En mis paseos por la zona de El Marco, que parece despertar con las obras del Espacio para la Creación Joven que rehabilitan el antiguo molino de aceite, he descubierto la presencia de unos invasores. El cangrejo americano está muy presente ya en la charca de El Marco y comienzan a notarse sus pinzas en el comienzo de la ribera, por lo que no tardará en ser el dueño de sus orillas.

¿Qué hacer con el cangrejo americano? Es una especie invasora, no autóctona, y es un gran depredador que no tiene, a su vez, más depredador que el hombre cuando acierta a ¿pescarlo, cazarlo, capturarlo? Al no tener otro depredador que actúe sobre su reproducción y proliferación es rápida y eficaz.

La fauna acuática autóctona, la fauna de nuestra ribera, formada por pequeños anfibios, insectos, etc. está seriamente amenazada. Un invasor, americano, rojo para más señas (como los carabineros) es su máximo peligro.

Pero tenemos un problema: o podemos regular sus capturas masivas para hacer platos de arroz con cangrejo o no podremos hacer nada.

Porque exterminarlos no se puede. Aunque sean invasores, aunque amenacen nuestra fauna autóctona, aunque destruyan las orillas de nuestra Ribera, ahora que empezamos a ponerla en valor.

Su erradicación solamente es posible eliminando a todos los individuos, uno a uno, porque si no volverá a reproducirse. Los renacuajos de las ranas, de los sapos, peligran. De hecho, ya se oyen menos ranas, ya saltan menos ranas en El Marco cuando me acerco a la orilla.

No se puede exterminar al cangrejo americano que está terminando con nuestra fauna autóctona y con nuestro hábitat natural de la Ribera.

Y proponerlo, tampoco.

Y utilizarlos para instalaciones artísticas, menos. Recuerden al artista de los grillos. El cangrejo americano no canta ni country. Es dañino, es pernicioso, pero es como un grillo: a ver quién se atreve a ponerle el insecticida al cangrejo americano.

Vale.

En la semana que termina se ha producido una reunión entre el Ayuntamiento de Cáceres y directivos de Busursa, encabezados por el hijo del amo Díaz Ferrán. En el fondo del asunto, la deuda del Ayuntamiento con la empresa y las causas de esta deuda. En las informaciones de prensa, en cambio, nada se dice sobre la gestión de la empresa.

¿Por qué la empresa no cumple con la obligación legal de facilitar las cuentas al Comité de Empresa? ¿Por qué cuando el Comité de Empresa, una parte, plantea una votación entre los trabajadores para llevar a los juzgados de lo social el incumplimiento de esa obligación, los trabajadores no respaldan al Comité? A la primera pregunta, la respuesta es fácil: a Busursa no le da la gana. Como tampoco le da la gana al Ayuntamiento someter a la empresa a una auditoría como es debido.

A la segunda pregunta, la respuesta es fácil: el amiguismo en las contrataciones de personal, y al enchufismo, especialmente nefasto en los doce años de gobierno del PP. Y algún que otro “velado” reciente.

Sobre la deuda del Ayuntamiento y su origen, la respuesta es sencilla: el contrato, adjudicado por una convocatoria realizada por el gobierno de mayoría absoluta presidido por Saponi. La redacción de ese contrato y las diversas necesidades de servicios surgidas desde que se adjudicó, han hecho que la empresa gane dinero sin que el servicio sea utilizado.

El contrato está basado en una contraprestación exclusivamente basada en el número de kilómetros, sin que aparezca ninguna modulación por utilización del servicio. Así, si hay que poner un servicio nocturno que no se utiliza (ha habido días, muchos, que la recaudación total del servicio ha sido de un euro), la empresa encantada. Si hay que poner un microbús a Rincón de Ballesteros para traer a vecinos a la feria de ganados, se pone: utilizaron el servicio tres personas, y el coste laboral del conductor fue cero, porque lo prestó un “inspector” que tenía que cumplir su jornada. En vez de “inspeccionar”, hizo de conductor.

Si hay que entrar en una urbanización privada, con una buena distancia en kilómetros, se entra. Aunque el servicio no se utilice.

El ayuntamiento paga por kilómetros. ¡Qué más da!

Los que hicieron el pliego de condiciones, los que lo aprobaron y los que firmaron el contrato se lucieron.

El déficit del servicio de transporte urbano tiene dos elementos: un déficit contable, basado en los kilómetros, y un déficit real, mucho menor, de manera que la diferencia entre uno y otro es un beneficio real para la empresa, aunque tarde en percibir el montante contable.

En la actual situación económica, procede que el ayuntamiento reduzca los kilómetros que abultan sin cuento el déficit del servicio. No hay que reducir líneas, hay que reducir kilómetros.

Algún ejemplo:

1.- Supresión del transporte urbano a una urbanización privada (Ceres Golf). Parada en la entrada de la urbanización, nada más.

2.- Supresión del refuerzo campus: los estudiantes, la inmensa mayoría, tienen la tarjeta mensual, por lo que se ahorraría el trayecto entre la cabecera de la línea en la Plaza de América y el Auditorio, ya que los usuarios de ese trayecto pueden tomar la línea 2 y transbordar tanto en Plaza de América como en Plaza de Toros.

3.- Supresión del bus nocturno, por su nula utilización.

4.- En horario de mañana de sábados, mantener un solo vehículo en la línea 4.

5.- Disminución del número de vehículos al campus en horarios de tarde, especialmente los viernes.

Con estas y otras similares decisiones, se disminuirá el número de kilómetros que se abonan, se utilice el servicio o no, a la empresa.

Y aprender para el próximo concurso y no hacer como hizo en su momento el PP, apoyado en su mayoría absoluta, que firmó un contrato claramente lesivo para los intereses de la hacienda pública municipal.

Vale.

Insecticida

cercadelasretamas —  septiembre 14, 2010 — Deja un comentario

Una sala de HABANA Espacio Libre acoge una instalación de Ismael Alabado en la que unos 1.000 grillos aparecen clavados hasta morir. Es una de las salas de la casa que los artistas de HABANA utilizan para sus actividades o para que se incorporen otros artistas. En este caso, los grillos son una sala más en un conjunto muy interesante, con pinturas, instalaciones, volúmenes, experimentos fotográficos. Quizás, precisamente, la sala más floja sea la de los grillos.

La polémica surgida sobre si se produce maltrato animal o no tiene algunas vertientes que conviene tener en cuenta. En lo que se refiere al posible maltrato animal, sin duda se produce. Como en los toros. O como cuando, de pequeños, algunos conseguíamos sacar tarántulas de sus agujeros y hacer que pelearan hasta que muriera una de ellas… o las dos.

La noticia publicada en el Diario HOY (http://www.hoy.es/20100913/local/caceres/grillos-agonizan-arte-201009132202.html) tiene un trasunto curioso: “Una mujer, horrorizada, los roció con insecticida para que dejaran de sufrir.” ¿Pretendía reducir el tiempo de agonía de los grillos? ¿Habrá que recordar cómo utilizaban los nazis los experimentos con insecticidas? La señora, armada de buena fe y un matamoscas solamente consiguió alargar la agonía de los grillos y añadir veneno entre sus élitros.

Cuando en los medios digitales y en las redes sociales avanzan estas polémicas, se dejan entrever las contradicciones, cada uno con las suyas, unas veces sobrellevándolas con dignidad, otras, muchas, arrastrados por ellas.

¿Cuántos de los comentaristas digitales, cuántos comentaristas de barra de bar, no están indignados con el artista provocador? ¿Pero cuántos de esos comentaristas no despotricaban contra el Parlament de Catalunya, y contra Catalunya, cuando se debatió y aprobó la prohibición de los toros?

El autor de la instalación seguramente se ha equivocado. Los responsables de HABANA Espacio Abierto, también es probable que lo hayan hecho. Pero siguen defendiendo la libertad de expresión por encima de todo. Incluso si se equivocan.

Vale.

En una región como la nuestra, muy extensa y poco poblada, envejecida por una emigración económica auspiciada por la dictadura franquista, los periódicos deberían ser, además de fuente de información, elementos de conexión entre territorios y personas.

Sin embargo, los dos únicos diarios escritos que se publican están abocados a una deriva gacetillera que tiene su origen y su destino en quienes leen esos medios y en quienes los compran. Son periódicos escritos para personas mayores, para que los lean los usuarios de los hogares de pensionistas. Gacetillas sin gracia. Y, por desgracia, gacetillas cada vez más reaccionarias.

Así, aunque en uno de los periódicos, el HOY, la gacetilla semanal que condensa la filosofía comercial del periódico se orienta hacia eventos mundanos, siempre rezuma un regusto por lo antiguo, ya sea en la forma de presentarlo, ya sea en un ensalzamiento del pasado: la crónica sobre el Ramo de El Casar se centra en ensalzar la cultura que llevó a ese pueblo el maestro Ángel Rodríguez, mientras que “lo actual” es pura fiesta sin más. ¿No es similar la cultura que trajo a Casar de Cáceres el maestro Ángel Rodríguez el centro Creofonte, pionero en software libre?

Más llamativa es la deriva de enaltecimiento de la dictadura franquista que sigue el otro diario escrito, El Periódico Extremadura. Antes de las vacaciones, publicó un artículo enaltecedor de Llopis Iborra, un obispo integrista a más no poder, y cuya labor al frente de una constructora benéfica está por estudiar (los vecinos de El Carneril lo bautizaron con el nombre de Llopis Seforra). Baste como anécdota su parque automovilístico: disponía de dos coches, un Seat 1300 bastante gastado, que utilizaba para sus viajes cortos dentro de la diócesis, y de un moderno y ostentóreo, que diría Gil, Dodge Dart, que utilizaba para ir a Madrid a las reuniones de la conferencia episcopal, de la que fue tesorero.

En esa deriva, la última crónica en honor del alcalde franquista Alfonso Díaz de Bustamante sin un ápice de crítica, cuando recientemente en el “contrainforme” ICOMOS, suscrito por los profesores Campesino y Pizarro se critica duramente la labor del arquitecto González Valcárcel, traído a la ciudad por Díaz de Bustamente. O ninguna crítica ni referencia al tremendo abucheo que al final de su mandato, con motivo de una visita de Juan Carlos y Sofía, recibió en su discurso desde el balcón del Ayuntamiento, y cómo se escuchaba, en segundo plano, en la crónica de Radio Nacional, al gobernador civil, Valentín Gutiérrez Duran, animarle para que siguiera, porque era incapaz de sobreponerse al griterío en su contra.

¿No fue Díaz de Bustamante el que convirtió la Plaza, entonces del General Mola, en un tremendo aparcamiento?

Claro, la crónica de El Periódico, como muchas “informaciones locales” que se publican en los dos medios escritos, está escrita para viejos, para recordar la gran lista de caciques que se citan continuamente en ellos.

Vale.

Si yo fuera…

cercadelasretamas —  septiembre 4, 2010 — 1 Comentario

Dice Mariano Camps: “Si yo fuera Zapatero, iría a Rodiezmo”. Pero Mariano no es Zapatero… afortunadamente para ZP. Porque el Gobierno y el partido socialista ya explicaron por qué no va este año el secretario general del PSOE al acto minero de Rodiezmo. No está bien cuando los convocantes del acto han convocado una huelga general contra el gobierno que él preside. No es coherente.

Hay, en la actitud de Mariano una falta absoluta de coherencia y, por supuesto, de caradura que clama. Porque la respuesta la pone a huevo: “Si yo fuera Mariano, iría [habría ido] al salón Bigotes de Teulada”. Mariano, el incoherente, debería haber asistido a la puesta de largo del curso político en la Comunidad Valenciana, organizada por su amigo Francisco Rajoy, en Teulada, en los mismos salones donde El Bigotes fraguaba sus negocios y vendía y compraba magdalenas y galletas.

Mariano Camps, al que cada día que pasa se le nota sobremanera su indolencia dice que él habría ido a Rodiezmo, cuando no fue a Teulada a hacerse una foto con El Curita. Dice el presunto líder del Partido Gurtelar que ZP no va porque ha engañado a los sindicatos. O lo que es lo mismo, que no va porque tiene miedo.

¿Por qué no fue él a los Salones El Bigotes? Sencilla y llanamente, porque tiene miedo a salir en la foto con el maniquí de los trajes. Sabe, perfectamente, que una foto suya con Francisco Rajoy es un billete seguro a la ruina a medida que avanzan las investigaciones sobre la corrupción del Partido Gurtelar. Es más, está al corriente de esas corrupciones. Porque si no fuera así, su “confianza” en la presunción de inocencia de su capataz en la huerta valenciana sería total y no tendría reparos en aparecer junto a él.

Mariano Camps, el Floho, se permite dar consejos. También ha dicho que no será suficiente con el cambio de ministro de Trabajo, por la vuelta de Celestino Corbacho a la política catalana, que hay que cambiar todo el gobierno.

La Constitución le da a Mariano una herramienta para cambiar el gobierno: la moción de censura. Pero sólo escuchar la palabra herramienta, Mariano Camps echa a correr. El padrino (político) de Francisco Rajoy no tiene ni capacidad, ni ganas de trabajar. Porque una moción de censura se presenta y se gana o se pierde. Se presenta para convencer a la mayoría de los diputados de que el programa que el candidato alternativo plantea es el mejor en ese momento y para el futuro.

Pero para ello, Mariano Camps tendría que trabajar. Y no sabe. Y no quiere. Y no puede.

Vale.

La muerte de un capitán y un alférez de la Guardia Civil (y del traductor, con nacionalidad española) en atentado terrorista en Afganistán ha vuelto encender una bombillita en la ultraderecha (en la que se incluye el PP) para conseguir que el Gobierno socialista reconozca que España está participando en una guerra en Afganistán.

Rajoy y los suyos no pretenden, como dicen, que Zapatero “diga la verdad” (según ellos, “que estamos en una guerra en Afganistán”), sino que reconozca una situación de guerra que justifique y ampare la deplorable acción de Aznar en las Azores. Acción política, de llevar a España a una guerra ilegal, por la que debería haber sido juzgado penalmente por los tribunales.

La muerte del capitán Galera y del alférez Bravo se debió a un acto terrorista que tenía, como única finalidad provocar una respuesta de los militares españoles que fuera asimilable a una acción de guerra. El capitán Galera y el alférez Bravo estaban cumpliendo un trabajo, el de adiestramiento para la nueva policía afgana, bajo mandato de la ONU, como bajo cuyo mandato están operando en la provincia de Bagdhis.

La situación en el país asiático es de un grave conflicto social, político y militar. Las FAS españolas intervienen en los dos, en el social, con acciones de cooperación muy destacables, y con algún apoyo, escaso, de instituciones extremeñas (Caja de Extremadura y Diputación de Cáceres), y en el político, con formación y apoyo a las autoridades locales, a las que están tratando de dar instrumentos y habilidades para la conformación de un gobierno local que, con la policía y las unidades militares agfanas que se están adiestrando, puedan asumir su propia dirección política. El conflicto militar está desarrollado básicamente por las fuerzas de EEUU, en diversas ofensivas contra zonas claramente dominadas por grupos talibanes.

Esta participación española la conoce perfectamente Mariano Camps, pero el hecho de que cada vez que se refiera a él lo haga sabiendo que la respuesta será que él mismo formaba parte de un gobierno que decidió, a mayor gloria de su mediocre presidente, lleva a España a una guerra ilegal, le descalifica. El seguidismo que de las opiniones que se vierten en los medios de comunicación que se venden en el barrio de Salamanca y similares de toda España es la muestra además de una deficiencia ideológica abrumadora, y de una falta de capacidad política que se suma a la falta de volunta de trabajo que lo ha convertido en el paradigma de la más absoluta indolencia.

Por mucho que lo intenten los ultraderechas, sus voceros y sus plumillas, España está realizando una acción amparada y bajo mandato de la ONU, en un espacio físico, Afganistán, sometido a graves tensiones violentas, pero no está participando en una guerra. Y menos en una guerra ilegal, en contra de las previsiones de nuestra Constitución.

Vale.

Plasencia

cercadelasretamas —  agosto 26, 2010 — 1 Comentario

Tras una denuncia de los concejales de la derecha placentina, aceptada por la Fiscalía, ésta ha decidido presentar denuncia contra dos concejales socialistas, Blas Raimundo y Enrique Tornero. En el momento en que se hace pública la información, el asunto está en una denuncia de la Fiscalía que habrá de ser admitida, o no, en el juzgado competente. En las informaciones publicadas no hay referencias expresas a los hechos objeto de denuncia, que podrían estar relacionados con contrataciones del Ayuntamiento con un constructor, también militante socialista.

El hecho de que en las informaciones no se haga referencia a los asuntos concretos, sí a los posibles delitos (prevaricación, tráfico de influencias, cohecho), y de que el constructor implicado en la denuncia lleve trabajando más de veinte años para el ayuntamiento, incluidos los períodos de gobierno del PP, plantea alguna cuestión.

Una, no precisamente ingenua, es que la denuncia, en principio contra dos concejales socialistas, bien pudiera extenderse, si los hechos fueran derivados de contrataciones irregulares, a investigar los contratos realizados por el ayuntamiento cuando era alcalde José Luis Díaz. La denuncia, si se ampliara el período de investigación más allá del mandato de los concejales Raimundo y Tornero, podría afectar de lleno a Díaz, enemigo político declarado de la actual dirección del partido de la derecha en Plasencia. O lo que es lo mismo, los denunciantes, los concejales Pizarro (candidato a la alcaldía en las próximas elecciones) y Cantero (actual portavoz), habrían actuado contra Díaz mediante fuego cruzado.

Es conocida en la ciudad del Jerte la posibilidad, más que cierta, de que José Luis Díaz una sus esfuerzos políticos con María Victoria Domínguez, para alcanzar el gobierno local (que sería para Díaz) y lograr un escaño en la Asamblea por la provincia de Cáceres, a costa del Partido Popular.

Por otra parte, con este tipo de informaciones suelen retratarse los medios de comunicación (me refiero a los escritos, que son los que “fijan” la opinión publicada). Y el retrato gordo y grosero se lo lleva el director del diario regional HOY, que se refiere al constructor denunciado como un “histórico” del PSOE. ¿Qué se pretende? Romero Vega es un militante socialista de base, que nunca ha ocupado cargos orgánicos ni públicos, como la misma información del periódico de la editorial católica reconoce.

Esa manera de titular, propia de los que han estudiado en la Facultad de Periodismo de Navarra, cuyo mejor exponente es Jotapedro, es la misma que se utiliza para denigrar a un grupo étnico (gitanos, moros, negros) o a cualquier colectivo “no normalizado” (gays, lesbianas).

¿Cuándo ha publicado alguna información el periódico del grupo Vocento en la que se tilde a Manuel Fraga de “histórico del Movimiento”, o a José María Saponi de “histórico de la Falange”?

Vale.

A lo largo del mes de agosto, y al hilo de las primarias para la candidatura socialista en la Comunidad de Madrid, se han venido publicando diversas informaciones en la prensa local cacereña sobre unas posibles primarias para encabezar la lista del PSOE al Ayuntamiento local. Muy interesantes las informaciones, ya que en ningún momento se incluía en ellas referencias a los procedimientos fijados por la Comisión Ejecutiva Federal socialista, y, por tanto, orilladas exclusivamente, si fueran veraces las noticias, a intereses individuales. Intereses nada objetables, por otra parte.

Sin embargo, y mientras en los medios de comunicación se había publicado en fechas anteriores que la dirección del PP extremeño había decretado la candidatura de Elena Nevado por el partido de la derecha, sin ningún tipo de debate interno, los dos medios escritos alientan que ese debate se produzca en el partido que gobierna el Ayuntamiento. ¿A que se debe que se aliente ese debate en un partido y no se haga la más mínima crítica cuando en el otro ni se plantea? En estos meses de verano, los estudiantes de periodismo hacen las prácticas. ¿Estarán aprendiendo ya que a la derecha se le permite cualquier cosa y que a la más mínima hay que criticar a la izquierda?

No importan las listas a los medios de comunicación, les importa las personas, más fácilmente criticables. Pero, políticamente, las listas no deberían importar a los partidos democráticos, como no le importan a la derecha. Deberían importar los equipos.

Los equipos políticos que concurren con unas determinadas siglas y con unas determinadas proyecciones ideológicas deben, deberían, ser más importantes para los ciudadanos, y, por ello, más interesantes para los periódicos. Claro, que también hablamos de periódicos y periodistas, y eso, en Cáceres, es una cuestión que deja mucho que desear.

Así, mientras los periodistas locales, más gacetilleros que escritores de prensa, se han interesado por este o aquel nombre que pudiera estar interesado en que hubiera primarias en el partido socialista cacereño, han estado especulando con nombres. Pero esos gacetilleros locales, todos, tienen desde finales de julio una información, contrastada por ellos mismos, de la inclusión más que posible en la lista del partido de la derecha de una persona conocida, profesional militar, que está avalada por un importante sector del PP local y guardan silencio.

A los periodistas locales no les interesan las listas de los partidos a las elecciones, mucho menos los equipos de personas que conformen esas listas. A los periodistas, gacetilleros locales, les interesan las personas, los individuos, sobre los que pueden influir porque salir en los papeles en una ciudad pequeña y pacata puede ser determinante para las aspiraciones, cortas, de algunos: una foto en el periódico es un éxito.

Sin embargo, esos mismos periodistas callan cuando, teniendo una información contrastada, que afecta a la derecha, se les pide que no la hagan pública todavía, porque no interesa, porque puede ser contraproducente o porque esperan el mejor momento para que tenga el mayor y más beneficioso impacto electoral. Vamos, que se pliegan los gacetilleros a la estrategia militar.

Vale.

Las 3 diferencias

cercadelasretamas —  agosto 8, 2010 — 1 Comentario


Entre las dos imágenes de la composición existen 3 diferencias muy importantes.

Vale.
En la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, un magistrado, Rodríguez Zapata, formula un voto particular en el que, para argumentar que los conceptos jurídicos no pueden modificarse en modo alguno, acude al Génesis bíblico.
Las leyes se traen ante este Tribunal para que controle su conformidad a la Constitución no para que llame con otros nombres los principios, derechos, competencias y potestades que el legislador ya ha creado. Sólo Adán pudo tener ante sí todos los animales del campo y todas las aves del cielo para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviera el nombre que él les diera (Génesis 2, 19).
La conformidad constitucional impide la evolución. Es decir, los principios, derechos, competencias y potestades que el legislador ya ha creado son, de manera permanente e indeleble como el legislador los creó. No cabe evolución, todo es creacionismo. Cuando la iglesia fecha el Génesis, Adán ya había nombrado a todos los seres vivos. Los descubiertos después por la ciencia, tienen nombres bastardos, porque no están en los conceptos bíblicos.
El magistrado se cuida mucho de esconder su adscripción ideológica al creacionismo, en este caso jurídico, y para ello no se plantea que se cambien principios, derechos, competencias y potestades: ni siquiera se plantea que puedan cambiar sus nombres.
El creacionismo integrista como esencia de un modo de interpretar la realidad, tal como ahora se ha extendido, se traslada, por virtud de este voto particular al ámbito jurídico. Llevado al absurdo, gran parte de la economía, de los derechos y libertades de expresión, opinión, creación artística… no tienen cabida en la Constitución. Son todos aquellos elementos que la evolución social, política y económica han ido creándose, por voluntad de los ciudadanos o por avances técnicos y científicos, desde la aprobación de la Constitución. Las nuevas tecnologías a las que el Adán constitucional no pudo dar nombre porque no existían en 1978, están fuera del marco constitucional.
Sólo el Adán constitucional pudo dar nombre a cada ser viviente. Y ese nombre es inmutable. ¿Qué pasa con los nuevos seres vivos? Cada país, cada estado, cada nación, es un ser vivo que se adapta a los cambios, que evoluciona, que crea nuevas formas de relación, de convivencia, de relaciones jurídicas, nuevos conceptos, nuevas realidades, nuevos derechos, nuevas necesidades. Para el magistrado del TC que configura todo ser vivo al pasaje del Génesis en el que se les da nombre, la evolución no existe, los principios jurídicos son inmutables, los derechos ciudadanos son inmutables.
Trasladar una creencia religiosa, válida para el ámbito privado, faltaría más, a un espacio público como es una sentencia judicial que tiene como sujeto a la ley que regula las relaciones ciudadanas, los derechos, las libertades públicas, es la muestra de falta de argumentos jurídicos asentados en el derecho. La religión, las creencias religiosas, forman parte del ámbito individual y privado, o, como mucho, de los que practican una determinada. El derecho es el instrumento que regula la convivencia de todos, incluidos los que practican cualquier religión.
La Biblia no es un texto jurídico y la incorporación de sus principios dogmáticos al derecho elimina cualquier atisbo de evolución.
Vale.