Archivos para twitter

Formando parte de una campaña de propaganda monstruosa a mayor gloria de un político inane, aparece una pantalla en la que se incluye un número de whatsapp para que… eso digo yo, ¿para qué?

Que un partido político como el PP se lance a una campaña de propaganda a mayor gloria de un individuo que ha usado dinero público para ir a visitar a su amante a las Canarias y que todavía no ha explicado lo que tiene que explicar, no deja de ser un síntoma.

Hace unos meses podría haberse pensado que Monago era un muñeco de ventrilocuo en manos de su consejero espiritual, Iván Redondo. Ahora, el muñeco ha dejado de serlo y se ha convertido en un personaje de las marionetas. En Cáceres, en el Paseo de Cánovas, dos pequeñas figuras representan a dos marionetas, Gorgorito y Peneque el Valiente. En pocos meses, otra figura, que debe realizarse con búsqueda de equilibrios de testas, podría aumentar la colección: Monago.

Porque la decisión de incluir en la web de propaganda un número de whatsapp es la muestra de llamar ignorantes a los ciudadanos (se debe tener en cuenta que los votantes del Partido Popular lo son y, por tanto, no cuentan), ya que hacen creer que el señor Monago es un tipo enrrollado y moderno, al que le gusta estar en las redes sociales… No hay que olvidar que Monago salió huyendo de twitter cuando fue pillado poniendo los resultados de un juego un lunes (día laborable) en horario de mañana (laborable) y tuvo la desvergüenza de decir que había sido su hijo, que le había cogido el móvil. Poco después, declaró que “twitter es un pudridero de enfermos”.

Ahora pretende, con la propaganda, hacer creer que es un político que se comunica con los ciudadanos.

Pero es mentira.

El guasap es una comunicación entre uno y uno (o entre varios si creas un grupo, por ejemplo, el grupo de los viajeros a Canarias en fines de semana alternos) y no es público salvo que uno de los dos que “se comunican” haga pública la conversación.

Por eso, lo mismo que la falsedad de la política de Monago viene dada por el uso de la propaganda (a mayores y más cuantiosas mentiras, mayor será la propaganda).

Ahora, la marioneta cree en haberse convertido en muñeco con personalidad propia, pero no deja de ser un muñeco al que Iván le mueve los hilos.

La monstruosa campaña del Partido Popular se transmuta en algunos medios, por ejemplo, en El Periódico Extremadura, en una extensión de la propaganda de la Junta de Extremadura (gobex, dicen ellos, que se parece a gowex, los del pufo financiero), y alguien, por ejemplo, la portavoz del Partido Popular en el debate parlamentario en el Senado de la Ley de Transparencia (¿quién es, quién es), debería hacer públicos los números: cuánto cuesta la campaña, cómo la financian, de dónde sacan p’a tanto como destacan…

Por ejemplo, sería interesante preguntarle a Monago, el guasapero, esos datos de la campaña publicitaria. O preguntarle a Monago cuándo va a cumplir con su palabra, comprometida públicamente el 17 de noviembre de 2014, de presentar todas sus cuentas en enero de 2015 (bueno, esto no lo pregunten, que ya lo hice yo el 22 de febrero y estoy esperando). O preguntarle a Monago si la visa con la que pagó viajes a Canarias y desde Canarias a nombre de una amiga fuerte estaba vinculada a una cuenta personal o a una cuenta del Partido Popular.

Pregunte a Monago, el guasapero, que no le contestará.

Dígale por whatsapp que es el más alto, el más guapo, el más ligón, el mejor recolector de plátanos (¡uy, se me ha escapado!) y le contestará.

Porque Iván Redondo, Presidente de la Junta de Extremadura, sabe cómo manejar a la marioneta que sale en las fotos y sabe engañar, por supuesto, con la ayuda de otros por fidelidad política o a cambio de un buen precio.

En realidad, la exageranción de la campaña es tal que el protagonista no es el que parece, sino el que en realidad es, una campaña de autobombo de Iván Redondo.

Vale.

La excusa

cercadelasretamas —  mayo 17, 2014 — Deja un comentario

El homicidio de la presidenta de la Diputación de León y su repercusión informativa, son la excusa perfecta que necesitaba el Partido Popular, el que gobierna (mejor dicho, manda) por la gracia de Dios para dar una vuelta de tuerca en el garrote vil de la represión.

El 11M de 2004, Arriola (el gurú de la prensa y propaganda de Aznar) dijo: “Si ha sido ETA, arrasamos en las elecciones”. No fue ETA, se empeñaron en que lo fueran y han quedado condenados al rincón de la mentira de la historia.

El pasado lunes, cuando se conoció la noticia de la muerte de la dirigente del PP leonés, las noticias corrían de un medio a otro, con la asepsia de desconocer cualquier móvil, cualquier atisbo de autoría. De ahí a que aparecieran PP (presuntos periodistas) asociando escraches, acosos políticos y similares con el homicidio, no se tardó nada. Pero…

Pero como en el 11M de Arriola, la realidad pudo más que los deseos: el homicidio lo había cometido alguien del PP, vinculado al PP. Cualquier otra teoría de instrumentalización política se venía abajo. Ni siquiera valían los escraches como legitimación de orige para acusaciones.

Circunscrito el asunto a una cuestión entre personas vinculadas al mismo partido político, la cuestión era, y es, cómo obtener rédito político para quienes quieren hacer del miedo y la represión el instrumento único de su gobierno (de su ordeno y mando).

Y, por supuesto, rápidamente encontraron la causa de todos los males, incluido en ese totum revolutum hasta el homicidio de la pasarela sobre el Bernesga: twitter.

El homicidio leonés ha sido y es la excusa que la derecha fascista, cada vez más envalentonada en la impunidad que les da saberse legítimos (por la gracia de Dios) detentadores del poder, para tratar de silenciar cualquier atisbo de crítica hacia sus ajustes de cuentas contra el estado del bienestar, contra los trabajadores. En el Partido Popular se ha desatado una carrera represora contra las redes sociales (básicamente, contra twitter y, en menor medida, contra facebook).

Encabeza esa carrera el Ministro del Anterior, opusdeísta, sectario y reaccionario a partes iguales, en una cruzada (cuánto le gustan a estas gentes las cruzadas) contra los comentarios en twitter. La excusa: comentarios sobre la presidenta de la Diputación de León y su muerte violenta. Pero es una excusa. A esa cruzada se han sumado políticos de alto nivel intelectual del PP, como los de Extremadura, que consideran, como Monago, que twitter es un pudridero de enfermos, pero que no dudan en crear (¿utilizando los ordenadores de la administración regional?) para tratar de ganar en esa red el debate de la moción de censura.

Ahora, perdida toda esperanza de ganar en la opinión el control de las redes sociales, quieren ganarlo en la represión. A este paso, su ideal del triunfo de la cruzada es poner concertinas en la red y crear campos de concentración de internautas.

A esa cruzada se han sumado con evidente alborozo los medios de comunicación convencionales. Porque… claro, la información (lo que ellos dicen que es información) es patrimonio suyo. Los periódicos, las radios y las televisiones, perdida la batalla de la verdad, escondidos en la basura de la manipulación, aplauden con las orejas los intentos fascistas del gobierno en acallar las redes.

Periodistas que tuitean con argumentos como “el que tengas una cámara de fotos y una cuenta de twitter no te convierte en periodista”, no dejan de traslucir la realidad. Esos periodistas están diciendo que para serlo es preciso tener un título, pero, sobre todo, tener un pesebre del que comer todos los días.

Ahora, cuando las redes sociales se han convertido en verdaderos transmisores de información, que los usuarios, los receptores, deben y saben discernir los que es verdadera información o noticia de lo que es basura, los medios de comunicación convencionales ven en peligro su oligopolio. No todo lo que sale en los periódicos, dicen las radios o sale en TV es verdad (de hecho, cada vez menos cosas son verdad), del mismo modo que no todo lo que sale en internet (de hecho, una mínima parte) la verdad.

Pero cuando el poder político basado en el miedo y la represión se alía con un poder de comunicación basado únicamente en la cuenta de resultados, la conclusión es clara: vamos camino de un fascismo que ríete tú de lo que está pasando en Turquía, sin ir más lejos.

Ah, y que partidos como el PSOE o, como he leído hoy, IU en Extremadura estén de acuerdo en censurar las redes sociales desde la Asamblea regional, tampoco es moco de pavo.

Con la excusa de que no se pueden consentir según que comentarios en twitter sobre la muerte de la dirigente leonesa del PP, hay que tapar mierdas como, por ejemplo, el mal ejemplo dado por los concejales de ese mismo partido en el Ayuntamiento de Toledo. La censura, política, del Partido Popular debería ir contra sus correligionarios que han tenido ese comportamiento políticamente delictivo, o contra las declaraciones machistas (¿no existe el delito de enaltecimiento del machismo? estamos tardando en regularlo) de su candidato a las europeas del 25 de mayo.

Pero no. La excusa del homicidio de León es tan buena como otra cualquiera para repartir represión y miedo a manos llenas.

Vale.

Pornografía

cercadelasretamas —  octubre 26, 2013 — Deja un comentario

En estos días vemos cómo los bancos anuncian sus beneficios en los trimestres del año transcurridos, cómo las grandes empresas que cotizan en el IBEX 35 hacen palmas con unas subidas cuyo origen se desconoce (desconocemos, en realidad), cómo se utilizan los conceptos económicos en beneficio del capital (con una pírrica décima de incremento del PIB en un sólo trimestre se afirma que ya hemos salido de la recesión), cómo el heredero habla de salir del pesimismo cuando él está tan feliz… En estos días asistimos a un desfile pornográfico.

En twittter, “Eterno Primavera” (@SiPeroNo1) escribía “¿Estamos locos? Un millón más de parados que con ZP y la prensa diciendo que es el mejor dato del paro desde 2005”. Claro, es que Eterno Primavera no ha descontado la pornografía.

En la entrega de los premios del heredero, Muñoz Molina criticó la actual situación, habló de menguantes salarios… pero no señaló, no habló de los culpables. Porque esa actitud forma parte de la pornografía.

Define la RAE la palabra pornografía así: “Carácter obsceno de obras literarias o artísticas”. Pues estos días, los medios de comunicación están haciendo pornografía con los datos económicos. Pornografía porque todos los periódicos, radios y televisiones (los minoritarios, generalmente, digitales, no cuentan) lamen las partes pudendas de los que les dan de comer, los que les echan el pienso en el pesebre a diario, los que deciden dónde, cuándo y cómo hacer un ERE para que el sicario de turno, normalmente el director, sea el que haga la lista negra de los que tienen que ser despedidos.

Esta orgía pornográfica, en las que unos trabajan los vicios de sus amos y señores con alguna protección (vamos, que parece que, pero que no lo es) por el qué dirán, que ya les importa menos, y otros, los marhuendas de turnos, que son muchos, cada vez más y menos finos en las artes pornográficas, va camino de ser lo que ya es: una cinta llena viciosos a sueldo, mamando las ubres de los que les pagan, y en la que parados, trabajadores, hombres y mujeres del común, miran bajo el yugo de nuevos recortes.

Porque en esta orgía pornográfica, en la que los amos (bancos, banqueros, empresarios que hunden negocios como las autopistas y luego dan lecciones de economía) ordenan a sus heraldos (Unidad Editorial, Grupo Planeta, Grupo Prisa, Grupo Vocento) que jaleen los miles de millones de beneficios que obtienen, y en la que los sicarios que tienen sentados en la mesa del Consejo de Tramposos, tienen siempre dispuesta la hipocresía de Montoro, la soberbia de Soraya, la prepotencia de Wert, el sadismo de Mato, el cinismo de De Guindos, la segadora de Bañez, los drones de Morenés… para amenazar a parados, a mujeres, a enfermos, a pensionistas, a funcionarios, a jóvenes… Y la amenaza va surtiendo efecto: ahora, a los amenazados los llaman la “mayoría silenciosa”, la misma expresión que la dictadura del general bajito copió de Nixon (a) El Trampas.

En esta orgía pornográfica, la obscenidad erótica es el discurso de Muñoz Molina: señaló qué pasa, pero no se atrevió a decir que allí, junto a él, estaban muchos responsables, culpables de lo que pasa. Quedó bien con los que le veían y a los actores de la película porno que estaban sentados junto a él mientras hablaban, les quedó la expresión: “fijaos, pobres desgraciados, lo buenos que somos que dejamos que se metan con nosotros”. Pero flojito, que diría Gila.

Vale.