Archivos para July 31, 2026

Las estadísticas de población tienen, fundamentalmente, dos lecturas: diacrónica y sincrónica. Con las estadísticas de población a lo largo del tiempo (diacronía) nos hacemos una imagen fiel y certera de la evolución de los pueblos. Y, si tenemos un apoyo de hechos sociales y políticos, podemos señalar cuáles de esos hechos son demostrativos de las causas de determinadas circunstancias.

La estadísticas sincrónicas nos fijan un retrato de cómo es la población de una determinada localidad, región, país en un momento concreto. Estas estadísticas sirven, sin duda, para la toma de decisiones en cualquier materia.

El Ayuntamiento de Cáceres también ha venido publicando las estadísticas año a año… hasta 2022. Después nada.

En las de 2022 son llamativos algunos datos. La población total a 1 de enero de dicho año de la ciudad de Cáceres contaba con 95.976 habitantes, 50.885 son mujeres y 46.091 son hombres.

El servicio de estadística municipal desmenuza los datos por distritos y número de mujeres y hombres.  Esta distribución no es coincidente con la población de los barrios, que es también detallada en los datos que el ayuntamiento hacía públicos.

Unos datos muy significativos y que arrojan mucha luz sobre asuntos de rabiosa actualidad son los que se refieren a la población extranjera en la ciudad. Bueno, arrojarían mucha luz si se actualizaran.

Porque las últimas estadísticas de población de la ciudad son las de 2022. Desde entonces nada.

Y han ocurrido muchas cosas, dos significativas: una, la vuelta al gobierno municipal de la derecha, y, dos, la colonización de esa derecha por el fascismo de Vox. En la práctica, aunque gobiernan juntos, el programa que se aplica, el programa político que se aplica es el fascista. Son los sicarios de Abascal los que marcan el camino a un grupo municipal del PP que no necesitan muchas indirectas para captar el mensaje que tienen que transmitir por encargo de Vox.

Pero al no publicarse los datos de población, hay un hecho que resulta esclarecedor: la ciudad no alcanza, ni con mucho, los ansiados 100.000 habitantes y que por ese apagón estadístico deducimos que todavía no se vislumbra.

Y al no publicarse esos datos entendemos que los referidos a población de origen extranjero no difieren mucho de los de 2022. Y por ello, no pueden avalar el punto programático del fascismo y que forma parte del acuerdo que hizo a Guardiola presidenta de la Junta: la prioridad nacional.

En la ciudad de Cáceres, esa población de origen extranjero (de todas las nacionalidades, de todos los continentes) es tan exigua que no podría, en modo alguno ser tenida en cuenta para ninguna prioridad.

Otro día, en estas quisicosas analizaremos los datos regionales.

Ahora, con los existentes en la ciudad de Cáceres aparecidos en 2022, la prioridad nacional es un chiste que solamente sirve para dar carnaza a libelos fascistas regados con dinero público.

Vale.

Había una viñeta del gran filósofo El Perich que decía: “Cuando el monte se quema, algo suyo se quema, señor Conde”. Aquel dicho ahora se aplica a otros asuntos. Por ejemplo, “cuando un edificio abandonado se quema, algo suyo se quema, señor Inútil”.

El edificio situado en la calle Reyes Huertas, propiedad de la Junta de Extremadura, abandonado a su suerte desde hace muchos, muchos años, ha ardido un poquito. Solo un poquito. Podía haber ardido entero y varias veces ya desde que se abandonó.

En la web cercadelasretamas.com se ha escrito alguna vez sobre este inmueble, que incluso estuvo cedido gratuitamente a una orden religiosa (como si las órdenes religiosas fueran pobres de solemnidad), para usarlo como residencia de personas dependientes. Incluso, para satisfacer las necesidades de esa orden religiosa se forzó el planeamiento urbanístico para conseguir mayor edificabilidad.

Aprobada definitivamente la modificación del planeamiento, la orden religiosa salió por la tangente, y dijo que no podía seguir adelante con la cesión. No podía seguir adelante porque la propietaria, la Junta de Extremadura (Monago entonces) le dijo que no podía asumir las obras necesarias. Querían el goce y la cama.

La titularidad del inmueble volvió a su querencia, y la modificación del planeamiento al cajón.

Un cajón que ahora, al quemarse un poquito, por una punta, ha requerido la actuación de los bomberos.

Y por supuesto, muy pronto, la propietaria, la abandonadora, dará la solución a un inmueble: tapiarán todos sus huecos. Así pasarán otros doce años sin saberse nada y entonces, solo entonces, una vez los tapiales se hayan derruido, volveremos a ver el inmueble vacío, abandonado, fané y descangayado, arder otra vez, un poquito nada más, hasta que quien sea responsable entonces vuelva a solucionarlo: tapiales nuevos en todos sus huecos.

He tenido ocasión de visitar el inmueble, y al entrar ha escuchado alguna voz, de una chica joven me ha parecido. Luego, al hacer ruido pisando cachivaches rotos, la voz se ha perdido.

He hecho algunas fotos, que acompañan a estas palabras y que son testimonio de un abandono que merecería pena de prisión.

Vale.

En pleno verano de olas de calor en Cáceres, apareció la noticia de que en las obras de urbanización de SF-06 había aflorado unos hornos caleros. En concreto, los de Peloto.

Portería del antiguo estadio del Espiri. Semienterrada. Foto: el autor.

Aunque la información de prensa va siguiendo el relato de unos descendientes de Peloto, lo cierto es que en las fotografías solamente aparece uno de ellos, y la estructura común para los dos, ya que estos hornos se explotaban generalmente de dos en dos.

He podido visitar la zona, que me resulta muy familiar, mucho, por haber conocido los hornos y haber pateado el campo de fútbol del Espiri, a cuyo lado se encontraban. Es probable que si las obras de urbanización ahondan un poquito en el terreno aparezca una portería de fútbol, que la última vez que la vi ya estaba casi enterrada por los vertidos de escombros y tierras sobrantes de otras urbanizaciones.

Digo que los hornos se explotaban de dos en dos y en el terreno, al menos lo que he podido ver sin traspasar la alambrada, donde hoy trabajaban dos máquinas, una moviendo tierras y la otra machacando piedra con un martillo potente.

Tras el golpe de estado franquista y terminación (formal) de la guerra llamada civil, la economía de los vecinos de Cáceres era más que precaria. De ahí que muchos de ellos se dedicaran a la extracción de piedra caliza para su transformación en los hornos caleros. Una industria existente desde hacía siglos en la ciudad, pero que la guerra había fagocitado.

El Ayuntamiento era titular de muchos hornos, que se fueron adjudicando, unos a empresarios más o menos organizados y otros a solicitantes para su explotación y poder así subsistir. Y donde no había hornos o habían desaparecido, los terrenos municipales servían para ello.

A comienzos de la década de 1940 se realizaron algunas fotografías aéreas, ortofotos, que el SIG de Cáceres ha recopilado y puesto a disposición de los ciudadanos.

En esas ortofotos se ven, en lo que respecta a los hornos de Peloto, las bocas de los hornos y el tamaño de la explotación, que supera el de un solo horno y la parte de acceso al mismo para introducir madera y rocas.

Vale.

¿Recuerda la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, qué acordó el Consejo de Gobierno presidido por ella el 18 de junio de 2024?

¿Recuerda la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que otorgó, al fascio gracias, que otorgó grandes premios a un grupo de especuladores australianos, representados por un CEO que obnubiló a la creme de la creme del empresariado autóctono?

¿Recuerda la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que aquel regalo suponía malvender los intereses de la región por un platillo de litio?

¿Recuerda la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que aquella regalía tan alegremente entregada suponía acabar con la ciudad de Cáceres y los miles y miles años de historia de la humanidad que en ella se funden?

¿Recuerda la presidente de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que algunos le dijimos, en nuestras modestas publicaciones, que aquel desprendido premio era ilegal?

¿Recuerda la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que aquellas prebendas que otorgaba tan alegremente podrían tener consecuencias nefastas para los extremeños?

Recuerde la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que ahora tiene que adoptar un acuerdo en el Consejo de Gobierno desdiciéndose de aquellos regalos, de aquel regalar las competencias que tan mal gestiona, porque, si no lo hace, aquel acuerdo seguirá vigente.

Recuerde la presidenta de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que cuanto antes derogue aquel acuerdo, más fácil será borrar su rastro (que no su olvido) de las publicaciones propias de su cargo.

Porque, y aviso con ello a la presidente de la Junta de Extremadura, al fascio gracias, que tras denegar la concesión directa de la mina de litio, aquel acuerdo, publicado en el DOE, seguirá vigente, y los tiburones australianos tendrán dónde dar la dentellada.

Vale.