Archivos para November 30, 1999

José María Aznar dijo que “los que idearon el 11-M no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas”. En las fechas en las que hizo estas manifestaciones, se pensó que Aznar apuntaba directamente a ETA, lo que hubiera convenido a sus intereses políticos y lo que habría sido de su beneficio político en las elecciones del 14-M de 2003.

Si las informaciones que hoy pone al descubierto la Cadena SER (http://www.cadenaser.com/internacional/articulo/terrorista-suicida-mato-agentes-cia-habla-11-m-varios-escritos/serpro/20100112csrcsrint_1/Tes) resultan ciertas, habrá que convenir que Aznar tenía razón en su afirmación, no en el objetivo. Resultaría cierto que a los que idearon el 11-M no habría que buscarlos ni en desiertos remotos ni en montañas lejas, pero tampoco en ETA.

El 30 de diciembre de 2009, un terrorista suicida se inmoló matando a siete agentes de la CIA. Rápidamente, las informaciones de prensa fueron aclarando cómo era posible que un talibán suicida había podido colarse en un recinto de la agencia americana. La respuesta fue rápida: era un agente doble. Como lo fue Bin Laden en su día, no se olvide.

En ningún caso puede darse credibilidad a un terrorista por encima de un gobierno legalmente constituido. En cambio, cuando ese gobierno, legalmente constituido, adopta decisiones de dudosa legalidad (meter a su país en una guerra ilegal sin cumplir el mandato constitucional: las guerras se declaran y existe un procedimiento), en un entorno socio-religioso que está en el origen de una masacre (11-M), la credibilidad de uno de los dos elementos puede crecer y la otra debilitarse.

Abu Dujana Al Khorasani, el agente doble de la CIA que mató a siete agentes, parece que ha dejado escritos que están siendo reproducidos en foros yihadistas en los que se atribuye la caída de Aznar. ¿Es cierto? Lo más seguro, no lo más probable, es que nunca lo sabremos… salvo que su condición de agente doble haya dejado otros rastros que no sean los que los yihadistas utilizan para su negocio.

Si finalmente Abu Dujana Al Khorasani resulta que sí fue uno de los que idearon el 11-M está claro que Aznar tendría razón (lo que, por higiene democrática de nuestro país no deseo ni sería deseable) y que no estaban ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas. Estaban más cerca, mucho más, a sueldo, como agente de la CIA, de la administración americana, cuyo máximo responsable era George W. Bush, el amigo tejano de Aznar. ¿Conocía la CIA alguna actividad de agente doble de Abu Dujana Al Khorasani? ¿Le permitían algún detalle de agente doble que le permitiera ganarse la confianza de la otra parte?

Las inquietantes informaciones que hoy revela la Cadena SER deberían, creo, forzar a que España reclame a la administración americana toda la información que tengan sobre el agente doble y sobre sus actividades en 2004, si ya en esas fechas formaba parte de la nómina de los espías americanos. El conocimiento de sus relaciones con la CIA, desde cuando, el grado de conocimiento que la agencia tenía de sus actividades al otro lado, todo ello podría despejar la incógnita que Aznar planteaba.

Vale.

La sentencia de un juez de Madrid condenando a los periodistas de la SER Daniel Anido y Rodolfo Irago por las informaciones de fraude en los censos de militantes del PP en las fechas en que se produjo el tamayazo ha causado perplejidad.
El juez atribuye a las informaciones toda la credibilidad, considerándolas ciertas y contrastadas, y basa su condena en que, además de su difusión en el medio para el que ambos periodistas trabajan (Cadena SER), también fueron difundidas por Internet, que, según el juez, no es un medio de comunicación.
Si las informaciones son creíbles, ajustadas a la realidad y debidamente contrastadas, la condena se fundamenta en que, según el juez, Internet no es un medio de comunicación, aunque la Cadena SER dispone de su correspondiente página web, e, incluso, emite su programación a través de Internet.
Según el criterio del juez, por tanto, lo publicado en la red carece del soporte legal para el derecho a la información, a todo tipo de información, se entiende, porque no es un medio.
Sería muy interesante saber si el juez lee todos los días el Boletín Oficial del Estado y si estaría dispuesto a que lo publicado en el medio de comunicación oficial e institucional del propio Estado no tuviera carácter de información y no pudiera refutarse como cierto.
Si es así, los organismos pagadores de la Administración de Justicia, y en concreto el centro pagador al que esté adscrito el citado juez, no debería aplicar a su señoría lo publicado en el BOE el día 5 de enero de 2010, que son las normas que han de regir la confección de las nóminas de todo el personal de la Administración, incluidos jueces.
El señor juez sabrá que el BOE ya no se publica en papel, que solamente se publica en Internet, y, por tanto, el Estado, en cuyo nombre y por el ejercicio de su cargo él ejerce la acción de juzgar, utiliza Internet como medio de comunicación ordinario para difundir las decisiones emanadas de las administraciones públicas, incluidos edictos judiciales entre los que, probablemente, habrá sido ya publicado alguno de su juzgado.
Internet es una herramienta que se ha convertido, además, en un medio, en el más poderoso y eficaz medio de comunicación, y, en todo caso, solamente la utilización maliciosa de la herramienta, que no es el supuesto juzgado, puede ser causa de sanción penal. También lo es la utilización maliciosa de cualquiera de los otros medios “tradicionales” de comunicación.
Si el juez considera que Internet no es un medio de comunicación, debería iniciar un procedimiento para que todas las normas publicadas en el BOE desde su desaparición en formato papel, sean anuladas.
Este extremo final al que puede llevar el ¿razonamiento? del juez para condenar a los dos periodistas es la consecuencia de un grave desconocimiento de la realidad que es incompatible, por sí mismo, para el ejercicio de la acción de juzgar sobre vidas y haciendas de los ciudadanos.
Vale.

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cercadelasretamas —  enero 9, 2010 — Deja un comentario

Ahora que internet se ha convertido en un mundo con vida propia gracias a las propias vidas de todo aquello que circula por las redes que se entrelazan y que reparten información, conocimientos, diversión, delitos, falta… en todas direcciones, ahora, más que nunca, el común de los ciudadanos (es decir, todos) manejamos algunos conceptos que, en sí mismos, tenían otros significados, distintos de los que entendemos.

Descargar es bajar de un medio de transporte (tren, barco, camión, avión…) productos de cualquier tipo. Una descarga eléctrica es un peligro para quien está cerca de una fuente de energía. También las descargas eléctricas eran (y en muchos lugares, siguen siendo) un “método” de curación de enfermedades mentales, incluida la homosexualidad, cuando era considerada (como aún hace la Iglesia Católica) una desviación, una enfermedad.

En el mundo, nuevo, de internet, descargar es obtener un contenido de la red, cualquiera que sea su ubicación, siempre que el software que se utilice lo permita. Si el contenido que se descarga está protegido por derechos de autor, plantea un conflicto. Un conflicto fundamentalmente de carácter económico.

Sin embargo, el conflicto entre derechos de autor, descargas de internet y consumidor final (internauta que, disponiendo de las conexiones y el software adecuado) produce un artificio de debate que podría comprenderse mejor si aplicamos al concepto de descarga una de las acepciones del diccionario de la RAE o, mejor dicho, si aplicamos en este conflicto el uso que del término descarga se hace en arquitectura (tercera acepción del diccionario de la RAE): “aligeramiento de un cuerpo de construcción cuando se teme que su excesivo peso la arruine”.

El excesivo peso de la fama, que en los sectores más beligerantes de la defensa de los derechos de autor, es una cuestión económica, disfrazada de “derechos de autor”, debe aligerarse, debe repartirse entre todos los elementos que sustentan el edificio de la creación.

Creo que si los creadores entendieran que internet no es un espacio de guerra, de conflicto, sino una inmensa llanura llena de posibilidades para sus creaciones, un edificio en construcción permanente, y, de momento, de volumen indefinido, cuando no infinito, comprenderían mejor que el “aligeramiento de un cuerpo de construcción cuando se teme por su excesivo peso la arruine” les permitirá conocer el alcance de lo que hacen, y les permitirá, también, conocer qué camino de creación les será más propicio para el futuro.

Vale

El pasado 29 de diciembre, el Ministerio de Defensa emitió una nota de prensa tras la reunión de Carme Chacón con la cúpula militar en la que se puede leer: “entre los temas tratados se encuentra la evolución de las plantillas a lo largo del año que termina, en el que se ha alcanzado la cifra de 86.000 efectivos profesionales de tropa y marinería.”
Algún medio de comunicación, p. ej. El País, se refería en este tema a que los dos factores fundamentales de haber alcanzado la cifra de 86.000 efectivos se debía a la situación económica y a la mejora en los sueldos. Este volumen de efectivos se planteó en 2006 que podría alcanzarse en 9 años.
La consecuencia inmediata será que la oferta de empleo público en lo que respecta a tropa y marinería, para 2010, será que disminuirá considerablemente respecto a 2009, y se circunscribirá a la reposición de bajas, bien por aquellos que no desean renovar el compromiso o aquellos que los Ejércitos no considere que deben ser renovados. Para la incidencia sobre el empleo en general, no creo que se fije una tasa de reposición superior al 15%, alrededor de 13.000, a distribuir entre Ejército, Armada y Aire, y en 11 ciclos de incorporación. Linealmente, se convocarían 1.200 plazas por ciclo.
Para los intereses de Cáceres, donde la existencia de un centro de formación, el CIMOV nº 1, es una fuente económica de primer orden, la disminución de los efectivos a formar para su incorporación tendría efectos negativos inmediatos, ya que cada una de las Academias Militares tiene su propio centro de formación y parecen suficientes para asumir las necesidades que se derivarán de haber alcanzado el techo de 86.000, número marcado en los presupuestos generales del Estado.
Tendría, no tendrá, ya que si bien no han podido aún cumplirse las previsiones recogidas en el R.D 416/2006, las gestiones realizadas a lo largo de 2008 por la alcaldesa Carmen Heras dieron lugar a la firma de un Protocolo General de intenciones, con participación del Ministerio, la Junta de Extremadura y el propio Ayuntamiento, a finales de 2008, y cuya vigencia de un año para firmar un Convenio que amplíe los terrenos del actual Campamento de Santa Ana ha sido prorrogada. Ese protocolo garantiza la continuidad del uso militar de Santa Ana, que, ampliado, deberá ser el Ejército de Tierra el que determine qué unidad militar será la que se instale. Y mientras tanto, el CIMOV nº 1 continuará ejerciendo sus funciones, aunque sean disminuidas.
Vale.

Tras el intento de atentado en el vuelo Amsterdam-Detroit, y conocerse que el terrorista que pretendía llevarlo a cabo había recibido adiestramiento en Yemen, que, según parece, se está convirtiendo en base permanente de Al-Qaeda, las alarmas mediátecas (y de algún gobierno) han traspasado a las portadas de los periódicos e informativos audiovisuales.

Sin embargo, la situación de Yemen viene de antiguo. ¿O no recuerdan que en julio de 2007 fueron asesinados 7 turistas españoles? Los autores de aquellas muertes no fueron terroristas de Al-Qaeda, sino un grupo armado de los que en diversas zonas del territorio yemení mantienen una guerra soterrada.

Ahora, con una explosión demográfica creciente, un agotamiento contrastado de las reservas petrolíferas, una pobreza endémica, las ONGs retirándose del terreno, el intento de atentado y los focos mediáticos puestos en Yemen, cabría que nos preguntáramos, por ejemplo, cuál es la distancia de ese país de la península arábiga con Extremadura.

O lo que es lo mismo, ¿cómo puede afectarnos a los extremeños lo que suceda en y con Yemen? En principio, la distancia son unos 6.000 kilómetros. Lejos, lejos, muy lejos. Y lo que suceda allí, ¿qué nos importa?

Sin embargo, la embajada de España en ese país está cerrada. Tampoco nos afecta a los extremeños, aunque sí ha alertado al gobierno español. No sé si hay cooperantes extremeños, o españoles, en Yemen, o si paisanos o compatriotas nuestros por aquellos territorios. Pero podría haberlos.

También habrá paisanos y compatriotas que viajen en estas fechas y sufran los nuevos sistemas de control aeroportuarios puestos en marcha para prevenir en materia antiterrorista. Y eso con la suerte de no ser nuestro país uno de los 14 del eje del mal, cuyos viajeros no serán sometidos a control, sino directamente cacheados.

Las consecuencias de la puesta en el candelero mediático de Yemen y la creciente alarma que ello conlleva (como si los analistas en seguridad y defensa de los principales institutos de investigación mundiales no lo llevaran denunciando desde hace tiempo, incluidos los españoles), aumentará la sensación de un conflicto que algunos (los republicanos estadounidenses, la derecha española) desearían que derivara en un nuevo Afganistán o Irak, agrandando el teatro bélico de la península arábiga.

Además, Yemen está separada del cuerno de África por el Estrecho de Aden, estrecho que comunica el Índico con el mar Rojo y el estrecho de Suez. Frente a Yemen, al otro lado del Estrecho de Aden, está Somalia…

Y las consecuencias de lo que suceda con Yemen, justificadas, justificables y, sobre todo, interesadas, también nos afectará como extremeños y como españoles. Sería, por ello, deseable que la información que se transmita sea ajustada a la realidad y que la clase política e intelectual de la región no fuera ajena a este tipo de conflictos…

Vale

La actitud de Mariano Rajoy (el PP es él) en asuntos como el Alakrana, Haidar o cooperantes secuestrados, ya me lleva a dudar de su calidad democrática. Un sujeto que coquetea con el deseo de que los asuntos de Estado no salgan bien (aunque haya vidas de ciudadanos en juego), o que incluso aliente para que se fracase, no debería ser objeto de confianza.
Cuando se debatió la financiación autonómica, cuando se reunió la Conferencia de Presidentes, dio instrucciones precisas para que ambos asuntos fracasaran. Como Bilardo, «al enemigo, ni agua». Porque Rajoy y sus peperos no ven a Zapatero como un adversario político, lo ven como un enemigo al que hay que derrotar por todos los medios. Con todos los medios. Así, por ejemplo, ha convertido a la Iglesia (la secta de los curas sesentones) en su brazo (espiritual) armado. Así, ha convertido a los ciudadanos de las CCAA en las que manda el PP en reos de unas políticas antisociales. Los medios de propaganda de la derecha reaccionaria están a su disposición (¿económica también?).
Sin embargo, los asuntos de Estado se han resuelto favorablemente en el caso del Alakrana y de Aminnatou Haidar, y es de esperar que los cooperantes secuestrados puedan volver pronto con sus familias. Y no ha tenido la gallardía el Mariano de reconocerlo. Sigue sembrando dudas.
Ahora, con la financiación autonómica, Mariano ha sido, según sus propias creencias, el Judas que ha vendido sus palabras por treinta monedas. Las CCAA donde el PP manda (no gobierna, manda) han suscrito el acuerdo de financiación.
Hoy, Mariano Rajoy ha hecho como Belén Esteban: se ha operado la nariz democrática, se ha hecho la cirugía estética para coger de la caja del Estado.
Hoy, Mariano Rajoy se ha convertido en un vulgar famoso de la tele, con los que comparte algo fundamental: no se le conoce mejor oficio o beneficio. Aquella leyenda de que un día fue registrador de la propiedad hoy ya no vale.
Y tampoco vale que diga que cree en la democracia. No es cierto: él creerá en la democracia cuando gane, cuando la audiencia de Belén Esteban, le otorgue el premio a la mejor cirugía estética.
Vale.

Cuando el dedazo «demócrata» de Aznar designó a Rajoy como su sucesor, las encuestas de urgencia señalaban que Rajoy era más moderado y dialogante que su padrino. Solamente la voz discrepante de Rodríguez Ibarra, a preguntas de Iñaki Gabilondo, descubría que no era así, que no sabía perder.
Ahora, en estos tiempos de crisis económica, agravada en España por la política de especulación inmobiliaria patrocinada por la derecha, se está viendo la cara real, el careto de falso moderado, cuando no de falso demócrata de Mariano Rajoy.
En la crisis del Alakrana, la esperanza de Mariano la verbalizó su pretor Trillo, que comparó el secuestro del atunero vasco con el Yak-42. O lo que es lo mismo: Mariano Rajoy, a través de su vocinglero, deseaba que los marineros del Alakrana hubieran vuelto en un traje de pino. Esa es la realidad, les guste o no que se diga. La resolución del secuestro salvando las vidas de los marineros fue un revés para el falso demócrata. A Rajoy no le gusta perder, porque no sabe perder. Como el de todos los herederos políticos del franquismo, su único horizonte es ganar para mandar, que no para gobernar. Solamente creen en la democracia si son ellos los que mandan.
La huelga de hambre de la activista saharaui Aminnetou Haidar ha propiciado de nuevo una situación similar: el deseo de Mariano Rajoy, le guste o no que se diga, era que la huelguista hubiera llevado su huelga hasta la muerte. Con ello, podría acusar al gobierno socialista de haberla provocado, de no haberla impedido, o, directamente, de haberla asesinado. Le ha salido mal, el asunto se ha resuelto (no así la situación del pueblo saharaui, que es otra cuestión). Por ello, ahora tira de tomates, como un Jorge Javier Vázquez cualquiera, para decir que el gobierno socialista ha cambiado la vida de Haidar por un puñado de tomates marroquíes. A Rajoy no le gusta perder, porque no sabe perder. Como todos los herederos políticos del franquismo, su único horizonte es ganar para mandar, que no para gobernar. Solamente creen en la democracia si son ellos los que mandan.
Ayer, el mismo grupo de Al-Qaeda en el Magreb que secuestró a tres cooperantes españoles, y que mantienen secuestrado a otro ciudadano francés, hizo lo mismo con unos turistas italianos. ¿Deseará Rajoy que los tres cooperantes catalanes sean liberados sanos y salvos? Tengo serias dudas. Cuando el secuestro, la marquesa de Villaquisiera, digo la señora Cospedal, lo atribuyó al gobierno socialista, al que señaló como culpable. Lo que los terroristas de Al-Qaeda hicieron al secuestrar a los ciudadanos españoles, está bien porque Zapatero se lo merece, parece ser que es la doctrina (nunca mejor dicho) de la iglesia de Génova. No atribuyó la marquesa la misma culpa a Sarkozy respecto del ciudadano francés, y ya está tardando en mandar un videocomunicado acusando a Berlusconi del secuestro de los italianos. ¿Ah, no se trata de eso? Se trata, solamente, de acusar de todos los males a Zapatero. Como todos los herederos políticos del franquismo, su único horizonte es ganar para mandar, que no para gobernar. Solamente creen en la democracia si son ellos los que mandan.
A Mariano Rajoy, la vida de los marineros del Alakrana le daba igual, con tal de que Zapatero hubiera sido hallado culpable en caso de que no se hubiera resuelto bien el secuestro. A Mariano Rajoy, la vida de Aminnetou Haidar la da exactamente lo mismo, bueno, con una diferencia, le ha puesto precio: un puñado de tomates. A Mariano Rajoy, la vida de los tres cooperantes catalanes le da igual si con ello puede acusar a Zapatero. Como todos los herederos políticos del franquismo, su único horizonte es ganar para mandar, que no para gobernar. Solamente creen en la democracia si son ellos los que mandan.
Vale.
Las informaciones que constatan que los restos de Federico García Lorca no están donde se había creído y documentado plantean que una ley como la de la memoria histórica es necesaria.
Todos tenemos derecho a conocer dónde reposan los restos de nuestros antepasados, de los que conocimos físicamente y de los que conocimos emocionalmente. De mi experiencia profesional, deduzco que hay muchos ciudadanos que nunca se han interesado por conocer dónde están enterrados sus familiares. O que nunca han tenido la oportunidad de conocer. Mezclando desconocimiento y desinterés (fomentado por la burocracia), se dan situaciones como la del cementerio municipal de Cáceres, donde reposan restos, en una fosa común, de republicanos fusilados y una sencilla placa los recuerda. Pero donde también reposan restos de soldados que sirvieron en el bando nacional y cuyos enterramientos nunca han sido cuidados, hasta el punto de que hace pocos años se construyó un sarcófago en el que ir depositando sus restos. Se publicó un edicto con un amplio listado y fueron dos o tres los reclamados por sus familiares. Pero lo peor es la situación de estos restos: unos, enterrados en tierra, con un bloque de cemento (parecido a aquellos de los hectómetros de las carreteras) como toda «identificación» y otros aún peor, ya que han ido exhumándose fosas en tierra y llevando los restos a osarios comunes de donde sería costoso recuperarlos. Así, hasta casi trescientos.
Lo que conozco de cómo fueron tratadas las víctimas del bando vencedor en la Guerra Civil, me lleva a considerar que la propia Ley de la Memoria Histórica debería, en lo que se refiere a los muertos entre 1936-1939, darles el trato digno que los suyos, los vencedores, nunca les dieron.
Si a los propios muertos (a los soldados de leva, en su mayoría) les dieron como premio el olvido cuando no el desprecio, a los muertos «ajenos», a los vencidos solamente el desprecio.
Recuperar esos restos, darles un lugar digno en los que reposen, de todos, del común de los ciudadanos

El 24 de mayo de 2009, en una entrada de este mismo blog, escribí: Los hilitos de corruptina ya trepan por Génova, 13 y alcanzan varios despachos. En la planta primera está la sede de la Fundación para el Desarrollo Económico y Social de la Comunidad Autónoma de Madrid, y su teléfono es 91 319 50 46. A esa fundación fue a parar una donación de Diaz Ferran por unos 246.000 euros en 2003. Para una capital de provincias como Cáceres, es de gran interés saber si ese dinero salió de las cuentas privadas de Diaz Ferrán, o si salió de las empresas que el actual presidente de la patronal controla. Y lo es, porque Diaz Ferrán es o ha sido o era en esas fechas, en 2003, presidente de la empresa Autobuses Urbanos del Sur, S.A., BUSURSA, que es la concesionaria del servicio de autobuses urbanos de Cáceres. Parece ser, según se publica en http://www.escolar.net, que las aportaciones a FUNDESCAM de Diaz Ferrán provenían de Seguros Mercurio, participada por Autobuses Urbanos del Sur, S.A., en cuyo nombre firmó Gerardo Díaz Ferrán la Junta General de Accionistas, el 11 de enero de 2006 (www.borme.es, de 17 de enero de 2006).
Hoy, las noticias sobre el presidente de la patronal cuestionan su idoneidad para presidirla. Cajamadrid, el ojito verde de Esperanza Aguirre, ha abierto un expediente a Díaz Ferrán por un crédito de unos 26,5 millones de euros. Casualmente, el presidente de la patronal es, también, Consejero de Caja Madrid. Es decir, que se sienta en el consejo de administración en el que se aprueba un crédito para sus empresas por una nada despreciable cifra, prácticamente el doble de lo asignado a la ciudad de Cáceres por el Gobierno dentro del primer Plan E.
Las referencias a la ciudad de Cáceres en el asunto Díaz Ferrán tienen que ver porque una de sus empresas, Autobuses Urbanos del Sur, es la concesionaria, con la marca BUSURSA, del servicio de transportes urbanos de Cáceres, a la que controla, o al menos controlaba, a través de Segurios Mercurio, empresa que también ha aparecido recientemente en algunas informaciones de prensa con algunas dificultades.
Sería deseable que, dadas las circunstancias que rodean al patrón de patronos, el Ayuntamiento de Cáceres estuviera al menos al cuidado de la situación, puesto que una explosión financiera de las empresas que controla Díaz Ferrán bien podría tener efectos colaterales en la ciudad, en su transporte urbano.
Vale.
Hace dos semanas, un medio local, al que no volveré a enlazar en este blog ni a citarlo expresamente, publicaba una información sobre la constitución de la Comisión de Seguimiento del Protocolo firmado el 2 de diciembre de 2008 entre Ministerio de Defensa, Junta de Extremadura y Ayuntamiento de Cáceres. La información, limitada en cuanto a novedades (la novedad era la propia constitución de la Comisión), tuvo su continuidad en un editorial del mismo medio al día siguiente, dando contundencia a una información que carecía de ella y tratando de provocar, sin duda, una polémica política sobre la continuidad del CIMOV nº 1. No hubo tal polémica.
Hoy, dos semanas después, aparecen en el mismo medio dos páginas sobre el mismo asunto que más parecen destinadas a un anuario que a la actualidad inmediata. Vuelta la burra al trigo. ¿Aparecerá mañana otro editorial sobre el mismo tema? La diferencia básica entre el formato de la información de hace dos semanas con la que aparece hoy está en que es otro periodista quien firma.
No se preocupa el director del medio en subsanar los errores de lo que publica, que en materia de Defensa y Fuerzas Armadas son habituales en todos los medios nacionales y que son la base de los medios locales (salvo honrosas excepciones). No voy a señalar cuáles son los errores que contiene lo publicado en el día de hoy. Y junto a los errores, las mentiras. Ya se sabe que una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad. Es el caso de la actuación del ex alcalde Saponi en todo este tema. Indignado no lo estuvo nunca: no tenía redaños para ello, para enfrentarse al ministro del Yak-42.
Sí me preocupa el camino que sigue este medio en esta materia: la ignorancia es la madre de todos los males. En estos momentos, las realidades en torno a la continuidad del uso del Campamento de Santa Ana son diametralmente opuestas a las que hubo entre 2001 y 2004, bajo gobierno del PP y con el minisTrillo al frente de Defensa, y Saponi en la alcaldía de Cáceres.
En estas realidades, algún nubarrón se puede colocar sobre nuestras cabezas. Por una parte, que los intentos de la dirección del medio local al que me refiero de concitar una polémica política cuajen. Y, por otro, que los intentos que por parte del mando del CIMOV nº 1 de «resucitar» la Plataforma que se constituyó en 2001, cuajen, cosa que dudo. Pero sería muy grave que en los próximos días apareciera alguien ligado a esa Plataforma dando carta de naturaleza a la «necesidad» de que se reactive.
Aquí queda escrito, a 6 de diciembre de 2009, Día de la Constitución, que si en los próximos días aparece algún iluminado tratando de resucitar la Plataforma, será un mandado, un vocero del mando del CIMOV nº 1.
Y otra cosa: al día de hoy, la situación futura del Acuartelamiento de Santa Ana está más cerca que hace un año de tener continuidad y por muchos años.
Vale.