Archivos para San Pablo

Desde hace un tiempo, he ido leyendo tanto en redes sociales como en algún blog de acendrado catovismo (una pose cacereña vacía de cualquier valor que no sea el postureo) una historia convertida en leyenda sobre un cristo de piedra decapitado.

Las leyendas suelen tener un trasfondo histórico, una aparente realidad que fue y que, debidamente edulcorada, sirve para mejorar el entorno en el que se desarrollan. En una ciudad pequeña, Cáceres, esa edulcoración a veces cae en errores que no dejan sino de sonrojar cuando la propia realidad histórica la desprovee de falsos ropajes.

Es cierto que en la plaza de San Pablo, en la fachada del convento del mismo nombre, puede verse lo que ya no es sino un resto de lo que fue una figura de un cristo de piedra.

Una de las atribuciones que adornan la leyenda del cristo, es la de las Aguas, porque al parecer fue encontrado en una de las huertas de la Ribera del Marco… algo que no está documentado o, al menos, no lo he podido documentar. No deja de ser una arista de esa leyenda, y que, por los años en los que se “data” su encuentro, ya se encontraba en vigor la ley de patrimonio histórico del franquismo, lo que hubiera obligado a las autoridades a llevar la figura “aparecida” al Museo Provincial. Sin embargo, esas autoridades decidieron… dar comienzo a la leyenda.

Sin embargo, la colocación del cristo en esa fachada no fue sino una muestra da falsificación que solamente el adorno de posteriores leyendas lo dejan en una anécdota.

Cristo de la Plaza de San Pablo. Cáceres.

El diario Extremadura de 17 de febrero de 1962, bajo el título de “Nuevos detalles del barrio viejo”, se publicaba el siguiente suelto:

“Labor silenciosa y callada pero perseverante y cierta es, desde luego, la que viene realizando la Comisión de Defensa del Barrio Monumental cacereño, cuya continua aspiración es siempre depurar al recinto admirable de cuanta mixtificación de sus propio y auténtico ser, conta en algún lugar.

Cada día un detalle nuevo a favor de esa depuración, confirma la voluntad de atención y cabal esfuerzo de superación que anima a dicho Organismo, integrado por benemérito cacereños, amantes de las Bellas Artes.

Hoy debemos registrar la restauración de la fachada del convento de San Pablo, ya terminada, perfectamente ambientada. Y la colocación, en la fachada norte del monasterio, de un pequeño Cristo de piedra bajo leve marquesina, con soporte lateral para la clásica lámpara votiva. Ello prestan nuevo motivo místico a aquel rincón, uno de los más apetecibles y recoleto del área silenciosa de la zona monumental.

Como todo ello contribuye a enriquecer el caudal de motivos sugestivos, del recinto artístico, merece el aplauso de cuantos miran el Barrio Antiguo como la joya más preciada de nuestra riqueza urbana y se miran en él para recreo propio y placer espiritual de artistas y visitantes”.

En la investigación de María Jesús Teixidó para su tesis doctoral “Conservación, intervenciones y práctica restauradora en el Centro Histórico de Cáceres (1850-1975)”, publicada en 2014 por la Universidad de Extremadura, se hace referencia a esta figura del Crucificado, cuya “aparición” en la fachada del Convento de San Pablo no puede datar: “En algún momento relativamente reciente se añadió la pequeña escultura del Crucificado resguardado por un tejadillo, que no aparece en las fotos anteriores a los años sesenta. Marchena realizó una fotografía en marzo de 1962 en la que ya aparece la figura”. Y efectivamente, aparece en ese mes porque había sido colocada a mediados de febrero de 1962.

Vale.

Una vez terminadas las elecciones de mayo de 2015, comenzó el tiempo de los pactos y las negociaciones, porque el “arco parlamentario” ha quedado fragmentado en todas partes y en todos los ámbitos, municipales y autonómicos. Extremadura, por supuesto, no ha quedado fuera de esa fragmentación.

En estos días venimos asistiendo a una puesta en escena en modo streaming de las negociaciones entre el Partido Socialista, con su candidato Guillermo Fernández Vara al frente, con Podemos, liderada (¡qué mal llevo esto de llamar líder a cualquiera!) por Álvaro Jaén. Y a medida que ¿han ido avanzando? esas negociaciones hemos podido comprobar cómo desde Podemos (la nueva verdadera izquierda) están calcando los pasos dados por la vieja verdadera izquierda, la de Pedro Escobar, digo, la de Alejandro Nogales.

Hemos llegado al punto, como hizo Alejandro Nogales y el tal Pedro repicó, en el que quienes “lideran” se quedan paralizados y no se atreven a tomar decisiones y recurren al tópico de “las bases”. Y que no vengan con la monserga de los círculos, las asambleas… que no, que simplemente tienen miedo a decidir.

En estas, como en aquellas cosas de 2011 que hicieron Nogales y sus lacayos, hemos llegado a las bases. Y en Podemos dicen que se va a consultar a sus 6.000 inscritos. O 600.000, quién sabe.

Este número, 6.000 inscritos en Podemos en Extremadura me llama la atención. En Andalucía la capacidad de movilización del Partido de San Pablo Iglesias (el culto al líder de la nueva verdadera izquierda está alcanzando ya cotas divinas) quedó patente cuando para las elecciones de marzo no consiguieron ni siquiera llegar al 50% de las mesas electorales con interventores. Claro. Se dan de alta en la página, le dan al clic, y ya son podemitas por la gracia de San Íñigo.

En las elecciones municipales y autonómicas de 24 de mayo en Extremadura, eran 1.366. Desconozco, y he buscado el dato, de cuántas mesas cubrió Podemos con interventores. Pero no creo que fueran muchas, porque el Secretario de Organización, Sergio Pascual, se refirió a los 10.000 interventores y apoderados en las municipales, para más de 28.000 mesas en todo el Estado.

La capacidad de movilización (la movilización es la muestra práctica del compromiso) de esta organización hace aguas cuando no basta con ir a una manifestación lúdica o clicar en una página web. Cuando de verdad hay que comprometerse, no son muchos los que hacen eso tan duro como “dar la cara”.

Es muy fácil sentarse delante del ordenador, o tumbarse con la tablet o el smartphone y pinchar en un puntito de la pantalla. ¡Y ya está!

Ahora, cuando el lider de Podemos en Extremadura siente el vértigo de la toma de decisiones, recurre a las bases. A unas bases sólidas. Una bases asentadas en el ocio y en las cañas.

Ahora, calcando la estrategia de Izquierda Unida en 2011, Podemos, la gauche divine rediviva, consulta a las bases, consulta a los 6.000 hijos de San Pablo. Pocos me parecen, seguro que son más, muchos más. Y, como en 2011, decidirán no apoyar al PSOE, porque la gauche divina es lo que tiene y ha tenido siempre: agallas para comprometerse, para implicarse, y cuando tenía la oportunidad, y la obligación de hacerlo, se ha escudado en lo mismo. En que el PSOE los ha ninguneado (Alejando Nogales, 2011) y en que el PSOE está incapacitado para regenerar la política (Álvaro Jaén, 2015).

Y los niños de San Pablo harán lo que sus padres les dicen: “no os fiéis de vuestros propios ojos, fiaros de mis sermones, que me los escribe Íñigo Errejón, que sabéis que dice que la hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación – apertura. ¡Hala! Y ahora a clicar en la web, hijos míos.

Vale.