Archivos para November 30, 1999

Las declaraciones de dirigentes del PP acusando al presidente de inquisidor, y acusando al gobierno socialista de haber desatado una conspiración contra el partido de la derecha profunda, han obtenido una respuesta estratégica equivocada por parte del gobierno y del PSOE.
Mariano Rajoy es consciente de que los avances en la investigación del caso Gürtel, y, últimamente, el caso Palma Arena, están llevando a los jueces a aproximarse a lo que podría resultar una financiación ilegal del PP. En esta situación, y con la dirección judicial de Federico Trillo, la estrategia desatada por el PP con la supuesta conspiración ha sido mal entendida por el PSOE. Estas acusaciones de conspiración, las acusaciones de escuchas ilegales (sin pruebas, por supuesto), no van encaminadas a conseguir un desgaste político del partido en el gobierno. Y este es el error del partido socialista.
Al PP no le interesa, de modo directo en estos momentos, tanto el desgaste político de Zapatero, sino soltar a diestro y siniestro falsas acusaciones de ilegalidades que pudieran haber cometido policías, fiscales y jueces en la investigación de los casos de corrupción que trepan por todas las plantas de Génova, 13. Conseguir ese desgaste sería un efecto colateral beneficioso si consiguen su objetivo judicial, el único objetivo judicial que se ha fijado Mariano Rajoy con el trabajo sucio de Trillo. No es otro que conseguir que el caso Gürtel se convierta en un caso Naseiro II.
De ahí el error estratégico del PSOE: ha entrado al trapo de las acusaciones de supuestas y falsas conspiraciones, cuando debería haber puesto negro sobre blanco, cada vez que se haya visto obligado a responder, que es una estrategia de defensa ante las consecuencias penales de las investigaciones que atenazan la garganta de Mariano Rajoy.
El único objetivo político que tiene el partido de la derecha profunda es salvarse de las acciones judiciales. En ese objetivo, las acusaciones de conspiración contra el gobierno y el PSOE son una mínima parte y no son el centro de la estrategia judicial que se han marcado.
El trabajo (bastante sucio, por cierto) jurídico que está desarrollando Federico Trillo es conseguir que las pruebas obtenidas contra el PP por financiación ilegal sean declaradas nulas. Les da igual que ello conlleve atacar a todas las instituciones, a la policía judicial, a la fiscalía, a los jueces. En cualquier país democrático, la estrategia jurídica puesta en marcha por Federico Trillo (que debería estar fuera de la política, si no en la cárcel, por la muerte de 62 servidores públicos) debería ser suficiente para que el colegio de abogados le abriera un expediente de expulsión por mala práctica jurídica.
El PSOE debería, en su estrategia, no caer en la respuesta (fácil, por otra parte) a las acusaciones de conspiraciones, sino centrarse en decir, públicamente, que esas acusaciones son parte de la estrategia de defensa ante la justicia puesta en marcha por el PP para intentar que las investigaciones del caso Gürtel no avancen porque saben que llegarán al corazón económico y político de Génova, 13. Y, por cierto, no hay que olvidar que las investigaciones del caso Gürtel están en el ámbito del Código Penal.
Vale.
El Partido Popular, encabezado por el cobarde Trillo en la estrategia, está intentando por todos los medios (y con todos los medios a su alcance: prensa, patronal, jueces…), reeditar, con algunas variaciones, los resultados del caso Naseiro, aquel en el que el entonces tesorero del PP (el antecesor de Bárcenas) no pudo ser juzgado porque las pruebas fueron declaradas ilegales.
Ahora, se trata de implicar al Gobierno, a la policía y en gran medida al «poder judicial» (que no son los jueces, los jueces, como de la Rúa, «son de los suyos») en una supuesta conspiración con la finalidad de que algún hilo desprenda un mínimo de irregularidad para, a partir de ahí, anular todos los procesos: el caso Gürtel, con un Diputado en el Congreso y un Senador para los que el Tribunal Supremo ha pedido el suplicatrio, y, sobre todo, impedir que se siga investigando en Baleares, porque se temen lo que es una realidad.
El gobierno de Matas, ese sujeto con pinta de pitiminí y ademanes de bufón de corte, dilapidó mucho dinero en obras inútiles, como el Palma Arena, un velódromo que ha multiplicado su presupuesto por más de dos veces y que no es homologado por la Unión Ciclista Internacional. De ese dinero, se están planteando indicios de que una parte ha ido a financiar al propio Partido Popular.
Ahora se quejan, en la dirección del PP de Baleares y el propio Rajoy, del trato, dizque vejatorio, dispensado a los detenidos. Dicen que han sido tratados como delincuentes. ¿Y qué son? Cuando la policía, después de tiempo de investigación, los detiene, es como cuando detiene a cualquier delincuente: son esposados, conducidos a los calabozos e interrogados, hasta que, cumpliendo el plazo legal de 72 horas, son puestos a disposición judicial. Ante el juez, los delincuentes detenidos por la policía son conducidos en vehículos celulares y presentados esposados, como cualquier delincuente.
Las declaraciones de la dirección del PP balear y del propio Rajoy quejándose de que sus correliginarios, que, según informaciones de prensa, pudieran haber desviado dinero público para financiar al partido, han sido tratados como delincuentes, pueden entenderse, sensu contrario, como la complicidad de Rajoy con ellos, cómplice de delincuentes (presuntos, presunto cómplice).
Vale.
Cuando escucho a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, hablar de escuchas ilegales a dirigentes de su partido, acusando sin pruebas a diversas instituciones del Estado, gobierno incluido, por supuesto, no puedo si no recordar la trayectoria de mentiras de destrucción masiva que el gobierno del PP en la legislatura 2000-2004 perpetró y de las que no solamente no se ha recuperado, sino que convierte en eje de su estrategia.
María Dolores de Cospedal era la Subsecretaria del Ministerio del Interior, con Ángel Acebes, cuando su jefe político de entonces y de ahora, José María Aznar, decía, sin rubor alguno, aquello de «creánme ustedes, en Iraq hay armas de destrucción masiva». Ahora, la alumna aventajada afirma «creánme ustedes, a los dirigentes del PP nos han pinchado los teléfonos».
María Dolores de Cospedal era la Subsecretaría del Ministerio del Interior, o Ángel Acebes, cuando en la misma mañana de los atentados del 11-M, en el gabinete de crisis (de partido) presidido por Aznar y al que asistió Acebes y también asistió Arriola, que era el asesor electoral del partido, pero no miembro de la administración, se afirmó: «si ha sido ETA, ganamos las elecciones de calle». Y la mentira hizo mella y Acebes, en contra del magnífico trabajo policial, siguió abundando en ella, y hasta Mariano Rajoy la aprovechó en una entrevista de propaganda política que le regaló Pedrojota el mismo día de las elecciones.
Pero… claro, qué se puede esperar de María Dolores de Cospedal: aprendió de su jefe de entonces y de ahora, Aznar, el valor político de las mentiras de destrucción masiva. Y también aprendió, de su antecesor en la secretaría general del partido, Ángel Acebes, que la mentira es el único instrumento ideológico que la derecha, la extrema derecha, tiene para conseguir el poder.
La señora Cospedal debería aprendido la lección. Pero, no, vuelve a su libro de cabecera, a su único bagaje político.
Vale.
Se dice, en nuestro ordenamiento jurídico, que todos tenemos derecho a nuestro juez natural, excepto los aforados, que en razón del cargo que les otorga el aforamiento, son juzgados por instancias superiores.
En el caso de El Curita Camps, sin embargo, no se ha cumplido lo de que en razón de su aforamiento su caso haya sido visto por instancias superiores, sino que ha sido visto por el juez natural.
Es natural que el caso de los trajes (¿sólo los trajes? ¿y los regalos a su esposa, a su hijo?) lo haya visto el juez natural que corresponde: un amigo tan íntimo, tan amigo, que habría que buscar una nueva palabra para definir su amistad.
Yo quiero, para mí, un juez tan natural y tan amigo como el que ha tenido Camps… pero nunca lo tendré, porque (¡qué desgracia!) no soy ni de derechas ni meapilas ni amigo de Trillo.
Vale.
El tesorero del PP declaró ante el Tribunal Supremo en calidad de imputado provisional. Ayer, en los minutos de la basura antes de que el Supremo elevara los suplicatorios, Bárcenas dimitió, provisionalmente, de su cargo de tesorero de la cuadrilla de Mariano. Hoy, el Tribunal Supremo ha decidido solicitar del Congeso y el Senado los suplicatorios para investigar y, en su caso, procesar, al diputado Merino y al Senador Bárcenas.
Al día de hoy, Francisco Camps, que se anuncia en los carteles como Er Niño de la Franela o El Curita, sigue siendo, provisionalmene, presidente de la Comunidad Valenciana. Mariano, el ¿capataz? de la cuadrilla, sigue, provisionalmente, manteniendo su apoyo a Camps. Ahora dispone de más capacidad para apoyar al Bienvestido porque se ha quitado, provisionalmente, la carga de Bárcenas.
Al día de hoy, los espías de doña Espe han sido, provisionalmente, señalados en la prensa: son tres ex-guardias civiles que estaban en el lugar donde fueron espiados los provisionalmente correligionarios de mistress Espe, La Tonadillera.
Al día de hoy, el partido de la derechona más rancia sigue, provisionalmente, siendo un partido político y cohesionado: mientras algunos son apartados, provisionalmente, de sus obligaciones, otros siguen camp-ando a sus anchas.
Por cierto: al abogado de Er Niño de la Franela se le ha caído un documento esencial sobre la estrategia de defensa. Se resume en una frase: señorita Rita, lo que se trajea no se quita.
Vale.

Con motivo de los últimos incendios, y zapeando por las televisiones, me he encontrado con dos tipos de informaciones. Por un lado, y teniendo en cuenta el lugar de los incendios y la cadena informativa, las labores de control y extinción, así como las causas variaban. Eso forma parte del juego y de la capacidad de discernir de los espectadores y de su espíritu crítico. Por otro, en algunos reportajes he podido observar que se introducen cortes en los que afectados por los incendios se reclaman en el derecho de permanecer en sus propiedades cuando son requeridos por la Guardia Civil para el desalojo. No sé si son manifestaciones voluntarias o inducidas por preguntas de los periodistas. Me ha parecido, incluso, que en algún reportaje se hacía referencia a que en algún caso ha sido precisa la orden judicial para el desalojo.
Cuando se produce una catástrofe natural (o provocada, en el caso de muchos incendios), es cuando se hace más presente y necesario el Estado. Sin embargo, la globalización y la influencia de la cultura (?) estadounidense creo que están en la raíz de una aparente creencia en nuestro país de que los individuos están por encima del Estado siempre, incluso cuando un incendio amenaza sus propiedades y sus vidas.
En esas manifestaciones de querer permanecer en sus casas cuando son requeridos para el desalojo aparece una falta de confianza en las fuerzas de seguridad y en los equipos contraincendios que no es tal, sino que es en una creencia de supremacía de la capacidad individual para salvaguardar su propiedad. Es una manifestación propia del liberalismo individualista propio de la sociedad estadounidense, que tiene su máximo exponente en la tragedia del Katrina, donde el Estado no supo prever y, mucho menos, proteger a los ciudadanos, y donde éstos entendieron que podrían proteger sus casas y sus vidas sin la ayuda del Estado.
En nuestro país, en los países europeos consolidados, el Estado tiene la obligación de proteger vidas y haciendas porque es una parte de nuestra cultura política. Los ciudadanos individuales no estamos capacitados, o, mejor dicho, no tenemos medios y capacidades suficientes para ello cuando se produce una catástrofe. Sostener lo contrario es un grave error.
Por eso, cuando he visto y escuchado manifestaciones individualistas de desconfianza hacia las fuerzas de seguridad que instan los desalojos por no considerarlas suficientes para salvaguardar las propiedades individuales, no sé si son manifestaciones propias de una situación de angustia o si forman parte de la inducción a ese tipo de respuestas por parte de los periodistas.
Si se produce un grave incendio, intervienen los bomberos, los agentes forestales para su combate y extinción, y las fuerzas de seguridad (Guardia Civil, Mossos d’Esquadra o Ertzaintza) se encargan de la seguridad de la personas y sus bienes. Y ahora, también, la intervención de la Unidad Militar de Emergencias refuerza las capacidades del Estado para combatir incendios, de manera que el individuo está más protegido en su seguridad personal por los profesionales que intervienen y en la seguridad de sus bienes.
Introducir, artificialmente, creencias individualistas que sostienen que el Estado no es capaz de garantizar la vida y la hacienda de los ciudadanos es una actitud peligrosa, y de seguir así no sería extraño que en algunos ámbitos políticos se planteen acciones legislativas en esa línea, porque ideológicamente es apetecible y está siendo «avalada» desde algunos grupos de presión interesados en el negocio de la seguridad privada en todos los campos posibles.
Vale.
Acabo de escuchar unas palabras de la mujer de Kaká que me han dejado estupefacto: «Dios puso el dinero en las manos del Real Madrid para contratar a Kaká«. Eso es lo que dice la señora. A ver ahora cómo lo explica Florentino. Porque si es Dios el que ha puesto el dinero para fichar a Kaká, lo habrá tenido que quitar de algún capítulo del presupuesto de la Iglesia. De lo contrario (multiplicación de los billetes de 500), estaríamos ante la mayor falsificación de dinero de la historia.
De todas formas, me preocupa más el mensaje, que se parece mucho al del nacionalcatolicismo franquista: «Dios está con nosotros» (en realidad, no estaba con ellos, lo tenían secuestrado, como dijo León Felipe). Hay que recordar al personaje fascista que interpretaba Alfredo Landa en una serie en la que hacía de dueño de una gasolinera (¿o no era un personaje de ficción, sino Landa haciendo de sí mismo?). Decía: «Sólo creo en Dios, Franco y don Santiago Bernabéu«. Ahora, Dios, en tiempos de crisis, mientras sus opulentos obispos predican, él detrae decenas de millones de euros para ponerlos al servicio del Bernabéu (¿de don Santiago y de Franco también?).
La iglesia católica ha apostado fuerte, muy fuerte, por el Madrid católico, apostólico, romano y franquista de toda la vida fichando a Kaká… aunque sus misioneros vean que no les llega un duro para dar de comer al hambriento.
Y no ha sido sólo Kaká, también Cristiano (¿lo han fichado por buen jugador o por el nombre?) Ronaldo juega para la iglesia. ¿No habéis visto no sé qué del Banco del Espirito Santo?
¡Que el abad de Montserrat rece todo lo que sepa, porque este año los árbitros harán el milagro de la multiplicación de los panes y los penaltis en las áreas de los equipos contra los que juegue el Madrid!
Vale
Según parece, han sido presentadas diversas alegaciones que plantean la clasificación de determinados suelos conforme a las previsiones contenidas en los documentos de aprobaciones anteriores.
Lo que caracteriza a este tipo de alegaciones es que plantean “recuperar” las determinaciones contenidas en los documentos anteriores, ya que consideran que las aprobaciones iniciales y provisionales les otorgan categoría de derechos.
Estas alegaciones no tienen en cuenta que las definiciones del modelo y las normas generales en materia de suelo han sido claramente modificadas con la aprobación de la Ley 8/2007, que elimina aspectos de la legislación de 1998, que son los que inspiran el modelo político que se aprueba inicialmente en 2005 y que no tienen cabida en la norma básica en materia de suelo que será la que esté en vigor en el momento de la entrada en vigor del Plan.
Las expectativas que la aprobación inicial y las aprobaciones provisionales posteriores, hasta la actualmente en curso, no tienen valor ninguno de carácter administrativo y jurídico. Mucho menos, aún, de carácter vinculante para las administraciones que sucesivamente vayan tramitando el documento hasta la aprobación definitiva y entrada en vigor del nuevo planeamiento, de manera que las aprobaciones o los documentos tramitados que no hayan alcanzado la aprobación definitiva no producen derechos que hayan de ser reconocidos.
Respecto del modelo, el documento aprobado inicialmente en 2005 y mantenido en las aprobaciones provisionales de 2006 y 2007, tiene su base en la Ley 7/1998, del Suelo y Valoraciones, de corte liberal que incluso llegaba a considerar urbanizable todo el suelo salvo el sometido a cualquier régimen de protección. De ahí nacía el hecho de que el planeamiento previsto para Cáceres alcanzar un número de viviendas superior a las 65.000, totalmente fuera de la realidad económica y de las proyecciones científicas en materia demográfica.
Igualmente hay que tener en cuenta que la Ley del Suelo de 1998 y el documento de revisión del plan general de Cáceres en sus formulaciones de 2005, 2006 y 2007 tienen un mismo origen: el urbanista Porto Rey, que fue redactor de la Ley y director de las dos primeras aprobaciones de la Revisión del PGM de Cáceres.
Una de las características de la Ley 8/2007, de Suelo, es que elimina las expectativas.
Con independencia de las ventajas que pueda tener la técnica de la clasificación y categorización del suelo por el planeamiento, lo cierto es que es una técnica urbanística, por lo que no le corresponde a este legislador juzgar su oportunidad. Además, no es necesaria para fijar los criterios legales de valoración del suelo. Más aún, desde esta concreta perspectiva, que compete plenamente al legislador estatal, la clasificación ha contribuido históricamente a la inflación de los valores del suelo, incorporando expectativas de revalorización mucho antes de que se realizaran las operaciones necesarias para materializar las determinaciones urbanísticas de los poderes públicos y, por ende, ha fomentado también las prácticas especulativas, contra las que debemos luchar por imperativo constitucional.
Por tanto, la propia Ley 8/2007 establece desde su origen que las expectativas de revalorización carecen de virtualidad hasta que las “operaciones necesarias para materializar las determinaciones urbanísticas” no hayan concluido de ser realizadas por los poderes públicos.
En este sentido, cabe reseñar que el texto recogido con anterioridad, perteneciente al Proyecto de Ley presentado por el Gobierno a las Cortes en septiembre de 2006, se mantiene en su integridad en la Ley publicada en el Boletín Oficial del Estado.
Esta consideración de las expectativas como carentes de virtualidad, no solamente aparecen en la exposición de motivos de la Ley, sino en su articulado. Así, en el artículo 23, Valoración en el suelo rural, el apartado 2 dice:
2. En ninguno de los casos previstos en el apartado anterior podrán considerarse expectativas derivadas de la asignación de edificabilidades y usos por la ordenación territorial o urbanística que no hayan sido aún plenamente realizados.
También, la propia Ley, a la hora de establecer los criterios de capitalización del suelo rural recoge una disposición adicional que no deja lugar a dudas en cuanto a la consideración nula de las expectativas en el orden urbanístico.
Disposición adicional séptima. Reglas para la capitalización de rentas en el suelo rural.
1. Para la capitalización de la renta anual real o potencial de la explotación a que se refiere el apartado 1del artículo 23, se utilizará como tipo de capitalización la última referencia publicada por el Banco de España del rendimiento de la deuda pública del Estado en mercados secundarios a tres años.
2. En la Ley de Presupuestos Generales del Estado se podrá modificar el tipo de capitalización establecido en el apartado anterior y fijar valores mínimos según tipos de cultivos y aprovechamientos de la tierra, cuando la evolución observada en los precios del suelo o en los tipos de interés arriesgue alejar de forma significativa el resultado de las valoraciones respecto de los precios de mercado del suelo rural sin consideración de expectativas urbanísticas.
Todas estas referencias a las expectativas, recogidas tanto en el Proyecto de Ley como en la Ley que finalmente entró en vigor, fueron objeto del debate político en las Cortes Generales, por lo que queda meridianamente clara la voluntad del legislador de eliminar las expectativas en materia urbanística incluso en su variable económica, por lo que las alegaciones presentadas que apelan a las aprobaciones anteriores carecen de fundamento jurídico para ser tomadas en consideración.
Vale.
“El sistema es poco transparente y muy complejo, como resultado de una negociación en la que se ha pretendido contentar a todos, creando una gran incertidumbre respecto a los efectos de su aplicación que sólo se resolverá en 2012 con la primera liquidación del modelo”.
Este párrafo es la sexta y última conclusión del comunicado de prensa del PP tras la reunión de Javier Arenas y Cristóbal Montoro con los consejeros de Hacienda de las CCAA gobernadas por la derecha.
Es el resumen de una constatación que recuerda el momento glorioso de Mariano Cuchara Rajoy, cuando en el Congreso de los Diputados acusó a los socialistas de que saben leer.
El PP, comenzando por su teórico de la economía, Montoro, descalifica el Plan de Financiación de las CCAA de una forma clara y evidente. Después de cinco conclusiones de orden político, la sexta y definitiva demuestra que Montoro y sus consejeros de Hacienda no saben matemáticas a un nivel adecuado.
El Plan consta de unas 75 páginas, de las cuales, unas 30 se resuelven con complejos cálculos matemáticos, fórmulas financieras (¿Excel? ¿Open Office? ¿Math Lab? ¿SPSS?) que los economistas manejan habitualmente. Pero los economistas del PP siguen con el papel de estraza y el lápiz de carpintero.
Por ello, la conclusión sexta del comunicado del PP demuestra que desde Montoro a sus consejeros de Hacienda de las CCAA que gobiernan no tienen ni idea de matemáticas financieras o económicas y tienen la pereza suficiente (vagancia, más bien) para utilizar las fórmulas incluidas en el plan de financiación y simular los posibles escenarios de 2012 y adoptar el más adecuado y el más inadecuado.
Lejos de estudiarse el Plan, lo que hacen es decir que es muy complejo, que tienen ganas de irse de vacaciones y que ya estudiarán en septiembre… otra vez.
Vale.