Archivos para juez Garzón

La acusación de Falange y la ultraderecha contra el juez Garzón por haber intentado investigar judicialmente los crímenes de la dictadura ha deslizado en los medios de comunicación cuyo negocio se orienta a clientes de derechas una teoría: quienes apoyan al juez Garzón están resucitando aquello de las dos Españas (“La causa contra garzón resucita las dos Españas”. Diario HOY, grupo Vocento, 18/04/2010).

Curioso, ¿no? Quienes así piensan y así tratan de crear opinión entre sus clientes (un lector no es sino un cliente de una empresa de comunicación) lo hacen, sin ningún pudor, en la línea peyorativa. Porque, vamos a ver: si quienes defienden al juez Garzón son los perversos que quieren resucitar las dos Españas, quiere decir que se posicionan, se confrontan con quienes defienden una sola España.

Los medios de comunicación con intereses económicos en los votantes de la derecha y con raíces económicas en el franquismo sociológico no quieren permitir que haya ciudadanos que planteen la necesidad de investigar los crímenes de la dictadura, que fueron muchos y variados y que, aún hoy, es responsable de delitos que no prescriben, como el de la desaparición forzosa de personas.

Lo grave de este deslizamiento conceptual no está en que se ataque a quienes piensan de modo distinto, o a quienes, desde el derecho a la libertad de expresión, plantean cuestiones que pueden interesar a muchos miles de ciudadanos. No.

Lo grave es que esos empresarios de los medios de comunicación, cuyas fortunas se asientan en muchos casos en grandes negocios realizados al amparo de la dictadura franquista, “advierten” de que haya intentos de resucitar las dos Españas, porque para ellos, en su consciente económico (asentar el negocio, los beneficios), solamente existe una. Una, grande y sometida a la dictadura.

Vale.

El Partido Popular está chantajeando al juez Garzón con presentarle una querella criminal por prevaricación si no se abstiene de la investigación de la trama de chorizos que ha campado por Génova, por la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana. No se trata, por el modo en que está jugando con este chantaje el PP, tanto de que el juez Garzón se inhiba en la causa sino que de los jueces dejen de tocarle las narices al partido de Aznar.
Lo más curioso de todo esto es el “renacimiento” de un individuo como Trillo, que es quien está haciendo de portacoces de la extrema derecha contra Garzón. Un individuo como Trillo reclamando responsabilidades políticas sobre el exministro Bermejo no deja de sorprender.
Sorprende la caradura de un sujeto como Trillo reclamando rectitud política, al tiempo que su jefe interino, Rajoy (el titular de la plaza sigue siendo Aznar) habla de ética. Trillo, un sujeto de ética distraída, de ética hética, no debería ser ni siquiera escuchado por los medios de comunicación si esos medios fueran medianamente éticos. Pero la ética campa por su ausencia en nuestro sistema.
Un individuo como Trillo, responsable político de la muerte de 62 militares en el accidente del YAK-42, responsable por la nefasta correa de contrataciones, subcontrataciones, seguros, reaseguros, comisiones, no está, no debería estar autorizado, para ser ni diputado, ni concejal, ni presidente de su comunidad de vecinos.
Un sujeto como Trillo, responsable político de los errores de identificación de esos 62 servidores públicos, carece de cualquier capacidad moral y ética para reclamar a los demás lo que no se aplica a sí mismo.
Que sus responsabilidades políticas las pagaran, y las sigan pagando, militares a sus órdenes cuando fue ministro de Defensa, le inhabilitan para abrir la boca siquiera.
El Partido Popular, si quiere incluso chantajear al juez Garzón, puede hacerlo en su estrategia política, pero escoger como portacoces de esa estrategia a un sujeto (no tiene la categoría de individuo) como Trillo, descalifica políticamente cualquier derecho que le pudiera asistir como partido.
Pero Trillo marca esa estrategia, marca el paso en esa huida hacia adelante, a la que, siguiendo las órdenes de Aznar (que Ana Botella transmitió a la ejecutiva del PP, no se olvide), arrastra al pusilánime Rajoy.
¡Ah! Por cierto. Este blog está escrito desde Cáceres, por si algún portacoz local se lo quiere hacer llegar a Trillo.
Vale.