Archivos para November 30, 1999

El título de esta entrada es una frase, atribuida a Franco, que se dirigía con ella al director del diario falangista Arriba, Sabino Alonso, que se quejaba de que dirigentes del Gracioso Movimiento Nacional le presionaban para que escribiera a favor de ellos.
Esta frase, recurrente en el franquismo, es, cada vez más, una coletilla ad nauseam en boca de dirigentes del Partido Popular, heredero por vía directa del franquismo troglodita. Así, no es extraño escuchar a ministros, subsecretarios, virreyes y demás cargos orgánicos (¿os acordáis de la democracia orgánica?) terminar sus peroratas contra cualquier intento de crítica social reclamando que no se politicen los asuntos, sean estos cuales sean, que no se politicen las reivindicaciones, o que las manifestaciones contra una salvaje poda del Estado del Bienestar realizan sin alma y con desprecio a los ciudadanos.
En la mañana de hoy, ha tenido lugar un pleno en el Ayuntamiento de Cáceres, en el que el concejal del PSOE, Víctor García Vega, ha preguntado a la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, sobre el Centro de Formación de Tropa nº 1, una unidad militar aposentada en la ciudad y sobre la que pende la mayor de las incertidumbres.
Transcribo a continuación el texto que la agencia Europa Press ha distribuido y que El Periódico Extremadura publica en su edición digital: En el apartado de ruegos y preguntas el concejal socialista Víctor García Vega ha pedido a la alcaldesa que concrete el número de soldados que acogerá el Cefot en 2013 y le ha preguntado si «defenderá los intereses de Cáceres por encima de los intereses de su partido» en este asunto, mientras que Nevado les ha pedido a los socialistas «unión» para «ir de la mano juntos» y que no utilicen el tema políticamente”.
Vamos, que la señora alcaldesa ha venido a decirle al concejal preguntón: “Usted haga como yo, no se meta en política”.
La señora Elena Nevado es alcaldesa de la ciudad de Cáceres, elegida democráticamente por una mayoría absoluta en unas elecciones, encabezando una lista presentada por un partido político. Por tanto, cada vez que habla y actúa como alcaldesa de la ciudad está haciendo política. Que es lo que le corresponde. Y cuando “aconseja” a un concejal de la oposición política que deje de hacer eso, política, recuerda a aquella frase que sirve de título a este post… y al autor de la misma por la gracia de Dios.
La señora Elena Nevado es senadora del Reino de España, elegida en unas elecciones democráticas, a las que fue presentada por un partido político. Por tanto, cada vez que habla y actúa como senadora está haciendo política, que es lo que le corresponde. Y cuando en el ejercicio senatorial vota, dos dos veces, contra los intereses de la ciudad, está traicionando dos veces a la ciudad y provincia a la que representa en la cámara territorial, el Senado. Por no meterse en política, según ella, traicionó dos veces a quienes la eligieron y a quienes representa. ¿Por qué entonces esa reminiscencia franquista de decir a los demás que no se metan en política?
La señora Elena Nevado es presidenta de la Comisión Ejecutiva de Cáceres del Partido Popular, un partido político, elegida (¿o designada, aquí ya tengo dudas?) por sus conmilitones políticospara hacer eso, política, que es lo que le corresponde al cargo que ocupa. Como presidenta local de un partido político, actualmente en el poder de la ciudad, la provincia, la comunidad autónoma y el Estado, cada vez que habla o actúa, está haciendo política. ¿Por qué pedir a los demás, a la oposición que un tema que le corresponde a ella defender como alcaldesa, votar favorablemente como senadora y remover obstáculos en su partido, no sea utilizado políticamente?
La decisión de futuro de mantener en funcionamiento y plenamente operativo el Centro de Formación de Tropa nº 1, en la situación más parecida a un ERE por ausencia de producción, no le corresponde expresamente a la institución militar sino al Ministerio de Defensa y su tan manoseado, desconocido y oscuro Plan de Racionalización de Infraestructuras. Y el Ministro de Defensa es un cargo político, que toma decisiones políticas, que actúa políticamente y que, de modo teórico, debe adecuar sus decisiones a los mandatos de las leyes que emanan del Parlamento. Por ejemplo, a la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
Le corresponde a la primera autoridad política de la ciudad, Elena Nevado, defender los intereses sociales y económicos que el CEFOT nº 1 deja en Cáceres. Y no puede pedir a la oposición que utilice el tema políticamente. Porque guardar silencio, ser sumisa a las decisiones que el Gobierno de la Nación adopte es también hacer política.
Le corresponde a la senadora por la provincia de Cáceres, Elena Nevado, defender en el Parlamento los intereses de la ciudad y la provincia. Por ejemplo, la continuidad plenamente operativa del CEFOT nº 1, y no traicinar esos intereses con su voto.
Le corresponde a la presidenta local del Partido Popular ejercer esa presidencia en beneficio de la ciudad y remover los obstáculos que las decisiones de su partido supongan para el bienestar de los vecinos.
Le corresponde, por tanto, a la alcaldesa, senadora y presidenta del PP hacer política, en el Ayuntamiento y desde el Ayuntamiento, en el Senado y desde el Senado, en su partido y desde su partido. Y que desde la política se tomen las decisiones que mejor provean el bienestar de los cacereños.
Pedirle a la oposición que no utilice un tema, el del CEFOT nº 1, políticamente, es pedirle que la dejen las manos libres… para apretar en el Senado los botones que más perjudican.
Usted, señora alcaldesa, hace política a diario, a cada hora. Y si no aguanta que los cargos políticos, los concejales de la oposición, por ejemplo, también hagan política, tiene dos opciones: plegarse a lo que le mandan sus conciudadanos, o dimitir.
Y como lo que le demandan sus conciudadanos, en el caso del CEFOT no parece estar dispuesta a hacerlo, solamente le queda un camino: deje de meterse en política y dimita.
Vale.

Ayer, 14 de diciembre, el grupo socialista del Ayuntamiento de Cáceres difundió un comunicado de prensa para denunciar que la alcaldesa de la ciudad y senadora, Elena Nevado, había votado en dos ocasiones, el lunes y martes de esta misma semana, en contra de dos enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para 2013 que pedían la continuidad del Centro de Formación de Tropa nº 1, junto con la de la Academia General Básica de Suboficiales ubicada en Talarn (Lleida).
Tras hacerse público el comunicado, las primeras reacciones en las redes sociales fue de incredulidad, y, posteriormente, se fue asentando una sensación de que la actitud de la alcaldesa de la ciudad había sido directamente una traición a la ciudad.
Esa sensación es mayor cuando no habían transcurrido ni cinco días desde que Elena Nevado había aparecido en los medios de comunicación asistiendo a la celebración de la Patrona del Arma de Infantería y del propio CEFOT Nº 1.
Cuando los medios de comunicación comenzaron a reclamar una explicación sobre lo sucedido, por el equipo municipal de gobierno, del Partido Popular, emitió un comunicado de prensa en el que, primero, no desmentía en ningún momento la denuncia de su traición que había hecho pública la oposición, y, segundo, transmitía una sensación de histeria política que únicamente tiene explicación en que, tras la metedura de pata, la alcaldesa de la ciudad debe pensar que este asunto puede ser su tumba política, que la pancarta de apoyo al Cefot, que antes lucía en el balcón principal de la casa consistorial, y que ha ordenado llevar a una lateral, puede ser su mortaja política.
Porque el comunicado emitido por Elena Nevado no tiene desperdicio. Cada una de sus líneas, cada uno de sus párrafos, cada uno de sus “argumentos” da para una entrada en el blog. Aunque nos fijaremos en dos o tres cosas.
En primer lugar, incluimos los resultados de las votaciones de las enmiendas 1030, presentada por Entesa pel Progrés de Catalunya (GPEPC), y la 1976, presentada por el Grupo Socialista del Senado. En ambas votaciones se aprecia que han recibido el voto contrario de los 154 senadores del PP presentes y el voto afirmativo de todos los demás grupos. O lo que es lo mismo: socialistas, socialistas catalanes, nacionalistas vascos (PNV), nacionalistas catalanes (CiU) y el grupo mixto votaron a favor de la plena operatividad del CEFOT de Cáceres, mientras que su alcaldesa, sumisa a la disciplina de partido (hay que hacer carrera, claro) votó en contra.
Para que no quepa duda alguna de cuál fue el sentido de su voto, incluimos extracto de la relación de senadores presentes del PP según la relación electrónica, incluyendo a Elena Nevado en la página 630 de la sesión nº 23, listado de votos negativos.

Resultado de la votación de la Enmienda 1030, del GPEC

Resultado de la votación de la Enmienda 1976, del GPS
Página 2ª del listado de senadores del GPP que votaron en contra de ambas enmiendas. 

Como decíamos, los nacionalistas separatistas del PNV o de CiU votaron a favor, como se aprecia en esta hoja electrónica de las votaciones del Senado. Esta es la correspondiente a la coalición que preside Artur Mas. Votan a favor de que el Cefot continúe…


Una vez aclarado que no hay duda ninguna de qué votó la alcaldesa de Cáceres, de los documentos que prueban su traición, pasamos, como decíamos antes, a analizar algunas de las histriónicas o histéricas frases que se pueden leer en el comunicado que emitió para contrarrestar la denuncia del grupo socialista del Ayuntamiento de la ciudad.

La culpa de la actual situación del Cefot es, como no puede ser de otra manera, de Zapatero. ¿Algún comentario? Pues claro, cómo no, la culpa es de ZP, que, por cierto, además tiene la culpa de que en la Plaza Mayor se haya colocado una carpa indecente en un espacio patrimonio de la humanidad, y de que cuando hay nubes oscuras hasta llueve…
El titular del comunicado, según las agencias y según públicó El Periódico Extremadura (www.elperiodicoextremadura.com) era que “ningún senador del PP ha votado contra el mantenimiento del Centro”. No, ninguno, sólo 154.
Según el histérico comunicado, el Ministerio de Defensa ha confirmado que el Cefot no se cierra. Ignoro si Elena Nevado estuvo el lunes en el debate de las enmiendas sobre las que luego ella y 153 senadores más del Partido Popular votaron en contra, pero el portavoz de su grupo se refirió a ellas para fijar posición en contra afirmando que decidirán cuando lo crean oportuno, según los informes técnicos correspondientes, si se cierran o no ambos centros de formación. Esta información ya la conocía yo a las 17 horas del lunes, 11 de diciembre. Quizás a esa hora Elena Nevado podría no estar en el Senado aún. Pero a las 17 horas este bloguero ya sabía los argumentos contrarios del partido de la alcaldesa para votar en contra y tenía la certeza de que así sería. Cuando un asunto interesa, las fuentes de información están a mano.
Las enmiendas 1030 y 1976, las que pedían la continuidad plenamente operativa del CEFOT 1 y de la AGBS, según Elena Nevado, “contravenían las propias normas básicas del Estado relativas a la contratación pública y que son de obligado cumplimiento”. Curioso argumento cuando su jefe en Extremadura se hizo el gallito queriendo comprar a los funcionarios de la Junta de Extremadura diciendo que les pagaría la extra de Navidad… en contra de las normas básicas del Estado. Por cierto, sería muy deseable que Elena Nevado dijera qué normas básicas de contratación se incumplirían con la aprobación de las enmiendas citadas.
Con ser llamativos los “argumentos” anteriores, personalmente el que más llamativo me resulta es eso que dice el Partido Popular en su histérico comunicado sobre una relación incesante de contactos y reuniones mantenidas, según dicen, por la propia Elena Nevado. Que yo sepa, y que se sepa, se reunió el 5 de marzo de 2012 con la Subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud. Reunión calificada, en un comunicado de prensa oficial del Ayuntamiento, como visita de cortesía, cuando no lo fue. En aquella reunión, camuflada como de cortesía, la Subsecretaria del ministerio informó de la situación real del Cefot. Y Elena Nevado ocultó deliberadamente la información recibida a los ciudadanos.
El 27 de marzo, Elena Nevado “mantuvo un encuentro” con el Ministro de Defensa, Pedro Morenés. La información publicada fue, más o menos, que se encontró con el ministro en uno de los pasillos del Senado y la fotografía que, finalmente, remitió el Ayuntamiento a los medios, tomada con un dispositivo móvil, más parecía la de un club de fans de Julio Iglesias junto a su ídolo.
El 16 de mayo, acompañada por Pedro Nevado-Batalla, uno de los miembros del gobierno de los mejores de Extremadura, se reunió con el Secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles Salaverría, en el propio Ministerio. Una reunión que resultó chusca por varios detalles. El primero ¿recuerdan? porque unos policías perseguían a un presunto delincuente por la Castellana, por la calle, cuando Elena Nevado y el consejero atendían “a los medios de comunicación”. El segundo porque el Secretario de Estado no se comprometió a nada. Si lo hubiera hecho, se habría producido un comunicado oficial del Ministerio, a los medios los habrían atendido en la propia sede del Ministerio y ver a la alcaldesa de Cáceres y a un consejero del gobierno de los mejores en medio de la calle haciendo un posado informativo para la televisión regional es muy chusco, muy triste.
Y hasta aquí la “relación incesante de contactos”. Porque no ha habido más. Si se hubieran producido lo sabríamos, con su foto y todo. Y si hubieran resultado favorables a los intereses de Cáceres, tendríamos portadas y publirreportajes en el BOPP dedicados a la alcasenadora.
No, de relación incesante de contactos, nada de nada. Y votar contra los intereses del CEFOT sí, Elena Nevado dos veces seguidas en una sola tarde.
Por cierto, que no se me olvide: la misma enmienda, presentada por el Grupo Socialista, fue votada en contra, en el trámite del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2013 en el Congreso de los Diputados, por otro cacereño ilustre: Carlos Floriano.
Y otro día, hablaremos del alcalde de Trujillo, Alberto Casero, también senador.
Vale.

En las últimas fechas, se viene observando en la Calle de San Pedro, de Cáceres, un vallado de obra que cubre la fachada del edificio que fue Hotel Las Marinas, y que todavía conserva los letros de Hotel, Cafetería y la placa de hotel. Pero no es una obra encaminada a reabir el mismo o a acondicionarlo para otros usos. Se trata de una obra… en el edificio medianero.
El Hotel Las Marinas fue, a comienzos del milenio, abierto al público, con muchas dificultades para obtener las licencias tanto de obra como luego la licencia de apertura. Y tuvo que cerrar. En 2004, tras resolver diversas dificultades técnicas, el hotel fue de nuevo abierto al público.
El Hotel, con 18 habitaciones, y una categoría de cuatro estrellas tiene un enclave privilegiado en la ciudad, pero muchas dificultades. Y con esas dificultades arranca el negocio. Fue reabierto en 2005, en diciembre, gestionado por el Grupo Río, que tiene varios hoteles en Extremadura. Y también el Casino, de Badajoz.
Sin embargo, cuando se tramitó el proyecto por los propietarios del inmueble, las cuestiones técnicas, las derivadas de las instalaciones, dotaciones y servicios que es necesario que disponga un negocio de este tipo, fueron el hándicap que, finalmente, lo mantiene cerrado.
Esas dificultades vienen de una superficie de suelo escasa, 186 m2, insuficientes para desarrollar la planta baja y los servicios que necesita, y para una distribución que permita, por ejemplo, una adecuada ordenación edificatoria para bajantes de saneamiento, salidas de humos, etc.
Se trata, por tanto, de un edificio de menos de 200 m2, que cuenta con una planta semisótano de 62 m2 y 5 plantas sobre rasante, para un total de 997 m2.

Cáceres, que aspira (¡lleva tantos años aspirando…!) a ser una ciudad cuya principal industria sea el turismo, necesita pequeños hoteles con encanto, hoteles muy urbanos, de 2-3 estrellas, pero la concepción de Las Marinas, desde un principio, con 4 estrellas, contribuyó a hipotecar tanto el proyecto como la consecución de permisos y licencias. Y, por ejemplo, lo que para un edificio moderno, nuevo, en un espacio adecuado, resulta fácil de proyectar, para este inmueble no lo es tanto.
Dispone, eso sí, de una escalera de acceso de planta baja a planta primera de considerable valor, y que por ello, sería muy deseable que el edificio estuviera abierto. Si no como hotel, sí como cualqueir otro negocio.


En una ciudad, decimos, que aspira a ser turística, con atractivos suficientes para una calidad cultural (que se ve lastrada cada vez más por un catetismo rampante), gastronómica y medioambiental en su entorno más inmediato, son necesarios este tipo de instalaciones.
Hoy, los carteles de se alquila colocados en la fachada, van perdiendo su color, a medida que el tiempo va pasando y el futuro del inmueble también se desdibuja.

Situado justo enfrente de la oficina central de Caja de Extremadura, con su futuro también en el mercado inmobiliario, forma un triángulo con la esquina de Calzados Nati, emblemática y reconocible por sus letreros… y antigua (por vieja) en su visión.
La deprimida situación del mercado inmobiliario, los costes de adecuación de hotel a cualquier otro uso, hacen del edificio del Hotel Las Marinas presa fácil para permanecer cerrado mucho tiempo. Y terminar, como otros muchos inmuebles que venimos repasando, formando la esquelética imagen de Cáceres, una ciudad cerrada por falta de uso.
Alquilar el inmueble, como pone en los carteles descoloridos sin duda puede resultar caro en estos tiempos, ya que la cafetería, por ejemplo, no bajaría de 4.500-5.000 euros al mes, y el hotel, en torno a los 9.000-10.000 euros. Y eso que el hotel, una construcción terminada en el año 2000, por Construcciones Abréu,  creo recordar, tiene «buena pinta».


El creciente número de edificios, públicos y privados, que van siendo pasto de los cierres requerirían una acción política decidida, valiente, del Ayuntamiento en primero término. Pero la falta de recursos económicos y, sobre todo, y fundamentalmente, la falta de capacidades, de ideas del Partido Popular, encabezado por la alcaldesa Elena Nevado, hacen que los cierres se estén convirtiendo, cada vez más, en una forma del paisaje, en una foto corriente, habitual. Y ni la capacidad municipal, entendida desde el punto de vista de la capacidad política, ni la de la propia ciudad, que parece cada vez más abocada a cerrar los ojos a la realidad, a cerrarse, a ser pasto de la sepultura de la inanidad, sacarán de este dormitar dormido de una ciudad provinciana.
Al final, van a tener razón quienes definen a Cáceres como «un pueblo con rotondas». Yo le añadiría, un pueblo con rotondas y procesiones. Pero en silencio todo, dormido todo, no vaya a ser que se despierte.
Vale.  

Tras el trámite en el Congreso de los Diputados, donde el Partido Popular votó en contra de una enmienda presentada por el Grupo Socialista que pretendía conseguir el compromiso de mantener en pleno funcionamiento y operativo de la Academia General Básica de Suboficiales, de Talarn, y del Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2013 se tramita, en estas fechas, en el Senado.
La negativa de los diputados del Partido Popular que representan a la provincia de Cáceres, encabezados por Carlos Floriano, a apoyar la enmienda no augura, en el Senado, que los representantes de dicho partido por la provincia de Cáceres planteen su voto a favor.

Son cinco los senadores que tiene la provincia de Cáceres, de los que 4 son por elección directa y uno por designación de la Asamblea de Extremadura. De todos ellos, 1, Juan Andrés Tovar Mena, pertenece al PSOE, y los otros 4, Pablo Elena Núñez, Elena Nevado del Campo, Alberto Casero Ávila y Diego Sánchez Duque, al PP.

Actualmente, en el Senado se han presentado las enmiendas que los grupos parlamentarios consideran pertinentes para modificar el Proyecto de Ley de PGE 2013 remitido por el Congreso. En este trámite se han presentado dos enmiendas que solicitan la continuidad plena de capacidades del Centro de Formación de Tropa nº 1. Una de ellas, por el Grupo Parlamentario Socialista, dando continuidad a la presentada y rechaza en el Congreso. La otra, de igual contenido, tiene cierta enjundia política, no ya por el contenido, que es igual, sino por el grupo parlamentario que la presenta.

De todos es conocido el reiterado recurso que hace el Presidente de la Junta de Extremadura y del Partido Popular en la Comunidad Autónoma, José Antonio Monago, de Catalunya como soporte de demagogias y búsquedas de notoriedad.

Ahora, los senadores cacereños del PP se encuentran en la tesitura, políticamente poco defendible, de rechazar la continuidad del CEFOT nº 1, cuando quien pide esa continuidad es un grupo de senadores catalanes, en concreto, el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya (GPEP), del que forman parte senadores del PSC y de ICV. Tiene guasa que sean senadores de un territorio del Estado (Catalunya) vilipendiado permanentemente por el presidente de otro (Extremadura) quien pida defender cosas como el CEFOT nº 1, de raigambre social y de gran importancia económica para Cáceres.

A lo largo de lo que llevamos de año, desde que a finales de marzo se tuvo conocimiento de la situación práctica de ERE de funcionamiento en la que había quedado el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, han sido múltiples las declaraciones que la senadora Elena Nevado, además alcaldesa de la ciudad, ha realizado de apoyo a la continuidad del centro militar. Pero ninguna acción positiva y, mucho menos, con resultados. La negativa de su partido de apoyar la enmienda presentada en el Congreso, es una muestra de ello. Y su conocimiento real de la situación, previo y ocultado al conocimiento público, también muestra su absoluta falta de compromiso con dicho centro. En política, además de palabras y gestos, están las acciones. No valen ahora que pudieran salir dirigentes populares de Cáceres, desde Carlos Floriano hacia abajo, diciendo aquello de que “se están realizando gestiones”, porque sencillamente, no es verdad. Si se están “realizando gestiones” los resultados a la vista están: el Cefot no se ha cerrado todavía porque, quizás, el Mando del Ejército sea reacio a cerrar unidades militares y cuarteles. Si las presuntas gestiones hubieran dado resultados positivos habrían salido, en tromba, a contarlo, con pelos, señales y fotografías.

Además de Elena Nevado haciendo declaraciones huecas y sin ningún compromiso real, también el senador Alberto Casero, alcalde de Trujillo, ha dicho en muchas ocasiones aquello de su “apoyo incondicional” al CEFOT nº 1. Pero de boquilla. La última vez, con motivo de una Jura de Bandera civil llevada a cabo en su ciudad, con la participación de todo el personal, todo, del CEFOT nº 1, que montó, también, una exposición y que colaboró para que la Sección de Música de la Academia de Infantería ofreciera un exitoso concierto de música militar y popular en el Teatro Gabriel y Galán. A esta participación “de los militares”, no acompañó una más entusiasta participación de los vecinos de Trujillo y su comarca, seguramente por falta de capacidad de convocatoria de Alberto Casero.

Ahora, cuando las palabras de Elena Nevado o los ¿compromisos de apoyo? asumidos públicamente por Alberto Casero durante la Jura de Bandera celebrada junto al emblema de su ciudad, Francisco Pizarro, han de ser demostrados, es cuando me gustaría verlos, dar la cara, transformar esas palabras en el hecho de votar a favor de la continuidad del CEFOT nº 1, asumiendo la motivación de la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya (GPEPC): La previsión presupuestaria del Gobierno contempla recortes en las políticas de Defensa, pero esto no debe, necesariamente, llevar aparejado el cese de funcionamiento de los centros formativos y la adecuada cualificación de las personas.

De los otros dos senadores espero aún menos que de Elena Nevado y Alberto Casero, que sin duda votarán en contra y añadirán un clavo más al futuro del CEFOT nº 1. De Diego Sánchez Duque, porque es un senador que ejerce de cargo de partido sin compromiso de representación provincial. Y del otro, un tal Pablo Elena, ni idea. Ni sé quién es… ni tengo interés en saberlo.

Vale.

El pasado mes de agosto, componentes de la Asociación Cultural “Lemon y Coco” denunciaron la aparición de pintadas en el conocido Chalet de Los Málaga, en la Av. De España, de Cáceres, inmueble declarado Bien de Interés Cultural.



Este inmueble, como otros ya señalados en esta serie de edificios cerrados por falta de uso, se encuentra en el tráfico inmobiliario, y sus actuales propietarios han presentado reclamaciones judiciales contra el Ayuntamiento de la ciudad para conseguir el resarcimiento económico resultante del volumen edificable en la parcela si se aplicara de ordinario el Plan General de Ordenación Urbana de 1998, en tanto que la respuesta municipal y, de momento, judicial por incidencia patrimonial, es negativa a los intereses de la propiedad. Pero el asunto seguirá.

El Plan General Municipal vigente recoge la calificación de Bien de Interés Cultural, protege, urbanísticamente el inmueble e impide (al menos en cuanto a la redacción de la norma) que la propiedad pueda reclamar una indemnización patrimonial.

El asunto planteado por la propiedad, en un tiempo en el que el sector inmobiliario se encuentra prácticamente paralizado, dará para un largo litigio, que al final repercutirá en la economía municipal, en los intereses económicos de la ciudad y los ciudadanos. Y, sobre todo, repercutirá en un deterioro del inmueble que afeará la imagen de una ciudad que cada día da la sensación física de ir cerrándose, de cerrar todas las puertas por falta de uso.
Me atrevo a afirmar que, judicialmente, la propiedad terminará ganando y que la ciudad deberá indemnizar los derechos urbanísticos no apropiables. Algo que podría ser menos gravoso si se aplicaran, con inteligencia, las normas urbanísticas, y se determinaran los derechos urbanísticos apropiables que correspondan y se dotara, mediante permuta, la entrega de esos derechos sobre los que, por ley, corresponden al Ayuntamiento, al 10% del aprovechamiento lucrativo.

Pero, sobre todo, y siguiendo la alarma levantada por la denuncia de la Asociación Cultural Lemon y Coco, y expresada con claridad en su blog por Montaña Hurtado, es preocupante el deterioro progresivo de un inmueble que es, no se olvide, Bien de Interés Cultural. El cuidado y mantenimiento son una obligación de los propietarios, que han de optar por realizar todas las tareas necesarias para ello, asumiendo su coste, o buscar el modo de transmitir, en condiciones económicas adecuadas, no gravosas a la Hacienda Pública, bien al municipio, bien a la Administración que realizó el expediente de declaración del B.I.C.
Sin embargo, no hay que olvidar que, también, las administraciones públicas tienen la obligación de preservar la conservación del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico, como es este caso. Y permitir una degradación del inmueble, además de acarrear consecuencias administrativas, económicas, e incluso, de responsabilidades penales para sus titulares dominicales, pero también para las administraciones que lo toleraren.
Actualmente, el Chalet de Los Málaga, además de haber sido objeto de pintadas (no excesivamente aparatosas, pero sí consecuentes a su estado de abandono), presenta síntomas evidentes de un deterioro que en los próximos meses de inclemencias climatológicas se incrementarán y, por ejemplo, las redes que protegen celosías y balaustradas de cubierta, no serán suficientes para evitar derrumbes. 

A las administraciones, además de resolver el asunto reclamado por la propiedad (obteniendo, en el menor tiempo posible, una respuesta judicial inapelable, en el sentido que sea, y cumplirla y hacerla cumplir), le compete, de modo ineludible evitar cualquier deterioro. En este caso, además del carácter de B.I.C. del edificio, su ubicación será termómetro de la capacidad del equipo de gobierno del Partido Popular, encabezado por la alcasenadora Elena Nevado: a mayor deterioro del inmueble, mayor deterioro del gobierno municipal. Y los edificios que se deterioran por abando terminan arrumbados en el suelo. Como los gobiernos que no saben ejercer sus obligaciones.
Vale.  

El pasado 1 de noviembre, en este mismo blog, ponía en duda que el diputado por Cáceres Carlos Floriano, al parecer número 3 de la cadena de mando del Partido Popular, apoyara la enmienda número 2.398 a los Presupuestos Generales del Estado para 2013. La enmienda, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, defendía la adición de una Disposición Adicional que dotara de la consignación económica suficiente para garantizar la continuidad en todas sus capacidades formativas de la Academia General Básica de Suboficiales (AGBS) en Talarn (Lleida) y el Centro de Formación de Tropa nº 1 (CEFOT1) en Cáceres. 
Este es el link de mi post del 1 de noviembre:

Fotografía oficial de Carlos Floriano (www.congreso.es)

Mis dudas sobre ese apoyo eran más que fundadas. Primero, por la política general que sigue el Partido Popular en materia de Defensa, más preocupado por los consejos de administración de las grandes corporaciones armamentísticas que por dotar de suficientes recursos, humanos y materiales, a las distintas unidades de las FAS. Y, segundo, por conociendo la trayectoria política de Carlos Floriano, ni por un momento he confiado en que, ni siquiera, haya preguntado por el futuro de la unidad militar de Cáceres. Dudo, incluso, que conozca ni de vista al Ministro de Defensa y a cualquiera del equipo comercial que dirige el ministerio.
Las dudas desaparecieron el pasado lunes, cuando la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados desestimó, una a una prácticamente todas las enmiendas de los grupos políticos a los PGE 2013. Incluida la enmienda 2398.
No es que el diputado Carlos Floriano tenga más o menos capacidad política, o tenga más o menos capacidad de influencia en las decisiones de su partido, en cuya parte más alta de la cúpula le han encontrado una silla. Es que no tiene ninguna. Y ganas de criarlas, tampoco, no vaya a ser que le muevan la silla o le den un empujón. Ya se sabe que más dura será la caída, sobre todo del que ha subido sin pisar ningún peldaño.
Tuve ocasión, hace ya años, de hablar del futuro del entonces CIMOV nº 1 (hoy CEFOT1) con Carlos Floriano, en una reunión que mantuvo con miembros de la Plataforma que entonces funcionaba. La impresión que saqué fue doble: que el CIMOV 1 le traía al pairo y que nunca entendió de que iba el asunto. Entonces, Floriano era el portavoz del PP en la Asamblea de Extremadura y me hizo una afirmación completamente “democrática” que me dejó estupefacto y que marca esa incapacidad política a que antes me refería. Me afirmó, sin pestañear, que no iban a presentar ninguna Proposición no de Ley en la Asamblea (con mayoría socialista), porque “las proposiciones no de ley no sirven para nada”.
Con ese concepto del poder legislativo, al conocer la enmienda socialista a los PGE 2013, de inmediato supe que no serviría para nada, cuando en el Congreso de los Diputados hay una mayoría absoluta del PP y cuando quien debería apoyar esa enmienda desprecia uno de los poderes del Estado.
Carlos Floriano no defiende la continuidad del CEFOT1 porque no defiende los intereses de Cáceres y de los cacereños, de los que le han votado y de los que no, porque a todos debería representar. Pero Floriano, en el Congreso de los Diputados es un don nadie, y en su partido ocupa la cuota de los cargos florero que salen los fines de semana a desmentir lo que sea (en dura disputa con González Pons).
Vale.  

En estas fechas se está tramitando en el Congreso de los Diputados el Proyecto de Ley de Recortes (digo, Presupuestos) Generales del Estado para 2013. Es, en esta ley, cuando se visualiza de manera clara el grado de compromiso de los representantes políticos con sus votantes. Es, en esta ley, cuando quedan al descubierto las vergüenzas de quienes, obtenido el escaño, avanzado en su nivel de jerarquía partidaria, se dedican a adular a quienes los han designado y a desentenderse de quienes les votaron.

La situación de incertidumbre por la que atraviesa el CEFOT nº 1 desde que el 5 de marzo de 2012 la alcasenadora de Cáceres, Elena Nevado, recibiera las peores noticias directamente de la Subsecretaria del Ministerio de Defensa, Irene Dominguez-Alcahud, se mantiene. Sólo la resistencia, como debe ser y como se ignora, de los mandos militares a producir cierres y desmantelamientos, mantiene abierto, que no en funcionamiento, el CEFOT nº 1. Por cierto, la alcasenadora Nevado sigue sin dar explicaciones de por qué calificó “de cortesía”, en papel oficial de comunicado de prensa, aquella entrevista con la Subsecretaria, cuando de cortesía no tuvo nada.

Ahora, en el debate presupuestario, el PSOE ha presentado una enmienda de adición para que se mantengan abiertos, en su integridad, el Centro de Formación de Tropa nº 1, de Cáceres, y la Academia General Básica de Suboficiales, de Talarn (Lleida). Las esperanzas de que el Partido Popular acepte la enmienda son pocas, nulas, sobre todo porque las prioridades del Ministerio son las de pagar a los fabricantes de armas, que para eso está el Ministro. Y no para otra cosa.

Esta es la enmienda presentada.
ENMIENDA NÚM. 2.398 

FIRMANTE: 

Grupo Parlamentario Socialista 

De adición. 

Se añade una nueva disposición adicional con la siguiente redacción: 

Disposición adicional. Mantenimiento de los centros formativos del Talarn y CEFOT n.° 1. 

El Gobierno dotará los créditos presupuestarios suficientes para asegurar el completo funcionamiento y el mantenimiento de la plena operatividad en capacidades formativas, de la Academia General Básica de Suboficiales de Talam de Lleida así como del Centro de Formación de Tropa n.° 1, ubicado en el Acuartelamiento Santa Ana, de Cáceres. 
MOTIVACIÓN
La previsión presupuestaria del Gobierno contempla recortes en las políticas de Defensa, pero esto no debe, necesariamente, llevar aparejado el cese de funcionamiento de los centros formativos y la adecuada cualificación de las personas. 

Sería deseable, cuando menos, que por una vez, el alto dirigente del Partido Popular, Carlos Floriano, diputado, dicen, que por Cáceres, hiciera algo de provecho en el Congreso. Algo de provecho por la ciudad y por la provincia con cuyos votos está ascendiendo en su carrera política y justificara los pingües ingresos económicos que recibe. Pero la realidad será otra. El señorito Floriano no hará nada, por dos razones: primera, porque su prioridad es plegarse a lo que le diga su partido, y segunda, porque los intereses de Cáceres y provincia se la sudan.

Desde que tomó posesión de su escaño en el Congreso, las iniciativas parlamentarias promovidas por el señor Floriano en favor de su circunscripción electoral han sido… ninguna. Y las iniciativas parlamentarias promovidas por el señor Floriano, en cualquier ámbito de lo que debiera ser su trabajo y por el que tanto dinero cobra (y que le pagamos todos) han sido… ninguna.

Es verdad que sus tareas en el Partido Popular, además de decir que le gusta Cataluña (debe ser en la intimidad, claro), consisten en salir a hacer declaraciones en competencia de disparates con González Pons o a desmentir cualquier cosa (como cuando desmintió lo de que el Gobierno sabía que Juan Carlos I estaba cazando elefantes en África), pero en esas tareas no es están incluidas las obligaciones de defender los intereses de la circunscripción electoral que lo eligió. ¿Para qué, si defender a su ciudad y su provincia no le reportaría méritos?

Vale.

Cuando inicié esta serie de posts partía de la dejación pública que supone la existencia de edificios, notables en cuanto a tamaño y en cuanto a posibilidades de utilización, pero el conocimiento de la ciudad, desde el punto de vista que un ciudadano cualquiera puede tener, me está llevando a una desagradable conclusión. Los edificios públicos cerrados por falta de uso evidencia la inexistencia de capacidad de gestión, de capacidad de generación de iniciativas, de una parálisis de las instituciones públicas y de quienes los gobiernan, que no serían, en modo alguno, tolerables por una sociedad mínimamente cohesionada y crítica. Una ciudad gobernada por gentes, la derecha rancia del Partido Popular, que recuerdan a aquellos versos de Machado retratando el viejo casino provinciano, “el pasado efímero”
Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
sino de nunca; de la cepa hispana
no es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana
de aquella España que pasó y no ha sido,
esa que hoy tiene la cabeza cana.
En la ciudad de Cáceres no existe una sociedad civil crítica, en ningún campo: la universidad vive de espaldas a ella (y/o viceversa), los colectivos sociales están desunidos por un egoismo excluyente, la cultura (si es que la hubiera) se mueve por camarillas que tienen más de sociedades secretas o mafiosas que de componentes culturales.

Esta ciudad, incapaz de sentirse impelida a actuar, a ser activa y proactiva, es una ciudad de espectadores, en los que unos, muy pocos actúan, los demás, como jubilados, miran y cuando se acaba la procesión, cada mochuelo a su olivo.

Por eso, mientras las administraciones públicas malversan por falta de uso el patrimonio público, aumentan sin descanso los edificios privados sin uso. Cerrados por falta de uso. La crisis económica ha supuesto para muchos empresarios el final de sus negocios. Para otros, la crisis ha querido verse como el elemento necesario para hacer negocio. Para hacer caja. Pero ni unos ni otros han calculado la profundidad “sistémica” de la situación económica.

En un espacio tan pequeño como el que se aprecia en las imagenes áreas o en la imagen catastral que ilustran este post, con bastantes los edificios completos cerrados por falta de uso. A ellos hay que añadir locales comerciales cerrados, sin perspectivas de nuevos usos, sin “emprendedores” que puedan estar interesados en reactivar la zona.

Subiendo desde la Plaza de La Concepción (en este blog, el 21 de octubre de 2012) por la calle de Moret nos encontramos, justo en la salida de dicha plaza un edificio que en su planta baja albergó una tienda de chacinas, y tres plantas de viviendas. La fachada, que pudiera ser de comienzos del siglo XX, y, sobre todo, la fachada de la tienda de tocinos, va aumentando su deterioro visual, y el lugar en el que se encuentra ubicada, frente al Palacio de la Isla, aumenta, también, el deterioro visual de la ciudad. En la calle de Moret, siguiendo varios locales comerciales cerrados, en traspaso desde hace tiempo, nos encontramos, ya casi a su final, un pequeño edificio, igualmente cerrado, que fue la tienda de confecciones Merchán, que, desde hace años tiene el acceso tapiado, el escaparate con múltiples capas de afiches, carteles, anuncios de todo tipo, y los balcones que han debido ser reparados por peligros de desprendimiento.

En el recodo que la calle de Moret hace para encontrarse con la de Pintores, se encuentra un edificio, también en el tráfico inmobiliario, con una superficie construida de 804 m2 y cuyo último uso fue el de tienda de ropa de moda, aunque para la memoria cacereña, en su planta baja se encontraba la ferretería de los Sobrino (Sobrinos de Gabino Diez), que sustentaba una fuerte competencia con la ferretería de Abad, que estaba donde ahora se encuentra el restaurante El Asador y al lado del Horno de San Fernando.

Frente a la antigua Ferretería de los Sobrinos, ya en la calle de Pintores, desapareció hace unos años la farmacia “del Cura” por traslado a otra zona con más población de la ciudad. El edificio entero, cuyas plantas ya estaban sin uso cuando la farmacia estaba aún en él, también se ha incorporado al tráfico inmobiliario. Tráfico totalmente inmovilizado por una crisis tan profunda como imposible de predecir en qué derivará ni siquiera en el corto plazo de un día.


Bajando por la calle de Pintores hacia la Plaza Mayor seguimos viendo algún local vacío, en alquiler, hasta llegar a lo que recientemente ha sido un edificio, completo, utilizado por una franquicia del grupo Zara. 


Vacío el edificio desde hace más de un año, algunos cacereños, con la reforma que la citada franquicia le hizo, no recordarán de cuál es, pero si nos acercamos al mes de enero y lo vemos lleno de maletas y el cartel de cerrado por inventario, sabremos que era uno de los edificios que una conocida familia tenía bajo el nombre comercial de El Siglo. De aquellos locales comerciales ya no queda ninguno (ni el de García Plata de Osma, frente a Fátima, ni el de Cánovas, hoy una franquicia de perfumerías, ni el de Pintores, cerrado, ni el de Moret, cerrado, ni el de Plaza de la Concepción, también cerrado).
Siguiendo Pintores hacia la Plaza Mayor se encuentra otro edificio, que fue sede reciente de una franquicia y que, cerrado, su propietario, con la finalidad de que el mercado se fijara en él, lo cedió para que una asociación de artistas expusiera su obra. La iniciativa, efímera y breve, mereció, incluso, su reflejo en la prensa local. Sin embargo, no ha vuelto a repetirse.

Para cerrar el triángulo de calles hacia la Plaza de la Concepción, donde comenzaba el recorrido de este post, pasamos desde Pintores por la calle de Paneras. Un vial típico, estrecho, pero que es el acceso peatonal por el que mayor número de visitas de turistas llegan a la Plaza Mayor, y cuyo deterioro, unido a la escasa calidad de sus edificios, refleja una imagen de la ciudad poco agradecida.

Vale.

Dice hoy, en un tweet Alfredo Pérez Rubalcaba: » Hacer un slogan es muy fácil pero lo que necesita el PSOE es un análisis profundo y honesto «. En la primera rueda de prensa que el Secretario General del partido ofrece después de las elecciones gallegas y vascas, que se han saldado con unos malos resultados y han originado un cierto (bueno/malo/regular) revuelo en las redes sociales y en artículos de opinión reclamando, desde la dimisión de Rubalcaba hasta una regeneración o refundación completa de la organización.

La frase del S.G. que abre este post no hace sino incidir en algo que, desde la misma noche electoral, y es en el esfuerzo de la dirección del Partido en transmitir que habrá continuidad en la “oposición útil” que se viene realizando, como si la situación política, económica y social pudiera ceñirse a los tiempos ordinarios.
La posición política adoptada por la dirección socialista parece ir orientada hacia un ganar tiempo, por un lado, y a observar el desgaste que la crisis pueda causar en la derecha. Sin embargo, los tiempos, los tiempos del partido, de la organización no son ni pueden ser los mismos que las necesidades de los ciudadanos reclaman.
Ante una crisis política, económica y social que no tiene parangón desde la aprobación de la vigente Constitución, los tiempos de organización y reorganización del partido, tras los resultados de hace casi un año, de hace una semana, lo que hacen es paralizar la respuesta, contundente, que es preciso plantear frente a la desalmada política económica que la derecha, a las órdenes de los mercados, viene ejecutando contra los ciudadanos.
Es evidente, y necesario, como dice Rubalcaba, que lo que necesita el PSOE es un análisis profundo y honesto. Claro. Y a ello han de ponerse los miembros de la ejecutiva federal. Y si no han empezado a hacerlo ya hace mucho tiempo, desde el 21 de noviembre de 2012, es tiempo que se ha perdido.
Pero el partido, el PSOE, tiene fuerza y capacidad, la de sus miles de militantes, para dar una respuesta contundente frente a la derecha que algunos tildan de neoliberal, y que en la práctica es filofascista. Y para ello se necesita de la honestidad del partido, la que empieza por reconocer los errores (unos que ya nos han espetado muchos españoles, otros que los conocemos por nuestra militancia, pero que aquí no es el lugar para expresar) y la de reconocer, visualizar lo evidente, que los ciudadanos no pueden esperar para que “alguien” esté en condiciones de liderar el parapeto contra los golpes que, a diario, propina un gobierno sonado y al que le suenan las costuras autoritarias a cada paso.
Son tiempos para que el Partido, el PSOE haga el análisis profundo, serie y eficaz para rehacerse de los varapalos electorales, pero son, fundamentalmente, los tiempos para el Partido, al mismo tiempo que se recompone, lidere, sin ningún género de dudas, la respuesta ciudadana frente a la derecha sin alma que ataca impunemente los principios del estado del bienestar, que está destrozando y aniquilando los derechos que a lo largo de todos estos años se han ido conquistando a su pesar.
Es el PSOE el único partido con capacidad organizativa, ideológica y experiencia para ponerse al frente de la lucha civil contra una poderosa brigada de mercados y servidores emboscados en el Consejo de Ministros y en la estructura del Partido Popular, una tropa de mercenarios del dinero de la que Mariano Rajoy no es más que una marioneta cuyos hilos se mueven desde la bolsa, desde los consejos de administración de las grandes corporaciones que administran los fondos que juegan a diario, cada hora, con la vida de los hombres y mujeres, y que no tienen reparo en empujar a cuantos más mejor a la miseria.
Organícese el Partido, que para eso tiene estructuras, pero organicemos el partido para ser capaces de ejercer de socialistas y ser quienes estemos frente a la extrema derecha servidora del poder del dinero.
Vale.

Hace ya tiempo inicié en este modesto blog una serie de artículos sobre edificios de diverso tipo cerrados, sin uso, abandonados, en la ciudad de Cáceres. Es tal la cantidad, el volumen de edificios que, poco a poco, va creciendo el número de entradas que van desgranando esa sensación que da el ver inmuebles de gran porte, o menos porte, cerrados, abandonados. Y, lo que es peor, que la mayoría lo están por la incapacidad de la propia ciudad de generar usos y de producir alternativas de uso. No hablamos ya de generar recursos, que en tiempos de crisis es muy complicado, pero ni siquiera ideas para que, en su proyección y desarrollo permitan ponerlas en práctica cuando los recursos económicos se consigan.
¿Ideas? ¿Proyectos? ¿Iniciativas? Interrogantes que tienen una respuesta sencilla en una ciudad gobernada, en derecho, en lo práctico y en lo fáctico, por mayordomos, cofrades y peñistas del garbanzo. Y con una opinión pública que carece de medios para expresarse, y que, si acaso, son esos medios los que tapan con medias verdades y opiniones de folclore la existencia de tanto patrimonio público malversado. Y el BOPP de hoy es una muestra digital.

Pero si es sangrante que haya edificios de cierta enjundia o valor en el centro de la ciudad o en espacios muy próximos, más grave es la situación de edificios como el conocido Bloque C de la Calle Ródano. Un inmueble que albergó en su día unas 36 viviendas sociales, y que la mala utilización por los adjudicatarios y la nula gestión de la propiedad (Administración pública: ayuntamiento y Junta de Extremadura) llevaron a que la determinación fuera el desalojo de todos los adjudicatarios (los legales y los ocupas) y el tapiado y clausura del edificio.
Ahora, sus más de 5.400 m2 construidos sobre una supferfice de suelo de 1.500 m2 son un monumento a la mala convivencia vecinal y a la nula capacidad de gestión. Esa nula capacidad de gestión fue la coadyuvante para que los continuos altercados vecinales fueran a más, y terminaran haciendo inhabitable el inmueble.

Si la clausura mediante el tapiado de puertas y ventanas fue la solución práctica y drástica adoptada en su momento, con un importante coste político para quien tomó la decisión, ver el edificio tapiado debería ser un baldón de vergüenza para su dueño, incapaz de darle una solución. Claro, que su dueño es un organismo público, y su gestión corresponde a un partido político que tenía soluciones para todo pero que todas las soluciones pasan por poner velas a los santos.
El Partido Popular, que gobierna el Ayuntamiento y la Junta de Extremadura (el pomposo Gobierno del Marketing de Extremadura), es el responsable de lo que se pueda hacer con el inmueble. Y también de que si se produce algún accidente por la gente que entra al inmueble tapiado (y entran, claro que entran). Por si no lo saben las autoridades locales, aquí queda escrito.
Y también queda escrito que, aunque se trate de un edificio situado “más allá del fin del mundo”, forma parte de esta ciudad. Un edificio de 5.400 m2 abandonado, tapiado, con pintadas imitadoras de la mala vida (esa banda de lating kings tan famosas en según qué reportajes de la televisión), es una vergüenza para la ciudad y para los ciudadanos.
Ponerlo en funcionamiento, darle uso, limpiarlo, recuperarlo… requiere tener ideas, obtener recursos quitándolos de lo superfluo (que es mucho), preparar proyectos… Escuchar a los vecinos que ofrecen sus ideas, desde su capacidad individual, para que, por lo menos lo arreglen, como dice alguna señora mayor, cepillo de barrer en mano, justo enfrente del Bloque C. O que se haga una residencia de mayores, que dice un joven que espera el autobús urbano. O que se vuelvan a tener viviendas y se destinen a familias que son desahuciadas por los bancos…

Claro, es más fácil comentar que un cine está cerrado en el centro, pero cuyo cierre ya forma parte del paisaje y a ningún visitante llama la atención. O que en un vídeo se pregunte por el uso que podría tener la Cárcel Vieja, sin ir más allá que en una pregunta que no admite, en el tono en que se formula, respuesta alguna.
El Bloque C de Aldea Moret, que tantos problemas dio en el pasado a las distintas corporaciones locales que no pudieron, no supieron o no quisieron (que de todo hubo) dar solución a atajar la mala convivencia vecinal, volverá, en poco tiempo, a ser un quebradero de cabeza. Porque pasear por la calle Ródano y decir a los vecinos, especialmente a los más jóvenes, que es una pena que esté cerrado, y que el cierre, por lo menos, impide que se entre y pueda haber accidentes, y que la respuesta sea que no se debe entrar, pero que se puede, y, sobre todo, que se entra cuando se quiere… Algo que no hace falta que lo afirmen. Pasear por la calle Ródano, camino de las viviendas del Cerro de los Pinos, y mirar hacia el edificio, con el cemento del tapiado en ventanas y puertas de planta baja, es ver también que es fácil acceder cuando y cómo se quiera.

Pasear por la calle Ródano, hablar con los vecinos de la pena y la vergüenza que da ver el edificio y que te reconozcan, ellos mismos, que también les da vergüenza, y, que además, te digan que el campo de fútbol del complejo deportivo medianero con el Bloque C, arreglado y preparado con el último Plan E de Zapatero está destrozado y también abandonado, es doblemente entristecedor.
Una ciudad cerrada por falta de uso es, mirando el Bloque C de la calle Ródano, es también una ciudad que no tiene capacidad ni de sentir vergüenza de sus injusticias.
Vale.