, mesándose su melena al viento (por cierto, tiene el mismo corte de pelo que Bernie Ecclestone) afirma que la elección de Obama es un exotismo histórico, sería muy conveniente que los ciudadanos españoles, incluidos los tontos de los cojones, aplicáramos a Josemari el mismo concepto, pero adaptado a su pensamiento (?) político: los ocho años de gobierno de Aznar fueron un exotismo democrático. Porque su comportamiento, sus decisiones, sus actitudes demuestran que, como su abuelo, el escribano del general bajito, no cree en la democracia.
Para Aznar, la constitución de 1978 es una anomalía histórica, y sus hechos y sus palabras, una y otra vez, así lo demuestran. Ya desde su época de miltante de la extrema derecha en La Rioja, cuando mandaba cartas a la prensa en contra de la Constitución, así lo demostró.
Vale.
Comienza el año nuevo en los países «occidentales», en la llamada civilización occidental, con profusión de fiestas y resúmenes de lo que ha sido el año anterior. Los discursos oficiales de las autoridades se plagan de buenos propósitos y de desafíos que normalmente serán otros los que tendrán que afrontarlos. También las diversas iglesias que tienen seguidores en occidente lanzan sus buenos propósitos, encabezadas por la Iglesia Católica, cuyo jefe este año ha dicho que hay que poner a los pobres delante (así decía un titular informativo, creo recordar), no se sabe si para que sean los pobres los primeros en recibir los efectos de la recuperación económica, o para empujarlos y que no estorben y así toquemos a más a la hora de repartir.
Al año nuevo le caen las mentiras y los falsos deseos de siempre. Quienes ostentan el poder democrático, hablan de ser ellos los que se pongan los primeros para salir de la crisis. La permanente crisis de los demás. Quienes detentan otros poderes apelan a lo etéreo, a lo falsamente espiritual o ideológico, para seguir garantizándose que su poder no será atacado.
Ni siquiera las expectativas puestas en Barack Obama serán materializables. De hecho, Obama no tuvo reparo en intervenir después de su elección, incluso antes, en decisiones de gobierno sobre asuntos económicos, relacionados con salvar bancos y empresas de su país. Pero el mismo Obama guarda silencio, un silencio que se torna cada día más cómplice, con la devastadora y desproporcionada respuesta israelí a los cohetes katiuskas de Hamas.
Cuando los estrategas hablan de guerras asimétricas, siempre se refieren a que los ejércitos regulares no están preparados para enfrentarse a técnicas de guerrillas y terroristas. Pero no hablan de la guerra asimétrica entre un ejército armado hasta los dientes, el israelí, sobre unos milicianos, los de Hamas, que son abatidos en sus propias casas, con sus esposas y sus hijos.
El año nuevo nos trae los mismos falsos propósitos de siempre, y las mismas guerras de toda la historia.
Vale.

Ramona Navarro Bravo, cacereña de 33 años, tenía el mismo número de hijos que Ángela aunque con una matización: cuando el 28 de diciembre fue encarcelada en la prisión provincial se encontraba en un avanzado estado de gestación. Pese a ello pasó consejo de guerra con el resto de compañeros, y la sentencia inicial del tribunal le condenó, al igual que a los demás, a pena de muerte. Sin embargo, de forma provisional se le excluyó de ese fallo debido a encontrarse embarazada, con el siguiente argumento:
“Su ejecución tendrá lugar transcurridos 40 días desde el alumbramiento, continuando mientras tanto detenida en la Casa de Maternidad a la que será trasladada con las precauciones debidas. Se ordena al director del Hospital nº 1 donde está situada dicha Casa que avise tan pronto como el alumbramiento tenga lugar a los efectos de ejecución”.
Por tanto, sobre su persona pendía la pena de muerte que por suerte para ella no se cumplió. A principios de febrero de 1938 fue trasladada a la sala de maternidad del Hospital Militar de donde regresó a prisión un mes después. Para entonces, cuando los ecos del supuesto compló de las Navidades se habían aplacado en la ciudad, se reconsideró la pena de muerte y le fue conmutada esa condena por la inmediata inferior: cadena perpetua. No fue pasada por las armas, aunque comenzaba un periplo por las cárceles franquistas que tras su experiencia en la de Cáceres le llevó, en diciembre de mencionado año, a la prisión de Santander. Pero lo más importante: su vida y la del recién nacido habían conseguido preservarla, no pudiendo decir lo mismo de los once compañeros que pasaron consejo con ella el 28 de diciembre de 1937.
(“Tragedia y represión en Navidad. Doscientos republicanos fusilados en Cáceres por el ejército franquista en 1937” Pag. 236. Julián Chaves Palacios. Ed. Institución Cultural El Brocense. Excma. Diputación Provincial de Cáceres, 2008).

Hoy, 31 de diciembre de 2008, es el aniversario de las ejecuciones de los condenados en aquel juicio sumarísimo y sin garantías. Fue fusilada Dionisia Sánchez Martín, hermana de Casimiro, esposo de Ramona. Al hijo de Ramona, al que esperaba cuando fue procesada por los golpistas, le pusieron de nombre Salvador.

Ramona era mi abuela materna, Casimiro, mi abuelo y Dionisia tía abuela, a la que podría haber conocido si no hubiera sido pasada por las armas.

Hoy, en mi recuerdo, en mi memoria, la casa de la calle de la Pulmonía que compartí con mis abuelos hasta enrados los años 60. Donde también veía a Salvador. Y todavía los hijos y los nietos de los que fusilaron a Dionisia dicen que pasemos página. Claro que pasamos página y la pasaremos, estas paginas, mientras se escuden en esa frase para tapar las vergüenzas que, seguro, les atormentan.

Vale.
Hoy, el Consejo General del Poder Judicial, máximo órgano de gobierno de los jueces, ha confirmado la exigua sanción impuesta al Juez Tirado, el que no ordenó la entrada en prisión del asesino de la niña Mari Luz, cuando estaba pendiente de ejecución de una sentencia que debía cumplir en prisión. De haber actuado el Juez Tirado con la debida diligencia, la niña no habría muerto.
Al mismo tiempo, hay jueces que están promoviendo la convocatoria de una huelga para el mes de febrero de 2009.
Ambas noticias confluyen en algo que cambiará, de modo radical y definitivo, la relación que los ciudadanos tenemos con la Justicia.
Si el recurso al Tribunal Supremo sobre la sanción al Juez Tirado no prospera (esto es, si el Supremo avala la negligencia) y si los jueces convocan la huelga anunciada, ya nunca estaremos, los ciudadanos, obligados a sentir el respeto reverencial que los jueces, investidos de su poder, y revestidos de ceremonial, nos imponen. Si los jueces avalan corporativamente la negligencia entre ellos, no estaremos obligados a aceptar demoras ni tardanzas en la resolución de nuestras cuitas judiciales, y estaremos en el perfecto derecho a exigirles, sin más ceremonial que la palabra, que cumplan con sus obligaciones y no podrán, en modo alguno, aplicarnos ninguna variante de desacato. Quien no ejerce con diligencia su poder (que no su trabajo), no tiene derecho a exigirnos compostura y paciencia.
Los jueces están perdiendo la condición de poder del Estado, del ejercicio de un poder del Estado, y en ese momento, podremos anunciar que Montesquieu ha muerto.
Los jueces, los que amparan la negligencia que tiene como consecuencia (involuntaria, evidentemente, pero consecuencia al fin y al cabo) la muerte de una niña, Mari Luz, no pueden ser los que vayan a una huelga sindical.
Los jueces que así se comportan, de llevar adelante sus pretensiones (en realidad, amenazas, porque representan aún un poder del Estado), dejarán de tener el respeto de los ciudadanos, y ya no será necesario que aparezcan ante nosotros investidos de poder, sino investidos de función (que es distinto), y mucho menos consentiremos que aparezcan como sacerdotes en el ejercicio de una función superior: ya no serán, ni por función o trabajo, superiores a nosotros, porque ante los ciudadanos, su comportamiento les habrá llevado a perder el poder que ostentaban.
Y a partir de ese momento, los ciudadanos podrán perderles el respeto, porque, sencillamente, no serán merecedores de respeto alguno.


Véase a Santiago Pavón, cruzado antibritánico(anti Corte Inglés), buscando una oportunidad en las oportunidades de los grandes almacenes, jugándose el físico.
Vale

Al hacerse pública la actitud de IU de Cáceres, con Santiago Pavón a la cabeza, sobre el Protocolo de Intenciones firmado por la Ministra de Defensa, el Presidente de la Junta de Extremadura y la Alcaldesa de Cáceres, tuve la tentación de plantear una acción (solidaria) de pedagogía en favor de Pavón. Pero desistí y desisto. Sería tiempo perdido.

Mi condición funcionarial y mis inquietudes actuales, me llevan a tratar de conocer asuntos relacionados con la defensa y la seguridad, entre los que el concepto clásico de defensa (=ejércitos) es una parte, y, seguramente, no la mayor aunque sí la más llamativa por historia.
Tratar de hacer entender que el Protocolo firmado entre las autoridades políticas a un individuo como Santiago Pavón, es tiempo perdido. Y lo es no porque el militante de IU y concejal del Ayuntamiento de Cáceres (a su mayor gloria, Teniente de Alcalde, y para mayor demérito del cargo) tenga unos acendrados criterios antimilitaristas, que son perfectamente legítimos. Es tiempo perdido porque Pavón parece paisano del pueblo de Gila: tiene la frente estrecha, estrecha; le entran las ideas a rastras, una cada año; los años bisiestos, dos.
La actitud de Santiago Pavón no parte de un profundo conocimiento del documento firmado, ni de cómo se desarrollará dicho documento (no lo sabe nadie aún, hay que trabajar mucho para llegar a acuerdos concretos). La actitud de Pavón parte de todo lo contrario a lo que parece representar con su forma de proceder. La crítica ha de estar asentada en sólidos principios ideológicos y en un profundo conocimiento de la materia. En cuanto a los principios ideológicos, son, efectivamente, sólidos, mejor dicho, solidificados, fosilizados. En cuanto al conocimiento de la materia, Pavón es, directa y llanamente, un ignorante. Y ya lo dice el refrán: la ignorancia es la madre de todos los vicios.
Tratar de explicar un proceso complejo como es la gestión de la infraestructura de la defensa a un individuo ignorante, orgulloso de su ignorancia, es perder el tiempo.
Por cierto, una sugerencia: Pavón debería promover el cambio de denominación de su cargo, por el que cobra un pingüe estipendio. Eso de Teniente es una contradicción que un sujeto con tan profundas convicciones antimilitaristas no debería consentir. Eso, o renunciar a ser el Teniente Pavón.
Vale.
Celebran en los próximos días los cachorros de la derecha su 30 aniversario, el 30 cumpleaños de NNGG. Felicidades. Y premio. Porque estos muchachos han aprendido de su mentor espiritual y actúan sin complejos. En su información de prensa anuncian que asistirán a su fiesta (¡qué chachi piruli!) personas «ilustres» dentro del Partido Popular como Felipe Camisón, Adolfo Díaz Ambrona, Vicente Sánchez Cuadrado, Juan Ignacio Barrero y Carlos Floriano.
Me referiré a uno de ellos, Adolfo Diaz Ambrona, ilustre por apellidos de personas de orden de toda la vida, franquista (defensor del franquismo, y colaborador necesario de la Dictadura) y cacique histórico por tradición familiar.
Este individuo creo que es el mismo que aparece citado en el libro de Juan Carlos Rodríguez Ibarra en un episodio que retrata su catadura moral. Cita el exPresidente Ibarra un episodio ocurrido con motivo de la puesta a disposición del jefe del ejecutivo regional de una vivienda para su residencia.
Escribe Ibarra: «Uno de los primeros visitantes de la sede de la presidencia de la Junta de Extremadura , cuando ésta se instaló oficialmente en Mérida a comienzos de 1984, fue el líder de la oposición, Adolfo Díaz-Ambrona Bardají. La prensa regional se había hecho eco de varios rumores sobre la opulencia del nuevo edificio, según los cuales la grifería era de oro, las bañeras imitaban a las romanas y hasta habíamos instalado un gimnasio particular. Tuve que convocar una rueda de prensa en la misma vivienda oficial de la presidencia, y enseñar a los periodistas los cuartos de baño, para desmentirlo. Y el jefe de Alianza Popular, insatisfecho con el desmentido, se presentó unos días después en ella sin avisar para comprobar por sí mismo si eran o no ciertas mis afirmaciones. Mi mujer tuvo que salir de la casa para que el señor Díaz-Ambrona hiciera el recorrido de las habitaciones, donde, muy a su pesar, no encontró nada que le escandalizara».
Este individuo es un «ilustre» para los cachorros de Alianza Popular. Lo de ilustre, seguramente, podría ir acompañado de algún que otro calificativo.
Vale.

Armas en Irak

cercadelasretamas —  diciembre 14, 2008 — Deja un comentario

El irresponsable Bush no ha tenido reparo alguno en presentarse en Irak para despedirse de su mayor vergüenza. Y, claro, le han llamado perro, el mayor insulto que un musulmán puede proferir. Hoy mismo, que papeles del Pentágono clarifican que además de las mentiras perpetradas por Bush y sus Mamporreros también han mentido en los «avances» en la reconstrucción de un país devastado.

Vale.
A finales de 2006, el entonces presidente de la Junta de Extremadura, viendo que la «operación» de El Corte Ingés no salía en el Ayuntameinto de Cáceres, dijo por la mañana que le prestaba un concejal al PP paa que se aprobara. A esas horas ya se sabía que había una traidora en las filas de la oposición socialista. El alcalde de entonces, Saponi, aplaudiendo con las orejas, se sintió encantado y saltarín. Por la noche, el presidente Ibarra dijo que a él le daría vergüenza sacar adelante un asunto de gobierno con un voto prestado. Y la operación Corte Inglés tomó otros derroteros. Y debió comenzar a llamarse «asunto Alarcón«.
Ahora, el asunto vuelve. Vuelve porque el gobierno municipal no tiene mayoría absoluta y porque uno de los apoyos es partidario de que el asunto Alarcón tome vuelos y salga adelante. Y el otro de los apoyos es capaz de levantarse en almas (en almas, eh, que es un chico muy muy pacifista).

La vuelta del asunto Alarcón viene cargada de novedades. Ahora no es el secretario general del PSOE y presidente de la Junta el que presta votos de concejales, ahora es el presidente del único partido de la oposición (de toda la oposición histórica de la autonomía) el que, por su condición de católico ATS (lo que antes era un católico practicante), pretende realizar el milagro de la bodas de Caná: donde antes se prestaba un voto, ahora se prestan… ¡12!

El señor Monago, que así se llama el Prestamista, quiere ser el multiplicador. El Prestamista siempre gana, siempre cobra con intereses, con altos intereses. ¿Qué intereses pretende cobrar el señor Monago en Cáceres? Ah, ya, veo que un día de estos es el congreso provincial de su partido y quiere que sus seguidores también se multipliquen. Como los panes, los peces y los votos de los concejales de la derecha.

No se conoce de ningún prestamista que trabaje gratis. Que preste gratis. Es más, los prestamistas están fuera del mercado financiero para prestar, a muy altos intereses, lo que los bancos no fian. ¿Por qué sus concejales no son de fiar y tienen que recurrir al prestamista para sacar un poquito la cabeza?

El señor Monago, en vez de ejercer la innoble profesión de prestamista, debería ejercer la noble profesión de la política y dar instrucciones políticas a sus conmilitones y decirles que, de una vez, acuerden con el equipo de gobierno lo mejor para la ciudad, y no lo mejor para un empresario. O que expliquen por qué esa obcecación.

Vale.