Desde hace unos días, el Museo Provincial de Cáceres cuenta con un espacio, en el patio de la Casa de Las Veletas, dedicado a ser la Tienda del Museo. Espacio limitado, pero muy accesible, que, sin duda deberá dar lugar, en un futuro no muy lejano, a habilitar lo que ha de ser una verdadera tienda de un Museo que viene recibiendo entre 140.000 y 150.000 visitas anuales.

Cualquier espacio museístico de los que existen en nuestro país disponen bien de una tienda, o bien de una librería, los más acreditados en cuanto a espacios, visitantes y reconocimiento mediático. En cualquier caso, ya sea con la calificación de tienda, bien con la de librería, se trata de un valor añadido para el Museo.

Con el número de visitantes que las estadísticas reflejan para la Casa de Las Veletas, sin duda debería haber contado ya con una tienda de mayor superficie que el espacio habilitado recientemente y que gestiona, por resolución de la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura la Asociación Cultural Lemon y Coco. Pero… hay que reconocer que es un primer paso al que han de seguir otros, para, dentro de las limitaciones de espacio con las que el Museo Provincial de Cáceres se desenvuelve, caminar hacia una auténtica librería / tienda en la que además de recuerdos referidos al propio Museo, se pueda poner a disposición de los visitantes material bibliográfico de todo aquello que tiene que ver con el contenido de las salas.

La Asociación Cultural Lemon y Coco (www.lemonycoco.es) viene desarrollando un importante número de actividades, reflejadas en su página web y, actualmente, además de la tienda que ha comenzado a gestionar, es la organizadora de la Exposición “A tourist in your mind”, con obras de Alberto Marcos, que se exponen en la Casa de Los Caballos, anexa a la de Las Veletas.

El merchandising del Museo ha de ir más allá de la repetición monocorde del Aljibe árabe, y recoger, como ya hacen en algunos de los productos que comercializan, otros fondos de gran importancia, como las diversas estelas que pueden verse en la Sección de Arqueología.

La Tienda del Museo es un valor añadido, no sólo para el espacio museístico, sino también para la ciudad, por cuanto los recuerdos que los viajeros adquieren suelen ir esparciendo por sus lugares de origen una muestra de lo que sus vecinos, amigos, compañeros de trabajo podrán conocer y tomar como referencia si se deciden visitar la ciudad de Cáceres. No se trata de un merchandising comercial al uso, sino de un conjunto de elementos que permitirán una difusión eficaz y efectiva de lo que cualquier visitante del Museo, y de la ciudad, podrá encontrar.

Vale.

Decía en mi entrada en este blog de 29 de junio que para saber, definitivamente, el futuro del Centro de Formación de Tropa número 1, Cefot de Cáceres, habría que estar atentos al calendario de decisiones de política económica que faltan. Una de esas decisiones era el techo de gasto que el Gobierno propondrá al Congreso de los Diputados. Algo que debió hacerse antes del 30 de junio, pero que la intervención de nuestra economía por la Unión Europea ha retrasado casi un mes… el tiempo que se ha tardado en dar instrucciones al que dicen gobierno de España.
El viernes, 20 de julio, el gobierno dio a conocer el techo de gasto para 2013, que será mayor que el de 2012 (por el incremento del coste de la deuda), pero que en realidad supone una disminución superior al 6% en el gasto general del conjunto y que para los Ministerios supondrá un recorte real medio de otro 12,2%.
La decisión de “cierre temporal” de la Academia de Suboficiales de Talarn y del Cefot de Cáceres, entre otras cuestiones, fue explicada en su momento por los recortes presupuestarios. Recortes que se han plasmado en la Ley de Recortes, digo de Presupuestos Generales del Estado para 2012, aprobada en junio pasado y que incluían la disminución de 83.000 a 81.000 los efectivos de tropa y marinería. Con esta ley y con el RDL de recortes salvajes de julio, se ha esfumado cualquier posibilidad de que en lo que resta de año se lleve a cabo ninguna convocatoria de plazas de soldados, “materia prima” necesaria para el funcionamiento del Cefot de Cáceres. Incluso, la situación de cierre temporal puede ser la causa por la que el examen de ascenso a cabo, convocado para diciembre, no se celebre en las instalaciones del Campamento de Santa Ana.
Corresponde, debería corresponder, a los dirigentes políticos (el personal militar tiene limitada su capacidad de “reivindicación”) locales, provinciales y regionales del partido que sustenta al gobierno de la nación, hacer las gestiones necesarias para que los recortes que se desprenden del techo de gasto aprobado no terminen finiquitando (como sin duda parece ser la solución final) la continuación del Cefot.
Además, al techo de gasto tan recortado que la Unión Europea a ha obligado al Gobierno de Rajoy a adoptar, hay que añadir las previsiones del documentos “Visión 2025”, elaborado por el JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa) a petición expresa del Ministro. El documento, filtrado (¿interesadamente, para ir allanando el camino?) a El País, y publicado coincidiendo con la comparecencia del Ministro Morenés en el Congreso para informar de la nueva directiva de Defensa, ha sido elaborado por el JEMAD con las informaciones facilitadas, a su vez, por los JEMES de los Ejércitos de Tierra y Aire y por el Almirante General de la Armada.
Las previsiones del documento “Visión 2025” cifran en 20.000 los efectivos (15.000 militares y 5.000 civiles) que deberá suprimir el Ministerio. Según los publicado por el periodista Miguel González, en El Pais, la mayor sangría de personal se llevará a cabo en el Ejército de Tierra, unos 10.000 efectivos. Desde el punto de vista económico (que es de lo que se trata) la mayor disminución, para que sea efectiva, deberá darse en la tropa, entre otras razones porque los mandos son funcionarios y sus retribuciones han de mantenerse, en activo o en la reserva. La alarma causada por la publicación del informe “Visión 2025” ha sido evidente en el ámbito del Ejército de Tierra. Si, como se dice en dicho informe, se disolverán dos brigadas (para entendernos, en Extremadura está la Brigada Mecanizada XI), el número de soldados va a disminuir, y las necesidades de formación de nuevas incorporaciones lastran, de modo definitivo, el futuro del Cefot.
En este panorama, el clamoroso silencio del presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, o del presunto número 3 de la dirección del Partido Popular, Carlos Floriano, son la muestra, la prueba del 9, de que ni quieren defender la continuidad del acuartelamiento de Cáceres, ni pueden. Que no quieran es una decisión personal, pero que no puedan es el sello que fija su incompetencia y su falta de compromiso con la ciudad de Cáceres. Nada puede esperarse de estas dos personas, que carecen de mérito y capacidad para conseguir que el Cefot de Cáceres continúe.
En un segundo escalón de responsabilidades políticas están dos alcasenadores, Elena Nevado, de Cáceres, y Alberto Casero, de Trujillo. La primera, cuando fue informada del cierre por la Subsecretaria de Defensa en 5 de marzo de 2012, calló la información, y solamente cuando tres semanas después fue publicada por El Periódico Extremadura, se sorprendió y reaccionó impulsando lo que en su día fue la plataforma pro-Cimov. Pero lo hizo en defensa propia, como barricada. La pancarta que aún cuelga del balcón de su despacho en el Ayuntamiento es la prueba irrefutable de su incapacidad para haber resuelto favorablemente la continuidad del Cefot. Su condición de senadora debería haberla utilizada para presentar iniciativas parlamentarias que garantizaran el futuro del Cefot. Pero las 225 familias que tienen en el Campamento de Santa Ana su puesto de trabajo les da igual, exactamente igual.
El segundo, el alcalde de Trujillo, también es senador y todavía se está a la espera de que se atreva a presentar alguna iniciativa en favor de la unidad militar, alguna iniciativa para evitar que en cualquier momento se le tenga que poner la cara como un tomate de “colorá” afeándole su silencio. En cualquier momento, por ejemplo, cuando quiera presumir de tener a los militares del Cefot en la Plaza Mayor de Trujillo desfilando para él, para su ego.
Vale.

De colores

cercadelasretamas —  julio 20, 2012 — 1 Comentario
Cuentan los medios de comunicación que ayer, 19 de julio, en el Ayuntamiento de Cáceres, su alcaldesa (y senadora, de ahí, alcasenadora) Elena Nevado, junto con las demás concejalas del Partido Popular, acudieron al pleno municipal vestidas de negro. Dicen las ediles que para manifestarse por la herencia (política, económica) recibida del anterior equipo de gobierno, del PSOE. Acudieron de luto por un fallecido hace… 1 año. Hasta ayer no cayeron en la cuenta.
Dicen que el negro es por la herencia. ¿De qué color hemos de vestir los que recibimos, y tenemos, una herencia que en muchos casos no podemos localizar? ¿De qué color hemos de vestir quienes por toda herencia recibimos el recuerdo de unos familiares asesinados por los padres putativos, ideológicos, de las concejalas que ayer vistieron de negro?
Desde ayer, en Cáceres, el color negro será el color de la vergüenza. Era un pleno, en el mes de julio, en el que se iba a aprobar el presupuesto municipal para 2012. Siete meses largos y todavía sin presupuesto. Y eso que el Partido Popular tiene mayoría absoluta. Pero ayer, con esa aprobación, se discutía (y se asumía, porque para eso tiene el PP mayoría absoluta) que el Ayuntamiento de Cáceres, si no es capaz (políticamente) de gestionar sus cuentas, será intervenido por el Ministerio de Hacienda. Ya es triste (negro) que disfrutando de mayoría absoluta no sean capaces de sacar adelante, dentro de la legalidad, los presupuestos municipales. Y mucho más triste (mucho más negro) que sea el ministerio dirigido por el más incapaz de los ministros, Cristóbal Montoro, el que haya de hacerse cargo del Ayuntamiento.
La alcasenadora Nevado, desde su etapa ya en la oposición, viene dando muestras, un día sí y otro también, de su incapacidad para presidir la corporación municipal. Incurrió en irregularidad al aprobar los presupuestos, publicando antes de tiempo los acuerdos (la impunidad de la mayoría absoluta es mala consejera). No consiguió que el Ministerio de Hacienda le aprobara el plan de ajuste, que ya es triste (negro). Y ahora ha puesto al Ayuntamiento al borde la intervención (o la quiebra). Y esto último, además, con la decisión del gobierno de la nación de poner a los interventores municipales (funcionarios con habilitación nacional) a depender funcionalmente de ese ministerio dirigido por Fagin (Oliver Twist, de Dickens) Montoro. Ya, prácticamente, cuando alguien necesite realizar alguna gestión económica del ayuntamiento, habrá de dirigirse a quien realmente manda, el interventor, a las órdenes de Hacienda.
La alcasenadora Nevado, que es incapaz de gobernar el Ayuntamiento incluso con una holgada mayoría absoluta, pretendió que el Ministerio de Defensa modificara la decisión de cierre del CEFOT número 1 y como comprendió que le sería imposible, montó una plataforma ciudadana a modo de barricada. Todavía la pancarta colocada en el balcón municipal recuerda el asunto, a pesar de que ella lo dio por cerrado y por conseguida la finalidad… de que no se cerrara el cuartel.
Hoy, con un luto falso, con una impostura más propia de un carnaval medieval, puede leerse en la prensa local que el Ayuntamiento de Cáceres acepta ser intervenido (por el Ministerio de Hacienda) si incumple el objetivo de déficit. Y lo incumplirá, de hecho lo está incumpliendo, por lo que la intervención no tardará en llegar. Serán entonces los cuervos de Montoro los que tiñan de luto la ciudad de Cáceres.

Vale.

El pasado 29 de junio me refería al calendario que restaba, hasta final de 2012, para determinar cuál sería la continuidad o no del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres. En ese calendario, señalaba el próximo conocimiento del techo de gasto, a proponer por el Gobierno y aprobarse por el Congreso de los Diputados. Hasta ahora, esta cuestión se ha venido resolviendo antes del 30 de junio de cada año. Este 2012 ha supuesto la quiebra de esa tramitación… y la quiebra del modelo constitucional.
Cuando un gobierno de incompetentes en lo económico, insensibles en lo social y filofascistas en lo político dedican sus esfuerzos a pedir prestado dinero para tapar las estafas, insolvencias y desfalcos cometidos por conmilitones, de los que son cuando menos cómplices por acción u omisión, cuando eso sucede, pequeños asuntos, como la continuidad o no de un centro militar, dejan de tener importancia… pero no para quienes tienen su puesto de trabajo, militares y civiles, en él.
Del techo de gasto dependerá el contenido del Presupuesto para 2013. Pero no ha hecho falta conocer ese dato. Las imposiciones europeas para prestar dinero con el que salvar el desfalco de Bankia, han obligado al Consejo de Tramposos a publicar el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, en el que en absoluto se plantea la posibilidad de que durante 2012 se realice alguna convocatoria de tropa profesional, ya que ni siquiera se cita la disposición adicional de la Ley de Presupuesto que planteaba una mínima opción. De hecho, la única referencia que se hace a la oferta de empleo público tiene su marco en la exposición de motivos, para ratificar las previsiones de los PGE. Es decir, que durante 2012 no habrá oferta de empleo de tropa, única salida posible para el Cefot de Cáceres.
El marco económico, por un lado debido a un contexto internacional adverso, y por otro a un severo ajuste de cuentas económico, político y, sobre todo, ideológico, que el gobierno de la derecha está planteando, tiene mucho que ver con la imposición europea de someter a control y vigilancia (“los hombres de negro”) las cuentas públicas españolas. Así, la exigencia de programas presupuestarios bianuales, que comenzarán a tener que recogerse en los PGE para 2013 (y previsiones para 2014), hacen prácticamente imposible nuevas ofertas de empleo público, cuando se vienen haciendo conjeturas de despidos de empleados (salvo funcionarios de oposición) de hasta 300.000 personas. En ese marco, hacer una convocatoria de plazas de efectivos de tropa y marinería (militares, al fin y al cabo) añadiría aún más leña al incendio social provocado por el conjunto de ministros más incompetentes que jamás haya habido, a cuyo frente está una persona (o lo que sea eso) a la que, además de lloverle críticas, se le ha perdido el respeto (no ya como presidente del gobierno, eso va en el cargo, sino como persona).
El hecho de que el Cefot 1 se encuentre en cierre provisional es la causa, por otra parte, de que los exámenes para el ascenso a Cabo (convocados porque son obligatorios por ley, que si no, tampoco) no puedan realizarse en las instalaciones, cerradas en su mayoría, y que para las fechas en se realizan los exámenes, diciembre, necesitarían climatizarse y con el cierre decretado, es imposible.
Que un dirigente político (lo de dirigente seguramente sea una exageración) como el presidente de la Asamblea de Extremadura diga, visitando las instalaciones del Cefot para hacerse una foto, que la oferta de empleo público de tropa sería la solución, suena a una golfería intolerable. Ese “dirigente”, en vez de hacer declaraciones de ese tipo, tiene en su mano, al igual que el mudo presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Mongado, que sí hubiera oferta de empleo. Pero para ello deberían enfrentarse a su partido, y no tienen agallas para ello. Con salir en la foto junto a algún militar les vale. Que cierren el Cefot, directamente, se la suda. A Fernando Manzano, a José Antonio Monago, a Elena Nevado, a Alberto Casero, a Carlos Floriano… Es más, si el anuncio se hiciera en el Congreso o en el Senado, aplaudirían a rabiar, y alguno de ellos pronunciarían el mantra de los argumentarios del Partido Popular: ¡Que se jodan!
Vale.

Cuando a finales de mayo el Ministerio de Defensa se sumó a la fiesta de los eufemismos que tanto le gusta a la derecha que manda pero no gobierna, y dijo aquello de que los “centros de formación estarán activos en función de cómo evolucione la oferta de empleo” (o algo así) se unió a las declaraciones anteiores de la alcasenadora Nevado, para terminar de desactivar la Plataforma que el propio PP había impulsado como barricada en su propia defensa.
Todas las declaraciones que siguieron a la pirueta eufemística del Ministerio, iban en la misma dirección: habrá que esperar a conocer la oferta de empleo de 2013, y ese año se sabrá cuál será el futuro del Cefot de Cáceres.
O lo que viene a ser, que ahora todos tranquilos, que ya a partir de enero de 2013 iremos viendo. Pero…
De aquí al 1 de enero del año próximo sucederán muchos hitos en los que sabremos algo tan importante como cuál será la oferta de empleo para el año próximo.
El primer hito importante será conocer el techo de gasto. Algo que debería haberse producido antes del 30 de junio, pero que el incompetente Mariano Rajoy no ha llevado al parlamento (bueno, él tampoco va), porque está esperando, entre otras cosas, que le digan “desde fuera” lo que tiene que hacer. El techo de gasto se tiene que aprobar en el Congreso de los Diputados es la cifra que ha de distribuirse en todos los epígrafes del gasto presupuestario. El pasado 16 de junio, el BOE publico la preceptiva Orden del Miniesterio de Hacienda dando instrucciones a los ministerios para la redacción de presupuestos para 2013. En marzo de 2012, el gobierno (o lo que sea eso) de Mariano Rajoy estableción ese techo de gasto para 2012 en 118.565 millones de euros, un 4,7% menos que en 2011. Días después, con los presupuestos ya presentados en el Congreso, el Consejo de Administración de La Moncloa aprobó un recorte de 10.000 millones en Sanidad y Educación. Con ese techo de gasto, la oferta de empleo de 2012 ha sido 0 marianero.
Para el próximo año, todas las previsiones, como se señalaba en algún confidencial, se encaminan a un recorte mayor, por lo que la oferta de empleo de 2013 tiene todo los visos de ser -0 (despidos de empleados públicos en una cuantía significativa para cuadrar gastos).
En el calendario de futuro del Cefot, en muy pocas fechas sabremos que, con un techo de gasto menor que en 2012, la oferta de empleo volverá a ser la misma que este año. Es decir, cero.
El hito del techo de gasto que hoy se anuncia que se conocerá en los próximos días (vamos, cuando Europa le ordene al gobierno que recorte sueldos de funcionarios y despida empleados públicos, “adelgace” el estado del bienestar ya famélico, y suba el IVA y otras cosas por el estilo). Y de esos números tan inmensos, se desprenderá la primera pista sobre cuál será el futuro del Cefot: si no hay oferta de empleo no hay futuro.
Con ese techo de gasto que Merkel ordene a Rajoy, se elaborará el Proyecto de Presupuestos para 2013, que tiene que tener entrada en el Congreso el 30 de septiembre a más tardar (para curiosos, en la agenda de plenos del Congreso ya están reservadas y señalas las fechas de comparecencias de altos cargos -los que sean- para informar). Y en ese Proyecto deberá ir un artículo específico, de los primeros, que hable de la Oferta de Empleo Público. Y deberá ir una Disposición Adicional que determine el número máximo de efectivos de tropa y marinería que deberá haber en las FAS a 31 de diciembre de 2013. En la Ley que se publicará en el BOE estos días, los PGE (los Recortes Generales del Estado) para 2012 fijan ese número máximo en 81.000. A comienzos de 2012, el número era de 83.000. O lo que es lo mismo, no solamente no ha habido oferta de empleo de tropa, sino que se están despidiendo (y se están suprimiendo, de paso, esas plazas) a 2.000 soldados y marineros. Las negociaciones entre CiU y el PP han estado a punto de que el número hubiera bajado a 80.000. Ya se verá para 2013.
El apacible calendario que la alcasenadora Nevado cree que le servirá de respiro, se comienza a desbrozar en pocas fechas. El techo de gasto será la primera piedra, en julio. En septiembre, el Proyecto de Presupuestos para 2013. Y en cualquiera de los dos casos, ella, como dirigente (o lo que sea eso de ser dirigente en estos tiempos) del partido en el gobierno debería influir si tuviera alguna fuerza.
Se puede dar el caso, además, que mientras en el último trimestre del año, con los presupuestos de 2013 en el debate parlamentario, un alcasenador del PP presuma, en su pueblo, del Cefot, y esté votando contra su continuidad en el Senado. El alcasenador de Trujillo Alberto Casero quiere a toda costa organizar (cueste lo que cueste, y cuesta un dinerillo) una Jura de Bandera de civiles en la Plaza Mayor de Trujillo (en la que prohíbe a los niños jugar a la pelota). Pero no tendrá la valentía de defender ante su partido y, mucho menos en sede parlamentaria, la continuidad del centro militar de Cáceres.
Con este calendario, el futuro del Cefot está en manos de un presunto gobierno que solamente puede hacer los presupuestos que le ordenan, y en manos de un partido que goza de una mayoría absoluta que utiliza en contra de los ciudadanos. Y de unos dirigentes políticos locales que son unos mindundis en Génova.
Dejo para el final al Presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, incapaz de alzar la voz ante cualquiera de su partido en Madrid y gallardo y altanero con los extremeños, y cuartelero – cuartelario en sus formas, pensando que vendiendo burras con mataduras puede alcanzar cotas de reconocimiento de líder político. De este señor, nada se ha sabido hasta ahora en defensa de la continuidad del Cefot, y no tiene la valentía de contestar cuando se le pregunta. Y de este señor nada es esperable en el futuro, porque ya sabe que no lo hay. Pero calla.
Vale.


El señor Monago, que dice en su perfil de twitter que preside esta maravillosa tierra de Extremadura, ha tenido a bien bloquearme en su perfil. Lo ha hecho solo o en compañía de otros, como decía la sentencia del caso Urquijo.
Al señor Monago no deben gustarle mis preguntas sobre su silencio culpable en el futuro cierre del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres. Porque ahora la situación es de cierre temporal (o en “continuación de actividad”, tras el cambio eufemístico operado hace unos días). Pero su silencio es el clamor que toda la gente reconoce como definitivo en el futuro cierre definitivo del Cefot. Solamente cuando se pasó de “cese temporal de actividades” (estar medio muerto) a “continuar en activo” (estar medio vivo, que es seguir estando medio muerto), se atrevió a poner un breve tuit. Muy poco para quien se llena la boca de exigir collons a los demás.
Al señor Monago no deben gustarle mis preguntas, ni deben gustarle mis opiniones sobre la gestión que viene haciendo la alcasenadora de Cáceres en este asunto, y sobre la propia nula gestión del que se dice presidente de todos los extremeños. Presidente, como ciudadano cacereño y trabajador del Cefot, mío no lo es, aunque con mis impuestos le esté pagando su sueldo.
Al señor Monago no debe gustarle que nadie le lleve la contraria… ni siquiera cuando él no tiene nada que decir sobre un asunto. Porque eso parece, que él, ni el número 3 ¼ del Partido Popular, Carlos Floriano, tienen nada que ver en el asunto.
Al señor Monago, que tiene un perfil en twitter, le molesta que se le pregunte, con contundencia, sobre este asunto del Cefot o sobre cualquier otro.
El señor Monago me ha bloqueado. Esté en su derecho, pero para hacerlo debe quitar de su perfil que es el presidente de la Junta de Extremadura. Porque si su perfil es el del presidente, debe aguantar las críticas, sin insultos, las que sean. Las personas que están en cargos públicos y que deciden aparecer, en virtud de esos cargos, en las redes sociales, saben a qué se exponen.
Como el sueldo del señor Monago sale de mis impuestos, y el sueldo de los sirvientes que le llevan su twitter también, debe permitir que le haga llegar mis preguntas, y si, como hasta ahora, no contesta, está en su derecho. Como yo en el mío de decir que del asunto del Cefot el señor Monago no quiere saber nada, no sabe nada y no aprenderá nunca de qué va.
Como el sueldo del señor Monago como presidente de la Junta sale de mis impuestos y el señor Monago no se digna ni en contestar y, ahora, ni siquiera admite que le pregunte o le critique, estoy en condiciones, como ciudadano extremeño, en decirle al señor Monago que no es digno de presumir de presidente. Y que, al menos, ponga en su perfil que preside esta preciosa tierra, pero que es presidente de todos los extremeños menos de uno.
Utilizando el mismo lenguaje cuartelero (sin saber qué es ahora un cuartel) que el señor Monago utiliza cuando reta al alcalde de Barcelona, que se meta su twitter… en un bolsillo.
Vale.

Tras la última reunión, hace ya más de 15 días, de la alcasenadora Nevado con los miembros de la Plataforma “Cáceres con el Cefot”, parece que quedó meridianamente claro que el asunto del cierre de la instalación militar en la ciudad se había solucionado. Una de las principales fuentes de ingresos de esta capital de provincia había quedado a salvo de los recortes del gobierno del PP por la valiente y decidida de Elena Nevado. En realidad, no llegó a tal extremo de rotundidad (al parecer) con los miembros de la Plataforma, pero la inactividad de esta junto con el constante y machacón “argumentario” que el entorno del PP local y regional transmiten es que se trata de un asunto cerrado.
Incluso, durante los fastos de celebración del Primer Año de la Victoria, el asunto ni siquiera se mencionó (y dudo de que algún periodista lo preguntara). Asunto cerrado.
Pues dado que es asunto cerrado, con gran éxito por parte de la alcalsenadora Nevado, deben eliminarse las pancartas que afean las barandas de los pasos elevados sobre rotondas, y que no aportan a los conductores y acompañantes que pasan bajo ellas ninguna información relevante sobre la ciudad.
Y, por supuesto, debe eliminarse la pancarta que, a modo de barricada, se colocó en el balcón del Ayuntamiento de la ciudad, significativamente en la zona donde se encuentra el despacho de la alcaldía. Eliminar la barricada, digo, la pancarta sería la máxima aclaración a que el futuro del Centro militar de formación de nuevos soldados está resuelto y garantizado.
Elíminese la pancarta de su ubicación, que afea la fachada de la casa consistorial y que además perturba el paseo agradable de los cacereños por la Plaza Roja, y que han de contestar a cuantos visitantes miran y se preguntan, los más educados, que a qué se refiere esa pancarta. Y los más ordinarios (turistas de mochila, alpargata y cámara de 59 euros del Carreful) sencillamente preguntan: ¿qué coño es eso del cefot?
Las pancartas, cuando en realidad son barricadas, se eliminan una vez conseguido el objetivo. Y cualquier mindundi, chichinabo, botijero,IBM, traidor y demás allegados al PP local, provincial y regional se encargan de airear el éxito conseguido.
De la mediación implorada a Rajoy, nada se dice. De si Rajoy llegó a ver la carta de Elena Nevado implorando su mediación ante el ministro de Defensa, tampoco. De la carta enviada al Ministro de Defensa, nada se dice. Nada se sabe. Para qué.
Elimínese la pancarta, y el balcón municipal quedará en todo su esplendor, libre de barricadas.
Vale.

En una época en la que la imagen lo inunda y rodea todo (en sentido literal, por avanza el 3D), en la que las cámaras digitales (fotográficas y de vídeo) aparecen en cualquier esquina, en la que los colores .jpg son el estándar de la realidad que se percibe en el mayor canal del mundo, BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), la imagen en blanco y negro (o en escala de grises, si se prefiere) es cada vez más rara avis. Una película en blanco y negro, The Artist, causa hasta sensación. Y el arte, el Arte, en realidad, no es color en la pintura ni en la fotografía, no es torneado o con aristas en la escultura. El Arte, ante todo, son las sensaciones que el creador plasma en su obra y que el observador percibe. El Arte, ante todo, son las sensaciones que se derivan del diálogo entre las sensaciones del artista y las sensaciones del espectador.
De eso, y no otra cosa, podría ir, a mi juicio va la exposición “A tourist in your mind”, que el joven extremeño Alberto Marcos expone desde principios de junio hasta finales de agosto en el Museo de Cáceres, en la sala de la Casa de los Caballos.
El blanco y negro, la escala de grises, crea una atmósfera totalmente inusual en una exposición pictórica. Siempre el color fue la pintura. Y el blanco, el negro, los grises, también lo son. Y no son colores más pobres, sino que requieren mayor esfuerzo en la captura de las impresiones del creador y más capacidad de comprensión (o menos, vete tú a saber) en el espectador.
El conjunto muestra, nada más pasear ante las obras, una depuradísima técnica, un dominio del dibujo que, si solamente fuera esto, ya sería un valor a considerar. Pero, además del dibujo, el juego, intencionado sin duda, que el creador hace con los volúmenes, los tamaños, las tipografías, hacen que ante un dibujo “que también lo podría hacer un niño”, haya que pararse y pensar. O haya que volver sobre los pasos y volver a encontrar aquello que creemos que falta (unos pies, una cabeza, una relación “normal” de tamaños en el mismo espacio…).
Una exposición tan atrevida por su formato y por el concepto blanco/negro (escalas de grises), cuidadamente organizada por la Asociación Cultural Lemon y Coco (www.lemonycoco.es) soamente podría tener su origen en el atrevimiento. En primer lugar, del creador que con sus grafitos o sus dedos y su capacidad de conseguir luces y sombras, volúmenes; en segundo lugar, de Lemon y Coco por plantear la exposición en un yermo cultural de capital de provincias, donde la crisis económica, social y cultural empequeñece cualquier atisbo de creación; y, en tercer lugar, de la dirección del Museo de Cáceres, capaz de apostar por un proyecto singular, de largo recorrido.
Porque, y esto es muy importante, la capacidad creadora de Alberto Marcos no acaba en esta exposición, sino que, realmente, es en ella donde toma la salida para que, su técnica, su formación, pero, sobre todo, sus ideas, su capacidad transformadora, sean un referente en la pintura extremeña en poco tiempo.
Porque una novel Asociación Cultura como Lemon y Coco, que ha realizado numerosas actividades en muy poco tiempo, que tiene su propio canal de video cultural, que participado como colectivo en el proyecto www.laexposicionexpandida.nety como comisariado individual de la misma, Montaña Hurtado Muñoz, tiene interés y capacidad en seguir apostando por darle a la cultura cacereña y extremeña aires realmente nuevos.
Acercarse a ver “A tourist in your mind”, es ver que el dibujo es un Arte, y que la pintura en escala de grises, en grafitos que dan volumen a nubes y profundidad a los ojos. Por ejemplo, a un Picasso que te mira y que si te acercas verá lo mismo que tú estás sintiendo en ese momento.
Vale.

En la edición digital de El Periódico Extremadura de 27 de marzo de 2012, podía leerse el siguiente párrafo final de una información sobre el futuro del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres: Por todo, la alcaldesa vuelve a insistir en que el Cefot es «una prioridad» para Cáceres y para Extremadura, que «se seguirá trabajando en todas las direcciones posibles para garantizar sus funciones» y que «no se renunciará y se peleará sin cuartel» por su mantenimiento en Cáceres. (http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/temadeldia/la-alcaldesa-de-caceres-dice-que-no-renunciara-centro-de-formacion-militar_644924.html)

Ahora que el Proyecto de Recortes (digo, de Presupuestos) Generales del Estado están en tramitación en el Senado, al que pertenece la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, y al que también pertenece, por ejemplo, el alcalde de Trujillo, Alberto Casero, ahora es el momento en el que la alcasenadora tiene la ocasión de demostrar lo que decía en tono entre sorprendida y enfadada por la noticia publicada respecto del futuro, más que negro, del mantenimiento del Cefot en la ciudad. Ya sabía ella, y muy bien, de primera mano, qué es lo que estaba pasando.

La situación precaria de futuro del Cefot de Cáceres, más cerca, cada vez, del cierre definitivo que de una continuidad garantizada ante la falta de oferta de empleo público para 2012 de tropa y marinería profesional y unas previsiones similares (o peores) para 2013, depende de los PGE.

Ahora, tras su aprobación en el Congreso, donde el PP, partido al que pertenece la alcasenadora Nevado rechazó, sin debate, sin dar ninguna explicación, una enmienda encaminada a garantizar la plena operatividad del Cefot, los PGE se encuentran en el Senado, donde Elena Nevado ha tenido la oportunidad de presentar enmiendas para garantizar la continuidad de la instalación militar en la ciudad de la que es alcaldesa. Pero no lo ha hecho. Ni ella, ni Alberto Casero, alcalde de Trujillo.

Ahora es cuando las palabras deberían haberse convertido en hechos. Pero no ha sido así. Mientras que en la ciudad impulsa una Plataforma con la que defenderse, a la que engaña manifestando no conocer la situación, cuando un mes antes de que esta plataforma eche a andar, ha implorado ante el Presidente del Gobierno su mediación con el Ministro de Defensa, en Madrid calla, y es cómplice de la situación de incertidumbre que se cierne, nubarrón más oscuro cada día, sobre la continuidad del Cefot.

El Ministerio de Defensa vincula la continuidad del Cefot a la “evolución de la oferta de empleo público”, al tiempo que anuncia, como hizo en vísperas del Día de las Fuerzas Armadas 2012, que anula todas las convocatorias de tropa para este año. La alcasenadora calla.

El Ministerio de Defensa vincula la continuidad del Cefot a la “evolución de la oferta de empleo público”, al tiempo que incluye una disminución de efectivos de tropa y marinería de 83.000 (31/12/2011) a 81.000 (31/12/2012), esto es, a una reducción neta de 2.000 soldados y marineros, lo que unido a la anulación de convocatorias para este año, impiden una renovación que sería la única opción posible para la pervivencia del Cefot.

En el trámite parlamentario que siguen ahora los Recortes Generales del Estado, en el Senado, con el silencio vergonzante de la alcasenadora, se ha presentado una enmienda, por parte de CiU, que ya fue rechazada en el Congreso (porque era igual en parte a otras de otros grupos minoritarios de izquierda), pero que tiene todos los visos de que, al ser la única que se presenta a la Disposición Adicional Vigésima Segunda. Una enmienda que reclama que el número de efectivos de tropa y marinería a 31 de diciembre de 2012 sea de 80.000. Su aceptación por el Partido Popular, seguramente ya pactada, puede formar parte los acuerdos (legítimos) entre formaciones políticas, pero que sería la puntilla definitiva, antes de finalizar el año, para el Cefot.

Hay que tener en cuenta, además, que los Recortes Generales del Estado, todavía en tramitación, quedarán obsoletos, en cuanto a previsiones de oferta de empleo público, a 30 de septiembre, cuando, por ley, el Gobierno de la Nación presente en el Congreso el Proyecto para el ejercicio 2013. La combinación de una disminución de efectivos, a 80.000, reclamada por CiU, junto con una más que previsible congelación (cuando no disminución) de las plantillas de personal de las Administraciones Públicas, puede ser letal, ya que la vinculación de futuro que se hace a la evolución de la oferta de empleo, no puede mantener, por más tiempo, una situación similar a la de un ERE encubierto para una instalación militar.

Vale.

En más de una ocasión he escuchado a Miguel Ángel Aguilar referir una anécdota verdaderamente falsa (o viceversa) sobre un relevo de ministros en el tardofranquismo. Al entrar en el amplio hall del ministerio, un importante séquito acompañaba al ministro entrante. Le seguían los periodistas. El hall era un paso continuo de gente mientras en un lateral, sentado ante una mesa diminuta, un hombre mayor, con el uniforme de conserje, seguía, imperturbable, leyendo el periódico. El joven periodista se acercó a él y le preguntó.
  • Me parece extraño que pase todo el séquito, que pasen los periodistas y que pase el nuevo ministro y usted siga ahí, sentado, tan tranquilo.
  • ¿Y a mí que más me da? Respondió el conserje. Él es interino, y yo soy fijo.

El pasado viernes, 25 de mayo, es probable que algo muy parecido, quizás con un conserje interino, ocurriera. El pasado viernes, la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, anunció que “a primera hora de la tarde” Defensa le había confirmado que los CEFOT “permanecerán activos” y recibirán tropa, “en función de la evolución de la oferta de empleo”.
Siendo un asunto tan delicado, y que tanto interesa (al parecer) a los cacereños y que tanto perturba la tranquilidad de la primera edil de la ciudad, hubiera sido mejor que hubiera dicho qué autoridad del Ministerio llamó, si recibió ella personalmente la llamada, si le habían transmitido expresamente que el Cefot de Cáceres continuará… a primera hora de la tarde.

Como siempre, nos superan los hechos y nos hunden las ganas de decir lo que algunos quieren oír y lo que nos interesa en el aparato de prensa y propaganda.

A la petición de la oposición de que se facilitara la comunicación recibida de Defensa “a primera hora de la tarde”, la única respuesta es que no se puede, porque fue telefónica. ¿Quién llamó, Pedro Morenés? ¿Fue la Subsecretaria Irene Alcahud en respuesta a la visita de cortesía de Elena Nevado el 5 de marzo? Eso… nunca lo sabremos.

Para mí que un viernes, a primera hora de la tarde, quien llamó fue el conserje interino encargado de ir cerrando puertas y pasillos cuando todos se han ido. Le dejarían un post it amarillo en la mesa diminuta del hall diciendo: “Busque en la guía de Cáceres el teléfono del Ayuntamiendo, llame y diga que los Cefot seguirán activos y recibirán tropa en función de la evolución de la oferta de empleo público. Alguien cogerá el recado”.

Debió ser así, porque desde por la mañana, el Ministerio de Defensa había colgado una nota de prensa en su página web que decía… exactamente lo que dijo la alcasenadora Nevado.

Aunque nunca sabremos, en realidad, quién llamó, porque con los recortes ya no quedan ni conserjes interinos.

O lo que es lo mismo: Una milonga más.

Vale.