El Partido Gurtelar de Mariano Camps es muy dado a plantear, en caliente, modificaciones del Código Penal, o la Ley del Menor, o lo que sea (el frío que se pasa en la oposición restringe la capacidad de pensar). Sobre todo, si con ello consigue que la demagogia, su único ideario, se implante. Con ello sabe que sigue teniendo cautivo el voto de la ultraderecha y arrastrando a la gente común a esa deriva demagógica que sostiene a ese partido.

Sin embargo, los ataques especulativos (las manadas de lobos, que decía el ministro sueco) que han provocado un gran problema nacional, con derivadas que sumen a muchos más ciudadanos en el umbral de la exclusión, no han merecido la misma respuesta de la tienda de trajes de Génova.

¿Sería posible aplicar el Código penal a los especuladores que han practicado terrorismo financiero contra los intereses de España, de sus ciudadanos y de sus empresas? Por supuesto, la respuesta de Francisco Rajoy y demás portacoces del Partido Gurtelar sería negativa.

En los USA, la fiscalía federal está investigando las relaciones entre ocho grandes bancos, entre ellos Goldman Sachs y Merryl Linch y las tres empresas de rating.

¿Sería muy difícil ordenar a la Guardia Civil que, a través de sus especialistas en blanqueo de capitales y en delitos informáticos, averiguara el origen de los ataques terroristas que sufrió la economía española? Estoy seguro que no sería difícil, y conociendo la capacidad de la Guardia Civil, y también de la Policía Nacional, estoy seguro de que aceptarían el mandato con sumo interés.

¿Estaría dispuesto Mariano Camps a apoyar una propuesta para tipificar expresamente en el Código Penal, en no más de tres meses, el delito de terrorismo financiero? No lo creo. Para la derecha española, lo que haga el capital siempre estará bien hecho: no vamos a calificar de delincuentes a los que nos apoyan, se dirán.

Vale.

En La Sexta se emite un programa, Quién vive ahí, dedicado a mostrar viviendas singulares, ya lo sean por su construcción, por su ubicación, tamaño, singularidad. En general, se trata de viviendas consideradas únicas.
La misma pregunta (¿quién vive ahí?) cabría hacerse del conjunto de la ciudad antigua de Cáceres. En ella viven muchas familias, en viviendas más o menos grandes, pero en su núcleo existen edificios singulares, algunos habitados, otros habilitados para oficinas. Edificios de titularidad privada (Palacios de Los Golfines de Arriba y Abajo, Casa del Conde de Canilleros, Casa de Los Saavedra…) que permiten a sus dueños disponer de unas viviendas singulares y, al mismo tiempo, les obliga a un mantenimiento constante.
Existen también en la ciudad antigua de Cáceres muchos inmuebles, singulares, alguno con la categoría individualizada de Monumento Histórico, que son de titularidad pública. La Diputación Provincial, el Palacio de Carvajal, la Casa de los Moraga, el Palacio de los Condes de Torreorgaz (Parador), Casa de los Ovando o Palacio de Las Cigüeñas… Otros, de titularidad privada pero con trascendencia pública: Palacio de Galarza, Palacio de Mayoralgo, conventos de Santa Clara, San Pablo, Jerónimas…
De los inmuebles de titularidad privada poco puede decirse: su apertura y conocimiento público están limitados porque muchos de ellos siguen siendo viviendas familiares. De los adscritos a entidades privadas de trascendencia pública, son visitables al menos en parte, como sucede con el Palacio Episcopal o el de Mayoralgo. Los conventos son, en realidad, viviendas de las órdenes religiosas.
La pregunta del programa de La Sexta cabría hacérnosla mirando las fachadas de los edificios: por ejemplo, mirando al Palacio Episcopal habría que preguntarse si en él vive el Obispo o si, como sucedió con el obispo Jesús Domínguez, el prelado vive en un piso “normal” de la ciudad. Mirando a los edificios públicos, cabe preguntarse si el presidente de la Caja de Extremadura vive en el Palacio de Mayoralgo, o el de Diputación vive en cualquiera de los edificios de los que es propietaria la entidad que preside, o si el jefe del Ejército vive en el Palacio de Las Cigüeñas.
Los edificios públicos, a diferencia de los privados, deben ser accesibles en su inmensa mayor parte, a los ciudadanos, y aunque no es muy adecuado que grupos de turistas, por ejemplo, entren la sede de la Diputación en visita guiada, cualquier ciudadano que tenga que hacer gestiones pueda ver cómo es al tiempo que resuelve sus trámites.
Esto, desgraciadamente, no sucede en todos los edificios de titularidad pública de la ciudad antigua de Cáceres. Alguno se encuentra cautivo de su uso, de su destino, para goce privado. Es una anacronía en pleno siglo XXI el mantenimiento de un inmueble, con costes seguramente elevados, para uso privado de un funcionario público. No estamos en tiempos de mantener privilegios en razón del estado, sino en promover el uso público de aquellos bienes cuyos costes de mantenimiento recaen en los impuestos de todos los ciudadanos. Nadie debe plantear cuestión alguna sobre el derecho de propiedad de las administraciones públicas sobre bienes catalogados como Históricos, al contrario, es la mejor manera de garantizar su mantenimiento. Pero todos debemos ser capaces de entender que su uso privado genera, cuando menos dudas, sobre ¿quién vive ahí?
Vale.

Tratantes

cercadelasretamas —  mayo 10, 2010 — Deja un comentario

//Columna publicada en el Semanario Avuelapluma (avuelapluma.es) el 10 de mayo de 2010//

Tras la entrada en vigor del PGM aún no se conoce que haya sido presentado ningún proyecto para su desarrollo. Solamente la pretensión de propietarios en el entorno del Ferial que, sin haber movido un solo papel ya están torpedeando el futuro Centro de Ocio. Todo sea por el negocio.

El nuevo PGM, junto con la Ley del Suelo de 2007 suponen un freno importante a la avaricia de los tratantes de suelo (en el peor sentido del término tratante), que hasta ahora habían campado a sus anchas, recogiendo de los arroyos estancados del urbanismo ramos florecientes de dinero de variados colores.

Ahora, con un PGM que será bueno o malo o mediopensionista, pero que es una norma a cumplir, y con una ley del suelo que establece cómo han de realizarse las valoraciones (lo que es rústico, como tal, sin expectativas), los tratantes de suelo, los intermediarios que viven de la triquiñuela, de la información conseguida o de la generada interesadamente, ven mermado su negocio. Esa merma repercutirá de modo positivo en el precio del suelo y ayudará a equilibrar mejor el precio final de la vivienda.

Los tratantes de suelo, que son especialistas en llenarle los ojos de billetes a los propietarios ignaros de las normas, y de adornar planos con colorines para venderlos como proyectos de futuro, ya no tendrán las mismas facilidades para sus avaricias.

El PGM deberán desarrollarlo las empresas serias, solventes, las que arriesgan y las que deben ser socialmente recompensadas por los riesgos asumidos, no los especuladores que manejan como nadie las opciones de compra y que, como las ratas, son los primeros en abandonar el barco cuando huelen la tormenta. Y serán las empresas serias y solventes las que harán bueno o malo el PGM.

Vale.

La situación económica griega, cuyo origen es doble, la crisis económica global y las falsificaciones estadísticas del anterior gobierno, está siendo el campo de pruebas de los especuladores, que parece que dan por cobrada la pieza y comienzan a lanzar ataques sobre otras economías, como la portuguesa (caza menor) y la española (caza mayor).

Lo que la prensa, especialmente la salmón, llaman “los mercados” no existe: son especuladores, la peor especie del peor capitalismo (¿hay algún capitalismo bueno?).

Mientras que en los USA la avaricia de “los mercados” desataron la crisis económica global, en Europa se miraba para otro lado ante un euro fuerte. Craso error de una Europa aturdida por nacionalismos nacionales (no es una redundancia).

Ahora, cuando “los mercados” se han dado cuenta de la debilidad de Europa, están haciendo del euro un campo de minas sobre el que asentar enormes ganancias. Atacan a la economía griega lastrada por la crisis global y las falsificaciones del anterior gobierno (derecha pura y dura), y atacan a la economía lastrada por la crisis global y el estadillo de la burbuja inmobiliaria.

Mientras que en Grecia es un gobierno socialdemócrata el que ha de aplicar cirugía financiera (¡cómo me recuerda a las reconversiones siderometalúrgica y naval que hubo de aplicar el primer gobierno socialista en España!), con la oposición callada (esa oposición en el gobierno falsificó las estadísticas), en España es un gobierno también socialdemócrata el que ha de enfrentarse a “los mercados” sedientos de sangre verde sin la ayuda de la oposición, responsable política de la burbuja inmobiliaria.

En todo este panorama, “los mercados” se aparecen a los ciudadanos como entes impersonales. No es así: los mercados sin individuos, son sujetos que han aprendido que el capitalismo nunca paga y nunca va a la cárcel.

“Los mercados”, los especuladores son individuos, son delincuentes y como tal ha de ser tratados. Basta de eufemismos: el capitalismo salvaje derivado en capitalismo delincuente debe ser perseguido policialmente y juzgado penalmente. No existe la globalización del capital: el dinero se mueve en los bancos, y no sólo en los paraísos fiscales, y si los banqueros (esos que se marcan pensiones multimillonarias) no colaboran por las buenas, han de colaborar por las malas.

Mientras que los bancos (entidades honorables, según sus directivos) no destapen a los especuladores, no pongan en claro quiénes son los individuos que se esconden detrás de “los mercados”, para mí serán cómplices de las consecuencias de sus actos, y los banqueros que pongan sus estructuras al servicio de los especuladores, serán delincuentes, no tendrán derecho a la presunción de inocencia mientras que por sus actos un solo trabajador vaya al paro.

Vale.

Días atrás recibió sepultura el último de los hermanos Izquierdo (Puerto Hurraco). A su entierro, solamente asistieron los enterradores y medios de comunicación. Todo un síntoma. Ningún familiar, ningún allegado. ¿Era noticia el entierro? ¿Estaban los medios de comunicación presentes para dar cumplida cuenta del entierro o esperaban la presencia de algún familiar, de alguien cercano a Izquierdo para convertirlo en la noticia? Me inclino por esta segunda posibilidad. La noticia fue la muerte, nada más. El resto, nada.

Los medios de comunicación, especialmente la televisión, ha convertido la privacidad en un espectáculo. Y no sólo la telebasura. En cualquier programa, en cualquier espacio, las personas son sometidas a un desnudo forzado de su intimidad. Los sentimientos, las emociones, forman parte del espectáculo. En realidad, del negocio.

Las redes sociales en internet serán el próximo paso. Son ya el siguiente escalón. Los negocios de búsqueda de relaciones personales son florecientes. La utilización de las redes con finalidades más propias de los programas de telebasura acabarán por anular, si no lo han hecho ya, los límites de la privacidad.

Los individuos estamos sometidos en la sociedad occidental a un bombardeo mediático para el que seguramente el cerebro no esté preparado: la capacidad de procesamiento racional del cerebro humano puede ser muy alta, pero la interrelación del pensamiento racional con el emocional todavía no se a adaptado. De ahí que, con motivo de cualquier catástrofe o cualquier situación emocional límite la reacción se convierta finalmente en parte del negocio. De quien capta imágenes y sonido y las vende (la televisión “en abierto” no es gratuita, aunque lo parezca) y de quien las consume.

Deberíamos ser capaces de discernir cuáles son los límites de la privacidad, cuáles son los límites de la intimidad que debemos preservar en nuestra relación con los medios de comunicación, incluida la red. La pertenencia a redes sociales, como Tuenti, Facebook, Sonico, son fuente de conflictos cuando se trata de menores. Pero con los adultos se puede estar produciendo un desarme de privacidad, de intimidad, que con el tiempo nos convertirá en seres transparentes, no por nuestros comportamientos sociales coherentes y correctos, sino, precisamente, por lo contrario, por habernos expuesto tanto que hayamos perdido la capacidad de ser nosotros mismos.

Cuando en las redes sociales, ya sea en los espacios públicos (en los “muros”), ya sea en las conversaciones privadas, establecemos conversaciones públicas o privadas en las que tengamos como horizonte nuestra privacidad, estaremos perdiendo capacidad de reacción, capacidad de sostener nuestra capacidad para controlar la necesaria interrelación entre pensamiento racional y pensamiento emocional.

Traspasar el muro entre razón y emoción debe ser algo que no podemos, ni siquiera, arriesgar.

Vale.

//Este texto es el publicado en el número del 26 abril de 2010 en el semanario Avuelapluma. http://www.avuelapluma.es//

La celebración del Día de las Fuerzas Armadas tendrá lugar este año en Badajoz. En este año en que se están celebrando los 20 años de misiones internacionales, en las que tan activamente viene participando la Brigada Extremadura, con sede en la Base General Menacho. En estos días están regresando los militares que han compuesto la misión en Líbano.

El día 15, la ministra de Defensa presentó en la capital pacense los actos a celebrar, que convertirán a Badajoz y a Extremadura en el epicentro de la información sobre las FAS del siglo XXI. Porque desde la entrada en la OTAN con Calvo Sotelo de presidente del Gobierno, y la posterior ratificación en referéndum en 1986, siendo presidente del Gobierno Felipe González, la participación de las FAS españolas en el contexto internacional es creciente.

En esta celebración del Día de las FAS en Extremadura y con las misiones internacionales de fondo, una anécdota: en mayo de 2009 se celebró una exposición, con notable éxito de público, sobre la presencia del Ejército en la provincia de Cáceres. La imagen de un soldado español con los emblemas de la ONU formaba parte del cartel anunciador de la exposición. Es la imagen del mismo soldado la que abre el microsite de los 20 años de misiones internacionales.

Curiosamente, ese soldado que aparecía en la Revista Española de Junio de 1988, sigue perteneciendo al Ejército, y hoy podría ser la imagen, sin duda alguna, de la estabilidad laboral y profesional alcanzada. Además, es extremeño.

La celebración en Extremadura del Día de las Fuerzas Armadas debería suponer, por otra parte, un mayor esfuerzo por conocerlas, más allá de estereotipos y recuerdos “de la mili” que no tienen nada que ver con la realidad actual. Como tampoco son los conceptos de defensa y seguridad los mismos que hace 20 años o más. Conocer la realidad de las FAS será conocer una gran parte de la evolución democrática de España.

Vale.

La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, en una rueda de prensa celebrada el pasado 24 de abril, se refirió a la existencia de un stock de 700.000 viviendas, a finales de 2009, cuando a finales de 2008 el stock alcanzaba las 613.000. Se trata de viviendas nuevas, sin vender.
Si consideramos el referente de que por cada vivienda en construcción el número de puestos de trabajo necesarios para ello es de 4, tenemos un stock de parados de 2.800.000. Este dato, que no es neto por la influencia del Plan E, sí es suficiente para explicar cuál es la causa básica de que en España el paro alcance prácticamente el doble que en Europa. No hay que olvidad que la capacidad de absorción del mercado español de vivienda está en 200.000 unidades al año, tardaremos 4 años en eliminar el stock existente, pero en ningún caso, si no se cambia de modelo económico, podríamos recuperar el impacto de los 2.800.000 de parados generados por el sector inmobiliario.
Una fórmula, ensayada en varias CC.AA., para disminuir el stock de viviendas nuevas sin vender ha sido su conversión a viviendas a precios tasados. Fórmula claramente insuficiente porque no se tiene en cuenta los factores que intervienen en el precio de la vivienda. El promotor o el constructor pueden disminuir el precio en los elementos que han podido controlar, en la producción. Pero no pueden disminuir el peso del precio del suelo en el final de la vivienda si no quieren incurrir en pérdidas irreparable.
Durante los 8 años de gobierno de José María Aznar, el precio del suelo se disparó hasta límites insospechados, de manera que puede considerarse en muchas promociones una incidencia del 50% del precio final de la vivienda. Este hecho, debido exclusivamente a las decisiones políticas del gobierno de Aznar, pesan como una losa sobre el sector inmobiliario español. Por una lado, porque el stock de viviendas terminadas sin vender se asienta sobre precios del suelo ya pagados y que impiden a los promotores rebajar el producto final, y, por otro, porque muchas operaciones de suelo realizadas en tanto estuvo vigente la Ley 6/1998, hasta la entrada en vigor del la Ley del Suelo de 2007, se asentaron sobre expectativas de precios que garantizaban a sus propietarios unos beneficios desorbitados. Las empresas que se convirtieron en cautivas de una política ultraliberal en materia de suelo, ahora son cautivas de su propia ambición, cuando no víctimas, y extienden su falta de rigor sobre las pequeñas empresas que ven que teniendo suelo en propiedad, prácticamente amortizado por ejercicios económicos solventes anteriores, no pueden obtener financiación para proyectos futuros ni siquiera a precios iguales a la VPO porque las entidades bancarias también son culpables de haber financiado, sin rigor, con la alegría propia de la legislación que se lo permitía y lo aleccionaba, y tienen un índice de morosidad muy elevado en el sector.
Cada vez que en los medios de comunicación de la ultraderecha, o cada vez que algún vocero del PP se refiera con desparpajo al número de parados, hay que recordarles que 2.800.000 parados deben su situación a la política de la derecha, a su interés en hacer ricos a los terratenientes (¿verdad, Esperanza Aguirre?) aún a costa de un modelo económico puramente especulativo.
Vale.

Mientras escribo este post, se debaten en el Congreso las medidas del “palacio de Zurbano”, en las que tienen una importancia básica el desembolso de fondos públicos. También en estas fechas los Ayuntamientos de toda España están licitando las obras aprobadas dentro de la segunda fase del Plan E. Y los empresarios del automóvil reclaman la prolongación de las ayudas para adquisición de coches. En realidad, todo un gran plan E, que no es otra cosa que un PER a gran escala. Ya lo dijo hace poco Rodríguez Ibarra en “Salvados”: ¿qué es el Plan E si no un PER?

La derecha, encabezada por la dirección del PP, critica estas acciones del Gobierno, mientras los ayuntamientos gobernados por sus conmilitones se echan de hoz y coz a pedir financiación para proyectos con fondos del Plan E.

La derecha mediática, todas esas emisoras de radio y televisión adjudicadas (¿gratuitamente?) por el gobierno de Esperanza Aguirre critica sin parar el Plan E.

Pero hoy en los medios de comunicación aparecen los primeros, tímidos, intentos de un grupo de empresas (en toda Europa) que ante el desastre ocasionado por la nube de cenizas del volcán islandés, ya están pidiendo ayudas públicas. Son las compañías aéreas, a las que seguirán las empresas hoteleras que han visto canceladas miles de reservas, los chiringuitos de playa que no venderán miles de raciones de paella…

Lo de las ayudas a empresas aéreas es una sinvergonzonería sin tasa, que será secundada por la derecha política y la derecha mediática: son empresas que cotizan en bolsa, que tienen accionistas que cuando reciben dividendos los guardan bien guardados y no se los ofrecen al Estado.

El neoliberalismo económico que tanto le gusta a Montoro y sus estudiosos discípulos y seguidores se demuestra como lo que es: hipócrita y sinvergüenza.

Las cenizas del volcán islandés son las cenizas del capitalismo salvaje y de la hipocresía política de los neoliberales, a los que no les importa, cuando están llenando los bolsillos de dividendos y beneficios sin control, hacer todo lo posible por destruir y desprestigiar al Estado, y cuando una ráfaga de viento les voltea una esquina de la cartera acuden llorando, cobardes, a que papá Estado les socorra.

Vale.

La acusación de Falange y la ultraderecha contra el juez Garzón por haber intentado investigar judicialmente los crímenes de la dictadura ha deslizado en los medios de comunicación cuyo negocio se orienta a clientes de derechas una teoría: quienes apoyan al juez Garzón están resucitando aquello de las dos Españas (“La causa contra garzón resucita las dos Españas”. Diario HOY, grupo Vocento, 18/04/2010).

Curioso, ¿no? Quienes así piensan y así tratan de crear opinión entre sus clientes (un lector no es sino un cliente de una empresa de comunicación) lo hacen, sin ningún pudor, en la línea peyorativa. Porque, vamos a ver: si quienes defienden al juez Garzón son los perversos que quieren resucitar las dos Españas, quiere decir que se posicionan, se confrontan con quienes defienden una sola España.

Los medios de comunicación con intereses económicos en los votantes de la derecha y con raíces económicas en el franquismo sociológico no quieren permitir que haya ciudadanos que planteen la necesidad de investigar los crímenes de la dictadura, que fueron muchos y variados y que, aún hoy, es responsable de delitos que no prescriben, como el de la desaparición forzosa de personas.

Lo grave de este deslizamiento conceptual no está en que se ataque a quienes piensan de modo distinto, o a quienes, desde el derecho a la libertad de expresión, plantean cuestiones que pueden interesar a muchos miles de ciudadanos. No.

Lo grave es que esos empresarios de los medios de comunicación, cuyas fortunas se asientan en muchos casos en grandes negocios realizados al amparo de la dictadura franquista, “advierten” de que haya intentos de resucitar las dos Españas, porque para ellos, en su consciente económico (asentar el negocio, los beneficios), solamente existe una. Una, grande y sometida a la dictadura.

Vale.

A lo largo de los próximos meses, quizás como máximo un año o año y medio, se van a producir determinadas acciones que obligarán a las instituciones políticas a adoptar acuerdos que permitan la mejor gestión de recursos públicos. No me refiero a la situación económica, que en estos aspectos será colateral, sino al mejor aprovechamiento de determinados espacios públicos que se verán afectados por proyectos en curso, algunos muy avanzados.

Esta mejor gestión deberá incidir positivamente en la mejora de los equipamientos urbanos, que en la ciudad de Cáceres estuvieron abandonados, literalmente, por el gobierno de la derecha durante 12 años (desde 1995 a 2007), y que ahora, con algunas gestiones ya avanzadas en algún caso, desde un gobierno socialista deberá cambiar la tendencia.

La tendencia, durante los años de gobierno de la derecha, era poner a disposición de la iniciativa privada las energías políticas, olvidando, conscientemente, las necesidades generales de la ciudad. Para la derecha, todo aquello se resolvía obligando a los promotores privados para que adquirieran esculturas y las colocaran en las nuevas urbanizaciones. Ahí acababa todo.

El proceso que ahora se abre, tanto por el desarrollo de los proyectos en curso como de la propia entrada en vigor del PGM pondrá “en juego” algunos espacios, algunos inmuebles, cuyo destino futuro deberá redundar, en los que sea necesario, en la mejora de los servicios públicos prestados, y, en otros, en la obtención de nuevos equipamientos. O como dice un arquitecto de la ciudad, en la necesidad de reequiparla.

Veamos algunos ejemplos.

Está en marcha, con gestiones complejas, la consecución por la ciudad, conforme a la normativa legal que sea de aplicación, el pabellón de mando del antiguo Cuartel Infanta Isabel. Si las gestiones fructifican en los plazos previstos, a finales de 2010 se podrá decir que ese inmueble sea ya propiedad municipal, y, por tanto, un espacio de la ciudad.

También está muy avanzada la construcción del nuevo Centro de Menores, en el Polígono Nuevo Cáceres, frente al Centro de Salud, y que sustituirá al actual Centro Julián Murillo, junto al Complejo San Francisco. Corresponderá a la Diputación Provincial fijar los usos a los que quiera destinar ese inmueble, aunque debería escuchar si el Ayuntamiento tuviera alguna propuesta a plantear.

Continuando con el Complejo Cultural San Francisco, en poco tiempo comenzarán las obras en el Palacio de Godoy para la nueva ubicación del Conservatorio de Música. Este proyecto, quizá el más retrasado, conllevará que el Complejo San Francisco ganará espacios, de forma que con el final de las obras del Palacio de Congresos (sobre el Auditorio), otorgará a la ciudad de Cáceres el privilegio de contar con dos magníficos espacios para congresos.

La entrada en vigor del nuevo Plan General Municipal conllevará la necesaria gestión de espacios como la Cárcel Vieja, cuya obtención por el Ayuntamiento requerirá grandes dosis de paciencia e imaginación, y, sobre todo, de trabajo serio y concienzudo. La vieja cárcel deberá ser el instrumento que la zona en la que se asienta, cabecera de los más amplios crecimientos urbanos de la ciudad, disponga para formar parte del proyecto de convertir a Cáceres en un referente cultural, más allá de la meta del 2016. La gran superficie construida, 11.000 m2, requerirá formular un proyecto cultural homogéneo, coherente, ambicioso, capaz de aglutinar esfuerzos y capacidades.

También en estos momentos se viene hablando ya de la próxima entrada en funcionamiento del Nuevo Hospital, que conllevará el mantenimiento del actual Hospital San Pedro de Alcántara, y el desalojo, como centro hospitalario, del Hospital Virgen de la Montaña, que es un inmueble propiedad de la Diputación Provincial, y que cuenta con una superficie construida de más de 20.000 m2 sobre unos 13.500 m2 de solar. Sus usos futuros requerirán, sin duda, de acuerdos que alcancen a la Diputación, como propietario, pero también a las otras administraciones.

Este conjunto de inmuebles, más alguno que será “víctima” colateral de cambios de uso y destino, plantean la mejor ocasión que ha tenido en mucho tiempo la ciudad para conseguir nuevos equipamientos, independientemente de quien sea finalmente su titular, su “dueño”: sus dueños reales deben ser los ciudadanos.

Todos estos cambios, todas estas posibilidades no nacen, en ningún caso, de la política desarrollada en los años de gobierno de la derecha, porque ninguno de los proyectos que los posibilitan tienen su origen en la acción política local, volcada en el favorecimiento del desarrollo del sector inmobiliario privado que en la obtención de equipamientos y servicios para todos los ciudadanos.

Vale.