Archivos para Ronda de San Francisco

Mientras intentaba averiguar alguna historia sobre los hornos del Sapillo, que ya publiqué en esta Cerca de las Retamas, en encontré con una obra de fábrica muy interesante, sobre la que no existen, al día de hoy, referencias ni testimonios en las fuentes consultadas (Tomos I y II del Inventario del Archivo Histórico de Cáceres) o en la Prensa Histórica digitalizada de la Biblioteca Pública de Cáceres.

Sí he encontrado referencias sobre la finca o cuerda del Sapillo, donde están los hornos (actualmente, la parte mayor de esa finca la ocupa la nave de la distribuidora de alimentación UNIDE), y donde hubo, según el geólogo y profesor de la Escuela Normal de Cáceres, Julio Rodríguez Polo, un pozo del Calerizo, uno de los cuatro que se tenían como aliviaderos del mismo (los otros tres, la Charca del Marco, la Labosilla y los Caños de Santa Ana – Pozo de la Esmeralda).

En esta búsqueda de los orígenes de una singular (por ser la única que al menos conozca) obra de fábrica, consistente en encauzar unos 45 metros del Arroyo de la Plata, que más adelante enlaza con la Ribera del Marco, con una fábrica de piedra y una cubierta de cañón ejecutada con ladrillo. Muy bien ejecutada, por cierto.

En las referencias que he encontrado hasta ahora, solamente aparece la construcción de un tinado y la apertura de un pozo (que podría ser, seguramente, el que refería el geólogo Rodríguez Polo). Nada referido al encauzamiento y cobertura del arroyo.

Por otra parte, la obra de encauzamiento tiene entidad suficiente para pensar que seguramente, si se ejecutó con motivo de la construcción del tinado, fue mucho más costosa que este. El tinado, por cierto, da la Ronda de San Francisco ya en su intersección con la EX206, y el paramento está justo en el límite de dicha vía, cubriendo el tinado, a su vez, el encauzamiento y el arroyo.

Este Arroyo de la Plata circula al interior, al borde interior de varios cercados hasta encontrarse con la Ribera del Marco en la Cerca de San Jorge. Es probable que hasta que la legislación en materia de aguas no delimitara expresamente la titularidad pública de los cauces de los ríos, sus afluentes y arroyos, los propietarios de las fincas por las que, sobre todo, los arroyos discurren los consideraran, también de su propiedad.

Así, en la sesión de 19 de octubre de 1918 del Ayuntamiento, el concejal D. Antonio Canales recuerda que la pared de la cerca de Don Vicente Alonso García, en el Calerizo, está construida fuera de su terreno y sobre la Carretera [del Marco] que dice ser suyos y otros dicen que son de la Corporación (…) por ello ruega se haga el deslinde y medición de dichos terrenos, que si el señor Alonso no quiere presentar la escritura, se tomen los datos del Registro civil. La presidencia promete invitar nuevamente al señor Alonso [a que presente] las escrituras, y de no presentarlas se proceda como dice el señor Canales”. (Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, nº 276, de 15 de noviembre de 1918).

En la misma sesión antes citada, “el señor Floriano Santillana interesa lo informado por los técnicos sobre el perjuicio que puede irrogar al manantial del “Marco” el pozo construido por don Vicente Alonso. La presidencia responde que este asunto corresponde discutir a la Comunidad de Regantes “La Concordia” y el señor Alonso pero que procurará si el pozo perjudica al “Marco”. (Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, nº 276, de 15 de noviembre de 1918).

En el Archivo Histórico Municipal aparecen dos referencias. Una, de 1919, “expediente incoado en virtud de instancia de don Vicente Alonso García solicitando autorización para continuar las obras de una parcela de tierras el sitio del Sapillo” (20/155 Expediente 15). En su petición, el sr. Alonso García hace referencia a un acta de deslinde anterior y que “la única variación de dejar dentro  de la suerte [de tierra] el terreno que ocupa el depósito de agua y la cañería allí construida por el sr. Alonso”. De ser la cañería el encauzamiento existente, estaríamos ante una construcción anterior.

Plano de alzado frontal y distribución del tinado. 1921. Sin referencias en el expediente a la fábrica de encauzamiento. Fotografía del plano incluido en el expediente de solicitud de licencia de obras. Archivo Histórico Municipal. Cáceres.

La otra, de 1921, por la que don Vicente Alonso García solicita licencia para construir un tinado en sitio “El Sapillo”, lindando con la carretera del marco (20/56 Expediente 84). La solicitud de licencia de construcción lo es para “un cocherón, pajar y habitación que desea construir en la finca de su propiedad”. Se acompaña un plano de alzado y planta, firmado por el Maestro Constructor M.R., sin incluir referencia gráfica al encauzamiento.

Así, por las características del aparejo de la fábrica y las referencias (o mejor, falta de ellas), estaríamos ante un tipo de construcción anterior a 1900. Las fábricas del tipo de la que se encuentra bajo la nave tinado, comenzaron a utilizarse a partir del siglo XVIII.

Vale.

(…) Un musgo amarillento

le lame la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

(…) Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas

A un olmo seco

Antonio Machado

En estos días se han publicado en Cáceres algunas informaciones que hacen referencia a los olmos que jalonan el acceso desde la Ronda de San Francisco a la puerta de la ermita del Espíritu Santo, junto al Bar Los Jardines. Las informaciones se refieren a que son los últimos olmos de ese barrio. 

Es una pena que la grafiosis haya acabado con unos ejemplares de singular porte, y que no dejan sino tras de sí la pérdida de unos árboles que formaban, junto con los dos olivos situados cada uno a un lado de la facha de la ermita, una imagen singular y característica.

Pero no son los últimos olmos del Espíritu Santo, sino que quedan dos ejemplares, uno más “viejo” que el otro, situados junto a la entrada del edificio de los Juzgados, donde resiste la puerta de una antigua cerca, que formaba parte de la misma propiedad, la Huerta del Conde. Enfrente, al otro lado de la calzada que se llamaba camino viejo de Montánchez, se encontraba otra puerta, que daba acceso a la parte noble de la Huerta.

Esta Ronda de San Francisco, cuando todavía no tenía ese nombre, era la entrada sur a Cáceres, que llegaba hasta el ahora mutilado puente de San Francisco. Saliendo de la ciudad, se llegaba a la cerca cuya puerta se conserva y se iba dejando a la derecha lo que con el tiempo se ha venido en llamar barriada del Espíritu Santo, el enclave de población que se asentó prácticamente en el corazón del Calerizo, en el origen de la Ribera.

En el llamado vuelo americano, una fotografía aérea de Cáceres de 1956, se observa la actual ronda con una abundante arboleda, que, en una imagen similar, de 1981, está casi desaparecida.

Muchos de aquellos árboles que daban sombra y señalaban el camino de tierra todavía, eran olmos, a los que ya a finales de los años 50 y hasta casi mediados de los 70, la grafiosis había ido dejando huecos los troncos, los había ido matando. Esos árboles huecos, muertos por dentro, servían en algunos años para ser la parte central de las hogueras de San Jorge, que en el Espíritu Santo de aquellas fechas se preparaban detrás de las escuelas (ahora sede de la asociación de vecinos) y cuyos rescoldos, tras arder toda la noche, seguían rojos en la tarde del día siguiente.

A la izquierda, Fotografía aérea de 1956 (vuelo americano). A la derecha, fotografía de 1981. En ambas se aprecia con nitidez el campo de fútbol del Espíritu Santo, como referencia.

En la misma cabecera de la Ribera, junto a la chara de El Marco, el barrio del Espíritu Santo fue creciendo, a medida que los olmos de la ronda iban sucumbiendo ante la grafiosis. Cuando llegaban las ferias de ganado que se hacían en el Rodeo, los rebaños de ganado lanar, o las vacas o mulos, asnos y caballos, eran conducidos por esa ronda, entre los cada vez más menguados olmos, y cruzaban el barrio por la calle Turia, sin asfaltar, con la tierra colorá tan característica, y con alguna que otra peña en medio.

Plan General de 1961. Plan quinquenal de etapas. Abajo, a la derecha, se ve 9. Era la Ciudad Deportiva del Sur. Fuente: SIG Ayto. Cáceres.

Ese barrio llegó a ser tenido en cuenta en aquellos años por el Ayuntamiento, aunque no sé si para que quedará bien en los papeles o por verdadero deseo de mejorar el barrio o porque los terrenos pertenecían a alguna de las familias que aportaban concejales por ese tercio… En el Plan de Urbanismo de 1961, de los arquitectos García Pablos y Candela, se incluía una “ciudad deportiva” en la zona sur, justo donde ya había en aquellas fechas un rústico campo de fútbol, junto al actual IES AlQazris, que sería desarrollada en la 9ª y última etapa quinquenal, es decir, al cabo de 45 años desde 1961. Es decir, a partir de 2006. Curiosidades.

Ahora, los (últimos) olmos del Espíritu Santo recuerdan a todos los que se perdieron a lo largo de los años, cuando la grafiosis los fue comiendo por dentro, y cómo el Barrio, al mismo tiempo, fue creciendo.

Vale.