De colores

cercadelasretamas —  julio 20, 2012 — 1 Comentario
Cuentan los medios de comunicación que ayer, 19 de julio, en el Ayuntamiento de Cáceres, su alcaldesa (y senadora, de ahí, alcasenadora) Elena Nevado, junto con las demás concejalas del Partido Popular, acudieron al pleno municipal vestidas de negro. Dicen las ediles que para manifestarse por la herencia (política, económica) recibida del anterior equipo de gobierno, del PSOE. Acudieron de luto por un fallecido hace… 1 año. Hasta ayer no cayeron en la cuenta.
Dicen que el negro es por la herencia. ¿De qué color hemos de vestir los que recibimos, y tenemos, una herencia que en muchos casos no podemos localizar? ¿De qué color hemos de vestir quienes por toda herencia recibimos el recuerdo de unos familiares asesinados por los padres putativos, ideológicos, de las concejalas que ayer vistieron de negro?
Desde ayer, en Cáceres, el color negro será el color de la vergüenza. Era un pleno, en el mes de julio, en el que se iba a aprobar el presupuesto municipal para 2012. Siete meses largos y todavía sin presupuesto. Y eso que el Partido Popular tiene mayoría absoluta. Pero ayer, con esa aprobación, se discutía (y se asumía, porque para eso tiene el PP mayoría absoluta) que el Ayuntamiento de Cáceres, si no es capaz (políticamente) de gestionar sus cuentas, será intervenido por el Ministerio de Hacienda. Ya es triste (negro) que disfrutando de mayoría absoluta no sean capaces de sacar adelante, dentro de la legalidad, los presupuestos municipales. Y mucho más triste (mucho más negro) que sea el ministerio dirigido por el más incapaz de los ministros, Cristóbal Montoro, el que haya de hacerse cargo del Ayuntamiento.
La alcasenadora Nevado, desde su etapa ya en la oposición, viene dando muestras, un día sí y otro también, de su incapacidad para presidir la corporación municipal. Incurrió en irregularidad al aprobar los presupuestos, publicando antes de tiempo los acuerdos (la impunidad de la mayoría absoluta es mala consejera). No consiguió que el Ministerio de Hacienda le aprobara el plan de ajuste, que ya es triste (negro). Y ahora ha puesto al Ayuntamiento al borde la intervención (o la quiebra). Y esto último, además, con la decisión del gobierno de la nación de poner a los interventores municipales (funcionarios con habilitación nacional) a depender funcionalmente de ese ministerio dirigido por Fagin (Oliver Twist, de Dickens) Montoro. Ya, prácticamente, cuando alguien necesite realizar alguna gestión económica del ayuntamiento, habrá de dirigirse a quien realmente manda, el interventor, a las órdenes de Hacienda.
La alcasenadora Nevado, que es incapaz de gobernar el Ayuntamiento incluso con una holgada mayoría absoluta, pretendió que el Ministerio de Defensa modificara la decisión de cierre del CEFOT número 1 y como comprendió que le sería imposible, montó una plataforma ciudadana a modo de barricada. Todavía la pancarta colocada en el balcón municipal recuerda el asunto, a pesar de que ella lo dio por cerrado y por conseguida la finalidad… de que no se cerrara el cuartel.
Hoy, con un luto falso, con una impostura más propia de un carnaval medieval, puede leerse en la prensa local que el Ayuntamiento de Cáceres acepta ser intervenido (por el Ministerio de Hacienda) si incumple el objetivo de déficit. Y lo incumplirá, de hecho lo está incumpliendo, por lo que la intervención no tardará en llegar. Serán entonces los cuervos de Montoro los que tiñan de luto la ciudad de Cáceres.

Vale.

El pasado 29 de junio me refería al calendario que restaba, hasta final de 2012, para determinar cuál sería la continuidad o no del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres. En ese calendario, señalaba el próximo conocimiento del techo de gasto, a proponer por el Gobierno y aprobarse por el Congreso de los Diputados. Hasta ahora, esta cuestión se ha venido resolviendo antes del 30 de junio de cada año. Este 2012 ha supuesto la quiebra de esa tramitación… y la quiebra del modelo constitucional.
Cuando un gobierno de incompetentes en lo económico, insensibles en lo social y filofascistas en lo político dedican sus esfuerzos a pedir prestado dinero para tapar las estafas, insolvencias y desfalcos cometidos por conmilitones, de los que son cuando menos cómplices por acción u omisión, cuando eso sucede, pequeños asuntos, como la continuidad o no de un centro militar, dejan de tener importancia… pero no para quienes tienen su puesto de trabajo, militares y civiles, en él.
Del techo de gasto dependerá el contenido del Presupuesto para 2013. Pero no ha hecho falta conocer ese dato. Las imposiciones europeas para prestar dinero con el que salvar el desfalco de Bankia, han obligado al Consejo de Tramposos a publicar el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, en el que en absoluto se plantea la posibilidad de que durante 2012 se realice alguna convocatoria de tropa profesional, ya que ni siquiera se cita la disposición adicional de la Ley de Presupuesto que planteaba una mínima opción. De hecho, la única referencia que se hace a la oferta de empleo público tiene su marco en la exposición de motivos, para ratificar las previsiones de los PGE. Es decir, que durante 2012 no habrá oferta de empleo de tropa, única salida posible para el Cefot de Cáceres.
El marco económico, por un lado debido a un contexto internacional adverso, y por otro a un severo ajuste de cuentas económico, político y, sobre todo, ideológico, que el gobierno de la derecha está planteando, tiene mucho que ver con la imposición europea de someter a control y vigilancia (“los hombres de negro”) las cuentas públicas españolas. Así, la exigencia de programas presupuestarios bianuales, que comenzarán a tener que recogerse en los PGE para 2013 (y previsiones para 2014), hacen prácticamente imposible nuevas ofertas de empleo público, cuando se vienen haciendo conjeturas de despidos de empleados (salvo funcionarios de oposición) de hasta 300.000 personas. En ese marco, hacer una convocatoria de plazas de efectivos de tropa y marinería (militares, al fin y al cabo) añadiría aún más leña al incendio social provocado por el conjunto de ministros más incompetentes que jamás haya habido, a cuyo frente está una persona (o lo que sea eso) a la que, además de lloverle críticas, se le ha perdido el respeto (no ya como presidente del gobierno, eso va en el cargo, sino como persona).
El hecho de que el Cefot 1 se encuentre en cierre provisional es la causa, por otra parte, de que los exámenes para el ascenso a Cabo (convocados porque son obligatorios por ley, que si no, tampoco) no puedan realizarse en las instalaciones, cerradas en su mayoría, y que para las fechas en se realizan los exámenes, diciembre, necesitarían climatizarse y con el cierre decretado, es imposible.
Que un dirigente político (lo de dirigente seguramente sea una exageración) como el presidente de la Asamblea de Extremadura diga, visitando las instalaciones del Cefot para hacerse una foto, que la oferta de empleo público de tropa sería la solución, suena a una golfería intolerable. Ese “dirigente”, en vez de hacer declaraciones de ese tipo, tiene en su mano, al igual que el mudo presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Mongado, que sí hubiera oferta de empleo. Pero para ello deberían enfrentarse a su partido, y no tienen agallas para ello. Con salir en la foto junto a algún militar les vale. Que cierren el Cefot, directamente, se la suda. A Fernando Manzano, a José Antonio Monago, a Elena Nevado, a Alberto Casero, a Carlos Floriano… Es más, si el anuncio se hiciera en el Congreso o en el Senado, aplaudirían a rabiar, y alguno de ellos pronunciarían el mantra de los argumentarios del Partido Popular: ¡Que se jodan!
Vale.

Cuando a finales de mayo el Ministerio de Defensa se sumó a la fiesta de los eufemismos que tanto le gusta a la derecha que manda pero no gobierna, y dijo aquello de que los “centros de formación estarán activos en función de cómo evolucione la oferta de empleo” (o algo así) se unió a las declaraciones anteiores de la alcasenadora Nevado, para terminar de desactivar la Plataforma que el propio PP había impulsado como barricada en su propia defensa.
Todas las declaraciones que siguieron a la pirueta eufemística del Ministerio, iban en la misma dirección: habrá que esperar a conocer la oferta de empleo de 2013, y ese año se sabrá cuál será el futuro del Cefot de Cáceres.
O lo que viene a ser, que ahora todos tranquilos, que ya a partir de enero de 2013 iremos viendo. Pero…
De aquí al 1 de enero del año próximo sucederán muchos hitos en los que sabremos algo tan importante como cuál será la oferta de empleo para el año próximo.
El primer hito importante será conocer el techo de gasto. Algo que debería haberse producido antes del 30 de junio, pero que el incompetente Mariano Rajoy no ha llevado al parlamento (bueno, él tampoco va), porque está esperando, entre otras cosas, que le digan “desde fuera” lo que tiene que hacer. El techo de gasto se tiene que aprobar en el Congreso de los Diputados es la cifra que ha de distribuirse en todos los epígrafes del gasto presupuestario. El pasado 16 de junio, el BOE publico la preceptiva Orden del Miniesterio de Hacienda dando instrucciones a los ministerios para la redacción de presupuestos para 2013. En marzo de 2012, el gobierno (o lo que sea eso) de Mariano Rajoy estableción ese techo de gasto para 2012 en 118.565 millones de euros, un 4,7% menos que en 2011. Días después, con los presupuestos ya presentados en el Congreso, el Consejo de Administración de La Moncloa aprobó un recorte de 10.000 millones en Sanidad y Educación. Con ese techo de gasto, la oferta de empleo de 2012 ha sido 0 marianero.
Para el próximo año, todas las previsiones, como se señalaba en algún confidencial, se encaminan a un recorte mayor, por lo que la oferta de empleo de 2013 tiene todo los visos de ser -0 (despidos de empleados públicos en una cuantía significativa para cuadrar gastos).
En el calendario de futuro del Cefot, en muy pocas fechas sabremos que, con un techo de gasto menor que en 2012, la oferta de empleo volverá a ser la misma que este año. Es decir, cero.
El hito del techo de gasto que hoy se anuncia que se conocerá en los próximos días (vamos, cuando Europa le ordene al gobierno que recorte sueldos de funcionarios y despida empleados públicos, “adelgace” el estado del bienestar ya famélico, y suba el IVA y otras cosas por el estilo). Y de esos números tan inmensos, se desprenderá la primera pista sobre cuál será el futuro del Cefot: si no hay oferta de empleo no hay futuro.
Con ese techo de gasto que Merkel ordene a Rajoy, se elaborará el Proyecto de Presupuestos para 2013, que tiene que tener entrada en el Congreso el 30 de septiembre a más tardar (para curiosos, en la agenda de plenos del Congreso ya están reservadas y señalas las fechas de comparecencias de altos cargos -los que sean- para informar). Y en ese Proyecto deberá ir un artículo específico, de los primeros, que hable de la Oferta de Empleo Público. Y deberá ir una Disposición Adicional que determine el número máximo de efectivos de tropa y marinería que deberá haber en las FAS a 31 de diciembre de 2013. En la Ley que se publicará en el BOE estos días, los PGE (los Recortes Generales del Estado) para 2012 fijan ese número máximo en 81.000. A comienzos de 2012, el número era de 83.000. O lo que es lo mismo, no solamente no ha habido oferta de empleo de tropa, sino que se están despidiendo (y se están suprimiendo, de paso, esas plazas) a 2.000 soldados y marineros. Las negociaciones entre CiU y el PP han estado a punto de que el número hubiera bajado a 80.000. Ya se verá para 2013.
El apacible calendario que la alcasenadora Nevado cree que le servirá de respiro, se comienza a desbrozar en pocas fechas. El techo de gasto será la primera piedra, en julio. En septiembre, el Proyecto de Presupuestos para 2013. Y en cualquiera de los dos casos, ella, como dirigente (o lo que sea eso de ser dirigente en estos tiempos) del partido en el gobierno debería influir si tuviera alguna fuerza.
Se puede dar el caso, además, que mientras en el último trimestre del año, con los presupuestos de 2013 en el debate parlamentario, un alcasenador del PP presuma, en su pueblo, del Cefot, y esté votando contra su continuidad en el Senado. El alcasenador de Trujillo Alberto Casero quiere a toda costa organizar (cueste lo que cueste, y cuesta un dinerillo) una Jura de Bandera de civiles en la Plaza Mayor de Trujillo (en la que prohíbe a los niños jugar a la pelota). Pero no tendrá la valentía de defender ante su partido y, mucho menos en sede parlamentaria, la continuidad del centro militar de Cáceres.
Con este calendario, el futuro del Cefot está en manos de un presunto gobierno que solamente puede hacer los presupuestos que le ordenan, y en manos de un partido que goza de una mayoría absoluta que utiliza en contra de los ciudadanos. Y de unos dirigentes políticos locales que son unos mindundis en Génova.
Dejo para el final al Presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, incapaz de alzar la voz ante cualquiera de su partido en Madrid y gallardo y altanero con los extremeños, y cuartelero – cuartelario en sus formas, pensando que vendiendo burras con mataduras puede alcanzar cotas de reconocimiento de líder político. De este señor, nada se ha sabido hasta ahora en defensa de la continuidad del Cefot, y no tiene la valentía de contestar cuando se le pregunta. Y de este señor nada es esperable en el futuro, porque ya sabe que no lo hay. Pero calla.
Vale.


El señor Monago, que dice en su perfil de twitter que preside esta maravillosa tierra de Extremadura, ha tenido a bien bloquearme en su perfil. Lo ha hecho solo o en compañía de otros, como decía la sentencia del caso Urquijo.
Al señor Monago no deben gustarle mis preguntas sobre su silencio culpable en el futuro cierre del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres. Porque ahora la situación es de cierre temporal (o en “continuación de actividad”, tras el cambio eufemístico operado hace unos días). Pero su silencio es el clamor que toda la gente reconoce como definitivo en el futuro cierre definitivo del Cefot. Solamente cuando se pasó de “cese temporal de actividades” (estar medio muerto) a “continuar en activo” (estar medio vivo, que es seguir estando medio muerto), se atrevió a poner un breve tuit. Muy poco para quien se llena la boca de exigir collons a los demás.
Al señor Monago no deben gustarle mis preguntas, ni deben gustarle mis opiniones sobre la gestión que viene haciendo la alcasenadora de Cáceres en este asunto, y sobre la propia nula gestión del que se dice presidente de todos los extremeños. Presidente, como ciudadano cacereño y trabajador del Cefot, mío no lo es, aunque con mis impuestos le esté pagando su sueldo.
Al señor Monago no debe gustarle que nadie le lleve la contraria… ni siquiera cuando él no tiene nada que decir sobre un asunto. Porque eso parece, que él, ni el número 3 ¼ del Partido Popular, Carlos Floriano, tienen nada que ver en el asunto.
Al señor Monago, que tiene un perfil en twitter, le molesta que se le pregunte, con contundencia, sobre este asunto del Cefot o sobre cualquier otro.
El señor Monago me ha bloqueado. Esté en su derecho, pero para hacerlo debe quitar de su perfil que es el presidente de la Junta de Extremadura. Porque si su perfil es el del presidente, debe aguantar las críticas, sin insultos, las que sean. Las personas que están en cargos públicos y que deciden aparecer, en virtud de esos cargos, en las redes sociales, saben a qué se exponen.
Como el sueldo del señor Monago sale de mis impuestos, y el sueldo de los sirvientes que le llevan su twitter también, debe permitir que le haga llegar mis preguntas, y si, como hasta ahora, no contesta, está en su derecho. Como yo en el mío de decir que del asunto del Cefot el señor Monago no quiere saber nada, no sabe nada y no aprenderá nunca de qué va.
Como el sueldo del señor Monago como presidente de la Junta sale de mis impuestos y el señor Monago no se digna ni en contestar y, ahora, ni siquiera admite que le pregunte o le critique, estoy en condiciones, como ciudadano extremeño, en decirle al señor Monago que no es digno de presumir de presidente. Y que, al menos, ponga en su perfil que preside esta preciosa tierra, pero que es presidente de todos los extremeños menos de uno.
Utilizando el mismo lenguaje cuartelero (sin saber qué es ahora un cuartel) que el señor Monago utiliza cuando reta al alcalde de Barcelona, que se meta su twitter… en un bolsillo.
Vale.

Tras la última reunión, hace ya más de 15 días, de la alcasenadora Nevado con los miembros de la Plataforma “Cáceres con el Cefot”, parece que quedó meridianamente claro que el asunto del cierre de la instalación militar en la ciudad se había solucionado. Una de las principales fuentes de ingresos de esta capital de provincia había quedado a salvo de los recortes del gobierno del PP por la valiente y decidida de Elena Nevado. En realidad, no llegó a tal extremo de rotundidad (al parecer) con los miembros de la Plataforma, pero la inactividad de esta junto con el constante y machacón “argumentario” que el entorno del PP local y regional transmiten es que se trata de un asunto cerrado.
Incluso, durante los fastos de celebración del Primer Año de la Victoria, el asunto ni siquiera se mencionó (y dudo de que algún periodista lo preguntara). Asunto cerrado.
Pues dado que es asunto cerrado, con gran éxito por parte de la alcalsenadora Nevado, deben eliminarse las pancartas que afean las barandas de los pasos elevados sobre rotondas, y que no aportan a los conductores y acompañantes que pasan bajo ellas ninguna información relevante sobre la ciudad.
Y, por supuesto, debe eliminarse la pancarta que, a modo de barricada, se colocó en el balcón del Ayuntamiento de la ciudad, significativamente en la zona donde se encuentra el despacho de la alcaldía. Eliminar la barricada, digo, la pancarta sería la máxima aclaración a que el futuro del Centro militar de formación de nuevos soldados está resuelto y garantizado.
Elíminese la pancarta de su ubicación, que afea la fachada de la casa consistorial y que además perturba el paseo agradable de los cacereños por la Plaza Roja, y que han de contestar a cuantos visitantes miran y se preguntan, los más educados, que a qué se refiere esa pancarta. Y los más ordinarios (turistas de mochila, alpargata y cámara de 59 euros del Carreful) sencillamente preguntan: ¿qué coño es eso del cefot?
Las pancartas, cuando en realidad son barricadas, se eliminan una vez conseguido el objetivo. Y cualquier mindundi, chichinabo, botijero,IBM, traidor y demás allegados al PP local, provincial y regional se encargan de airear el éxito conseguido.
De la mediación implorada a Rajoy, nada se dice. De si Rajoy llegó a ver la carta de Elena Nevado implorando su mediación ante el ministro de Defensa, tampoco. De la carta enviada al Ministro de Defensa, nada se dice. Nada se sabe. Para qué.
Elimínese la pancarta, y el balcón municipal quedará en todo su esplendor, libre de barricadas.
Vale.

En una época en la que la imagen lo inunda y rodea todo (en sentido literal, por avanza el 3D), en la que las cámaras digitales (fotográficas y de vídeo) aparecen en cualquier esquina, en la que los colores .jpg son el estándar de la realidad que se percibe en el mayor canal del mundo, BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), la imagen en blanco y negro (o en escala de grises, si se prefiere) es cada vez más rara avis. Una película en blanco y negro, The Artist, causa hasta sensación. Y el arte, el Arte, en realidad, no es color en la pintura ni en la fotografía, no es torneado o con aristas en la escultura. El Arte, ante todo, son las sensaciones que el creador plasma en su obra y que el observador percibe. El Arte, ante todo, son las sensaciones que se derivan del diálogo entre las sensaciones del artista y las sensaciones del espectador.
De eso, y no otra cosa, podría ir, a mi juicio va la exposición “A tourist in your mind”, que el joven extremeño Alberto Marcos expone desde principios de junio hasta finales de agosto en el Museo de Cáceres, en la sala de la Casa de los Caballos.
El blanco y negro, la escala de grises, crea una atmósfera totalmente inusual en una exposición pictórica. Siempre el color fue la pintura. Y el blanco, el negro, los grises, también lo son. Y no son colores más pobres, sino que requieren mayor esfuerzo en la captura de las impresiones del creador y más capacidad de comprensión (o menos, vete tú a saber) en el espectador.
El conjunto muestra, nada más pasear ante las obras, una depuradísima técnica, un dominio del dibujo que, si solamente fuera esto, ya sería un valor a considerar. Pero, además del dibujo, el juego, intencionado sin duda, que el creador hace con los volúmenes, los tamaños, las tipografías, hacen que ante un dibujo “que también lo podría hacer un niño”, haya que pararse y pensar. O haya que volver sobre los pasos y volver a encontrar aquello que creemos que falta (unos pies, una cabeza, una relación “normal” de tamaños en el mismo espacio…).
Una exposición tan atrevida por su formato y por el concepto blanco/negro (escalas de grises), cuidadamente organizada por la Asociación Cultural Lemon y Coco (www.lemonycoco.es) soamente podría tener su origen en el atrevimiento. En primer lugar, del creador que con sus grafitos o sus dedos y su capacidad de conseguir luces y sombras, volúmenes; en segundo lugar, de Lemon y Coco por plantear la exposición en un yermo cultural de capital de provincias, donde la crisis económica, social y cultural empequeñece cualquier atisbo de creación; y, en tercer lugar, de la dirección del Museo de Cáceres, capaz de apostar por un proyecto singular, de largo recorrido.
Porque, y esto es muy importante, la capacidad creadora de Alberto Marcos no acaba en esta exposición, sino que, realmente, es en ella donde toma la salida para que, su técnica, su formación, pero, sobre todo, sus ideas, su capacidad transformadora, sean un referente en la pintura extremeña en poco tiempo.
Porque una novel Asociación Cultura como Lemon y Coco, que ha realizado numerosas actividades en muy poco tiempo, que tiene su propio canal de video cultural, que participado como colectivo en el proyecto www.laexposicionexpandida.nety como comisariado individual de la misma, Montaña Hurtado Muñoz, tiene interés y capacidad en seguir apostando por darle a la cultura cacereña y extremeña aires realmente nuevos.
Acercarse a ver “A tourist in your mind”, es ver que el dibujo es un Arte, y que la pintura en escala de grises, en grafitos que dan volumen a nubes y profundidad a los ojos. Por ejemplo, a un Picasso que te mira y que si te acercas verá lo mismo que tú estás sintiendo en ese momento.
Vale.

En la edición digital de El Periódico Extremadura de 27 de marzo de 2012, podía leerse el siguiente párrafo final de una información sobre el futuro del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres: Por todo, la alcaldesa vuelve a insistir en que el Cefot es «una prioridad» para Cáceres y para Extremadura, que «se seguirá trabajando en todas las direcciones posibles para garantizar sus funciones» y que «no se renunciará y se peleará sin cuartel» por su mantenimiento en Cáceres. (http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/temadeldia/la-alcaldesa-de-caceres-dice-que-no-renunciara-centro-de-formacion-militar_644924.html)

Ahora que el Proyecto de Recortes (digo, de Presupuestos) Generales del Estado están en tramitación en el Senado, al que pertenece la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, y al que también pertenece, por ejemplo, el alcalde de Trujillo, Alberto Casero, ahora es el momento en el que la alcasenadora tiene la ocasión de demostrar lo que decía en tono entre sorprendida y enfadada por la noticia publicada respecto del futuro, más que negro, del mantenimiento del Cefot en la ciudad. Ya sabía ella, y muy bien, de primera mano, qué es lo que estaba pasando.

La situación precaria de futuro del Cefot de Cáceres, más cerca, cada vez, del cierre definitivo que de una continuidad garantizada ante la falta de oferta de empleo público para 2012 de tropa y marinería profesional y unas previsiones similares (o peores) para 2013, depende de los PGE.

Ahora, tras su aprobación en el Congreso, donde el PP, partido al que pertenece la alcasenadora Nevado rechazó, sin debate, sin dar ninguna explicación, una enmienda encaminada a garantizar la plena operatividad del Cefot, los PGE se encuentran en el Senado, donde Elena Nevado ha tenido la oportunidad de presentar enmiendas para garantizar la continuidad de la instalación militar en la ciudad de la que es alcaldesa. Pero no lo ha hecho. Ni ella, ni Alberto Casero, alcalde de Trujillo.

Ahora es cuando las palabras deberían haberse convertido en hechos. Pero no ha sido así. Mientras que en la ciudad impulsa una Plataforma con la que defenderse, a la que engaña manifestando no conocer la situación, cuando un mes antes de que esta plataforma eche a andar, ha implorado ante el Presidente del Gobierno su mediación con el Ministro de Defensa, en Madrid calla, y es cómplice de la situación de incertidumbre que se cierne, nubarrón más oscuro cada día, sobre la continuidad del Cefot.

El Ministerio de Defensa vincula la continuidad del Cefot a la “evolución de la oferta de empleo público”, al tiempo que anuncia, como hizo en vísperas del Día de las Fuerzas Armadas 2012, que anula todas las convocatorias de tropa para este año. La alcasenadora calla.

El Ministerio de Defensa vincula la continuidad del Cefot a la “evolución de la oferta de empleo público”, al tiempo que incluye una disminución de efectivos de tropa y marinería de 83.000 (31/12/2011) a 81.000 (31/12/2012), esto es, a una reducción neta de 2.000 soldados y marineros, lo que unido a la anulación de convocatorias para este año, impiden una renovación que sería la única opción posible para la pervivencia del Cefot.

En el trámite parlamentario que siguen ahora los Recortes Generales del Estado, en el Senado, con el silencio vergonzante de la alcasenadora, se ha presentado una enmienda, por parte de CiU, que ya fue rechazada en el Congreso (porque era igual en parte a otras de otros grupos minoritarios de izquierda), pero que tiene todos los visos de que, al ser la única que se presenta a la Disposición Adicional Vigésima Segunda. Una enmienda que reclama que el número de efectivos de tropa y marinería a 31 de diciembre de 2012 sea de 80.000. Su aceptación por el Partido Popular, seguramente ya pactada, puede formar parte los acuerdos (legítimos) entre formaciones políticas, pero que sería la puntilla definitiva, antes de finalizar el año, para el Cefot.

Hay que tener en cuenta, además, que los Recortes Generales del Estado, todavía en tramitación, quedarán obsoletos, en cuanto a previsiones de oferta de empleo público, a 30 de septiembre, cuando, por ley, el Gobierno de la Nación presente en el Congreso el Proyecto para el ejercicio 2013. La combinación de una disminución de efectivos, a 80.000, reclamada por CiU, junto con una más que previsible congelación (cuando no disminución) de las plantillas de personal de las Administraciones Públicas, puede ser letal, ya que la vinculación de futuro que se hace a la evolución de la oferta de empleo, no puede mantener, por más tiempo, una situación similar a la de un ERE encubierto para una instalación militar.

Vale.

En más de una ocasión he escuchado a Miguel Ángel Aguilar referir una anécdota verdaderamente falsa (o viceversa) sobre un relevo de ministros en el tardofranquismo. Al entrar en el amplio hall del ministerio, un importante séquito acompañaba al ministro entrante. Le seguían los periodistas. El hall era un paso continuo de gente mientras en un lateral, sentado ante una mesa diminuta, un hombre mayor, con el uniforme de conserje, seguía, imperturbable, leyendo el periódico. El joven periodista se acercó a él y le preguntó.
  • Me parece extraño que pase todo el séquito, que pasen los periodistas y que pase el nuevo ministro y usted siga ahí, sentado, tan tranquilo.
  • ¿Y a mí que más me da? Respondió el conserje. Él es interino, y yo soy fijo.

El pasado viernes, 25 de mayo, es probable que algo muy parecido, quizás con un conserje interino, ocurriera. El pasado viernes, la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, anunció que “a primera hora de la tarde” Defensa le había confirmado que los CEFOT “permanecerán activos” y recibirán tropa, “en función de la evolución de la oferta de empleo”.
Siendo un asunto tan delicado, y que tanto interesa (al parecer) a los cacereños y que tanto perturba la tranquilidad de la primera edil de la ciudad, hubiera sido mejor que hubiera dicho qué autoridad del Ministerio llamó, si recibió ella personalmente la llamada, si le habían transmitido expresamente que el Cefot de Cáceres continuará… a primera hora de la tarde.

Como siempre, nos superan los hechos y nos hunden las ganas de decir lo que algunos quieren oír y lo que nos interesa en el aparato de prensa y propaganda.

A la petición de la oposición de que se facilitara la comunicación recibida de Defensa “a primera hora de la tarde”, la única respuesta es que no se puede, porque fue telefónica. ¿Quién llamó, Pedro Morenés? ¿Fue la Subsecretaria Irene Alcahud en respuesta a la visita de cortesía de Elena Nevado el 5 de marzo? Eso… nunca lo sabremos.

Para mí que un viernes, a primera hora de la tarde, quien llamó fue el conserje interino encargado de ir cerrando puertas y pasillos cuando todos se han ido. Le dejarían un post it amarillo en la mesa diminuta del hall diciendo: “Busque en la guía de Cáceres el teléfono del Ayuntamiendo, llame y diga que los Cefot seguirán activos y recibirán tropa en función de la evolución de la oferta de empleo público. Alguien cogerá el recado”.

Debió ser así, porque desde por la mañana, el Ministerio de Defensa había colgado una nota de prensa en su página web que decía… exactamente lo que dijo la alcasenadora Nevado.

Aunque nunca sabremos, en realidad, quién llamó, porque con los recortes ya no quedan ni conserjes interinos.

O lo que es lo mismo: Una milonga más.

Vale.

Tras el despacho de Europa Press de ayer confirmando que Defensa ha congelado definitivamente para 2012 la oferta de empleo público para efectivos de tropa y marinería, que pone en riesgo evidente de desaparición el Centro de Formación de Tropa de Cáceres (ahora solamente medio vivo… o medio muerto) conviene volver a revisar las gestiones políticas que hubiera podido realizar la alcasenadora Nevado para evitar un daño irreparable a la economía local, a muchos ciudadanos, y a los militares y sus familias, que se verían forzados (no cabe otra, los militares siempre en primer tiempo de saludo) a dejar la ciudad.
Así, tras haber desterrado el concepto de “visita de cortesía” de la reunión mantenida entre la alcasenadora Nevado y la Subsecretaria de Defensa, Irene Alcahud, en el despacho de esta, conviene analizar cuáles han sido los pasos siguientes que la primera regidora de Cáceres ha ido dando.
Pensábamos que la publicación de determinadas informaciones por www.elperiodicoextremadura.comhabían supuesto el inicio de las gestiones políticas para mantener abierto y plenamente operativo en sus funciones de formación de nuevos soldados. Pero no. La reunión con la Subsecretaria de Defensa habría sido lo suficientemente clarificadora como para que, de modo inmediato, el PP de Cáceres, con Elena Nevado al frente se… se dedicara a montar una gran barricada, con el nombre de Plataforma, con la que salvarse.
Poco a a poco vamos sabiendo más. Por ejemplo, vamos sabiendo que la alcasenadora Nevado imploró la mediación de Mariano Rajoy, del mismisimo Presidente del Gobierno, ante el Ministro (que no ante el Ministerio) de Defensa. Pero esa mediación se solicitó antes, mucho antes de que El Periódico Extremadura desvelara los planes de Defensa.
¿Por qué la alcasenadora Nevado ocultó las informaciones reales que recibió de Defensa? Informaciones muy contundentes, tanto como para implorar la mediación de Rajoy (como si Rajoy fuera capaz de eso o de algo que suponga tomar decisiones). La respuesta, el 19 de abril, firmada por el educaco Jorge Moragas, fue interpretada por el primer teniente de alcalde Valentín Pacheco como un espaldarazo de Rajoy a la continuidad del Cefot, y esa intrepretación fue acogida con una gran ovación por el BOPP.
En realidad, la respuesta del Director del Gabinete a las plegarias desesperadas de la alcasenadora Nevado no es más que la confirmación de la inanidad en la que se mueve el Presidente del Gobierno, y la confirmación que el proceso que llevará, inexorablemente, si no se actúa por la ciudad y la ciudadanía de modo contundente, al cierre del Cefot.
Las plegarias de la alcasenadora Nevado se elevaban por el daño que le causaría la desaparición del Cefot a hosteleros, comerciantes, taxistas y otros gremios (se olvidó la primera edil de los militares y sus familias, que son ciudadanos de uniforme, que también votan y que, casualmente, la mayoría podrían ser votantes suyos).
La confirmación, la víspera del Día de las Fuerzas (http://www.abc.es/20120601/espana/abci-furzas-armadas-suspenden-convocatorias-201206012031.html) de la suspensión de convocatorias para nuevos soldados y marineros, confirma los peores presagios para los afectados por el futuro cierre del Cefot, y también confirma que ni la alcasenadora Nevado ha informado de todo lo que sabe (y lo sabe, precisamente en razón de su cargo) ni el Presidente Rajoy ha mediado, como ella le imploraba, o, si ha mediado, el Ministro de Defensa ha pasado de él como de comer mierda (expresión cuartelera donde las haya).
Pero hay algo que ya sabemos: si tenemos que esperar que el Presidente Rajoy sea el Casco Azul que se interponga entre los recortes que le ordenan de Europa y el ejecutor Morenés, el Cefot puede darse por… ¿cerrado?
Vale.

En la tarde de ayer, la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, se reunió con la comisión de la Plataforma ciudadana “Cáceres con el Cefot”, impulsada por ella misma. De las noticias que han trascendido, básicamente por un comunicado de prensa remitido por la propia alcaldía, parece claro que el asunto está resuelto y que la Plataforma ya no tiene razón de ser. Bueno, puede continuar si quiere, pero ya no es necesaria.
Por ejemplo, ya no es necesario, como estaba previsto, que en los autobuses urbanos se colocara el cartel de apoyo al Cefot. Eso dijo la alcaldesa en la reunión.
La versión que se da desde fuentes de la Plataforma es que se pidió un compromiso de que en 2013 vendrán nuevos alumnos al Centro de formación militar de Cáceres.
Parece ser que la señora Nevado se da por satisfecha con la nota de prensa hecha pública el viernes por el Ministerio de Defensa y asumida haciendo palmas con las orejas. Los CEFOT permanecerán activos y recibirán tropa en función de la evolución de la oferta de empleo público”. Esto dice la nota de prensa ministerial. Vamos, que la gente de la Plataforma que pide un compromiso de que haya alumnos en 2013 para garantizar la continuidad del Centro, lo único que hace es “prolongar” el sentido de la nota de prensa. La alcasenadora lo da por cerrado. Cree que ha alcanzado un éxito.
Pero…
Pero desconoce algunas variables, o sus asesores en la materia no se las han explicado. En los próximos tiempos, breves, veremos de nuevo noticias sobre cierres debidos a los recortes. No es que el Ejército, al incluir la nota de prensa en su web esté manifestando una voluntad de distraer sobre el asunto. En realidad, lo que está haciendo es manifestar su voluntad de mantener los Cefot abiertos, más allá de que las decisiones políticas en el Gobierno vayan en otra dirección. A ningún mando militar le es grato, al contrario, tener que cerrar un cuartel o disolver una unidad.
La realidad, terca, es que la situación económica que llevó a la adopción del acuerdo del “cese temporal de actividades” sigue siendo la misma mientras se debaten los Recortes Generales del Estado, ahora en el Senado (¿presentará la alcasenadora Nevado alguna enmienda para garantizar la continuidad del Cefot? ¿hará lo mismo el alsenador de Trujillo Alberto Casero?).
Esta ley presupuestaria, cuyas previsiones en materia de oferta de empleo están en el origen y es causa de la situación de interinidad del Centro militar cacereño, tendrá una vigencia, en cuanto a esas previsiones, demasiado corta. Cortísima. Por ley, el 30 de septiembre deberá estar presentado en el Congreso el Proyecto de Ley de PGE para 2013. Y ese proyecto deberá recoger la previsión de oferta de empleo.
Si los dirigentes cacereños y extremeños del partido en el Gobierno de la Nación callan como vienen haciendo hasta ahora, transigen, como vienen haciendo hasta ahora, la previsión de una oferta de empleo nula, incluso con disminución en 1.000 o 2.000 efectivos de tropa y marinería, el futuro del Cefot estará definitivamente echado.
Si ahora, en el Senado, la alcalsenadora Nevado demuestra que de verdad está por la labor de que el Cefot continúe, debe dar la batalla, secundada por los demás senadores cacereños y extremeños del PP, ya que los diputados, encabezados por Carlos Floriano no se han atrevido ni a levantar la voz, ni a balbucear.
No espero nada, no debe esperarse nada de quien nada puede ofrecer.
Vale.